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viernes, 10 de abril de 2015

¿Una provocación más, o, la creación premeditada de un escenario contra la participación de Cuba en la VII Cumbre de las Américas?


Por  Lohania Aruca Alonso*



     La desfachatez de lo ocurrido en la inauguración del Foro de la Sociedad Civil contra la delegación cubana –la exclusión una parte de los delegados o, la demora injustificada de la acreditación de otros- mientras que se admitía a mercenarios de la calaña moral del terrorista [1] Félix Rodríguez Mendigutía, directa y reconocidamente implicado en el asesinato del comandante Ernesto (Che) Guevara en Bolivia, indica algo más que una grosera provocación.
     Evidentemente, un oculto y tenebroso “juego” político, es respaldado por la Organización de Estados Americanos (OEA), de la cual Cuba no forma parte hasta hoy; aunque la medida de expulsión impuesta a nuestro país en 1962 [2] fue derogada en el 2005, a solicitud de varios estados latinoamericanos [3].
     Precisamente, la clave de este “juego” va saliendo a la luz, poco a poco,  en la medida en que esos hechos indignantes se suceden, en los días previos a la reunión de los presidentes de los 35 estados de las dos Américas y el Caribe en Panamá.
     ¿Qué está pasando? ¿Es que se ha preparado un escenario político y mediático encaminado a anular, o a neutralizar el efecto histórico de la asistencia de Cuba Socialista a esta trascendental reunión?
     Recordemos algunas ideas expuestas por el presidente Obama en su discurso del 17 de diciembre de 2014, cuando sorprendió a muchos con el anuncio de su “cambio de táctica” en relación con la República de Cuba – nunca hacia la Revolución cubana- y la propuesta del restablecimiento de vínculos diplomáticos entre ambas naciones.
     La prioridad de las acciones en que se realizaría el “cambio” era el siguiente,  cito literalmente al Señor Obama, resaltando el tono imperial de sus órdenes:
     Primero, le he dado instrucciones al Secretario Kerry para que comience de inmediato las discusiones con Cuba a fin de restablecer las relaciones diplomáticas que han permanecido interrumpidas desde el mes de enero de 1961.
      Y a continuación añadía otra orden perentoria: […] “los Estados Unidos restablecerán una embajada en La Habana y funcionarios de alto nivel visitarán Cuba.
      Como se conoce, ya corre la primera quincena de abril, se han celebrado tres rondas de conversaciones entre las delegaciones diplomáticas de alto nivel cubana y estadounidense, pero todavía no se ha logrado llegar al punto mínimo posible para la reapertura de las Embajadas en Washington y La Habana, respectivamente.
     Las premisas básicas expuestas por los representantes de Cuba, dirigidas a hacer efectivo el mismo nivel de igualdad y soberanía entre ambos estados independientes,  aún no se han cumplimentado: exclusión de nuestro país de la lista de estados patrocinadores del terrorismo; atenuación de las medidas del bloqueo económico, comercial y financiero, utilizando los poderes que detenta el Presidente para ello, y el cierre de la Base Naval de los EE. UU. impuesta contra la voluntad de Cuba en el territorio cubano de Guantánamo.
    Segundo, le he dado instrucciones al Secretario Kerry para que revise la designación de Cuba como estado patrocinador del terrorismo. Esta revisión se hará conforme a los hechos y la ley.
     Solamente ayer, 8 de abril del 2015, fue anunciada la recomendación de la exclusión de Cuba de la mentada lista por parte del Departamento de Estado al presidente Obama, que por cierta coincidencia se encuentra fuera de los EE. UU.,  realizando una visita oficial a Jamaica. El propio Obama anunció que esa recomendación debe ser aprobada o no, por él, y posteriormente sería trasladada al Congreso, que tendrá un plazo de 45 días para pronunciarse sobre tal cuestión.
 Es decir, posiblemente demore alrededor de 60 días (dos meses, hasta fines de mayo, si lo miramos optimistamente) la respuesta definitiva, que es una clave importantísima en el proceso de reapertura de la Embajada cubana en Washington. La actual Oficina de Intereses de Cuba en Washington hace más de un año no cuenta con medios financieros para operar regularmente y llevar a cabo sus funciones.
Tercero, estamos dando pasos para incrementar los viajes, el comercio y el flujo de información hacia y desde Cuba. Esto tiene que ver fundamentalmente con la libertad y la apertura y también es expresión de mi confianza en el poder del compromiso pueblo a pueblo.
     Este es el aspecto que tal vez se ha movido con mayor dinamismo, debido justamente, al interés de las empresas privadas estadounidenses y de sus representantes en el Congreso, algunos de los cuales ya han visitado a Cuba en más de una ocasión y han presentado proyectos que viabilicen una mayor libertad de comercio.
Por último, vale la pena referirnos a las palabras de Obama en cuanto a la relación entre el “cambio” anunciado de su política y la invitación a Cuba para participar en la VII Cumbre de las Américas, cito:
Finalmente, el cambio de nuestra política hacia Cuba se produce en un momento de renovado liderazgo en las Américas. El próximo mes de abril estaremos preparados [se supone que “estaremos preparados” tiene que ver con las ordenes primera, segunda y tercera que hemos citado con anterioridad] para que Cuba se una a otras naciones del hemisferio. Pero insistiremos en que la sociedad civil se nos una para que sean los ciudadanos, y no solo los líderes, los que conformen nuestro futuro.
     Cabe hacer una reflexión y dos preguntas: A partir del presente día 9 de abril, y de los hechos que se han acumulado hasta hoy, incluyendo la orden ejecutiva contra la República Bolivariana de Venezuela, ¿cuál es el futuro “nuestro” que el presidente Obama esperaba que se conformaría en la VII Cumbre de las Américas - y con posterioridad a este magno acontecimiento intercontinental-  por la sociedad civil?
¿A qué sociedad civil se refería entonces el Señor Obama, en el caso de Cuba, si ahora se ha acreditado como tal a un conjunto de mercenarios y reconocidos delincuentes, en lugar de los legítimos representantes de nuestra auténtica sociedad civil seleccionados y enviados desde Cuba?
           No puedo resistirme al sentimiento de desconfianza como ciudadana cubana ante las realidades que se han ido concretando a lo largo de los días, semanas y meses transcurridos en el 2015. Añado una cita final del discurso del 17 de diciembre:
      Y exhorto a todos mis colegas líderes a que le den sentido al compromiso con la democracia y los derechos humanos, que es la esencia de la Carta Interamericana [OEA]. Dejemos atrás el legado de la colonización y del comunismo, la tiranía de los carteles de la droga, los dictadores y las farsas electorales.
(Impresionante resumen histórico de sus fechorías contra Nuestra América.)
      Un futuro de más paz, seguridad y desarrollo democrático es posible si trabajamos unidos, no para mantener el poder [interpreto yo, la “hegemonía”] no para proteger los intereses creados, sino para promover los sueños de nuestros ciudadanos.
     Palabras todas que inducen a lecturas dobles, y que se deben tener bien presentes en los días inmediatos. Porque, además de hablar en más de un idioma, nunca es fácil desentrañar el sutil y muy retorcido “juego” del imperio. ¡No dejemos que nos sorprendan con las trampas de su ajedrez neocolonialista!

La Habana, jueves, 09 de abril de 2015.
Notas
[1] Las palabras resaltadas en negritas se deben a la autora de este artículo. L. A. A.
[2] Por órdenes de Estados Unidos, Cuba fue expulsada de participar en la organización; esta decisión fue tomada mediante la Resolución VI, adoptada en la octava cumbre en Punta del Este (Uruguay), el 31 de enero de 1962. Motivo aducido: la adhesión al marxismo-leninismo es incompatible con el sistema interamericano y que el alineamiento de tal gobierno con el bloque comunista [U rompía la unidad y solidaridad continental
[3] “El 3 de junio de 2009 en la XIX Asamblea General de la OEA, realizada en San Pedro Sula (Honduras), con el apoyo de Bolivia, Ecuador, Honduras, Nicaragua y Venezuela, se logra un acuerdo entre los cancilleres de los países integrantes de la OEA en la llamada Comisión General, presidida por el canciller canadiense Lawrence Cannon, para la re inclusión de Cuba en la entidad. Este acuerdo no integra a Cuba automáticamente a la OEA, sino que deroga en su primer artículo la resolución de 1962 que determinó su suspensión y establece en su artículo segundo la vía para la participación de Cuba. Este habría de constituir un diálogo iniciado por este país con la organización en conformidad con las «prácticas, principios y propósitos» de la OEA.”

*Cubana. Periodista e investigadora histórica y cultural. Licenciada en Historia, con especialidad en Urbanismo. Máster en Ciencias Estudios sobre América Latina, el Caribe y Cuba Miembro de la UNEAC, la Unión de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción y la UPEC. Cumplió tareas como funcionaria del Servicio Exterior del MINREX en Cuba
La imagen, tomada de las redes sociales, es una modificación del logo de la Cumbre [N. del E.]

martes, 8 de mayo de 2012

Nuevamente se me prohíbe subir a un avión... ¿Y la soberanía de España?

Verdaderamente, el cinismo y la prepotencia imperial, no tienen coto... por segunda vez a un periodista (por cierto, al buscarlo en google, su nombre aparece una vez solo y en segundo lugar con el agregado de la palabra "farc"...) cuya única "peligrosidad" es estar al lado de la verdad y la justicia, se le prohibe ¡¡sobrevolar!! el territorio yanqui!!  No ya desembarcar si no simplemente sobrevolar el sagrado "paraíso"... mientras cobijan y aúpan a un verdadero terrorista: Posada Carriles

Nuevamente se me prohíbe subir a un avión... ¿Y la soberanía de España?
Por Hernando Calvo Ospina*


El domingo 6 de mayo pasado, al registrarme en el aeropuerto de Paris me dijeron que había un problema informático con el vuelo de Air Europa, que cubría Madrid-La Habana. Por tanto, apenas llegara a la capital española se me entregaría la tarjeta para abordar.

Llegué al aeropuerto de Madrid, Terminal 3. Fui al punto de información de Air Europa. Ahí, después de una llamada, me dijeron que debía ir hasta la Terminal 1, donde me darían la tarjeta. Caminé hasta allá. Me presenté a una taquilla. Me enviaron donde una joven, la cual realizó dos llamadas. Faltaban 40 minutos para las tres de la tarde. El mismo tiempo para que el avión partiera. Al insistirle a la mujer por mi tarjeta de embarque, me dijo que yo debía “esperar a la persona de la embajada”. Extrañado, le pregunté que cuál persona, de qué embajada. Sin mirarme y sin amabilidad, me repitió que debía esperar “a la persona de la embajada”. Esperé.

Al fin la vi llegar con un hombre alto, de lentes, un poco grueso, trigueño, con más de cincuenta años. Me dijo, él, en voz baja, que le permitiera el pasaporte. Al creerlo parte de Air Europa se lo entregué. Pero inmediatamente noté que tenía acento latino, y le pregunté: “¿quién es usted? ¿Se puede identificar?”. Me mostró rápidamente un carnet que llevaba agarrado en la cintura, pero que una especie de chaqueta escondía. El nombre que me dio era castellano. “Soy de la embajada de Estados Unidos de América”, me precisó.

Sorprendido ante esa frase, le dije que me devolviera mi documento porque él no tenía ese derecho estando en España. Con una voz calmada, me pidió el favor de no discutirle, o hacerle un escándalo porque yo podía crearme un problema innecesario. La mujer de Air Europa se había retirado desde un comienzo.

Sabiendo en qué arena me estaba moviendo, lo dejé ver y re-ver mi pasaporte. Se hizo aparte, llamó y, en inglés, dio mis datos. Luego, amablemente, me llamó para preguntarme en donde estaba mi pasaporte colombiano. Le respondí que hacía 30 años no viajaba con un documento de mi país de origen. Y que si ese documento que tenía en sus manos era francés, era porque Francia me lo había otorgado. Seguidamente quiso saber cuántos años tenía de casado, el nombre de mi esposa e hijos. Le contesté, con mucha cortesía, que él no tenía autoridad para que yo le respondiera eso. Que no se olvidara que él estaba en España. Y que lo mejor era que llamara a su embajada en París, donde sabían más de mi vida que yo mismo.

Después de hablar otros minutos más por teléfono, escribir algo en el mismo, y hacer anotaciones en un viejo cuaderno, vino hacia mí. Poniendo cara de apenado, me dijo que no podía irme en ese vuelo porque el avión sobrevolaría, por unos minutos, territorio estadounidense. Y yo estaba “en una lista de personas peligrosas para la seguridad de su país". Sencillamente, y con una sonrisa, le agradecí la información y hasta la decisión. Aunque poco de novedosas tenían. (1)

Quise preguntarle por qué su gran imperio siente temor ante mí, un simple periodista y escritor, cuando ni una escopeta de caza sé manejar y le tengo temor al estallido de un “buscapiés”. Pero preferí volverlo a mirar a los ojos y seguir con mi sonrisa en los labios. ¡El no podía imaginar cómo su gobierno me hace sentir de importante!

Seguidamente, con gentileza, me preguntó si yo tenía una tarjeta de presentación para que se la diera. Le respondí que no tenía problema para ello, pues ya se la había entregado a colegas suyos en París. Y que, como esos colegas habían hecho, podía llamarme algún día para invitarme a tomar vino, y entre copas volverme a proponer de trabajar para su gobierno. “Me encanta conversar con ustedes. Aprendo mucho”, le dije antes de verlo partir como cualquier otro visitante de ese aeropuerto.

Después realicé los reclamos pertinentes a la empresa Air Europa, en particular para que se solucionara mi viaje a Cuba. Atónito, les escuché decir que era mi responsabilidad por ¡no saber el trayecto de ese vuelo! De nada sirvió decirles que en octubre 2011 no había tenido problema.

Uno de ellos me dijo, casi en confesión, que ese paso de “unos minutos” sobre el espacio estadounidense hacia Cuba, se había hecho por presión de Washington: así se obtenía la lista de pasajeros que iban a la Isla, en tiempo real.

Aunque traté de no demostrarlo, sentí rabia e impotencia. Más lo segundo. ¿Cómo era posible que un funcionario de la seguridad estadounidense pudiera pedirme el pasaporte, confiscármelo e interrogarme en pleno territorio español? ¿Quién le entregó ese derecho soberano? ¿Por qué no se envió a un aduanero o a un humilde agente de tránsito, pero de nacionalidad española?

Y, ¿por qué me dejaron ir hasta Madrid, cuando, muy seguramente, desde el momento que compré el pasaje, diez días antes, los servicios de seguridad de Estados Unidos y Francia supieron mi recorrido? Estoy casi convencido que ellos lo sabían: unos y otros me han dicho que mis teléfonos, computadoras y pasos, regularmente se escudriñan. Algunas veces lo he comprobado.

Durante el vuelo de regreso a Paris, pensé en mis tantas amistades españolas. Como son personas dignas, se asombrarán al saber de esto, pues no logran acostumbrarse a que la soberanía del país siga cayendo tan bajo.

Ah, y la única alternativa que me dejan para viajar a Cuba, desde Europa, es Cubana de Aviación. ¡Ahí tienen dignidad!

* Periodista y escritor colombiano residente en Francia. Colaborador de Le Monde Diplomatique.

Nota:

(1) "El día que Estados Unidos me prohibió sobrevolar su territorio". http://hcalvospina.free.fr/spip.php...


Enviado por su autor

Fuente original http://hcalvospina.free.fr/spip.php?article384
Imagen agregada RCBáez sobre foto Virgilio PONCE

jueves, 30 de junio de 2011

¿Y ahora qué dirá El Herald?

Los zopilotes agoreros del Herald siempre con sus papelazos!!
Video muestra a Chávez junto a Fidel al aire libre: ¿Y ahora qué dirá El Herald?
Publicado por Iroel Sánchez



http://www.youtube.com/watch?v=sztoKzBGHYM&feature=player_embedded




El pasado 25 de junio el diario de Miami El Nuevo Herald, citando “fuentes de inteligencia estadounidenses”, afirmaba que el presidente Hugo Chávez se encontraba en un “cuadro clínico crítico”.

Apenas tres días después de tan grave anuncio, televisoras de Cuba y Venezuela han mostrado a Chávez -que se recupera en la Isla de una intervención quirúrgica- caminando al aire libre junto al líder cubano Fidel Castro.

Si es verdad que la información publicada el 25 de junio se la dio la inteligencia norteamericana, hay que decir que de nada sirvió la “misión especial” para supervisar las actividades de inteligencia en Cuba y Venezuela que John D. Negroponte -Director Nacional de Inteligencia de Estados Unidos- anunciara en agosto de 2006, poco después de que Fidel comunicara al mundo las dificultades de salud que le impedían continuar al frente del gobierno cubano. Entonces, con un enorme aparato y sofisticados medios, no pudieron poner al tanto por adelantado al gobierno norteamericano de una información de su máximo interés sobre la salud de la persona que tantas veces intentaron asesinar.

Ahora, han tenido que volver a enterarse por el noticiero de la televisión cubana de lo que sus bien financiadas agencias no le han podido informar. La pena es que El Herald sea de los pocos que les siguen haciendo caso.


+Info
-Fidel y Chávez en imágenes de VTV; "Se está recuperando bien, está activo", confirma Izarra
-Fraternal encuentro entre Chávez y Fidel (+ Fotos)

lunes, 31 de mayo de 2010

FIDEL: El imperio y la droga

Reflexiones del Compañero FIDEL: El imperio y la droga

reflexionesfidelcubadebate.jpgCuando fui detenido en México por la Policía Federal de Seguridad, a la que por puro azar se le hicieron sospechosos algunos movimientos nuestros, a pesar de que los hacíamos con el máximo de cuidado para evitar el zarpazo de la mano asesina de Batista -como hizo Machado en México cuando el 10 de enero de 1929 sus agentes asesinaron a Julio Antonio Mella en la capital de ese país-, aquella pensó que se trataba de una de las organizaciones de contrabandistas que actuaban ilegalmente en la frontera de ese país pobre en sus intercambios comerciales con la poderosa potencia vecina, industrializada y rica.

No existía prácticamente en México el problema de la droga que se desató más tarde de forma abrumadora con su enorme carga de daños no sólo en ese país, sino también en el resto del continente.

Los países de Centro y Suramérica invierten incontables energías en la lucha contra la invasión del cultivo de la hoja de coca, dedicada a la producción de cocaína, una sustancia que se obtiene a través de componentes químicos muy agresivos y resulta tan dañina a la salud y a la mente humana.

Los gobiernos revolucionarios como los de la República Bolivariana de Venezuela y Bolivia se esfuerzan especialmente para frenar su avance, como lo hizo oportunamente Cuba.

Evo Morales hacía ya rato había proclamado el derecho de su pueblo a consumir té de coca, una excelente infusión tradicional de la milenaria cultura aymara-quechua. Prohibírsela es como decirles a los ingleses que no consuman el té, una sana costumbre importada por el Reino Unido desde el Asia, conquistada y colonizada por éste durante cientos de años.
“Coca no es cocaína”, fue la consigna de Evo.

Es curioso que el opio, sustancia que se extrae de la amapola lo mismo que la morfina, fruto de la conquista y el coloniaje extranjero en países como Afganistán, y que es sumamente dañino consumido directamente, fuera utilizado por los colonialistas ingleses como moneda que otro país de milenaria cultura, como China, debía aceptar a la fuerza en forma de pago por los sofisticados productos que Europa recibía de China y hasta entonces pagaba con monedas de plata. Suele citarse como ejemplo de aquella injusticia en las primeras décadas del siglo XIX que “un obrero chino que se volvía adicto gastaba dos tercios de su sueldo en opio y dejaba a su familia en la miseria”.

En el año 1839 el opio ya estaba al alcance de los obreros y campesinos chinos. La Reina Victoria I, del Reino Unido, impuso ese mismo año la Primera Guerra del Opio.

Comerciantes ingleses y norteamericanos con fuerte apoyo de la Corona inglesa, vieron la posibilidad de importantes intercambios y ganancias. Para esa fecha muchas de las grandes fortunas de Estados Unidos fueron basadas en aquel narcotráfico.

Hay que pedirle a la gran potencia apoyada en casi mil bases militares y siete flotas acompañadas de portaaviones nucleares y miles de aviones de combate con las cuales tiraniza al mundo, que nos explique cómo va a resolver el problema de las drogas.



firma-fidel.jpgFidel Castro Ruz
Mayo 30 de 2010
3 y 36   p.m.