Mostrando entradas con la etiqueta Ciclon Ike. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ciclon Ike. Mostrar todas las entradas

lunes, 15 de septiembre de 2008

Información Oficial de datos preliminares sobre los daños ocasionados por los huracanes Gustav e Ike

La acción combinada de los huracanes Gustav e Ike en vientos, lluvias e inundaciones a su paso prácticamente por todo el país, entre el 30 de agosto y el 9 de septiembre, incluidos los efectos previos y posteriores a su entrada y salida del territorio nacional, la convierten sin duda alguna en la más devastadora en la historia de estos fenómenos meteorológicos en Cuba con relación a la magnitud de los daños materiales ocurridos.

Para nuestro pueblo, preparado durante años para enfrentar desastres naturales gracias a la organización y eficiencia demostradas por su fuerte, enérgica y previsora Defensa Civil, como la calificara Fidel, han sido sobrecogedoras las vivencias de cientos de miles de compatriotas directamente damnificados y las imágenes trasmitidas por los medios de prensa de las localidades impactadas.

Solo la Revolución evita que ante tan significativas afectaciones a las actividades económico-productivas y de servicios y a toda la infraestructura de la nación, provincias como Pinar del Río, Holguín, Las Tunas, Camagüey y el municipio especial Isla de la Juventud, por mencionar las que recibieron el golpe más demoledor, no sean declaradas zonas de desastre, y sus habitantes no estén inmersos en la desolación. Por el contrario, es la confianza de que dejaremos atrás esta compleja situación lo que prevalece en esos territorios y en todo el país; es la seguridad de que, unidos bajo la dirección del Partido, desarrollaremos el intenso y efectivo, aunque sea prolongado, proceso de recuperación y restablecimiento.

Tanto el huracán Gustav como el Ike, en sus trayectorias, pusieron en tensión virtualmente a todo el país desde el 25 de agosto en que la Defensa Civil emitió la primera nota sobre esos meteoros pasando a fase informativa las provincias orientales, hasta la número 9 referida al Ike, el 11 de septiembre, que puso a Pinar del Río en la etapa recuperativa.

No hubo en uno y otro evento territorio alguno que escapara de sus amenazas e impactos. Cercano a su entrada y salida por tierra pinareña, casi por los mismos sitios -kilómetros más o menos de diferencia de su antecesor-, el Ike tuvo en alarma ciclónica a todo el país. La historia es suficientemente conocida.

Como se sabe, la primera prioridad del país en estas circunstancias, desde que son pronosticadas las posibilidades de riesgo, es la salvaguarda de las vidas humanas. Algunos datos ilustran el alcance del esfuerzo en este sentido.

En total, por ambos fenómenos meteorológicos, fueron protegidas 3 millones 179 mil 846 personas -2 millones 772 mil 615 de ellas cuando el Ike-, de las cuales sólo cerca de medio millón se albergó en centros de evacuación; el resto recibió abrigo solidario de familiares y vecinos, en lo que se emplearon más de 10 mil medios de transporte y cientos de albergues habilitados para la ocasión. Adicionalmente, como consecuencia de las medidas adoptadas por el Ike, se retornaron a sus viviendas 176 mil 113 estudiantes de centros internos y fueron reubicados 2 mil 818 turistas.

En función del Sistema de Defensa Civil y misiones derivadas, laboraron en uno y otro evento más de 87 mil compañeras y compañeros entre movilizados y personal de los puestos de dirección desde la nación hasta las zonas de defensa.

Y aunque durante el Gustav no se produjo ninguna pérdida de vida humana, en los días del Ike, como se informó oportunamente, hubo que lamentar la muerte de siete ciudadanos en varias provincias, no solo como consecuencia directa de sus efectos, sino de la falta de observancia estricta de las medidas orientadas por la Defensa Civil.

Cuantiosas pérdidas materiales

Evaluaciones muy preliminares de los daños acaecidos en los menos de diez días que impactaron el territorio nacional ambos huracanes cifran las pérdidas en alrededor de 5 mil millones de dólares.

Sin duda uno de los impactos más letales causados por Gustav e Ike fue el de la vivienda: más de 444 mil dañadas, buena parte de ellas con pérdidas parciales y totales de techo, además de otras averías; y del total, 63 mil 249 son derrumbes totales.

En todos los territorios hubo afectaciones -que no son los números finales pues aún podrá incrementarse una cierta cantidad motivado por el efecto conjunto de las intensas lluvias y el paso de los primeros días-, pero las mayores están directamente relacionadas con aquellos más castigados por las lluvias y vientos más intensos a lo que se sumaron las causadas por inundaciones y penetraciones del mar, antes, durante y después, es decir, Pinar del Río y la Islala Juventud, sobre todo por el Gustav (con su categoría 4 aventajada), y Holguín, Las Tunas y Camagüey, por el Ike (categoría 3).

Puede calificarse, además, como el tipo de problema más complejo, no solo porque en el caso de las viviendas destruidas deja a más de 200 mil personas sin ellas por un tiempo, y a algunos cientos de miles más cuyas casas requieren reparación, sino porque construir y rehabilitar implica inversiones financieras y en recursos verdaderamente millonarias, y obligadamente años de trabajo intenso.

Principales afectaciones del Gustav en otras esferas.

La evaluación preliminar de los daños del Gustav refleja que las afectaciones más importantes se produjeron en el municipio especial Isla de la Juventud y en la provincia de Pinar del Río, fundamentalmente en las localidades de San Cristóbal, Los Palacios, Consolación del Sur, Viñales, La Palma, Minas de Matahambre, Candelaria y Bahía Honda.

Debe tomarse en cuenta que los cálculos de las pérdidas en viviendas son sobre la base de precios históricos y convencionales, y no los valores reales a precios internacionales. Baste señalar que para disponer de una vivienda duradera que resista los más los más fuertes vientos, se requiere un elemento indispensable que escasea mucho: la fuerza de trabajo. Esta se necesita lo mismo para una reparación temporal que para una construcción duradera. Dicha fuerza hay que repartirla en todos los demás centros de producción y servicios, algunos significativamente dañados, por lo que el valor real de una vivienda en el mundo y la amortización de la inversión correspondiente es muchas veces mayor.

La situación es crítica en las 120 mil 105 viviendas que fueron afectadas por el Gustav en la provincia de Pinar del Río, particularmente en los municipios de Los Palacios y San Cristóbal.

Asociado a los daños en las viviendas, están los de los tanques para almacenar agua en los edificios, que superan la cifra de cuatro mil.

En la región occidental del país se reportan serias afectaciones de la infraestructura eléctrica:

- En la línea de trasmisión de 220 kilovatios Mariel/Pinar del Río: destruidas 137 torres, y 13 en la de 110 kilovatios.

- 4 mil 500 postes derribados; 530 transformadores y 5 mil luminarias públicas dañados, entre otros elementos.

En el municipio especial Isla de la Juventud se afectó el 100% de las líneas eléctricas.

Sufrieron pérdidas totales en el occidente del país más de 55 mil 700 hectáreas de diferentes cultivos, principalmente viandas y caña. Se afectaron además 877 organopónicos y 392 huertos intensivos.

Afectó seriamente el 80% de la avicultura de la Isla de la Juventud, y totalmente los ocho municipios pinareños azotados.

Se destruyeron 3 mil 414 casas de tabaco y se afectaron 1 590, así como más de 800 toneladas del producto.

Fueron afectadas más de 180 mil hectáreas de plantaciones forestales.

En la producción industrial de alimentos: 28 panaderías, 8 dulcerías y una empresa de conservas de frutas y vegetales, fueron afectadas fundamentalmente por la pérdida total de los techos, aunque disponían de electrogeneradores.

Sufrieron afectaciones 4 mil 355 toneladas de alimentos en almacenes y bodegas.

Los principales perjuicios en el sistema de Radio Cuba se produjeron por la destrucción total de las torres de onda media (2) y la torre de televisión en la Isla de la Juventud, afectándose los servicios de radio y televisión. Situación similar presentan en Pinar del Río las torres de las instalaciones de San Cristóbal, La Palma, Los Palacios y sus tres centros de televisión. En La Habana fueron dañados los centros de Artemisa y Bauta.

En las telecomunicaciones se afectaron 9 mil 316 servicios, la mayoría de ellos en el municipio especial (7 mil 797) y Pinar del Río (1 021).

Se continúan precisando las pérdidas en equipos de computación, televisores y videos. Se han afectado 794 computadoras de los sectores de salud y educación.

En el campo de salud pública en la región occidental sufrieron daños de consideración 314 instalaciones, entre ellas: 26 hospitales, 18 policlínicos, 191 consultorios, 14 hogares de ancianos y casas de abuelos y 42 farmacias, con la situación más crítica, igualmente, en la Isla de la Juventud y varios municipios pinareños: San Cristóbal, Los Palacios, La Palma y Consolación del Sur.

En educación se afectaron 1 160 centros educacionales, entre ellos: 599 en Pinar del Río, 218 en La Habana, 225 en Ciudad de la Habana y 87 en la Isla de la Juventud.

Se destruyeron importantes instalaciones en el puerto de Nueva Gerona y hubo daños en el aeropuerto del municipio especial, afectándose allí prácticamente todo el transporte de pasajeros.

Daños fundamentales causados por el Ike

Sin haber concluido las evaluaciones, hasta el cierre de esta información el 12 de septiembre, los mayores daños por territorio se han producido en las provincias que se mencionan, principalmente en los municipios siguientes:

Guantánamo, los municipios de Baracoa y Maisí.

Holguín, principalmente el municipio cabecera, Banes, Antilla, Moa, Rafael Freyre, Mayarí y Gibara.

Las Tunas, el municipio cabecera, Puerto Padre, Manatí y Jesús Menéndez.

Camagüey, el municipio cabecera, Nuevitas, Guáimaro, Najasa, Florida, Sibanicú, Minas y Santa Cruz del Sur.

Ciego de Ávila, el municipio cabecera, Venezuela, Baraguá y Majagua.

Sancti Spíritus, el municipio cabecera, Trinidad y La Sierpe.

Villa Clara, Manicaragua, Encrucijada, Santo Domingo y Sagua la Grande.

Cienfuegos, Cumanayagua y Aguada de Pasajeros.

Matanzas, el municipio cabecera, Unión de Reyes, Calimete, Perico y Jagüey Grande.

En todos los municipios de esas provincias se produjeron afectaciones. Se citan sólo los más importantes. Las pérdidas en los demás municipios no serán ignoradas.

En cuanto a las afectaciones fundamentales, se reportan pérdidas importantes en las provincias de La Habana y Ciudad de La Habana, aunque no en un porcentaje tan alto como en el resto del país.

De nuevo Pinar del Río y la Isla de la Juventud fueron golpeados por los vientos, y esta vez mucho más por las aguas. Tardaron en desaparecer los efectos del huracán.

El servicio eléctrico se vio afectado prácticamente en todo el país, que quedó a oscuras por el efecto directo de los vientos y las lluvias intensas y por las medidas de protección que se aplican para evitar daños mayores.

Las tareas de rehabilitación, por demás, se complicaron en casi todos los territorios 24 horas después de la salida al mar del meteoro.

En un inicio, el suministro fue restableciéndose con la utilización de microsistemas eléctricos mediante los grupos electrógenos, que se van sustituyendo en la medida en que se ha ido activando el Sistema Electroenergético Nacional, excepto en las provincias de Santiago de Cuba, Granma y parte de Guantánamo, donde fue posible conectarlos a la termoeléctrica Renté. La provincia de Pinar del Río y el municipio especial Isla de la Juventud permanecen recibiendo el servicio de los microsistemas, creados, hasta la solución definitiva cuando puedan ser reconstruidas las líneas de transmisión, lo que se hará en el menor tiempo posible.

Hasta el 12 de septiembre, las provincias contaban ya con servicio eléctrico en los siguientes porcentajes: Las Tunas, Camagüey y Holguín no rebasaban el 30% debido a la magnitud de las averías en sus redes básicas; Granma y Santiago de Cuba pasaban del 99%, y Guantánamo del 94%, aunque Maisí y Baracoa, municipios más golpeados, estaban al 53% y 79%, respectivamente; Ciego de Ávila superaba el 92%; La Habana, casi 92%; Matanzas, 90%¸ Villa Clara, 87,2%; Cienfuegos, 94,7% y Sancti Spíritus, 84%, todas con sus cabeceras provinciales, como norma, en porcentajes superiores. Algunos de sus municipios más atrasados sufrieron también daños importantes en las redes.

Ciudad de La Habana pasaba del 98%, aunque quedaban interrupciones puntuales por resolver (transformadores quemados, ramales, etcétera), concentrados en Boyeros, La Habana del Este, Plaza, Cerro y Playa.

Los territorios más comprometidos y complejos, Pinar del Río e Isla de la Juventud, estaban a un poco más del 55% y casi al 67%, respectivamente.

Las mini y microhidroeléctricas han sido seriamente afectadas.

Se mantienen funcionando los pozos para el suministro del gas manufacturado a la Capital. Solo una turbina en Energás está trabajando para mantener la vitalidad, para lo que se mantienen abiertos algunos pozos dando gas al sistema.

Hay interrupciones generalizadas en las comunicaciones por caídas de árboles, postes telefónicos y torres de transmisión, estando desactivadas algunas estaciones comunitarias de televisión.

Se reportan daños agrícolas como consecuencia del Ike en 205 casas de cultivos protegidos y la mayoría de las instalaciones de cultivos semiprotegidos.

Sufrieron todas las áreas de café en la zona oriental del país, perdiéndose en lo fundamental la cosecha en algunos de los municipios más productores por la acción combinada de la lluvia y el viento en zonas como Mayarí, Sagua de Tánamo, Maisí y en la provincia Granma.

Se perdieron 32 mil 305 hectáreas de plátano y más de 10 mil hectáreas de otros renglones en las provincias orientales.

Al cierre de esta información, se reportaba la pérdida de más de medio millón de aves, unas 100 mil de las cuales pudieron sacrificarse y venderse a la población. Los daños a la masa avícola fueron significativos en Sancti Spíritus, Matanzas, Las Tunas y Camagüey.

En la caña se reportan 156 mil 600 hectáreas encamadas, 518 mil 879 inundadas y 3 mil 895 hectáreas de caña nueva perdidas, reportándose aproximadamente 40 mil toneladas de azúcar que deben reprocesarse por haberse mojado.

También hay afectaciones notables en las áreas de cultivos varios del Ministerio del Azúcar, registrándose como dañadas más de 10 mil hectáreas de plátanos, arroz, frijoles y otros cultivos, incluyendo los organopónicos.

En las instalaciones industriales son generalizadas las graves afectaciones en techos y ventanas. Todas las fábricas, por diferentes causas, vieron paralizadas sus producciones, muchas de las cuales aún mantienen esa situación.

El Ministerio de Comercio Interior reporta daños en 49 mil 000 toneladas de capacidad de almacenamiento, con la mayor afectación en la Base de Almacenes de Holguín, donde se registran serios daños en 12 mil 750 toneladas de productos y mil 111 bodegas.

Se reporta la destrucción parcial o total de

2 mil 642 instalaciones del Ministerio de Educación, fundamentalmente en cubiertas y ventanales, así como en 186 círculos infantiles, y daños severos en los Institutos Pedagógicos de Holguín, Las Tunas y Camagüey.

El Ministerio de Educación Superior informó afectaciones en las universidades de Cienfuegos, Sancti Spíritus, Matanzas, Villa Clara, Holguín, la sede municipal de Puerto Padre en Las Tunas y el Instituto de Ciencias Agropecuarias de La Habana.,

Registran daños 146 instituciones culturales y 82 instalaciones deportivas, entre ellas 6 Escuelas de Iniciación Deportiva (EIDE),

13 Escuelas Superiores de Perfeccionamiento Atlético (ESPA) y academias, 2 Facultades de Cultura Física, 5 estadios provinciales de pelota y 32 municipales, 8 salas polivalentes, 13 escuelas comunitarias y 2 complejos de piscinas.

En las instalaciones de salud se reportan las mayores afectaciones en los servicios de neonatología de los hospitales Enrique Cabrera, Aballí, Gineco-Obstétrico Eusebio Hernández, 10 de Octubre y William Soler, así como en el Ortopédico Fructuoso Rodríguez.

Se han presentado afectaciones en las vías de comunicación por caída de árboles e inundaciones. En el pedraplén de Cayo Coco se dañaron todos sus puentes y la conductora de agua. Hay paso con cuidadosa precaución por La Farola, provincia de Guantánamo; se inspeccionan los tramos Las Tunas-Holguín y Holguín-Moa, y quedó interrumpida en dos tramos la Autopista Nacional. Miles de kilómetros de carreteras y caminos han sido dañados a lo largo de todo el país.

Hay 7 puertos cerrados y daños graves en las cubiertas de los almacenes de estos en Vita, Carúpano y Nuevitas, con afectaciones en el embalizamiento y señalización para la entrada en todos los puertos.

En cuanto al volumen de agua acumulada en los 239 embalses del país administrados por el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, al cierre del 12 de septiembre ascendía a 7 891,5 millones de metros cúbicos, un 86% del total de la capacidad retenida utilizable, que significan el incremento de 1 791 millones de m3 en relación con el viernes 5 de septiembre.

Se encuentran vertiendo 128 embalses, 94 más que antes del paso de Ike.

En la última semana todas las provincias, excepto el municipio especial Isla de la Juventud, incrementaron sus volúmenes embalsados. Se encuentran a más del 90% de su capacidad Pinar del Río, Villa Clara, Cienfuegos, Holguín, Granma y Guantánamo; Santiago de Cuba por encima del 99%. Cuatro provincias más están sobre 80%.

Muchas otras informaciones y datos podrían completar y complementar el panorama que ha dejado en el país, en menos de un mes, el impacto de cuatro fenómenos meteorológicos, especialmente, por su capacidad destructora, los huracanes Gustav e Ike. El país ha sido devastado en su infraestructura económica, social y habitacional como nunca antes.

“Vendrá ahora el análisis de los factores objetivos, el uso racional y óptimo de los recursos materiales y humanos; qué debe hacerse en cada lugar concreto, dónde debe o no invertirse; qué hacer con cada centavo; responder a cada pregunta de lo que debe hacerse en situaciones de emergencia y en circunstancias de normalidad en que todo vuelve a su cauce, agua y aire, y la vida normal de niños, adolescentes y adultos sigue adelante, preparados siempre para luchar y vencer sin desanimarnos jamás ante las adversidades de hoy o de mañana”, como escribiera Fidel recientemente.

El Gobierno no ha perdido un minuto y en pocas horas comenzó a enviar recursos materiales de sus reservas a los territorios afectados, aunque no es posible que todo llegue a todos de inmediato.

La solidariedad del pueblo ha estado presente desde el primer momento, y múltiples son los ejemplos que lo avalan. En ella nos hemos formado en casi medio siglo de Revolución.

No faltará el rigor y la racionalidad a que nos llama Fidel y nos indica el Partido, en el inevitable reajuste de programas y planes económicos y sociales a que nos obliga la primera prioridad de hoy: recuperarnos.

El apoyo exterior tampoco ha faltado. Son ya muchos los gobiernos, organismos e instituciones cuyas autoridades nos han contactado y enviado sus primeras ayudas. La semilla de nuestra conducta internacionalista y solidaria durante décadas germina. Llegue a todos nuestra gratitud.

Merecen admiración los cuadros y militantes de nuestro glorioso Partido, los aguerridos combatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, del Ministerio del Interior y la Defensa Civil, los hombres y mujeres de nuestra clase obrera, nuestras organizaciones de masas, nuestros medios de comunicación, nuestros periodistas e intelectuales y los demás ciudadanos de nuestro pueblo heroico, que con valor y disciplina han enfrentado este durísimo golpe recibido de la naturaleza.

¡Trabajemos más unidos que nunca, recordando siempre que “nuestro deber es vencer”!

Septiembre 15 de 2008
15 y 14 horas

jueves, 11 de septiembre de 2008

A trabajar duro en la recuperación.

Los más de 200 000 evacuados comienzan a regresar a los hogares

Aunque Ike, el oportunista, a última hora desvió su ojo hacia el sur de Cuba, los avileños sintieron fuertes vientos e intensas lluvias.

Los medios de las Fuerzas Armadas Revolucionarias entraron en acción
con rapidez

Y no solo eso. El ciclón dañó más 3 600 casas, de las cuales 158 quedaron derrumbadas totalmente, según Juan Alberto Muiño, director provincial del Sistema de la Vivienda en Ciego de Ávila.

La agricultura fue otro de los sectores muy afectados, con unas 5 300 hectáreas de plátano derribadas y más de 700 000 quintales del banano dañados, de los cuales se acopia los que están aptos para el consumo.

Fuentes consultadas en el Centro Provincial de Meteorología, precisaron que ninguno de los 10 municipios escapó del viento y la lluvia.

Valida la información el hecho de que en Chambas, al Norte, las precipitaciones llegaron a 344 milímetros en 24 horas, y en el poblado de Júcaro, al Sur, a 353.

SIEMPRE QUE LLUEVE ESCAMPA

Tan pronto como las condiciones meteorológicas lo permitieron, una comisión encabezada por Jorge Luis Tapia Fonseca, presidente del Consejo de Defensa en Ciego de Ávila, recorrió gran parte de los lugares que más daños sufrieron.

Sin preocupación en apariencia, Eduardo Pérez Fuente, vecino del barrio de Canaleta, al Sur de la ciudad cabecera, habla de historias y solidaridad.

Trabajadores de la Empresa de Mantenimiento Vial en plena señalización


En las horas difíciles activó el viejo fogón gasificador y cocinó para más de 20 familias. “Los vecinos venían y preparaban los alimentos aquí. La casa se convirtió en una cocina colectiva. No hubo dificultades. Aquí todos nos conocemos. Lo importante fue que nadie se quedó sin comer”, dijo.

Para Loreto Ordóñez Cervantes, fue “lo nunca visto. Los techos pasaban volando como si fueran hojas de árboles. Después llegó la creciente e inundó todo. Esta es una zona muy baja. No hubo que lamentar víctimas en el barrio, pero siempre algunos indisciplinados transitaban por las calles bajo la lluvia y el viento”.

Desde la casa de un vecino, Felicia Romero vio cómo Ike se llevaba la suya. “Suerte que mis hijos estaban en el centro de evacuación. No sé qué hubiera sucedido si nos quedamos entre aquellas cuatro paredes”, asevera al lado de lo poco que quedó en pie.

En una reunión espontánea, Tapia Fonseca explicó a los vecinos que los recursos llegarían con rapidez y los exhortó a que se les diera prioridad a los más necesitados y a ser austeros en su utilización.

Camino al municipio de Venezuela, en medio de la crecida, trabajadores de la Empresa de Mantenimiento Vial ponían balizas a cada lado de la carretera para señalar a los choferes por dónde debían transitar.

En el Consejo Popular Simón Reyes, en este territorio del Sur avileño, Lorenzo Santana Benítez, vio cómo el agua le llegaba a la cintura dentro de su casa. “Lo que cayó del cielo fue un diluvio. Después vino la creciente, campeando a su antojo”.

El esfuerzo de todos hizo que no se perdiera ningún producto en la tienda y la cuota del mes está asegurada.

Cuando las inundaciones disminuyen en el centro de la provincia de Ciego de Ávila, tienden a aumentar en el Sur, hacia donde van las corrientes, causantes de afectaciones comunidades como Jagüeyal, Los Negros, La Teresa, La Susana y Ciudad de la Juventud.

Los ciclones cambian el quehacer cotidiano y ponen a prueba la capacidad organizativa.

Junto a las personas, fueron llevados a buen recaudo los medios audiovisuales de los programas priorizados de la Revolución y la mayoría de los soportes técnicos.

Es verdad que siempre que llueva escampa, pero no es fácil evacuar a 215 000 personas en un corto período de tiempo, o a poblados enteros, como Júcaro.

Implica un reto garantizar la leche para los niños, la alimentación de las miles de personas trasladas hacia lugares seguros, la atención médica…

Los recursos comienzan a llegar. El municipio de Majagua, por ejemplo, recibió 400 planchas de fibrocemento desde la fábrica de Siguaney, en Sancti Spíritus; y 2 000 de fibroasfalto, procedentes de Camagüey. Estos elementos de techo los reciben 26 familias del Consejo Popular Orlando González, uno de los más afectados en ese territorio.

SE “BOTÓ” LA TURBINA


La Turbina dejó de
ser apacible

La Turbina, un lago artificial casi en el vientre de la ciudad avileña, apacible en la mayoría de las ocasiones, se desbordó y el agua alcanzó la altura de un metro en algunas calles del pueblo.

Jorge Luis Badillo, vecino del lugar, dijo a Invasor digital que algo parecido sucedió en noviembre de 1985, con las lluvias asociadas al ciclón Kate, “pero no fue de esta magnitud”, aclara. El agua llegó hasta el borde de su hogar, situado en un barrio alto de la ciudad.

Sin embargo, Genaro Sánchez Martínez, no corrió igual suerte. “Hasta ahora vivía confiado. Jamás el agua había llegado a la casa y esta vez entró por la puerta delantera y salió por el patio. En mis 60 años no había visto a La Turbina tan furiosa. Parecía un mar.

Ciego y su gente regresan a la normalidad, unos en autos, otros en coches o carretones tirados por bueyes. Habrá que trabajar duro y mucho para resarcir los daños. No importa que vuelvan otros huracanes y La Turbina vuelva a botarse. Siempre habrá voluntad para comenzar de nuevo.

http://www.invasor.islagrande.cu/sistema/paginas/default.asp?lang=es&id=11092008_Despues%20de%20Ike

--

Entre el espanto y la ternura...Época de corazones, por José Hernández Sánchez


Así tituló el trovador Silvio Rodríguez una de sus hermosas canciones... y ése es el sentimiento que nos llena al contemplar las imágenes que hoy les traigo, y que van desde la precaución y el cuidado por las vidas y propiedades de los cubanos, la cercanía de nuestros dirigentes, los ancianos rescatados y llevados en brazos por miembros de nuestras Fuerzas armadas y nuestra Policía Nacional, los niños descansando confiados, hasta las dantescas imágenes de los daños que causara el ciclón (¡los ciclones!) que cruelmente nos golpearan... finalmente, las imágenes de la paulatina recuperación del país...
Esta vez no habrá un orden lógico en las imágenes: iremos, sí, entre el espanto, la ternura... y la confianza de vivir en un país como Cuba:


Época de corazones, por José Hernández Sánchez
Foto: Aguilera

Junto al pueblo, los movilizados trabajan en varios municipiosEste tiempo de huracanes es también época de corazones.

Primero Gustav y después Ike han puesto a prueba la capacidad organizativa y la disciplina de nuestro pueblo y aunque Ciudad de La Habana no sufrió los mayores embates, tampoco olvida que es la capital de todos los cubanos.

Cuanto nos reúna y nos enseñe reunidos, eso es nuestro. Cuanto nos enseñe con menos fuerza de la que tenemos en la realidad, cuanto nos muestre entretenidos en el camino, mientras el enemigo se regodea de nuestras desgracias, eso no es nuestro.

Ante las grandes tareas de la recuperación siguen vigentes las enseñanzas martianas: la unión de las energías, el orgullo de la virtud cubana, la fe en los humildes.

Hoy vemos de San Antonio a Maisí, reunidos en un mismo propósito, los batalladores de siempre, los recién llegados y los infatigables, los de una u otra provincia, los de una u otra edad, los de una profesión u otra.

Con mucho corazón se recogen desechos, reparan averías, restablecen servicios, sin descuidar las acciones de protección de la ciudadanía pues todavía las lluvias y los vientos amenazan.

Alientan los mensajes de solidaridad llegados de todo el mundo, los oficiales y los de sencilla gente de pueblos hermanos, de personas de ideologías o credos diversos pero concientes de cuanto Cuba ha compartido sin arrepentirse de ello, ganando esta reciprocidad y reconocimiento a su resistencia y dignidad. Ya lo dijo Fidel, los amigos son muchos.

El mundo ha observado con admiración la conducta de nuestro pueblo pero siempre hay algunos que no tienen fe en su pueblo. La prisa del enemigo en levantar la discordia indica sobradamente que no se ha de ser cómplice del enemigo.

Lo que hacemos unos por otros en momentos de dificultades, la vivienda y la alimentación compartidas, la mano tendida del vecino, demuestran los valores sembrados en períodos de prueba como estos. A lo cubano que es como se ha triunfado.

Como indicó Fidel en sus reflexiones, los problemas planteados se han multiplicado y los principios que deben guiar nuestra conducta siguen siendo iguales, solo requieren esfuerzos incomparablemente mayores.

Más que nunca se impone la racionalidad y la lucha contra el derroche, exhortó Fidel cuando indicó actuar con absoluta honestidad, sin demagogia ni concesión alguna a la blandenguería y el oportunismo.

Los militantes revolucionarios fueron ejemplo durante el azote de los huracanes y deben seguir siéndolo ahora en la recuperación; deben dar y recibir confianza, dijo el Comandante en Jefe y así hay que hacerlo.

En cuanto mejoren las condiciones meteorológicas por la envergadura de este peligroso huracán hay que agilizar las medidas de recuperación.

También ante los nuevos retos ¡venceremos!