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jueves, 12 de marzo de 2015

Alerta: El águila imperial viene por América Latina y el Caribe

Por Fernando Vicente Prieto*
 

América Latina vive una situación inusual y extraordinaria. La continua, sistemática y creciente agresión contra Venezuela no se detiene. Para quien quiera mirar, la sucesión de hechos de estos últimos meses es evidente.

Es la antesala a una intervención militar o paramilitar en nuestra región.

 Un decreto de Barack Obama declara “en emergencia nacional” a EEUU, ante “la inusual y extraordinaria amenaza” que supondría Venezuela para aquel país. Esto obliga a una profunda reflexión. ¿Qué significa esta acción política de EEUU?

 En términos “técnicos”, implica una clara injerencia sobre dos poderes del Estado venezolano: el Poder Ejecutivo y el Poder Moral, sancionando a seis funcionarios encargados de la seguridad y a una fiscal encargada de promover acciones judiciales ante hechos de violencia y golpismo. Si esto ya es grave, en términos políticos globales es mucho peor.

¿Quién es la amenaza?     

 Basados en una -intencionadamente- errónea caracterización de la situación en Venezuela, el gobierno de EEUU se manifiesta alarmado por los derechos humanos y la democracia en este país y pone en funcionamiento su maquinaria bélica para “torcer el brazo” y “encausar” al gobierno bolivariano. Tremendo cinismo.

 Incluso algunos dirigentes de izquierda caen en el juego de este discurso perverso, convirtiéndose -voluntariamente o no- en cómplices de los planes imperialistas. Por poner sólo un par de ejemplos: en pocos días, ​Pablo Iglesias -dirigente de Podemos- ​manifestó que no le gustaba que el golpista alcalde Ledezma estuviera preso; el nuevo vicepresidente de Uruguay, Raúl Sendic, declaró que no tiene elementos para afirmar la injerencia norteamericana y un candidato presidencial de la izquierda en Argentina -Jorge Altamira, del FIT- llegó al extremo de defender a la ex diputada de derecha María Machado y acusar de golpista… al gobierno bolivariano.

 El hecho de que estas desafortunadas manifestaciones surjan del desconocimiento y/o de los cálculos políticos -curiosos cálculos- no exime de responsabilidad a quienes se suman al coro imperial, dialogando dentro de los marcos permitidos por el discurso golpista y justificando la agresión.

 Por eso hace falta repetirlo una vez más: en Venezuela hay plena libertad de expresión, de asociación política y de respeto a los derechos humanos. La oposición de derecha no sólo tiene representación parlamentaria y puestos ejecutivos de acuerdo a su fuerza electoral, sino que hasta puede darse el lujo de proponer golpes de Estado -e incluso hacerlos, como en abril de 2002-, exigir impunidad por esos hechos y al mismo tiempo tildar de antidemocrático al gobierno que convocó 19 elecciones (y ganó 18).

 Si hoy los sectores derechistas prácticamente han abandonado las movilizaciones pacíficas se debe a su falta de convocatoria. Entre febrero y junio de 2014, como el 23 de enero, el 12 de febrero y el 28 de febrero de 2015, ha sido evidente que hay muchas más venezolanas y venezolanos que respaldan la vigencia de la Constitución que los que marchan por la salida del gobierno.

 Si de verdad a estos dirigentes políticos le importa la situación de derechos humanos y democracia en Venezuela, ¿por qué no se informan? ¿Cómo obviar por ejemplo, la posición de la Comisión de Víctimas de las Guarimbas y el Golpe continuado, que reúne a los familiares de las personas asesinadas y heridas por la violencia derechista de 2013 y 2014? ¿Cómo obviar lo que dicen las organizaciones populares de Venezuela, los millones de habitantes organizados en comunas, movimientos sociales, colectivos ecologistas, sindicatos y agrupaciones de mujeres, que se expresan una y otra vez en las calles?

 El discurso colonizado repite, o al menos da por cierto, que en Venezuela se persigue a los estudiantes y a los opositores políticos, obviando los graves delitos por los que estas personas fueron detenidas. ¿Se justifica en algún lugar del mundo el derrocamiento de un gobierno constitucional a través de actos violentos -el ataque a edificios públicos, la quema de universidades y unidades de transporte, el asesinato de guardias nacionales con francotiradores, el intento de golpe de Estado comprando efectivos militares- y la invisibilización y negación de la voluntad popular?      

 ¿Qué pasaría, por ejemplo, si sucediera esta situación en Estados Unidos, o en el Estado español, o en Argentina? ¿Alguien en el mundo promovería que los responsables de estos actos quedaran impunes? ¿Por qué en Venezuela sí estaría bien que exista impunidad para las personas que organizaron y participaron de estos ataques? La batalla de ideas es urgente.

Venezuela es América Latina     

El ataque al gobierno de Nicolás Maduro es un indisimulado intento por abortar el proceso de democratización más amplio de la historia venezolana. Un pueblo que estaba sumido en la miseria y en la represión durante décadas, a partir de 1998 comienza a protagonizar un despertar de la participación en todos los planos.

 Como para citar sólo un aspecto: en los últimos dos años se han registrado mil comunas donde el pueblo comienza a ejercer el autogobierno, proponiéndose superar la democracia liberal burguesa, que establece que “el pueblo no delibera ni gobierna”. Lo hace, para más datos, en la nación que posee la mayor reserva petrolera del mundo y ostenta una posición geopolítica privilegiada, como enlace con el Caribe y puerta de entrada a América del Sur.

 Se entiende que la principal potencia militar del mundo, hoy en declive político y económico relativo ante la emergencia de otros actores geopolíticos, intente recuperar posiciones a sangre y fuego. Lo que no se comprende es que haya millones de personas de buena voluntad que asistan con complicidad o indiferencia a esta encrucijada.

 Venezuela es América Latina por historia común y por solidaridad con nuestros hermanos y hermanas del continente. Pero además, porque este paso de EEUU es una de las tácticas más decisivas, en el marco de una estrategia que apunta a la Amazonía, al Acuífero Guaraní, a los hielos continentales, a las reservas de petróleo y minerales, a la biodiversidad y las condiciones para la reproducción de la vida que tiene nuestro continente mestizo.

 Vale la pena escuchar detenidamente el discurso pronunciado por el presidente Nicolás Maduro el lunes 9 de marzo, que reitera muchos elementos que viene señalando hace tiempo, sistemáticamente eludidos a derecha e izquierda. Es Bolívar versus Monroe, una vez más.

 La CELAC ha declarado a América Latina y el Caribe como “territorio de paz”. ¿Queremos los latinoamericanos y las latinoamericanas que sea una región de guerra? EEUU está proponiendo eso, en estos momentos.

 “La gran conciencia de los pueblos surge de la batallas”, expresó Maduro en su intervención en cadena nacional. “No es tiempo de cobardía ni de vacilaciones. O somos América Latina libre, o no lo somos”. Y también: “Les hago un llamado a los gobiernos y pueblos de América Latina y el Caribe” para defender la democracia y la soberanía ante las apetencias imperiales.

 El pueblo y el gobierno venezolano están decididos a resistir. Los países del ALBA, encabezados por Evo, Correa y Fidel, han manifestado su posición. Resta saber qué harán los demás actores políticos del continente: no sólo sus gobiernos, sino también sus organizaciones populares. Es tiempo de librarnos de miserias y oportunismos. Es hora de ser coherentes entre las palabras y los actos, para hacer nuestro aporte, modesto pero imprescindible, a la construcción de una humanidad mejor.

 *Periodista argentino. Corresponsal en Caracas de Notas – Periodismo Popular y colaborador en otros medios de comunicación. Sus textos y fotografías se han publicado en periódicos, revistas y sitios web de América Latina y Europa.

Fuente Notas        
Tomado de TeleSURTV
 




miércoles, 11 de marzo de 2015

Venezuela es sagrada y se respeta; Carta de Fidel

El presidente Maduro muestra el mensaje del líder histórico de la revolución Fidel Castro. Foto: VTV
CARACAS.—El presidente Nicolás Maduro solicitó este martes a la Asamblea Nacional un proyecto de Ley Habilitante Antimperialista para “defender la paz, la soberanía y el de-sarrollo íntegro de Venezuela ante la amenaza del imperio de Estados Unidos”.

“Es una necesidad para moverme en el complejo escenario que se ha abierto para Ve­ne­zuela”, indicó el estadista, quien además leyó la carta enviada por el líder de la Revolución Cu­bana Fidel Castro.

En la misiva, Fidel felicita a Maduro por su “brillante y valiente discurso frente a los brutales planes del gobierno de Estados Unidos” y le pronostica que sus palabras “pasarán a la historia como prueba de que la humanidad pue­de y debe conocer la verdad”.

El jefe de Estado agradeció el apoyo del líder cubano y rememoró que la victoria de Playa Girón en abril de 1961 fue la primera gran derrota del imperialismo en América Latina y el Caribe.


Respecto al decreto emitido por Washington de declarar a Venezuela como una amenaza a la seguridad nacional, reiteró que nadie en el mundo puede creer eso ya que el pueblo venezolano es “pacífico, democrático, humanista y con una política internacional en búsqueda en el entendimiento y la paz”.

“Somos líderes en la lucha por la integración y la unión”, manifestó Maduro desde la sede del Parlamento.

De acuerdo con el jefe de Estado, el mundo reaccionó indignado y rechazó de forma unánime la ley aprobada por el gobierno de Barack Obama, incluyendo importantes sectores de opinión de Estados Unidos.

Como una “aberración histórica”, calificó Ma­duro la medida de presión contra el Go­bier­no Bolivariano que incluye sanciones contra siete funcionarios venezolanos.
 
Maduro alertó que esta ha sido la mayor amenaza que ha recibido la Patria venezolana por lo que pidió la unión de todo el pueblo. Anunció además la realización de un ejercicio militar de defensa el próximo 14 de marzo para “marcar los puntos defensivos” de la nación.


En otro momento indicó que este año se celebrarán elecciones parlamentarias para que “el pueblo decida lo que va a pasar en este país.

Esta es la segunda vez que el presidente ve­nezolano solicita una Habilitante. En octubre del 2013 la pidió para luchar contra la corrupción en el país.

La Habilitante es una herramienta jurídica de rango constitucional que faculta al Pre­si­dente a dictar Decretos con Rango, Valor y Fuerza de Ley sobre las materias que estime per­tinentes de acuerdo con las necesidades y emergencias del país.

Sin embargo, para ser aprobada necesita de las tres quintas partes de los asambleístas, o sea, 99 de los 165 asientos que hay en el Par­lamento.

Fuente Periódico Granma

Relacionado:
La Asamblea Nacional de Venezuela aprueba en primera discusión la Ley Habilitante
Por mayoría calificada, los diputados de la Asamblea Nacional por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y Ricardo Sánchez, representante de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) han aprobado en primera discusión la Ley Habilitante "Antiimperialista" solicitada por Nicolás Maduro.

Declaración del gobierno revolucionario de la República de Cuba: Venezuela no está sola

El Gobierno Revolucionario de la República de Cuba reitera nuevamente su incondicional apoyo y el de nuestro pueblo a la Revolución bolivariana, al gobierno legítimo del Presidente Nicolás Maduro Moros y al heroico pueblo hermano de Venezuela.

jueves, 4 de agosto de 2011

A 182 años de la Predicción Bolivariana sobre el Imperialismo Estadounidense




 
DECLARACIÓN del CENTRO NACIONAL ANTIIMPERIALISTA SIMÓN BOLÍVAR

Este 5 de Agosto de 2011 se cumplen 182 años de aquella carta que El Libertador escribió en Guayaquil a su amigo, el Coronel Patricio Campbell, donde afirmó con profunda visión estratégica:

“los Estados Unidos que parecen destinados por la providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad”.

Impresionante cualidad visionaria de Bolívar, adquirida en esa vivencia intensa de sus circunstancias políticas, en el estudio del pensamiento científico de su época y en la apasionada entrega a la causa de la emancipación de nuestros pueblos.

Bolívar fue antes que nada un combatiente antiimperialista. Comandó la lucha continental contra el imperio español, al que derrotó, y logró advertir los rasgos imperialistas que apenas se asomaban desde las fauces de un nuevo poder opresor.

Tras la muerte de Bolívar, el siglo XIX vio los despojos que Estados Unidos causó a la nación mexicana, a la centroamericana y a la región caribeña. Sucesivas intervenciones, complots políticos y guerras amañadas, les sirvieron para adueñarse de ingentes recursos e imponer su modelo de dominación neocolonial a esa geografía.

El siglo XX ha sido testigo del desarrollo acelerado y consolidación de ese poderío imperialista. A donde llegan las facturas de las empresas gringas, allí mismo llegan las botas del aparato militar más descomunal e irracional de la historia humana.

Con la fuerza que acumuló plagando a Nuestra América de miseria en nombre de la libertad, Estados Unidos llegó a ostentar esa hegemonía imperialista mundial que hoy presenta signos de agotamiento físico y ansiedad megalómana agravada.

Pero estemos claros que el imperialismo no se suicida ni se resigna a perder poder. Sólo la lucha consciente de los pueblos hará caer algún día esa fuente de dolor y destrucción.

Porque es una verdad incontrastable, que hoy más que nunca la vía para construir un mundo mejor es la lucha antiimperialista.

El imperialismo es la aberración de la contemporaneidad, la maldición de nuestro tiempo, la plaga que azota al mundo con guerras absurdas, hegemonía del capital voraz, pobreza estructural y amenaza del fin de la existencia humana.

Por eso los continuadores de la gesta independentista, a la luz de la Doctrina Bolivariana y el pensamiento científico revolucionario, tenemos como prioridad la lucha antiimperialista, que no es solo por la liberación de nuestro país, sino que lo es por la liberación de nuestros pueblos hermanos y por la construcción del socialismo como sueño emancipador de la humanidad.

Una vez más invocamos el llamado unitario de El Libertador para asegurarnos los avances necesarios en el camino estratégico. Repetimos lo que hemos afirmado en diversas coyunturas, y que es línea política permanente, la unidad es la madre de todas las victorias, el sectarismo es padre de todas las derrotas.

Expresamos nuestra solidaridad militante con los pueblos que resisten la arremetida imperialista en cualquier parte del mundo, especialmente con el pueblo palestino, próximo a conquistar el reconocimiento de su condición de Estado soberano.

Exigimos la liberación inmediata de los Cinco Héroes cubanos secuestrados por el Estado terrorista yanqui y el cese del bloqueo y otras acciones hostiles hacia Cuba.

Rechazamos enérgicamente los inmorales bombardeos de la OTAN contra el pueblo libio, así como las odiosas presencias militares en Afganistán e Irak, el asedio diplomático contra la nación iraní y las hambrunas sistémicas provocadas por los imperios en África, particularmente la vergonzosa situación extrema de Somalia.

Saludamos y respaldamos los esfuerzos y gestos solidarios del Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela para ayudar a mitigar la terrible crisis humanitaria del pueblo somalí y los llamados a buscar salidas pacíficas a la situación Libia a través de un sincero diálogo internacional.

A 182 años de aquélla grave revelación bolivariana, juramos nuestro compromiso de luchar contra el imperialismo hasta la victoria siempre.    

Yldefonso Finol, Coordinador General

Marcos Riquelme (Chile)
Gonzalo Camus Parra (Chile)
Lizandro Ayola (Colombia)
Luis Darío Bernal (Colombia)
Raúl Valdés Vivó (Cuba)
Delia Granado (Cuba)
Javier Torres (Colombia)
Jossy Clemenza Movimientos Patrióticos de Curazao
José Berríos (Movimiento Nacional Hostosiano Puerto Rico)
Alberto Mendoza (Lara-Venezuela)
Víctor Ramírez (Lara-Venezuela)
Liliana Hernández (Zulia-Venezuela)
Carlos Molinares (Miranda-Venezuela)
César Egurrola (Caracas-Venezuela)…   y siguen cientos de firmas en archivo.

Yldefonso Finol
Presidente de la Comisión Nacional de Refugiados

Imagen agregada RCBáez