Mostrando entradas con la etiqueta cuentapropistas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cuentapropistas. Mostrar todas las entradas

martes, 29 de mayo de 2012

Los Lineamientos y la estructura socio-clasista en Cuba. Una opinión

Por su extensión y profundidad del tema, les brindamos aca el resumen del trabajo y su acápite introductorio, adjuntando en formato pdf el trabajo íntegro:



Descargalo aquí:


Los Lineamientos  [1] y la estructura socio-clasista en Cuba. Una opinión
Por Darío Machado Rodríguez [2 ]
RESUMEN
Los cambios en curso en Cuba como resultado de la aplicación de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y de la Revolución, aprobados por el VI Congreso del PCC, si bien tienen claridad y coherencia y su aplicación es un requisito indispensable para avanzar, no están enmarcados en un programa fundamentado en una teoría general de la transición socialista en Cuba que indique además de los argumentos, los alcances y desafíos generales de las transformaciones.
Estos cambios están determinando la aceleración de la transformación de la estructura socio-clasista de la sociedad cubana, sin que estén explicitados suficientemente los impactos sociales y políticos que implican e implicarán.
El abordaje de esta importante arista dentro de una teoría general de la transición socialista en Cuba pasa por la necesidad de una comprensión dialéctica de lo que significan las clases sociales y de su complejidad dentro de la estructura socio-clasista, terreno en el que el pensamiento teórico de las experiencias socialistas se enfocó más en el lado estructural que en el funcional y no prestó suficiente atención a los factores culturales, subjetivos.
La diversificación de los tipos de propiedad no tiene que verse como una amenaza, sino que puede verse como una oportunidad, pero se necesita apoyar con más recursos humanos y materiales el seguimiento científico de los cambios en curso, de manera que se obtenga información sistemática que contribuya a las medidas correspondientes para asegurar el equilibrio en el funcionamiento del metabolismo socioeconómico de la sociedad.
Se exponen los argumentos acerca de la continuidad de los estudios sobre estructura socio-clasista de la sociedad cubana como parte integrante de una teoría general de la transición socialista en Cuba, así como líneas generales de su desarrollo.
INTRODUCCIÓN
Un análisis cuidadoso de los Lineamientos aprobados por el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, denota la existencia de una voluntad política de cambio en una determinada dirección con el objetivo declarado de hacer una economía más eficiente y estable y defender el rumbo socialista de la sociedad cubana. En su desarrollo se van observando incipientes resultados alentadores. Es preciso continuar con el proceso de aplicación y experimentación en curso, irreversible, tal como lo calificara recientemente el Dr. Eusebio Leal. Ser revolucionario hoy –vale reiterarlo- es aplicar los Lineamientos, pero también se aprecia que no queda resuelta integralmente la problemática de los cambios esperados en el modelo social hacia el cual nos encaminamos, en un proceso que -como también afirmara el Historiador de la Ciudad de La Habana-, debe ser profundizado.
Ahora bien, esa problemática tampoco la abordó la Conferencia celebrada meses después del congreso, ni existe hoy el debate, en mi criterio imprescindible, sobre este particular. Un debate que puede y debe tener lugar ahora junto con el proceso de cambios y para el cual no puede haber soluciones previas, y que tampoco puede ser resuelto de una vez, con un único momento de discusión y análisis, ni solamente por los militantes del partido, sino que de debe involucrar a todo el pueblo y ser abierto, organizado y sistemático, transcurrir junto con las experiencias de aplicación de los Lineamientos e involucrar a los ámbitos académico y político, a los medios de comunicación, a las organizaciones sociales y profesionales, etc. Sus premisas deben ser la observancia de los principios socialistas y el respeto a la Constitución socialista de la República de Cuba, sin detrimento que aspectos de ella resulten modificados como resultado del consenso que se alcance.
Solo en líneas muy generales puede construirse cierta imagen del futuro a partir de los Lineamientos. Los conceptos fundamentales del socialismo en Cuba se mantienen con toda claridad, cuando me refiero al modelo social estoy aludiendo al enfoque integral de lo económico, con lo político, con lo organizativo, con lo jurídico normativo, a los límites en diversificación de la propiedad, a la ampliación de las formas de participación ciudadana, a las formas de ejercicio del control popular, al papel que deben jugar los medios de comunicación, a la democracia socialista, al Estado socialista de Derecho, a las relaciones económicas, políticas y culturales con el mundo.
Los rasgos del estado futuro al que se aspira con los cambios en curso estarían delineados en un programa o plataforma programática actualizada. Un elemento fundamental como lo es, por ejemplo, el límite previsto en las proporciones de los diferentes tipos de propiedad y su enfoque global dentro del metabolismo socioeconómico de la sociedad cubana en transición socialista, sus posibles efectos, etc. es uno de esos rasgos indefinidos en la proyección general. Los Lineamientos no especifican la proporción que alcanzará a corto plazo la producción no gestionada por el Estado, tampoco quedó esclarecido por la Conferencia Nacional del Partido, y es algo que tendrá efectos importantes en la estructura socio-clasista de la sociedad cubana.
Otro de los rasgos, muy vinculado al anterior, es el que prefigura esa estructura socio-clasista a mediano y largo plazo, asunto precisamente de este breve ensayo. La estructura socio-clasista en Cuba y sus cambios han sido por años objeto de estudio sistemático por destacados investigadores sociales del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas de Cuba, y su análisis ha sido también promovido por otras instituciones, como es el caso del taller convocado por la revista Cuba Socialista, cuyos contenidos fueron publicados por la Editorial de Ciencias Sociales de La Habana, en 2003 en un libro titulado “Los cambios en las estructuras socio-clasistas” y en la propia revista.  [3]
Las políticas económicas pueden contribuir a mantener relativamente estables la estructura socio-clasista o pueden impulsar sus cambios, propiciando una mayor diferenciación y una movilidad social mayor que es precisamente lo que está ocurriendo ahora. El proceso que tiene lugar hoy, promovido desde la superestructura política, que condiciona una creciente y acelerada movilidad social, no pocas veces traumática para quienes encarnan personalmente los cambios, hace oportuno volver acerca de la necesidad de promover el debate de este particular para actualizar los enfoques sobre tan importante aspecto de la teoría de la transición socialista en Cuba.
El tema es transversal para los ámbitos económico cultural, jurídico normativo, político, ideológico, e incluye tanto lo relativo al diagnóstico, como a la probable evolución de la estructura socio-clasista. Su estudio debe continuarse de modo sistemático, sujeto a  monitoreo y evaluación periódicos. El socialismo es una sociedad que se construye conscientemente, necesita del enfoque científico y experimental, el único que puede aportar la perspectiva más segura contra la improvisación y la disgregación y reducir el error.
Para la presente contribución considero indispensable una profundización en el concepto mismo de clase social y una aproximación a la caracterización de los cambios que hoy tienen lugar en Cuba y de sus efectos sociales y políticos, desde esa perspectiva, ejemplificando particularmente con los cuentapropistas y los usufructuarios del Decreto-Ley 259.

jueves, 6 de enero de 2011

El proceso de restructuración de plantillas y el pánico de la «disidencia» en Cuba

por M. H. Lagarde
 
Trabajo por cuenta propia, CubaLa llamada oposición cubana que -según la SINA, o sea, sus contratistas-, ni canta ni come frutas, todavía encuentra tribuna en el periódico de la mafia de Miami para opinar nada menos que sobre el reordenamiento de plantillas que el gobierno de la Isla se ha planteado para este 2011.

Nadie puede explicarse cómo los «disidentes» que no trabajan, salvo para el gobierno de EE.UU., están tan bien informados sobre el acontecer y las consecuencias de un proceso que se inició justo ayer.
Por ejemplo, la «muy bien informada» Yoani Sánchez, la misma bloguera que  no sabe que Cuba fue invadida por Estados Unidos en Playa Girón hace medio siglo atrás, asegura en El Nuevo Herald que: «la sensación generalizada es temor, aprehensión y pánico».

Por su parte Héctor Palacios, «economista y periodista independiente» cree que el efecto de las medidas está dividiendo aún más a la población cubana en general.

Y no falta quienes como Elizardo Sánchez, El Camaján, presunto agente de la Seguridad cubana según los propios diplomáticos norteamericanos, declaren que Raúl Castro está aplicando sobre las espaldas de los sectores más humildes políticas neoliberales para subsanar «dificultades creadas por el propio gobierno».

De este modo, los llamados disidentes repiten el guión preestablecido que, desde que se anunciaron los nuevos cambios para hacer más eficiente la economía cubana, publica cierta prensa.

Se trata sin dudas de los estertores del cinismo de una disidencia que a pesar de los millones de dólares que le ha costado al bolsillo del contribuyente norteamericano no ha logrado convencer a nadie, ni siquiera a sus contratistas, en su papel de supuesta vocera del pueblo cubano.

No sé en que país vivirán estos señores pero lo que se percibe ahora mismo en Cuba es más bien cierto desespero por aventurarse en el sector cuentapropista. Ayer mismo, coincidiendo con el inicio de el proceso de restructuración de plantillas, en la céntrica esquina de 23 y G, aún de noche, una familia trabajaba afanosamente por darle los toques finales al nuevo restaurant Habáname, que sin dudas le hará competencia al de 23 y H, justo a unos pasos del famoso El Cochinito, abierto hace solo unas semanas.

En realidad la disidencia teme con «aprehensión y pánico» que la Revolución, como ha hecho hasta ahora, gane de una vez por todas también esta batalla: la de la eficiencia económica. Sin "presos políticos", denunciados y desprestigiados por quienes los financian, y en medio de un socialismo mucho más próspero a pesar de bloqueos y agresiones, de qué diablo van a hablar los mercenarios.


http://www.cuba.cu/noticia.php?actualidad&id=7070

La iniciativa privada florece en Cuba

Por Vicente Poveda
Desde hace pocas semanas estos cambios ya son visibles. Comerciantes particulares que ofrecen desde discos y películas, hasta artículos de cocina, zumos o platos para llevar.
empresas-ip-cuba.jpg

El diario oficial "Granma" habla incluso de una "revolución dentro de la Revolución". En Cuba apenas han comenzado las reformas aprobadas por el gobierno del presidente Raúl Castro, pero un floreciente abanico de empresarios autónomos está cambiando ya el panorama de un país en el que el 95 por ciento de la economía está en manos del Estado. Para el año que ahora comienza se prevén otros cambios más profundos.

Cuba se encuentra inmersa en lo que sus autoridades llaman "actualización" del socialismo, vigente en la isla desde hace medio siglo. Dentro de dicho plan, ya en octubre, el gobierno anunció la eliminación en seis meses de más 500.000 empleos en el abultado sector estatal y aprobó leyes que permiten a los cubanos abrir pequeños negocios en más de 178 profesiones diferentes.

Desde hace pocas semanas estos cambios ya son visibles. En las aceras, paradas de autobús y portales de La Habana van desembarcando comerciantes particulares que ofrecen desde discos y películas, hasta artículos de cocina, zumos o platos para llevar. No faltan tampoco los peluqueros a domicilio o quienes se ofrecen para reparar neumáticos, gafas, radios o colchones.

En una céntrica avenida del barrio de El Vedado, Yeni ha abierto en la puerta de su casa una cafetería en la que vende también CDs y DVDs copiados. La oferta es amplia, desde lo último de Shakira y Rihanna, hasta capítulos de "Dora la exploradora" o programas de la MTV, con precios que van entre uno y tres dólares al cambio. Todos los títulos son "piratas", pero se pueden vender legalmente en Cuba, donde la televisión emite sin licencia filmes y series estadounidenses, debido a que el embargo a la isla impide abonar los correspondientes derechos.

"Ahora gano dinero para mí y mis hijos, pero también el Estado gana", afirma la empresaria, quien como el resto de los nuevos trabajadores "cuentapropistas" -como los denomina la ley- debe pagar un impuesto sobre la renta, otro sobre las ventas y contribuir a la Seguridad Social, algo hasta ahora poco común en la isla. En un lugar visible tiene la tarjeta plastificada que la acredita como trabajadora por cuenta propia autorizada.

Muy populares son también los comercios de artículos varios para el hogar, como exprimidores, aceiteras o cacerolas, muchos de fabricación propia. Otra de las profesiones por cuenta propia más solicitadas es la de elaboración y venta de alimentos. En garajes o pequeños kioscos se ofrecen ahora desde bocadillos de jamón y queso, hasta croquetas o pasteles. También vuelven a abrirse restaurantes particulares o "paladares", autorizados por primera vez en los años 90 y para los que desde entonces no se concedían licencias.

Los nuevos empresarios son en un 60 por ciento trabajadores afectados por los recortes de plantillas. El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social afirmó en diciembre que hasta entonces se habían concedido 80.000 licencias para la apertura de pequeños negocios y se habían solicitado otras 20.000. El gobierno de Castro prevé que, en cinco años, dos millones de personas trabajen en el sector privado, de los cinco millones que conforman la fuerza laboral.

En su último discurso de 2010, el presidente cubano defendió que los cambios buscan hacer "irreversible" el socialismo y no regresar "al pasado capitalista y neocolonial", y fue tajante al afirmar que la supervivencia de la revolución depende de corregir "errores" cometidos durante décadas. "O rectificamos, o ya se acabó el tiempo de seguir bordeando el precipicio. Nos hundimos y hundiremos el esfuerzo de generaciones enteras", afirmó ante el Parlamento.

Con respecto a las nuevas formas de iniciativa privada, Castro pidió a los militantes comunistas un "cambio de mentalidad" para "no general estigmas ni prejuicios" en torno a ellas.

Los medios oficiales dedican ahora amplios espacios a explicar las nuevas formas de trabajo e incluso a reprender a funcionarios que ponen trabas a los pequeños empresarios. "Granma" instó recientemente a "desatar los nudos de la burocracia que entorpecen la entrega expedita de licencias", y puso como ejemplo que a los aspirantes a "cuentapropistas" en La Habana les exigían "cuatro documentos que no eran necesarios" y no aparecían en la ley.

Del 16 al 19 de abril se celebrará el congreso del gobernante Partido Comunista de Cuba (PCC), que viene sin celebrarse desde 1997 y que coincide con el 50 aniversario de la victoria contra los invasores de Playa Girón y de la proclamación del carácter socialista de la revolución liderada por Fidel y Raúl Castro. En palabras de este último, el evento partidista será la última oportunidad en que la generación histórica revolucionaria podrá "dejar el rumbo trazado" de cara al futuro.

Entre los temas a tratar en el congreso está la unificación de las dos monedas que circulan en el país (peso nacional y peso convertible), la flexibilización de la compra-venta de viviendas, hasta ahora prohibida en Cuba, o la eliminación de la llamada libreta de abastecimiento racionado, a través de la cual el Estado distribuye alimentos y otros productos de primera necesidad a precios altamente subsidiados.

La libreta, creada en 1962, viene ya reduciendo paulatinamente su oferta, acorde con la política de Raúl Castro de eliminar subsidios y gratuidades. En los últimos años se ha recortado la cuota de sal y frijoles y se han excluido las patatas, los guisantes y el tabaco.

Desde el 1 de enero, la libreta tampoco incluye el jabón ni la pasta de dientes, que costaban 25 y 60 centavos de pesos cubanos respectivamente, es decir, menos de un centavo de dólar, y que a partir de ahora tendrán que comprarse a precios reales.

El congreso se centrará en temas económicos y le seguirá este mismo año, en una fecha todavía por definir, la conferencia nacional del Partido. Según los estatutos, la reunión tiene entre sus objetivos elegir a la cúpula de la agrupación, el único partido político autorizado en la isla y que está liderado por Fidel y Raúl Castro como primer y segundo secretario.

Ambos hermanos cumplirán a lo largo de 2011 85 y 80 años respectivamente, pero su sucesión todavía no forma parte del debate político oficial en la isla. Raúl Castro hasta ahora sólo ha anticipado que en la conferencia se analizarán "modificaciones a los métodos y estilos de trabajo de la organización partidista".

Vanguardia