Mostrando entradas con la etiqueta concierto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta concierto. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Buena Fé: Despejando dudas en dos excelentes entrevistas


Copy of DSC_0088
“Yo no sé con quién voy a quedar bien, pero sí sé con quién no quiero quedar mal”.

La pasada noche, justo antes de comenzar un maravilloso concierto dedicado al destacado intelectual cubano Julio Fernández Bulté, y al cine cubano, Israel Rojas Fiel, Director de la popular agrupación Buena Fe, tuvo un encuentro íntimo con algunos periodistas y blogueros, justo minutos antes de comenzar su actuación en el teatro Lázaro Peña.

En esta ocasión, a manera de conversatorio el cantante hizo un breve recorrido sobre los actuales acontecimientos que vive la agrupación bajo presiones y amenazas de grupos radicales e intolerantes desde Miami, quienes se han encargado de enrarecer la llegada y pacífico desempeño de la actuación del grupo en el marco del intercambio cultural Cuba-EE:UU.

Sobre esta situación, y precisamente porque uno de los reproches que la ultraderecha miamense esgrime contra Buena Fe es tacharlos de comunistas, supuse que saber de primera mano su posición sería una interesante oportunidad para sellar el asunto.

Carlos Alberto Pérez: Israel, estamos viendo en las redes sociales una serie de fotografías de gente con carteles que dicen “Buena Fe comunistas”. Vamos a hacer un ensayo aquí: ¿es Buena Fe comunista? ¿Qué tiene preparado Buena Fe para dar como respuesta allá e Miami? Esa es la primera pregunta. La segunda tiene que ver con Ricardo Arjona, quien sabemos que desde hace algún tiempo está colaborando con ustedes. ¿Va a haber alguna sorpresa en el concierto de Miami? ¿Se va a aparecer él por allí, que sabemos le gusta tanto el mercado aquel?

Israel Rojas Fiel: Bueno a ver, voy a empezar por la segunda. Arjona está de gira por Chile, Argentina, por el Sur. De hecho, ayer mismo nos mandamos un par de mails donde yo le comentaba que precisamente iba a estar en Miami, por si él estaba por allá vernos, pues tenemos compromisos discográficos juntos y me contestó que no, que estaba trabajando para aquella zona.

Sobre si somos comunistas o no yo les diría lo mismo que dice Calle 13. Calle 13 dice “cada vez que me dicen comunista yo pienso ¿y tú?”. Es decir, si ser comunista es algo malo ¿ser capitalista es algo bueno? Yo les diría eso.

Yo creo que tengo una formación comunista, y verdaderamente en muchas cosas siento serlo. Hay otras en las que lamentablemente he visto tanta gente que dice ser comunista y hace cosas tan horribles que a veces me apena, pero yo sí sé a dónde voy y con quién no quiero quedar mal. Yo no sé con quién voy a quedar bien, pero sí sé con quién no quiero quedar mal; y no quiero quedar mal con mi abuelo que lo alfabetizó la revolución, no quiero quedar mal con mis padres, con mis hijos. Yo quisiera que mis hijos no se fueran del país, ¿para qué te voy a engañar? Yo quiero que canten el himno de Bayamo y no el himno de Ecuador, ni el de Estados Unidos…Y sé que estamos jodidos fíjate. Fíjate si estamos jodidos que Silvio acaba de decir que “a veces ya no encuentra motivos para cantarle a la esperanza”, y con eso me la puso difícil, porque yo tenía un canción precisamente que decía que a mí me hubiese gustado nacer en la época de la esperanza, en la década de los 80, o de aquellos 70 maravillosos, terribles por un lado pero maravillosos por otro. En aquel momento en que todo el mundo halaba parejo y que no teníamos nada, pero teníamos todo. En el que todos nos creíamos que sí, que sí se podía. Me hubiese encantado haber nacido en aquel tiempo y no haber tenido dudas, y cantar aquellas canciones, pero me tocó cantar en esta época, la de la incertidumbre, la de la neblina, pero dentro de la neblina y la incertidumbre yo quiero que me cojan en el barco, aunque el barco salga todo hecho leñas. Yo soy de los que no va a abandonar el barco. Voy a estar aquí bajo lluvia, sol o sereno, porque además yo me creo el cuento de Elpidio Valdés, que ayer mismo estaba viéndolo con mi hijita. Yo me creo que soy de esos mambises, que todavía vale la pena pelear. No me voy a meter a rayadillo ni aunque me lo ofrezcan, ni aunque parezca bueno.

CAP: Y nosotros te agradecemos por eso.

IRF: Gracias.

Publicado en La Chiringa de Cuba

Y la 2da:

Israel Rojas: “Corres siempre la suerte de tu país”

LA HABANA. Si uno se asomaba este domingo por entre la balaustrada de la casona de 17 y D podía, además de oír, ver. Era un palco de “llega y pon” en plena acera en el que algunos se quedaron buen rato con la nariz entrometida y la frente apoyada sobre la piedra limítrofe; mirando, reconociendo, apropiándose del momento menos glamoroso de una banda: cuando ensayar un tema se puede volver una letanía. 

La música inundaba el barrio, y ya desde la calle 15 se podían reconocer las melodías de Buena Fe y la voz gentil de Israel Rojas, el líder de esta agrupación; un joven que parece dispuesto a discursar sobre Cuba todo el tiempo. 

Maldita culpa. Llego y están precisamente escarbando en la culpa. Suenan el piano y la batería. Se oye a Israel: “Si corre el llanto // si no resulta, // lo que me jode,// lo que me insulta //…que la culpa //la maldita culpa //no la tiene nadie.” Y uno llena de culpables metafóricos, probables, innombrables, ese estribillo. Oírlo ahí, de primera mano, enardece. 

Al fin termina el ensayo y llega mi turno. Le pregunto si sigue Progreso Semanal y me sorprende con un sí tan inmediato que me animo a pedir recomendaciones de lector interesado. Hemos pactado una conversación sobre Miami y el nuevo concierto que preparan  para el 18 de septiembre en esa ciudad. Y cae todo junto como un torrente.

Israel Rojas: En Miami, aun cuando han cambiado algunas variables desde el punto de vista demográfico, y demográfico-político, la tendencia al “no me importa” es muy fuerte. La gente se va de Cuba pensando que sus carencias materiales se deben a la política y luego se desentienden de la política, hasta que les vuelve a llamar a la puerta. Pero mientras tanto no quieren participar, no quieren militar, no les importa. Están tan asqueados, tan atormentados, que no quieren saber nada de eso. Pero lamentablemente esa posición es un paso de avance si uno la compara con la tradicional postura de irse y convertirse en un enemigo de los procesos que se han vivido en este país. Irse y no querer saber nada ni de aquí ni de allá es lamentablemente un doloroso paso de avance. Es como venir de los números negativos al cero y ojalá que de ahí al “me importa un poco”.

Milena Recio: O sea, ¿te parece mejor la opción del apoliticismo que la de militar en contra de Cuba con una actitud acérrima como lo hicieron otras generaciones de migrantes en el pasado?

IR: Sí lo creo. Y por eso lo que le pasa a Progreso Semanal es que tiene que andar con unos contenidos muy alternativos, porque pretende encender el interés político desde allí sin extremismos. Progreso Semanal la tiene muy difícil porque en Miami el razonamiento más aceptado socialmente es “si te importa tanto aquello, regresa”. Y a eso algunas personas responden: –No, este es mi lugar, aquí quiero vivir, me siento bien aquí; pero eso no significa que no me importe lo que está pasando aquí en Miami y allá en Cuba, y quiero ser un ser humano racional que piense, que analice, que avance en función de lograr un puente, un objetivo.

Yo creo que Progreso Semanal tendrá que aprender mucho en materia de seducción, pero no pueden perder el rumbo que llevan; es una luz en función de lograr un cubanoamericanismo constructivo.

MR: ¿Qué sería un “cubanoamericanismo constructivo”?

IR: Sería alguien que tiene sus raíces en Cuba, que respeta profundamente a su país, respeta las decisiones que toman los cubanos que no son cubanoamericanos y que en consecuencia con eso tiende puentes; sabe que solamente respetando podrá ser respetado. Un cubanoamericanismo constructivo, según mi humilde juicio, sirviría además para construir una comunidad que tenga una voz identitaria dentro de Estados Unidos. Alguien podría decir que ya la tienen, pero yo digo que no es verdadera. Es prefabricada debido a una coyuntura sociopolítica que ya está cambiando. En el futuro, el peso político de la comunidad cubana podría ser similar al de otras comunidades como la dominicana. Y probablemente va a ser tragada, engullida, por comunidades más fuertes y numerosas como la mexicana, por ejemplo. 

Entonces ese cubanoamericanismo constructivo tiene que buscar las raíces y los puentes, zafarse de la Cuba que fue antes del ´59. Cuando un cubanoamericano siente con orgullo los logros de nuestros atletas, de nuestros artistas, de un político –¿por qué no?–, de cualquier cubano que haga algo extraordinario, es un paso de avance. El cubanoamericanismo anclado en el pasado y en el estribillo de que hemos vivido durante tantos años en una dictadura férrea, horrible, desgraciada, maldita, es como decir que los cubanos somos unos cobardes carneros por haberla tolerado. 

Siempre siento como una ofensa ese tipo de frases, porque yo no soy un cobarde; soy un hombre feliz; fui a la universidad, soy culto –aunque pueda seguir cultivándome–; tengo sueños y he realizado muchos de mis sueños y he visto realizar los de mi familia; tengo una participación política activa; voy a los 1º de mayo no porque me obliguen sino porque lo siento, porque me encanta, porque es una fiesta. O sea cada vez que alguien me tira en la cara ese pastel, yo sencillamente le respondo que me está irrespetando.

MR: Pero para lograr ese cubanoamericanismo activo, militante, de nuevo signo que tú estás postulando, ¿no sería necesario que también esa comunidad cubana pudiera participar de una manera más activa en los destinos de Cuba, del país nuclear?

IR: Sería maravilloso…

MR: ¿No sería imprescindible?

IR: ¿Cómo te lo digo con el corazón en la mano? Sería lo ideal. Pero ya sabemos que lo óptimo no siempre es lo práctico. Mientras se mantenga la histórica animadversión del gobierno de Estados Unidos, de sus clases dominantes, en su propósito de regir y dominar los destinos de este país, habrá muchos obstáculos.

MR: ¿Es posible que el gobierno cubano, el de hoy y el del futuro mediato pueda aliarse con su comunidad para establecer lazos más poderosos en función de consagrar esa idea de un cubanoamericanismo pro Cuba?

IR: Yo creo que todavía falta mucho por hacer en materia de riesgos políticos. Esa tarea le toca a nuestros políticos de hoy: saber apreciar cuáles son –lo digo en términos musicales– los plugs que le van faltando a la Patria, para crearlos; para que el que tenga el conector se pueda conectar a Cuba. Yo digo, por ejemplo, que es lamentable que a nadie se le haya ocurrido aún crear una organización, una sola, que tenga como miembros activos con pleno derecho a los de adentro y a los de afuera.

Mira, estamos en la sede de la Sociedad Cultural “José Martí”. El día que cubanos de Cuba, de Japón o de Barcelona puedan ser miembros…, ese día, vamos a empezar a dar pasos de avance porque se pueden canalizar esas inquietudes, con vínculos muchos más engrasados, más directos, más coaxiales, entre la gente. Yo creo que estamos obligados a eso.
 ¿Sabes por qué? Son cada día más los cubanos jóvenes que emigran. Perdemos un potencial enorme si Cuba no cultiva las maneras de aprovechar la relación con esos muchachos que han decidido residir en otro lugar. Ya sabemos que la motivación migratoria principal es económica, pero la vida no se detiene. La gente cuando llega comienza a tener otras motivaciones que pueden mutar o evolucionar hacia intereses políticos, a preguntarse por qué en el país no se hace esto o aquello. Y además, por qué no aprovechar también experiencias positivas que el cubano emigrado aprende en otros países: de administración, tecnológicas, de innovación, de nuevas formas de organización social que pueden ser provechosas para nuesta realidad. Nosotros los cubanos no nos las sabemos todas. Hay mucho que aprender.

Si tú miras la relación de Ecuador y el gobierno de Correa con su emigración, es un ejemplo de lo que podría ser en el futuro la relación de Cuba con su emigración. En Cuba se ha hecho mucho, y yo no creo que no haya voluntad de seguir haciendo más. Pero lamentablemente –te lo digo con dolor– mientras exista esa hostilidad por parte del país receptor (Estados Unidos), esa voluntad manifiesta, expresa, legal (porque es una hostilidad legalizada), es muy difícil hacerlo.

buena_fe_la_habana

MR: ¿Y la comunidad cubana en Miami y en Estados Unidos podría participar en la demolición de ese status de relación entre los dos países?

IR: En sus manos está. Eso no está en las manos de los cubanos de Cuba. Nosotros podemos apoyar resistiendo, apoyando las causas justas del mundo; podemos aprovechar la multipolaridad que está tomando el mundo, para desarrollarnos. Pero que cambie más rápido está en las manos de los cubanos que ya están allá y que mañana serán ciudadanos norteamericanos y tendrán voz y voto. Si alguien que hoy vive en Estados Unidos me pregunta qué maneras tiene de ser patriota, yo le diría: –Ejerce el voto; hazte ciudadano y ejerce el voto. Tú puedes apoyar una tendencia distinta. Tú puedes decir: –No quiero apoyar el bloqueo, no quiero apoyar los actos de hostilidad; quiero cuestionarme por qué la USAID quiere venir con una sonrisa en los labios y con un puñal detrás; por qué puñeta se mantiene una situación hostil para con Cuba que no se repite –aunque se esgrimen las mismas justificaciones– con Arabia Saudita, o con China o con Viet Nam. O sea, está en ellos. Está en ellos informarse, ejercer esa voluntad. No es fácil; es muy difícil. ¿Tiene muchas variables? Las tiene. Pero yo creo que esa es la manera.

MR: Cuando ustedes salieron de Guantánamo, cuando todavía cantaban “Guantanamero” en 2000 o 2001, ¿pensabas alguna vez en ir a actuar a Miami?

IR: Jamás. Mira cuando uno comienza en esta carrera, uno está como pescado en nevera: con muchos sueños pero con los ojos abiertos y sin saber cómo funciona. Dentro de esos sueños está ganarse un Grammy, estar en los grandes espectáculos, llenar un stadium. Luego cuando uno se mete bien en este negocio y comprende su ABC se da cuenta de que si no está en esos circuitos muy mediáticos, muy de lentejuelas, cuesta mucho trabajo llegar a hacer eso. Los cubanos que lo han logrado casi todos doblan la curva de los 60 años. Y a uno le encantaría poder hacerlo joven, como un puertorriqueño, como un mexicano… Eso para un cubano que vive en Cuba es un sueño erróneo, es un sueño que si te tomas a pecho estás destinado a frustrarte. Lo mejor es soñar con otros caminos, con otras alternativas; con disfrutar cada concierto, tratar de llenar las plazas en Cuba y fuera de Cuba con los que te quieran oír. Uno quiere llegar a todo el mundo. No solo a las personas de izquierda, solidarias, que suelen seguirnos, que van por motivaciones políticas; sino también a aquellos que, siendo no tan politizados o de derecha, tampoco quieren que jueguen con su soledad, o se enamoran, sueñan, y comparten con nosotros algunas inquietudes humanas. Eso desde Cuba es una quimera, tal como funciona hoy.

MR: Por estar fuera del mercado musical…

IR: Y por las políticas de bloqueo, por las políticas de aislamiento, por la agresividad contra nuestro país… Corres siempre la suerte de tu país. Cuando descubrí eso permuté de quimeras. Me fijé sueños más realizables, menos frustrantes, que me permitieran hacer llevadero este trabajo tan divertido pero también tan esclavizante –siempre lejos de tu familia. Entonces mi Grammy está en el teatro Karl Marx, cuando la gente sale del concierto con los ojos agua´os, o salen contentos; cuando los pusiste de pie en un tema que tú específicamente querías que se lo llevaran a la casa y tú ves luego el feed back… Ese es mi Grammy.

MR: ¿Tu Grammy está también en llenar el Miami Dade County Auditorium?

IR: Sí, como ha pasado. Cuando pudimos ya llegar a Estados Unidos y descubrimos que había un público que se había llevado nuestra música desde Cuba, y que había contagiado a otros que no nos conocían y les pareció chévere el trabajo –no importa cuál fuera su signo político– y fueron a los conciertos, y lo disfrutaron… Esos son los premios que uno se lleva a la tumba.

Aquel primer concierto en el Teatro Artime… Hubo aquí alguna gente que se puso molesta porque tocamos en un teatro que tenía por nombre Manuel Artime, y yo te voy a ser honesto, yo ni sabía quién era, me enteré después. Y si me preguntaran les diría que para mi fue un orgullo tocar en ese recinto, no importa cómo se llamara. Por lo que pasó en ese concierto… Los que fueron allí -aunque luego nos odien porque luego descubrieron que nuestros postulados políticos son definitivamente revolucionarios y eso les molestó-, ese día se fueron felices. Ese día nosotros logramos que fueran felices, que se sintieran contentos, inspirados; aquellas canciones hicieron de ese lugar un trocito de Cuba. Y eso para uno es algo maravilloso.

buena_fe_concierto_miami

MR: ¿Se volvió a repetir esa experiencia en Miami las próximas veces?

IR: Se volvió a repetir en el Miami Dade County Auditorium. La última vez que estuvimos sí fue una experiencia espectacular.

MR: ¿Es lo mismo que esperan para el 18 de septiembre?

IR: Queremos incluso hacer más. Porque queremos llevar un espectáculo que hicimos aquí hace tres años, que consiste en un homenaje al cine cubano a través de la música de Buena Fe. A partir de aquellas imágenes que nos acompañan siempre. ¡Coño te vas a morir y esas imágenes te van a acompañar! El grito de Luis Alberto García en Clandestinos –“Miralles, te la entrego viva, ¡está viva!…”–; las frases cómicas de Juan Padrón en Vampiros en La Habana; Miravalles cayéndole atrás a la vaca “Campanaaaa”…; o esa escena del joven Martí en El ojo del Canario, en que durante el juicio grita “Viva Cuba Libre”…

Debe ser un concierto hermoso, emocional, que nos hermane a todos desde la cultura, desde el cine… Comienza con “Cuba Va”, como un homenaje al Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC, y a partir de ahí va viajando por diferentes momentos del cine cubano a partir de canciones de Buena Fe. Eso ya lo hicimos aquí en Cuba donde las nostalgias son más de épocas que territoriales o de ambientes, y fue muy hermoso. Y se nos ocurrió que si lo hacíamos en un lugar como Miami donde las nostalgias están a flor de piel, deberá develar una cosa mágica. Yo sé que el 18 de septiembre, que es jueves, no es un buen día para hacer conciertos, que la crisis económica…; pero algo me dice que los que vayan a ese concierto se van a ir diciendo que menos mal que fueron…Y estoy muy contento con eso.

MR: Hay personas en Miami que viven queriendo tender puentes pero otras mantienen el rencor. Están dolidos, fueron maltratados, pasaron por situaciones muy duras en su vida debido a las políticas tanto de Cuba como de Estados Unidos… Mantienen una zona de no perdón ¿Qué tú le dirías a esas personas?

IR: En primer lugar les diría que les respeto su dolor. Hace poco yo conversaba con unos amigos, y les decía: –Tú te imaginas ahora que el país está permitiendo esto de los negocios privados, paladares, y esas cosas, si volviera una “ofensiva revolucionaria”… Hay gente que tenía su “paladar” (su negocio) y se fueron de Cuba porque se lo quitaron. Imagínate si esa gente lo heredaron de sus abuelos, de sus padres y justo cuando triunfa la Revolución en la que pusieron todas sus expectativas, un día perdieron su negocio familiar –que la vida demostró que además le era útil a la Patria. Ese es un pequeño ejemplo. A esa gente que no malversó, que no pisoteó a su pueblo, que no puso una bomba, yo, no solamente les respeto su dolor, sino que me solidarizo cien por ciento con ellos.

MR: ¿Y cómo podrían ser reparados?

IR: Yo no sé si algún día haya una cura para tanto dolor, una cura efectiva, una cura legal. Ojalá, te lo juro. Pero ya sabemos que la vida no es siempre es justa. No siempre te ama quien tú quieres que te ame, no siempre los hijos te salen como tú los diseñaste en tu cabeza, no siempre la salud te acompaña como tú quisieras y no por eso uno deja de vivir. Uno sigue avanzando, sigue amando a los hijos como salieron, sigue amando su cuerpo aunque te falte un pedazo porque lamentablemente el cáncer te mordió o un accidente te lo quitó. No hay manera de seguir adelante como no sea cultivando amor, apostando por lo positivo, tratando en lo posible de dejar atrás rencores, heridas y tratar de aprovecharlas para enriquecerse uno. Tomar la experiencia y avanzar hacia el amor, hacia el futuro, hacia la concordia, la misericordia. Les podría decir también ¿qué sería de este pueblo si nosotros nos quedamos anclados en el dolor profundo del atentado contra el avión cubano en Barbados o del profundísimo dolor que ha creado el bloqueo contra Cuba? ¿Qué sería de nosotros?

Mira, a mi me encanta la pelota y pienso en esto que han hecho de que no permiten que los atletas cubanos jueguen en la liga mexicana que fue algo hecho ex profeso, pa´ joder… Si yo me aparezco en un stadium a tirarle un huevo a un jugador de Estados Unidos, un muchacho que no tiene culpa por llevar el nombre de su país en el pecho… ¿Qué sería? Así la vida no tiene sentido. En Cuba hay ya una generación que entiende eso y que practica el perdón. Habría que preguntarles a algunas personas que viven en Estados Unidos si entienden nuestro dolor y si están dispuestos a practicar esa voluntad de acercamiento, de diálogo, de perdón. Solamente cuando seamos capaces de saldar esas deudas estaremos listos espiritualmente, que es lo fundamental.

MR: ¿Qué esperas de la prensa de Miami en este regreso?

IR: No espero nada. Nosotros manejamos nuestra propia prensa por Facebook. Trabajamos con nuestro sitio y corremos nuestros riesgos. Como ya aprendí que nunca seremos todo lo libres que queremos porque siempre seremos manipulables, aquí y allá… Aquí en Cuba un medio digital, muy leído, tratando de dar peso a su línea editorial nos manipuló de una manera que nos hizo mucho daño. Las razones ya las he explicado. Me ha pasado en Cuba. ¿Qué no me habrá pasado en Miami? Con lo de las Damas de Blanco y aquello de la “puñetera”, con que soy un oficialista, que si soy castrista, que no sé qué… De la prensa establecida de Miami, no espero nada. De Progreso Semanal espero que publique esta entrevista.
poster_concierto_buena_fe_miami
Fotografía: Gabriel Dávalos
Progreso Semanal/ Weekly autoriza la reproducción total o parcial de los artículos de nuestros periodistas siempre y cuando se identifique la fuente y el autor.

viernes, 13 de septiembre de 2013

"Les debemos y nos debemos el traerlos de vuelta a casa": 15 años de injusticia ¡basta!

Palabras pronunciadas por René González Sehwerert, Héroe de la República de Cuba, en el concierto: ¡Por nuestros Cinco Héroes, 15 años de injusticia basta!  en la Tribuna Antiimperialista José Martí, el 12 de septiembre de 2013, “Año 55 de la Revolución”.

 Cubanas y cubanos; personas de buena voluntad de todo el mundo:

 Cuatro hijos de esta tierra languidecen en prisiones norteamericanas por el crimen de defender la vida humana, por resguardar nuestro derecho a la tranquilidad y a la existencia.  Sus voces nos llegarán hoy desde sus encierros y los harán libres de odios y rencores.  Nos traerán esa alegría de vivir que les hizo asumir este sacrificio en primera instancia.  Nos recordarán que sus espíritus no pueden ser quebrados por todo el encono que el gobierno más poderoso de la historia humana ha dejado caer sobre ellos.  Se les castiga con tal saña porque -parafraseando a un poeta- emiten una luz que para sus acusadores resulta insoportable.

 Ellos no vinieron de otro planeta.  En estas calles dieron sus primeros pasos y disfrutaron de la maravilla de sus primeras letras.  Absorbieron aquí de sus padres el alma y la historia de nuestros antepasados.  Aquí amaron y fueron amados.  

Fueron, como muchos de ustedes, jóvenes que aquí gustaron de un concierto.  Sólo que, cuando fue preciso, dieron el paso para proteger todo eso, y cuando fue aún más preciso dieron a sus fiscales una lección moral imperdonable.  Y ha sido por eso todavía más preciso que soporten todo ese rencor; pero lo han hecho con altura, con el corazón ligero, con una sonrisa en los labios en los momentos más difíciles.

 Gerardo, Ramón, Antonio y Fernando son esta noche los presos de nuestra felicidad; pero pudieron ser hoy cualquiera de ustedes tal y como cualquiera de ustedes pudo estar en su lugar.  Ellos vibrarán con cada nota de este concierto.  Junto a los corazones de ustedes los suyos palpitarán a la magia de la música.  La felicidad de ustedes será la felicidad de ellos, porque ha sido y es esa felicidad alimento de sus almas, fuente de su resistencia y razón primera de su sacrificio.

 Pero siguen presos.  Privados de todo lo que es suyo. Arrancados de entre nosotros por un odio irracional. Y, aunque ellos nos convocan a la felicidad, no debemos olvidarlo porque de ella siguen siendo los presos.

 Y cuando la música cese y regresemos a la cotidianeidad, no podemos nunca dejar de pensar que les debemos y nos debemos el traerlos de vuelta a casa, y nos debemos, todos, el regalo de ese enorme concierto con que habremos de celebrar su regreso a la  libertad.

 Muchas gracias

 (Ovación.)   

FOTO Omara García/AIN

lunes, 28 de mayo de 2012

"El enemigo sólo puede quitarnos lo que nosotros no defendamos"

Como a muchos de mi generación, los ritmos actuales me van poco... confieso mi predilección por Kelvis Ochoa, William Vivanco, Interactivo y Thelmaris... voy poco más allá. Pero como mi hermano Vicente, creo que también es hacer -y defender la- Revolución, apoyar a estos grupos que desde el patriotismo y el amor a Cuba, llevan adelante sus proyectos, porque, efectivamente, el enemigo sólo puede quitarnos lo que no seamos capaces de defender:

CRÉEME en la XI Bienal de La Habana

Por Vicente Feliú Miranda                            Fotos Ivan Soca

Ocurrió en la noche de este 26 de mayo en el cine teatro Acapulco, al llamado del clarín de una escalofriante versión del himno de Bayamo en el sonido de Alexander Abreu.

Los más heréticos representantes del hip hop cubano, los raperos Raudel de  Escuadrón Patriota, Al2, Soandry Hermanos de Causa, Silvito el Libre, Maykel Xtremo, Barbarito el Urbano Vargas y Carlitos Mucha Rima, se presentaron en concierto dentro del performance que realizara Michel Mirabal en el marco de la XI Bienal de La Habana, evento en el que se reúnen durante un mes artistas cubanos que aman y construyen en y desde las dos orillas, artistas de la plástica de diversos lugares del planeta, y compradores y dueños de galerías.

Michel, hermano de lucha y con raíces en sangres irredentas y cantoras de Haití y de Cuba, quiso nombrar su espectáculo con una trova que lleva mi firma, aunque siempre he dicho que no mi autoría: CRÉEME. Esta canción nacida en abril de 1975, es parto del antiimperialismo de Bolívar y Martí, de Sandino y de Mella, y me la cantaron al oído Antonio Guiteras y Carlos Aponte mientras caían en combate en El Morrillo, el 8 de mayo de 1935, al frente de la organización político-militar Joven Cuba, que a sabiendas desde entonces que nuestra patria no tenía otra para sacar del medio a los gringos y sus gorilas locales, preparaba una expedición militar internacionalista que diera luz a nuestros empeños libertarios. Desde entonces, he tenido el honor de ser el trasmisor de esos versos.

Cuando Michel me habló del asunto, silenciosamente me pregunté cómo podría conjugarse mi trabajo con el de los raperos, para ser franco no muy disfrutable por mí, en buena medida por diferencias de lenguajes expresivos aunque me llamaba favorablemente la atención sus actitudes inconvenientes y contestatarias, las que me recordaban a ciertos irreverentes trovadores de los años 60. Todavía más me sedujo la idea cuando supe que sectores oscuros y asustadizos de diferentes escaños del poder, ésos que temen enfrentar la realidad y se escudan detrás de los revolucionarios, les hacían la vida lo más fatigosa posible por la sencilla razón de que decían cosas incómodas. Llegado a este punto, di mi voto aprobatorio a la utilización de la canción y a participar en el espectáculo.

Recordé que en 1997, en el Festival de la Juventud y los Estudiantes celebrado en Cuba fue la canción tema del evento, porque la entonces dirección de la Unión de Jóvenes Comunistas quiso rememorar que Fidel había dicho en su primer congreso constitutivo de 1962: Creemos en los jóvenes.

Contentura, cuando supe que hermanos de la misma cuerda de la Cultura Cubana como Israel Rojas de Buena Fe y Juan Formell, con Van Van y todo, participaríamos juntos en esta herejía revolucionaria, y valga la redundancia. Aplaudí a Juan cuando dijo “…creo en todo esto, pero voy a creer de verdad cuando a estos muchachos los pongan por la radio y la televisión”.

Contracorriente no es contrarrevolucionario necesariamente. Carlitos Mucha Rima

Cuando empezamos quienes después conformaríamos el Movimiento de la Nueva Trova, muchas personas del poder dijeron que éramos  pelúos, hippies, desviados ideológicos, y algunos, simplemente contrarrevolucionarios. Gracias a Haydeé Santamaría y Alfredo Guevara, la más alta dirección del país tuvo una percepción más cercana y realista de nuestras canciones y de quiénes éramos. Entonces se dijo que si a pesar de todo habíamos llegado hasta allí, fue porque éramos revolucionarios, y si no éramos mejores, era por causa de ellos.

Aquella reflexión de 1972 me vino a la memoria estos días, mientras se sucedían preguntas sobre la preocupación de si el concierto pudiera servir de justificación para manifestaciones contrarrevolucionarias. Todas las veces dije lo mismo: el enemigo solo puede quitarnos lo que nosotros no defendamos. Y este concierto crítico, incómodo, audaz, y público y apoyado por las instituciones del Estado, era lo menos que querían quienes están siempre deseosos de encontrar una hendija en las murallas de la cultura cubana, entre cuyos defensores, verbo en alto cual espada reluciente, están los chicos del hip hop que liderearon este concierto, junto a las banderas de la Patria de Michel.

Mis parabienes para todos los que colaboramos con esta melodía.

Marquesina del cine Acapulco

Jorge Perugorría
Michel Mirabal pintando
Israel Rojas y Raudel


Los VanVan

Vicente
Silvito el libre

 --
--
Fuente Segunda Cita

miércoles, 23 de mayo de 2012

La fuga de la tarde

Por Sahily Tabares

Este 19 de mayo se presentó en la sala teatro del Museo Nacional de Bellas Artes el disco La fuga de la tarde con que el trovador Augusto Blanca obtuvo el Premio especial del jurado en el concurso de creación Ojalá, convocado por Silvio  Rodríguez para musicalizar la obra poética de Rubén Martínez Villena. Con tal motivo publicamos esta entrevista que la periodista Sahily Tabares, de la revista Bohemia, realizara al trovador santiaguero el 20 diciembre del 2010, fecha de premiación del concurso y cumpleaños 101 del escritor y revolucionario, autor del poema que da nombre a nuestro blog.
¿Conocías la obra de Rubén Martínez Villena o la convocatoria del premio te incentivo a la búsqueda?
Conocí la obra de Rubén en un pupitre , allá por los comienzos de los años sesenta, resulta que tenía un profesor de “Aritmética” muy apasionado y excéntrico que aderezaba las clases declamando poemas y en los exámenes insertaba dichos poemas todos de Villena. Recuerdo que el primero que me aprendí de memoria fue Capricho en tono menor (…”quiero beberme un tesoro, en el oro del sonoro, coro de tu carcajada”…), más adelante me fui adentrando en su poesía, sus sonetos me apasionaron siempre, en el transcurso de mi camino como trovador he musicalizado a muchos poetas pero con Villena, me sucedía que los comenzaba y no pasaban de bocetos, no me acaban de cuajar.
Cuando leí la convocatoria que hacía el Estudio Ojalá me animé a arremeter con esta vieja deuda que tenía y, aunque no acostumbro mucho a participar en concursos, me puse a trabajar, a armar el rompecabezas de ideas que tenía engavetadas y lo envié, pues la idea de que Ojalá se propusiera este hermoso proyecto de musicalizar a Villena creo es un noble y merecido homenaje a esta figura tan enorme de nuestra historia, que a mi entender se le conoce muy poco en su dimensión como poeta.
A mi parecer, en cuanto a su poesía, no se le ha dado el valor que le corresponde, solo dos o tres de sus poemas son “conocidos por la inmensa mayoría” y por esto precisamente me entusiasmé a participar, y sinceramente sin ningún interés de premio, sino más bien para pagar esa deuda que tenía (como dijo Silvio en la rueda de prensa: “sacarme esa espina” que yo también llevaba clavada desde hacía mucho tiempo).
¿Qué poemas elegiste, cuánta música escribiste? ¿En qué género o géneros trabajaste?
Villena, en su corta vida escribió mucha poesía, hermosa poesía, y pienso que fue un ser humano que consagró cada segundo de su existencia a luchar en defensa de los humildes, fue un líder nato de pensamiento amplio, de mirada de futuro y a pesar de su delicada salud dejó una onda huella en todos los terrenos de la práctica revolucionaria como en su pensamiento, que se adelantó a su época.
Casi todos los poemas (en su mayoría sonetos en lo que era un maestro) son prácticamente desconocidos, y esos fueron los que precisamente decidí trabajar: los cuatro sonetos de su Sinfonía Urbana que me parecen geniales, son una estampa lírica de la Habana de los años treinta… su Madrigal, A una cubana, Presagio de la burla final, Simbolismo (a Antonio Maceo), 27 de Noviembre, El Faro, La tempestad, La pupila insomne, Soneto (Te ví de pie…) y por supuesto el Capricho en tono menor.
Todos los temas los trabajé utilizando como base la guitarra y en tres momentos uso percusión de tambores batá. Hay temas muy trovadorescos, una Habanera, un Danzón, y por supuesto el Son y utilicé sencillas orquestaciones fundamentalmente con cuerdas, maderas y algunas percusiones ligeras… (a modo de maqueta, por supuesto, para luego desarrollar más las ideas musicales)
¿Cuál fue el mayor desafío?
Creo que el mayor desafío fue tratar de entrar en la musicalidad de cada uno de sus poemas, no traicionar su “musicalidad intrínseca, no violar la puntuación del fraseo, que no se perdiera la cadencia de los textos y sobre todo que al acoplar los 14 temas se enlazaran como si, dramatúrgicamente, todos fueran una sola historia.
Musicalicé 20 poemas y finalmente los dejé en 15.
No quiero dejar de decirte que felicito a los Estudios Ojalá por tan noble iniciativa y, aunque no era mi intención la de “ganar ningún premio”, me siento muy orgulloso con este Premio Especial que me otorgaron. Lo más importante será que dentro de poco tiempo todos estos textos musicalizados en los tres premios serán grabados y tendremos a un Villena casi desconocido multiplicado en canciones que será una manera ¡muy hermosa! de reencontrarnos con su vida ejemplar… semilla, Árbol.


Palabras de Silvio Rodríguez en la presentación del disco


Buenas tardes:
 El Premio De Creación “Ojalá” 2010,  se convocó básicamente para divulgar la poesía de Rubén Martínez Villena, -con quien todos los que nos gusta la literatura, la poesía, tenemos una deuda- nos ha permitido conocer una serie de talentos.
 No todos tenían la cantidad de obras suficientes como para ganar o como para obtener una mención, pero realmente la cantidad de talentos, de músicos y de músicas que mandaron y que tienen obras así notables, lindas, maravillosas, que ponen a Rubén y a la poesía de Rubén como a él le hubiera gustado, no? Ser capaz de ser cantado por todo el mundo, entonces ha sido una fiesta para nosotros los que estuvimos en el jurado.
 Lo que no nos imaginábamos es que también un talento ya más maduro y más conocido se iba a atrever a incursionar en este evento y fue una sorpresa maravillosa, porque también, bueno eso nos ponía a nosotros, por lo menos a mí (lo confieso como algo personal): cuando yo me enteré que este viejo amigo, que este magnífico trovador, estaba participando, me preocupé, porque dije, bueno, este es un concurso que es verdad, que es para todo el mundo, pero allá dentro uno lo tenía como que era más para descubrir a jóvenes, a gente nueva y fue una sorpresa y fue una incógnita y fue casual, no fue intencional, que la última obra que cayó en mis manos fue la de este viejo compañero, digo viejo porque tiene la edad que tengo yo (risas) jovencísimo, tiene todo su pelo, lo tiene negro, no se lo tiñe (risas) ¡según cuentan él y su mujer!.
 Entonces fue maravilloso de pronto encontrarnos con un… no he mencionado su nombre…con un trovador de mi generación con toda esa madurez, pero de cierta forma reinventado, de cierta forma renovado… y para esto también nos sirvió este concurso, no solo para cantar a Rubén, sino también para reencontrarnos con Augusto Blanca, y con su extraordinario talento.
 Muchas gracias a Ana Lourdes Martínez, a todos los compañeros de Ojalá, al Jurado, a Emilio Vega, que ha tenido que ver mucho con la realización de este disco, muchas gracias a todos los que participaron y hoy muy especialmente, a mi querido hermano, gran trovador: Augusto Blanca.

Puede leer además (Texto y fotos) el anuncio de Guille Vilar por Juventud 2000

y el texto de Carlos León sobre el concierto

Fotos Iván Soca y Augusto Blanca

lunes, 19 de diciembre de 2011

En La Habana dedicarán taller a la histórica Campaña de Alfabetización

La Habana, 18 dic El taller “Medio siglo de emancipación cultural y política” se desarrollará en esta capital, del 20 al 22 próximos, con la participación de historiadores, educadores y estudiantes, y estará dedicado al aniversario 50 de la Campaña de Alfabetización.

En la Casa del ALBA Cultural el doctor Armando Hart Dávalos, presidente de la Oficina del Programa Martiano y al triunfo de la Revolución ministro de Educación, dictará la conferencia inaugural y después habrá una mesa de trabajo con miembros de la dirección nacional de esa epopeya.

Junto al debate de 64 ponencias por estudiosos e investigadores, estará el testimonio de varios de los miles de jóvenes que hace cinco décadas, al llamado del Comandante en Jefe Fidel Castro, llevaron la luz de la enseñanza a todos los rincones del país, como brigadistas, alfabetizadores, maestros voluntarios y milicianos.

El doctor Felipe de J. Pérez Cruz, coordinador del taller, explicó a la AIN que los trabajos no solo se refieren a la campaña de 1961, sino a su historia y continuidad, a la educación en Cuba y en América Latina, y al aporte de la Isla con el método de aprendizaje Yo sí puedo, entre otros.

La ciudad escolar Libertad, en particular el Museo de la Alfabetización y la Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona, acogerán el segundo día a los participantes, entre ellos, investigadores y estudiantes de Estados Unidos, Colombia y Alemania, interesados en compartir con profesionales y educandos cubanos.

El jueves 22 el evento continuará en la Casa del ALBA Cultural, agenda que incluye a Fernando Rojas, viceministro de Cultura, quien tratará la actualidad cultural y sus retos.

Un concierto denominado Canto de todos, a cargo de Vicente Feliú y otros artistas, será ese día, a las seis de la tarde, el colofón del taller, en la propia institución de la calle Línea, en El Vedado.

Pérez Cruz insistió en el alto nivel académico y científico del encuentro dedicado a los 50 años de la histórica hazaña, vista desde la experiencia y las necesidades históricas del presente y en el actual contexto latinoamericano y caribeño.(Fidel Rendón Matienzo / AIN)


Tomado de Televisión Camagüey, Fuente AIN


martes, 30 de agosto de 2011

Querido Pablo ¿Cuál Pablo?

He leído, visto y escuchado, numerosos textos y reportajes sobre el controvertido y complaciente -por llamarle de algún modo- concierto del cantautor Pablo Milanés en “Mayami”.  Había querido sustraerme de dicha polémica, más por no lastimar a los amigos que aún sueñan con aquél Pablo que nos movilizaba, que porque no me azuzara la más pura bronca con lo que dijera el “querido Pablo” en entrevistas y en la más grosera “carta abierta” que alguna vez fuera publicada. Pensaba también en lo que leyera en algunos diarios españoles el pasado año, y en el Pablo de la Tribuna antiimperialista…  en las Damas de Blanco saliendo con sus jabitas de la SINA… y menos deseos de publicar sobre el tema me daban. Pero esas casualidades de la vida, me pusieron delante las palabras que me hubiera gustado escribir, escritas por un compatriota, el “Turquinauta”:

Querido Pablo ¿Cuál Pablo?
Por Rafael Cruz Ramos

La polémica sobre el trovador cubano Pablo Milanes pica y se extiende. Los incidentes del reciente concierto del cantautor en Miami son el escenario para una puesta en escena que es mucho más atractiva. ¿Es el fundador de la nueva trova un disidente, un desilusionado, un cambiacasaca?

Cartas cruzadas, palabras y contrasentidos, debates públicos, declaraciones a los medios de prensa del cantante y sus contrarios o sus seguidores, imágenes de una aplanadora escachando los discos de Pablo, todo un espectáculo.

Las ácidas declaraciones del cantante relacionadas con la realidad cubana, calientan los cajones de diálogo en los foros. Pablo tiene derecho a pensar como le da la gana, su conducta ha sido siempre de crítica a la realidad, eso hizo inmortales a muchas de sus canciones. Lo que sucede es que ahora, cuando habla a la prensa, parece otro.

Pablo hizo, hace menos de un año, una amplia gira por Cuba; actuó en plazas públicas, dio entrevistas y cantó las canciones de siempre, pero nada dijo en Cuba, frente al público, lo que dice a los medios de prensa en el exterior. ¿Será que Pablo tiene miedo? Sí, creo que sí tiene miedo: ¿a la represión? No, no, de sobra sabe él que en Cuba no le reprimirán, no es Víctor Jara en el Chile de Pinochet. No, no es a eso… es al pueblo, a la inmensa mayoría, a esos que con devoción siguen cantando Yolanda, y todavía creen que lo que se dice de las palabras envenenadas del artista es una manipulación enemiga y no una verdad. Si la gente escuchara a Pablo defender a las Damas de Blanco, a los anexionistas de Miami, o decir que no cree en Fidel y Raúl, el trovador tendría que cantar en estadios desiertos y en plazas vacías, porque la mayoría del pueblo cubano, esa que canta “yo me quedo con todas esa cosas…” es ante todo mil veces Fidelista y su fidelidad al Comandante, a Raúl y a la generación histórica no se cambia por nada.

En Cuba nadie se inmuta con los desvaríos ideológicos de Pablo; llamé a la radio, pregunté si había alguna restricción para poner sus números musicales, o de Sabina, por ejemplo, ya que se habla de sus desafortunadas opiniones sobre la revolución cubana. Y no, en lo absoluto, se siguen poniendo como siempre. Recientemente se incluyó una canción de Pablo en una importante velada, y en este día la TV reproduce tranquilamente un recital de Serrat y Sabina…

El extremismo de los mafiosos de Miami es harto conocido, sus desequilibradas conductas le hacen lo mismo aplastar discos, que secuestrar niños, que cobijar asesinos en serie y terroristas confesos. Esas personas que se agruparon en la entrada de la sala de conciertos amenazando a los asistentes, son los mismos que llenaron de terror al jurado que condenó a los Cinco.

Pablo habla a los medios de prensa y criticando a Cuba, saludando al exilio, alentando a los mercenarios de la contrarrevolución dentro de la isla, pretende calmar los ánimos de los intransigentes. Hasta un connotado mafioso y terrorista, el señor Montaner, sale en defensa del cantante. De nada valen las lisonjas y las reverencias, lo único que respetan esos extremistas es la frente alta, el puño apretado y la mirada desafiante de quien defiende a su patria. Como los perros, son capaces de oler el miedo, y eso los hace más peligrosos.

Pero justamente toda esa campaña de agresión al trovador cubano, es parte de la propaganda anticubana, y Pablo con su conducta les hace el juego. La mafia anticubana busca mantener la cosa caliente, que los medios les presten atención, significa lo mismo la pasarela de blanco de las damas de verde, o los twitt insípidos de la Yoani Sánchez o las declaraciones dudosas o malintencionadas de algún artista arrepentido de su pasado.
Las agencias de inteligencia que manejan el tema Cuba desde los EEUU, necesitan de la hostilidad y el odio: quién sabe si de esas ascuas consiguen un fuego lo suficientemente abrasador como para traer la terrible realidad de Libia a la Isla Rebelde, y así en un seguro y calmado hogar español, Pablo haga una canción que diga “yo pisaré las calles nuevamente, de lo que fue La Habana ensangrentada”.


Tomado de http://turquinauta.blogspot.com/2011/08/querido-pablo-cual-pablo.html

Imagen agregada @LaPolillaCubana