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lunes, 29 de septiembre de 2014

Raúl Antonio Capote: Un espía de tercera generación

Por Jorge Wejebe Cobo*

En los inicios de la década de los ochenta del siglo pasado, mucho antes de que la CIA lo adoptara como colaborador, el intelectual cubano Raúl Capote era en su natal Cienfuegos un intranquilo líder de la organización de jóvenes creadores Hermanos Sainz, cuando toda forma artística le parecía útil para dar batalla contra la burocracia en la cultura y la sociedad.

Su pasión desde entonces era ser escritor y mientras lo lograba, se enfrentaba a reales o imaginarios molinos de viento que consideraba impedían la libre expresión de su generación. De esa manera, se hizo blanco de algunos funcionarios, quienes lo calificaban de hipercrítico, irrespetuoso y hasta de contrarrevolucionario.

Por las tareas de su cargo visitaba La Habana con regularidad y compartió también el clima de transgresión que prevalecía principalmente entre los jóvenes artistas de las artes plásticas, quienes recurrían a las formas menos convencionales para hacerse sentir en cualquier escenario.

En la sede de la UNEAC en la capital, fue interrumpida una conferencia de una sexóloga alemana por un joven artista cubierto desde la cabeza hasta los pies, con una capa rosada que imitaba un pene gigantesco, y con una bomba de agua manual, que atomizaba una intensa eyaculación sobre los sorprendidos participantes. .

En las avenidas de El Vedado tenían lugar las llamadas acciones plásticas, que consistían en especies de escenografías improvisadas que  trataban de hacer valer las más disímiles formas artísticas. Unos jóvenes practicaban envueltos en papel aluminio otros, amarrados a verjas, amordazados, con el cuerpo pintado interrumpían el tránsito y provocaban el escándalo.

Muchos transeúntes no entendían el por qué era transgredida su cotidianidad con propuestas del arte conceptual que tomaba la capital llevado por esos nuevos artistas plásticos, quienes consideraban esa era su contribución desde el arte,a los cambios en curso en el país, inmerso en un proceso de rectificación de errores y tendencias negativas

Era la forma en que cada uno interpretaba la frase de Fidel dicha en una reunión de jóvenes creadores por esos días, cuando, en respuesta a las inquietudes de algunos participantes, proclamó que era preferible exceso de libertad a que no existiera ninguna.

La iniciativa desbordó la capacidad de las instituciones culturales para dar cauce a esas tendencias de artistas críticos y de  diferenciar entre ideas genuinas y algunas expresiones extra culturales, que otros promovían en aquel río revuelto en que se convirtió el propósito de sacar las artes plásticas de las galerías e involucrarlas más en los procesos sociales.

La KGB y la CIA, patrones indeseables

Capote vivió ese contexto de irreverencia, se sumó con entusiasmo a las filas de los disconformes y así debió quedar registrado en su personalización por la sistemática indagación que la CIA hacía sobre el medio cultural cubano, en especial respecto a los jóvenes.

Para los analistas de esa agencia pudo ser similar lo que sucedía entre los jóvenes creadores en la Isla a la de los movimientos de protestas de sus iguales en la RDA, quienes decoraban el muro de Berlín con grafitis de consignas y dibujos contra el gobierno, en sintonía con la casi total oposición intelectual al socialismo real en la Europa Oriental y en la hoy extinta URSS.

Transcurrían los últimos años de la perestroika, del sistema soviético y para la mayoría de los observadores era lógico tener en cuenta esas experiencias  dentro del pronóstico del futuro de la Isla.

Pero aunque todos los caminos conducen a Roma, no tienen que ser necesariamente rectos. La CIA no abordó a Raúl Capote para iniciarlo en ninguna conspiración. Por esos años probablemente era  solo un criptónimo o un expediente más en las operaciones sobre Cuba.

Asimismo una práctica de la inteligencia estadounidense y sus aliados, durante más de medio siglo de guerra secreta contra el socialismo entonces ya derrotado en Europa, demostraba era innecesario y contraproducente  involucrar directamente a los servicios de inteligencia con los intelectuales.

La experiencia acumulada durante decenios indicaba que se podría enganchar a artistas y escritores en las estrategias de la CIA utilizando métodos indirectos de influencia sobre los llamados “objetivos”, mediante centenares de creaciones culturales, congresos y ONG fundadas para ese fin para acercarse a cualquier intelectual y personalidad en el mundo.

Por medio de esa intrincada red de fachadas, la CIA podía adquirir sus¨ ´blancos´´, caracterizar sus perfiles sicológicos, establecer sus fortalezas, ambiciones, defectos y diagnosticar el tratamiento a seguir para convencer o comprar conciencias o hacerlas adeptas a las iniciativas de los tanques pensantes estadounidenses, creyendo, en muchos casos de forma honesta, que defendían sus propias ideas, muy lejos de saber que estaban manipulados por métodos clandestinos, lo que era rechazados por muchos intelectuales liberales, para los cuales la KGB y la CIA eran por igual, patrones indeseables.

Tampoco se justificaba correr un riesgo con el cubano porque no calificaba en el perfil del clásico espía de la vieja escuela, no tenía acceso a información secreta, ni en su familia habían funcionarios importantes, ni altos oficiales, tampoco compartía la cama con ninguna mujer relacionada con personalidades relevantes de la política.

El papel que le deparó la CIA también sobrepasaría desempeñarse como un pasivo intelectual blanco de influencias, manejado a distancia por un operador del servicio secreto estadounidense, aunque su trabajo sobrepasaría la función de un espía implicado en el robo de información secreta y en entrevistas clandestinas para recoger y entregar mensajes secretos o buscar plantas de comunicación enmascaradas como piedras artificiales en carreteras y lugares apartados.

Esas ocupaciones fueron las tareas de más de treinta agentes  de la Estación de la CIA radicada en la Sección de Intereses de los EEUU en La Habana durante más de diez años, hasta que en el verano de 1987 se reveló por la televisión nacional, que trabajaban todos  para la contrainteligencia cubana.

Capote no vivió ningún percance propio de la novela negra en ese decenio y pasó de llevar el pelo largo, a ser un aplicado alumno del Instituto Pedagógico José Antonio Varona en La Habana.

Kelly Keiderling, su emocionante carrera

Pero con la derrota del socialismo soviético entre 1989-91, mucho había cambiado  en el escenario mundial y un destino diferente le esperaba a Raúl  Antonio Capote, el de ser pionero en la Isla de lo que pudiéramos calificar como la tercera variante del espionaje y la subversión  contra Cuba.

Ya para los inicios del nuevo siglo, Raúl Capote había culminado una novela critica, El Adversario, contratada y en proceso de edición en 2004 por una editorial puertorriqueña, interesada principalmente en escritores jóvenes cubanos.

Ahora el autor era conocido fuera de su país. Los servicios especiales estadounidenses lo habían distinguido lo suficiente para que funcionarios de la Sección de intereses de los EEUU en La Habana, iniciaran una relación que se extendió varios años en la que se relevaron una saga de diplomáticos de distintas características desde algunos con reales conocimientos culturales hasta otros que no escondían demasiado su condición de profesionales del espionaje.

Entre todos estos resaltó Kelly Keiderling Franz, una  atractiva funcionaria que vestía impecable, usaba las más selectas fragancias, tenía el don de convertir las conversaciones en tiempos agradables para sus invitados y se diferenciaba de sus colegas en La Habana por la intensidad con que vivía su profesión en la que no se permitirían demoras para  alcanzar el éxito ante de los cuarenta años de edad.

Le gustaba aparecer en escenarios diferentes en los que se desempeñaba. En una estancia en Afganistán  se hizo fotografiar en traje de faena militar, en el centro de otros uniformados, usando gafas Ray Ban, con una expresión grave  como si se adentrara en acciones peligrosas. Así debía sentirse, plena de adrenalina en otro país, esta vez en Venezuela en 2013, de donde fue expulsada por involucrase con la oposición en actividades ajenas a su condición de diplomática.

Kelly hizo una fluida relación con Capote y su familia y lo inició en su reclutamiento, gradualmente hasta tener la seguridad de que había cumplido con rigor su tarea de garantizar un nuevo colaborador al servicio de su gobierno.


A todos los espías y colaboradores de la CIA con quienes se relacionó  Raúl Antonio Capote y lo consideraron una ganancia para la agencia, les tuvo que impresionar su ecuanimidad y seguridad en sí mismo y la economía de gesticulaciones en sus conversaciones en armonía con su apariencia de oso noble, bien plantado, con sus más de 6 pies y casi 100 kilogramos de peso. Solía oír con paciencia, no escondía sus opiniones críticas y defendía sus ideas sin el servilismo y dependencia que para algunos imponía el poder que representaban sus interlocutores norteamericanos, aunque también  se proyectaba como un convencido de los valores originales de la democracia estadunidense.

El prospecto de la CIA aguardó pacientemente que la inteligencia norteamericana tocara a su puerta y sus expectativas se sobrepasaron con creces en años posteriores.

El hombre de la gorra que  vino con la noche

Un misterioso personaje visitó la casa de Capote de improviso en el verano de 2004. Era alto, entrado en los sesenta, pero las carreras diarias, el peso exacto y la gorra de los yanquis de New York algo gastada que cubría su media calvicie, le daban un aire juvenil. Se presentó como oficial del gobierno estadounidense y profundizó lo que habían comenzado sus colegas de La Sección de Intereses en La Habana antes de perderse por donde había venido en la oscuridad de la noche del Vedado habanero.

El enviado comprometió al cubano para liderar el llamado proyecto Génesis y organizar así una institución cultural con jóvenes profesionales escogidos por él y aprobados por ellos. El primer paso sería constituir la Agencia Literaria Online para agrupar a todos los escritores que quisieran ser representados, sin exclusiones de ningún tipo, con lo cual se debilitaría todo el trabajo institucional sobre el sector.

Génesis tendría como objetivo fundamental emerger como núcleo de una futura oposición política al gobierno cubano durante etapas de crisis, ante cambios políticos por la desaparición de Fidel, Raúl u otros acontecimientos que abrieran el país a cambios del sistema político.

El propio Capote escribió años después (…) “Esta organización fue definida como una fundación para el “día después”, un tanque pensamiento que cumpliría un sinnúmero de misiones para impedir el relevo generacional de la Revolución, su continuidad histórica e imposibilitar que en Cuba se pudiera repetir en el futuro un proceso revolucionario, socialista y antiimperialista.”

Precisó además: “ La Fundación génesis con la maquinaria bien engrasada, con dirigentes y activistas bien entrenados, con redes bien construidas, con una estructura sólida y vías de financiamiento bien establecidas, saldría a la luz pública como una ONG nacida en el medio universitario cubano, integrada por jóvenes estudiantes y profesores, con un dominio pleno de las principales organizaciones juveniles de la universidad, con relaciones con la comunidad, de inmediato recibiría el apoyo del gobierno de los Estados Unidos y de las fundaciones, organizaciones e instituciones a su servicio”. [Ver en ] http://www.tricontinental.cu/index.php/asia/1114-la-guerra-cultural-de-la-cia-contra-la-juventud-cubana ]

Una “revolución de colores” y sus futuros líderes de “Génesis”

Esos planes perseguían reproducir en la Isla el desmontaje del socialismo en la URSS y Europa del Este, pero en una versión perfeccionada y sin la improvisación a que fueron obligadas las agencias oficiales estadounidenses y su comunidad de inteligencia ante la caída en tiempo record del llamado socialismo real.

Era la versión cubana del inicio de una “Revolución de Colores”, estrategia aplicada en la etapa post soviética, para subvertir y liquidar gobiernos incómodos para los EEUU, utilizando supuestos métodos de lucha no violenta y políticos que llevaran al poder a aliados de Norteamérica.

Fue el programa Génesis lo que más se acercó a repetir un diseño de  gobierno provisional en el exilio como se organizó durante la invasión de Playa Girón en 1961,integrado por dirigentes de organizaciones contrarrevolucionarias que respondían a la CIA y esperaron en una base militar norteamericana irrumpir en suelo cubano como autoridad, también un “día después” por la vía del esperado éxito militar de la  malograda invasión.

Pero en la nueva situación, la derrota de la Revolución se pronosticó se produjera provocada por una crisis interna que podría abrir paso a una intervención humanitaria.

Ese momento pareció llegar el 31 de julio de 2006 cuando se anunció la grave enfermedad de Fidel Castro, y Capote se convirtió en una fuente de información importante sobre la reacción del pueblo, funcionarios y sector intelectual ante el acontecimiento para los diplomáticos estadounidenses en La Habana y  en Washington quienes no escondían la euforia y perfilaban los planes para un eventual crisis de ingobernabilidad en el país y de división de la dirección del país que consideraban inminente.

El joven intelectual cubano sería un líder cuando se desencadenara los  supuestos disturbios anti socialista en la Isla y fue seleccionado por los jefes de la Sección de Intereses y los servicios especiales estadounidenses para hacer una alocución para la TV, la Red y los corresponsales extranjeros en nombre de una supuesta oposición, y solicitar un proceso de transición para el desmontaje del Gobierno Revolucionario  e inclusive la intervención estadounidense.

Al parecer, los deseos y un exceso de imaginación les impidió a los promotores del falso liderazgo de Capote, realizar  un análisis objetivo del momento, y se apresuraron en preparar su alocución, para la cual necesitaban de fondo una Habana tomada militarmente por tropas y los tanques T-62 del ejército cubano, con alzamientos populares al estilo de la crisis rumana de 1989 o de Moscú durante el golpe de estado contra Gorbachov de 1990.

Pero esos acontecimientos eran imposibles de crear por los activos diplomáticos norteamericanos, ni tampoco simular en estudios de televisión, ni se podía engañar al mundo por mucha desinformación que se distribuyera, frente a la realidad de apoyo mayoritario del pueblo al gobierno y de dramática espera por el mejoramiento de la salud de Fidel.

Ser un líder de nuevo tipo en la transición cubana al capitalismo en el siglo XXI, era el papel deparado por la Agencia para su colaborador de nuevo tipo, un intelectual y no a un tradicional dirigente de la llamada oposición c/r,  solo que ese fue el mismo destino que la contrainteligencia cubana pronosticó para su colaborador y espero pacientemente le confiaran los estadounidenses al entonces  rebelde dirigente de los jóvenes creadores, Raúl Antonio Capote, su agente Daniel, quien jugó un papel importante para neutralizar los planes de desencadenar la subversión general en el país en el difícil verano del 2006 .

Tomado de Cuba es surtidor, blog del autor, periodista cubano
FOTO RCBáez Capote se dirige a jóvenes universitarios en el #BlogazoXCuba

viernes, 3 de enero de 2014

Los pájaros que dormían en su alma

 Una historia de ficción que bien pudiera ser real... una historia sobre Los Cinco y tantos otros cubanos que, como ellos, luchan por preservar nuestra soberanía, en las propias entrañas del monstruo:
Los pájaros que dormían en su alma
Por Omar Stainer Rivera Carbó* 

Todo sucedió de repente, como a veces ocurre en las películas. La ciudad se levantó distinta, quizás ya casi otoñal. Lo de distinta lo advertí en mi propia casa, al amanecer… ese amanecer que nunca podré olvidar.

Yo estaba remoloneando, como siempre. No se asomaba en mí el más mínimo atisbo de esas ganas que hacen falta para salir disparado de la cama, sobre todo en otoño —aprendí hace muy poco que existen cuatro estaciones, siempre creí que había solo una, a lo sumo dos—.

Mi mamá dice que soy un vago como mi papá, y mi papá dice que soy un vago como mi abuelo —claro, el papá de mi mamá—. Y lo que dice mi abuelo mejor ni lo digo.

Lo de la pereza no es nuevo, y mi mamá sabe que el otoño es un pretexto. Pero de que antes era distinto, ella mismita que no lo puede negar… ella no lo niega. Un buen día no cedió a mis argumentos —dice que soy medio parlanchín, pero reconoce que tengo a quien salir— y se tumbó junto a mí en la cama, y me miró con la mirada reservada para las reuniones familiares, y muy rampante me dijo que hasta que yo no me levantara de la cama, ella tampoco lo haría. Así es mi mamá. ¡Pero qué digo, concentrémonos en aquel día!

Era sábado 12 de septiembre de 1998. La fecha la recuerdo por el cumple de mi abuelo —no el que dice mi papá que es el responsable de mi vagancia, sino el otro—. Y lo de sábado era muy fácil, pues era el único día que se me permitía remolonear unos minuticos más.

Mis padres se habían levantado bien temprano como de costumbre, pese a que la noche anterior habían llegado bien tarde de las reuniones a las que asiste mi papá. El momento en que se levantan es el preferido por mi papá para discutir con mi mamá, pero ese día no lo hicieron; razón más que suficiente para alarmarse y finalmente salir disparado de la cama.

Yo escuché el teléfono sonar. Con mi remoloneo y todo, ese maldito teléfono tiene un sonido que se te mete por debajo de la sábana como quien está decidido a sonar y sonar hasta que le hagan caso. A veces se me parece a mi mamá cuando intenta llamar la atención, a veces se me parece a mí, cuando hago lo mismo que mi mamá.

El caso es que el teléfono sonó. Y el teléfono casi nunca suena en ese horario; el teléfono casi nunca suena en ningún horario. El ring ring fastidioso era otra prueba de lo distinto del día.

Yo no sé ni quién llamó, ni mucho menos qué dijo, pero de lo que si estoy convencido es de que fue muy importante. Mis padres no habían tenido tiempo todavía de discutir, pero después de esa llamada salieron disparados hacia el televisor.

Lo más normal del mundo es prender la tele el sábado en la mañana, pero en mi casa eso es casi un sacrilegio. Mi mamá dice que no tiene tiempo porque tiene que pensar en la respuesta que dará a mi papá por sus reclamos matutinos, mientras mi papá me dice que mirar la televisión embrutece, especialmente en América —nunca entenderé por qué Estados Unidos es América—.

No sabía qué hacer. Hasta había perdido el sueño. Aunque no sabía lo que pasaba, estaba seguro de que tenía que ser algo muy importante. Al fin tomé una decisión, la única manera de averiguarlo era ponerme en pie de combate y “enfrentar la vida”, como le gusta decir a mi papá.

Por mucho que me empeñé, nada pude averiguar. Mis padres hablan y hablan hasta el cansancio, pero esa mañana solo miraban la tele. Ella, la tele, hablaba de otro escándalo de la ciudad. Eso lo supe por la fanfarria de los periodistas detrás de algo que no definía. Solo alcancé a escuchar que en la madrugada habían detenido como a diez personas por ser espías de Castro. ¿De Castro? ¿Por qué hablan tanto de Castro todo el tiempo?

Quizás por un momento de iluminación comprendí que era mejor no seguir insistiendo. Mis padres estaban imbuidos en un raro trance que si no fuera por su evidente carácter negativo, ya me gustaría repetir.

Entonces comienzo a atar cabos. Mis padres prendieron la tele después de que se produjo la llamada del ring ring insoportable. Eso quiero decir que alguien llamó para decir eso muy importante que estaban pasando por la televisión, pero ¿quién?

El estado de estupor no duró tanto, solo que el tiempo mientras transcurre el estupor parece que dura más. Sobrevino después un proceso de agitación, que en la medida que me era incomprensible, me corroboraba que el día sería diferente. El sábado 12 de septiembre de 1998 fue muy diferente.

Mi papá me dijo que hiciera una pequeña maleta, sin muchas cosas. Yo protesté, porque había quedado con unos amigos. Mi papá ripostó con el descubrimiento de la mentira, yo no tengo amigos. “Recoge algunas ropas, que visitaremos a tus abuelos”.

Era el día del cumple de mi abuelo, eso creo que ya lo había dicho. Pero desde que vinimos de Cuba, nunca la habíamos visitado en su cumpleaños. Al principio mi papá le mandaba un presente, unas pantuflas, una cremita para teñirse el pelo y que no se le vieran las canas, un disco de música vieja de la Sonora Matancera. Poco a poco, los regalos fueron desapareciendo; dice mi papá que por la situación económica, yo no estoy tan seguro. Si mi abuelo cumple años, lo llamábamos por teléfono.

Esa fue una de las cosas que tanto me intrigó de la llamada de ese día. El teléfono casi nunca suena. Parece que abuelo nos lo paga para que solo hablemos con él, una especie de egoísmo de la tercera edad supongo. Pues si no había más remedio, a New Jersey, o como a mi papá le gusta, a Nueva Yersy, para que suene cubano.

La verdad es que no había salido mucho de Miami, pero había aprendido que Miami quiere decir agua grande o agua dulce, aunque lo de dulce debe ser un truco publicitario. En eso pensaba mientras papá tomaba la Route 441.

De muchas maneras Miami se parece al lugar de donde vengo, pero al mismo tiempo, y de muchas otras maneras, también es diferente. Cuando pienso en que esta ciudad es 382 años más joven que de donde vengo, entonces caigo en la cuenta que desde este lado del Atlántico el tiempo corre más a prisa.

Ni qué decir, a mis abuelos casi les da un infarto cuando nos vieron. Lo más curioso es que mi papá le dijo que veníamos por un tiempo largo y que no sabía cuánto podía durar. Pero más curioso todavía fue que mami no protestó; a mami le da un poco de fastidio abuela, no lo dice, pero ni falta que hace.

Lo mejor de todo era la escuela, o sea, no ir a la escuela. Es posible que de repente mi papá creyera que la escuela también embrutece, en lo que estoy totalmente de acuerdo.

Las dinámicas eran raras. Mis padres se la pasaban cuchicheando y mi abuela los espiaba —nunca supe muy bien qué demonios quería decir esa palabra—. Otra cosa buena era que mis padres no discutían tanto, o por lo menos ahora lo hacían como entre dientes, en un susurro.

Las llamadas misteriosas continuaron. Alguna que otra vez el beeper de mi papá recibía algún mensaje y entonces él salía por un tiempo largo de la casa. Yo trataba de leerlos, pero nunca los entendía. A veces mi mamá lo acompañaba, a veces iba solo.

Un buen día, después de muchos días, mi papá llegó con una gran cantidad de periódicos. 

Eran viejos, no tantos, pero no correspondían al día que se estábamos viviendo.

Y yo, en mi nuevo oficio de espía, intentaba adivinar qué pasaba. Pero mi papá era cuidadoso. Siempre miraba para un lado y para el otro, incluso cuando hacía alguna llamada hablaba en voz muy baja, como entre cortada.

El único despiste que recuerdo de aquella etapa fue que dejó los periódicos sobre la mesa. Me pareció un detalle que no podía desaprovechar. Mi papá se había desaparecido de la casa y mi abuela y mi madre jugaban a entenderse.

Sabía que era el Nuevo Herald porque lo había visto mil veces antes. Mi papá en ocasiones es contradictorio. Lo he escuchado decir que ese periódico es una mierda, pero cada día lo compra. A veces pasaba largas horas leyendo, y yo intuía que buscaba algo en los anuncios, pero luego descubrí que hacía marcas con un lápiz en los obituarios.

Si estábamos más cerca de New York que de Miami, por qué mi padre no se traía a casa el New York Times, si a fin de cuentas, era una mierda igual, pero con más hojas.
…el FBI acusó el lunes ante la Corte Federal de Miami a un grupo de diez cubanos de trabajar como agentes del gobierno de Cuba, y de tener como objetivo la obtención de informes sobre instalaciones militares y grupos exiliados del sur de la Florida. (…) El caso, que recibió el número 98-3493 , y cuya acta de acusación consta de 27 páginas, divididas en 49 capítulos, marca un hito en la solapada guerra de inteligencia que durante cuatro décadas han sostenido los dos países.
No entendía bien. O si entendía, porque lo que estaba leyendo se relacionaba directamente con lo que habían visto mis padres esa mañana en la tele. Lo que no tenía ni pies ni cabeza para mí era la relación que ellos podrían tener con aquellos hechos.
Entre las evidencias presentadas por el FBI a la prensa, se encuentran tres computadoras de tipo laptop, radios receptores portátiles de onda corta, transmisores y scaners de onda corta, así como varias antenas, tanto de uso interior como exterior, y de automóvil.
Mi papá no sabe que yo los vi, pero en una ocasión él le mostró a mi mamá cómo sintonizar un radio muy pequeñito. Ese hecho me fue irrelevante, pero ahora que lo pienso, por qué papá daría clases a mi madre en la madrugada, por qué después guardarían el radio dentro de un libro que simulaba ser muy grueso, pero que realmente no tenía nada en su interior, por qué se habrían traído a la casa de abuela el dichoso radio minúsculo. Son tantos por qué… Por qué?

Ahora recuerdo otro asuntico que también me llamó la atención. Yo soy un poco curioso, en eso me parezco a mi padre. Después de ver el radio y su misterio, me pareció muy interesante y cuando sabía que nadie me estaba viendo lo busqué en el estante de los libros. Fue decepcionante la búsqueda, pero encontré otro libro todavía más misterioso que el del radio. Por fuera decía llamarse DESERTOR, por Juan Pablo Roque, pero noté que estaba como despegado y por dentro lo que tenía era poesías de Pablo Neruda.

Joder, mi padre es medio raro, ¿por qué cambiarle la carátula a un libro de poesía, o por qué cambiarle el contenido a una biografía de otro cubano?. Pero más intrigante todavía, por qué mi padre tendría escondido un libro de Neruda. Y para colmo de males, tenía marcado el Poema 12, el que él y mi mami recitan siempre que se reconcilian.
Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.
Seguí la lectura del periódico, tratando de sacar de mi cabeza todos aquellos recuerdos de hechos en su momento intrascendentes, pero que ahora se me antojaban sospechosos.
El jefe de mi papá se llama Ramón Saúl, es dueño de unos yates y a veces llega con ellos cerca de Cuba. Él dice que su jefe no le paga muy bien, pero es lo que casi mantiene a la familia, pero siempre que puede, se caga en su madre y dice bien bajito, pero clarito, que es un tronco de hijo de puta y oportunista.

A veces mi papá es medio hipócrita, porque yo nunca he visto que eso se lo diga face to face. El día menos pensado soy yo quien se lo dice. Mis padres nunca se callan, creo que eso ya lo dije, pero el jefe de mi papá habla sin contenido, un poco como el libro al que papá le arrebató su interior.
…uno de los presuntos espías, René González, era amigo de otro espía y presunto informante del FBI, Juan Pablo Roque, quien jugó un rol clave en el derribo de nuestras avionetas el 24 de febrero de 1996.
Quizás fue este fragmento el que más estupor causó en mí; a mi papá le fastidia que yo utilice esas palabras que parecen que las saqué del diccionario. Pero bueno, no fue otra cosa la que sentí que estupor, como el que sintieron mis padres al escuchar la noticias que nos dio el boleto sin regreso a Nueva Yersy.

El René del que hablaban era un viejo amigo de mi papá, creo que se conocían de Cuba. Muchas veces coincidimos en actividades de trabajo de mi papá y a mí me encantaba porque casi siempre andaba con su hija Irmita. Después casi no iban a las reuniones familiares, porque Olguita le creció demasiado la panza y creo que había dado a luz a principios de años. ¿René era un espía de Castro? ¿Qué diablos era ser un espía de Castro?
¿Juan Pablo Roque? ¿Acaso ese Roque no era el DESERTOR del libro sin contenido? ¿Qué tenía que ver Roque con Neruda? ¿Qué tenía que ver mi papá con Castro? Mi papá no siempre lo llamaba Castro, solo si delante estaba Ramón Saúl, su jefe, si no, solía llamarlo Comandante. ¿Quién entiende a mi padre?
…los espías cubanos son identificables sólo por la mirada –no miran de frente–, y por la forma en que se visten: atildados, a la moda, como soldados de pase. Hablan inglés, y hasta ruso. Se manejan muy bien en éste o cualquier mundo, porque están acostumbrados, como agentes de la Seguridad cubana que son, a viajar por el extranjero en sus misiones secretas. Lo mismo se meten en un laboratorio, un centro de computadoras, un almacén, que en una casa haciéndose pasar por amigos. Si usted se topa con alguno, identifíquelo por el olor: huelen a carroña.
Después de leer este artículo me harté. Olvidé que no quería que papá notara que los había leído y los lancé todo lo lejos que pude. No sé qué hago, mi madre suele decir que ese es el síntoma más evidente de que estoy entrando en la adolescencia. Pero algo ha cambiado en mí.

Y la vida siguió, en esas nuevas circunstancias. Y mi papá seguía preocupado, y mi mamá le daba ánimos y hacía lo que él quería, y mi abuela estaba un poco más vieja y fingía que mi mamá le agradaba, y mi abuelo se seguía tiñendo el pelo.

Y un día salimos de viaje, pero un viaje mucho más largo que de Miami a Nueva Yersy.

Y mi papá me regaló un libro: “Veinte poemas de amor y una canción desesperada”, y me subrayó el final de su Poema 12, y me regaló también una mirada cómplice, y me sentí adulto, y me sentí dichoso.
...Yo desperté y a veces emigran y huyen
pájaros que dormían en tu alma.

*Joven psicólogo espirituano. Este cuento ganó recientemente una mención en un concurso de la Editorial Capitán San Luis.

lunes, 14 de mayo de 2012

Un proyecto yankee contra la Séptima Bienal de La Habana

Por Raúl Antonio Capote
(Tomado del libro “Enemigo”)

Una tarde de julio de 2004 Kelly Keiderling conversaba conmigo en el patio de su residencia en 7ma y 42 en Miramar,La Habana. La plática giraba en torno a la actitud de los artistas plásticos que visitaban su casa en ocasiones y a los que compraba obras de arte. Ella se quejaba de la inconsecuencia de esos creadores, que se tomaban su vino, comían y disfrutaban de buenas jornadas y luego nada. Gracias a la gestión, según ella, de funcionarios norteamericanos,  exponían sus obras en el extranjero y las comercializaban sin problemas de ningún tipo en los Estados Unidos. Sin embargo un buen día se los encontraba participando en una Tribuna Antiimperialista, convocada por el “gobierno castrista”.

Hablamos de la historia de fracasos que cosechaban los funcionarios estadounidenses en el intento de atraer a los creadores jóvenes cubanos a la esfera de influencia de la SINA, fue la primera vez que escuché sobre los planes que en el año 2000 diseñaron los norteamericanos para convertir a la Séptima  Bienal de La Habana, el más importantes evento de la plástica en el país, en un punto de giro, en el momento justo en que se le crearía al gobierno cubano un serio problema.

Según narró Kelly, Lawrence Corbin ex funcionario de Prensa y Cultura de la SINA, le refirió en Washington, que un alto dirigente imperial, una vez escuchados los planes, pronunció eufórico un estentóreo ¡Ahora sí hundimos a Castro!,  seguido por el aplauso de la concurrencia, que asistía a una reunión a la que estaban convocados funcionarios de la SINA, connotados contrarrevolucionarios, oficiales CIA,  directivos de la USAID, de la National Endowment for Democracy (NED) y otros.

Pero ya habían pasado varios años y todo continuaba en un punto muerto, Kelly no era nada optimista al respecto, mujer inteligente y muy capaz, entendía perfectamente las condiciones de Cuba y consideraba que se necesitarían más de 10 años y una nueva generación de cubanos para acabar conla Revolución. Analizamosdurante un buen rato la historia de los intentos anteriores con los plásticos, usando siempre como referenciala famosa Séptima Bienal.

¿Pero cuál era la historia real? ¿Qué había sucedido? ¿Quién o qué provocó el fracaso de tan bien elaborado plan subversivo?

A finales de los 90 un grupo de jóvenes artistas plásticos creó un proyecto cultural para promocionar su obra y la de otros creadores. Las circunstancias del momento no permitían  a las instituciones culturales apoyar el trabajo de proyectos independientes, por lo que los artistas comenzaron a desarrollar sus planes sin ese  soporte. Inmediatamente funcionarios de la SINA comenzaron a mostrarse interesados en la idea y dieron inicio a un proceso de tanteo y aproximación. Comenzaron las visitas al proyecto, el contacto directo con sus integrantes, las ayudas “desinteresadas”.

El proyecto alternativo creó la Web  Arte Cubano y el Centro Cultural Independiente con apoyo y financiamiento de los norteamericanos, a través de la USAID. El Centro Cultural propiciaba el uso por parte de los jóvenes creadores de una bien surtida biblioteca enriquecida con libros y revistas donados por la Sección de Intereses.  Douglas Barnes, funcionario de la SINA, que trabajó en países del antiguo campo socialista, propuso convertir la sede del proyecto en un centro de acceso a Internet.  Las cosas parecían ir viento en popa para los funcionarios de la SINA.

Uno de los jóvenes, era un promotor cultural de nombre Frank Carlos Vázquez, oriundo de Pinar del Río, licenciado en inglés y conocedor del arte cubano. A él se acercaron con interés los yankees. Lawrence Corbin, funcionario de la SINA vinculado a la CIA, contactó con Frank Carlos y le propuso la tarea de aglutinar a jóvenes creadores con necesidad de promoción, para poder influenciar sobre su obra y sus ideas.

En el año 2000, Dagoberto Valdés, elemento contrarrevolucionario de larga trayectoria, organizó  una exposición de carteles políticos, con el patrocinio de funcionarios checos y polacos, inspirados en sucesos similares ocurridos en países de Europa del Este durante el auge de la contrarrevolución.

Frank Carlos fue invitado a viajar a los EE.UU, allí visitó el Chicago Cultural Center. Llevaba una gran agenda de trabajo que le permitía contactar con destacados artistas, intelectuales, hombres de la política, empresarios. Pudo visitar importantes centros de negocios, empresas, galerías de arte. El objetivo era que conociera, que aprendiera del modo de vida norteamericano y se convirtiera luego en una herramienta de cambio en Cuba.

Ya en Cuba, fue visitado por el señor Corbin, que confiaría una importante misión, servir de enlace entre los directivos dela Séptima Bienal de La Habana y ellos, ya que no tenían contactos con los organizadores del evento.

La Primera Secretariade la SINA, Vicky Huddleston,  organizó y orquestó un ambicioso plan: convocar  a un gran número de los mejores galeristas norteamericanos. Más de 3000 personas viajarían a Cuba  para participar en la Bienal. Vistosolamente así parece excelente: cientos de los mejores galeristas estadounidense dándose cita en La Habana, artistas plásticos, críticos de arte, etc. Pero no es así, el objetivo no era promocionar la obra de los artistas plásticos cubanos; , o sí, pero no gratis, no por amor al arte, no por solidaridad, ni siquiera sólo por negocios, esa ayuda para organizar exposiciones y ventas de arte cubano en EE.UU, estaría condicionada: Nosotros exponemos tu obra a cambio de que presentes en ella una realidad distorsionada de Cuba. Vamos a pagar bien todo lo que haga ver el lado peor del país en Revolución. Todo lo que mienta, todo lo que enlode, todo lo que engañe y ensucie.

No estaban buscando artistas, no querían promover artistas, querían promover traidores. El objetivo fundamental era crear un estado de opinión desfavorable en torno a la Revolución Cubana, fabricar un fenómeno cultural ficticio que hiciera creer al mundo que los artistas cubanos se oponían a la Revolución. Generar un movimiento interno, que vinculara a los más destacados creadores jóvenes a la contrarrevolución tradicional, erigir un estado de opinión favorable a sus planes de guerra contra Cuba.

Vicky creía haber dado con el plan perfecto, muchos grandes cerebros de la subversión trabajaron en su elaboración, estaban listos para manipular a su favorla Séptima Bienal. Pero algo salió mal, de nuevo un brillante proyecto se quedaría en sólo eso, un proyecto que no llegó a ejecutarse, que no tendría éxito.

Kelly no podía  explicarse esa tarde en el patio de su residencia, cómo aquel plan pudo fracasar y cómo sus intentos también terminaban en un rotundo fracaso; actúo como Sísifo, llegó a decir: Cuando creía que terminé, tengo que comenzar de nuevo. Es una cuesta pesada y costosa, ustedes los cubanos van a ir todos al cielo. No entendía muy bien las cosas, como a la mayoría de los estadounidenses que conocí en esos años, vinculados a los planes contra Cuba, se les hacía muy cuesta arriba descifrar el alma de la nación, esa fuerza que nos hacer ser, según expresión de ellos, dementes lúcidos.

Tampoco pude explicarme ese día la causa  del fracaso del plan, sospechaba el motivo, pero no tenía la certeza, esta llegó en la primavera de 2011.

El joven promotor cultural, el hombre de confianza de la SINA Frank CarlosVázquez, era en realidad un combatiente de los Órganos de la Seguridad del Estado cubano, era el agente Robin. Una vez más el gobierno de los EE.UU y sus servicios especiales habían subestimado la lealtad y el espíritu revolucionario de nuestra juventud.

martes, 17 de abril de 2012

Un ejemplo de heroísmo femenino

Por Gisel García González /FOTOS Rafael Martínez
 
“El gobierno de los Estados Unidos está obsesionado con fabricar la contrarrevolución dentro de Cuba”, afirmó la ex agente de la seguridad del Estado Aleida Godínez Soler (Agente Vilma), presidenta de una supuesta organización sindical independiente y directora de una de las llamadas “agencias de prensa independientes”, durante su misión encubierta, desde 1989 hasta el 2003.

La declaración formó parte de su intervención en la comisión Lucha por la liberación de los cinco antiterroristas cubanos, realizada este sábado en la sala del Museo Casa Natal de Carlos Manuel de Céspedes, en el marco de la Jornada Cespediana por la Solidaridad Creador de la Patria, en Bayamo, capital de la provincia cubana de Granma.

La conferencia contó además con la presencia del Sr. Nicolás Hurtado, Cónsul de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela y la ex agente de la seguridad del Estado Alicia Zamora Labrada (Agente Xiomara) [Ver en foto debajo].

La ex agente Vilma se refirió a su labor dentro de los grupúsculos disidentes en la Isla, influenciados y financiados por el gobierno norteamericano, a través de su Sección de Intereses en La Habana, con el objetivo de subvertir al gobierno cubano y provocar un enfrentamiento que favoreciera sus planes de intervención y anexión en Cuba.

De igual forma, señaló los actos terroristas cometidos contra Cuba desde el triunfo revolucionario, como la infame introducción en 1981, por Ramón Saúl Sánchez Rizo, uno de los tantos terroristas que en Estados Unidos de Norteamérica han organizado y llevado a cabo acciones criminales contra el pueblo de la Mayor de las Antillas, sin que el gobierno imperialista de dicho país haga algo para impedirlo, y del cual expuso su extenso expediente de horrores.

La epidemia del dengue hemorrágico costó la vida a 158 cubanos, de ellos 101 niños.

Durante su labor anónima Aleida impidió la concreción de un plan para dinamitar las calles Independencia y Simón Reyes de Ciego de Ávila, en 1994.

“Una de las organizaciones que dirigía en la contrarrevolución era el Comité Cubano por los Derechos Humanos, por suerte mi homólogo en Villa Clara era Juan Fernández, el agente Félix de los órganos de la seguridad del Estado, testigo excepcional, además, en el juicio seguido contra el salvadoreño Raúl Ernesto Cruz León, coautor del atentado al hotel Copacabana donde perdió la vida el joven italiano Fabio Di Celmo.

“No podían imaginar los mercenarios que dirigiendo el mencionado comité habían tres agentes de la seguridad del Estado.

“Yunior o el chileno, como llamábamos al agente Félix en la contrarrevolución, era uno de aquellos presos políticos que Huber Matos invitaba a visitar los Estados Unidos y costeaba sus viajes con dinero de este gobierno. Estos terroristas le prometían hacerle llegar el C4, enseñarlos a poner las bombas y preparar los atentados, pero se equivocaron, porque yo era la agente Vilma, Juan era el agente Félix y dábamos siempre un espaldarazo a las actividades terroristas y se abortaban todos los planes.”

“De llegar a ocurrir los hechos, yo calculo, se hubieran perdido al instante un centenar de vidas”, dijo.

Aleida Godínez expresó sentirse orgullosa de ser compañera de lucha de Toni, René, Fernando, Ramón y Gerardo, los cuales aún combaten el terrorismo, siendo un ejemplo de altruismo y sacrificio por su patria.

 
Al término de la conferencia los presentes intercambiaron con ella, quien leyó y obsequió a Claudia Castro Thomas, estudiante de secundaria del centro mixto Mártires de Girón, que mantiene correspondencia con Toni, un correo enviado por él a todos los amigos que le escriben desde Cuba.

Tomado de Amigos de Cuba, Blog de la Delegación del ICAP, Granma

Vea además:

miércoles, 28 de marzo de 2012

El próximo fracaso del enviado del infierno

Por Aleida Godinez Soler

 
KEVIN WHITAKER comparte ideas con mercenarios de su nómina en La Habana
Foto: Alicia Zamora

Tengo la impresión de que Kevin Whitaker es un excelente aliado de los Presidentes de turno en Estados Unidos. No lo demostró solamente durante la administración Bush, sino que ahora, bajo la sombra de Barack Obama, el Premio Nóbel por la Paz, quien debía estar más preocupado por el bienestar de la humanidad que por su destrucción, vuelve a sus andanzas.
Resulta que el ahora sub. Secretario asistente para Asuntos Hemisféricos, ha vuelto a esgrimir sus armas en otro fallido intento por acabar de una vez y por todas con la solidaridad y el bienestar de los pueblos de Latinoamérica.

La noticia nos la dejó saber el periodista venezolano José Vicente Rangel en su programa dominical de la Televisión privada Televén.

Cuenta Rangel que Whitaker se reunió en Caracas con Pedro Mario Berulli y Rocío Sanmiguel, dirigentes opositores de la Mesa de la Unidad Democrática.

Como ya lo hizo durante su paso fugaz por La Habana en diciembre de 2002, Whitaker ha exigido, a nombre del Presidente Obama que de regresar la oposición al Palacio de Miraflores desmantele la Alianza Bolivariana para América Latina, ALBA.

 A SUS ÓRDENES EN LA HABANA

Corría diciembre de 2002 y los funcionarios diplomáticos acreditados en la Sección de Intereses en La Habana, parecían más agitados que de costumbre. Esperaban la visita de un alto funcionario de su Gobierno en La Habana.

Susan Archer, Segunda Secretaria Política Económica de la misión yanqui se había reunido en sus oficinas días antes para pedirme en mi condición de Economista al frente de un Instituto de Investigaciones Económicas y Socio Laborales que iniciara un trabajo investigativo sobre el trabajo infantil en Cuba. Ella se refería a los adolescentes que combinaban el estudio y el trabajo durante 45 días al año en el Plan La Escuela al Campo o de aquellos que acudían a trabajar en los huertos de sus Institutos Pre universitarios en el campo. En aquella reunión quede convocada para una reunión que sostendría en la residencia de James Cason Jefe de la SINA el jueves 19 de diciembre a las diez y treinta de la mañana.

En la reunión, según órdenes impartidas claramente por Archer, debía entregar al Sr. Daniel Ward Fisk sub. Secretario de Estado adjunto para Asuntos Hemisféricos quien viajaría a Cuba al frente de la Delegación yanqui a las Conversaciones sobre temas migratorios, un dossier con todos los documentos de una supuesta Confederación Obrera que dirigía en mi papel de contrarrevolucionaria con una valoración sobre el alcance y las posibilidades de un levantamiento popular en el que participaran activamente los trabajadores cubanos.

Mi valoración debía incluir el alcance y apoyo que tendría una protesta general a todo lo largo y ancho del país convocada por la organización que encabezaba para debilitar al gobierno de Fidel Castro teniendo en cuenta los cambios  positivos que esto traería  al pueblo cubano. El documento entregado debía contener explicaciones detalladas de la cantidad de miembros numéricos, con nombres, direcciones y puntos de localización en todas las provincias del país de aquellos imaginarios dirigentes sindicales que impulsarían un megamovimiento en la isla.

Según lo orientado por Archer el documento solicitado debía llevar dos copias, una para entregar al visitante en la reunión del día 19, y otra para la Sección de Intereses quien se encargaría de mover los hilos para mi participación como Jefa de una organización sindical en la 90 Conferencia de la Organización Internacional del Trabajo, a celebrarse al año siguiente en su sede de Ginebra.

Para sus exigencias me entregó los recursos necesarios, además de algunos medios como computadora, cámara fotográfica, abundante material de oficina, y folletos de metodologías Investigativas y asuntos sindicales así como unos 1000 dólares para gastos durante mi desplazamiento por todo el país durante la investigación que llegaron algunas semanas después a mis manos.

 Para mi mayor sorpresa y sin haber sido advertida, el funcionario visitante no fue el anunciado Daniel Ward Fisk sino Kevin Whitaker, que en ese momento era el Jefe del Buró para Asuntos Cubanos.

El día del encuentro que tampoco fue celebrado como fue anunciado en la residencia de Cason sino en la del Sr. Gonzalo Gallegos, Secretario de Prensa y Cultura, a Susan Archer se le notaba visiblemente nerviosa, parecía mover a sus peones para justificar ante el funcionario el éxito de su trabajo y la calidad de sus reclutados en Cuba. Durante nuestra reunión en la que no faltaron los refrigerios acostumbrados y el alcohol para acompañarlo le explicaba al funcionario del Departamento de Estado sobre los resultados del trabajo “opositor” y sus propuestas futuras.

Allí recibí la noticia de que sería invitada a la 90 Conferencia de la OIT y que iniciaría en los primeros meses del año 2003 un recorrido por varios países “llevando la voz de la oposición a Castro” turismo que incluía mi participación, aprobada por el gobierno de George W. Bush desde meses antes por el National Endowmen for Democracy, en la Tercera Asamblea del Movimiento Mundial para la Democracia que se celebraría del 23 al 27 de abril de ese año 2003 en Durban, Sudáfrica. La invitación fue cursada por Cris Landsberg, Director del Center For Policy Studies, 19 días después de habérmelo  prometido.

 Kevin Whitaker exigió trabajar más, recorrer el país, aunar voluntades, despertar conciencias para derrocar a la Revolución Cubana e instaurar un gobierno que responda a las apetencias anexionistas norteamericanas, redoblar el trabajo periodístico y promocionar nuestros logros a través de los medios de difusión puestos a nuestro servicio, entiéndase las emisoras de Radio y televisión Martí y la prensa subversiva incluidos algunos medios latinoamericanos. No dejó en sus propuestas ninguna vacía; aclaró oportunamente que para tales fines habría mucho dinero, y todo el abastecimiento material que fuera necesario. Para justificarlo llevaba en su equipaje aquel dossier tan detallado que Susan Archer había solicitado.

Como a La Habana, se fue a Caracas, a la Venezuela Bolivariana, a exigirle a sus cancerberos, a los que aspiran a la elección a la presidencia del chupadedos Enrique Capriles Radonski, del que se conoce por filtraciones de Wikileaks su servilismo colaborador con los gringos por intermedio de su Embajada en Caracas. Allí fue el estrenado Secretario a exigirles que desmantelaran la Alianza Bolivariana para los pueblos de América, a ofrecerles el apoyo de su gobierno, a exigirle el embargo petrolero total a Cuba y a poner fin a la colaboración venezolana con esta tierra, para desde allí estrangularnos.


CAPRILES RADONSKI ; el chupadedos de WASGHINTON (Foto tomada de GRANMA)

Y entonces: ¿qué se cree el Sr. Whitaker que son los pueblos? ¿Acaso cree que con el destino de los seres humanos se puede jugar despiadadamente? Sin dudas, el enviado del infierno esta equivocado; de aclarar sus dudas, de demostrar su próxima ruina se encargará la aplastante victoria del hijo del pueblo, del Presidente Hugo Chávez Frías el próximo 7 de octubre. La Alianza Bolivariana para los pueblos de América será su próximo fracaso, de eso que no le quepa ninguna duda al mensajero de Obama.

martes, 20 de marzo de 2012

Entrevista con Aleida Godínez, la Agente Vilma (I y II)

Entrevista concedida al periodista norteamericano Tracey Eaton (Parte 1)

Transcript of part 1 of interview with Aleida Godínez, also known as Agent Vilma. See video.

Mira muchas cosas me sorprendieron, pero lo que más me sorprendió de todo esto es, que yo pienso que es por primera vez en la historia que un país destina tantos recursos materiales, para interferir en la vida política de otro. Eso es muy sorprendente, innecesario, para…. por razones de capricho, por razones que yo….

Hay momentos que no logro explicarme por qué razón, por qué razón, porque los promotores de los valores de la democracia y de la libertad son los norteamericanos o…. No entiendo por qué razón, no permiten que un país como Cuba pueda elegir su propio sistema social… yo no, yo no pienso que pasen de diezdisidentes de verdad, realmente, y cuando creo que te digo diez me parece que te estoy diciendo mucho, porque si hacemos un análisis de tres de los diez todo lo que lo motiva es el dinero … a unos …y a otros emigrar, residir en los Estados Unidos, lograr el sueño americano, entonces..

No he conocido uno solo que me convenza, uno solo que me haya demostrado a lo largo de, de todos estos años que realmente tienen un proyecto político y que tienen un proyecto político queno tiene nada que ver con el dinero.
Si, como no la lucha por el dinero son luchas muy feas, el dinero es el motor impulsor de la, de la, contrarrevolución, de la disidencia de la oposición, a ellos los mueve el dinero.

Yo puedo garantizar que el día que deje de entrar un centavo, un centavo, a Cuba del pueblo norteamericano, un centavo del contribuyente norteamericano, del noble pueblo norteamericano, se acaba la disidencia, porque esa disidencia es fabricada y yo estoy convencida de que el gobierno de Estados Unidos lo sabe y por eso cada día hay más dinero, porque ellos saben quiénes son sus disidentes.

Saben cuáles son sus características y por eso los utilizan como mercenarios, les pagan para que hagan en que ellos dicen, sin dinero se acaba, y elgobierno norteamericano lo sabe qué es lo más triste y en vez de dejar ese dinero de, destinarloa otros fondos, a un fondo social importante para el pueblo norteamericano lo sigue destinado a Cuba, para que estas personas sigan viviendo bien, sigan emborrachándose, sigan comiendo, sigan engañándolos …. y la Revolución está ahí.

Lo veo como una falta de respeto al pueblo de Cuba, para nada es un juego, es muy serio, es una falta de respeto al pueblo de Cuba, porque el pueblo de Cuba en ningún momento le ha pedido al pueblo norteamericano dinero para derrocar la Revolución.

Esta Revolución está en el poder porque el pueblo de Cuba quiere que esté en el poder, sencilla y llanamente porque cuando, el pueblo se lanza a la calle no hay nadie que lo detenga, no hay cañones que lo detenga y eso la historia lo ha demostrado… está bien demostrado.

Mira eh, cuando salió a la luz pública las identidades de nosotros, es decir de los doce agentes de la Seguridad del Estado, eh, hubo muchos comentarios y uno de los comentarios que hubo es que ya los americanos no tienen en quien confiar, yo tengo un compañero preso en los Estados Unidos que se llama René González, que es uno de los Cinco, que están presos.
A raíz de aquello, René me hizo una carta y él hace una cita muy inteligente de esa expresión que se formó en aquellos días de abril del 2003, de que los americanos ya no tienen en quien confiar y ellos dicen que,eh, una, una, como especie de una parodia de esa cita.

Es que eh, cuando se trate de Cuba, existe, la probabilidad matemática de encontrarse con un buen cubano lo mismo aquí, que en los Estados Unidos y cuando eso sucede duélale a quien le duela. Ya no se puede confiar en nadie, porque donde menos usted se imagina hay un cubano defendiendo a la Revolución Cubana y defendiendo a Cuba del terrorismo. Entonces no te puedo decir.

Lo que sí, te puedo garantizar es que la contrarrevolución no ha levantado cabeza y eso tiene su explicación, primera porque tienen los intereses marcados de irse del país, de enriquecerse, y segunda porque están los buenos cubanos, yo creo que sería yo la que te debiera hacer esa pregunta a ti: ¿ Qué piensa el pueblo norteamericano?, porque hay una cosa y es …

Soy conocedora de la vida norteamericana. Soy conocedora de las costumbres de los norteamericanos, y personalmente admiro mucho al pueblo norteamericano y se positivamente que el pueblo norteamericano no tiene toda la información que necesita para formarse un criterio contundente, en relación a esto.

Para el pueblo norteamericano nosotros somos espías, somos malos cubanos, somos traidores, somos …. para un sector de la población, pero ellos no han recibido una información correcta, una información abundante, en relación a la vida de nosotros. Nosotros no somos cubanos pagados por el gobierno.

Nosotros somos personas que hemos hecho esto voluntariamente, porque hemos querido defender el Proyecto Cubano, y lo hacemos donde quiera que haya que hacerlo, como lo hicieron los cincos, razón por la que están presos hoy en díaen cárceles norteamericanas, voluntariamente están tratando de defender a Cuba del terrorismo, hemos tratado de defender a Cuba al precio de nuestras propias, de nuestros propios sueños personales, de nuestros proyectos, de una invasión norteamericana, estamos evitando y hemos evitado a lo largo de todos estos años que como lo dijo José Martí, en su ensayo de Nuestra América “que caigan una vez más con esa garra fuerte sobre los pueblos de América”, es todo lo que hemos tratando de hacer con nuestro accionar, con nuestro trabajo dentro de los grupúsculos contrarrevolucionarios.
Se dijo que éramos personas que estábamos comprometidas y que íbamos hacer detenidas y que por eso habíamos sido obligados hacer las declaraciones que hacemos. Para nada, eso es mentira, ninguno de nosotros estuvo obligado, ninguno de nosotros estuvo comprometido con la contrarrevolución, ni con el gobierno norteamericano, si algún compromiso existió con el gobierno norteamericano fue el de no permitir que se derrocara la Revolución Cubana, para nada existió un compromiso.

Todos somos he, trabajadores sencillos, profesionales que nos dedicábamos a nuestras tareas, eh hay médicos, profesores, abogados, hay una bodeguera, una mujer que trabajaba en una bodega, o sea, que éramos cubanos simples que en un momento determinado fuimos llamados, y respondimos y dimos nuestro consentimiento y de ahí puesel sentido de nuestra vida fue ese trabajar en él, encubiertamente para defender a Cuba.

Bueno mira no, no hay porque entrar en detalles, pero se sobreentiende que un médico reciba un entrenamiento especial además de su carrera para operar, ningún cirujano sale directo de la universidadal salón de operaciones, todos tienen que recibir un entrenamiento, no, como es de suponer, además personas preparadas no, personas preparadas con determinadas características, en mi caso una persona que tenía preparación para la tarea.

Mira, el futuro, eh de las relaciones de Cuba y Estados y Estados Unidos no depende de Cuba, depende del gobierno de los Estados Unidos. Si ahora mismo en este mismo instante el Presidente Obama decide levantar el bloqueo, respetar la decisión del pueblo de Cuba….

Podemos sentarnos ahora mismo ya a conversar, siempre y cuando se nos consideren personas con las mismas condiciones en la mesa, que las que pueda tener el representante del gobierno norteamericano. Cuando eso suceda no hay cosa que añore más que poder ver al pueblo norteamericano caminando por las calles de la Habana, que experiencia tan bella eh, que ellos mismos puedan comprobar por sus propios ojos como somos los cubanos, que hacemos, a que nos dedicamos.

Creo que el futuro depende de la voluntad del gobierno de los Estados Unidos, no del pueblo, el pueblo quiere tener relaciones con Cuba, quiere visitar Cuba, quiere tener comercio con Cuba. Yo pienso que también el pueblo norteamericano debe hacer un esfuerzo extraordinario por exigirle a sus gobernantes que estamos en el siglo veinte y uno, es momento ya de vivir civilizadamente, respetuosamente.
¿Son blancas las damas? eh, mira yo pienso que toda persona que tiene un esposo preso, un padre, un hijo, un hermano tiene derecho hacer lo posible por la liberación. Eso es muy humano, eso es un derecho que tenemos todos, pero no me parece que ese derecho reclamado cuando existe dinero de un país ajeno a tú conflicto, sea tan honesto, tan sincero, las damas de blanco eh surgieron espontáneamente, ellas tuvieron la iniciativa.

La iniciativa empezó por esa señora que se llama Dolía Leal que vive actualmente en los Estados Unidos. Su esposo Nelson Aguiar fue detenido en abril del 2003 y ellas se presentaron en la Iglesia de Santa Rita en Miramar, pero que ocurrió que inmediatamente una persona que se llama Elizardo Sánchez Santa Cruz, un individuo que tiene una posibilidad muy grande para manipular a los demás se presentó a la iglesia y a la salida les entrego a cada una veinte dólares, a partir de ahí no me parece que ninguna exigencia que hicieran ellas es una exigencia moral porque hubo dinero por el medio para exigir. Felizmente van a ser liberados y yo me siento muy feliz de que el gobierno de mi país haya tomado esa sabia decisión. Me parece que es una decisión muy inteligente, pero muy inteligente porque ellos, eh estuvieron siete años presos, me parece que han que aprendido a, han aprendido la lección, han aprendido de que no hace falta la injerencia de ningún estado para solucionar los problemas de Cuba.

Sí, sí, si ellos han seguido recibiendo dinero, además el gobierno de los Estados Unidos ha promocionado la entrega de premios, les entran muchísimo dinero, además mira todos estos presos, que han sido liberados y que van hacer liberados en los próximos tres meses, tres o cuatro meses.

Todos han comido todos estos años con el dinero que se les ha mandado de los Estados Unidos. Ellos han tenido prebendas especiales por encima de otros presos, incluso de los propios presos norteamericanos. Nosotros tenemos el caso de los Cinco, los Cinco están presos en cárceles norteamericanas,y a los familiares cuando lo pueden visitar una solita vez al año, una sola vez al año, no les permiten llevarles ni un lápiz, ni una hoja de papel, sin embargo nosotros a estos presos le hemos permitido eh, jabas de comida, les hemos permitido visitas especiales, hemos tenido toda una serie de consideraciones con ellos que no existen en otros países, porque les envían dinero a través de organizaciones radicadas en Miami, el modo, la ruta del dinero es así eh.

La Fundación para la Democracia y la Agencia para el Desarrollo entrega el dinero a las organizaciones basificadas en Estados Unidos, en Miami expresamente en la Florida y esas organizaciones las hacen llegar el dinero a Cuba por diferente vías, mayoritariamente por vía de cubanos que vienen, de europeos que visitan a Cuba y más frecuente.
En el año 2008, nosotros hicimos una denuncia, el gobierno de Cuba hizo una denuncia de cómo incluso el Jefe de la Sección de Intereses Estados Unidos. Michael Parmley estuvo vinculado a esta actividad, de servir de emisario de servir de correo, incluso muy feo que fue aquello, porque fue el correo de una organización terrorista, una organización dirigida por Santiago Álvarez, mandando dinero para los contrarrevolucionarios en Cuba.

Eso está claro el dinero viene del trabajo de los contribuyentes norteamericanos, las organizaciones norteamericanas para el desarrollo. Se lo entregan a los representantes de Miami y los representantes de Miami lo envían para Cuba.

Esto se ha convertido en un negocio para los que viven en Miami y en un negocio donde el perdedor es el contribuyente norteamericano. El que pierde es el ciudadano norteamericano que es el que tiene que pagar todas sus contribuciones haya o no haya empleo y ese dinero se mal utiliza enviándolo a Cuba, para que este tipo de personajes vivan. Puede que hasta mejor que muchos de ellos, eh a costa de un negocio que se llama: “disidencia”, esto es un negocio no es otra cosa.

Mira, siempre quiero aprovechar la oportunidad para saludar al pueblo norteamericano, un pueblo al que admiro y respeto mucho y exhortarlos a que se informen sobre el tema, a que busquen información sobre el tema, porque son personas muy trabajadores, muy humildes, muy sencillas, muy inteligentes y bueno en la esperanza de que en cualquier momento podemos abrazarnos y pueden ellos venir a Cuba y pasear por nuestras calles, nuestras plazas, ser recibidos en nuestros hogares.