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martes, 26 de enero de 2016

Precios en el Agromercado: Qué dicen los campesinos

Por José Raúl Concepción Llanes, Oscar Figueredo Reinaldo, Rafael Arzuaga
 
Agromercado de Tulipán y Panorama, administrado por la CCS Antero Regalado.Foto: Jose Raúl Concepción / Cubadebate.
Agromercado de Tulipán y Panorama, administrado por la CCS Antero Regalado.Foto: Jose Raúl Concepción / Cubadebate.
Hay que agarrarse el bolsillo hoy en Cuba si de procurar alimentos en los agromercados se trata. Los elevadísimos precios de la mayoría de los productos que se expenden irritan a casi todos los consumidores y suscitan dispares cuestionamientos hasta el punto de abrir muchas interrogantes. ¿Cuánto durará ese despropósito? ¿Cuál será el límite del desequilibrio entre los costos y el poder adquisitivo medio en el país? He aquí solo dos de las preguntas que este enero atizaron el debate al respecto, a propósito por un lado del desabastecimiento en la mayoría de los locales de venta, y también, del encarecimiento de los escasos productos disponibles, como fueron los casos del tomate y la malanga, por ejemplo.
Si bien algunas producciones crecieron en el año 2015 -descargue PDF (207 Kb)-, no tuvieron reflejo real en el costo para la población, un indicador que lejos de disminuir, aumenta peligrosamente.
El crecimiento logrado, sin embargo, no satisfizo en casi ninguna estación del año; porque ni se tradujo en aumento de las cantidades, variedades y calidades de hortalizas y viandas disponibles en los tipos de gestión de venta (mercado estatal, mercado de oferta y demanda, arrendados a cooperativas, cuentapropistas y el mercado EJT), ni logró la disminución de los precios.
Y esta disyuntiva puede llevar a pensar que la raíz del fenómeno está precisamente donde se siembran, atienden y cosechan los alimentos, un parecer que no comparten los asociados a la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Antero Regalado, de Güira de Melena, en la provincia Artemisa, según constató recientemente Cubadebate.
Desde 2013, con el objetivo de disminuir intermediarios y bajar los precios de los productos agrícolas, comenzó un nuevo sistema de comercialización directa desde las provincias Artemisa y Mayabeque hacia La Habana. Ello posibilitaría transformar la comercialización de forma tal que se eliminarían mecanismos para volverla más dinámica, eficiente y flexible.
Infografía: Luis Amigo Vázquez.
Infografía: Luis Amigo Vázquez/ Cubadebate
 “Al principio quizás, pero hace buen rato que no es así. Acerca de esto mismo que sucedió en La Habana a principios de año, no creo que se haya aprovechado lo que se dijo en la Asamblea Nacional para aguantar la producción en el campo y que los precios aumenten. Me parece que es una buena medida topar los precios en La Habana porque ¿hasta dónde va a llegar el costo de los productos? Hoy es imposible para el pueblo, un jubilado por ejemplo, comprar una libra de malanga en 12 pesos o el tomate a 25. Creo que la causa del problema no está en el campo. Aquí lo que se siembra, lo cosechas o lo pierdes; y todo lo que se ha podido cosechar se ha sacado del campo”, expresó Abelardo Álvarez Silva, presidente de la CCS.
También para el usufructuario Horacio Báez González, la situación en la primera quincena de 2016 es consecuencia de las deficiencias de ese sistema de comercialización.
“Pienso que pasó porque pararon las camionetas particulares, pues esa es una de las principales vías para transportar las mercancías a La Habana, ya que acopio no está resolviendo el problema que hay. Hoy se contrata tan poco que no satisface las necesidades de la población. A nosotros, por ejemplo, nos contratan solamente un 30 por ciento de lo que producimos; el otro 70 tenemos que buscar medios para salir de él; en este caso pueden ser las famosas camionetas, que son las que generan luego el precio alto, porque le vendo por ejemplo el tomate a 100 pesos el quintal —le gano unos 20 ó 30 pesos— y sin embargo cuando llega al tarimero, este le vuelve a subir el precio y de esta manera gana el que ni toca la tierra”, precisó.
Sembradío de cultivos varios. Foto: Jose Raúl Concepción / Cubadebate.
Sembradío de cultivos varios. Foto: Jose Raúl Concepción / Cubadebate.

¿Acopiar o no acopiar?

Según José Puente Nápoles en su libro La comercialización de los Productos Agropecuarios, “el acopio estatal aunque ha sufrido y pasado por distintas fases y modalidades organizativas a los largo de estos años ha contado con transporte propio y especializado, almacenes, plantas de beneficio, fábricas de envases y mercados… No obstante como desventajas o insuficiencias que ha tenido… están: deficiencias organizativas y otras que le han impedido recoger la producción en el momento requerido y grandes pérdidas por mermas y desvíos de productos…”.
La mayoría de los campesinos aboga por que Acopio vuelva a desempeñar un rol importante en el comercio de las producciones, aunque sin los vicios y deformaciones que caracterizaron esa actividad antes de 2013.
“Queremos modificar el actual sistema de comercialización y volver a establecer uno que supere las dificultades que presentaba este mecanismo. Entre las principales insuficiencias del anterior sistema era que había muchos cultivos que no se acopiaban y por ello muchas hortalizas menores (rábanos, habichuelas, quimbombó) se dejaron de sembrar porque el Estado no las contrataba. Además, en momentos picos de la cosecha esa empresa se convertía en un cementerio de productos, sobre todo en Güira”, declaró Álvarez Silva.
El presidente de la CCS y otros asociados concordaron en que “existían condiciones de impago, pues era tanto lo que el campesino le vendía a la Empresa de Cultivos Varios que había demoras de hasta tres y cuatro meses”.
Además, “tampoco había una claridad con el tema del embalaje y el pesaje ni con la calidad de los productos a la hora del pago. En la mayoría de los casos los productos nuestros entraban con segunda-tercera calidad a los puntos de venta”.
Infografía: Luis Amigo Vázquez.
Infografía: Luis Amigo Vázquez.
 Para Yamila Sarduy Martínez, presidenta de la filial provincial de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeño (ANAP), luego del reajuste del sistema de mercadeo, ha habido aspectos “positivos y negativos”.
“En mi opinión —dice—, más positivos que negativos. Por ejemplo es un paso de avance que las cooperativas pueden tributar de manera directa en los agromercados de La Habana. En la actualidad administramos más de 60 en la capital, que nos ha posibilitado que las producciones no se pierdan en el campo y que se comercialice a precios asequibles en este tipo de mercados.
“Como aspecto negativo está que aquellas cooperativas que compran productos en el Trigal (mercado mayorista), los costos de los productos se encarecen y afecta sobre todo a la población que es el destinatario final. Para este año 2016 se están creado todas las condiciones para que funcione nuevamente Acopio y de abastecer de mejor manera los Mercados Agropecuarios Estatales”.

Si de precios se trata…

Con el objetivo de aplicar un único procedimiento para la formación de los precios de los insumos sin subsidios y en correspondencia con el mercado internacional así como establecer el precio único para todos los destinos, en el año 2015 se estableció nuevas tarifas para estimular la producción agropecuaria.
A través de la Resolución No. 236/2015, el MFP fijó los precios minoristas de los insumos, equipos e implementos agrícolas para todas las producciones agropecuarias del país que se venden por las empresas comercializadoras del sistema de la agricultura no cañera, así como los impuestos que se pagarán.
“De manera general creo que los precios son buenos, lo que sí está mal es las calidades que estableció Acopio. Ese librito por el cual ellos se rigen a la hora de establecer la calidad del producto no está acorde con los momentos que se están viviendo y la necesidad que tiene el pueblo de tener comida. Pero los precios en general están buenos, claro que estimulan las producciones”, así opina Antonio Hernández Morera, dueño de la Finca Las Ninfas.
Con la formación de los nuevos precios se vieron estimuladas producciones como el tomate, el café, el arroz, la leche y la carne de cerdo.
Infografía: Luis Amigo Vázquez.
Infografía: Luis Amigo Vázquez.
Según declararon especialistas del Ministerio de la Agricultura en la Mesa Redonda, los impactos más significativos en los precios de los insumos fueron:
- Se redujo entre un 30 y un 60% los precios de los que se habían aprobado sin subsidio.
- Se eliminó el subsidio del presupuesto a la venta de insumos.
- Se incrementó el precio del combustible hasta 3 pesos.
- La relación entre la disminución del precio de los insumos y el incremento del precio del combustible es favorable a la disminución de los precios.
- Aceptación general en los intercambios que en todo el país se hicieron con los productores, aunque requirió de explicaciones adicionales en el caso del precio de la leche por su vinculación con la calidad.
Entonces se impone la aclaración de que los precios de ventas hasta ahora descritos solo se aplican cuando las contrataciones ocurren con Acopio.
“Generalmente los alimentos no salen tan caros del campo. Los precios que se ponen aquí no tienen nada que ver con los de la ciudad. Por ejemplo, la malanga es 3.10 pesos o 3.20, y allá en La Habana se vende hasta en 18. Eso es algo absurdo, abusivo. ¿Cómo si usted produce aquí con un precio va a llegar al consumidor con otro tan alto? Con esos mecanismos que le suben los precios a los productos los campesinos no tenemos nada que ver”, asegura el pequeño agricultor Horacio Báez González.
El presidente de la CCS Antero Regalado considera que “los precios a los que se comercializa hoy en La Habana se deben porque todavía hay demasiados intermediarios en la cadena de distribución. Hoy el producto sale a un precio del campesino y cuando llega a La Habana tienen cinco, seis y hasta diez veces el valor con el que salió del campo”.
Abelardo tiene el criterio de que “nosotros siempre hemos mantenido bien bajos los precios de los productos y en consonancia con el costo de producción de los alimentos de manera general”.
“Sin embargo, no es secreto para nadie que en La Habana se le aumenta de manera descabellada el precio, por los intermediarios que hay, repito, y también por la inseguridad de los medios estatales que atienden la comercialización; aunque también por la irresponsabilidad de algunos campesinos que no cumplen con su plan de producción y de ventas y tratan entonces de vender sus cosechas por otros destinos”, aseveró.
Otro grupo de campesinos cree que se podía prever que los precios estarían altos para estas fechas porque el clima “no estuvo de nuestro lado”, pues en septiembre y octubre no se pudieron cultivar algunas hortalizas que debían cosecharse a finales de año y entonces fue mucho mayor la demanda que la oferta.
“Ahí es donde se aprovechan los inescrupulosos”, pero incluso así “es injusto y criminal cómo han subido los precios”, aseveraron.
Álvarez Silva cree que “las lluvias de diciembre y ahora en enero, cuando en casi una semana no ha escampado, ha retrasado las cosechas, las que se puedan salvar, claro, porque se han perdido productos como el tomate, el ajo, el frijol o la cebolla”.
Agricultura, Cuba.  Foto: José Raúl Concepción/Cubadebate.
Agricultura, Cuba. Foto: José Raúl Concepción/Cubadebate.

Insumos: Cuando la cuenta no da

Si bien es cierto que en la actualidad los precios de los insumos que necesita el campesino son menores que un año atrás, la calidad de los mismos no posibilita mayores rendimientos. Los productores afirman que tampoco se garantizan a tiempo, ni en las cantidades necesarias.
“Los insumos no llegan a nosotros al ciento por ciento, algunos llegan al 10 por ciento, otros al 30 por ciento, y necesitamos que todos los recursos lleguen a nuestras manos y con la calidad requerida para lograr la superproducción que se pide. Vemos que por otras vías se resuelven. Sabemos que llegan al país, pero los campesinos no lo recibimos como es debido, y si lo recibiéramos, la producción se duplicaría; porque, le digo una cosa, el campesino sí trabaja para asumir los compromisos, y para mantener su familia de manera honrada, sin afán lucrativo, pero necesita lo debido. Si eso sucediera, los sobrecumplimientos estuvieran al máximo”, expresa Idarmi Ponce Musivae, copropietaria de la Finca Las Delicias.
Grosso modo, ese mismo criterio tienen Julián González Rodríguez, dueño de la Finca San Francisco y Antonio Hernández Morera, propietario de la Finca Las Ninfas.
Recibimos lo que se llama paquete tecnológico, que es de cuando el país estaba en el Período Especial de verdad. Abono, petróleo, pesticida…, pero eso no es lo necesario para que el campesino produzca más de lo que produce. Hay veces que los productos están, pero llegan por medio de revendedores, no por el canal que deben venir. Es una deficiencia que el Estado debe tomar medidas con eso”, argumenta González Rodríguez.
Y Hernández Morera supone que “cuando los insumos no están a veces en tiempo o están incompletos, que no alcanzan para el ciclo de vida de cualquier producto, debe ser por causas ajenas a la voluntad de las personas responsables de hacerlas llegar…, por cuestiones puntuales, transporte, o quizás un cheque que no está a tiempo para pagar…”.
Sin embargo, abunda, “aunque llegue a tiempo ese recurso tampoco es el que necesitamos. Estamos convencidos que el Estado destina importantes recursos para la agricultura y que llegan al país, pero por se van por otras vías, no nos llegan directamente. Aquí nadie tiene fábrica de veneno, ni tiene pozo de petróleo, ni fábrica de abono tampoco, ¿verdad? ¿Y entonces?
Precisa la presidenta de la ANAP que “hasta la fecha, por ejemplo, los insumos productivos no llegaron en la fecha establecida, ni tampoco ha llegado el 100 por ciento de la cantidad que se contrató. Gelma tiene responsabilidad en eso, pero esta entidad también depende de lo que pueda adquirir el país. Además de eso tenemos problemas de envases, sobre todo en los picos de cosecha como el tomate y la guayaba”.
GELMA, organización empresarial aprobada en el mes de noviembre del año 2013 como comercializadora mayorista de insumos, equipamientos y prestación de servicios técnicos especializados para el sector agropecuario del país, debe favorecer la ejecución del plan de compras del organismo, desde y hasta las formas productivas para asegurar los procesos de producción planificados.
El objetivo es acercarla a las unidades productoras eliminando los intermediarios y pasando de la asignación administrativa a métodos económicos y contractuales.
Agromercado en Tulipán y Panorama administrado por la CCS Antero Regalado de Güira de Melena.
Agromercado en Tulipán y Panorama administrado por la CCS Antero Regalado de Güira de Melena. Foto: Jose Raúl Concepción / Cubadebate.

Cerrando el ciclo: ¿A dónde van los productos?

Como parte de la experiencia de mercadeo puesta en práctica entre La Habana, Artemisa y Mayabeque, comenzó a funcionar el 18 de diciembre el mercado El Trigal, primer mercado mayorista de abasto de productos agropecuarios del país, al cual pueden acudir personas naturales y jurídicas y en el que el productor puede comprar y vender.
Igualmente se posibilitó vincular directamente a las unidades productoras agropecuarias con el abastecimiento a los mercados, para que participen en mayor medida del precio minorista.
“Eso es lo ideal, que el campesino pueda vender sus productos directos al consumidor, pero sabemos que no puede hacerse en todos los lugares. Nosotros tenemos dos agros en La Habana, en los cuales ofertamos 15 ó 20 productos a precios asequibles. Cuando el tomate se vende hasta en 25 pesos, en nuestro mercado se mantiene a 6. El boniato el año entero se mantiene a peso, mientras que en otras unidades de comercializa a 3.50 la libra, y no solo en La Habana, aquí en el mismo municipio se vendió de esa manera.
Infografía: Luis Amigo Vázquez.
Infografía: Luis Amigo Vázquez.
“Vendemos en Tulipán y Panorama y también en 50 y 51 en Marianao, aunque todavía no son los precios que queremos. Hay productos que salimos a buscarlos en otras unidades productivas y a esos se les incrementa el precio porque ya no dependen de nosotros. Pero en esta cooperativa se discuten todos los meses los precios de los productos a vender en el mercado, y estamos dispuestos a hacer lo necesario para satisfacer al pueblo”, asegura Abelardo Álvarez Silva, Presidente de la Cooperativa de Créditos y Servicio (CCS) Antero Regalado.
En cuanto a la experiencia de la venta y compra en el Trigal comentó:
“El Trigal fue una entidad creada con un objetivo muy positivo de concentrar todas las producciones provenientes de Artemisa y Mayabeque para que luego fueran distribuidas en La Habana. Pero realmente la cooperativa mía no tiene nada que hacer en el Trigal, ni lo tuvo cuando empezó, ni lo tiene ahora. Ese establecimiento dejó de ser hace un tiempo para lo que fue creado y se ha convertido en un antro de perdición en todos los aspectos. Los precios son abusivos, es por hoy un negocio de muchos cuentapropistas para enriquecerse y donde se desvían las producciones para otros destinos que no son los recomendables”, señala Álvarez Silva.
Infografía: Luis Amigo Vázquez.
Infografía: Luis Amigo Vázquez.

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Frei Betto: Pocas naciones son tan ricas como Cuba en capital simbólico

 Fragmento de Intervención inaugural de Frei Betto en el II Encuentro Internacional de Con todos y Para el Bien de Todos.
El teólogo brasileño, Frei Betto, ofreció una conferencia magistral.
El teólogo brasileño, Frei Betto, ofreció una conferencia magistral.

Fue el programa martiano, organizador de este evento el que me propuso el tema de mi intervención: El papel de la ética en las políticas de desarrollo.

  Se trata de un tema de suma importancia, en especial para Cuba en un momento en el que el país establece sus relaciones con los Estados Unidos,  se abre a la inversión extranjera además de promover cambios sustanciales en su economía.

En las primeras páginas de la Biblia, La Génesis, se encuentra el tema de la ética, el cual estaba en el centro del bien y del mal. Esto es un símbolo obvio de que toda la organización de la vida humana debe planearse en torno a principios éticos.
Nacemos para la libertad, y si somos libres tenemos siempre ante los ojos una diversidad de opciones; podemos objetar por la opresión o por la liberación, por la mentira o por la verdad, por la competitividad o por la solidaridad. Cada una de esas opciones tanto personales como sociales, se fundamentan en una raíz ética o antiética, porque como subraya Santo Tomás de Aquino, todos sin excepción buscamos un bien mayor e incluso cuando practicamos el mal: y el bien mayor es la felicidad.

Pero la ética nos exige una respuesta: ¿busco en mi felicidad algo que sea a costa de la felicidad ajena? O busco la felicidad de todos aunque mi felicidad se vea coronada por el sacrificio de mi propia vida.

Sabemos que en este mundo capitalista globo-colonizado, el desarrollo, como bien analizó Marx, siempre ha significado mayor acumulación de riquezas en manos privadas, nunca se ha emprendido en función de las necesidades reales de la mayoría de la población.  Se abren calles asfaltadas e iluminadas en lotes de terrenos vacíos destinados a condominios de lujo, mientras que las calles populosas de las periferias de las ciudades no merecen ningún tipo de pavimentación y pasan por ellas canales de desechos humanos.

Tal vez el ejemplo más significativo de la lógica perversa que rige el desarrollo capitalista sea el hecho extraordinario de que el ser humano haya puesto los pies en la superficie lunar a un costo de 6 mil millones de dólares, mientras que aun no se ha logrado poner los nutrientes esenciales en los estómagos de millones de niños de América Latina, de Asia y de África, clamor que el Papa Francisco tanto repite.

La razón instrumental de la modernidad fracasó, porque cedió al pragmatismo del mercado y se distanció de los valores de la ética. En el capitalismo todo sistema axiológico constituye un estorbo; la ética solo existe como discurso para engañar a los ingenuos, como los sellos verdes que marcan la propaganda de las grandes empresas que devastan el medio ambiente como algunas compañías en Brasil que en noviembre del año pasado debido a la ruptura de una presa ocurrió el mayor desastre ecológico de la historia de Brasil al envenenar un río que beneficiaba 3.5 millones de personas, una de nuestras más importantes vías fluviales  y ha causado daños evaluables como mínimo en 4 mil millones de dólares.

En el mundo capitalista el desarrollo es un negocio y no un programa para el mejoramiento de la calidad de vida de la población; una prueba es la especulación inmobiliaria. Mientras que la tercera parte de la población de Río de Janeiro vive en Favelas, en la franja marítima miles de apartamentos permanecen cerrados durante todo el año y solo se abren en las vacaciones de sus propietarios, que coinciden con el período veraniego.

En el devenir del desarrollo capitalista hay un virus que parece imbatible que es la corrupción. Desgraciadamente Brasil sobresale hoy por ser un país donde la corrupción contaminó al gobierno y a nuestras mayores empresas como Petrobras. Hay que recordar que lo mismo ocurre en numerosos países, la diferencia para mérito de Brasil es que los gobiernos de Lula y Dilma no han movido un solo dedo para impedir que la policía federal y el ministerio público denuncien e investiguen a corruptos en los poderes públicos y la iniciativa privada, incluido presidentes de grandes empresas, ministros de gobiernos y dirigentes del Partido de los Trabajadores.

Toda la historia del desarrollo brasileño está marcada por el matrimonio de corrupción e impunidad, por suerte el gobierno del Partido de los Trabajadores ha promovido su divorcio, establecido la transparencia y ha favorecido prisiones y castigos en un proceso que desgraciadamente está lejos de llegar a su fin.

Cuba vive actualmente un momento histórico de grandes transformaciones. Su lógica revolucionaria del desarrollo centrada en los derechos de la mayoría de la población se abre a las asociaciones público-privadas.

La construcción del puerto del Mariel, el más importante de todo el Caribe y quizás de todo el Océano Atlántico, inaugura nuevas posibilidades para el desarrollo económico. El desarrollo turístico, incrementado por la excelencia de los servicios sobre todo en el área médica y alto nivel educacional  de la mano de obra y también la protección se encamina como prometedora estrategia de captación de divisa.

Todos sabemos que el gobierno de Cuba se empeña en resolver el problema de la doble moneda; en resumen estudia y pone a prueba una serie de nuevas medidas para impulsar el desarrollo de este país.

Lo que tiene de original la lógica de desarrollo de esta nación es justamente su capital simbólico, que tiene como bases valores espirituales  como el sentimiento de libertad e independencia, de cooperación y solidaridad que marca la historia de este país desde la lucha de los esclavos hasta la implantación del Estado socialista.
Muchos en el exterior apuestan a que Cuba será una mini China políticamente socialista y económicamente capitalista. Este peligro existiría si Cuba abandonara lo más preciado que posee, su capital simbólico.

Este país no posee grandes recursos naturales y los pocos que tiene han sido repartidos para garantizar a cada habitante su derecho a la dignidad como ser humano. Pero pocas naciones del mundo son ricas como Cuba en capital simbólico encarnados en figuras como el padre Félix Varela, José Martí, Ernesto Che Guevara, Raúl y Fidel Castro.

Este capital simbólico no es solo resultado de la Revolución victoriosa de 1959, la revolución lo potenció pero es consecuencia de siglos de resistencia del pueblo cubano de los dominadores españoles y estadounidenses.

Pero no seamos ingenuos, la corrupción no tiene ideología, se inmiscuye en la derecha y en la izquierda.  Es un virus que penetra cuando el revolucionario pierde su inmunidad ideológica. Y esto ocurre cuando se despersonaliza fascinado por las funciones que ocupa en la estructura de poder.

Entonces la corrupción se torna más importante que la persona y esta hace cualquier cosa para no perderla, como náufrago que se aferra al tronco en medio de la borrasca marina.

Corrupto no es solo el que facilite el logro de intereses que no son de la colectividad; corrupto es también quien se encierra en su burbuja de cristal y no admite críticas y mucho menos  que lo depongan de su supuesta posición de general para asumir el puesto de simple soldado en las trincheras de la Revolución.

El corrupto nace de una ambición desmedida, de la vanidad exagerada, del auto convencimiento de que es intocable e insustituible que se ampara en la certeza de la impunidad.

Si la revolución cubana tiene el propósito de perdurar como un sol del mundo moral, como la expresión de Luz y Caballero, perfeccionar el socialismo es un desafío, y la cuestión ética se torna central en los procesos de educación de este país.

Cada cubano debe preguntarse por qué Martí que vivió casi 15 años en los Estados Unidos no vendió su alma al imperialismo ascendente. Por qué Fidel y Raúl, hijos de latifundistas y educados en los mejores colegios de la alta burguesía cubana, no vendieron su alma al enemigo. Por qué Che Guevara, médico formado en Argentina, revolucionario consagrado en Cuba, decidió abandonar todas las obras políticas y las comodidades inherentes al ejercicio de las funciones de poder para internarse anónimamente en las selvas del Congo y de Bolivia, donde la muerte lo encontró. He aquí la respuesta: la vida de cada uno de nosotros se define por el sentido que le imprima. Este sentido solo se transforma en capital simbólico cuando hay sentido de la ética.

El capitalismo con su poderosa máquina de publicidad quiere que la humanidad solo tenga sentido a través del tener y no del ser. Quiere formar consumistas y no ciudadanos.
Tomado de Cubadebate

jueves, 7 de enero de 2016

Sin echar el laurel en la olla

Por LUIS TOLEDO SANDE
El valor histórico del balcón del Ayuntamiento de Santiago de Cuba creció el 1° de enero de 1959, cuando desde allí Fidel, junto a Raúl, confirmó el triunfo de la Revolución.
El valor histórico del balcón del Ayuntamiento de Santiago de Cuba creció el 1° de enero de 1959, cuando desde allí Fidel, junto a Raúl, confirmó el triunfo de la Revolución. (Foto: Autor no identificado)

Sin restar importancia a las dos guerras llamadas mundiales, ni a la liberación de naciones como China y Vietnam –esta, además, con la ejemplar victoria sobre la invasión estadounidense en su haber–, del siglo XX cabe destacar cuatro procesos revolucionarios diversos: en orden cronológico, la Revolución Mexicana, la Revolución de Octubre, la Segunda República Española y la Revolución Cubana. Tres de ellos se ubican en ámbitos de la lengua española, hecho contrastante con el escaso prestigio que suele concederse a las ciencias sociales expresadas en ese idioma.

Pero ese ángulo, de interés y merecedor de atención frente a expresiones de colonialismo fomentadas desde otras áreas culturales, requeriría un análisis particular. El presente artículo apenas bordea el significado de la Revolución Cubana desde su fragua y su llegada al poder, y en su existencia hasta hoy. Haberla ubicado en el conjunto de procesos aludidos mueve a rozar por lo menos algunos rasgos de los tres que la acompañan en el esbozo.

La Revolución Mexicana, cuyo carácter pionero en aquel siglo no parece tenerse tan en cuenta como sería justo, fue un paso de avance en la transformación de un país de nuestra América frente a la herencia feudal que le llegó de su formación como colonia. La importancia de esa Revolución no debe ocultarla ningún estancamiento sufrido con el tiempo y al influjo de los forcejeos clasistas y presiones externas, lo que se dice sin afán de agotar el tema.

La de Octubre no se limitó a “diez días que estremecieron el mundo”: sumó décadas de una siembra emancipadora que incluyó tanto liberar a Rusia y sus colonias del zarismo como propiciar el nacimiento de varias naciones marcadas por aspiraciones socialistas. Generó, en fin, valiosas transformaciones internas y un baluarte para la derrota del fascismo en la Segunda Guerra Mundial.

A pesar de grandezas tales, deficiencias y males internos contrarios al socialismo le impidieron llegar viva a los finales de la centuria en que tantos logros cosechó y nutrió tantas esperanzas, aunque haya interesados en negar unos y otras. Las causas del desmontaje antisocialista de los frutos de esa Revolución, incluida la propia Unión Soviética, deben seguir estudiándose. Ninguna precaución será ociosa para que errores y aberraciones como los allí entronizados no se reproduzcan y den al traste con otros proyectos justicieros.

Burocráticamente declarada irreversible por decretos que pretendían blindar el socialismo desde oficinas, la realidad que se logró construir en el camino abierto por aquel extraordinario Octubre fue demolida. Además de ser una tragedia en sí, ello ha dado asideros para negar legitimidad y valor a todo empeño revolucionario.

Esa tendencia dolosa se aprecia en análisis distorsionadores del pasado y el presente de la humanidad, aunque se trate de un afán democrático tradicional como la Segunda República Española, derrotada por una implacable alianza internacional de la reacción fascista, sin descontar los que puedan haber sido errores en su sostenimiento y su defensa.

Contra la dignidad de ese ensayo fundador –en cuyas filas se vertió sangre cubana– se lanzan hoy perros de la propaganda capitalista, en complicidad con la herencia del fascismo que nutrió en España el denominado Bando Nacional. Este, artífice del levantamiento anticonstitucional y terrorista contra la República, enlutó el país durante décadas y finalmente preparó la sucesión monárquica, sobre la cual se fabricó una transacción “democrática” enfilada a silenciar el pensamiento de izquierda y sepultar las aspiraciones republicanas. El sometimiento a la OTAN no es casual.
Secuelas de un desmontaje
La entrada el 8 de enero, en La Habana, de la Caravana de la Victoria, encabezada por Fidel, fue recibida con desbordado entusiasmo.
La entrada el 8 de enero, en La Habana, de la Caravana de la Victoria, encabezada por Fidel, fue recibida con desbordado entusiasmo. (Foto: Autor no identificado)

Volviendo a los afanes socialistas, se debe recordar que alguien tan objetivo, de pensamiento científico y de honradez militante al servicio del socialismo como Vladimir Ilich Lenin, sostuvo la inviabilidad de la plena construcción de un proyecto de esa índole en un país aislado. Sobran razones para entender las vicisitudes con que ha tenido que vérselas el experimento cubano.

Pero ese experimento lo puso en práctica una Revolución que triunfó el 1° de enero de 1959 y viene, por largo camino, de sus propias raíces, desde antes de 1868, con su propio Octubre vivido en ese año. Eso le ha permitido relacionarse con el mundo sin dejar de ser ella, y no solo llegar viva al siglo XXI: continúa su marcha, su pujanza, con el deber de fortalecerse, y enfrentando desafíos colosales, ya abiertos o enmascarados.

Entre los obstáculos que la rodean está la propaganda lanzada mundialmente contra todo lo que huela a revolución. En el caso de Cuba, tal campaña tiene sus recursos predilectos. Uno es sostener que la etapa más próspera del país fueron los años durante los cuales se entronizó la tiranía encabezada, al servicio del imperialismo estadounidense, por Fulgencio Batista, exponente mayor de los crímenes y el latrocinio sufridos por la nación.

El triunfo de la Revolución Cubana, y el apoyo con que desde la lucha insurreccional la abrazó la mayoría del pueblo, se debieron a su carácter popular: esa mayoría vio y encontró el camino para lograr, junto con la justicia social, la soberanía que la intervención estadounidense le arrebató en 1898.

Esa realidad explica que en 1961, tercer año tras la toma del poder, cosechara dos victorias íntimamente vinculadas, e impensables sin el apoyo mayoritario y entusiasta del pueblo: el aplastamiento de la invasión mercenaria en Playa Girón y sus inmediaciones, y la declaración del país como territorio libre de analfabetismo, gracias a la masiva Campaña Nacional de Alfabetización que hoy sigue dando frutos dentro y fuera de Cuba.
Fundamento
La presencia de campesinos de todo el país en la celebración del 26 de Julio en La Habana, en el propio 1959, mostró el carácter popular de la Revolución, y entre sus testimonios dejó este Quijote de la Farola.
La presencia de campesinos de todo el país en la celebración del 26 de Julio en La Habana, en el propio 1959, mostró el carácter popular de la Revolución, y entre sus testimonios dejó este Quijote de la Farola. (Foto: KORDA)

Esos logros, y otros, se buscaron y se percibieron asociados a la herencia martiana. Presente en la nación desde el siglo XIX, devino –como expresó Fidel Castro, guía de la obra desatada con los hechos aurorales del 26 de julio de 1953– fundamento moral de la acción armada iniciada entonces y, en consecuencia, de los logros cosechados en ese camino. En él, 1961 aportó otro nutriente explícito, asumido en la médula nacional de la obra revolucionaria: en Girón se combatió también en defensa del socialismo.

El carácter socialista de la Revolución se proclamó precisamente en la despedida de duelo de los mártires del bombardeo que, como ablandamiento artillero,  el imperialismo lanzó contra Cuba en vísperas de la invasión mercenaria. Esta, así y todo, fue derrotada en poco más de 60 horas. Fue una victoria de pueblos, porque a partir de entonces, como también dijo el guía histórico de la Revolución, todos los de nuestra América, no solo el cubano, “fueron un poco más libres”. Tal realidad abonó la simpatía que la Revolución cosechó en la región desde el mismo 1959.

El carácter popular que le permitió alcanzar el poder se consumó en logros masivos, como las leyes de Reforma Agraria y de Reforma Urbana, y la disminución de las grandes diferencias acumuladas entre el campo y la ciudad, sobre todo en lo tocante a la capital. En medio de las dificultades económicas de un país bloqueado, ese afán de equidad, sin el cual la Revolución habría estado sumamente incompleta, generó construcciones –carreteras, industrias, embalses de agua, edificios para diversos usos sociales: escuelas, centros de atención médica, viviendas– que transformaron hasta la imagen física del país.

Ello, asumido con sed de equidad para toda la nación, pudiera explicar el detenimiento constructivo y las dosis de pérdida de esplendor material padecido por la capital. Ese hecho, tendenciosamente desgajado del contexto, lo esgrimen los enemigos de la Revolución para denigrarla, y aunque no existieran contra ella tales campañas de descrédito, constituye uno de los frentes en que mayor esfuerzo por la recuperación necesita seguir acometiendo.

La búsqueda de equidad entre los territorios de la nación es también inseparable de logros que esta ha venido disfrutando desde 1959 en terrenos tan vitales como la educación y la salud, la ciencia y el deporte. En el quehacer literario –incluida la vertiente editorial– y en otras expresiones artísticas –cine, música, danza, plástica– se ha vivido, encaminado por instituciones que le han dado gloria al país, un apogeo sin precedentes.
Datos, esencia
Las nacionalizaciones de empresas que explotaban al país –extranjeras muchas de ellas, y en gran parte estadounidenses– fueron respaldadas por el pueblo.
Las nacionalizaciones de empresas que explotaban al país –extranjeras muchas de ellas, y en gran parte estadounidenses– fueron respaldadas por el pueblo. (Foto: Autor no identificado)

El auge lo ha caracterizado la búsqueda de masividad, con un amplio movimiento de aficionados en los distintos sectores poblacionales, y favoreciendo el desarrollo de individualidades sobresalientes, que han merecido admiración y lauros en distintas partes del planeta. Espectáculos artísticos de alto nivel están al alcance de la población, con entrada a precios módicos, o libre, al igual que los deportivos. Mantener ese camino es una de las señales con que en medio de severas dificultades la Revolución ratifica su lealtad, también en esas esferas, al José Martí que entendió que “ser culto es el único modo de ser libre”.

Enumerar las conquistas alcanzadas en los diversos frentes antes mencionados pudiera ser necesario ante quienes opten por desconocerlas, pero en esos casos resultaría estéril. Las personas honradas pueden disponer de la información que emana de la propia realidad. Alúdase solo a los altos grados de instrucción generalizada y a los índices de mortalidad infantil y esperanza de vida que hacen de Cuba un país ejemplar en esas esferas, como reconocen instituciones y organismos internacionales de la mayor relevancia.

Los logros están presentes asimismo en la amplia colaboración de Cuba con numerosos pueblos, y se aprecian hasta en una emigración que, a diferencia de la de otros países –y no solo entre los que clasifican como no desarrollados–, sobresale por su preparación técnica y profesional. Quien conozca la realidad de los inmigrantes en otras naciones, podrá dar fe de esas diferencias.

Anécdotas y experiencias de tal realidad abundan. El autor de este artículo no pasará de recordar la gratitud con que el embajador de un pueblo hermano acogió la iniciativa de una universidad, europea, de ofrecer a emigrantes de su pueblo cursos para adiestrarlos en tareas concretas.

Eran  las peor pagadas, y más despreciadas –por lo menos antes del reconocimiento de la etapa de crisis que allí se gestaba– entre los naturales de la nación a la que habían ido a parar: en ese caso, empalmar cables, vestir camas, limpiar ancianos…; en otros correspondería hablar de la agricultura y la construcción. Al final de la ceremonia en que su embajador había expresado gratitud a la universidad, un colega diplomático, amigo del articulista, le dijo a este: “Los emigrantes de tu país no necesitan esa ayuda”.

Pero Cuba ha tenido que desempeñarse en condiciones anormales, porque muy pronto contra la Revolución se lanzó la hostilidad de la mayor potencia mundial, los Estados Unidos. La poderosa nación imperialista, acostumbrada desde su gestación, y en su desarrollo –en él se ubica el robo de más de la mitad del territorio de México–, a dominar y saquear a otros países, no le perdonó a Cuba su dignidad nacional y su servicio al pueblo. Con esa orientación el gobierno cubano acometió nacionalizaciones indispensables, y en ello también tuvo un rotundo respaldo popular.
Patente imperial
El 2 de septiembre de 1960, en respuesta a las maniobras de la OEA en la reunión de San José, Costa Rica, para aislar a Cuba, la Primera Declaración de La Habana encarnó la firmeza de la Revolución y su latinoamericanismo, propio de la historia nacional.
El 2 de septiembre de 1960, en respuesta a las maniobras de la OEA en la reunión de San José, Costa Rica, para aislar a Cuba, la Primera Declaración de La Habana encarnó la firmeza de la Revolución y su latinoamericanismo, propio de la historia nacional. (Foto: Autor no identificado)

Pronto la hostilidad del vecino del Norte se expresó en un bloqueo económico, financiero y comercial que aún perdura, y en agresiones armadas. En estas se inscriben la invasión mercenaria de 1961 y las bandas de alzados –también mercenarias– que fomentó en distintos sitios del país, y que en sus monstruosos actos terroristas cometieron asesinatos, entre otros, de alfabetizadores.

En aquellos actos figuran la explosión del vapor francés La Coubre en el puerto de La Habana, y la voladura de un avión cubano en pleno vuelo sobre Barbados. Esta última acción, así como otras, la orquestaron agentes del imperio que gozan de libertad en la nación que se autopromueve como el modelo de  la democracia.

Cuando hoy, en su licencia imperial, el presidente estadounidense propone cambiar la política que su gobierno ha mantenido contra Cuba durante más de medio siglo, y dice que tal política no ha conseguido su propósito, solo queda una opción para interpretar sus palabras. Si a pesar del enorme daño económico, material y en vidas que esa política le ha causado a Cuba, el cabecilla del imperio la estima fallida, es porque ha sido planeada con un superobjetivo: destruir a la Revolución y restablecer en la mayor de las Antillas la dominación con que desde 1898 los Estados Unidos ensayaron aquí el neocolonialismo, “su sistema de colonización”, como lo denunció Martí pensando en los planes imperiales contra nuestra América en general.

Pese a todo, Cuba –y por eso ha obligado al imperio a buscar un cambio de imagen– perdura como ejemplo de resistencia. Ha dado apoyo ideológico y moral a otros pueblos, y protagonizado un aporte internacionalista que –aunque se propongan silenciarlo ingratos y enemigos– contribuyó a las mejores transformaciones emancipadoras en África. Lo han reconocido pueblos y guías políticos como Nelson Mandela en Sudáfrica, y varios en Venezuela, Bolivia, Ecuador, Argentina y otros de nuestra América.

La proclamación del carácter socialista de la Revolución fue abrazada por la gran mayoría del pueblo, y defendida desde el siguiente día en Girón.
La proclamación del carácter socialista de la Revolución fue abrazada por la gran mayoría del pueblo, y defendida desde el siguiente día en Girón. (Foto: Autor no identificado)

Allí, plantando cara al vecino poderoso, se han desafiado las maquinaciones de la Organización de Estados Americanos y del Área de Libre Comercio para las Américas. De ese enfrentamiento han surgido alternativas de dignificación soberana como la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños. Resurgen las banderas del socialismo, en busca de actualización creativa, aunque no sea más, ni menos, que por entre las estructuras del sistema capitalista.

Pero el imperio no cesa en sus planes, y dispone de enormes recursos. En general, con el individualismo y el pragmatismo consustanciales al sistema capitalista, propala el neoliberalismo. Estimula las llamadas desideologización y despolitización, máscaras del afán de erradicar el pensamiento revolucionario.

Promueve y apoya cuanto pueda conducir a la reversión de planes nacionales molestos para su manía de dominarlo todo. Ahora, con respecto a Cuba en particular, intenta dar la imagen de un cambio de actitud, y propone otros métodos para lograr lo que la resistencia y la creatividad cubanas le han impedido conseguir.
Golpistas de etiqueta
Todo eso, de lo cual las campañas contra Cuba son inseparables, explica distintas formas de golpes de Estado que en Honduras y en Paraguay han venido a sustituir el gorilismo armado, que no debe considerarse definitivamente cancelado; los intentos golpistas en Venezuela, Bolivia y Ecuador; las campañas y amenazas contra la misma Venezuela bolivariana; la creación de nuevas bases militares en Colombia; la propaganda y las maniobras para alimentar la oposición contra los gobiernos de Brasil y Argentina.
La victoria de Girón y la erradicación del analfabetismo marcaron el alcance y la naturaleza de la obra revolucionaria.
La victoria de Girón y la erradicación del analfabetismo marcaron el alcance y la naturaleza de la obra revolucionaria. (Ambas fotos: Autor no identificado)

En esta última la derecha consiguió electoralmente el éxito contra las fuerzas progresistas que habían sacado al país del hundimiento en que lo atascó el desafuero neoliberal. El saludable optimismo no basta para ignorar que, con la guerra mediática y económica, el imperio y sus cómplices intentan aplastar cuanto proyecto justiciero le salga al paso. Sería torpe considerar a Venezuela un caso aislado.

Los zarpazos de la derecha neoliberal –que va por más en el mundo– se dan cuando en varios países las urnas han devenido camino de triunfo para proyectos emancipadores, y los medios imperiales de propaganda fabrican la imagen de que todo acto armado por parte de los pueblos es terrorismo repudiable. Los Estados Unidos y sus aliados de la OTAN, sin embargo, desencadenan guerras genocidas y consiguen edulcorarlas con falacias lingüísticas tan perversas como calificarlas de humanitarias: deformación de sentido que ha pasado incluso al periodismo revolucionario, o de izquierda al menos, para hablar de crímenes y desastres de lesa humanidad.

Es difícil –heroico, digamos sin rodeos– conseguir un triunfo revolucionario valiéndose de los mecanismos y procedimientos que el capitalismo ha perfeccionado para defender sus intereses. Pero la persistencia de la Revolución Cubana la explica su toma del poder por la lucha armada con decisiva participación popular. Y se ha mantenido gracias al decisivo apoyo de la mayoría del pueblo.
De las Marchas del Pueblo Combatiente y de los actos en reclamo del retorno del niño Elián González a la patria nació la Tribuna Antimperialista, llegada para quedarse cerca de la que ha vuelto a ser la Embajada de los Estados Unidos en Cuba.
De las Marchas del Pueblo Combatiente y de los actos en reclamo del retorno del niño Elián González a la patria nació la Tribuna Antimperialista, llegada para quedarse cerca de la que ha vuelto a ser la Embajada de los Estados Unidos en Cuba. (Foto: YAMIL LAGE)

No es casual que todo lo relativo a Cuba sea tergiversado o satanizado, con saña, por la propaganda imperialista. Para actuar, el país debe guiarse únicamente por la norma de la justicia y lo correcto: ni hacer para complacer al enemigo, ni dejar de hacer por no parecer que presta atención a sus campañas.

Cuanto haga será sometido a lentes distorsionadores, para desconocer sus aciertos y atribuirle errores o magnificar los que cometa. El esperado afinamiento en su política migratoria, por ejemplo, deja sin argumentos a no pocos infundios lanzados contra ella, y en igual medida los mismos que los propalaban intentan revertir el efecto de sus aciertos.

El contexto internacional está signado por la preponderancia de las fuerzas del imperio, y las circunstancias nacionales de Cuba se ven severamente dañadas por el bloqueo que este le ha impuesto durante más de medio siglo. Contra semejante engendro se proyecta el clamor de pueblos, avalado en votaciones de la Asamblea General de la ONU, pero  groseramente las burla el mismo gobierno que anuncia la voluntad de cambiar su política hacia Cuba.
Desplazamientos y persistencias
El mayor reto que se le presenta al país radica en mantener el afán de asegurar la justicia social en un contexto internacional con frecuencia sórdido. En él –ha escrito Fernando Martínez Heredia en su libro El corrimiento hacia el rojo, título alusivo a los ciclos de expansión y contracción material del universo– se aprecia “un mundo extraño, en el cual reinan el lucro y el hambre, y no parece haber futuro para la decencia”.

No caben en pocas líneas las instituciones cuyo intenso trabajo testimonia la atención brindada a la cultura. La Feria del Libro –que no se limita a La Habana–, es una de las múltiples evidencias de esa realidad.
No caben en pocas líneas las instituciones cuyo intenso trabajo testimonia la atención brindada a la cultura. La Feria del Libro –que no se limita a La Habana–, es una de las múltiples evidencias de esa realidad. (Foto: Autor no identificado)

Ante ello lo pertinente y digno no será cruzarse de brazos y renunciar a construir un mundo mejor, que es posible, además de necesario para que la humanidad llegue a merecer en plenitud ese nombre. Como añade el mismo autor citado, “la indecencia carece totalmente de legitimidad”.

La búsqueda de la decencia en las relaciones humanas a todos los niveles define lo que un país como Cuba, que ha llegado hasta donde está gracias a la construcción revolucionaria, debe tener en la brújula de sus replanteamientos en pos de una eficiencia económica indispensable para mantener el proyecto justiciero que tanto esfuerzo y tanta sangre ha costado. La seducción economicista y pragmática no será garantía para ningún empeño revolucionario erigido sobre la convicción de que la historia lo avalará, aunque tampoco deba ignorar los requerimientos de la economía.

La Cuba que halló en Martí el fundamento moral para su transformación, debe recordar el reclamo del Maestro, quien en “Crece” (abril de 1894) se planteaba si la revolución que él fraguaba tendría posibilidad de triunfar. Ante la duda, razonable, sostuvo que el gran deber patrio y humano sería hacer posible la revolución, o, por lo menos, acometerla del modo más eficaz. Lo innoble sería traicionar la grandeza del sacrificio.

La celebración de los Juegos Panamericanos de 1991 fue un justo reconocimiento al deporte cubano, que ha cosechado impresionantes victorias en el mundo.
La celebración de los Juegos Panamericanos de 1991 fue un justo reconocimiento al deporte cubano, que ha cosechado impresionantes victorias en el mundo. (Foto: Autor no identificado)

Se avanzaba hacia la guerra que estallaría el 24 de febrero de 1895, y afirmó: “Era ambiente la revolución, y hoy es plan. Era un sentimiento inútil y cómodo: como corona de adelfas era, y de laurel, que no hay derecho a arrancarse de la frente para sazonar, con sus hojas ensangrentadas, la olla de la comodidad”. Comprendía que, aunque imperfecto, lo hecho antes del 10 de octubre de 1868 –la “preparación gloriosa y cruenta” asumida en el Manifiesto de Montecristi (marzo de 1895), ya en pie la nueva guerra–, se inscribía en la gloria de la cual sería deshonroso huir: “¡infeliz, en la memoria de los hombres, quien eche el laurel en la olla!”. Ratificó así la base ética de su pensamiento y de su conducta.

Como otros suyos, aquel texto de Martí de 1894 sigue trazándole a Cuba el gran deber de hoy, cuando acomete una nueva etapa en una permanente sucesión de institucionalizaciones. Ese empeño, que empezó con el desmontaje, desde 1959, de las estructuras capitalistas, vivió un momento señero cuando en 1976 se aprobó, en proceso hondamente democrático, popular, la Constitución que ratificó a Cuba como república y como Estado socialista, llamado, por tanto, a tener la guía de trabajadores y trabajadoras, nada parecido al capitalismo de Estado.

Con esas luces entra la Revolución en su año 58, cuando se prepara el VII Congreso del Partido que tiene la misión de guiarla, y el cual en su anterior Congreso aprobó los Lineamientos para acometer lo que se ha denominado actualización del modelo económico cubano.
Utilidad y virtud
Se debe hacer lo necesario para que la Revolución mantenga ese espíritu productivo y –siempre Martí– orientado por la utilidad de la virtud, superior a la virtud de la utilidad, y para que dentro de muchas décadas se pueda seguir hablando de ella como de una realidad viva, no de un proceso estancado en resignaciones o sacado de rumbo por deformaciones que serían deplorables. Cuando se ha tenido como brújula echar la suerte con los pobres de la tierra, y se ha vivido más de un siglo de luchas revolucionarias, sería criminal abandonar el camino que esa brújula ha venido indicando.

Al Centro Nacional de Investigaciones Científicas, pionero y emblemático en su esfera, se han sumado numerosas y relevantes instituciones que aseguran el futuro de Cuba como país de ciencia y conciencia.
Al Centro Nacional de Investigaciones Científicas, pionero y emblemático en su esfera, se han sumado numerosas y relevantes instituciones que aseguran el futuro de Cuba como país de ciencia y conciencia. (Foto: Autor no identificado)

Sabedor de que “ni hombres ni pueblos pueden rehuir la obra de desarrollarse por sí,–de costearse el paso por el mundo”–, Martí sostuvo: “No yerra quien intenta componer un pueblo en la hora en que aún se lo puede; sino el que no lo intenta. Si no se lograse la composición, se lograría al menos el conocimiento de las causas por que no podía lograrse; y eso limpiaría el camino para lograrla mañana”.
El error es humano, pero la rectificación, también humana, es además sabia, y lo que se haga debe regirse por la ética: “Si se intenta honradamente, y no se puede, bien está, aunque ruede por tierra el corazón desengañado: pero rodaría contento, porque así tendría esa raíz más la revolución inevitable de mañana”. Pero no valdrían autocomplacencias a estas alturas de un camino en que el “Patria y Libertad” de los mambises condujo al “Libertad o Muerte” del Ejército Rebelde, lema que el logro de la libertad convirtió en “Patria o Muerte” y frente a la saña enemiga fue coronado por un “Venceremos” que hoy resulta más fuente de responsabilidad y compromiso consciente que nunca antes.
La Revolución, que en las actuales circunstancias urge mantener, puede verse como la que en su tiempo –con el ejército español en Cuba y el estadounidense dispuesto a invadirla– Martí vaticinaba que podría ser inevitable luego. Más de un siglo después –con una Cuba que ha encarado y vencido desafíos tremendos–, la realidad es otra, y tampoco se debe olvidar un hecho: a lo largo del devenir humano, las revoluciones no han sido términos en la historia.
En sus mejores frutos –incluso a pesar de errores y hasta de traiciones– han representado actos de transición o fuentes de luz hacia logros de mayor alcance. Para Martí, como se lee en su texto de 1894 citado, la meta era la que puede seguir orientando a Cuba hoy y siempre: el “fin humano del bienestar en el decoro”. Nada menos.
A espectáculos de compañías danzarias –Ballet Nacional, Conjunto Folclórico Nacional y otras–, del movimiento teatral y de agrupaciones musicales –como la Orquesta Sinfónica Nacional, en la foto– el público accede a precios módicos o con entrada libre. (Foto: L.T.S.)
A espectáculos de compañías danzarias –Ballet Nacional, Conjunto Folclórico Nacional y otras–, del movimiento teatral y de agrupaciones musicales –como la Orquesta Sinfónica Nacional, en la foto– el público accede a precios módicos o con entrada libre. (Foto: L.T.S.)
En la Escuela Latinoamericana de Medicina estudian jóvenes de escasos recursos, provenientes de la región e incluso de los Estados Unidos. Ha sido visitada, entre otros, por Ban Ki-moon, secretario general de la ONU.
En la Escuela Latinoamericana de Medicina estudian jóvenes de escasos recursos, provenientes de la región e incluso de los Estados Unidos. Ha sido visitada, entre otros, por Ban Ki-moon, secretario general de la ONU. (Foto: CUBADEBATE, AFP/Pool)
Las criminales restricciones impuestas por el bloqueo son un grave obstáculo para la salud, pero Cuba mantiene una atención médica socializada y de alta calidad. Así en el Cardiocentro Pedriático William Soler, al que corresponde la foto.
Las criminales restricciones impuestas por el bloqueo son un grave obstáculo para la salud, pero Cuba mantiene una atención médica socializada y de alta calidad. Así en el Cardiocentro Pedriático William Soler, al que corresponde la foto. (Foto: Autor no identificado)
También a pesar del bloqueo se mantiene la educación universal y libre de pago para todas las personas en edad escolar, y fuera de ese sector disfrutan igualmente ese logro incontables interesados en superarse profesionalmente. Se incluyen centros para educación especial, como la Escuela Solidaridad con Panamá, del municipio Boyeros , en La Habana, para niños con discapacidad físico-motora.
También a pesar del bloqueo se mantiene la educación universal y libre de pago para todas las personas en edad escolar, y fuera de ese sector disfrutan igualmente ese logro incontables interesados en superarse profesionalmente. Se incluyen centros para educación especial para niños con discapacidad físico-motora. (Foto: www.aclifim.sld.cu)
Del 17 de diciembre de 2014, la memoria patriótica cubana guarda especialmente el completamiento del regreso de los Cinco luchadores antiterroristas que sufrieron injusta prisión en cárceles del imperio.
Del 17 de diciembre de 2014, la memoria patriótica cubana guarda especialmente el completamiento del regreso de los Cinco luchadores antiterroristas que sufrieron injusta prisión en cárceles del imperio. (Foto: ESTUDIOS REVOLUCIÓN)


Tomado de Revista Bohemia

sábado, 12 de diciembre de 2015

Cuba: Sobrepasar como el Quijote los límites de la realidad con inteligencia

Palabras de Eugenio Martínez Enríquez, Embajador de Cuba en España el 10 de diciembre de 2015 en la Embajada de Cuba durante la jornada “La Utopía Social, un sueño posible. Martí y Cervantes”

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¡Buenas tardes!

Estimado Juan Gil Gutiérrez, Alcalde de El Bonillo; Embajadores, Concejales, Diputados, amigos e invitados:

Cuba fue el sexto país latinoamericano en publicar El Quijote. La primera vez en 1905, la segunda en 1960 y desde entonces otras 9 veces. Aquí las fechas y cifras no parecen casuales: la frustrada independencia a inicios del siglo XX lo trae primero y la apoteosis revolucionaria de hacer lo imposible por lograr la utopía, lo masifica en la primera publicación de la imprenta nacional revolucionaria con una tirada sobre papel de bagazo cubano de cuatrocientos mil ejemplares en cuatro tomos (cien mil de cada uno) y un precio de venta al público de 25 centavos.

El intelectual cubano Ambrosio Fornet diría que el Quijote era la primera novela de la Revolución cubana, no sólo por este simbólico gesto. Refería así que revolución cubana es un proceso quijotesco, en el sentido profundo y justo del gran personaje de Cervantes, en el de la lucha permanente, no en el de la lectura superficial que ciñe el Quijote con un iluso sin remedio.

Igual habría que leer en clave las transformaciones revolucionarias en Cuba con la metáfora cervantina de los Molinos de Viento. No la interpretamos en Cuba en el sentido anglosajón que leyó el Quijote y quedó como un fin que se estima imposible. Para nosotros esos gigantes o molinos, significan, los obstáculos y demonios que con la lucha y la fe en la victoria se pueden derrotar.

No solamente el primer libro publicado por la Revolución Cubana fue el Quijote, fue el primero en la historia de Cuba cuya edición fue decidida democráticamente. En una asamblea popular improvisada, entre trabajadores de los diarios El País y Excelsior que hacían huelga contra sus dueños, apareció el Líder de la Revolución Fidel Castro Ruz y propuso transformar las editoras de esos diarios en la primera imprenta revolucionaria y allí sugirió lanzar el Quijote aprobado por aclamación de los trabajadores.

Esa primera edición de 1960 declara:

“Nuestro pueblo hace revivir hoy el mito entrañable del caballero de la Mancha, con bríos de realidades y de esperanzas victoriosas para los sueños de los pueblos hermanos de la América Latina y para todos aquellos que tienen hambre y sed de justicia”.

Efectivamente el mito se convirtió en realidad. La utopía fue posible. Cuba consiguió altos niveles de desarrollo con énfasis en la justicia social y la equidad, incluso dentro de patrones de consumo austeros, pero suficientes.

Hoy que se celebra el Día Internacional de los Derechos Humanos y la creación del ALBA, me permito recordar que el programa de desarrollo cubano desde el principio, desafió, como El ingenioso Hidalgo, los conceptos en boga. Nuestro programa se montó sobre el derecho universal a la salud, de mejor calidad y gratuitos; el acceso igualitario a la educación de alto nivel científico; la protección social sin distinciones; la satisfacción permanente para todos de las necesidades básicas; el acceso ilimitado a todos por igual a la enseñanza artística, deportiva y científica y a la literatura de calidad, no la de moda mercantil.

No debe olvidarse que junto a la difusión del neoliberalismo se incrementaron las desigualdades en el mundo que lo aplicó y con ellas, ante las evidentes brechas y diferencias entre grupos y clases, se transformaron los enfoques que medían el desarrollo para aparecer el concepto de desarrollo humano, que hasta ese momento se denominada desarrollo económico, como si sólo el crecimiento del PIB garantizara el desarrollo social y que sabemos no es así. Bueno, esta visión moderna de medir la pobreza y la desigualdad, ya guiaba la estrategia de desarrollo cubana cuarenta años antes.

Es posible transformar el mundo, lo demuestra Cuba que estremeció los patrones establecidos en la derecha y en la izquierda, al fundar instituciones populares que eran inéditas donde sí hay participación, no el eufemismo parcial de elegir periódicamente a un selecto grupo de gobernantes que una vez en el poder se enajenan de su electorado. Y esas instituciones populares sirvieron para defender a Cuba con las armas unas veces ante agresiones militares y terroristas o para liberar a otros pueblos hermanos y otras para echar a andar decenas de fábricas paralizadas por las sanciones norteamericanas que constituyen el bloqueo que se nos aplica.

La igualdad y equidad en Cuba no fue sólo un ejercicio mecánico de distribución de los ingresos, fue y es, el acceso igualitario a las oportunidades; a la superación sin límites; a la seguridad y protección ciudadanas; a la liberación de la mujer que de 3% de graduadas universitarias que representaban en 1959 hoy alcanzan el 55 de los que obtienen ese nivel en Cuba.

Queridos amigos:

Fue y es para Cuba una necesidad imperiosa, lo que fue para El Quijote ignorar los límites que nos impone la realidad; sobrepasarlos con inteligencia y firmeza y sostenerlos más allá de lo que la misma realidad nos permite.
¡Muchas gracias!

Imagen agregada: Ilustración de Juan Moreira para edición cubana -posterior- del Quijote

viernes, 11 de diciembre de 2015

¿Quién viola los derechos humanos en Cuba?

Por Elier Ramírez Cañedo*, @islainsumisa*
 
Cuba no solo ha brillado por lo alcanzado en materia de derechos humanos dentro de sus fronteras. Foto: Cubahora.
Cuba no solo ha brillado por lo alcanzado en materia de derechos humanos dentro de sus fronteras. Foto: Cubahora.

Históricamente el tema de los derechos humanos ha sido utilizado por las distintas administraciones estadounidenses para atacar a la Revolución Cubana; aunque no solo Cuba ha sido blanco de esas embestidas, cualquier nación que se aparte de los requerimientos mínimos de lo que la clase dominante de Estados Unidos hace pasar eufemísticamente como “seguridad nacional”, puede calificar como transgresora de los derechos humanos.

Si desde 1829 Bolívar alertaba que Estados Unidos parecía destinado por la providencia a “plagar la América de miserias a nombre de la libertad”, hoy podríamos decir que, a nombre de los “derechos humanos”  
y la “democracia”, Estados Unidos ha condenado a numerosos países a la exclusión, la subversión, el intervencionismo, los golpes de Estado y los bloqueos genocidas, incluso más allá de nuestro hemisferio.


Ya desde la época de Carter el tema fue utilizado como punta de lanza contra Cuba, alcanzando niveles de virulencia durante la administración de Ronald Reagan. Ello fue así, al tiempo que poco importaron a estas administraciones la violación real de los derechos humanos por dictaduras sangrientas en diversos rincones del mundo mientras los gobiernos de esos países fueran fieles a los intereses de Estados Unidos, en especial en la “lucha contra el comunismo”. Así lo tuvo que reconocer recientemente —aunque de manera muy laxa— la ex secretaria de Estado Hillary Clinton: “La defensa de la democracia y los derechos humanos ha sido el corazón de nuestro liderazgo global durante más de medio siglo, aunque ocasionalmente hayamos transigido respecto a esos valores en beneficio de intereses estratégicos y de seguridad, e incluso apoyado a dictadores anticomunistas moralmente objetables durante la Guerra Fría, con diversos resultados”.[i]

Habría que señalar que esa situación no ha cambiado mucho en la actualidad, los dobles estándares en la manera en que Estados Unidos juzga a otras naciones por el tratamiento de los derechos humanos continúa teniendo las mismas lógicas de la Guerra Fría. Solo así es posible explicarse por qué Estados Unidos ataca a Cuba y Venezuela y sin embargo calla sobre la situación de los derechos humanos en países en los que con mucha frecuencia se asesina a periodistas, aparecen fosas comunes con cientos de cadáveres, se practica el crimen político o jamás se ha producido una elección a los distintos órganos de poder.

Ello lleva solo a una conclusión: la preocupación fundamental de Estados Unidos no son los derechos humanos, sino su hegemonía.

Lo cierto es que Cuba, a pesar de no constituir un sol perfecto y amén del bloqueo y las agresiones de la potencia más poderosa del orbe, ha sido uno de los países que más ha trabajado por satisfacer y defender los derechos humanos. Y no podía ser de otra manera, cuando la esencia fundamental de la revolución ha descansado siempre en el humanismo y cuando este país ha estado guiado por uno de los grandes humanistas del siglo XX y lo que va del XXI: Fidel Castro.
El derecho humano más protegido en Cuba, es el derecho a la vida.
 
Pocos países en el mundo logran una protección de sus ciudadanos como lo hace Cuba cuando se producen fenómenos naturales, como ciclones y huracanes. Pocos países en el mundo hacen lo que Cuba por acceder a un medicamento al precio que sea necesario por salvar la vida de un niño.


Pocos países en el mundo hacen lo que Cuba en la atención a los discapacitados.

Pese haber tenido que navegar a contracorriente de los poderes hegemónicos globales, Cuba ha logrado estándares de países del primer mundo en cuanto esperanza de vida, disminución de la mortalidad y desnutrición infantil. La democratización del acceso a la cultura es también una de las grandes conquistas de la Revolución. Como lo han reconocido numerosos organismos internacionales, Cuba es uno de los países que proporcionalmente más presupuesto del Estado dedica en las esferas de salud, educación, cultura, ciencia y deporte. El Papa Francisco durante su visita a la ciudad de Santiago de Cuba expresó el verdadero significado de esta conducta: “Un pueblo que cuida a sus abuelos y a sus chicos y jóvenes tiene el futuro asegurado”.

Pero Cuba no solo ha brillado por lo alcanzado en materia de derechos humanos dentro de sus fronteras, sino en la expansión solidaria de esos derechos humanos fundamentales a otros países que lo han necesitado. Los cientos de médicos cubanos que partieron a África a enfrentar la epidemia de Ebola son una bella expresión de esa solidaridad y de las reservas morales que tiene este país.

En cuanto a los derechos civiles y políticos, hay que decir que nunca en Cuba existió un gobierno que avanzara tanto en estos derechos como el que llegó al poder en enero de 1959. Para Cuba el desafío siempre ha estado, como dijo en una ocasión Cintio Vitier, en construir un parlamento en una trinchera, eso no puede perderse nunca de vista.

Jamás los modelos de comparación podrán estar para los cubanos en la llamada democracia representativa burguesa. Ese modelo ya existió en Cuba y fue un rotundo fracaso. A diferencia de esos sistemas hacia los que se pretende empujar a Cuba, la palanca fundamental que mueve el sistema político cubano nunca ha estado en el dinero y los lobbies de interés, ni termina una vez que concluyen las elecciones. Lo ocurrido con la discusión popular de los lineamientos de la política económica y social de la revolución aprobados en el más reciente Congreso del Partido Comunista de Cuba demuestra las fortalezas con las que cuenta nuestra democracia. Ya se habla de una revisión de nuestra ley electoral y de nuestra constitución y estoy seguro que nuestro sistema político continuará perfeccionándose en función de aumentar los niveles de participación del pueblo en el proceso de toma de decisiones y en la ejecución y control de esas decisiones.

Es cierto que en Cuba se violan sistemáticamente los derechos humanos, pero no precisamente por el Gobierno de la Isla, sino por el Gobierno de Estados Unidos que practica un genocidio contra el pueblo cubano desde 1962, cuando fue decretado el bloqueo económico, comercial y financiero con el propósito de crear hambre, desesperación y el derrocamiento del Gobierno Revolucionario. Las cifras de los daños económicos son astronómicas, pero los daños humanos causados son incalculables e imposible de resarcir. 

¿Acaso el gobierno de Estados Unidos no está violando el más elemental derecho humano a la vida cuando impide a través del bloqueo que Cuba compre los medicamentos que salvarían o aliviarían el sufrimiento de niños cubanos con distintos padecimientos? El presidente Obama se ha manifestado contra el bloqueo y ha pedido al Congreso de Estados Unidos que inicie una discusión que logre su eliminación, pero mientras el bloqueo exista, hasta el último minuto, el Gobierno de Estados Unidos estará violando los derechos humanos en Cuba.

No obstante, considero positivo que, por primera vez en la historia, Cuba y Estados Unidos estén discutiendo de igual a igual en la mesa de conversaciones sobre este tema. Aunque ciertamente en este aspecto veo que la mayor parte de los acuerdos están sobre todo en los desacuerdos.


*Académico cubano. Doctor en Ciencias Históricas

Fuente Cubadebate