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sábado, 18 de junio de 2011

1er Concurso de Poesía y Humor Gráfico “La Joven Cuba por Los Cinco”

El blog “La Joven Cuba” te invita al:

1er Concurso de Poesía y Humor Gráfico “La Joven Cuba por Los Cinco”

Una voz de los universitarios cubanos para contribuir a la campaña mundial por la liberación de nuestros Cinco Hermanos.

Los trabajos serán evaluados por Antonio Guerrero –poesía- y Gerardo Hernández –humor gráfico- quienes han manifestado sentirse muy honrados y motivados por esta iniciativa de “La Joven Cuba”

  • Podrá participar todo el que lo desee respetando el idioma español, la extensiónde 1 cuartilla en Arial 12 a dos espacios.
  • La técnica para las caricaturas será libre, con una medida máxima de cuartilla de 8 ½ x 11.
  • Las obras deberán ser inéditas y no tener compromiso de publicación, ni estar concursando en otro certamen. “La Joven Cuba” se reserva el derecho de publicación.
  • Cada participante podrá enviar un máximo de tres trabajos en cada modalidad del concurso.
  • En el pie de los trabajos figuraran los datos personales: nombre, edad, dirección particular, teléfono y nacionalidad.
Por cada categoría se entregarán los premios y menciones que considere el jurado, según la cantidad y calidad de los trabajos presentados.

¡Envía tu obra!


Oficina de La FEU
Universidad de Matanzas “Camilo Cienfuegos”.
Carretera a Varadero Km 3 ½ Matanzas.
Cuba

El plazo de admisión vence el 13 de agosto de 2011. Cumpleaños del Comandante el Jefe.

lunes, 13 de junio de 2011

Los carteles del Che. Sus expresiones artísticas y comunicativas


Los carteles del Che. Sus expresiones artísticas y comunicativas
Por Reinaldo Morales Campos *


En las representaciones gráficas del Che mostradas en carteles aportados por artistas de las artes plásticas y diseñadores cubanos, se han plasmados expresiones artísticas y comunicativas que confirman como en los momentos actuales de globalización neoliberal, su ejemplo adquiere cada vez más vigencia y se afianza como símbolo imperecedero de las causas justas de los pueblos oprimidos en el mundo.

Si bien el emblemático fotógrafo cubano Alberto Korda (1928-2001) cuando oprimió el obturador de su cámara durante el acto de despedida de duelo de las víctimas del sabotaje fraguado por la Agencia Central de Inteligencias (CIA) al vapor francés “La Coubre”, el 5 de marzo de 1960 en el puerto de La Habana, no imaginó que estaba tomando la foto que se convertiría en la más reproducida en diversos soportes de las artes visuales, lo cierto es que en la configuración obtenida de su rostro -en particular en su mirada- logró obtener la prodigiosa representación de la imagen del Guerrillero Heroico que después de su caída en Bolivia el 8 de octubre de 1967, se convirtió en símbolo de inspiración de su vida y de la obra que defendió hasta los últimos minutos de su existencia, a favor de los pueblos de África, Asia y América Latina en sus luchas por la conquista de sus efectivas independencias. Su Patria fue la Humanidad.


Foto Alberto Korda, 1960. Alfredo Rostgaard y Lázaro Abreu, OSPAAAL, 1967
Entre los primeros carteles que evidenciaron la anticipada revelación de la imagen del “Guerrillero Heroico” se puede evocar el impreso, antes de ocurrir su muerte, por la Organización de Solidaridad de los Pueblos de África, Asia y América Latina (OSPAAAL), el 16 de abril de 1967, conteniendo tres fotos que habían sido tomadas durante su misión internacionalista en el Congo. Ese ejemplar, con la concepción artística de Alfredo Rostgaard y la realización grafica de Lázaro Abreu Padrón, al que se le insertó la frase “Crear dos, tres... muchos Viet Nam” en los idiomas español, inglés y francés y con una tirada que alcanzó 70 mil copias, fue repartido a todos los países del mundo junto con un folleto que contenía el texto integro del mensaje del Che a la Tricontinental.

Otros de los realizados - y el primero en que se reflejó la temática del “Guerrillero Heroico”- lo constituyó el portador del mensaje “Che: la juventud entonará los cantos luctuosos con tableteo de ametralladoras y gritos de victoria”. Hasta la Victoria Siempre”. Ese cartel, diseñado por Mario Sandoval y editado por la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), fue el primero que se imprimió al confirmarse su muerte en tierras bolivianas. Su colocación, durante la jornada luctuosa decretada por el Gobierno Revolucionario Cubano en la que se informó oficialmente su muerte, por su inmediatez y eficacia testimonial desempeñó una importante función comunicativa.

La devenida imagen inmortalizada del Che captada por el fotógrafo Alberto Korda, en aquel lamentable momento se empleó durante la velada solemne del 18 de octubre de 1967 como foto-mural desplegada a todo tamaño en la fachada principal de la sede del Ministerio de Interior, y posteriormente, tras ser utilizada con diversas recurrencias gráficas en ese propio lugar durante los actos públicos y concentraciones populares organizados en la Plaza de la Revolución, pasó a ocupar un espacio permanente erigida en hierro forjado, delineada con contornos precisos que demarcan una corpulenta expresividad comunicativa.
Mario Sandoval, UJC, 1967, José Gómez Fresquet, CNC, 1967
Posteriormente, esa foto fue empleada por primera vez en un cartel con el texto “Hasta la Victoria Siempre” magistralmente esbozado por José Gómez Fresquet (Fremez), para el Consejo Nacional de Cultura (CNC), y fue simultáneamente reproducida similar a un cartel, en blanco y negro, sin texto pasando a formar parte de la decoración de hogares y en fachadas e interiores de escuelas y edificios públicos. Y comenzó a difundirse en diversos países del mundo exponiendo su mensaje de libertad, de la ocupación de los verdaderos problemas del hombre, del derecho de éste a luchar por tener solucionadas sus necesidades, de la existencia de una sociedad sin la explotación del hombre por el hombre, la desigualdad social y el sometimiento de un país sobre otro.

Por otra parte, las marcadas influencias de la vanguardia artística de la pintura manifestadas en la grafica de los años sesenta, posibilitaron que, a partir del primer año de la conmemoración de la muerte del Che se vislumbraran carteles en los que, además de la fotografía testimonial, sustentaran también diseños efectos ópticos y cinéticos, alusiones simbólicas, metáforas visuales, intensidades cromáticas y otras derivaciones de atrayentes configuraciones y efectiva visualización comunicativa. Afamados pintores cubanos -como Raúl Martínez González y Umberto Peña- y diseñadores gráficos de enraizada formación pictórica, entre los cuales estuvieron René Mederos y Antonio Fernández Reboiro, contribuyeron con diseños de carteles con interpretaciones personales del art pop.

Así, de los realizados en 1968 con tales atributos se pueden evocar el esbozado por Helena Serrano para la OSPAAAL -el primero de esa Organización, después de conocida su muerte, en el que utilizó la famosa foto de Alberto Korda con la imagen del Che, en una sucesión de planos con una secuencia imaginativa que, brotando del centro hacia al exterior, hace alusión simbólica a que su imagen se multiplicaba, que revivía, mostrándolo como un ser viviente, que no había muerto y que se agigantaba a través del tiempo. De significativa belleza y singularidad artística, el de Antonio “ÑIKO” Pérez González, del equipo de diseñadores de la Comisión de Orientación Revolucionaria (COR), con la imagen repetitiva en diferentes posiciones, a dos colores (negro y naranja) de alusiva interpretación simbólica. También el de colores planos de marcada intensidad cromática creado por Alfredo Rostgaard para el estreno del documental del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica (ICAIC), “Hasta la Victoria Siempre”, del laureado realizador Santiago Álvarez.

Sucesivamente en esos años de las décadas del sesenta y setenta se sucedieron otros atractivos y eficaces aportes de carteles que germinaron de las creaciones artísticas de Jesús Forjans, Félix Beltrán, Gladys Acosta, Luis Balaguer, Eladio Rivadulla, José Papiol, Olivio Martínez Viera, Lázaro Abreu Padrón, Pablo Labañino, Daysi Garcia y de otros que se distinguieron por sus proverbiales expresividades graficas. En 1977 , para el X aniversario de su desaparición física, la OSPAAAL editó el diseñado por Víctor Manuel Navarrete, en el que se empleó una selección de nueve imágenes del Che, en igual cantidad de cuadros, que simbólicamente escenificó su preparación en la guerrilla hasta su muerte y que concluyó con una estrella de color amarillo con un fusil insinuando la continuación de la lucha revolucionaria después de su muerte.

Helena Serrano, OSPAAAL,1968 Antonio “ÑIKO” Perez, COR, 1968 Alfredo Rostgaard, ICAIC, 1968
En el contexto de la celebración del XV aniversario, igualmente se contó con la espontanea contribución de obras plásticas del pintor cubano Orlando Yanes, con imágenes del Guerrillero Heroico, que fueron reproducidas en formato similar a carteles. Para esa ocasión la OSPAAAL imprimió una trilogía de carteles, en los que se destacaron el conocido “Che de la selva”, de magistral estilización artística del diseñador Rafael Morante Boyerizo y el diseñado por Rafael Enríquez Vega, conocido por el “Che de la sonrisa”, donde presentó una idea que rompió con el habitual empleo, hasta ese momento, de su representación a partir de la tradicional foto de Korda, en el que con una ilustración dibujada de su rostro, sobre fondo negro, su sonrisa y expresividad de la mirada logró plasmar un mensaje de confianza y seguridad en la victoria de los pueblos.

En los años noventa y a finales de siglo surgieron expresiones novedosas de presentar la imagen del Che, aportadas por la nueva generación de diseñadores, como el editado en 1996 por Eladio Rivadulla Pérez para la conmemoración del XX Aniversario de la OSPAAAL, que impreso en serigrafía con intensas tonalidades de magenta, naranja y el negro, perfiló una secuencia configurada de estrellas, esparcidas en línea vertical, con la que simbolizó la multiplicidad de su legado y la vigencia de su ejemplo.

En 1997 en una exposición organizada por el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, titulada “Evocación”, entre las diversas manifestaciones visuales estuvieron los carteles, en los que junto a los aportes de consagrados diseñadores participantes en décadas anteriores, estuvieron los diseños de jóvenes graduados en el Instituto Superior de Diseño Industrial (ISDI), donde se distinguieron las creaciones graficas de Katia Armas Fernández, Dyango Chávez Cutiño, Javier Cuenca López, Irenaldo Fumero Faure, Alexander Pozo Cruz y Oscar Rodríguez Torres.

Rafael Enríquez, OSPAAAL; 1982 Rafael Morante, OSPAAAL, 1982 Víctor Manuel Navarrete, OSPAAAL,1977
Entre los presentados en dicha Exposición (Evocación) despuntaron dos carteles que, en ocasión del XX aniversario de la caída en combate de Ernesto Guevara y en el contexto de la celebración en La Habana (1997) del Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, conquistaron premios durante un concurso denominado La imagen Constante; ellos fueron los diseñados por los jóvenes creadores Paris Volta -en el que de las delineaciones fingidas de dos montañas se representa la conversión imaginada de una paloma blanca que al levantar vuelo va dejando plasmada en sus sombras simulaciones de los elementos configurativos del rostro del Che y debajo el texto: Hasta la Victoria Siempre- y la otra obra fue la titulada ACHE, de Daniel Cruz, donde empleó deleznables configuraciones derivadas de las influencias del art pop y el art nouveau para advertir de alusiones armónicas entre los ideales guevarianos y la practica popular de la religión afrocubana.

A tales novedosas le sucedieron otras configuraciones gráficas de artistas de la plástica y diseñadores que, con expresiones contemporáneas apoyadas de los recursos y posibilidades que ofrece la digitalización computarizada, propugnan definiciones estéticas de atrayentes configuraciones y reafirman en sus mensajes el augurio de que un mundo mejor es posible, y que permiten trascender a través del idioma común que ofrece el diseño gráfico la consagración de la grandeza de la Revolución Cubana y el ideario del Guerrillero Heroico y a decir del Poeta Nacional, Nicolás Guillen, corroborarle al Che la expresión: "No porque hayas caído tu luz es menos alta”

Paris Volta,1997 Rafael Enríquez Vega,OSPAAAL,1992 Eladio Rivadulla Pérez , OSPAAAL,1996
* Investigador de la Memoria Histórica del Cartel Cubano, Especialista en Publicidad y Propaganda

E mail: cartelcubano@yahoo.es

Vea, además:
http://www.docspopuli.org/articles/Cuba/Campos.html

http://www.blog.com.es/user/cartelcubano/

jueves, 7 de abril de 2011

Carteles: Girón en la memoria

Carteles que hace 50 años significaron mensajes contra la invasión mercenaria por Playa Girón
Por  Reinaldo Morales Campos*    

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Próximo a la celebración del 50 Aniversario de la Primera Derrota del Imperialismo Yanqui en América Latina, en Playa Girón,  es oportuno examinar cómo entre los medios empleados por Cuba para movilizar al pueblo contra esa vil agresión, que fraguaron y organizaron las fuerzas gobernantes  de Estados Unidos, estuvieron los carteles de la Revolución, que con proclamaciones como: Patria o Muerte y Muerte al Invasor, a modo proyectiles de papel, desgarraron  heridas profundas en las garras del águila imperial.

Los antecedentes de esa agresión imperialista se sucedieron desde que se produjo  el  triunfo de la Revolución Cubana, el 1 de enero de 1959, con lo cual se  inició el desmantelamiento de todo el andamiaje de estructura de sometimiento neocolonial que  gobernantes de Estados Unidos  habían impuesto a Cuba, durante la etapa de la República entre 1902 y 1958. A lo anterior le sucedió la inmediata aplicación de la reforma agraria, la nacionalización de sus monopolios y la promulgación de importantes  transformaciones en los servicios médicos; extendido  al alcance de toda la población y  en el campo educacional  la inmediata creación  de 10 000 mil aulas rurales, la conversión de cuarteles en escuelas, la incorporación de todos los niños a clases y el establecimiento de la enseñanza gratuita a todos los niveles.

En su feroz  empeño por impedir la consolidación del triunfo revolucionario   la administración de Dwight D. Eisenhower, junto a su vaticinada suspensión de la compra de la cuota de azúcar, permitió  el empleo de aviones para el lanzamiento de armas, municiones y otros medios para los elementos que planeaban y ejecutaron criminales actividades contrarrevolucionarias. Desde territorio norteamericano  el 21 de octubre de 1959, despegaron: un avión, que durante un cobarde ametrallamiento en La Habana dejó un saldo de 2 muertos y 50 heridos y una avioneta que arrojó propaganda contrarrevolucionaria.

En aquella circunstancia de marcada agresividad imperialista contra la isla, desde principio de 1960, se  inició el empleo gubernamental  del cartel  como medio de expresión gráfico y de información de las conquistas y acciones de defensa de la Revolución. Para entonces coincidiendo con una revelación contenida en un memorando confidencial, fechado el 6 de abril de ese año, (desclasificado en la actualidad) y que planteaba lograr con el bloqueo la generalización del hambre, la desesperación y el desaliento en el pueblo cubano, la Juventud Socialista —organización juvenil del Partido Socialista Popular— que dos días antes organizó su IV Congreso Nacional, enarboló por primera vez en un cartel, la expresión “Patria o Muerte”.

Dicha expresión devenida en principal consigna de la Revolución Cubana, había sido proclamada por Fidel Castro el 4 de marzo de 1960 durante el entierro de las víctimas del acto terrorista fraguado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en el puerto de La Habana contra el buque La Coubre, cargado de armamentos y municiones adquiridos por el Gobierno Revolucionario en Bélgica para defenderse de las amenazas de invasión de la Administración norteamericana

Pocos meses después, la frase “Sin cuota pero sin amo”, surgida de la espontaneidad popular plasmada en carteles y coreada por el pueblo en actos y actividades patrióticas, sirvió para manifestar el repudio a la ley firmada por el presidente norteamericano Eisenhower, que en represalia a las primeras medidas revolucionarias y con el objetivo de asfixiar económicamente al país, suspendió desde el 2 de julio de 1960 la compra de la cuota azucarera a Cuba.

Como respuestas a esa criminal decisión se sucedió La Primera Declaración de La Habana, documento que aprobado, el 2 de septiembre de ese año en la Plaza de la Revolución; mediante el voto universal directo por  más de un millón de personas,  rechazaba la Declaración de Costa Rica, impuesta por EE.UU. durante la Séptima Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores de las Repúblicas Americanas, bajo el argumento de una hipotética “Amenaza a la paz del hemisferio” y a la “Intervención de una potencia extranjera extra-continental porque el Gobierno Revolucionario Cubano, en el ejercicio de un acto soberano, había admitido la compra de azúcar por la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y la aceptación de la desinteresada y generosa colaboración de aquel país.

En ese  momento la Comisión de Orientación Revolucionaria (COR), de la Dirección Nacional de las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI), que le correspondió establecer la política oficial de la propaganda promovió la realización  del cartel  de temática política que con  exhortaciones y reflexiones -además de abordar las principales transformaciones originadas por la Revolución en la salud, educación y la cultura, así como la incorporación de la mujer a la vida social, la emulación, donación de sangre, ahorro de petróleo y electricidad, vacunación contra enfermedades y otros temas de interés nacional- también asumió los configurados con mensajes de la defensa del país contra las agresiones del imperialismo norteamericano.

Tales formulaciones  del cartel político cubano se originó en  un contexto de   obsesivo interés de las fuerzas más reaccionarias de EE.UU. de impedir la marcha triunfante de la Revolución Cubana, que  además de las  acciones vandálicas y agresiones militares, así como las de guerra económica declarada a través del bloqueo comercial para propiciar el colapso de la industria nacional, también contó empleo la guerra psicológica, que tempranamente se expresó a través de sus agresiones radiales por las ondas de radio Swan y de otras emisoras de radio ubicadas en Miami; que lograron  su  propósito desestabilizador durante la Operación Peter Pan, organizada por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), bajo una supuesta ley que quitaría la Patria Potestad a involucrados en acciones subversivas, logró la salida de Cuba de 14 mil niños.

Continuamente  en que a través de las diversas acciones imperialistas  se pretendió destruir el proceso revolucionario cubano  y que con el cambio de mandato presidencial  en Estados Unidos, en los primeros días de enero de 1961,  se evidenciaba una inminente intervención militar contra Cuba, se produjeron las primeras revelaciones de carteles con la proclamación de Muerte al invasor las cuales se originaron conjuntamente la conversión de la primera plana del periódico Revolución en un cartel; en el cual se proclamó, desde el 31 de diciembre de 1960,  el “Estado de Alerta Combativa para toda la Nación”.

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La edición de los primeros carteles con la proclamación Muerte al invasor, suscitados por la Dirección de Instrucción del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR) se produjeron en respuesta a la realización de maniobras militares, que Estados Unidos, organizó en las proximidades de las costas cubanas con la participación de más de 40 mil hombres y aproximadamente 150 unidades navales de guerra, incluyendo dos submarinos atómicos. Tales maniobras ensayo  de una eminente agresión militar fue denunciada por Cuba, ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en una convocatoria realizada el 4 de enero de 1961.

Muerte al Invasor, significó la exaltación simbólica  contra las pretensiones de quienes tenían el propósito de ocupar el país mediante una intervención militar, a los causantes de la brutal política de hostilidad y agresiones de todo género destinadas a destruir la Revolución Cubana, a los que deseaban reinstalar el derrocado sistema de dominación neocolonial, a los ejecutantes de innumerables acciones que como el bloqueo económico, los sabotajes, ataques piratas y el apoyo a loa bandas de grupos contrarrevolucionarios que operaban en regiones montañosas del país; eran responsables de enormes pérdidas materiales y humanas causada al pueblo cubano.

Surgidos en ese dramático escenario de la agresividad imperialista los primeros carteles políticos creados  por el Equipo Técnico de la Comisión de Orientación Revolucionaria (COR) y la Central de Trabajadores de Cuba (CTC);   dependieron de un crudo realismo,  con cuerpos monstruosos y cabezas pequeñas, expresiones grotescas y esquemáticas del obrero en su enfrentamiento al imperialismo, conocidas como la “gente del brazo fuerte” Esos carteles aun cuando en sus diseños carecieron de seducciones perspicaces, a través de imágenes de grandes proporciones, significaron la fortaleza ideológica de la Revolución y con el dibujo de gusanos aplanados o comprimidos sirvieron para ridiculizar a los enemigos y detractores del nuevo proceso que se gestaba en el país. 

Entre los carteles influidos con  configuraciones  de la “gente del brazo fuerte”  también, estuvo el realizado enero de 1961, durante los días de tensiones, de una posible agresión imperialista contra la isla: Alto…Mr Kennedy Cuba no esta sola, en el que con un configuración de notable manifestación de realismo, en un primer plano dibujado irrumpía    un miliciano portado su arma en posición defensiva y detrás, sobre un fondo rojo, la imagen corpulenta  de un soldado soviético con su palma de la mano hacia delante, en gesto de paralización de cualquier acción agresiva y de  constancia que en su defensa el país contaría con la ayuda de la URSS.

Del mismo modo le sucedió el impreso por el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR) portador del mensaje: ¡A la “limpia” del Escambray! contra las acciones terrorista  de los contrarrevolucionarios alzados en la región montañosa del Escambray,  donde el gobierno norteamericano organizó grupos de bandidos armado  integrado por antiguo miembros de la derrotada tiranía y prófugos de las justicia revolucionarias buscados por sus crímenes.

Las preponderancias de la anterior  predilección también se reveló  en el cartel realizado, por Mario Más Vidal, para la campaña de alfabetización: “Cada cubano que aprenda a leer y escribir es un nuevo golpe que le propinamos al imperialismo”, donde  empleó  la ilustración de un alfabetizador que con un lápiz de escribir  hiere mortalmente  al anguila imperial.  .

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Y aunque en los primeros meses de 1961 la Comisión de Orientación Revolucionaria (COR), definió los principales objetivos y alcance de la propaganda revolucionaria sobre el análisis científico, marxista-leninista, del desarrollo social en estrecha vinculación y participación de las masas  e inició una lucha contra los viejos conceptos al servicio de la burguesía y estableció cual debía ser la posición con respeto al empleo de la técnica publicitaria; no compatible con los mensajes revolucionarios  por algún tiempo carteles de anuncios comerciales declarados anacrónicos -junto con los que concurriendo a la técnica publicitaria se combinaban con   el mensaje revolucionario- permanecieron ocupando espacios

Para el reordenamiento de la producción gráfica la Comisión de Orientación Revolucionaria (COR) asumió por selección una parte de los profesionales que integraron un llamado  Consolidado de la Publicidad, que al disolverse    pasaron a  integrar un denominado, Equipo Técnico, por  lo que unido a su papel  rector, también se encargó de la producción de medio de propaganda de contenido político-social. Entres los diseñadores que pasaron al Equipo Técnico estuvieron: Francisco Ruiz “el Polaco", Fernando Valdés “el Chino”, Roberto Quintana, Mario Sandoval y Jesús Forjans Boade.

En ese escenario  de reordenamiento y de definición de los nuevos principios de la propaganda  revolucionaria se produjo la invasión mercenaria por Playa Girón y nuevamente se enarbolaron carteles con las proclamaciones de: Patria o Muerte, con un brazo empuñando un fusil en representación defensiva    y Muerte al invasor, con la presencia de la imagen  corpulenta de un miliciano apuntando su fusil, ambos mostraron alusiones simbólicas de enfrentamiento a la agresión imperialista. 
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Durante el preludio la invasión mercenaria de Playa Girón, se había proclamado proclamó el carácter socialista de la Revolución  Cubana y su victoria se alcanzó cuando ya existía la dirección unida de todas las fuerzas revolucionarias y la ORI constituida en activa agrupación donde se tomaban las principales decisiones políticas. La victoria contra los mercenarios invasores  vigorizó en diseñadores gráficos y artistas de la plástica   solidificadas inspiraciones  creativas   antiimperialistas y patrióticas que formaron parte de la defensa de la identidad nacional y del enfrentamiento a la agresiva política enfilada contra Cuba.

-Confluencias  artísticas e ideológicas
Las anteriores premisas motivaron que en carteles culturales del Consejo Nacional de Cultura (CNC) y de otras instituciones como Casa de las Américas  y la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC)  portadores de  mensajes que también reflejaron las transformaciones que se originaron en el campo cultural  se fusionaron   incipientes manifestaciones  de   elementos ideológicos y artísticos.

Entre las traslucidas en obras pictóricas  de  artistas de la plástica  cubana, estuvieron las de: Mariano Rodríguez, Servando Cabrera y Umberto Peña, que aportaron obras pictóricas  cargadas de una expresiva identidad con la Revolución, que reflejaron la Primera Declaración de La Habana , la expulsión de Cuba de la OEA y la victoria contra la invasión mercenaria por Playa Girón  y los que   reflejaron  a hombres y mujeres del pueblo y sus héroes,  obras que por sus fervorosa vehemencia y significadas  expresiones elocuentes fueron reproducidas en offset, similar al formato de un cartel   y  colocadas para ornamentar  lugares públicos e  interiores; cumplieron similar función comunicativas.

No obstante la espontánea integración de consagrados pintores y jóvenes graduados de escuelas de artes plásticas al diseño de carteles, junto a profesionales que se habían librados de la ejecución de acciones publicitarias posibilitaron que se originara un proceso de confluencia y de conmutación entre elementos expresivos de las descripciones artísticas de la pintura y de las formalidades sintetizadas de la gráfica quienes, no obstante la falta de tintas y otros insumos -como consecuencia del bloqueo económico-, lograron establecer la visualización de mensajes de excelentes cualidades artístico-comunicativas.

Una de esas aportaciones quedó expresada, en 1962 por Rafael  Morante  Boyerizo en  el cartel  Muerte al Invasor  para el documental de Santiago Álvarez por la conmemoración  del primer aniversario de la victoria revolucionaria  en Playa Girón, antes la falta de papel y cartulina que imposibilitaba  su impresión,    de mutuo acuerdo con  Eladio Rivadulla Martinez, adecuó  su diseño para que su reproducción en serigrafía se hiciera en hojas de periódicos viejos que obtuvo en los archivos del diario como resultado de ese procedimiento se logró que las imágenes reflejadas de los mercenaria, al ser impreso, quedaron simulando  muñecos de papel

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Progresivamente en las representaciones pictóricas de carteles políticos contra las agresiones de Estados Unidos a Cuba la silueta del Tío Sam, devino en imagen símbolo. Vestuarios y telas de paracaídas teñidas de camuflajes aludieron a las fuerzas mercenarias, en evocación a la derrota de la invasión por Playa Girón. Fusiles y armas convencionales empuñadas en colocación defensiva por milicianos y soldados representan el resguardo de la Patria, gusanos aplastados y comprimidos por puños y otros elementos simbólicos -como se aludió en el emblemático cartel del Equipo Técnico de la COR “9 Aniversario. 26 de Julio- se simbolizaron el debilitamiento de la contrarrevolución interna en momento en que se le propinaban significativas derrotas a grupos de bandidos alzados en el Escambray y se trabajaba en la formación del Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba (PURSC).

En el proceso de formulación del cartel de la Revolución Cubana, mostrado inicialmente en  dos principales compatibilidades   gráficas: político y cultural, progresivamente se fueron asumiendo  novedosos   elementos gráficos portadores de excelentes  valores artísticos.

 En los de contenidos político-social, como el realizado, en 1963, para el 2do Aniversario de la derrota imperialista en Playa Girón  los integrantes del Equipo Técnico de la COR lograron eliminar  insuficiencias e igualar creaciones estético-comunicativa al nivel de los culturales y lograr la formación  de  un cartel de nuevo tipo, que como vehículo de comunicación, de expresión artística de la obra revolucionaria, se caracterizara por  orientar y movilizar al pueblo para participar en las tareas revolucionarias, exhortar a los cubanos a defender su Patria y su Revolución, reforzar la conciencia y las convicciones revolucionarias, contribuir a la formación de una conciencia colectiva, de espíritu de lucha y de solidaridad internacional.

*Investigador de la Memoria Histórica del Cartel Cubano