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martes, 8 de julio de 2014

Niños, un drama silencioso. Mientras, en Cuba...

Mientras esto sucede en la mayor parte del mundo, en una Isla que según EE.UU. es un "país terrorista", donde "no se respetan los derechos humanos", una pequeña isla acosada por un bloqueo "inexistente", según muchos, comienzan las vacaciones escolares y sus niños, adolescentes y jóvenes continúan felices...

Niños, un drama silencioso

Según el discurso “oficial” mundial, los niños son la prioridad. En la práctica, con algunas mejoras, muchos carecen de derechos elementales.Unicef, que realiza un trabajo excepcional en defensa de los niños, informa que 6,6 millones murieron en 2012 antes de cumplir los 5 años por causas perfectamente prevenibles. Dieciocho mil por día.

Es una tragedia silenciosa muy superior en víctimas a cualquier guerra.Mil cuatrocientos niños mueren diariamente por enfermedades diarreicas, ligadas al uso de agua contaminada y la falta de instalaciones sanitarias.

A pesar de los avances tecnológicos acelerados del planeta, 764 millones de personas carecen de agua potable y 2400 millones de una instalación sanitaria.
Amartya Sen muestra en su reciente obra sobre la India que, junto a notables desarrollos tecnológicos, la mitad de los habitantes no tiene una instalación sanitaria, y tiene una de las tasas más altas de desnutrición infantil.

Está demostrado que la provisión de mosquiteros tratados con insecticidas podría reducir en un 20 por ciento las muertes de niños por malaria. Los costos son muy reducidos.

Un 17 por ciento de las muertes de niños se debe a neumonía. Se podría prevenir y tratar a bajos costos.

Save The Children denuncia que un millón de niños muere, anualmente, el día en que nacen, por razones evitables.

Las desigualdades en la probabilidad de sobrevivir son muy agudas. En Somalia, uno de cada siete niños muere antes de cumplir 5 años. En Finlandia, sólo uno de cada 345 niños.
En los países líderes, como Finlandia, No-ruega y Suecia, mueren tres niños menores de 5 años de cada 1000 nacidos vivos. En India son 56.

La prestigiosa revista médica The Lancet resalta que el costo de las intervenciones necesarias para reducir drásticamente los decesos infantiles sería de 1,15 dólar anual por habitante del planeta. Cerca de la mitad de lo que quieren percibir los fondos buitre de la Argentina.

Madres en peligro

Con progresos, durante el embarazo o el parto mueren anualmente 300.000 madres. Un factor clave es que no tienen atención de personal entrenado.

El mejor lugar del mundo para dar a luz, según Save The Children, es Finlandia, donde sólo una mujer en 12.000 tiene probabilidad de morir durante el embarazo o el parto. En Somalia, muere una mujer cada 16.

En la República Democrática del Congo es más riesgoso ser una madre o un niño que un soldado armado. En Etiopía, con 145 millones de habitantes, sólo el 10 por ciento de los nacimientos tiene ayuda.

Como propone Save The Children, bastaría asegurar que los embarazos y partos sean asistidos por personal preparado, y que fueran gratuitos, para bajar totalmente las defunciones.

Indocumentados

Uno de cada tres niños menores de cinco años no está registrado. Son 230 millones de niños que, al no haber sido inscriptos, van a ser “parias jurídicos”. Van a tener dificultades para poder entrar a la escuela, para beneficiarse con programas sociales, para acceder a trabajos, van a carecer de derechos.

La indocumentación está ligada a la pobreza y a déficit estatales muy fuertes.El 4 por ciento de los habitantes más pobres de Tanzania es registrado al nacer. En la República Democrática del Congo sólo se inscribe 28 por ciento de los nacimientos.

Tendencias inquietantes

A estos datos se suman otros, de graves consecuencias. La mutilación genital femenina alcanza altas proporciones en algunas regiones. Hay un 11 por ciento de niñas que contraen matrimonio antes de los 15 años. A pesar de los avances en educación, sólo un 69 por ciento de las niñas y un 61 por ciento de los niños en edad de secundaria está matriculado. Persisten grandes cuestiones como la desnutrición, el trabajo infantil, el tráfico de niños, el uso de los niños en el tráfico de drogas, los niños soldados y múltiples formas de violencia contra los niños.

Las recetas neoliberales han impulsado gruesos desequilibrios en la situación de los niños, incluso en áreas donde tradicionalmente existían significativas protecciones, como en Europa.

Un informe reciente de la Unión Europea concluye que “la situación en Rumania, España, Bulgaria, Grecia e Italia es particularmente preocupante. De hecho, combinan las tasas más altas de pobreza infantil entre el 26 y 35 por ciento y el más bajo impacto de las ayudas sociales sobre ellas, 16 al 35 por ciento”.

En España se estima que hay 2,3 millones de niños bajo la pobreza, el 27 por ciento de la población infantil.

Ha crecido la migración ilegal de niños no acompañados intentando cruzar la frontera norteamericana. Pasaron de 15.700 en 2011 a 52.000 este año. La mayoría viene de Centroamérica. Quince mil de Honduras. Un informe del Alto Comisionado de la ONU para los refugiados señala entre las causas principales la violencia de las pandillas criminales.

¿Se puede enfrentar la pobreza infantil?

La Unicef plantea que el argumento convencional, muy usual en las elites latinoamericanas, de que es responsabilidad de cada familia, es falaz; junto a la familia debe estar el Estado. Afirma: “El Estado debe implicarse en el bienestar y los derechos de los niños, porque los niños son también una cuestión de Estado”.

En la región han surgido, en el marco de la búsqueda de economías con rostro humano, políticas y programas de gran aliento en esta dirección que están dando resultados muy concretos, entre otros en Chile (donde el gobierno de Michelle Bachelet se propone instituir la gratuidad en la educación y combatir las inequidades en la misma), en Brasil, en Uruguay, en Argentina y otros países.

Junto a políticas económicas y sociales orientadas a crear inclusión, han tenido alta efectividad programas compensatorios en gran escala.

Entre ellos, se han convertido en referencia internacional Bolsa Familia, de Brasil, que llega a la cuarta parte más pobre y tiene especial énfasis en los niños, y la Asignación Universal en Argentina, que cubre a 3,5 millones de niños pobres. La Unicef recomendó especialmente a España tomar como ejemplo la Asignación Universal por Hijo porque, según destaca uno de sus especialistas, “aunque los contextos son distintos, vale el ejemplo de la Argentina en términos de generar un piso de protección y una red de contención claramente positiva”. 

Resalta que “en la Argentina hay estudios que demostraron que la indigencia podría duplicarse si no existiera la Asignación Universal”. Ejecutado con máxima excelencia gerencial por la Anses, en coordinación con múltiples organismos nacionales y provinciales, el programa ha incrementado fuertemente la escolaridad de los niños pobres y reducido significativamente la pobreza.

En un mundo donde un 1 por ciento de la población concentra casi la mitad del producto bruto mundial, mueren 3 millones de niños antes de cumplir un mes. Podrían salvarse en su gran mayoría, según indica Unicef, con “intervenciones poco costosas y de eficacia comprobada”. ¿Puede haber algo más urgente?

Tomado de Sur y Sur

Montaje fotográfico realizado con fotos de la AIN, de los fotógrafos Osvaldo GUTIÉRREZ GÓMEZ; Miguel RUBIERA JUSTIZ; Oscar ALFONSO SOSA; Rodolfo BLANCO CUE

viernes, 20 de junio de 2014

¿Y qué pasa con los pobres de Cuba?

Sin ánimo de polemizar ni de desmentir lo que acá expresa Juan Manuel (con mucho, a mi modesto entender, de los que mejor retratan nuestra realidad) quería puntualizar algunas ideas que me surgen con la lectura de este texto... ¿Existen diferencias entre los distintos sitios habitacionales de mi Patria? Evidentemente sí, cuando conozco casos en las zonas en las que he vivido los ultimos 25 años o más, en que los casos sociales son tratados a través de la trabajadora social del Policlínico Gregorio Ortiz, ubicandolos en asilos de ancianos, o son atendidas en comedores al efecto, personas que no mantienen vinculo laboral por enfermedad u otras causas. Donde vecinos sin dicho vínculo recibieron su ATEC-Panda a pagar en modestísimas cuotas, donde otros en igual condición fueron beneficiados por los módulos de cocina, o cambiaron sus ventiladores y refrigeradores...

¿De qué iría la historia, entonces? De garantizar que dichos servicios, instituidos por nuestro gobierno, sean ofrecidos a todos los que lo necesitan, por supuesto. Pero también de que aquellos que forman parte de esa masa poblacional en desventaja, sea receptiva de este esfuerzo: y me refiero a aquellos que -pudiendo hacerlo- no han cumplido sus compromisos de pago, a aquellos que re-vendieron esos artículos sin siquiera concluir sus pagos, a aquellos que rechazan ayuda médica y continúan sumidos en el vicio del alcohol... Si como bien dice Juan Manuel " la maravillosa herejía" les dio las oportunidades, veamos por qué no las aprovecharon y no permitamos la repetición de tan nefastos hechos.
Con todos y para el bien de todos, dijo el Maestro. Y ese todos también nos engloba. NO cerremos los ojos ni miremos, cómplices, hacia otro lado. Y no permitamos, efectivamente, que estos temas se los robe el enemigo. Porque somos nosotros los que hemos de resolverlos.

¿Y qué pasa con los pobres de Cuba?

Por  Juan Manuel Alvarez Tur (@Alvarez_Tur)

Tenemos una masa importante de cubanos y cubanas viviendo en condiciones de pobreza. No se publicitan los estudios académicos al respecto, pero de manera empírica lo puedo afirmar, porque he visto el fenómeno. Pobreza de todo tipo. Esto es: gente que no tiene capacidad pecuniaria para mejorar las condiciones de su vivienda, comer y vestirse de manera básica, ni posibilidades reales tampoco para acceder a la cultura. 



A veces encontramos personas con estas características agrupadas en una misma ubicación geográfica, y otras tantas, con cierta tonalidad oscura en su piel como denominador común.

Cuando la pobreza toma color. Foto: Lilian Cid (Cubaxdentro)
¿Una manifestación de vulnerabilidad social? Foto: Lilian Cid (Cubaxdentro)

¿Cuándo tendremos datos oficiales sobre el tema? ¿Cuándo estará en las agendas de las reuniones del Consejo de Ministros y las sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular? ¿La zona de desarrollo del Mariel y el ingreso por los servicios profesionales en el exterior permitirán diseñar acciones afirmativas para esas personas y zonas económicamente más vulnerables? ¿Y qué pasa con aquellos que mueren hoy, ahora, bajo esas condiciones de vida? ¿Qué significa “no quedar desamparado”? Si nos atenemos a que los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución marcan de algún modo esa agenda de problemas fundamentales a resolver, hay que tener en cuenta entonces que ella se preocupa más por las aperturas económicas que por fijar acciones concretas e integrales para desterrar la inopia de los más retrasados en la reproducción de la vida material. Ahora se discute mucho sobre los salarios, el fin de la dualidad monetaria, si las aprobaciones de nuevas cooperativas y licencias para particulares avanzan muy lento, o si los automóviles, el acceso a Internet y las líneas móviles se tasan en precios excesivamente altos.

Los pobres pueden, por ejemplo, abrazar un proyecto de trabajo por cuenta propia, ¿pero pueden entrar con éxito todos a ese mercado laboral? Esas posibilidades están jerarquizadas. No es lo mismo un cartel anunciando “pan con croqueta” escrito a lápiz que uno digital, bien rimbombante y moderno, promocionando “pizzas”. Estamos entrando de lleno en el mundo de la competencia, que es desleal y abrumadoramente discriminatorio. Esta realidad, subliminal, viene escondida dentro de la noción de “sentido común”, que como decía recientemente en la Universidad de las Ciencias Informáticas, el intelectual cubano Fernando Martínez Heredia, no ha dejado de ser burgués. Imagino que alguno dirá que el pobre tendrá otro igual o más pobre que él para que le compre su pan con croqueta. ¿Así vamos a construir socialismo en Cuba?

La explotación entre las personas vuelve a enseñorearse, ahora en un campo quizás más fértil, porque va resultando extemporáneo recordar a un hombre que ayudó mucho a entender de qué iba el asunto, como Carlos Marx.

Recientemente la prensa digital cubana se hacía eco de una nota de The New York Times que alababa las reformas económicas cubanas. Yo creo que debemos preocuparnos cuando desde el Norte celebran lo que hacemos. Me parece que lo medido en verdad por ellos es cuánto capitalismo le estamos inyectando a la vida cubana. Nos están evaluando con su vara y nos estamos tragando el “elogio”.

Existen prácticas para subsidiar servicios y productos a ciudadanos que viven en contacto directo y permanente con la carencia de ciertas oportunidades de índole material, pero ni es suficiente ni llega a todos. Cuba ha sido y es un ejemplo para muchos en el mundo porque fue más allá de lo que parecía posible, como plantea Martínez Heredia. Él también afirma que se debe tener conciencia de lo que está mal, y yo digo también que hacerla pública, sobre todo desde la dirección del país, para palpar  la implicación de éste con los problemas fundamentales, y tener definida una línea base, que estará supeditada al influjo de nuestras dificultades propias y el bloqueo estadounidense fundamentalmente.

Tenemos guetos donde las personas viven sumidas en el alcohol y tienen que hacer lo indecible para sobrevivir. Tampoco me llamo a cuento. A mi juicio la mayoría de la población, por la izquierda o por la derecha, se las arregla. Yo me refiero a esos que llamamos “casos sociales críticos”. Eso da para otra pregunta, ¿qué metodología determina un caso social crítico? Hay indigentes, individuos que piden limosnas y otros que no bucean precisamente en abisales y limpias aguas. Eso es incompatible con el socialismo, y no hay que esperar a que los ricos produzcan muchas riquezas, para que entonces tributen más y después, y solo después, sea posible rescatar a mucha gente del área subterránea en que se encuentran. ¿Y las voluntades? ¿Y la capacidad para convocarlas? ¿La perdimos totalmente? ¿Y la presión de los ciudadanos para resolver esas realidades?

Es una gran deficiencia decir que los que van ahora arrastrándose por la vida “se lo merecen”, “que no estudiaron”, o como escucho decir sobre los que piden limosnas, que “son descarados” que “hacen mucho dinero así”. Tiene que haber penetrado una cantidad notable de miseria moral y material en una persona para que asuma ese modus vivendi. Y si bien es cierto que por la vida le pasaron oportunidades dentro de la maravillosa herejía que ha significado hasta hoy la Revolución Cubana, también lo es que fue una incapacidad de todas las estructuras de nuestra sociedad el que no las aprovechara.

Para seguir siendo una Revolución lo que triunfó en Cuba en 1959, no puede desistir en el empeño de hacer realidad, de verdad, aquello de que ella es de los, por los, y para los humildes, que no saben qué es Internet, que no tienen cuentas en CUC como para preocuparse por el Día Cero, ni piensan en un carro y tampoco les interesa cuándo viene la televisión digital porque ni televisor tienen. Quisiera que nos ocupáramos más por eso, hasta donde podamos, aunque sólo sea para poner en claro como mínimo cuál es el umbral de la pobreza. 

No podemos regalar el tema a los enemigos del proceso revolucionario. Al mismo tiempo la sociedad civil debe utilizar todos los mecanismos existentes, y crear otros nuevos para reducir progresivamente ese lastre social tan injusto. No podemos continuar indiferentes. Hagámosle caso a uno de los hombres más grandes que ha dado este país, el General Antonio Maceo, cuando decía: “El que baja para subir al caído, enaltece su nombre colocándose por encima de todos”.

Publicado en su Blog CubaxDentro

sábado, 18 de junio de 2011

¡Felicidades de padre a padre!

 

Queridos amigos:

¡FELICIDADES DE PADRE A PADRE!

Es un día que muchos celebran en familia, pero sin querer aguar la fiesta y sin ser extremista, pienso y digo, que no se es un buen padre solo cuando la preocupación se limita a sus hijos.

Unos 600 millones de niños viven en la pobreza. Y más de 27 mil menores de cinco años mueren cada día por causas evitables.

Más de 250 millones de infantes desde 5 hasta los 14 años trabajan extensas y agotadoras jornadas de trabajo.

Otros 130 millones no reciben siquiera educación elemental.

Hay unos 300 mil niños menores de 18 años involucrados actualmente en conflictos bélicos. Y cerca de 6 millones padecen lesiones causadas por las guerras.

La prostitución, la pornografía infantil, los llamados niños de la calle y el trafico de órganos extraídos a muchachos menores de edad engañados o secuestrados y luego asesinados, rebasa con creces las peores y más espeluznantes experiencias.

Cada niño que sufre en este mundo hemos de sentirlo como un hijo.

"Con los pobres de la Tierra quiero yo mi suerte echar...", dijo José Martí.

¡Un mundo mejor si es posible!

Cinco abrazos.
Tony

18 de junio de 2011
FCI Florence.
 Imagen agregada RCBáez: Ninguno es cubano

 Cubacoraje aprovecha este mensaje de nuestro hermano Tony Guerrero para desear a todos los padres a los que tenemos el orgullo de contar entre nuestros lectores, un

¡Feliz día de los padres!