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viernes, 11 de octubre de 2013

12 de octubre, Día de la Resistencia indígena: Reflexionemos sobre nuestra herencia histórica

Un texto de una importancia extrema en este día. Pueden descargarlo acá en pdf
12_de_octubre_Dia_de_la_Resistencia_indigena.pdf
12 de octubre Día de la Resistencia indígena: Reflexionemos sobre nuestra herencia histórica
Por Felipe de J. Pérez Cruz*


 La identidad nacional cubana está actualmente desconectada de su herencia aborigen. Esa realidad explica por qué no pocos compatriotas vean el tema de la lucha de los hermanos indígenas en América, como algo muy justo, pero lejano. Así la propuesta del movimiento indígena de conmemorar el 12 de octubre como Día de la Resistencia, Dignidad, Rebeldía y Lucha, no se ha generalizado en el país, a lo que se suma que aún hay espacios donde persiste el mito colonialista eurocéntrico “del descubrimiento realizado por el valeroso y tenaz Almirante Cristóbal Colón, el 12 de octubre de 1492”.

 Es cierto que la ausencia de un núcleo poblacional indígena fuerte, en Cuba y el Caribe de hoy, limita una acción cultural y política sólida, encaminada a rescatar los aportes a la historia de los primeros descubridores de nuestro archipiélago, pero la dificultad principal está en que la memoria histórica en lo fundamental, se basa en la construcción -desde la época colonial- de una falsa conciencia que sustenta la extinción y desvalorización de la población indígena. Así la mayoría de los cubanos y cubanas no asumen sus antepasados indígenas, y perdemos la riqueza de incorporar toda la herencia cultural y cosmovisiva de no menos de siete mil años de historia.

 Debemos explicarnos cómo y por qué lo mejor del pensamiento y liderazgo intelectual y revolucionario cubano, siempre se sintió parte del movimiento de resistencia de los pueblos originarios. Hora es de rescatar los valores del indigenismo revolucionario de José Martí, Julio Antonio Mella y Fidel Castro.

 La presencia indígena

 Las culturas indoamericanas fueron severamente diezmadas por la criminalidad que acompañó la conquista y colonización española. Según afirmaciones del padre Bartolomé de las Casas, el costo mortal de la conquista para los habitantes de Cuba, Jamaica, Borinquén y las Antillas Menores fue de 3 millones de vidas, y solo para Quisqueya, consideraba una pérdida similar [1]. Independientemente de errores en una u otra apreciación de cálculo, el balance es brutal: De veinte a treinta millones de muertos en toda la región! En lugar del “encuentro de culturas y civilizaciones” que se ha intentado sustentar, la conquista y colonización fue, como señala Steven Katzel, el peor desastre civilizatorio y demográfico conocido en la historia de la humanidad [2]. Pero a diferencia de lo que comúnmente se ha repetido, la población aborigen en Cuba no desapareció ni fue completamente exterminada.

 La sociedad excluyente y la legalidad pigmentocrática y racista del colonialismo, que imponía como condición de movilidad y ascenso social la “limpieza de sangre”, determinó el “blanqueamiento” de numerosas familias de colonos, que tenían en su base materna lo indígena y sus descendientes, ya mestizados y transculturados, acompañaron la constitución de la sociedad criolla primero, y la formación de la nacionalidad después, para estar presentes en nuestro actual mosaico etno-sociológico.

 No todo fue asimilación. Núcleos significativos de la población aborigen sobrevivieron hasta el siglo XIX, para constituirse en el grueso del primer campesinado cubano. Sus descendientes arribaron al siglo XX, con una presencia que fue documentada por científicos del calibre de Manuel Rivero de la Calle y Antonio Núñez Jiménez. Hoy están entre nosotros, abriendo como cubanos y cubanas el nuevo milenio de retos y confirmaciones. Los he visto y disfrutado en pueblos de leyenda y heroicidad como Jiguaní, Yateras o El Caney, están en el honrado hacer del campo, en los seres emancipados y cultos de la Revolución, entre maestros y médicos, constructores e ingenieros, en la sonrisa alegre de niños y niñas, trigueños, de cuerpos robustos y bellos, vivaces, felices, en cualquier pueblo o ciudad.

 Los genuinos descubridores del archipiélago cubano, nos legaron saberes, conocimientos sobre plantas y modos de cultivarlas y utilizarlas, con distintas funciones de alimentación y salud, así como una rica mitología conservada en la memoria colectiva, en costumbres y hábitos de la vida cotidiana. Está la presencia aborigen en la toponimia, comida, artesanías, arquitectura, creencias, música, fiestas, y espiritualidad popular. Muchos cubanos y cubanas, independientemente del color de su piel, no saben que también tienen lo indígena incorporado en su idiosincrasia, gestualidad y genes.

 Hombres y mujeres de combate

 El nervio emancipador que rescata el Día de la Resistencia Indígena, nos compulsa a repensar y precisar nuestra común historia. El tema adquiere una connotación sumamente actual, cuando hemos comenzado a celebrar en Cuba los 500 años de fundación de las primeras siete villas. No se puede olvidar que estas poblaciones nacieron en medio de la operación militar de la conquista, sobre la ruina de los cacicatos aborígenes, diezmados por el secuestro de sus pobladores para el trabajo forzado en las llamadas encomiendas, sometidos a extensas jornadas –“mientras había luz”- en los lavaderos de oro, apaleados y torturados, vejados con la esclavización sexual de sus mujeres, flagelados por enfermedades mortales portadas por sus verdugos [3].

 Los indígenas que habitaban Cuba, no fueron mansos ni se dejaron victimizar impunemente. En las encomiendas, en acto de rebeldía, no pocos optaron por el suicidio, se ahorcaban en grupos y con ellos a sus hijos. Muchos más optaron por enfrentar y combatir a aquellos demonios que habían asaltado sus vidas y sociedad. Estos hombres y mujeres iniciaron la tradición combativa de nuestro pueblo.

 Cristóbal Colón arriba a nuestras costas al día 27 de octubre de 1492. Al mes de estar explorando la isla de Cuba - el 27 de Noviembre-, el Almirante invasor recoge en su diario el primer encontronazo con los habitantes, que intentaron, empuñando sus armas, impedir un desembarco por la hoy costa guantanamera. Como certeramente anotó Hortensia Pichardo, éste es el primer amago de resistencia de los indígenas en la Isla, y el primero que reporta Colón como cronista a su llegada a América [4]. Colón vuelve a encontrarse con indígenas en son de guerra el 3 de diciembre, pero en esta ocasión actúa con más inteligencia “por manera que todos se apaciguaron” [5].

 En 1510, la primera batalla victoriosa de nuestros indígenas contra una tropa de invasores, dará desde entonces el nombre de la bahía y provincia de Matanzas. El cacique Yaguacayex (o Guayucayex), con la cooperación del cacique Habaguanex, trazó y ejecutó el plan de ataque contra los invasores [6]. Estos fueron nuestros primeros rebeldes.

La guerra de conquista

Cuando en 1510, el teniente Diego Velázquez invadió Cuba, encontró la fuerte resistencia del cacique Hatuey. De Maisí y Baracoa a Bayamo, se extendieron los combates. El 2 de febrero 1512, el cacique quisqueyano fue juzgado como sacrílego y rebelde, y quemado vivo [7], tal como hacía la Iglesia Católica en la época, con los revolucionarios y hombres de ciencia y cultura europeos. Con Hatuey llegó a Cuba el concepto de cimarrón, de insubordinación y resistencia activa frente a los colonialistas. Desde entonces, los invasores nunca disfrutaron de paz [8].

 Los indígenas afrontaron con espíritu rebelde la represión y el asesinato de la conquista y ocupación territorial, que sucedió al asesinato de Hatuey. Matanzas como la realizada en Caonao (probablemente en las inmediaciones de las actuales provincias de Camagüey y Ciego de Ávila), donde fueron acuchillados más de 2 mil hombres, mujeres y niños, con el único y bárbaro propósito de sembrar el terror, y paralizar la resistencia a los invasores, dejaron una memoria que mantuvo la constante hostilidad de los aborígenes. Luego de su fundación en 1515, Puerto Príncipe, la villa más cercana al trágico acontecimiento, fue objeto de sistemática hostilidad, ataca e incendiada.

 El conocimiento sobre sus enemigos, costumbres y armamento, el saberlos hombres y mortales en lugar de demonios, hizo de la resistencia un hecho mucho más efectivo. A partir de 1520 en Cuba –y también en Quisqueya-, los documentos demuestran que los ataques de los aborígenes ganan en efectividad.

 Entre 1522 y 1532 el cacique Guamá, también en el oriente cubano, dio una dura pelea contra los encomenderos que explotaban y asesinaban a sus hermanos. Los vecinos de las villas y los hacendados vivieron en constante sobresalto. Ya entre los combatientes de Guamá estaban los cimarrones negros, los primeros esclavos africanos emancipados por rebelión [9]. La resistencia a la conquista, como subraya el arqueólogo cubano José Jiménez Santander, fue la primera guerra que los habitantes de nuestro archipiélago enfrentaron contra la dominación colonial [10].

 Diez años después de decretarse por el gobierno colonial en 1542, el fin de las encomiendas, aún los encomenderos en complicidad con la jerarquía de la Iglesia Católica en Cuba, se resistían a reconocer la libertad a los aborígenes. Entonces se les compulsó a vivir en pueblos de indios, con el incentivo de otorgarles algunas tierras realengas. Pero esta “paz” no impidió que en 1661 ante la escasez de esclavos, los vecinos de Santiago de Cuba, Bayamo y Puerto Príncipe, solicitaran al Rey hacer la guerra y esclavizar a los indígenas que se negaban a aproximarse a sus villas y se mantenían aislados en palenques, acompañados de negros esclavos fugitivos, petición que es satisfecha por el monarca.

 Paradoja y reencuentro

 Los terratenientes que dominaban los cabildos y la impartición de justicia, tratarían una y otra vez de arrebatar las tierras realengas otorgadas a los indígenas. El robo y la injusticia, pueden hallarse en los archivos que guardan los documentos más antiguos de la jurisdicción habanera de Guanabacoa. Esta situación se hizo crítica para los avecinados en San Luis de Los Caneyes, lo que los llevó a protagonizar en 1758 una rebelión [11]. La continua situación explosiva, hizo que el Rey Carlos IV interviniera en 1796 a favor de los indígenas de San Luis, en momentos en que se censuraba al protector de indios, por ser ese funcionario cómplice de los hacendados santiagueros.

 Los conflictos con los terratenientes continúan [12] y la paradoja de ser el Rey quien “protegiera” a los indígenas del acoso de los terratenientes criollos, sin dudas estuvo en la base de las relaciones clientelares que se establecen entre los indígenas, algunos campesinos peninsulares -como el líder oriental realista Pedro Garrido-, y la Corona española, y que explica la alineación de los “indios” en el bando colonialista al iniciarse la contienda independentista. Este por demás, fue un fenómeno que también se produce en otras regiones de América Latina.

 Recién, en la excelente entrega del serial histórico “Duaba: La Odisea del Honor”, muchos compatriotas conocieron de las unidades militares irregulares de indígenas organizadas por el mando español recién reiniciada la guerra de independencia en 1895, y la oposición que realizaron estos combatientes al General Antonio Maceo y a los expedicionarios que desembarcaron por Duaba. Pienso que merita un esfuerzo de divulgación histórica, de libros y artículos, de seguro que una obra audiovisual tan apasionante como la que nos han hecho llegar el MINCULT, las FAR y la Televisión Cubana, para que también se aprecie la continuidad de aquella historia.

 Fue precisamente Antonio Maceo, con su certero sentido de la unidad nacional, quién se propuso recolocar a los indígenas frente a su propia historia. Consciente de la trascendencia más que militar, política, de la alineación junto a los españoles de los descendientes de los pueblos aborígenes, el jefe mambí pidió a varios de los insurgentes que mantenían relaciones con familias indígenas, trabajar en la incorporación de estos a las filas independentistas. Fue Cristina Pérez, una criolla casada con Ramón Ramírez, un cacique menor, la que logró convencer a quienes estaban luchando en el bando equivocado. El éxito de tan brillante operación política, de profundo contenido ético, se concretó en la formación del Regimiento Hatuey. Ya el 31 de agosto de 1895, un centenar de indígenas estaba incorporado al regimiento, y el valor y destreza militar de sus integrantes decide la batalla de Sao del Indio. Estos combatientes terminaron la contienda insurrecta y legaron la leyenda que hasta hoy habla de los "guapos de Yateras" [13].

 Lo hispano

 Conmemorar el Día de la Resistencia Indígena el 12 de octubre, no es un acto anti-español. Con la raíz étnica que se reconoce hispana, para identificar a los pueblos del actual Estado español, nos sentimos los cubanos y latinoamericanos íntimamente vinculados.

 En medio milenio de colonia, de la Europa ibérica no solo llegaron los genocidas soldados de fortuna que masacraron y robaron a los pueblos originarios, y la plaga de comerciantes, jerarcas eclesiásticos, funcionarios monárquicos y burócratas ladrones que se enriquecieron con las relaciones colonialistas de explotación. También arribaron sujetos portadores de todo lo progresivo y laborioso que latía en los pueblos del Viejo Continente: intelectuales, maestros y artistas, hombres y mujeres de bien -no pocos sacerdotes y religiosas que como el padre Bartolomé de La Casas, dieron su aporte de entrega humanista y sabiduría-, campesinos y artesanos humildes, que hicieron de estas tierras su nuevo hogar, y con ello las convirtieron en el escenario de sus amores, pasiones, resistencias y luchas [14].

 El encuentro de culturas se dio definitivamente en la sociedad colonial de los siglos XVI y XVII, en la relación profunda con la España humilde, trabajadora, culta y popular, con las civilizaciones, culturas y naturaleza indoamericanas, con los negros esclavos y demás migrantes. La latinoamericanidad vista desde lo indoamericano, lo afroamericano y lo hispano, integra las principales raíces que fundamentan nuestra identidad nacional y regional.

 Frente a la España feudalizante, del egoísmo monárquico, frente al anti héroe del pillaje, siempre estuvo -latente una veces, explícita otras- la España antifeudal y antimonárquica: junto al héroe del trabajo honrado y la cultura, no faltaron los que, sin titubear, se incorporaron en el siglo XIX, a la causa de la independencia nacional.

 Desde la ética y la ideología de la Revolución

 La decodificación en clave de emancipación y dignificación humana, nos califica y cualifica el hacer y lo por hacer de la historiografía revolucionaria. De la mano de Martí procuremos privilegiar la historia real, y en vez de “descubrimiento” precisemos que se trató de una invasión. Que renunciemos a la neutralidad genérica del concepto viaje, y puntualicemos sobre las expediciones militares que organizó el Almirante invasor Cristóbal Colón. Así mismo debemos decodificar el mito fundador, y ratificar que no existió un “encuentro de civilizaciones y culturas”, sino un hecho de guerra de rapiña, de apropiación forzada y depredatoria del territorio y sus recursos naturales y humanos, que devino en genocidio y etnocidio.

 Precisamente la afirmación sobre la extinción y/o desaparición de los aborígenes cubanos, y los apasionantes debates que sobre esta problemática se pueden sostener, tienen como incuestionable realidad histórica, la criminalidad genocida de los conquistadores europeos. También somos herederos de ese mundo colonial de injusticias y explotación que forjaron los hombres que simboliza el Almirante Cristóbal Colón. De lo que se trata es de saber a qué herencia renunciamos y cual reivindicamos.

 Es necesario reconocer la impronta de las personalidades en la Historia, y para quienes trabajamos por un mundo mejor, resulta de particular interés estudiar el universo ético de los sujetos de y en la historia. Cristóbal Colón, sus capitanes y continuadores, fueron audaces e inteligentes soldados, líderes con la capacidad de fundar un nuevo orden de explotación colonialista en esta parte del planeta, que a su vez impactó y reconfiguró el mundo de entonces. En interés de ese orden desataron nuevas fuerzas productivas, fundaron villas, construyeron iglesias y conventos, importaron bienes y tecnología. Jugó un papel fundamental la ambición de victoria y riquezas que movía a aquellos hombres: Son los héroes de la acumulación originaria del capital, anti-héroes frente al humanismo y la dignificación humana.

 Nuestros caciques e indígenas rebeldes, también fueron audaces e inteligentes soldados, líderes con capacidad de resistencia, que además de aprestarse a derrotar la tecnología y la experiencia militar de los invasores, tuvieron que vencer sus propios temores y limitaciones cosmovisivas, que si fueron malévolamente utilizadas por los europeos para aumentar su ventaja. Estos primeros rebeldes de América fueron héroes de los derechos humanos, de la emancipación.

 Las interesantes polémicas acerca de la llegada por uno u otro puerto oriental, del Almirante invasor Cristóbal Colón, no puede dejar de significar para todos los implicados, que el 28 de octubre de 1492, marcó el acto militar de la ocupación del territorio poblado por nuestros antepasados aborígenes, y en tanto, de la imposición de la lógica egoísta del sistema de dominación del colonialismo europeo.

 Con criterio político

 El estado de la problemática historiográfica repercute directamente en decisiones concretas en política cultural, comunicacional y educacional.

 Los Padres de la Patria se fueron a la manigua en 1868, enarbolando el recuerdo rebelde de Hatuey y, desde entonces, en Granma es tradición el recuerdo de honor, que ha quedado tangible en hermoso monumento. Hay que felicitar a los matanceros en su certeza de fijar en monumento y sobre todo en la memoria histórica local, la batalla de la bahía que recuerda la estirpe rebelde de sus antepasados indígenas. ¿Cuánto más nos falta? ¿Ahora en vísperas de la fundación de las primeras villas, hemos pensado en el nuevo monumento que merecen las víctimas del exterminio masivo del cacicato de Caonabo? ¿Dónde hacer el obelisco que recuerde esa primera resistencia del 27 de noviembre de 1492? Nuestros primeros rebeldes atacaron con éxito Baracoa, Puerto Príncipe, y otras villas españolas, ¿merecen estas acciones una tarja antes o durante los actos oficiales por los 500 años de fundación? ¿Se ha estudiado esta necesidad de expresión patria a escala de país?

 ¿Qué efeméride realmente merece que se destaque y honre, el día de protesta armada de noviembre, hasta ahora irrelevante en el universo comunicacional cubano, o el que se celebra generalmente para glorificar la llegada del conquistador? ¿Hasta cuándo el 2 de febrero 1512 y el recuerdo hermoso de Hatuey, va a ser solo un acto de historia local de los granmenses, que apenas merece unas pocas líneas de cobertura periodística?

 Aún permanece en Cuba, dando su pelea de conservadurismo, el espíritu del Día de la Raza. Julio Antonio Mella hace 85 años, batió lanzas contra este espectro del colonialismo [15]. Ahora “la Raza” aparece metamorfoseada como “fiesta Iberoamericana”, pero la esencialidad de antaño se mantiene, con blasones y honores de conquista, y teatralidades que “reconstruyen” el momento primigenio del desembarco del Almirante invasor “de rodillas” en la tierra que acaba de posesionar como propiedad europea! ¿Por qué no celebrar en Cuba, con mucha alegría, la sobrevivencia y el renacer comprometido de nuestros pueblos originarios, y también la presencia irredenta de Afroamérica, de los cimarrones indígenas y negros, que se unieron en la resistencia y el amor a la libertad?

 La actual realidad educativa cubana es de sostenida recuperación y avances, y la enseñanza de la Historia constituye uno de los carriles por donde afortunadamente transita el perfeccionamiento. Pero sobre el tema aborigen y el legado combativo de los indígenas, aún es muy débil la propuesta historiográfica escolar. Un hecho sumamente significativo, es que ningún programa de estudios, desde la enseñanza general hasta la universitaria, presenta a los estudiantes y al público cubano una sistematización histórica de la resistencia indígena a la conquista y ocupación.

 La primera guerra colonial que se emprendió contra las comunidades aborígenes que poblaban Cuba, no se referencia como tal en nuestras escuelas y universidades. El sujeto de la historia es, en todos los casos, el conquistador español, y los hechos de armas de nuestros primeros rebeldes, a lo sumo se tratan minimizados y con una significativa inconexión.

 Los estudios que sobre este tema se han realizado en el país, permanecen fuera del circuito masivo de distribución de la información científico-docente, y hoy solo constituyen rarezas bibliográficas en algunas bibliotecas. Hay propuestas muy serias del Instituto Cubano de Antropología, incluso premiadas como resultados de ciencia por la Academia de Ciencias de Cuba, que aún no se introducen.

 La patria Nuestroamericana

 Cuando reconstruimos el pasado, aprendemos de sus saberes, y nos autodefinimos como lo que somos, actuales herederos en este archipiélago de siete mil años de historia, realizamos un acto de universalidad, respeto e integración solidaria a esa parte-raíz de nuestro tiempo. Nos auto reconocemos en los esfuerzos revolucionarios que lideran los gobiernos de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, por recuperar la historia y el espacio, la dignidad, los derechos y recursos, que les fueron arrebatados a los pueblos originarios que conforman y enriquecen la vida de estas naciones.

 El conocimiento de la historia de los pueblos indoamericanos que poblaron nuestro archipiélago, también nos sitúa en condiciones para interactuar en la complejidad del momento que vivimos, libres de visiones edulcoradas y facilismos. Entendemos por qué, con frecuencia, la imagen que muchos indígenas tienen de sí mismos es de impotencia, miseria y abandono, lo que produce marginalidad, deterioro social y hostilidad. 

Comprendemos cómo tras quinientos años de opresión económica y enajenación ideológico-cultural, no está libre el mundo indoamericano actual, de peligros de mayor desestructuración, de arcaísmo y fundamentalismos, de las relaciones clientelares y el acecho de la demagogia y la manipulación política, de la presión del mercado y la ideología burguesa y egoísta hegemónica.

 Veamos el Día de la Resistencia implicados en el cambio progresivo de los pueblos y sus circunstancias, en la historia que forjaron nuestros maestros internacionalistas junto a los misquitos, a fines del pasado siglo, en época de la asediada Revolución Sandinista, epopeya de alfabetización, ciencia, cultura y salud, recuperada hoy con nuevos educadores y médicos que trabajan junto a los hermanos nicaragüenses, que se ha multiplicado con la Alianza Bolivariana para las Américas-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), en las selvas y sabanas de la República Bolivariana de Venezuela, y los andes ecuatorianos y bolivianos, que llega a otros muchas comunidades aborígenes de Centro y Suramérica, y recién se abre a la Amazonía brasileña.
 *Doctor en Ciencias Pedagógicas. Profesor e investigador. Presidente en La Habana, de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba (UNHIC).

 Notas
[1] Hidefuji Someda: Apología e historia: estudios sobre fray Bartolomé de las Casas. Fondo Editorial PUCP, Lima, 2005, p 61-62.
[2] Ver: Steven Katz: The Holocaust in Historical Context, (2 vols.), Nueva York, Oxford Universtity Press, 2003.
[3] Así lo describe el padre Bartolomé de las Casas, un testigo excepcional. Ver: Bartolomé de las Casas: Historia de las Indias, Fondo de Cultura Económica. México. 1951, tomo III, p. 326
[4] Hortensia Pichardo: El descubrimiento de Cuba. Relación del primer viaje de Cristóbal Colón, Documentos para la Historia de Cuba, Tomo I, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1971, p 23.
[5]  Iden Ant., p 27.
[6]  Bartolomé de las Casas: Historia de las Indias, Fondo de Cultura Económica. México. 1951, Tomo. IV, p. 31
[7]  Ver: César Rodríguez Expósito: Hatuey. El primer libertador de Cuba, Editorial Cubanicen, La Habana, 1944.
 [8]  Ver: Osvaldo Morales Patiño: La rebeldía de los indocubanos, La Habana, 1946; Jorge Ibarra: “Las grandes sublevaciones Indias dese 1520 hasta 1540 y la abolición de las encomiendas”, en Aproximaciones a Clío, Editorial de Ciencias Sociales, Ciudad de La Habana, 1979; Felipe de J. Pérez Cruz: Los primeros rebeldes de América, La Habana, 1988
[9]  Ver: Juan Jiménez Pastrana: Guamá, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1985
 [10] Ver: José Jiménez Santander: La guerra omitida. La guerra digna, Instituto Cubano de Antropología, La Habana, 2012 (inédito)
 [11] Olga Portuondo: “Una sublevación de indios en 1758”, en revista de la Biblioteca Nacional José Martí. La Habana, No 1, enero-abril, 1981, p. 199-204.
[12] Juan Manuel Reyes Cardero: “La inserción del aborigen en la sociedad colonial santiaguera: el caso del pueblo indio de San Luis de los Caneyes”, en Ciencia en su PC, Revista electrónica editada por MEGACEN, Centro de Información y Gestión Tecnológica de Santiago de Cuba. Cuba, Santiago de Cuba, No 1, 2009, http://cienciapc.idict.cu/index.php/cienciapc/article/view/28/92.
[13] Miguel Lozano: “Regimiento Hatuey: aporte indígena a la independencia cubana”, en Prensa Latina, marzo 23, 2011, http://martianos.ning.com/favicon.ico
[14] Rosario Márquez Macías: La emigración española a América, 1765-1824. Universidad de Oviedo, Oviedo, 1995.
[15] Julio Antonio Mella: La fiesta de la raza, en Mella. Documentos y artículos, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1975, p 459-460.

martes, 8 de octubre de 2013

Seminario La historia que nos pertenece, este viernes en la Casa del ALBA

Seminario La historia que nos pertenece 

EN CONMEMORACIÓN DEL 12 DE OCTUBRE 

“DIA DE LA RESISTENCIA INDÍGENA”


Casa del ALBA Cultural, Línea y D, Vedado, 11 de octubre del 2013, 9:00 am

 La identidad nacional cubana está actualmente desconectada de su herencia aborigen. Esa realidad explica por qué no pocos compatriotas vean el tema de la lucha de los hermanos indígenas en América, como algo muy justo, pero lejano. Así la propuesta del movimiento indígena de conmemorar el 12 de octubre como Día de la Resistencia, Dignidad, Rebeldía y Lucha, no se ha generalizado en el país, a lo que se suma que aún hay espacios donde persiste el mito colonialista eurocéntrico del “descubrimiento del valeroso y tenaz Almirante Cristóbal Colón” el 12 de octubre de 1492.

 Es cierto que la ausencia de un núcleo poblacional indígena fuerte en Cuba y el Caribe de hoy, limita una acción cultural y política sólida, encaminada a rescatar los aportes a la historia de los primeros  descubridores de nuestro archipiélago, pero lo fundamenta está en que la memoria histórica se basa en la construcción desde la época colonial, de una falsa conciencia que sustenta la extinción y desvalorización de la población indígena. Así la mayoría de los cubanos y cubanas no asumen sus antepasados indígenas, y perdemos la riqueza de incorporar toda la herencia cultural y cosmovisiva de no menos de siete mil años de historia.

 En La Habana,  la UNHIC en coordinación con la Dirección Provincial de Educación y los maestros de historia de todas las enseñanzas, se proponen en la semana del 7 al  12 de septiembre hacer llegar a los 250 mil estudiantes capitalinos, un conocimiento actualizado y contextualizado sobre los acontecimientos genocidas de la conquista europea y los actuales combates emancipatorios del movimiento indígena. Aspiramos que a partir de este año, se incorpore en la planificación de labor docente de los próximos cursos escolares esta celebración indoamericana.

 El Seminario: La Historia que nos pertenece, tiene por objetivo convocar a historiadores, arqueólogos, antropólogos, lingüistas, pedagogos, culturólogos, politólogos y demás especialistas, a compartir conocimientos y debatir asuntos de prioridad sobre nuestra herencia aborigen y su contemporaneidad, y en tanto abrir un espacio para otros encuentros.

 Invitamos a participar a profesores y estudiantes de historia, a los hermanos de Nuestra América y a los representantes diplomáticos de los países de la región. Están convocados además, todas y todos los que deseen compartir conocimientos y aprender.

 Como ponentes intervendrán cuatro de los autores del libro Los Indoamericanos en Cuba. Estudios abiertos al presente, de próxima publicación a cargo de la Editorial de Ciencias Sociales, del Instituto Cubano del Libro.

Ponentes:

EL REPETIDO EXTERMINIO MASIVO DE LAS SOCIEDADES PREHISPÁNICAS Y SUS CONSECUENCIAS.
Lic. Gerardo Izquierdo Díaz. Investigador Auxiliar. Director del Instituto Cubano de Antropología.

LA CRÓNICA DE LA COLONIZACIÓN HISPANA INSULAR EN AMÉRICA. PERSPECTIVA ANTROPOLÓGICA E HISTÓRICA
Dr. Ulises González  Herrera. Investigador Auxiliar. Instituto Cubano de Antropología.

APORTE ABORIGEN AL ESPAÑOL ACTUALMENTE HABLADO EN CUBA
Dr. Sergio O. Valdés Bernal. Investigador Titular. Profesor Titular. Academia Cubana de la Lengua.

EL MUNDO INDOAMERICANO EN CUBA: HISTORIA, IDENTIDAD Y CRITERIO POLÍTICO
Dr. Felipe de J. Pérez Cruz. Investigador Titular. Profesor Titular. Unión Nacional de Historiadores de Cuba

martes, 26 de julio de 2011

Discurso de Machado Ventura en Ciego de Ávila: “No variará jamás nuestra decisión de construir el socialismo”



http://youtu.be/f0nB-N0e8z4

II

http://youtu.be/bSZW3ZpfJsE

Compañero Raúl;

Combatientes del 26 de Julio;

Compatriotas avileños y de toda Cuba:

A cincuenta y ocho años de las heroicas acciones del 26 de julio de 1953, nuestro primer recuerdo para quienes, en aquel día glorioso, ofrendaron su vida, muchos de ellos en las horas siguientes a los acontecimientos, víctimas de la cobarde y brutal represión desatada por la tiranía batistiana.

Llegue nuestra gratitud a todos los participantes en aquella gesta y a nuestro pueblo combatiente, cuya inquebrantable voluntad de lucha continúa siendo la principal garantía de la libertad y del derecho a ser dueños de nuestro destino, conquistados el primero de enero de 1959.

Celebramos el acto central de conmemoración del Día de la Rebeldía Nacional, por tercera vez, en esta provincia de Ciego de Ávila. La primera fue en 1980, pocos años después de la división político-administrativa que le dio su fisonomía actual a este territorio. La segunda, tras más de 20 años, en el 2002. Y ahora, como justo reconocimiento a los avances en múltiples esferas, vuelven los avileños a obtener la sede.

Esta es tierra de mambises como los hermanos Gómez Cardoso y el coronel Simón Reyes, de líderes obreros incorruptibles como Tomás Grant y Enrique Varona, de jóvenes revolucionarios como Raúl Cervantes, Ricardo Pérez Alemán, Pedro Martínez Brito y de Roberto Rodríguez, “El Vaquerito”, todos ellos dignos y gloriosos representantes de esta provincia e inspiradores de la nueva generación.

En Ciego de Ávila también hay ejemplos de cómo trabajar para vencer los retos que hoy tiene el país, en particular en el plano económico, en medio de una adversa coyuntura internacional. Los resultados alcanzados en los últimos años, principalmente en la agricultura, sin obviar los obtenidos en otros sectores, tuvieron un peso determinante en la decisión del Buró Político de otorgarle la sede de este acto.

Cumplimos el grato deber de transmitirles la felicitación de Fidel, Raúl y todo nuestro pueblo a los obreros, campesinos, combatientes, estudiantes, amas de casa, jubilados, en fin, a todos los avileños, protagonistas de los avances obtenidos.

No obstante, ustedes conocen bien que lo logrado está lejos de las potencialidades existentes. Así lo analizó con crudeza la asamblea provincial del Partido efectuada en días pasados, que, por cierto, dedicó poco tiempo a mencionar éxitos.

Como expuso aquí en breve síntesis el compañero Jorge Luis Tapia, Ciego de Ávila tiene muchas tareas decisivas por delante en la producción de alimentos, la zafra azucarera y el desarrollo del turismo en los cayos del norte de la provincia, por mencionar sólo tres frentes relevantes.

Hace unos momentos el General de Ejército Raúl Castro, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, entregó los diplomas de destacadas a las provincias de Villa Clara, que fue ganadora de la emulación el año pasado y lleva trece años ininterrumpidamente en el pelotón de vanguardia, y a Cienfuegos, que registra un avance apreciable en sectores importantes. Por esas razones hacemos extensivo nuestro reconocimiento a los villaclareños y a los cienfuegueros. En honor a la verdad, debemos decir que no resultó fácil definir un ganador dentro de este grupo que se encuentra en la delantera del extraordinario esfuerzo que viene realizando el país en su conjunto.

Estos resultados tienen una significación especial, pues se han alcanzado en el año del Sexto Congreso del Partido, donde tras una rica y fructífera discusión popular, fueron aprobados los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, que constituyen la brújula para la actualización de nuestro modelo económico.

Del Congreso para acá, se trabaja intensamente en el cumplimiento de sus acuerdos. La Comisión Permanente del Gobierno para la Implementación y el Desarrollo de los Lineamientos, emprendió su actividad, dirigida a conducir armónicamente los esfuerzos y acciones de todos los organismos y demás instituciones involucrados en dicha actualización, la cual incluye también el perfeccionamiento funcional y estructural del Gobierno, a los diferentes niveles y de la Administración Central del Estado, así como la elaboración y aprobación de las normas jurídicas necesarias para respaldar las modificaciones que se adopten.

Si importantes fueron las sesiones del VI Congreso del Partido, las acciones previas y posteriores a su realización, también lo han sido; las que constituyen una contundente demostración de patriotismo, madurez política, unidad y decisión de preservar el socialismo, por la inmensa mayoría de los cubanos.

Nuestro pueblo ha hecho suyo este proceso porque vio en él la exposición clara y valiente de los principales problemas del país, y sobre todo una concepción realista de cómo enfrentarlos.

Debemos cumplir cabalmente la orientación del compañero Raúl, de que lo que acordemos no puede convertirse nunca más en un papel que duerma el sueño eterno en la gaveta de un buró.

Lo que aprobó el Congreso del Partido es también compromiso para todos los niveles y especialmente para los centros de producción o servicios, que es donde se materializan las decisiones adoptadas.

Hay que romper definitivamente la mentalidad de la inercia, esa que conduce a sentarse a esperar mirando para arriba; a pensar primero en lo que falta o sería bueno tener, antes de evaluar con objetividad cuanto más puede hacerse con lo disponible.

La dirección del país continúa dando prioridad al cumplimiento del plan de la economía y a la producción de alimentos, bajo las graves consecuencias que produce el incremento de sus precios en el mercado internacional.

Se ha avanzado en la entrega de tierras ociosas en usufructo, al amparo del Decreto-Ley No. 259 del 2008, y aunque ya se aprecia en no pocos lugares un impacto positivo en la elevación de los resultados productivos, tenemos que encarar resueltamente las limitaciones que afectan su total implementación. Todavía hay empresas y formas productivas que no declaran toda la tierra ociosa o deficientemente explotada que tienen, a lo que se añade la demora en la ejecución de los trámites para proceder a la entrega de las mismas. Por otra parte, algunos de los que ya las recibieron tienen morosidad en ponerlas en producción, y también está faltando atención y capacitación a los nuevos usufructuarios por las entidades de la Agricultura y por la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP).

En general, quedan muchas reservas por explotar en la producción agropecuaria. No siempre se siembra en el momento más oportuno, lo cual no está vinculado en todos los casos a falta de recursos o no recibirlos a tiempo. Persisten debilidades en el proceso de contratación y comercialización de las producciones. A estos temas, que discutimos con fuerza en las asambleas provinciales del Partido que culminaron hace unos días, les seguiremos prestando la máxima atención.

En nuestro actuar cotidiano debemos convertir en realidad lo expresado por el compañero Raúl en las conclusiones del VI Congreso del Partido, cito:

“Para alcanzar el éxito en esta cuestión estratégica y en las demás, es preciso que de inmediato nos concentremos en hacer cumplir los acuerdos de este Congreso, bajo un denominador común en nuestra conducta: el orden, la disciplina y la exigencia”. Hasta aquí sus palabras.

No podemos sentirnos satisfechos hasta sumar a cada trabajador y dirigente administrativo al combate por la eficiencia económica; la organización y exigencia sistemáticos; contra la indisciplina social y laboral, la deficiente contabilidad, el mal aprovechamiento de los recursos, las actitudes burocráticas generadoras de rutina, indolencia o esquematismo y contra procedimientos absurdos que nada tienen que ver con el socialismo.

No ignoramos la falta de determinados recursos o la existencia de problemas organizativos ajenos al centro laboral, que afectan directa o indirectamente el esfuerzo de sus trabajadores y cuadros administrativos, pero el hecho de que algunos colectivos laborales obtengan resultados muy superiores a otros, a pesar de actuar en escenarios similares, demuestran de manera palpable cuantas reservas aún no se explotan convenientemente.

En la batalla económica que libramos es imprescindible la eliminación del derroche y los gastos superfluos. Ahorrar, trabajar con la máxima racionalidad posible de fuerzas y recursos es una necesidad imperiosa en todos los sectores. Eso depende de cada uno de nosotros. Un pueblo culto, educado y organizado como este, que se enfrenta desde hace más de cincuenta años al bloqueo más prolongado de la historia, tiene que sacar el máximo a los recursos con que cuenta.

A la par con las medidas que se vienen adoptando por el Gobierno, se ha estado trabajando, desde el Partido, con el objetivo de controlar, impulsar y exigir el cumplimiento de los Lineamientos; en delimitar sus funciones de las que corresponden a las administraciones; en conocer los problemas en cada lugar, para alertar oportunamente, con argumentos sólidos, y eliminar lo que afecte la buena marcha del plan de la economía y el cumplimiento de los acuerdos alcanzados.

Sobre todo esto discutimos en las asambleas provinciales y en los Plenos ampliados de los comités municipales del Partido, recién realizados. También se ha hecho en reuniones de secretarios generales de las organizaciones de base y se está desarrollando el proceso en los núcleos de los centros de trabajo. Dentro de unos días efectuaremos un Pleno del Comité Central, que dará continuidad, como acordó el Congreso, al análisis de estos temas.

Simultáneamente, estamos trabajando en la elaboración de los documentos que serán discutidos en la Conferencia Nacional del Partido, de la que apenas nos separan seis meses. Si bien el Congreso se dedicó al análisis de la economía, en la Conferencia abordaremos los cambios que tenemos que hacer en los métodos y estilo de trabajo del Partido, para precisar y consolidar su papel de vanguardia organizada de la Revolución Cubana y fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado, para fortalecer la democracia interna y hacer su labor más dinámica y consecuente con los cambios y transformaciones que experimenta nuestra sociedad. Vamos a tratar la política de cuadros y a revisar los conceptos y los métodos con los que nos relacionamos, con la UJC y las organizaciones de masas. Precisaremos, además, el papel del Partido en la dirección y el control sistemático del proceso de actualización del modelo económico y de la marcha de la economía. Como parte de esto último, proyectaremos el trabajo de nuestra organización política de manera que se dejen atrás prejuicios hacia el sector no estatal de la economía.

Como se acordó en el Congreso, los documentos que serán sometidos a la Conferencia Nacional se debatirán previamente por los militantes y los organismos de dirección del Partido y también, según corresponda, por las estructuras de dirección de la UJC y las organizaciones de masas en sus diferentes niveles.

Al pueblo le hablamos claro. Puede tener la seguridad de que vamos, como se ha dicho, “sin prisas, pero sin pausas”. Se trabaja sistemáticamente, siguiendo la línea trazada, y de una manera integral, porque no estamos poniendo parches ni improvisando, sino buscando soluciones definitivas a viejos problemas. Con pies y oídos bien puestos sobre la tierra, muy atentos a la opinión de la gente, listos para rectificar sobre la marcha, ajustar el ritmo y adoptar nuevas decisiones.

Al cumplirse dos siglos del inicio de la gesta independentista en el continente americano, baten con mayor fuerza aires de autodeterminación y justicia social.

La Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América (ALBA) se fortalece y ya constituye una prueba fehaciente de cuánto podemos hacer promoviendo lo mucho que nos une con respeto absoluto a la soberanía de cada país.

Continúa el avance de las fuerzas progresistas en el hemisferio. Ejemplo de ello es la próxima toma de posesión, el 28 de julio, de Ollanta Humala como Presidente de Perú, quien enarbola un programa nacionalista y de mayor equidad en la distribución de la riqueza. Cuba le desea éxitos en ese empeño tan necesario a un pueblo hermano.

Compañeras y compañeros:

La batalla de hoy tiene un frente decisivo en el combate cotidiano y sin tregua contra nuestros propios errores y deficiencias.

Contamos con lo básico para lograr el despegue paulatino de la economía nacional: un pueblo preparado y dispuesto y al menos con los recursos imprescindibles, en primer lugar con la tierra, que estamos aún lejos de explotar siquiera satisfactoriamente.

Estamos conscientes que, además de las limitaciones materiales, requiere tiempo cambiar la forma de pensar de las personas, única vía para variar su modo de actuar.

Los dirigentes políticos o administrativos debemos estar conscientes de que antes de hablar, se debe escuchar con atención y sobre todo tener en cuenta lo que dicen los demás, no solo en las reuniones sino conversando individualmente con los compañeros, sin que nadie se crea dueño de la verdad absoluta.

Antes de exhortar a emprender una tarea, es necesario informar todo lo referente a la misma y explicar las razones que la hacen necesaria, hasta que así lo comprendan todos o al menos la mayoría de los que deben ejecutarla. Y para lograrlo resulta primordial predicar con el ejemplo.

Fidel, hace ya once años, nos llamó a cambiar todo lo que debe ser cambiado, y ratificó, en su Reflexión del pasado 17 de abril, la importancia de observar ese principio por las nuevas generaciones de revolucionarios, con la convicción de que lo único que no variará jamás, es nuestra decisión de construir y defender el socialismo, que en esencia, dicho con sus palabras: “Es también el arte de realizar lo imposible: construir y llevar a cabo la Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes, y defenderla durante medio siglo de la más poderosa potencia que jamás existió”, fin de la cita.

Estamos seguros de que el pueblo de esta provincia seguirá combatiendo, junto al resto de los cubanos, con el mismo brío y fervor patriótico que asombró a Cuba y al mundo aquel 26 de julio de 1953 y unidos, junto a Fidel, a Raúl y a nuestro Partido, una vez más ¡Venceremos!

¡Gloria eterna a los mártires del 26 de Julio!

¡Viva la Revolución!

¡Viva el Socialismo!

Gracias

http://www.cubadebate.cu/noticias/2011/07/26/discurso-machado-ventura-en-ciego-de-avila-no-variara-jamas-nuestra-decision-de-construir-el-socialismo-audio-y-fotos/

Discurso de Jorge Luis Tapia: “En Ciego de Ávila no habrá descanso”




http://youtu.be/3HgwaZ4XDg0

Discurso de Jorge Luis Tapia, primer secretario del Partido Comunista de Cuba en Ciego de Ávila.

Compañero Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros:

Dirigentes de la Revolución:

Protagonistas del 26 de Julio de 1953:

Invitados:

Compatriotas:

El 26 de Julio es una fecha de jubiloso entusiasmo revolucionario y de firme compromiso patriótico. Este histórico día de 1953 se realizó la carga definitiva reclamada por Villena y se multiplicó el grito libertario del Padre de la Patria, el 10 de Octubre de 1868 y de José Martí, el Apóstol de nuestra independencia, el 24 de Febrero de 1895, cuando un grupo de jóvenes valerosos y profundos, se lanzaron contra los muros y los soldados de los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, bajo la dirección de Fidel Castro, convertido desde entonces en un coloso de la libertad y de las causas más nobles de los pobres de la tierra. Aquella victoria de las ideas nos condujo al Primero de Enero de 1959 y con el Triunfo de la Revolución a la dignidad plena de los cubanos.

Para los avileños, haber alcanzado la sede del acto por el histórico Día de la Rebeldía Nacional, constituye un estímulo moral y un compromiso en la lucha por el perfeccionamiento del socialismo, como única alternativa de justicia social.

Los hijos de la tierra de los hermanos Gómez Cardoso seremos fieles y eternos soldados de las ideas de nuestro Comandante en Jefe, del General de Ejército y del Partido Comunista de Cuba, cuya autoridad moral ante el pueblo los han convertido en los guías invictos de la Revolución.

El éxito alcanzado por el pueblo tiene una connotación especial, pues ha ocurrido en el año del VI Congreso del Partido, cuyo centro de análisis fue la batalla por la eficiencia económica, el uso racional de los recursos, la reducción de importaciones y el aumento de nuestras exportaciones, para lograr la soberanía alimentaria, preservar las conquistas alcanzadas y garantizar la continuidad histórica de la Revolución.

El 2010 constituyó un año de impulso a las tareas económicas y sociales en el territorio. La producción mercantil se sobrecumplió. La productividad del trabajo creció con respecto al año anterior y permitió una positiva correlación con el salario medio.

Se logró un superávit de más de 60 millones en la gestión económica, condicionado por el incremento de los ingresos y la disminución de los gastos, pero existen potencialidades para el uso más eficiente del presupuesto y la prestación de un mejor servicio.

La provincia tiene más de 13 mil trabajadores por cuenta propia, lo que constituye la incorporación de un número significativo de desvinculados a la actividad laboral y forma parte del perfeccionamiento de nuestro modelo económico.

La agricultura ha mejorado sus planes de siembra y de producción. Se ha entregado tierra a más de 8 mil usufructuarios, lo que ha permitido convertir 87 mil hectáreas de tierras ociosas en productivas, ello representa el 58 % de este fondo. La producción de huevos alcanzó 117 millones de unidades y se incrementó la producción de leche. La agricultura urbana y suburbana avanzó, así como los programas de siembra de frutales.

Se trabaja para sistematizar la atención cultural a los cultivos, el uso adecuado de productos biológicos y fertilizantes orgánicos, la obtención de semillas de alta calidad, la tracción animal y la vinculación del hombre al área, premisas indispensables en el empeño por aumentar la producción de alimentos para el pueblo.

Se ha trabajado en el mejoramiento de los viales y del abastecimiento de agua a la población. Una nueva infraestructura de centros y lugares apropiados para la recreación sana, el entretenimiento y la elevación de la cultura del pueblo trabajador se ha creado.

El orden, la disciplina y la exigencia, son premisas cotidianas para cumplir los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, discutidos por todo el pueblo en una amplia y exclusiva demostración de democracia, definitivamente aprobados en el Congreso del Partido y convertidos, en lo adelante, en guía y acicate del modo de actuación de nuestros cuadros y de cada ciudadano.

Conscientes de que “la batalla económica constituye hoy, más que nunca, la tarea principal y el centro del trabajo político ideológico de los cuadros, porque de ella depende la sostenibilidad y preservación de nuestro sistema social” como nos dijera el compañero Raúl, los avileños concentramos los esfuerzos en tareas esenciales y sectores decisivos, sin descuidar ningún frente de trabajo.

La industria azucarera deberá mejorar sus indicadores de eficiencia para lograr, en la venidera campaña, el óptimo aprovechamiento del potencial de la caña, perfeccionar el sistema de reparaciones en función de disminuir el tiempo perdido por roturas evitables, asegurar la calidad de los mantenimientos, la capacitación de su potencial humano y la disciplina tecnológica, para realizar un aporte más significativo a la economía del país.

El sector turístico ha redoblado sus esfuerzos y es necesario cumplir con los ingresos planificados; debemos superar los problemas de carácter subjetivo, eliminar las dificultades en la comercialización de los hoteles, aplicar nuevas iniciativas en la actividad extra hotelera, aumentar las opciones, satisfacer las exigencias de los clientes y ser más profundos y objetivos en los análisis de los resultados económicos.

Los trabajadores de la salud pública, orgullo de la Revolución, genuinos exponentes del internacionalismo, se concentran en el mejoramiento de los servicios en la atención primaria, en la elevación de la eficiencia del método clínico, la profesionalidad del médico de la familia y el intercambio con el paciente, lo cual debe seguir mejorando. La reparación y remodelación de hospitales, policlínicos, hogares de ancianos y la reapertura de más de 100 consultorios del médico de la familia, proporcionan mejores condiciones para la atención a la salud de la población.

La educación, una de las conquistas más preciadas de nuestro pueblo, debe insistir en la formación adecuada de los maestros, en la calidad del proceso educativo, en la preparación vocacional y la orientación profesional, y en la vinculación de la escuela con la familia, para seguir forjándole hijos dignos a la Patria siempre agradecida.

Desde la tierra en que se integró el Ejército Invasor de la Guerra Necesaria, dirigido por Gómez y Maceo, continuaremos exigiendo el retorno de nuestros Cinco Héroes prisioneros del imperio, injustamente encarcelados por luchar contra el terrorismo para salvar vidas inocentes.

Felicitamos a las provincias de Villa Clara y Cienfuegos, destacadas en la emulación para obtener la sede del acto por la efeméride moncadista y en especial a nuestro querido pueblo avileño.

Compatriotas, estos son nuevos retos, son complejos, pero no imposibles de vencer, porque no hay tarea que nuestro pueblo, noble y heroico, no pueda cumplir bajo la conducción de sus líderes y nuestro Partido, la historia ha sido muy elocuente, en Ciego de Ávila no habrá descanso, trabajaremos sin perder un día, “porque el día que no haya combate será un día perdido o mal empleado”.

¡Vivan los héroes del 26 de Julio!

¡Viva el Partido Comunista de Cuba!

¡Viva Fidel!

¡Viva Raúl!

¡Patria o Muerte!

¡Venceremos!

En fotos, el 26 de Julio en Ciego de Ávila

El presidente de Cuba, Raúl Castro, encabezó hoy en Ciego de Ávila el acto central por el “Día de la Rebeldía Nacional”, con el que se conmemora el 58 aniversario del asalto al cuartel de Moncada.

Raúl presidió la celebración, a la que también asisten el vicepresidente primero del Gobierno y segundo secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC), José Ramón Machado Ventura, así como otros miembros del gobierno y dirigentes del partido.

Al inicio del acto, se leyó un mensaje del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en el que exaltó la conmemoración del alzamiento contra el Moncada que lideró Fidel Castro y lo calificó como “una de las gestas más paradigmáticas de América”.

Raúl en Ciego de Ávila. Foto: Ismael Francisco
Foto: Ismael Francisco
Foto: Ismael Francisco
Foto: Ismael Francisco
Foto: Ismael Francisco
Raúl y Machado Ventura en Ciego de Ávila. Foto: Ismael Francisco
José Ramón Machado Ventura en Ciego de Ávila. Foto: Ismael Francisco
Foto: Ismael Francisco
Foto: Ismael Francisco

Tomado de Cubadebate

Cuba: Gota de agua en el espejismo


Gota de agua en el espejismo

Cuba es gota de agua en el espejismo,
Cuba es un David que venció a un Goliat,
Cuba le proclama al imperialismo
váyase al carajo al son del cha cha cha.

Cuba es un crisol de historias y razas,
una mulata, un blanco, un negro sabrosón,
Cuba a pesar de bloqueos y amenazas,
grita alto “¡Qué viva la REVOLUCIÓN!”

Cuba es un Fidel Castro y un Che Guevara,
un José Martí y un Camilo Cienfuegos,
una ola que crece y que no se para

que no se rinde con lloros o ruegos,
un Granma, un mes de julio en Santa Clara,
unas gafas que dan vista a los ciegos.

Autor Cuervo Taboada

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