Mostrando entradas con la etiqueta carta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta carta. Mostrar todas las entradas

miércoles, 11 de marzo de 2015

Venezuela es sagrada y se respeta; Carta de Fidel

El presidente Maduro muestra el mensaje del líder histórico de la revolución Fidel Castro. Foto: VTV
CARACAS.—El presidente Nicolás Maduro solicitó este martes a la Asamblea Nacional un proyecto de Ley Habilitante Antimperialista para “defender la paz, la soberanía y el de-sarrollo íntegro de Venezuela ante la amenaza del imperio de Estados Unidos”.

“Es una necesidad para moverme en el complejo escenario que se ha abierto para Ve­ne­zuela”, indicó el estadista, quien además leyó la carta enviada por el líder de la Revolución Cu­bana Fidel Castro.

En la misiva, Fidel felicita a Maduro por su “brillante y valiente discurso frente a los brutales planes del gobierno de Estados Unidos” y le pronostica que sus palabras “pasarán a la historia como prueba de que la humanidad pue­de y debe conocer la verdad”.

El jefe de Estado agradeció el apoyo del líder cubano y rememoró que la victoria de Playa Girón en abril de 1961 fue la primera gran derrota del imperialismo en América Latina y el Caribe.


Respecto al decreto emitido por Washington de declarar a Venezuela como una amenaza a la seguridad nacional, reiteró que nadie en el mundo puede creer eso ya que el pueblo venezolano es “pacífico, democrático, humanista y con una política internacional en búsqueda en el entendimiento y la paz”.

“Somos líderes en la lucha por la integración y la unión”, manifestó Maduro desde la sede del Parlamento.

De acuerdo con el jefe de Estado, el mundo reaccionó indignado y rechazó de forma unánime la ley aprobada por el gobierno de Barack Obama, incluyendo importantes sectores de opinión de Estados Unidos.

Como una “aberración histórica”, calificó Ma­duro la medida de presión contra el Go­bier­no Bolivariano que incluye sanciones contra siete funcionarios venezolanos.
 
Maduro alertó que esta ha sido la mayor amenaza que ha recibido la Patria venezolana por lo que pidió la unión de todo el pueblo. Anunció además la realización de un ejercicio militar de defensa el próximo 14 de marzo para “marcar los puntos defensivos” de la nación.


En otro momento indicó que este año se celebrarán elecciones parlamentarias para que “el pueblo decida lo que va a pasar en este país.

Esta es la segunda vez que el presidente ve­nezolano solicita una Habilitante. En octubre del 2013 la pidió para luchar contra la corrupción en el país.

La Habilitante es una herramienta jurídica de rango constitucional que faculta al Pre­si­dente a dictar Decretos con Rango, Valor y Fuerza de Ley sobre las materias que estime per­tinentes de acuerdo con las necesidades y emergencias del país.

Sin embargo, para ser aprobada necesita de las tres quintas partes de los asambleístas, o sea, 99 de los 165 asientos que hay en el Par­lamento.

Fuente Periódico Granma

Relacionado:
La Asamblea Nacional de Venezuela aprueba en primera discusión la Ley Habilitante
Por mayoría calificada, los diputados de la Asamblea Nacional por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y Ricardo Sánchez, representante de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) han aprobado en primera discusión la Ley Habilitante "Antiimperialista" solicitada por Nicolás Maduro.

Declaración del gobierno revolucionario de la República de Cuba: Venezuela no está sola

El Gobierno Revolucionario de la República de Cuba reitera nuevamente su incondicional apoyo y el de nuestro pueblo a la Revolución bolivariana, al gobierno legítimo del Presidente Nicolás Maduro Moros y al heroico pueblo hermano de Venezuela.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Delegación presenta informe final sobre los Cinco a Gobierno de los Estados Unido

Thursday, 6 November 2014
Delegation outside US Embassy. Grahame Morris MP, Cathy Jamieson MP, Len McCluskey, Kevan Higgins, US Embassy First Secretary, Rob Miller, Elizabeth Woodcraft
Grahame Morris MP, Cathy Jamieson MP, Len McCluskey, Kevan Higgins, primer secretario de la embajada de Estados Unidos en Londres, Rob Miller, Elizabeth Woodcraft

Delegación presenta informe final de la Comisión Internacional de Investigación a Gobierno de los Estados Unidos en la Embajada de Estados Unidos en Londres

Esta mañana una delegación de alto nivel que representan a millones de personas de todo el mundo se reunió con funcionarios del Gobierno de Estados Unidos para entregar el informe final de la Comisión Internacional de Investigación sobre el caso de los Cinco Cubanos.

La delegación estuvo compuesta por representantes parlamentarios, sindicatos, abogados y organizaciones no gubernamentales e incluyó dos miembros del Parlamento británico Cathy Jamieson MP, y Grahame Morris MP. Len McCluskey, secretario general del mayor sindicato del Reino Unido Unite, representa el movimiento sindical global y abogada Elizabeth Woodcraft, que fue uno de los coordinadores de la Comisión Internacional de Investigación, llegaron en nombre de la comunidad jurídica. Rob Miller, Director de Campaña de Solidaridad con Cuba, representó a los miles de simpatizantes y organizaciones que componen la coalición internacional "Voces por los Cinco", que había organizado la Comision Internacional de Investigacion sobre el caso de los cinco de marzo 2014.

La delegación se reunió con los diplomáticos de los Estados Unidos Kevan Higgins, Primera Secretaria de asuntos políticos, y Daniel Madar, segundo secretario, y principal tanto para los derechos humanos y  las cuestiones de América Latina.

La delegación describió la posición de la Comisión Internacional de Investigación y el rigor de sus investigaciones sobre el caso celebrada durante dos días de intenso escrutinio en Londres. La Comisión había sido presidida por tres eminentes jueces internacionales  de Francia, la India y Sudáfrica.

Len McCluskey expuso las tres principales conclusiones del informe de la Comisión: En primer lugar, que ningunas de las conductas de cualquiera de los Cinco fue dirigida a los Estados Unidos de América o su Gobierno. En segundo lugar, el informe del Comisionado instó al presidente Barack Obama para conceder indultos humanitarios y liberar de inmediato a los tres prisioneros restantes. En tercer lugar, que la concesión de este tipo de indultos presidenciales tiene el potencial de contribuir sustancialmente a la normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba.

Len McCluskey, quien encabezó la delegación, dijo
"Estamos aquí representando a millones de personas de todo el mundo que ahora están pidiendo al Presidente Obama a conceder indultos humanitarios para los tres cubanos que quedan en poder ahora hace 16 años en cárceles de Estados Unidos. Al mismo tiempo nos gustaría ver la liberación del contratista estadounidense Alan Gross, que ha sido encarcelado en Cuba en los últimos cinco años. Es hora de que estos cuatro hombres sean liberados y devueltos a sus familias "

Cathy Jamieson MP dijo

"Este tema es ampliamente apoyado por los parlamentarios del Reino Unido. Los diputados han planteado este caso en varias ocasiones durante muchos años, sin embargo la presentación de preguntas parlamentarias, reuniones en la Cámara de los Comunes y mociones parlamentarias. En 2013 126 diputados firmaron una moción parlamentaria pidiendo derechos de visita y en apoyo a los Cinco. Queremos ver a los Estados Unidos poner fin a esta tragedia humana tan pronto como sea posible "

Rob Miller, Voces por los Cinco, dijo

"La última semana editorial en el New York Times refleja la opinión internacional de que cualquiera que sea la historia de los dos casos, cualesquiera que sean las circunstancias, 16 años es tiempo suficiente y ahora es el momento de llegar, encontrar una solución, y enviar Alan Gross y los restantes tres cubanos de vuelta a casa "

Kevan Higgins, Primera Secretaria de Asuntos Políticos, dijo que él dio la bienvenida a la oportunidad de reunirse con la delegación y escuchar sobre el caso. Él citó un informe de dos páginas enviada a través de Washington, que reiteró la posición de Estados Unidos de que no había equidad entre el trabajo de los tres cubanos que se dedicaban a 'espionaje' y el de Alan Gross, que fue "puramente un trabajador humanitario '.

Había sin embargo, se intercambiaron discusiones y detalles interesantes y fructíferas sobre diversas vías para mirar lo que podría ayudar en el avance hacia las posibles soluciones a los dos casos.

Sr. Higgins aseguró a la delegación que el recurso de indulto humanitario y las copias del informe de la Comisión sería entregado a tanto el embajador estadounidense Matthew W. Barzun y al presidente Obama en Washington.

El informe de la Comisión Internacional de Investigación puede ser visto en su totalidad aquí
http://www.voicesforthefive.com/commission/report/,  

El artículo de opinión del New York Times pidiendo un 'intercambio de prisioneros' se puede ver aquí
http://www.nytimes.com/2014/11/03/opinion/a-prisoner-swap-with-cuba.html?smid=tw-share, 

La mocion parlamentaria firmada por 126 miembros del Parlamento se puede ver aquí
http://www.parliament.uk/edm/2012-13/497,

lunes, 3 de noviembre de 2014

Presidente Obama: Ponga a EEUU de vuelta del lado de la justicia


Por cuarta vez en un mes The New York Times publicó un editorial pidiendo cambiar la política de Washington hacia Cuba. El de este domingo solicita al presidente Barack Obama un canje entre el “contratista” Alan Gross preso en Cuba y los tres antiterroristas cubanos del grupo de Los Cinco condenados injustamente en EE.UU.
Paralelamente, el Coronel Lawrence B. Wilkerson, ex Jefe de gabinete de Colin Powell en el Departamento de Estado [en la foto], ha enviado una carta en que dice a Obama: “Pida disculpas al pueblo cubano y a nuestros ciudadanos y, sobre todo, a los Cinco cubanos y sus familias. Escuche a “los mejores ángeles de nuestra naturaleza” y ponga a los Estados Unidos de vuelta del lado de la justicia.”

5 de Noviembre, 2014

Presidente Barack Obama
The White House
1600 Pennsylvania Avenue NW
Washington, DC 20500

Estimado Sr. Presidente,
 Es tiempo de corregir una injusticia que está en su poder enmendar. Esta injusticia habla mayormente sobre el sistema de justicia estadounidense, el record de Estados Unidos sobre Derechos Humanos y más importante, la vida de cinco hombres cuya dedicación a la seguridad de su propio país frente a ataques terroristas debe ser admirado y respetado, no castigado. Sin duda Ud. ha escuchado sobre estos hombres: Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labañino Salazar, Antonio Guerrero Rodríguez, Fernando González Llort y René González Sehwerert. El mundo los conoce como “Los Cinco Cubanos”.
 Dos de estos hombres están hoy fuera de la cárcel, dos más podrían salir en libertad en un futuro lejano y uno de ellos nunca podrá ver el amanecer de un día en libertad. He intentado visitarlo – sin éxito – en la prisión de máxima seguridad de Victorville, California: se trata de Gerardo Hernández.
 Aunque no pude visitarlo, un colega confiable que me acompañó, el fallecido Saúl Landau, pudo hacerlo y me informó que Gerardo permanece más firme y determinado que nunca pero aún sorprendido ante la falta de acción por parte de la supuesta democracia más grande del mundo.
 Los Cinco cubanos sufrieron una terrible injusticia cuando fueron arrestados en 1998. Después de sus arrestos permanecieron 17 meses en confinamiento solitario. El juicio se llevó a cabo en Maimi, Florida y en el 2001 fueron sentenciados a largos años de prisión. Mínimamente a nivel legal, el juicio en Miami debió haber sido cambiado a otra sede.
 Los argumentos de cambio de sede no solo eran persuasivos sino que fueron confirmados ampliamente cuando tres jueces de la Corte de Apelaciones de Atlanta, votaron a favor de un cambio de sede. Más tarde, sin embargo, esta decisión fue revertida cuando el poder político de la administración de Bush – una administración en la que he servido – obligó al pleno de la corte a reconsiderar la decisión del panel de tres jueces y votar diferente, ratificando la sentencia de dos de ellos y enviando el caso de los otros tres a la corte para ser re-sentenciados. La corte reconoció que estaban mal aplicadas las guías de sentencia y redujo brevemente sus condenas.
 Pero hay más, mucho más. De hecho, en la actualidad existen indiscutibles pruebas de que los Cinco no eran culpables de los cargos presentados contra ellos en primer lugar. La política que rodeó al juicio estaba en manos de la línea dura de sectores cubano-americanos en la Florida así como en el Congreso de Estados Unidos. Sin sus flagrantes interferencias en el curso de la justicia, el juicio nunca hubiera tenido lugar.
 Por otra parte, el gobierno invirtió miles de dólares de los contribuyentes para pagarle a periodistas en Miami para que escribieran artículos condenatorios, para influenciar al jurado y predisponer a la opinión pública a un veredicto de culpabilidad.
 Este juicio fue un pago político a los cubanos-americanos intransigentes, y cada persona en los Estados Unidos y en todo el mundo que presta atención a este caso lo sabe. De hecho, usted también lo sabe, señor Presidente.
 Este juicio es una mancha en la estructura misma de la democracia de los Estados Unidos. Este juicio envía una señal clara a todo el mundo – que nos juzga no como nosotros nos juzgamos, sino por nuestros actos.
 Usted, señor Presidente, no puede borrar esta mancha; ha pasado mucho tiempo y muchos años han sido robados de las vidas de estos hombres. Pero usted puede mitigarla, puede hacerla menos dolorosa. Y en última instancia, usted puede limpiar la reputación de nuestro sistema de justicia, y en el caso de Gerardo y los otros dos hombres todavía en prisión, puede concederles su libertad.
 El Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de Naciones Unidas, en mayo de 2005, declaró que el encarcelamiento de los Cinco cubanos es una violación del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, poniendo a Estados Unidos junto a algunos de los países más atroces en la tierra. El grupo de trabajo pidió que Estados Unidos tome medidas para remediar la situación. Usted, señor Presidente, puede hacerlo.
 Señor Presidente, usted dijo que “tenemos que mirar hacia adelante en vez de mirar hacia atrás”. Pero en ciertos casos, eso es incorrecto y usted lo sabe. ¿Quiere que no miremos a nuestra guerra Civil? ¿A los estragos de la esclavitud que la condujo? ¿A la esclavitud económica de un siglo que siguió a la guerra? ¿Al racismo de nuestro pasado – un racismo que aún nos azota hoy? No lo creo. Y usted no debe negar la necesidad de mirar hacia atrás, revisar y revertir la burla de este juicio.
 Tome acción, señor Presidente. Deje en libertad inmediatamente a los tres restantes miembros encarcelados de los Cinco cubanos. Admita públicamente la flagrante injusticia hecha a todos ellos y elabore las razones. Pida disculpas al pueblo cubano y a nuestros ciudadanos y, sobre todo, a los Cinco cubanos y sus familias. Escuche a “los mejores ángeles de nuestra naturaleza” y ponga a los Estados Unidos de vuelta del lado de la justicia.
 Respetuosamente,
 Lawrence B. Wilkerson
 Ejército de los EE.UU

*Lawrence Wilkerson, Distinguido Profesor Visitante de Política Pública y de Gobierno en la Universidad de William y Mary en Williamsburg, Virginia. Del 2002 al 2005 ocupó el cargo de Jefe de gabinete de Colin Powell en el Departamento de Estado. El coronel (r) Wilkerson sirvió durante 31 años, desde 1966 a 1998, al ejército de los EE.UU.

Fuente La Pupila Insomne

domingo, 5 de octubre de 2014

Chile: se realizó en Quillota el Encuentro Nacional de Solidaridad con Cuba

"Con el propósito de dar a conocer la realidad de Cuba –enfrentada a un bloqueo económico que perdura por más de cuatro décadas- así como el trabajo solidario desarrollado por organizaciones de base en distintas ciudades de Chile, se realizó en Quillota el Encuentro Nacional de Solidaridad con Cuba, que tuvo lugar los días 3, 4 y 5 de octubre.

 En Chile existen más de 70 organizaciones de solidaridad con Cuba. Hace ya 22 años estas organizaciones han tenido un espacio de interacción, organización y resolución en los “Encuentros Nacionales de Solidaridad con Cuba”, y una de las resoluciones del encuentro realizado el año 2005, fue la definición de Quillota como sede del Encuentro.

 El Comité de Solidaridad con Cuba – Quillota (CSCQ), es un espacio para todos aquellos amigos de Cuba y de su pueblo que sientan la necesidad de llevar a la práctica la solidaridad.  Es una organización de base sin fines de lucro, conformada principalmente por ciudadanos de Quillota, quienes iniciaron sus actividades en marzo de 2004.

 El principal objetivo del CSCQ es sumarse a la gran cadena de solidaridad nacional e internacional que pretende mostrar la verdad sobre la realidad cubana.

 El evento reúne a representantes de todo el país y a delegaciones cubanas del ICAP (Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos), el gobierno cubano y representantes del mundo cultural de Cuba. Los participantes desarrollan discusiones temáticas organizados en comisiones de trabajo y se establecen resoluciones al accionar nacional en las tareas de solidaridad para con el pueblo cubano.

 Los objetivos son evaluar el cumplimiento de objetivos y metas trazadas en el período anterior así como conocer y discutir diversas temáticas contingentes a la realidad de Cuba y su interacción con Latinoamérica y nuestro país; además de colegiar políticas y visiones del movimiento de solidaridad con Cuba en el ámbito nacional e internacional.

 También -según se informó- se trata de definir y coordinar el carácter y alcances de acciones solidarias e informativas durante el período y coordinar la orgánica y programar encuentros regionales de los organismos de solidaridad por Cuba en Chile.

 Entre los participantes se cuenta a delegaciones de todo el país, de la Embajada de Cuba, el ICAP y otras organizaciones cubanas. Lo anterior se ha traducido, en otros encuentros nacionales, en una cantidad de entre 150 y 200 participantes".

 Datos tomados de http://www.vozsiglo21.cl/3-4-y-5-de-octubre-en-quillota-encuentro-de-solidaridad-con-cuba

Chile también se hizo presente en la Campaña Internacional por la Libertad de los 5 de cada mes. Se hizo entrega de una Carta a la Embajada de EEUU por parte del Comité por la Libertad de los Cinco del Movimiento Nacional de Solidaridad Chile con Cuba, el 5 octubre 2014

 Compartimos algunas fotos del evento, compartidas por Leila Cárdenas Quilagayza y Jose Miguel Hernandez Mederos en Facebook
 



jueves, 25 de septiembre de 2014

Envía Fidel carta a Nicolás Maduro tras su valiente intervención en la ONU

"Fue un pronunciamiento valiente y brillante, a la altura del heroico Presidente Hugo Chávez", le escribió el líder cubano a Nicolás Maduro en una carta hecha pública este miércoles
Nicolás Maduro, presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Foto: Getty Images
El líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, destacó en una carta enviada al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, la valentía del mandatario en el discurso que pronunció ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en donde llamó a refundar la ONU.
A continuación el texto de la misiva:
Al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro.

Querido Nicolás:

Tuve el placer de escuchar tu discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Fue un pronunciamiento valiente y brillante, a la altura del heroico Presidente Hugo Chávez, quien en ese mismo sitio fue capaz de descubrir la diabólica política del imperio que amenaza la vida de nuestra especie.

Ese mismo día finalizada la reunión en la ONU, tuve también el privilegio de ver el emocionante encuentro que tuviste en el Bronx con niños, jóvenes y adultos que, con enorme orgullo, expresaron los valores y sentimientos de esa área de la ciudad de Nueva York. Las imágenes de los que allí expresaban los sentimientos de lo que un pueblo desea y merece vivir, son inolvidables y constituyen un mensaje de paz. El recuerdo de Hugo Chávez no dejó de estar presente un solo segundo.

Todavía emocionado por tan inolvidables recuerdos, te envío un fuerte abrazo que ruego hagas extensible a tu delegación y a tu valiente pueblo.

Fidel Castro Ruz
Septiembre 24 de 2014
9 y 32 a.m.

jueves, 3 de octubre de 2013

La eternidad de las revoluciones

Por Susana Gómez Bugallo

Hoy [3 de octubre] se cumplen 48 años de que Cuba conociera que la lucha internacionalista de Ernesto Guevara continuaba por otros lugares del mundo. También ese día se presentó el primer Comité Central del que sería, a partir de ese momento, el Partido Comunista de Cuba
Es difícil encontrar carta tan triste para los cubanos como esa. El vacío que causara su partida entre el pueblo que ya era suyo, más allá del sentimiento confuso y desgarrador de quien ve marcharse a un ídolo, traía también la certeza feliz de que otras tierras del mundo recibirían el concurso de sus modestos esfuerzos.

Entonces partió a liberar más mundo. Porque solo se forjaría una nueva sociedad cuando el cambio fuera de todos. Él sería parte de esa historia. Se convertía en la confirmación de que el Che era un eterno revolucionario.

No se le podía pedir su renuncia a la lucha. Cierto es que se le quería aquí, protagonista en el perfeccionamiento de la naciente historia. Pero el Che se parecía solo a él. Y pretender que prolongara su estancia era como pedirle conformidad con un fragmento de la Revolución. Él la quería toda. Había cumplido su deber en estas tierras. Este era momento para despedirse y hacer más.

Aquí quedaba la guía para formar al hombre nuevo. Existía al frente de la profunda transformación cultural y social tan necesaria, ese amigo suyo llamado Fidel (que le sueña vivo porque nunca se ha acostumbrado a su ausencia).

La responsabilidad de Fidel al frente de Cuba era suficiente. El Che estaba consciente de ello. Sabía que era la hora de separarse de ese hombre del que aprendió a apreciar peligros y principios. Dejaba en Cuba la pureza de esas primeras ansias revolucionarias. Pero “el más sagrado de los deberes” lo llevaba a seguir en esa pelea eterna contra el imperialismo.
Y, como dijo Fidel, había que respetar la libertad de ese que iba a empuñar un fusil contra los grilletes de la esclavitud. El orgullo de saberlo cubano de convicción era buen motivo para dejarlo partir.

Bajo otros cielos llegó su hora definitiva. Pero Ernesto Guevara era hombre de palabra. Como escribió y se hizo público ese 3 de octubre de 1965, su último pensamiento habrá sido para Cuba.

En medio de la conmoción de sus letras, leídas por Fidel, se hacía también ese día otra parte de la historia. Adquiría nombre definitivo el Partido de la unidad de los revolucionarios cubanos. El teatro Chaplin respondía ¡comunista! a la interrogación del Comandante sobre la designación que correspondía a esta organización guía, de acuerdo con lo que era y llegaría a ser.

El primer Comité Central se dio a conocer en aquella ocasión, liderados sus cien miembros por Fidel y Raúl como Primero y Segundo secretarios, respectivamente. El diario Granma veía la luz y tendría su inaugural edición al día siguiente.

Ya era Cuba ese “santuario de los revolucionarios del continente” que señaló Fidel en su discurso. Ese lugar donde la palabra comunista honraba y no significaba la ofensa en que la pretendían convertir los imperialistas. “Y dentro de cien años no habrá honra mayor, ni habrá nada más natural y lógico que llamarse comunistas”, afirmaba el líder histórico de la Revolución.

No ha pasado todavía ese siglo vaticinado. Pero muchas palabras de aquel 3 de octubre 48 años atrás, se han convertido en apotegmas que ennoblecen. Y en la convicción de que la historia está a favor de quienes creen en las revoluciones.

“Sabemos la transitoriedad de los problemas. Y los problemas pasan, los pueblos perduran; los hombres pasan, los pueblos quedan; las direcciones pasan, las revoluciones persisten... ¡Hemos aprendido a escribir la historia, y la continuaremos escribiendo!”.

Fuente original Juventud Rebelde

Video en Youtube

domingo, 28 de julio de 2013

Fidel: “He vivido para luchar”


 

Carta del compañero Fidel a los Jefes y Vicejefes de las delegaciones que visitan nuestro país con motivo del 60 aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos M. de Céspedes.

Queridos amigos:

El viernes 26 de julio se arriba al 60 aniversario del asalto al regimiento del Moncada en Santiago de Cuba y al cuartel Carlos Manuel de Céspedes en Bayamo. Conozco que numerosas delegaciones piensan viajar a Cuba para compartir con nosotros esa fecha en la que nuestro pequeño y explotado país decidió proseguir la lucha inconclusa por la independencia de la Patria.

Ya entonces también nuestro Movimiento estaba fuertemente influido por las nuevas ideas que se debatían en el mundo.

Nada se repite exactamente igual en la historia. Simón Bolívar, libertador de América, proclamó un día el deseo de crear en América la mayor y más justa de las naciones, con capital en el istmo de Panamá. Incansable creador y visionario, se adelantó más tarde al sentenciar que Estados Unidos parecían destinados a plagar la América de miserias a nombre de la libertad.

Cuba sufrió, como América del Sur, Centro América y México con el territorio que le fuere arrebatado a sangre y fuego por el insaciable y voraz vecino del norte, que se apoderó de su oro, su petróleo, sus bosques fabulosos de sequoia, sus mejores tierras y sus más ricas y abundantes aguas pesqueras.

No estaré sin embargo con ustedes en Santiago de Cuba, pues debo respetar la obvia resistencia de los guardianes de la salud. Puedo en cambio escribir y trasmitir ideas y recuerdos, que siempre serán útiles, al menos para el que escribe.

Hace breves días, cuando observaba desde mi asiento en la parte media de un vehículo de doble tracción lo que fuera un viejo centro genético para la producción lechera, pude leer una brevísima síntesis de solo un párrafo del discurso pronunciado el Primero de Mayo del año 2000, hacía ya más de 13 años.

El tiempo borrará aquellas palabras en letra negra sobre una pared blanqueada con cal.

“Revolución […] es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolución es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo”.
Ahora se cumplen 60 años de aquel hecho ocurrido en 1953, sin duda valeroso y demostrativo de la capacidad de nuestro pueblo para crear y enfrentar a partir de cero cualquier tarea. La experiencia posterior nos enseñó que habría sido más seguro comenzar la lucha por las montañas, algo que planeábamos hacer si tomada la fortaleza del Moncada, no podíamos resistir la contraofensiva militar de la tiranía con las armas que ocupáramos en Santiago de Cuba, más que suficientes para vencer en aquella contienda y mucho más rápidamente que el tiempo invertido después.

Los 160 hombres escogidos para la operación fueron seleccionados entre 1 200 con los que contábamos, entrenados entre los jóvenes de las antiguas provincias de La Habana y el este de Pinar del Río, afiliados a un partido radical de la nación cubana donde todavía el espíritu pequeño burgués inculcado por los dueños extranjeros y sus medios de divulgación, en mayor o menor medida, influían en todos los rincones del país.

Yo había tenido el privilegio de estudiar, y ya en la universidad adquirí una consciencia política a partir de cero. No está de más repetir lo que he contado otras veces, la primera célula marxista del Movimiento la creé yo con Abel Santamaría y Jesús Montané, utilizando una biografía de Carlos Marx, escrita por Franz Mehring.

El Partido Comunista, integrado por personas serias y consagradas de Cuba, soportaba los avatares del Movimiento Comunista Internacional. La Revolución reiniciada el 26 de julio recogió las experiencias de nuestra historia, el espíritu abnegado y combativo de la clase obrera, la inteligencia y espíritu creativo de nuestros escritores y artistas, así como la capacidad que yacía en la mente de nuestro personal científico, que ha crecido como la espuma. Nada se parece hoy a lo de ayer. Nosotros mismos, a los que el azar nos designó el papel de dirigentes, nos podríamos abochornar de la ignorancia que todavía muestran nuestros conocimientos. El día que no aprendamos algo nuevo será un día perdido.

El ser humano es producto de las leyes rigurosas que rigen la vida. ¿Desde cuándo? Desde tiempos infinitos ¿Hasta cuándo? Hasta tiempos infinitos. Las respuestas también lo son.

Por ello, aunque no las comparta, respeto el derecho de los seres humanos a buscar respuestas divinas, preguntas que pueden hacerse, siempre y cuando las mismas no tiendan a justificar el odio y no la solidaridad en el seno de nuestra propia especie, error en el que han caído muchas en uno u otro momento de su historia.

Aquel atrevido intento no fue sin duda un acto improvisado; admito sin embargo que a partir de la experiencia acumulada habría sido mucho más realista y más seguro iniciar aquella lucha por las montañas de la Sierra Maestra. Con los 18 fusiles que logramos reunir después del durísimo revés que sufrimos en Alegría de Pío, en parte por inexperiencia y el incumplimiento de las instrucciones recibidas por el Movimiento en Cuba, y también por la excesiva confianza nuestra en el poder de fuego de los expedicionarios armados con más de 50 fusiles con mirilla telescópica, y su entrenamiento en tiro. Atentos sin embargo a los vuelos rasantes de los aviones de combate del enemigo, descuidamos la vigilancia en tierra y nos atacaron en un pequeño cayo de monte a pocos metros de nosotros. Nunca más nos pudo sorprender de esa forma el enemigo.

En los combates librados después siempre fue al revés, y en las acciones finales, con menos de 300 combatientes, en 70 días de incesante lucha derrotamos la ofensiva de más de 10 mil hombres de sus fuerzas élites. En los combates librados durante dos años siempre los bombarderos y cazas del enemigo en solo 20 minutos solían estar encima de nosotros. No consta sin embargo que haya muerto un solo combatiente por esa causa en aquella dura lucha. Todo cambió en las décadas siguientes con la nueva tecnología desarrollada por Estados Unidos y sumadas a las fuerzas reaccionarias en América Latina y el mundo, aliadas a ellos. Siempre los pueblos encontrarán las formas adecuadas de lucha.

Ustedes estarán allí, en el escenario del primer combate.

Cuando, después de los hechos que se consumaron el 26 de julio, un último carro se acerca y me recoge, monté en la parte trasera del vehículo repleto del personal, otro combatiente se acerca por la derecha; me bajo y le doy mi asiento; el carro parte y me quedo solo. Hasta el momento que me recogieron por primera vez en medio de la calle, con la escopeta semiautomática Browning y cartuchos calibre 12 de balines, trataba de impedir que dos hombres usaran una ametralladora calibre 50 desde el techo de uno de los pisos del edificio central de mando del amplio campo militar; era lo único que podía verse del tiroteo generalizado que se escuchaba.

Los pocos compañeros que con Ramiro Valdés habían penetrado en la primera barraca despertaron a los soldados que allí dormían y, según me explicaron posteriormente, estaban en paños menores.

No pude hablar con Abel ni otros de su grupo que desde un alto edificio al fondo del hospital civil, dominaban la parte trasera de los dormitorios. Yo consideraba que era absolutamente obvio para él lo que estaba ocurriendo. Tal vez pensó que yo había muerto.

Raúl, que estaba con el grupo de Lester Rodríguez, veía con claridad lo que estaba ocurriendo y pensaba que estábamos muertos. Cuando el jefe de esa escuadra decide bajar, toman el elevador, y al llegar abajo, le arrebata el fusil a un sargento que no hace resistencia, ni tampoco los soldados que iban con él. Toma el mando del grupo y organiza la salida del edificio.

Mi preocupación fundamental era en ese momento el grupo de compañeros que supuestamente había ocupado el cuartel de Bayamo y no tenía noticia alguna de nosotros. Por mi parte, contaba todavía con suficientes cartuchos y pensaba vender bien cara mi vida luchando contra los soldados de la tiranía.

De repente aparece otro carro: venía a buscarme; y de nuevo albergo la esperanza de ayudar a los compañeros de Bayamo con una acción en el cuartel del Caney.

Varios carros esperaban al final de la avenida donde yo pensaba tomar la dirección correcta hacia ese punto. Pero el propio compañero que conducía el vehículo que entró para buscarme no la tomó, siguió hacia la casa de donde partimos por la madrugada, allí se cambió de ropa. Yo cambié de arma y tomé un rifle semiautomático calibre 22 con punta de acero, con un poco de más alcance que la calibre 12 de balines, me puse alguna ropa y a varios pasos de allí cruzamos una cerca de púas con aproximadamente 15 hombres armados, uno de ellos herido. Otros dejaron sus armas y tomaron los vehículos tratando de buscar una salida. Conmigo iba Jesús Montané y algunos otros jefes. Caminamos horas aquella calurosa tarde por la falda norte de la Gran Piedra, una elevada montaña que trataríamos de cruzar para dirigirnos hacia el Realengo 18, un camino empinado del que Pablo de la Torriente, excelente escritor revolucionario, escribió que un hombre con un fusil podía resistir a un ejército. Pero, Pablo murió en España combatiendo en la Guerra Civil Española, donde alrededor de mil cubanos apoyaron a ese pueblo contra el fascismo. Lo había leído, pero nunca pude hablar con él, ya había viajado a España cuando yo estudiaba bachillerato.

Nosotros no pudimos ya proseguir hasta aquel realengo y permanecíamos al sur de la cordillera. La zona montañosa preferida por mí para la lucha guerrillera se situaba entre el santuario del Cobre y el central Pilón; planeé por ello cruzar hasta el otro lado de la bahía de Santiago de Cuba por un punto que conocía desde que estudié en el Colegio de Dolores, en la ciudad donde ustedes se reunirán. Gran parte de nuestro pequeñísimo grupo estaba agotado por el hambre y las fatigas. Un herido había sido evacuado y Jesús Montané que apenas podía mantenerse en pie. Otros dos, con menos responsabilidad pero más saludables, marcharían conmigo hacia el occidente de aquellas montañas. Pero los hechos más dramáticos y menos esperanzadores estaban todavía por llegar. En la tarde le dimos instrucciones al resto de los compañeros de esconder sus débiles armas en algún lugar del bosque y dirigirse aquella noche a la casa confortable de un campesino que vivía a orillas de la carretera que iba de Santiago a la playa, que disponía de ganado y tenía comunicación telefónica con la ciudad. Sin duda fueron interceptadas por el ejército. El enemigo de todas formas conocía el área cercana por donde nos movíamos. Antes del amanecer, una escuadra de la jefatura militar fuertemente armada, nos despertó con la punta de sus fusiles. Las venas del cuello, y el rostro de aquellos soldados bien alimentados, se veían latir deformadas por la excitación. Nos dábamos por muertos y en el acto estalla la discusión. Sin embargo no me habían identificado. Al atarme profundamente y preguntarme el nombre, irónicamente les doy uno que usábamos en bromas de la peor especie. No podía comprender que no se dieran cuenta de la verdad. Uno de ellos, con rostro descompuesto, vociferaba que ellos eran los defensores de la patria. Con voz fuerte le respondo que ellos eran los opresores, como los soldados españoles en la lucha de nuestro pueblo por la independencia.

El jefe de la patrulla era un hombre negro que a duras penas podía mantener el mando. ¡No disparen!, les gritaba constantemente a los soldados.

En voz más baja repetía: “Las ideas no se matan, las ideas no se matan”. En una de aquellas ocasiones se acerca a mi y con voz baja dice y repite: “Ustedes son muy valientes, muchachos”. Al escuchar aquellas palabras le digo: “Teniente, yo soy Fidel Castro”; y el responde: “No se lo digas a nadie”. De nuevo el azar se impone con todas sus fuerzas.

El teniente no era oficial del regimiento, tenía otra responsabilidad legal en la región de Oriente.

Más adelante se imponen de nuevo los hechos más importantes todavía.

A los compañeros que debían desmovilizarse les doy instrucciones de guardar las armas, y después los custodiaríamos hasta el punto donde debían hacer contacto con las personas del Obispo.

La opinión pública de Santiago de Cuba había reaccionado con energía frente a los horribles crímenes cometidos por el ejército batistiano contra los revolucionarios.

Monseñor Pérez Serantes, Obispo de Santiago de Cuba, había obtenido algunas garantías favorables a sus gestiones por el respeto a la vida de los revolucionarios prisioneros. A Sarría, sin embargo, le quedaba una batalla por librar contra el mando del regimiento que esta vez delegó la tarea al más connotado esbirro de la carnicería impuesta por el jefe militar de Santiago de Cuba, que le ordenó trasladar los detenidos al Moncada.

Por primera vez en nuestra Patria los jóvenes habían entablado una lucha semejante frente a lo que fuera hasta el Primero de Enero de 1959: una colonia yanki.

Al llegar a la casa del vecino junto a la estrecha carretera que une la ciudad con la playa Siboney, un pequeño camión esperaba. Sarría me sentó entre el chofer y él. Cientos de metros más adelante se topan con el vehículo del comandante Chaumont que demanda la entrega del prisionero. Como en una película de ciencia ficción el teniente discute y afirma que no entregará al prisionero, en vez de eso lo presentará al Vivac de Santiago de Cuba y no a la sede del regimiento. Es así como el hecho rememora una inusual experiencia.

Es imposible en tan breve tiempo expresarle a nuestros ilustres visitantes las ideas que suscitan en mi mente los increíbles tiempos que estamos viviendo.

No puedo pensar que dentro de 10 años, en el 70 aniversario, escribiría un libro. Desgraciadamente nadie puede asegurar que habrá un 70, un 80, un 90, o un centésimo aniversario del Moncada. En la Conferencia Internacional sobre el Medio Ambiente, de Río de Janeiro, dije que una especie estaba en peligro de extinción: el hombre. Pero entonces creía que sería cuestión de siglos. Ahora no soy tan optimista. De todas formas nada me preocupa; seguirá existiendo la vida en la inabarcable dimensión del espacio y el tiempo.

Mientras tanto digo solo algo, ya que cada día amanece para todos los habitantes de Cuba y del mundo:

Los líderes de cualquiera de las más de 200 naciones grandes y pequeñas, revolucionarias o no, necesitan seguir viviendo. Tan difícil es la tarea de crear la justicia y el bienestar, que los líderes de cada país necesitan autoridad, o de lo contrario reinará el caos.

En días recientes se intentó calumniar a nuestra Revolución, tratando de presentar al Jefe de Estado y Gobierno de Cuba, engañando a la Organización de Naciones Unidas y a otros jefes de Estado, imputándole una doble conducta.

No vacilo en asegurar que aunque durante años nos negamos a suscribir acuerdos sobre la prohibición de tales armas porque no estábamos de acuerdo en otorgar esas prerrogativas a ningún Estado, nunca trataríamos de fabricar un arma nuclear.

Estamos contra todas las armas nucleares. Ninguna nación, grande o pequeña, debe poseer ese instrumento de exterminio, capaz de poner fin a la existencia humana en el planeta. Cualquiera de los que tales armas poseen, dispone ya de suficientes para crear la catástrofe. Jamás el temor a morir, ha impedido las guerras en ninguna parte del planeta. Hoy no solo las armas nucleares sino también el Cambio Climático es el peligro más inminente que en menos de un siglo puede hacer imposible la supervivencia de la especie humana.

Un líder latinoamericano y mundial, al que deseo rendir hoy especial tributo por lo que hizo a favor de nuestro pueblo y a otros del Caribe y del mundo es Hugo Chávez Frías; él estaría aquí hoy entre nosotros si no hubiese caído en su valiente combate por la vida; él como nosotros no luchó para vivir; vivió para luchar.

URL del artículo : http://www.cubadebate.cu/noticias/2013/07/28/he-vivido-para-luchar/

Video El Asalto al Cuartel Moncada en la Memoria de Fidel


Foto agregada Ismael Francisco

lunes, 18 de febrero de 2013

Fidel a Chávez: Me satisface mucho que hayas podido regresar al pedazo de la tierra americana que tanto amas

Texto de la Carta del Comandante en Jefe Fidel Castro al Presidente Hugo Chávez en ocasión de su regreso a Venezuela

Querido Hugo:

Me satisface mucho que hayas podido regresar al pedazo de la tierra americana que tanto amas, y al pueblo hermano que tanto te apoya.

Fue necesaria una larga y angustiosa espera, tu asombrosa resistencia física y la consagración total de los médicos como lo hicieron durante 10 años, para obtener ese objetivo.

Es absolutamente justo hacer mención a la insuperable constancia con que tus familiares más allegados, tus compañeros en la dirección revolucionaria, las Fuerzas Armadas Bolivarianas, rearmadas y reequipadas por ti, y las personas honestas del mundo, mostraron sus simpatías.

Especial mención merece el aliento que el pueblo venezolano te brindó con sus muestras diarias de apoyo entusiasta e irreductible. A eso se debe un regreso feliz a Venezuela.

Tú aprendiste mucho de la vida, Hugo, en esos duros días de sufrimientos y sacrificios. Ahora que no tendremos el privilegio de recibir noticias tuyas todos los días, volveremos al método de la correspondencia que durante años hemos utilizado.

Viviremos siempre luchando por la justicia entre los seres humanos sin temor a los años, los meses, los días o las horas, conscientes, humildemente, de que nos tocó vivir en la época más crítica de la historia de nuestra humanidad. Nuestro pueblo, que es también el tuyo, conocerá mañana por esta misma vía tu regreso a Venezuela.

Todo debió llevarse a cabo con mucha discreción, para no darle oportunidad a los grupos fascistas de planear sus cínicas acciones contra el proceso revolucionario Bolivariano.

Cuando el campo socialista se derrumbó y la URSS se desintegró, el imperialismo, con el puñal afilado de su bloqueo se proponía ahogar en sangre a la Revolución Cubana; Venezuela, un país relativamente pequeño de la dividida América, fue capaz de impedirlo. En aras del tiempo no menciono los numerosos países de las Antillas, Centro y Suramérica que Venezuela, además de sus grandes planes económicos y sociales, fue capaz de ayudar. Por ello, todas las personas honestas del mundo han seguido de cerca “la salud y las noticias sobre Chávez”.

¡Hasta la victoria siempre!

¡Un fuerte abrazo!


Fidel Castro Ruz
8 y 35 p.m.
Febrero 17 de 2013

sábado, 18 de agosto de 2012

“Le pido que remedie la mancha en nuestra justicia”

Por Mike Farrell

Estimado Sr. Presidente Obama:

Aunque temo que sus empleados le protejan de las miles de cartas que personas envían del mundo entero quienes piden que usted lleve a cabo un gesto humanitario y con el propósito de reducir tensiones en la esfera internacional, le pido que usted otorgue un perdón ejecutivo y ponga en libertad a los Cinco Cubanos, quienes han sido encarcelados injustamente por casi 14 años.

Como parte de  un grupo de artistas, miembros de Actores y Artistas Unidos por la Libertad de los Cinco Cubanos; le ruego por la libertad de estos hombres: Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labañino Salazar, René González Sehwerert, Antonio Guerrero Rodríguez y Fernando González Llort.

Libérelos porque son hijos, esposos, poetas, pilotos, graduados de la universidad y artistas que no han cometido ningún crimen en contra de los Estados Unidos.

Libérelos porque ellos vinieron a este país desarmados y nunca representaron, de ninguna manera, un daño a la seguridad de los Estados Unidos.

Libérelos porque ellos vinieron a monitorear las actividades de exiliados cubanos, que operaban de bases en Miami, de lo cual nuestro gobierno tenía constancia, que planeaban actos de violencia en contra de inocentes en Cuba.

Libérelos porque ellos estaban tratando de prevenir otras acciones adicionales violentas en contra de su país, con el propósito de salvar la vida de esos inocentes.

Como usted sabe, Sr. Presidente, este mes [julio] es el mes de nuestra independencia y será un día que los políticos usarán para celebrar nuestras leyes, nuestra historia y nuestra gente. Para muchos de estos políticos, el apoyo a la guerra en contra del terrorismo será usado para demostrar nuestro patriotismo.

De la misma manera, ¿no es en realidad un acto de hipocresía que nuestro gobierno continúe el encarcelamiento de estos héroes, quienes arriesgaron su vida para eliminar el terrorismo que nosotros encontramos tan aberrante como ellos?

De esta manera, con todo mi respeto, le pido que remedie la mancha en nuestra justicia y use el poder conferido por nuestra Constitución, haga lo correcto y dé permiso a los Cinco Cubanos de regresar a sus seres queridos.

Muy atentamente,

Mike Farrell


* Conocido actor, director, productor y guionista estadounidense

FOTO Wikipedia tomada de la web y fotocopia del mensaje y traducción,  cortesía Alina M López Marín (Facebook)



miércoles, 25 de julio de 2012

Carta de Fidel Castro a Hugo Chávez

«Fidel, gracias por ese mensaje, tienes razón: es un solo pueblo el de Bolívar, Martí, Alfaro. Es un solo pueblo que se ha levantado de nuevo. Fidel es un gran bolivariano, fue y sigue siendo un gran estudioso del pensamiento de Bolívar»,



Querido Hugo, te escuché hoy por la tarde cuando hablaste en Guárico, sorpresa total, pensé que lo harías en Barinas, buena táctica, el factor sorpresa desconcierta a la alianza, nada subestimable, de yanquis y oligarcas en Venezuela.

Supe así, por esa vía, que dentro de 10 días cumplirás 58 años. Tenía alguna duda sobre el número exacto que sumarías en esa fecha, pensaba que tal vez era 59, de todas formas ese día no te felicitaré por tu 58° aniversario, ya que desde ahora mismo lo hago con el invariable y sincero afecto de siempre.

Creo que yo era ya viejo cuando hice algunas cosas que muchas personas atribuían simplemente a mi juventud. Ciertamente es una vergüenza que hubiera perdido tanto tiempo cuando terminé el bachillerato, al que se le añadió un año más hasta sumar doce, había cumplido ya 19 y no tenía ni siquiera nociones de la disciplina y experiencia militar. Tú en cambio te habías graduado como oficial de la Academia Militar.

Menos mal que los mediocres políticos burgueses de Venezuela admitían que un ciudadano, a pesar de su condición social y origen étnico, podía ser guardián del orden oligárquico, confiaban que el dinero, los honores y el interés personal prevalecerían en la institución militar de un país latinoamericano.

Durante casi 200 años congelaron los sueños del Libertador, que esta vez volvieron a tener vigencia plena sólo 210 años después y cuando ya el más poderoso imperio era dueño del mundo.

Veintiséis años tenía yo cuando el golpe militar proyanqui de Batista, partiendo sólo de ideas invertí un año, cuatro meses y 16 días en organizar, entrenar y armar a los jóvenes patriotas que atacaron los cuarteles de Santiago de Cuba y de Bayamo.

Cuando tú tenías la misma edad poseías ya un nivel de conocimientos militares y políticos en especial los que emanaban de las ideas de Miranda, de Bolívar y de toda una generación de patriotas que escribieron una de las más brillantes historias del planeta en pro de la libertad y la justicia para los pueblos oprimidos.

Me asombra como aún hoy seguimos aprendiendo de ellos, especialmente tú que representas al pueblo bolivariano en este instante singular de su historia. 58 años no es nada, Hugo, yo que tengo casi 28 años más he vivido una parte importante de los últimos 100 años pueda dar fe de lo que significa el tiempo en esta época.

Honor especial merece el pueblo venezolano por su inmensa capacidad de comprender la hazaña que junto a ti lleva a cabo. No importa que mis mensajes se acumulen, algún día quizás tengan determinado valor como testimonio de esta época singular que ambos pueblos, me atrevería a decir nuestro único pueblo, el de Bolívar y Martí, está viviendo.

¡Hasta la victoria Siempre!

Fidel Castro
18 de julio de 2012
9:14 PM




(Tomado de Página web del gobierno de Venezuela)

domingo, 17 de junio de 2012

Intelectual paraguayo reclamó a Obama libertad para los Cinco

Asunción, 17 jun (PL) El destacado intelectual paraguayo Mario Casartelli reclamó hoy al Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, la libertad de los cinco antiterroristas cubanos, condenados en cárceles de ese país.

  En su misiva al mandatario estadounidense, Casartelli le recordó a Obama que en el Día de los Padres tiene la dicha de estar rodeado de sus hijos, algo negado a los cinco cubanos cumpliendo largas condenas, impuestas por tratar de evitar nuevas agresiones a su país.

Recordó que en la fecha, René González, Antonio Guerrero y Ramón Labañíno, aún siendo padres, no pudieron disfrutar de ver crecer a sus hijos.

Por otra parte, Gerardo Hernández y Fernando González no tuvieron siquiera la posibilidad de convertirse en padres pues eso les fue vedado por la prisión impuesta, dijo.

"Señor Obama, ya está en su potestad decidir la liberación de los Cinco para que estos hombres sientan esa plenitud de la cual usted disfruta cada día de su existencia y los padres y madres del mundo se lo agradecerán", puntualizó en su carta al mandatario.

FuentePrensa Latina

Imagen agregada RCBáez sobre foto de archivo