lunes, 20 de octubre de 2014

Por qué defiendo el socialismo



Por Elio Delgado Legón*




 Podría comenzar diciendo que por haber vivido bajo un régimen capitalista demasiado tiempo para tener suficientes elementos de comparación. Bastaría con poner un ejemplo general: desde la independencia del yugo español, hasta el triunfo de la Revolución transcurrieron 60 años y el país avanzó muy poco, podríamos decir que casi nada.

 Lo mismo se puede afirmar de la mayoría de los países de América Latina, después de 200 años de su independencia, en los que ha primado el saqueo de sus recursos naturales y la explotación de sus mejores tierras por empresas trasnacionales, que lo único que han dejado ha sido la contaminación de las aguas y las tierras y más pobreza para las grandes masas campesinas.

 Tanto en Cuba como en el resto de América, sólo el socialismo ha significado el progreso para las grandes mayorías del pueblo.

 En Cuba se erradicó el analfabetismo, que era un mal que corroía a la sociedad; se ha desarrollado la ciencia a niveles de países desarrollados. Lo mismo podemos decir de la educación, sobre la cual el diario The New York Times escribió recientemente que Cuba uno de los países mejor educados del hemisferio. Otro tanto se puede afirmar de la salud pública, sobre la cual la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado más de una vez que Cuba es un ejemplo a seguir por el resto de los países del mundo. Y ni el New York Times, ni la OMS son organizaciones socialistas; pero los resultados están a la vista, aunque los detractores de la Revolución se empeñen en decir lo contrario.

 El desarrollo del deporte y la cultura ha avanzado junto con la educación, pues en el socialismo resulta inadmisible que se pierda un talento, ya sea científico, deportivo o cultural.

 Sobre el socialismo en América Latina, uno de los ejemplos más elocuentes es Bolivia, que en 200 años de saqueo y explotación, no pasó de ser el segundo país más pobre del continente, detrás de Haití; sin embargo, Bolivia posee grandes reservas de recursos naturales, que sólo el socialismo, con Evo Morales al frente, los ha puesto al servicio del pueblo, redistribuyendo esas riquezas en forma de salud y educación y creando puestos de trabajo para acabar con la pobreza extrema y el hambre. Todo esto explica por qué Evo Morales acaba de ser elegido para un tercer mandato como presidente, con más del 60 por ciento de los votos.

 Bolivia también acabó con el analfabetismo y le ofrece atención médica gratuita a todo su pueblo, con la colaboración de Cuba en ambos casos.

 Otro ejemplo de país que fue saqueado por las trasnacionales capitalistas durante 200 años, mientras su pueblo languidecía en el hambre, la insalubridad y el analfabetismo, es Venezuela, país que posee las mayores reservas de petróleo en el mundo; sin embargo, lo que recibía por su explotación eran cifras irrisorias, de las cuales la mayor parte iba a las cuentas bancarias de los oligarcas nacionales y los políticos corruptos.

 Desde que Hugo Chávez llegó a la presidencia de Venezuela y nacionalizó el petróleo, emprendió diversas misiones para acabar con el analfabetismo, la falta de atención médica, la desocupación, la falta de viviendas confortables y el desarrollo de otros sectores como el deporte y la cultura. Tanto en la salud como en la educación, el deporte y la cultura, ha recibido la decisiva colaboración de nuestro pequeño país, subdesarrollado, carente de grandes recursos naturales y además bloqueado desde hace medio siglo por la mayor potencia militar del mundo, pero que ha sobrevivido a todos esos avatares gracias a que tiene un sistema de gobierno socialista.

 Este pequeño país fue el primero en acudir al llamado de la ONU para enfrentar el brote de Ebola en África occidental, y mientras los países capitalistas sólo han podido enviar soldados y algún dinero, aún insuficiente, personal cubano de la salud se encuentra ya en las primeras trincheras de combate contra esa terrible enfermedad, y ello es posible sólo porque en Cuba existe un sistema socialista.

 Por eso y por muchas cosas más que no cabrían en el espacio de este comentario, yo defiendo el socialismo y estoy dispuesto a defenderlo, no sólo con las ideas, hasta el último aliento de mi vida.

Publicado en HavanaTimes



*Editor Web en Agencia Cubana de Noticias


Elio Delgado Legón
Fidel Castro y Hugo Chavez. Foto archivo: cubadebate.cu
HAVANA TIMES — Podría comenzar diciendo que por haber vivido bajo un régimen capitalista demasiado tiempo para tener suficientes elementos de comparación. Bastaría con poner un ejemplo general: desde la independencia del yugo español, hasta el triunfo de la Revolución transcurrieron 60 años y el país avanzó muy poco, podríamos decir que casi nada.
Lo mismo se puede afirmar de la mayoría de los países de América Latina, después de 200 años de su independencia, en los que ha primado el saqueo de sus recursos naturales y la explotación de sus mejores tierras por empresas trasnacionales, que lo único que han dejado ha sido la contaminación de las aguas y las tierras y más pobreza para las grandes masas campesinas.
Tanto en Cuba como en el resto de América, sólo el socialismo ha significado el progreso para las grandes mayorías del pueblo.
En Cuba se erradicó el analfabetismo, que era un mal que corroía a la sociedad; se ha desarrollado la ciencia a niveles de países desarrollados. Lo mismo podemos decir de la educación, sobre la cual el diario The New York Times escribió recientemente que Cuba uno de los países mejor educados del hemisferio. Otro tanto se puede afirmar de la salud pública, sobre la cual la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado más de una vez que Cuba es un ejemplo a seguir por el resto de los países del mundo. Y ni el New York Times, ni la OMS son organizaciones socialistas; pero los resultados están a la vista, aunque los detractores de la Revolución se empeñen en decir lo contrario.
El desarrollo del deporte y la cultura ha avanzado junto con la educación, pues en el socialismo resulta inadmisible que se pierda un talento, ya sea científico, deportivo o cultural.
Sobre el socialismo en América Latina, uno de los ejemplos más elocuentes es Bolivia, que en 200 años de saqueo y explotación, no pasó de ser el segundo país más pobre del continente, detrás de Haití; sin embargo, Bolivia posee grandes reservas de recursos naturales, que sólo el socialismo, con Evo Morales al frente, los ha puesto al servicio del pueblo, redistribuyendo esas riquezas en forma de salud y educación y creando puestos de trabajo para acabar con la pobreza extrema y el hambre. Todo esto explica por qué Evo Morales acaba de ser elegido para un tercer mandato como presidente, con más del 60 por ciento de los votos.
Bolivia también acabó con el analfabetismo y le ofrece atención médica gratuita a todo su pueblo, con la colaboración de Cuba en ambos casos.
Otro ejemplo de país que fue saqueado por las trasnacionales capitalistas durante 200 años, mientras su pueblo languidecía en el hambre, la insalubridad y el analfabetismo, es Venezuela, país que posee las mayores reservas de petróleo en el mundo; sin embargo, lo que recibía por su explotación eran cifras irrisorias, de las cuales la mayor parte iba a las cuentas bancarias de los oligarcas nacionales y los políticos corruptos.
Desde que Hugo Chávez llegó a la presidencia de Venezuela y nacionalizó el petróleo, emprendió diversas misiones para acabar con el analfabetismo, la falta de atención médica, la desocupación, la falta de viviendas confortables y el desarrollo de otros sectores como el deporte y la cultura. Tanto en la salud como en la educación, el deporte y la cultura, ha recibido la decisiva colaboración de nuestro pequeño país, subdesarrollado, carente de grandes recursos naturales y además bloqueado desde hace medio siglo por la mayor potencia militar del mundo, pero que ha sobrevivido a todos esos avatares gracias a que tiene un sistema de gobierno socialista.
Este pequeño país fue el primero en acudir al llamado de la ONU para enfrentar el brote de Ebola en África occidental, y mientras los países capitalistas sólo han podido enviar soldados y algún dinero, aún insuficiente, personal cubano de la salud se encuentra ya en las primeras trincheras de combate contra esa terrible enfermedad, y ello es posible sólo porque en Cuba existe un sistema socialista.
Por eso y por muchas cosas más que no cabrían en el espacio de este comentario, yo defiendo el socialismo y estoy dispuesto a defenderlo, no sólo con las ideas, hasta el último aliento de mi vida.
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Elio Delgado Legón
Fidel Castro y Hugo Chavez. Foto archivo: cubadebate.cu
HAVANA TIMES — Podría comenzar diciendo que por haber vivido bajo un régimen capitalista demasiado tiempo para tener suficientes elementos de comparación. Bastaría con poner un ejemplo general: desde la independencia del yugo español, hasta el triunfo de la Revolución transcurrieron 60 años y el país avanzó muy poco, podríamos decir que casi nada.
Lo mismo se puede afirmar de la mayoría de los países de América Latina, después de 200 años de su independencia, en los que ha primado el saqueo de sus recursos naturales y la explotación de sus mejores tierras por empresas trasnacionales, que lo único que han dejado ha sido la contaminación de las aguas y las tierras y más pobreza para las grandes masas campesinas.
Tanto en Cuba como en el resto de América, sólo el socialismo ha significado el progreso para las grandes mayorías del pueblo.
En Cuba se erradicó el analfabetismo, que era un mal que corroía a la sociedad; se ha desarrollado la ciencia a niveles de países desarrollados. Lo mismo podemos decir de la educación, sobre la cual el diario The New York Times escribió recientemente que Cuba uno de los países mejor educados del hemisferio. Otro tanto se puede afirmar de la salud pública, sobre la cual la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado más de una vez que Cuba es un ejemplo a seguir por el resto de los países del mundo. Y ni el New York Times, ni la OMS son organizaciones socialistas; pero los resultados están a la vista, aunque los detractores de la Revolución se empeñen en decir lo contrario.
El desarrollo del deporte y la cultura ha avanzado junto con la educación, pues en el socialismo resulta inadmisible que se pierda un talento, ya sea científico, deportivo o cultural.
Sobre el socialismo en América Latina, uno de los ejemplos más elocuentes es Bolivia, que en 200 años de saqueo y explotación, no pasó de ser el segundo país más pobre del continente, detrás de Haití; sin embargo, Bolivia posee grandes reservas de recursos naturales, que sólo el socialismo, con Evo Morales al frente, los ha puesto al servicio del pueblo, redistribuyendo esas riquezas en forma de salud y educación y creando puestos de trabajo para acabar con la pobreza extrema y el hambre. Todo esto explica por qué Evo Morales acaba de ser elegido para un tercer mandato como presidente, con más del 60 por ciento de los votos.
Bolivia también acabó con el analfabetismo y le ofrece atención médica gratuita a todo su pueblo, con la colaboración de Cuba en ambos casos.
Otro ejemplo de país que fue saqueado por las trasnacionales capitalistas durante 200 años, mientras su pueblo languidecía en el hambre, la insalubridad y el analfabetismo, es Venezuela, país que posee las mayores reservas de petróleo en el mundo; sin embargo, lo que recibía por su explotación eran cifras irrisorias, de las cuales la mayor parte iba a las cuentas bancarias de los oligarcas nacionales y los políticos corruptos.
Desde que Hugo Chávez llegó a la presidencia de Venezuela y nacionalizó el petróleo, emprendió diversas misiones para acabar con el analfabetismo, la falta de atención médica, la desocupación, la falta de viviendas confortables y el desarrollo de otros sectores como el deporte y la cultura. Tanto en la salud como en la educación, el deporte y la cultura, ha recibido la decisiva colaboración de nuestro pequeño país, subdesarrollado, carente de grandes recursos naturales y además bloqueado desde hace medio siglo por la mayor potencia militar del mundo, pero que ha sobrevivido a todos esos avatares gracias a que tiene un sistema de gobierno socialista.
Este pequeño país fue el primero en acudir al llamado de la ONU para enfrentar el brote de Ebola en África occidental, y mientras los países capitalistas sólo han podido enviar soldados y algún dinero, aún insuficiente, personal cubano de la salud se encuentra ya en las primeras trincheras de combate contra esa terrible enfermedad, y ello es posible sólo porque en Cuba existe un sistema socialista.
Por eso y por muchas cosas más que no cabrían en el espacio de este comentario, yo defiendo el socialismo y estoy dispuesto a defenderlo, no sólo con las ideas, hasta el último aliento de mi vida.
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