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jueves, 17 de septiembre de 2009

Aplanadora, ¿para qué?

De que hay a  quien le gusta hacer el ridículo, hay... 
Lo de los carcamales de Vigilia Mambisa ya da risa (jejeje, me salio rimado!!)

Realmente yo había llegado a creer que ya nada podría sorprenderme en esta vida sobre los límites a los cuales puede llegar una persona o conjunto de personas cuando se rigen por la soberbia, el fanatismo y el odio visceral contra algo. Pero después de escuchar la siguiente noticia, creo que voy a tener que aceptar que siempre puede haber uno más allá de lo que uno considera extremo. 
El tema en cuestión es la noticia que ha salido publicada en varios medios de prensa sobre la contratación de una aplanadora de 2 toneladas, por el grupo ultraderechista de Miami denominado “Vigilia Mambisa”, con el fin de realizar actos de repudio contra el concierto del cantautor Juanes en la Habana, el próximo 20 de septiembre, y haciendo uso de dicha aplanadora realizar un programa que incluye triturar discos de música de los artistas participantes en el concierto.

Abrase visto tamaño acto bochornoso y francamente indignante. Considero que los viejos fantasmas de los grandes Inquisidores deben sentirse felices observando como actúan sus herederos modernos; antes, ellos quemaban libros, ahora sus acólitos del siglo XXI trituran discos de música y agravian a la cultura universal. Lo más irónico del casos es que esos personajes que van a realizar esa “Trituración” son los mismos que se rasgan las vestiduras hablando de la democracia y el respeto a los derechos humanos; sus mismos actos indican cuan demócratas son ellos y cuanto respetan los derechos humanos universales.

Ese mismo grupo de Vigilia Mambisa, es el que ha llamado a Juanes “Comandante Guerrillero” y a los músicos que lo acompañaran “su pandilla”, y afirman que comenzaran el domingo 20 un programa de actividades en la Pequeña Habana de Miami desde las 8:00 pm hasta las 10:00 pm, con el lema “LOS PACIFISTAS NO SON COMUNISTAS, PERO TODOS LOS COMUNISTAS Y GUERRILLEROS, SON PACIFISTAS”.

Realmente es increíble que en medio de una crisis económica mundial que está sacudiendo hasta sus cimientos a la sociedad norteamericana, donde el índice de desempleo es el más alto desde los tiempos de la gran Recesión y miles han perdido hasta sus seguros médicos, estos personajes, dediquen fondos a contratar un equipamiento pesado para emplearlo en destruir discos de música. Es francamente indígnate que mientras muchos están viviendo tiempos tan difíciles y no tienen dinero ni para comer, ellos estén dilapidándolo de esa forma. Eso sin contar que dicho acto constituye una ofensa a todas las personas del mundo que respetan la cultura y a la música como embajadora plenipotenciaria de ella.

Pero claro, recordemos que en su concepto de democracia, el pueblo de Cuba no tiene derecho a escuchar un concierto de artistas de primer nivel mundial, solo ellos pueden darse esos lujos, que para eso tiene los bolsillos bien forrados de dólares a costa del negocito de la contrarrevolución y son los iluminados que se lo merecen. Francamente dan repulsa semejantes personajes.

Tomado de http://concierto_de_juanes_en_cuba.blogcip.cu/2009/09/16/apalanadora-%c2%bfpara-que/

lunes, 31 de agosto de 2009

El ejercicio de pensar críticamente con cabeza propia…

Por Orlando Cruz Capote

El canta-autor Juanes, Cuba, la cultura y sus mediaciones con la política

juanes-en-la-plaza.JPGEl concierto en Cuba del colombiano Juanes volvió a despertar “sospechas” de un lado y del otro del espectro ideopolítico norteamericano, latinoamericano-caribeño y desde dentro de la propia Cuba. Pero en este mundo donde predomina la cultura capitalista transnacional y neoliberal -hegemónica además- debemos saber y comprender cuáles deben ser las mediaciones políticas y culturales que podemos seleccionar con fino olfato ideológico y político -es decir, críticamente- para seguir fines estratégicos y tácticos que nos permitan abrirnos paso ante ese bloqueo genocida y criminal que nos ha impuesto el Imperio del Potomac. No es un gesto político directo sino es una amplia política cultural de matices muy latinoamericanos y universales.

Porque pecaríamos de incultos y disfuncionales (anal)-fabetizados al “botar la criatura con la bañera”, sin ocuparnos de beber muy críticamente de esas cascadas incesantes y rápidas de aguas culturales de diversa naturaleza, para saber como tomar, comprender y aprehender lo que nos puede servir en el apoyo a nuestras alternativas socialistas y de izquierda, que tienen que ser, por sobre todo, creaciones heroicas, como lo expresara el Amauta peruano José Carlos Mariátegui.

Un comentario crítico atribuido al Guerrillero Heroico Ernesto Che Guevara sobre el letrado argentino y universal Jorge Luis Borges, me servirá para iniciar mis opiniones al respecto. Dicen que el Comandante Guevara expresó acerca del intelectual porteño “[...] que lástima que siendo tan buen escritor sea tan conservador en la política”. Eso mismo los cubanos podemos decir de Jorge Mañach, un hombre de cultura enciclopédica y muy cubana, que fue en la vida política un individuo de pro-derecha y un anticomunista -en realidad muy anti-partido comunista-, y que formó parte de aquellas agrupaciones de centro derecha en la Isla cuando ésta era neocolonia de los norteamericanos. Pero los valores que poseen estos dos hombres, con dones especiales y también ostentadores de una ambigüedad y una ubicuidad política e ideológica contradictoria, no pueden hacernos olvidar lo que significaron y signaron para las tradiciones históricas y culturales latinoamericana-caribeñas y cubanas.

La algarabía a favor y en contra de Juanes ha sido, como siempre, estrepitosa, en especial porque el hombre vino a Cuba a cantar bajo los auspicios de los Conciertos por la Paz. Los del Norte, léase los EE.UU. y, en especial, los del Miami reaccionario, han proferido amenazas y agresiones contra el popular cantante, muy insertado en ese mercado cultural capitalista de la música. Los de las filas de la izquierda más radical a ultranza -sabe Dios qué cosa es la izquierda para algunos- también han lanzado sus lanzas contra Juanes y sobre todo contra el Gobierno y el Ministerio de Cultura del Verde Caimán.

Adentro, los que decidimos a fin de cuenta lo que hacemos, cuándo, cómo y por qué lo realizamos también tenemos nuestros criterios encontrados, pero saludamos el hecho de que Juanes haya desafiado el bloqueo y también nos preocupamos -y nos vanagloriamos- por el gesto asumido y lo que puede significar para su vida artística, el haber cantado en la patria socialista de Fidel, de Raúl y haya estado entre nosotros contra viento y marea. El riesgo de estar en Cuba ya lo han conocido otros artistas que tienen su mercado y dinero muy asegurado en los EE.UU., incluso cubanos que han ido allá: le cierran las disqueras, los agreden, les queman sus obras y los atacan hasta la saciedad y sin ninguna cultura racional. Puro animalismo político.

Siempre en mis artículos -o casi siempre en algunos de ellos- he ubicado a la Mayor de las Antillas, geográfica y geopolíticamente, en este mundo occidental, cristiano, machista, paternalista y sabiendo que el pueblo cubano siempre va a poseer una visión tentadora, pero realmente aún muy “eurocéntrica” y “norteamericanizadora”, hacia esos valores de la cultura capitalista occidental; y que esa mentalidad colonial desde el poder -heredada y reproducida en este océano de capitalismo-imperialismo mundial- nos va a quedar como una resaca y un atavismo muy duradero y también pernicioso. Y que contra sus peores valores éticos y antihumanos debemos luchar de forma decidida y consciente, política, educacional y culturalmente, porque no podemos estar inmersos ingenua y espontáneamente en la enorme cantidad de seudo-cultura, entretenimientos banales y anti-cultura que se produce hoy y que es consustancial al modo de producción capitalista y su sistema de dominación múltiple.

Diría, a fuerza de ser sincero y honesto, que nos sobrepasa abierta y encubiertamente como una asignatura pendiente de esa modernidad importada, porque junto a esas negativas expresiones -ya reflejadas unas líneas más atrás- también tenemos una mirada discriminadora, racista, depredadora, alienante y enajenante, exclusivista, etc., que debemos dejar detrás, aunque nos pasemos la vida construyendo el socialismo para llegar al comunismo, que es nuestra verdadera meta final, si existe un fin.

He expresado que fuimos hijos de la modernidad europea, con sus luces y sus sombras, que fuimos avasallados por la conquista y el colonialismo español y evangelizados con la cruz y con la espada; que fuimos mestizos, lamentable pero luego con dignidad y honor, por la Trata de esclavos que se produjo de manera brutal y cruel desde más de 15 actuales naciones de África hacia América -gracias a esa Europa civilizada que asesinó a nuestros pueblos originarios- y que fuimos neocolonizados por los gobernantes del monroísmo y el Destino Manifiesto mesiánico estadounidense. Y todo ello en sólo 500 años, que constituye muy poco para la historia de un pueblo -nuevo y mestizo- y que solo lleva 50 años en una dura pelea por construir, en un largo tránsito, un socialismo patriótico, antiimperialista y latinoamericanista, solidario e internacionalista. Y lo hemos hecho, aunque tengamos éxitos y dificultades y múltiples problemáticas por resolver.

Pero siempre seremos esa mezcla y síntesis cultural y, no obstante, es el mismo país-estado-nación donde nació, se forjó y fraguó una cultura propia, una identidad nacional y cultural contra-hegemónica, de resistencia, de desarrollo autónomo, original-creativa y muy auténtica; que se constituyó en un valladar contra la penetración de los imperialismos en las diferentes épocas históricas, fundamentalmente, el estadounidense. Y estuvimos construyendo un socialismo cubano junto a un socialismo modélico soviético y europeo-oriental que también influyó en nuestros aciertos y errores. Pero esa “gran” andanza por la historia también nos hizo más universales y, paradójicamente, más cubanos y latinoamericanos.

El señor tremendista José Sant Roz -al que desconozco, y que escribe desde las páginas de Kaos en la Red y Aporrea- que parece ser “más papista que el Papa”, anda lanzando una revolución anti-cultural y anti-cubana que debe gustarle más a Hillary Clinton que el famoso concierto de Juanes en La Habana. Nosotros no podemos arrepentirnos de estar ubicados a 90 millas de los EE.UU. y que seamos admiradores de la cultura occidental y que miremos y escuchemos música de ese país, que nos guste su ritmo y forma de hacer.

Ahora deseo recordarle una anécdota del Canciller de la Dignidad, el cubano inmortal Raúl Roa García. Este intelectual orgánico y comprometido que fue nuestro representante en la OEA y en la ONU, ante una andanada de preguntas de periodistas norteamericanos que le habían puesto como simple condición el hecho de responderlas todas y que él dijo que sí, pero si a la vez le publicaban todas sus respuestas, contestó a una interrogante provocadora que cuestionó que, cómo era posible que él, que era tan antinorteamericano y antiimperialista fumara cigarros Camell -de origen norteño-, él impasible le respondió que “[...] eso él lo hacía porque le salía de sus co...”

Porque a pesar de que debamos ser más críticos y selectivos en las búsquedas culturales, somos también el primer país que hizo el socialismo y somos antiimperialistas de pura cepa desde el siglo XIX. Nunca los círculos de poder norteamericanos pudieron subsumirnos en su égida anti-latinoamericana y mucho menos mermar nuestro patriotismo. Pero no somos antinorteamericanos sino anticapitalistas y antiimperialistas y albergamos la mayor solidaridad y amistad hacia el pueblo español y el pueblo estadounidense ¿Se olvida de las misiones internacionalistas militares y civiles que Cuba cumplió y cumple -las últimas- actualmente? ¿Sabe Ud. que en Cuba socialista estudian medicina estudiantes pobres, negros y blancos, del Brooklyn y del Bronx neoyorquino?

Una vez escuché una opinión del Premio Nóbel de Literatura, el colombiano Gabriel García Márquez, sobre que los latinoamericanos habíamos introducido nuestra cultura e idioma, nuestros mitos y ritos, nuestras costumbres y religiones sincretizadas, y hasta nuestra música en los Estados Unidos sin habernos gastado un centavo, porque como ellos nos habían cooptado y comprado, nos habían robado territorios -México es un ejemplo-, nos habían extraído cerebros y recursos de todo tipo habíamos penetrado a ese país de contrabando, y que eso a la larga nos podía ser beneficioso. Una contracultura muy difícil de sostener, es cierto, en ese medio pero una enorme cabeza de playa que ya ningún presidente, senador y representante puede ignorar y obviar en sus campañas políticas. El efecto boomerang de la presencia latinoamericana en los EE.UU. es un hecho real contra sus pronósticos imperiales de dominación y hegemonía.

En Cuba, es también cierto, seguimos viendo películas estadounidenses, a Walt Disney, seriales norteamericanos y de casi todas partes del mundo, porque el hombre y la mujer patriota y socialista cubana(o) es consciente y voluntario(a), no puede estar en una urna de cristal, porque eso nos haría más vulnerable que el hecho de someterlo todo a una selección crítica y electiva, política e ideológica. ¿Se asombra de que en Cuba se escuche a Shakira? ¿Por qué? ¿Esa cerrazón arbitraria no se la criticaron a los soviéticos y a los socialistas de Europa Central y del Este e, incluso, se dijo que el hecho de haber conocido al Pato Donald luego de 70 años de socialismo, tuvo un efecto más traumaizante y desmoralizante que el enfrentamiento militar e ideológico más abierto y encubierto entre las grandes potencias y los dos sistemas?

Señor José Sant Roz, no se asombre tanto con lo que digan los intelectuales cubanos en el exterior, aquí hay libertad de expresión dentro de los principios, hay diferencias en las formas y contenidos de construir el socialismo y mucho más en la intelectualidad y hasta en una simple ama de casa. Pero yo prefiero a un Silvio Rodríguez -irreverente y crítico desde su anterior puesto de Diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular- abrazando a Juanes en Cuba, que a cubanos haciendo ácidas críticas a su país desde el exterior y en diarios de dudosa procedencia ideológica.

Y aun más, señor José Sant Roz, a los estadounidenses, le bailamos la música, nos gustan sus mujeres y hombres, le fumamos sus cigarros, apreciamos sus bien facturados filmes, somos lectores de Faulkner y de Hemingway, pero si osan agredirnos militarmente con sus marines les daremos su merecido -quizás el último- por cualquier costa, terreno y aire de nuestro territorio nacional. No por gusto estamos aquí luego de 50 años del aquel glorioso Primero de Enero de 1959.

*Dr. Orlando Cruz Capote, Investigador Auxiliar, Instituto de Filosofía, Cuba

miércoles, 25 de febrero de 2009

El libro "Vamos a Cuba", la amargura de Miami

Por Roberto Pérez Betancourt

Casi tres años después de haber sido retirado el libro bilingüe Vamos a Cuba (A Visit To Cuba) de las bibliotecas públicas escolares del condado Miami-Dade, cinco escolares cubanos siguen sonriendo desde su portada ante la amargura de los impugnadores. El tribunal federal de apelaciones del conocido onceno Circuito de Atlanta, Georgia, falló 2-1 a mediados de febrero para volver a retirar el volumen de los anaqueles. Esa decisión respalda al grupúsculo de amargados integrantes de la Junta Escolar, no resignados a admitir que las verdades contenidas en el libro brillan con luz propia. La instancia deroga la interdicción preliminar de un magistrado, quien antes había admitido se trataba de discriminación y censura arbitraria privar de Vamos a Cuba a los lectores.

¿Qué les molesta a los impugnadores del volumen escrito por la reconocida ambientalista norteamericana Marjorie Stoneman Douglas?

Les corroe la verdad. Las malas entrañas se les retuercen cuando leen que en la Isla todos los niños pueden ir a la escuela gratuitamente, vestir uniformes, sonreír, educarse y acceder a cualquier nivel de enseñanza en goce de plena igualdad social. No quiere la mafia anexionista que sus hijos hagan preguntas inquietantes a los padres censores. La autora es reconocida por su lucha a favor de la conservación del humedal de los Everglades y del cuidado por el equilibrio de la naturaleza, al contrario de lo que han estado haciendo durante decenios grupos terroristas anticubanos, como Alpha 66, en ese Parque Nacional estadounidense.

El fallo de 177 páginas fue escrito por el juez de apelaciones Ed Carnes, uno de los dos que se plegaron a las demandas de los ofendidos defensores del anexionismo cubano.

El también magistrado Charles R. Wilson emitió su criterio discrepante cuando dijo: "La prohibición de libros infantiles de la biblioteca de una escuela pública bajo circunstancias como estas ofenden la Primera Enmienda'', reseña la prensa de Miami. La controversia no termina, aun después de haberse gastado más de un cuatro de millón de dólares en trámites. En similar sentido condenatorio se pronunció el diario The New York Times. Por su parte, juristas de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) siguen abogando porque el libro de los cinco sonrientes muchachos cubanos permanezca en las bibliotecas escolares y estructuran la próxima apelación.

"Claramente, esto no se puede permitir. Tenemos que tomar otras medidas'', dijo Howard Simon, director ejecutivo de la ACLU en la Florida...Vamos a impedir que las bibliotecas de las escuelas de Miami-Dade sean privadas de puntos de vista que algunas personas en la escuela encuentran cuestionables. Por mucho que traten de evadir los hechos y torcer la ley, la censura es la censura''.

http://www.cubadebate.cu/index.php?tpl=design/especiales.tpl.html&newsid_obj_id=14203

lunes, 16 de junio de 2008

La Libertad de expresión en Miami por Max Lesnik

En Miami hay más de tres docenas de emisoras de radio en la banda de M y otras tantas en Frecuencia modulada, de las que un buen número de ellas trasmiten sus programaciones en idioma español. Pero no porque abunden las estaciones de radio en el dial, es nada fácil lograr que a un programa que representa una posición política alternativa como Radio-Miami, le den la oportunidad de salir al aire con un mensaje diferente que rompe el control que de los medios de comunicación tiene, la extrema derecha del exilio cubano.

Hasta la pasada semana emitíamos esta programación de una hora diaria, de lunes a viernes por la frecuencia 1450 de WOCN. Sorpresivamente la administración de esa empresa radial decidió rentar la totalidad de los sus espacios disponibles a la transmisión de noticias deportivas de la Cadena E-SPN. Por esa razón Radio-Miami se vio obligada a salir del aire por la frecuencia 1450 de WOCN.

Así las cosas, nos dimos a la tarea de ir en la búsqueda de alguna frecuencia que estuviera en disposición de rentarnos tiempo para nuestro programa. Fue así que se hizo contacto con la WKAT que sale al aire por la frecuencia 1360. Estaba libre el horario de las dos de la tarde. Firmamos el contrato con un Representante de la emisora y hasta un cheque de Radio-Miami por cuatro semanas por adelantado le suscribimos a dicha empresa radial. Todo iba bien. Dispuesto estábamos a salir al aire con la inmediatez pero de la empresa WKAT vino una contra orden. El administrador de dicha emisora, un cubano llamado Antonio Calatayud tomó la decisión de cancelar la posibilidad de hacer válido el contrato legal que habíamos firmado. El pretexto para tal decisión era que nuestro programa era “Controversial”.

Así con una sola palabra se decidía impedir que en la radio de Miami este programa de comentarios y noticias alternativas saliera al aire por una frecuencia radial.

Este es el Miami en que vivimos. ¿Democracia? Una mala palabra que no aparece en el diccionario cubano de hoy.

Les habló para Réplica de Radio-Miami, Max Lesnik.