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miércoles, 26 de agosto de 2015

Cuba es humanidad

Por  Pablo González Casanova*

Entre los muchos problemas que enfrentamos a nivel mundial se encuentra el fin del cruel bloqueo de Cuba por Estados Unidos –un bloqueo que duró más de cincuenta años-. La reanudación de relaciones diplomáticas, familiares, turísticas, comerciales, culturales y financieras entre ambos países nos provoca una mezcla de júbilo por el cese de la agresiva medida y una natural preocupación sobre la mejor forma de seguir construyendo y luchando por la libertad, el socialismo y la emancipación.

Los avances de Cuba durante estos cincuenta años son por todo el mundo reconocidos. En medio del cerco y los incesantes asedios del imperio, la pequeña Isla del Caribe logró uno de los primeros lugares en la lucha contra la desigualdad y por la seguridad social; alcanzó los más altos índices de alfabetización y escolaridad, realizó la más profunda reforma agraria y dio uno de los más fuertes apoyos económicos y técnicos a los agricultores y trabajadores del campo; consiguió una reducción óptima del desempleo; redujo la criminalidad de delitos del orden común y dio un grado de seguridad interna a sus habitantes, poco común en otros países; alcanzó altos niveles en la educación universitaria así como en la preparación de técnicos, ingenieros, médicos y otros profesionales; impulsó las artes y las ciencias y realizó numerosos descubrimientos científicos reconocidos a nivel internacional, sobre todo en el terreno biológico y en la medicina. Música, ballet, teatro, cine y otras bellas artes, así como innumerables deportes, merecieron un fuerte impulso del Estado.

Pero si todos esos logros son innegables y realmente impresionantes, desde el punto de vista de la emancipación humana, para muchos no son de creer.
Hoy, en Cuba vive un pueblo cuya conciencia se ha convertido en voluntad, su voluntad en inteligencia y su inteligencia en organización. Y si semejante afirmación parece exagerada piénsese por qué Cuba, no sólo ha logrado resistir durante más de medio siglo el bloqueo y las numerosas agresiones de que ha sido objeto, sino en este año de 2015 en que todos los países del mundo son capitalistas, y en que ya todos los que fueron o se dijeron socialistas han restaurado abierta y hasta agresivamente el capitalismo, Cuba es el único que sobrevive en medio de esa tragedia humana. Y es que la Revolución Cubana, lejos de ser la última marxista-leninista (ya debemos acostumbrarnos) es la primera de un nuevo tipo de revoluciones que inició el “26 de Julio”. En ella, no fue sólo un decir que José Martí es el autor intelectual de la Revolución Cubana; es el impulsor histórico de la actual moral de lucha y cooperación, y de coherencia  impresionante entre lo que se dice y se hace.

La moral fuerza es, además, una fuente motriz que a partir del pensar de los actores, en lucha por su propio país, los lleva a seguir aquel otro precepto de inmenso valor: el de “Patria es Humanidad”.  Al postularlo enriquece el enlace del internacionalismo proletario y la inmensa cultura en que destacan Marx, Lenin, el Che y, a la cabeza ayer y hoy, el propio Fidel.

De la junta de humanismos surge una manifestación Latinoamericana del socialismo, que entre sus variadas fuentes cuenta con el liberalismo radical y otros humanismos que incluyen  al Padre Varela y al humanismo cristiano que más tarde, y por su parte, se expresa en la teología de la liberación. Esa es la realidad, si nos dejamos de mitos y de dogmas; esa es la esperanza, si ahora repensamos lo que pasó y por lo que se luchó y consideramos lo que puede pasar, y por lo que se debe luchar.

Los hechos son ciertos y las propuestas vienen de un futuro que ya llegó. El futuro que entrevemos nos permite explorar el qué hacer y el cómo hacerlo. Primero nos lleva a fijarnos en el momento que vivimos y a reparar en la política que sigue el complejo empresarial-militar-político y mediático de Estados Unidos de Norteamérica. De inmediato advertimos que en este mismo momento Estados Unidos está pasando más y más a la ofensiva en su proyecto globalizador neoliberal. Sus triunfos son innegables en la Unión Europea, donde ya es el jefe militar de la OTAN y en que con la lógica de “la eficiencia” hace que los Jefes de Estado impulsen por sentido común las empresas de la paz y la guerra, e impongan más y más la política neoliberal de la “acumulación por desposesión” o saqueo, que Estados Unidos encabeza.

Día a día más obsecuentes y sujetos a Estados Unidos. Los países dominantes en la Unión Europea no sólo se pliegan a su creciente fuerza financiera, militar, política y mediática, sino que destruyen su propio proyecto de una Europa Unida con sus presiones sobre Italia y España y su cruel maltrato de Grecia.

Desconocimiento y descalificación de la democracia en Grecia, acaban de convalidar su inexorable imperio financiero sobre los países endeudados a quienes habían ya impuesto una  política fiscal, financiera y monetaria que los llevaba al abismo de la deuda pública y a romper el compromiso de mantener un equilibrio presupuestal. Su creciente asedio a los partidos que proponen una política socialdemócrata está desprestigiando a éstos de tal manera que al “fin de las ideologías” se añade cada vez más el fin de los partidos que luchan por resolver los problemas sociales y nacionales y no cumplen en nada. Que esa responsabilidad es atribuible a la propia Europa y a sus clases dominantes, desde la tristemente famosa Thatcher mal llamada dama de hierro, no cabe duda, pero que seguir esa política primero impulsada por Estados Unidos con Pinochet en Chile, nos presenta un panorama en que el predominio de Estados Unidos es cada vez mayor, y en que ante el desprestigio de los partidos con membrete de izquierda  tiende a suceder --entre los desheredados, los pequeños propietarios y el “Lumpen”--el predominio de nuevos líderes y clientelas neofascistas, como ya ocurre en Francia y se manifiesta cada vez más en Estados Unidos.

En medio de una crisis a la vez financiera, económica, ideológica y política –en que no deja de tener un peso inmenso la restauración del capitalismo en Rusia y China, los demás países gran “campo socialista” y los gobiernos de la Trilateral y de Bandung-, los proyectos globalizadores adquieren un carácter particularmente violento con la resistencia que muestra Rusia a ser tratada como si fuera una república bananera y hace alarde para ello de su inmenso poderío nuclear.

Lejos de detenerse, la política de la globalización continúa y juega con el individualismo y con la lucha de clases para su cosecha. El “individualismo”, el clientelismo, el particularismo, el sectarismo constituyen un arma de muchos filos capaz de destruir las luchas de liberación y las de la clase obrera y los pueblos despojados y  oprimidos  o, las más amplias de los pueblos por sus soberanía y las de los trabajadores que se limitan a la defensa de sus derechos, o las de las de las comunidades por sus territorios y su autonomía,  o las más antiguas por la Patria Chica, la Patria Grande y la Humanidad,  a las que dividen y enfrentan para vencerlas.

Parecida fuerza a la del individualismo tiene otra arma que en términos genéricos es la corrupción. En ella destacan la colusión, la cooptación, el soborno, el cohecho, el mercado negro y sus mercaderes de mayoreo, y hasta llega a quienes usan la economía informal para resolver  problemas  apremiantes que los llevan a ceder y comprar artículos de primera necesidad y que no por ello dejan de desmoralizar a una parte de la población que tiene parecidas carencias y menos o ningún recurso. La profusa y seductora publicidad que al mismo tiempo hace la sociedad de consumo –sin aclarar que del mismo sólo goza una mínima parte de la población- llega a despertar sueños ilusos sobre todo entre los jóvenes que no vieron ni vivieron la inmensa miseria en que estaba Cuba antes de la Revolución, y la que vive la inmensa mayoría de la humanidad. La publicidad -con el individualismo y la corrupción-, es la mejor arma del Complejo empresarial militar.

Allí no queda todo. La globalización neoliberal está extendiendo y acentuando el uso de otra de sus armas principales: la privatización.

La privatización es −como el individualismo y la corrupción− un arma de muchos filos  que se utiliza en formas abiertas y encubiertas, legales e ilegales, y en este momento hegemónicas entre los dirigentes de los complejos y corporaciones dominantes,  y en los asociados a ellos y sus subalternos, o que  dependen de ellos y dominan  en todos los continentes del mundo.

Los promotores y protectores de la privatización, en este mismo momento, están proyectando −con los gobiernos de cincuenta países− aumentar todavía más el poder y la propiedad de los señores y dueños que tienen como móvil la maximización de utilidades y riquezas. Según la prensa, los gobiernos de cincuenta países se están reuniendo en secreto para elaborar un plan de privatización de todas las actividades económicas a su alcance. Quieren llevar al máximo y a la organización global un proyecto de por sí ya muy avanzado: que las corporaciones tengan a su cargo toda la producción, la distribución, el intercambio, los servicios y el consumo que en el mundo existe.

Imaginar cómo sería un mundo así sería pensar en un inmenso quiebre histórico en que sobre la contradicción entre las fuerzas y las relaciones de producción se montaría la contradicción entre las fuerzas de represión y las relaciones de represión, fenómeno que de por sí ya se está dando con la construcción de soldados que son robots y que tienen capacidad de distinguir (eso piensan sus productores) a quienes deben eliminar y a quienes deben respetar e incluso defender.

Pero no es necesario imaginar semejantes peligros para reconocer aquéllos a que ya nos enfrentamos y de que hay amplias y repetidas pruebas. No me refiero sólo al cambio climático y sus consecuencias para la vida en la Tierra, ni sólo me refiero a la gran cantidad de bombas nucleares y sistemas de lanzamiento que numerosos países tienen con muchos de sus gobernantes y ayudantes que rezuman una creciente cultura del odio, del sectarismo racial, religioso, machista, sádico, xenófobo, por lo demás bien armado y bien provisto de municiones y sustancias letales cuyos productores y proveedores gozan de buena salud y bella vida.

Todo ocurre en medio de supuestas religiones que ni sus rituales cumplen ni sus sagrarios dejan a salvo. Se da con un terrorismo natural y comercial que al amparo de las corporaciones y gobiernos rinde beneficios billonarios de que las huestes no gozan, empeñadas como están en destruirse unas a otras y en destruir sobre todo pueblos, presas, calles, casas, ciudades y zonas arqueológicas de sus propios antepasados.

Esos horrores acostumbrados, y muchos más, que hasta los científicos y especialistas de las comisiones intergubernamentales convalidan,  son mirados e incluso  negados, de la manera más irresponsable que quepa imaginar, por los ideólogos y apologistas del sistema y por sus víctimas subalternas en quienes también domina una especie de patología cognitiva,  que hasta los lleva a perseguir, con todos los descalificativos, y por todos los medios a su alcance a quienes no ven como inevitable el ecocidio antropogénico que amenaza la vida en la Tierra.

Crisis ecológica y crisis social plantean la inminente  necesidad de otra organización del trabajo y de la vida en el mundo, en que no predomine la lógica y la cultura de la maximización de utilidades y riquezas sino la que en busca de la libertad humana se desarrolló desde los inicios del capitalismo mercantil y usurario, y en la cultura, desde el  Renacimiento y la Ilustración hasta el nuevo pensamiento revolucionario, que con Cuba y los Zapatistas, encabeza hoy en Roma el Papa Francisco, y que es cultivada cada vez más por esa juventud que empezó a andar en 1968 y a la que hereda la que hoy no sólo va a prever el futuro sino va a vivir el futuro.

Es en estas condiciones como se advierte que Cuba no debe limitarse a una cultura de la resistencia, sino desempeñar como Estado Nación, un doble papel mundial que ningún otro país puede realizar, y es, en primer lugar, el de ser la  sede de encuentros entre las fuerzas que luchan en su tierra por un mundo mejor y que no por haber recurrido a las formas violentas porque les niegan el derecho de luchar en formas pacíficas, dejan de estar dispuestas a negociar y a defender en formas pacíficas el interés general de comunidades, ciudadanos, pueblos y trabajadores. La experiencia cubana en ese terreno –así como en la resistencia y construcción del socialismo y sobre todo la verdadera democracia y soberanía de esa nación- hace de ella la Isla de la Tierra más adecuada para dar hospitalidad a semejantes tareas.

A la enorme capacidad que tiene Cuba para contribuir a resolver ese proyecto se añade otro no menos sino igual o más importante. En Cuba puede darse la última tabla de salvación para la vida humana y emprender la creación de un organismo autónomo mundial en que los expertos más destacados y responsables de las variadas posiciones críticas y científicas que existen en el mundo diseñen los modelos de una transición pacífica a un modelo de organización de la vida y el trabajo que asegure la vida en la tierra y aleje los actuales peligros de destrucción de la biósfera y del ecocidio.

Que semejantes proyectos suenen a pura ilusión, ingenuidad y utopía es un juicio digno de reconsiderar ahora que se acaba un cruel bloqueo que duró más de medio siglo y más de veinte años de la restauración mundial de países que se decían socialistas y cuyos dirigentes han llevado a cabo la acumulación primitiva más cuantiosa de toda la historia.

Que la revolución cubana es del todo diferente es algo que no se necesita probar porque ya se probó. Sus nuevas relaciones con Estados Unidos se dan sin que la doblaran ni la quebraran.

Es hora de la utopía, del proyecto que no parece realista y que es el único que puede salvar --con la libertad-- la vida en nuestro planeta. Toda la historia de la emancipación y de la humanidad ha empezado con utopías. Esta no será la excepción.

Las utopías abrieron metas sin saber cómo seguir. Por eso y para pensar qué hacer y cómo hacer es necesario por lo pronto luchar por la paz y prepararse para la guerra defensiva, por si acaso. Y hacerlo sin esas divisiones de intereses que hicieron perder a Espartaco.


* Ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Tomado de Alainet
Imagen agregada: Foto de Ismael Francisco/Cubadebate

domingo, 5 de julio de 2015

"¿Qué será, será?..." Sobre relaciones Cuba-EEUU

"¿Qué será, será?..." (1):  Acerca del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre  Cuba y los Estados Unidos de América
Por Lohania Aruca Alonso*

[…] “este verano, el Secretario Kerry viajará a La Habana para izar formalmente y con orgullo la bandera estadounidense sobre la embajada una vez más.
     Este acto no es meramente simbólico. Con este cambio, podremos aumentar considerablemente nuestro contacto con el pueblo cubano. […] y nuestros diplomáticos podrán participar de manera más extensa en toda la isla. Esto incluirá al gobierno cubano, la sociedad civil y los ciudadanos cubanos que buscan alcanzar una vida mejor” (2)
 Barack H. Obama.

     SolapaFinalmente, las conversaciones oficiales entre los gobiernos de los EE. UU. y Cuba, anunciadas de forma simultánea y  públicamente por los respectivos presidentes el 17 de diciembre de 2014, culminaron su primera etapa con el restablecimiento y la inmediata reapertura de las embajadas de cada nación en  Washington y La Habana, el 20 de julio de los corrientes. La ceremonia oficial estará encabezada en Washington por el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, compañero Bruno Rodríguez Parrilla y, en La Habana, por el Secretario del Departamento de de Estado de los EE. UU., Sr John Kerry. Aún se desconoce quiénes serán nombrados Embajadores por parte de las autoridades competentes de cada país.

     La segunda etapa del proceso llamado de “normalización”  o de regularización de las relaciones bilaterales, siguiendo lo establecido por el Derecho internacional, y el entendimiento de los intereses de cada parte en los aspectos específicos, se iniciará una vez que sean activadas las relaciones diplomáticas.

     Tras 54 años (1961-2015) de abierta hostilidad contra Cuba, su pueblo y gobierno revolucionario, del rechazo a la legitimidad y representatividad de este último, es justo asumir este “cambio”, y su exposición en la Carta del Presidente Barack Obama al Presidente cubano,  como un hecho histórico positivo para ambas naciones.

No obstante, cabía esperar algo más del discurso presidencial, inclusive una solicitud formal de disculpa dirigida al pueblo cubano ¡al menos!, por las tremendas consecuencias materiales y psicológicas que han pesado (aún pesan y pesarán) constantemente,  durante más de medio siglo, sobre la vida colectiva, familiar e individual de los cubanos y cubanas, debido al acoso, las agresiones de toda índole, el bloqueo económico con todos sus matices. ¡No es fácil!

Ojalá esto se llegue a comprender algún día por el gobierno y pueblo estadounidenses, para que podamos compartir sinceramente “el orgullo” de ver flotar la bandera de barras y estrellas se sobre su embajada de La Habana. El 21 de abril de 1960, Herbert Mathews, miembro de la junta directiva del New York Times, dijo a la Sociedad Norteamericana de Directores de Periódicos: “En treinta años en el New York Times, nunca he visto un gran asunto tan mal entendido, tan mal manejado y tan mal interpretado como la revolución cubana”.(Cita del historiador estadounidense Philip S. Foner, 1962.) (3)

     En la Historia, los discursos políticos se validan no sólo por la jerarquía de la personalidad que lo efectúa, y las circunstancias en que se emiten, sino que le imparten una especial trascendencia los hechos concretos que los acompañan o que se derivan de aquél. De otro modo, resultan tan sólo palabras vacías e  intrascendentes en el devenir de cualquier sociedad o sociedades.

Al leer atentamente las cartas intercambiadas y publicadas, entre Raúl Castro y Obama, fechadas el miércoles 1º de julio, se aprecia en ellas el rigor de los acuerdos alcanzados; la paridad entre los gobiernos, la voluntad política de diálogo,  el respeto recíproco, y la solemnidad  del entendimiento logrado en las rondas de conversaciones, cara a cara, entre los equipos negociadores. Todo lo destacado, tuvo su clímax en el encuentro personal, directo, entre ambos Presidentes,  en el transcurso de la VII Cumbre de las Américas, en Panamá, y los ajustes declarados. (4) Pero, hubo un antes y un después.

     Las declaraciones presidenciales del 17 de diciembre de 2014, hoy día pueden ser consideradas, como el paso previo, aún tentativo, que se fue  perfilando posteriormente.  Por parte del Presidente Raúl Castro, el anuncio conciso de la voluntad política de dialogar reiteraba las anteriores propuestas realizadas por él, y por el Líder de la Revolución Cubana Fidel Castro, al gobierno estadounidense. Únicamente se hizo referencia al bloqueo económico como “lo principal no resuelto” y que debía cesar.

"Al reconocer que tenemos profundas diferencias, fundamentalmente en materia de soberanía nacional, democracia, derechos humanos y política exterior, reafirmo nuestra voluntad de dialogar sobre esos temas.
Exhorto al Gobierno de los Estados Unidos a remover los obstáculos que impiden o restringen los vínculos entre nuestros pueblos, las familias y los ciudadanos de ambos países, en particular los relativos a los viajes, el correo postal directo y las telecomunicaciones". 

Subrayaba entonces el Presidente cubano: “debemos aprender el arte de convivir, de forma civilizada, con nuestras diferencias”. Esta fue la justa aspiración ética que invariablemente marcó el desarrollo de los encuentros o,  rondas de negociación,  “el mayor respeto y la alta profesionalidad” fueron reconocidas en cada ocasión por las cabezas que presidieron los equipos diplomáticos cubano y estadounidense. Una actitud y aptitud cubana tradicional en la historia de nuestra diplomacia. (5)

     Mientras que el Presidente Obama, en una amplia declaración programática, se refirió, entonces,  con especial énfasis, a “Cuba” o a “las relaciones con el pueblo de Cuba”, evitando una referencia directa al Gobierno cubano. (6)

"Los Estados Unidos hoy están cambiando sus relaciones con el pueblo de Cuba y realizando los cambios más significativos en nuestra política en más de 50 años. Pondremos fin a un enfoque anticuado que durante décadas no ha podido promover nuestros intereses. Comenzaremos, en cambio, a normalizar las relaciones entre nuestros dos países.

"A través de estos cambios, pretendemos crear más oportunidades para el pueblo estadounidense y el pueblo cubano y dar inicio a un nuevo capítulo entre las naciones de las Américas".  

     El tono de Obama fue poderoso, el de la gran potencia que dicta el rumbo político  de manera inapelable. Sin embargo, dos “encontronazos” lo obligaron a moderarse: uno previo a la VII Cumbre de las Américas, mediante un decreto presidencial por el cual se incrementaba la agresividad contra la República Bolivariana de Venezuela en el momento en que se llevaba a cabo el acercamiento con Cuba, ¿remembranza política del “garrote y la zanahoria”?, a  lo cual ripostó enérgicamente el gobierno y el pueblo cubanos,  reafirmando su solidaridad incondicional con la causa venezolana, con millones de firmas.

     El segundo golpe errado fue contra la delegación de la sociedad civil cubana al Foro de la Sociedad Civil en la VII Cumbre de las Américas. La maniobra de personajes de la contrarrevolución cubano americana, disfrazados de “genuinos representantes de la sociedad civil cubana” -entre los cuales se encontraba el destacadísimo asesino Felix Rodríguez Mendigutía- estuvo dirigida por funcionarios diplomáticos estadounidenses acreditados en Panamá. Aquella situación fue denunciada y dignamente “arrollada” por la verdadera representación; pero, puso en tensión el esperado encuentro entre los Presidentes. (7)

     Sin embargo, no se detuvo la última ronda de conversaciones acordada para el mes de mayo, en Washington. Posteriormente, se concluyeron algunos requisitos (para trámites bancarios) que reactivaron el funcionamiento de la Oficina de Intereses de Cuba en Washington, donde radicará la embajada y el consulado cubanos. Tampoco se detuvieron los convenios y gestiones entre empresas estadounidenses y cubanas sobre diferentes materias de interés común. Se ve a Cuba como un gran negocio, sentenció Máximo Gómez, en 1898.

   La justa exclusión de Cuba de la lista de Estados auspiciadores del terrorismo se hizo efectiva el 29 de mayo, después de pasar por el Presidente Obama, el Departamento de Estado y el Congreso, Así las cosas, se cumplieron los requisitos más elementales que en la práctica permiten concretar el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y la reapertura de las susodichas embajadas.

   Posiblemente, la segunda etapa de este complejo proceso será larga. En mi opinión, como observadora, se trata de la refundación de las relaciones entre las naciones y gobiernos de los Estados Unidos y Cuba, pues el término de “normalización” resulta estrecho y parcial,  si tenemos en cuenta la profundidad de los “cambios” que tienen lugar y la cantidad de asuntos esenciales pendientes (eliminación del bloqueo, devolución del territorio ocupado por la Base naval de EE.UU.  en Guantánamo, otros tratados, convenios, etc.), Atravesarán dicha etapa las elecciones presidenciales de los EE. UU.  y las elecciones nacionales para ocupar los cargos más altos en la Asamblea Nacional del Poder Popular en Cuba, lo que incrementará las tensiones de hoy.

      El referido proceso es parte de una época de renovación política, no solo bilateral y regional; transcurre en circunstancias internacionales igualmente complejas, en medio de cambios de época y hasta de culturas; va en dirección de la multipolaridad, que emerge y se fortalece, con la  tendencia a disminuir la influencia de la política pro hegemónica (unipolar) de los Estados Unidos en el mundo contemporáneo globalizado, y esto todavía no es aceptado por EE. UU.

     Nuevas oportunidades, junto a viejos riesgos, acompañarán los destinos de Cuba, América Latina y el Caribe, en la mentada segunda etapa. Es por todo ello que los avances de Nuestra América, con paz, unidad, objetivos concretos y claros de desarrollo humano, firmeza y velocidad adecuada, instituyen en la actualidad una urgente necesidad histórica.

Una vez más, debo recordar la sentencia de Agostinho Neto: “La lucha continúa, la victoria es cierta”. Cualquiera que sea el futuro, así será.

La Habana, sábado, 04 de julio de 2015.

NOTAS
  (1) Título de una popular canción estadounidense interpretada por la actriz Doris Day en la década de los 50, siglo XX.
  (2) “Declaraciones del Presidente de los Estados Unidos sobre el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba” (Granma, jueves 2 Julio 2015, Nacionales, p. 3)
  (3)  Foner, Philip S. Historia de Cuba y sus relaciones con Estados Unidos, Tomo I, 1492-1845 De la Conquista de Cuba a la Escalera, cita referida en el “Prefacio”, p. 11.
  (4) Véase: Granma, suplemento,  Cumbres de Panamá 2015, “Se reúnen Raúl Castro y Barack Obama en VII Cumbre de las Américas, por Leticia Martínez Hernández, p. 6.
  (5) Véase: Méndez Capote, Domingo: Trabajos, Tomo I, 1929, Molina y Cía, La Habana “Informe oficial sobre la Enmienda Platt”, p.[183]-200. Dirigido a la Asamblea Constituyente (mayo 6 1901) por la Comisión negociadora con los EE. UU., Domingo Méndez Capote, Presidente y otros. También, se debe analizar la actuación de Cuba en la negociación de la paz en Angola.
  (6) Solamente en 2 párrafos, referidos a la liberación de Alan Gross, el Presidente Obama mencionó directamente al “gobierno cubano”. (Granma, diciembre 2014 jueves 18, “En aquellos aspectos en los cuales no coincidimos, abordaremos estas diferencias directamente”, portada y p. 2.)
 (7) Comunicado de prensa de las organizaciones de la sociedad civil cubana presentes en Panamá. Se refiere a irregularidades ocurridas en el proceso de acreditación de miembros cubanos en la apertura del Foro de la Sociedad Civil. Otra denuncia se hace en relación con la asistencia del terrorista Felix Rodríguez Mendigutía al Foro de la Sociedad Civil, solicitando la expulsión de este mercenario implicado directamente en el asesinato del Che Ernesto Guevara.(Granma, Cumbres de Panamá 2015, p. 4 y 5.)

* Cubana. Periodista e investigadora histórica y cultural. Licenciada en Historia, con especialidad en Urbanismo. Máster en Ciencias Estudios sobre América Latina, el Caribe y Cuba Miembro de la UNEAC, la Unión de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción y la UPEC. Cumplió tareas como funcionaria del Servicio Exterior del MINREX en Cuba.
Colaboración de la autora

domingo, 22 de diciembre de 2013

Clausura el Presidente Raúl Castro sesión plenaria del parlamento cubano

Clausura Raúl Castro, presidente de Cuba, sesión plenaria del Parlamento cubano. Foto: Ladyrene Pérez/Cubadebate.

Discurso del General de Ejército Raúl Castro Ruz en la clausura del Segundo Período Ordinario de Sesiones de la VIII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el Palacio de Convenciones, el 21 de diciembre de 2013, “Año del 55 de la Revolución”.

(Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)

Compañeras y compañeros:

Intensas y extensas han sido las jornadas en los últimos días. El miércoles y jueves pasados, como fue informado, efectuamos la reunión ampliada del Consejo de Ministros en la que, entre otros asuntos, pasamos balance al estado de la implementación de los acuerdos del Sexto Congreso del Partido, los resultados de la economía en el año y el plan y la propuesta de Presupuesto para el 2014. Asistieron como invitados los integrantes del Buró Político y el Secretariado del Comité Central, del Consejo de Estado y los Presidentes de importantes organizaciones superiores de dirección empresarial (OSDE).

En el actual período de sesiones la Asamblea Nacional aprobó el Código de Trabajo que actualiza, en correspondencia con el modelo económico proyectado, las regulaciones para la protección de los derechos y el cumplimiento de los deberes laborales por parte de trabajadores y empleadores, tanto en el sector estatal como no estatal, propiciando la creación de un ambiente de mayor disciplina y de reafirmación de la autoridad y responsabilidad de la administración.

Hace un año, la última sesión de la anterior legislatura acordó someter a consulta popular el anteproyecto del Código de Trabajo, proceso que se efectuó en todo el país entre el 20 de julio y el 15 de octubre, bajo la conducción de la Central de Trabajadores de Cuba y la activa participación de los diputados y funcionarios del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

Tomaron parte en el amplio debate —como ya se ha afirmado aquí por diferentes oradores— más de dos millones 800 mil trabajadores en 69 mil 56 asambleas, donde se produjeron más de 620 mil intervenciones que generaron 171 mil 680 planteamientos, conllevando a la modificación significativa de la versión inicial.

Este proceso se caracterizó por su sentido político, democrático y participativo, obteniéndose la comprensión y el apoyo mayoritario de los trabajadores sobre la necesidad de modificar el anterior Código y permitió a la CTC y sus organizaciones sindicales aportar información, esclarecer y orientar sobre la instrumentación y puesta en práctica de los Lineamientos.


A pesar de que la economía cubana prosiguió su avance en el actual año, no se alcanzan las metas previstas. El Producto Interno Bruto crece un 2,7 por ciento, inferior al 3,6 planificado.

Ello estuvo condicionado por la contracción de los ingresos por exportaciones, tanto de servicios como de mercancías, cuyos precios disminuyeron, a la vez que se encarecían los productos de importación. Tampoco se logrará el crecimiento esperado en el turismo internacional y algunas producciones nacionales que sustituyen costosas importaciones.

Al propio tiempo, se pusieron nuevamente de manifiesto deficiencias en las inversiones, debido a dificultades afrontadas con el financiamiento y suministros fuera de fecha, inadecuada preparación, atrasos en los proyectos y déficit de fuerzas constructoras.

Aún en estas complejas circunstancias se logró sostener en niveles similares los servicios sociales, como por ejemplo, la salud y la educación, entre otros, que se brindan gratuitamente a toda la población cubana.

A lo largo del 2013 y a pesar del recrudecimiento del bloqueo norteamericano, especialmente en el plano comercial y financiero, la crisis económica global y las limitaciones de nuestra economía para acceder a fuentes de crédito externo, se continuó cumpliendo estrictamente con las obligaciones financieras asumidas. A ello también contribuyó el avance significativo obtenido en diferentes procesos de reestructuración de la deuda, todo lo cual propicia que la credibilidad internacional de la economía cubana prosiga su ascenso paulatino y seguro.

Asimismo, se ha mantenido la tendencia favorable en el saneamiento de las finanzas internas, lo que se expresa en la reducción de las cuentas por cobrar y pagar vencidas, a la par que se logró una correlación positiva entre el crecimiento del salario medio y la productividad, en beneficio del equilibrio financiero nacional.

Como fue ampliamente argumentado, en el próximo año se mantendrá la influencia de factores externos que restringirán el desempeño de la Economía Nacional. No obstante, se planifica que el Producto Interno Bruto crezca un 2.2 por ciento. Este indicador, que no nos satisface en lo absoluto, es fruto de un profundo y objetivo análisis de nuestras actuales posibilidades y exigirá de todos los actores en el escenario económico potenciar las enormes reservas de eficiencia existentes y una mayor racionalidad y organización para alcanzar resultados superiores.

El Plan para el 2014 asegura los recursos requeridos en interés de las exportaciones de servicios y mercancías y concibe preservar los principales programas inversionistas, diseñados para la generación de nuevos y crecientes ingresos.

Vamos dejando atrás la visión del corto plazo, condicionada por urgencias e imprevistos; ya estamos en condiciones de proyectar, sobre bases sólidas y confianza en el futuro, el desarrollo hasta el año 2030, cuestión a la que prestaremos la atención requerida durante el 2014.

La Asamblea Nacional acordó aprobar la Ley del Presupuesto para el próximo año, cuyo déficit equivale al 4,7 por ciento del Producto Interno Bruto, lo cual no impide asegurar la estabilidad monetaria y garantizar los objetivos económicos y sociales primordiales del país.

El plan y el presupuesto del 2014, a pesar de sus limitaciones respaldarán, en lo fundamental, la aplicación de las políticas aprobadas en interés de la actualización del modelo económico y social, en línea con los acuerdos del Sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba.

En esta materia, ustedes recibieron una sustanciosa información que demuestra que continúa el avance, en correspondencia con la proyección estratégica aprobada para la implementación de los Lineamientos.

Un paso trascendental, por su repercusión en todas las facetas de la vida nacional, lo constituyó la puesta en vigor del cronograma de trabajo para la unificación monetaria y cambiaria, el cual se iniciará en el sector de las personas jurídicas, o sea, los organismos estatales, entidades empresariales, cooperativas y otros, con el propósito de ir creando las condiciones para el incremento de la eficiencia, medir adecuadamente los hechos económicos y estimular a las ramas que generan ingresos por exportación o sustituyen importaciones. En la segunda etapa se extenderá a las personas naturales.

Nos encontramos en el período de preparación de condiciones, que incluye la conformación del marco jurídico, las modificaciones de los registros contables y de las normas de contabilidad, así como la capacitación de los funcionarios involucrados.

Considero oportuno ratificar que el proceso de unificación monetaria no afectará a quienes lícitamente obtienen ingresos, tanto en divisas como en pesos, ni el efectivo en manos de la población o los depósitos en el sistema bancario nacional. También reiterar que esta decisión por sí misma no constituye la solución mágica de nuestros problemas, pero sí contribuirá de manera decisiva a mejorar el funcionamiento de la economía y la edificación de un socialismo próspero y sostenible, menos igualitario y más justo, lo que en definitiva propiciará mayores beneficios a todos los cubanos.

Al propio tiempo, se perfeccionan los instrumentos para el control sobre la emisión monetaria y el equilibrio financiero de la población en el nuevo escenario que prevé una actuación creciente del sector no estatal. Se ha mantenido el despliegue paulatino de la política crediticia que brinda más acceso al financiamiento, tanto a personas naturales como a las diferentes modalidades de gestión, cooperativa o privada.

Por otra parte, se encuentra en marcha un conjunto de medidas que flexibiliza de manera ordenada el objeto social de la empresa estatal socialista y la va dotando de mayor autonomía, favoreciendo una mejor explotación de sus capacidades productivas y el acceso al mercado, luego de cumplir con el encargo estatal.

Enorme interés ha concitado la creación de la Zona Especial de Desarrollo Mariel, llamada a convertirse en un importante polo de atracción de la inversión extranjera y al mismo tiempo en polígono de experimentación de modernas tecnologías y formas y métodos de gestión empresarial, en armonía con la preservación del medio ambiente. A finales del próximo mes de enero inauguraremos la primera etapa de la Terminal de Contenedores que se construye allí, junto con otras infraestructuras vitales y para lo cual hemos contado con el financiamiento brindado por el gobierno solidario de Brasil.

En esta misma dirección, el Consejo de Ministros aprobó el perfeccionamiento de la política para la Inversión Extranjera, factor de singular importancia para dinamizar el desarrollo económico y social del país. A partir de ello se trabaja en la elaboración de un proyecto de Ley en esta materia que prevemos someter a una próxima sesión de la Asamblea Nacional que, como acordamos ayer, será en el mes de marzo, en reunión extraordinaria para tratar este tema y otros más.

Ha proseguido la ampliación del experimento de las cooperativas no agropecuarias, de las cuales se encuentran funcionando más de 250, aunque el corto tiempo transcurrido no permite todavía una evaluación integral de sus resultados. En esta etapa se requiere una permanente supervisión y control de la experiencia por las instituciones rectoras de cada actividad para detectar y corregir oportunamente cualquier desviación.

Más de 440 mil cubanos ejercen el trabajo por cuenta propia y se espera que esta modalidad siga aumentando como resultado de la flexibilización ulterior de las regulaciones existentes y la ampliación de las actividades comprendidas en esta forma de gestión no estatal.

Ahora bien, como mismo el Partido y el Gobierno —también lo dijimos de los sindicatos en su momento— están en el deber de facilitar el trabajo por cuenta propia y desterrar estigmas y prejuicios que existían hacia él, también tiene que garantizarse por todos el orden y el respeto a la Ley y el cumplimiento riguroso de los impuestos y demás tributos establecidos para estos trabajadores.

Hechos recientes pusieron en evidencia un inadecuado control por parte de las instituciones gubernamentales de cara a ilegalidades en el ejercicio del trabajo por cuenta propia, las cuales no fueron enfrentadas resuelta y oportunamente, creándose un ambiente de impunidad que a su vez estimuló el crecimiento acelerado de actividades que nunca habían sido autorizadas en el alcance definido para determinadas ocupaciones.


Con independencia de las medidas que nos vimos obligados a adoptar para corregir estos fenómenos, considero conveniente que analicemos las causas de su aparición y rápida difusión y aprendamos la lección, que se resume en que cada paso que demos debe acompañarse del establecimiento y preservación de un clima de ORDEN, DISCIPLINA Y EXIGENCIA; que los problemas deben preverse antes de su aparición y si surgen, hay que actuar de inmediato, sin vacilación, preferentemente cuando son pequeños y aislados, que siempre será preferible a pagar el costo político que entraña la inercia y la pasividad en hacer cumplir la legalidad.

No nos ilusionemos, el camino que hemos escogido no estará libre de obstáculos y riesgos, pero el éxito dependerá de la inteligencia, paciencia y sobre todo la firmeza con que actuemos, con el apoyo de nuestro pueblo y de los propios trabajadores de este sector, que mayoritariamente cumplen las disposiciones vigentes.

Continuaremos avanzando con decisión en la implementación de los acuerdos del Sexto Congreso, sin prisas, pero sin pausas, repito, sin prisas, pero sin pausas, a pesar de variadas exhortaciones con sanas intensiones y otras que definitivamente no lo son. No ignoramos que quienes nos apremian a acelerar el paso nos empujan al fracaso, a la desunión y a dañar la confianza y el apoyo del pueblo en la construcción del Socialismo, o lo que es lo mismo, la independencia y soberanía de la nación cubana, que a este país solo las trajo y las mantendrá el socialismo.

Que nadie lo dude, quienes hemos dedicado casi la vida entera a esos ideales, por razones obvias, nos encontramos entre los más interesados en avanzar todavía a mayor velocidad. No pocas experiencias registra la historia acerca de los nefastos resultados que ocasionan violentar el ritmo y saltarse etapas, lo cual irremisiblemente en lugar de adelantar en la materialización de un programa conduce al retroceso y la derrota.

Ni nosotros, la llamada dirección histórica de la Revolución, ni las nuevas generaciones permitiremos que se pierda la obra de la Revolución, no habrá espacio para someter a nuestro pueblo a los efectos de los fallidos paquetes de ajuste que condenan a la miseria a las grandes mayorías, nunca admitiremos en la Cuba revolucionaria terapias de choque como las que estamos viendo en la rica y llamada culta Europa, que sumirían al país en un clima de división e inestabilidad, que sirva de pretexto para aventuras intervencionistas contra la nación.

Como es conocido, el pasado mes de noviembre, realizamos el Ejercicio Estratégico “Bastión 2013″, que constituyó la actividad más importante de la preparación para la defensa en los últimos cuatro años. Su realización estaba planificada en el 2012, sin embargo decidimos posponerlo atendiendo a las afectaciones ocasionadas por el paso del huracán Sandy en las provincias orientales.

“Bastión 2013” se realizó de manera exitosa, con la entusiasta participación de la población en las actividades de los días nacionales de la defensa, efectuados bajo un criterio de máxima racionalidad. Las experiencias de este ejercicio nos permiten continuar el perfeccionamiento constante de la capacidad defensiva alcanzada por el país.

Como en otras ocasiones, me referiré ahora brevemente a asuntos de la política exterior.
En primer lugar, quisiera compartir con ustedes la emoción que sentimos durante la visita a Sudáfrica para rendir merecido tributo al compañero Nelson Mandela. Allí constatamos el cariño y agradecimiento del pueblo sudafricano a Cuba, a Fidel y a nuestros combatientes internacionalistas, caídos en las luchas por la independencia de África y contra el apartheid, cuyos nombres están esculpidos en los muros del Parque de la Libertad junto a decenas de miles de luchadores sudafricanos, por iniciativa personal del propio Mandela.

Sostuve fraternales reuniones con el presidente Zuma y con dirigentes del Congreso Nacional Africano —ANC— y del Partido Comunista, organizaciones que, bajo la conducción de Mandela y otros líderes históricos, encabezaron la resistencia popular y la lucha armada de ese pueblo. Hechos que a estas alturas algunos pretenden desvirtuar.

El ejemplo de Mandela, a quien Fidel calificó el pasado miércoles 18 como “un hombre íntegro, revolucionario profundo y radicalmente socialista”, seguirá mostrando el camino de la liberación nacional y la justicia social a las generaciones venideras.

El decisivo resultado alcanzado por las fuerzas revolucionarias, bajo la dirección del Presidente Nicolás Maduro, en las elecciones municipales del 8 de diciembre, en Venezuela, constituye una respuesta contundente ante los intentos desestabilizadores de sus enemigos y demuestra la voluntad del gobierno y el pueblo venezolanos de preservar y defender las conquistas alcanzadas y el legado del Jefe de la Revolución Bolivariana Hugo Chávez Frías.

En la arena internacional, nuestro país obtuvo recientemente dos importantes éxitos: una nueva victoria en la ONU, donde 188 naciones votaron a favor del levantamiento del bloqueo norteamericano y su elección —la de Cuba— como miembro del Consejo de Derechos Humanos. Ambos acontecimientos son una muestra más del reconocimiento y la simpatía que despierta en el mundo la lucha del pueblo cubano.

Durante el año hemos ejercido la Presidencia Pro Témpore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), animados por la voluntad de contribuir a la unidad de nuestra región, dentro de su diversidad. En enero celebraremos en La Habana la Cumbre de los Jefes de Estado y de Gobierno de América Latina y el Caribe que será otra oportunidad para intercambiar y adoptar decisiones políticas sobre las cuestiones que más interesan a nuestras naciones, incluida la lucha contra las desigualdades.

Si en los últimos tiempos hemos sido capaces de sostener algunos intercambios sobre temas de beneficio mutuo entre Cuba y los Estados Unidos, consideramos que podemos resolver otros asuntos de interés y establecer una relación civilizada entre ambos países como desea nuestro pueblo y la amplia mayoría de los ciudadanos estadounidenses y la emigración cubana.

En lo que a nosotros respecta, hemos expresado en múltiples ocasiones la disposición para sostener con Estados Unidos un diálogo respetuoso, en igualdad y sin comprometer la independencia, soberanía y autodeterminación de la nación. No reclamamos a Estados Unidos que cambie su sistema político y social ni aceptamos negociar el nuestro. Si realmente deseamos avanzar en las relaciones bilaterales, tendremos que aprender a respetar mutuamente nuestras diferencias y acostumbrarnos a convivir pacíficamente con ellas. Solo así; de lo contrario, estamos dispuestos a soportar otros 55 años en la misma situación (Aplausos).

Hace ya más de quince años que los Héroes Gerardo, Ramón, Antonio y Fernando cumplen injusta condena en cárceles norteamericanas. Su liberación y regreso a la Patria y familias ha tenido, tiene y tendrá la máxima prioridad para nuestro pueblo, Partido y Gobierno, a cuyo nombre les trasmitimos un inmenso abrazo.

Por último, compañeras y compañeros, deseo terminar mis palabras enviando, a través de ustedes, al noble y heroico pueblo cubano la felicitación por el Año Nuevo y por el 55 aniversario del triunfo de la Revolución, que celebraremos en Santiago de Cuba el 1ro de enero.


Muchas gracias.

¡Viva la Revolución siempre! (Exclamaciones de: “¡Viva!”)
¡Viva Fidel! (Exclamaciones de: “¡Viva!”)
¡Y viva su espíritu de combate! (Exclamaciones de: “¡Viva!”)
(Ovación.)


Clausura Raúl Castro, presidente de Cuba, sesión plenaria del parlamento cubano. Foto: Ladyrene Pérez/cubadebate. Clausura Raúl Castro, presidente de Cuba, sesión plenaria del parlamento cubano. Foto: Ladyrene Pérez/cubadebate.

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