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lunes, 21 de septiembre de 2015

¿Por qué tres Papas en veinte años?

Por Manuel E. Yepe*

Papas que nos han visitado

En menos de veinte años, tres Papas han visitado Cuba. Algo realmente sorprendente, si se tiene en cuenta que la Isla es un país geográfica y demográficamente pequeño, y tiene un número de católicos relativamente reducido en comparación con otras naciones de América Latina.

Tras cuatro siglos de colonialismo durante los cuales la religión oficial, con total exclusividad, era el catolicismo, surgió en Cuba una república “independiente” bajo la protección y control de los Estados Unidos, en la que la sociedad cubana, de hecho, conservó ese signo confesional durante la primera mitad del Siglo XX.

Pese a que las Constituciones de 1902 y 1940 estipulaban la separación entre el Estado y la iglesia, en sus textos se identificaba la moral cristiana como normativa ética de lo social, en detrimento de cualquiera otra moralidad no cristiana, desconociendo la diversidad cultural, moral y religiosa que exigía una comunidad tan plural en términos de etnias, cultos y tradiciones.

El proceso de formación de la nacionalidad, la lucha por la independencia de España y las sucesivas etapas de construcción de un proyecto nacional independiente como el socialista actual, se han caracterizado por una orientación secular, hasta cierto punto anticlerical. Esto no significa que lo religioso haya estado ausente de las motivaciones de los patriotas, sino que los objetivos se han formulado siempre sobre bases laicas.

La primera vez que en Cuba se proclamó la separación entre el Estado y la Iglesia como principio constitucional fue durante la República en armas, cuando se luchaba contra el régimen colonial, español…y católico.

Las relaciones entre la iglesia católica y el gobierno de la revolución que tras cruenta lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista asumió el poder en 1959, han pasado por duras pruebas y tensos momentos.

Las transformaciones sociales generadas por la revolución y el desarrollo de su proyecto independentista y socialista, tuvieron gran impacto en el proceso de desacralización de la naturaleza. Por su carácter renovador de tradiciones, costumbres y de la cultura en general, la revolución tuvo un efecto secularizador de la sociedad.

Las acciones legislativas y prácticas de la revolución, como la ley de nacionalización de la enseñanza, limitaron el espacio social de la religión católica en Cuba, y lo ampliaron para otras -como las espiritistas, las asociadas a religiones de tipo africano y las pentecostales- que lograron acceso a espacios públicos a los que antes habían tenido muy pocas posibilidades de llegar por las condiciones de monopolio cristiano y católico.

Basta recordar que, antes de 1959, el Código penal cubano registraba como agravante de delito el practicar “brujería”, término con el que la cultura cristiana predominante identificaba a las religiones originadas en África, muy extendidas en Cuba, sobre todo en los sectores más empobrecidos.

En 1991 el IV Congreso el Partido Comunista de Cuba, rectificó errores sectarios cometidos al calor de los enfrentamientos iniciales y modificó sus estatutos declarándose una organización laica y no atea, al tiempo que eliminó las trabas al ingreso de personas con creencias religiosas en esa formación política.

Como resultado de todo ello, en medio de una situación de aparente contracción del espacio social de la religión, la revolución cubana creó condiciones legales y sociales básicas para un verdadero pluralismo religioso, sin distinción confesional ni institucional, y para algo que nunca antes había existido en el país y de lo que escasas naciones se pueden vanagloriar: una libertad religiosa real.

Hay que reconocer que el Vaticano ha promovido una política muy constructiva de relaciones con Cuba, luego de algunos episodios iniciales promovidos por la fuerte influencia del papa Pio XII y las ideas fascistas de clérigos españoles insertados en la jerarquía católica cubana.

Pero la positiva práctica actual no comenzó a resultas de la visita de Juan Pablo II en 1998, como se ha escrito algunas veces, sino después del Segundo Concilio del Vaticano (1962-1965), y en ello es justo reconocer que fue esencial el papel del entonces recién designado Nuncio Apostólico en La Habana, monseñor Cesare Sacchi, hoy considerado “arquitecto de la pacificación entre la iglesia y el Estado en Cuba”.

El magno recibimiento popular y oficial tributado a Francisco en La Habana parece confirmar pronósticos de que Latinoamérica y los pueblos humildes de todo el mundo podrán contar con el apoyo moral y ético de este carismático guía del catolicismo mundial dispuesto a limpiar y renovar a fondo la imagen de su iglesia acercándola a los pobres.

Ahora que las élites estadounidenses quieren hacer retroceder la historia en los países latinoamericanos que están en proceso de liberarse de la tutela del norte, este respaldo pudiera ser de mucha trascendencia.

Septiembre 19 de 2015.


*Periodista cubano, especializado en temas de política internacional
Publicado originalmente en su Blog Manuel Yepe ~ Opiniones desde Cuba, enviado por su autor para La Polilla Cubana


miércoles, 28 de marzo de 2012

Finaliza encuentro entre Raúl Castro y Benedicto XVI

Editado por Leanne González


La Habana 27 de mar (RHC). El presidente cubano, Raúl Castro Ruz y El Papa Benedicto XVI, finalizaron un encuentro de cortesía en el Palacio de la Revolución de esta capital.

Ambas partes dialogaron sobre temas de interés nacional e internacional, coincidieron en resaltar los exitosos vínculos entre la Santa Sede y el gobierno cubano y expresaron sus deseos de continuar fortaleciendo las relaciones bilaterales.

Las conversaciones transcurrieron en un ambiente cordial y al finalizar realizaron un intercambio de regalos.

Se encontraron presente en la reunión el Ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez y el vicepresidente del Consejo de Estado, Esteban Lazo, así como autoridades religiosas.

En la noche Su Santidad prevé reunirse igualmente con líderes eclesiásticos cubanos en la Nunciatura Apostólica.

Antes de partir hacia Roma, este miércoles, el Sumo Pontífice oficiará una misa en la capitalina Plaza de Revolución José Martí.

Fuente Radio Habana Cuba


Imagenes tomadas de Cubadebate:

http://www.youtube.com/watch?v=8Og2t4wBFDY&context=C4d6d090ADvjVQa1PpcFOxBc0cV9A8x19_Ablb1MS-h6nICSzYGgw=

lunes, 26 de marzo de 2012

Palabras de Su Santidad Benedicto XVI a su llegada a Santiago de Cuba

En sus primeras palabras, luego de su arribo a Santiago de Cuba, Su Santidad agradece a Cuba y a nuestro Presidente, Raúl Castro, la cordial acogida de que fue objeto:

"Le agradezco, Señor Presidente, su acogida y sus corteses palabras de bienvenida, con las que ha querido trasmitir tambien los sentimientos de respeto de parte del gobierno y del pueblo cubano hacia el Sucesor de Pedro".

jueves, 22 de marzo de 2012

Benedicto XVI y la histeria contrarrevolucionaria

Por  Ángel Guerra Cabrera

Desde la visita del papa Juan Pablo II a Cuba (1998) las relaciones entre la Iglesia católica y el gobierno han experimentado una mejoría sustancial y constante. Por sobre desencuentros anteriores, principalmente cuando en los años 60 una generación de pastores se alió mayoritariamente con la contrarrevolución, ambos han construido relaciones de respeto y confianza durante más de una década. Ellas propiciaron un diálogo fluido, representado paradigmáticamente por el intercambio entre el presidente Raúl Castro y el cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana.

La buena voluntad mostrado por Ortega en julio de 2010, al coadyuvar con el gobierno cubano –junto con el entonces canciller español Miguel Ángel Moratinos– en la liberación de 52 presos contrarrevolucionarios, parecen haberlo cimentado notablemente.

En este contexto se inserta la próxima visita a Cuba de Benedicto XVI, sucesor de Juan Pablo II, quien partirá en la mañana del lunes 26 a Santiago de Cuba, en cuanto se despida de México. El viaje es el primero de este Papa a naciones hispanoparlantes de América Latina. Anteriormente estuvo en Brasil en 2007 con motivo de la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano. 

Contrastes de los dos países visitados, México es el que tiene mayor población católica en América Latina, mientras Cuba es el que tiene menos, puesto que una gran mayoría de los isleños profesan los ritos afrocubanos. Mientras en México se han librado dos guerras civiles de inspiración religiosa, la primera de ellas conducente a la intervención francesa de 1862, hechos que permanecen en la memoria colectiva, en Cuba no ha ocurrido nada parecido. En México hay una arremetida en curso contra el Estado laico alentada abiertamente por la jerarquía católica. En Cuba la Iglesia no se plantea una meta semejante, aunque reclame y haya obtenido paulatinamente espacios de presencia pública que se corresponden con la legitimación por las autoridades de la pluralidad y diversidad contenidas hoy en la sociedad cubana.

De lo que no cabe duda es que tanto el gobierno cubano como la Iglesia católica local y el Vaticano desean que la visita papal redunde en la continuidad del diálogo y la profundización de las cordiales relaciones que se han forjado. Todo ello está sustentado ya por el acompañamiento crítico, responsable y constructivo de la Iglesia católica a los importantes cambios económicos, sociales y políticos que se producen para fortalecer y perfeccionar el socialismo cubano. Igualmente la estrecha coordinación, ya sea en empeños menores como en algo tan trascendental como la visita del pontífice con los preparativos de las dos misas masivas que oficiará en las plazas de la Revolución de Santiago de Cuba y La Habana, así como su visita al Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba, de la cual se celebra el 400 aniversario de la aparición de su imagen. Las modificaciones en la relación con la Iglesia católica han ido desde la supresión de las procesiones en los años 60 a una gira multitudinaria de la imagen de la Virgen del Cobre por toda Cuba en 2011.

Todo esto es motivo de gran contrariedad para una contrarrevolución que solamente desea la intervención militar yanqui en Cuba puesto que significa exitosa, pacífica y fecunda relación del poder con una importante fuerza de filosofía distinta, alegría popular no sólo de los fieles católicos sino también de los de ritos sincréticos que se identifican con la señora del Cobre, distensión y diálogo democrático. De allí la creciente histeria en las últimas semanas de la mafia de Miami y de la quinta columna de Washington en Cuba. ¿Cuánto estarán cobrando las mercenarias por cada marcha? La contrarrevolución de Miami ha llegado al extremo de condicionar la visita del obispo de Roma a que se sume a sus consignas antipatrióticas, o que de lo contrario la cancele.

A pesar del apoyo que tienen de los desvergonzados pulpos mediáticos como CNN o The Washington Post, que ha llegado a acusar al cardenal Ortega de "socio" de Raúl Castro, todos los intentos por montar una provocación le han fracasado. La sola presencia del jefe de la Iglesia católica en Cuba, sin contar sus entrevistas con el presidente Raúl Castro, es una condena al bloqueo y no pueden soportarlo. No en balde el arzobispado de La Habana denunció "...una estrategia preparada y coordinada por grupos en varias regiones del país. No es un hecho fortuito, sino bien pensado..."


Foto: Carteles en La Habana anuncian la próxima visita del Papa Benedicto XVI a Cuba


Publicado por Cubasí

martes, 20 de marzo de 2012

Inventa Yoani Sánchez via Twitter tiroteo en La Habana

Por: M. H. Lagarde

Entrenada para mentir sobre la realidad cubana, la bloguera mercenaria Yoani Sanchez acaba de inventar, via Twitter, nada menos que un tiroteo en La Habana.

Según cuenta de la bloguera un disparo alcanzó en la cabeza a un diplomático de la embajada venezolana y, segun ella, en el auto podían verse las marcas de los proyectiles.

Fuentes bien informadas aseguraron a este blog que el presunto tiroteo, ocurrido en la interseccion de 100 y Vento, Municipio Boyeros, en ciudad de La Habana, no pasó de ser una piedra que, pellizcada por la goma de otro auto o lanzada por una podadora -las autoridades investigan aún los hechos- salió lanzada y entro a 5 centrimetos de la parte superior del acompañante del chofer, golpeando al conductor.

No se sabe tampoco si la última mentira de Yoani Sanchez en Twitter es producto de una mentalidad enfermiza que sueña con ver correr la sangre de los cubanos en La Habana, ya sea en primaveras árabes o invasiones de la OTAN al estilo Libia, o simplemente la bloguera, al mentir, cumple órdenes de sus superiores de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana.

No debe pasarse por alto que el "tiroteo" inventado por la multipremiada periodista CIAdana tiene lugar a pocos días de la llegada del Papa Benedicto XVI a La Habana.

Tomado de Cambios en Cuba

En fotos; Las pruebas de la mentira Yoani Sánchez




El auto que según Yoani Sánchez tiene numerosos impactos de bala






El proyectil con que, según la bloguera Yoani Sánchez, fue baleado un diplomático en La Habana


Otro ángulo del auto lleno de proyectiles según Yoani Sánchez


lunes, 19 de marzo de 2012

"Partido Republicano": ¿Organización pacífica?

"Partido Republicano": ¿Organización pacífica?
Por Vincenzo Basile
Vladimir Calderón, líder del Partido Republicano de Cuba en La Habana    

Durante toda la semana pasada, una noticia desde Cuba ha recorrido por las mayores agencias informativas internacionales. Como afirmaba el periódico español El País “13 disidentes cubanos se encierran en una Iglesia de La Habana”  pidiendo “mejoras en derechos humanos en la Isla y que Benedicto XVI escuche sus demandas durante su próxima visita a la Isla, del 26 al 28 de marzo”.

Noticias parecidas han salido de otras agencias europeas y norteamericanas presentando siempre el carácter pacífico y demócrata de esos llamados “disidentes” y algunos medios han llegado a declarar un colaboracionismo de la Iglesia católica con el “régimen cubano”. Los Intransigentes del exilio, a través de Facebook, afirman que “La iglesia católica cubana es cómplice del régimen Castro-comunista y terrorista, y tendrá que ser juzgada en una Cuba libre y de leyes”

Pero, a pesar de las declaraciones sensacionalistas de los medios y de otras agencias, nadie ha dicho quienes son esas personas y a cual organización pertenecen.

Los 13 “disidentes” pertenecen a una organización ilegal, el Partido Republicano de Cuba. Al visitar su sitio salen cosas interesantes sobre su carácter y se puede fácilmente entender que, al final, lo que le importa a esta gente son sus intereses particulares.

Tras un preámbulo en el que se acusa al gobierno cubano por la pobreza en Cuba y por el fenómeno migratorio, se puede leer que “queda fundado en la ciudad de Hialeah del Condado Miami Dade en Florida, Estados Unidos, el Partido Republicano de Cuba el 1ro de septiembre del 2003, con una junta directiva de 15 miembros, con un profundo espíritu democrático y con el objetivo de contribuir a eliminar la dictadura comunista que gobierna en Cuba”. Los patrocinadores de esa asociación son: I.B.L invesment Corp. (Miami, Florida), J & M Kitchen Cabinets & Thermo-Foil Doors. (Hialeah, Florida), Accountant Office (Coral Gables, Florida), Renelect Corp Electrical Contractors (Miami, Florida), The Towing Connection Corp (Miami, Florida).

La posición del Partido Republicano de Cuba queda muy clara. Se afirma el compromiso por parte del Partido “para impedir el levantamiento del embargo” ya que “el embargo es una respuesta de EE.UU. a las expropiaciones por parte del gobierno de la mal llamada revolución cubana, a propiedades de norteamericanos en Cuba sin indemnización y con una déspota y brutal diplomacia”. Enseñando el peor rostro de la ignorancia, esos supuestos demócratas están en la convicción que “continuar con el embargo, es proteger al pueblo de Cuba de convertirse en mano de obra barata para el capital extranjero [...] No al levantamiento del embargo, es no premiar al régimen con una victoria por tener records en violación de los derechos humanos, represión política y discurso retrogrado-manipulador. Mantener el embargo, es no al crédito, al acceso de tecnología que el gobierno utilizaría en su beneficio”.

El Partido Republicano de Cuba, manifestando una ciega y atrasada confianza en el neoliberalismo y en un único camino hacia la modernización, afirma que los miembros creen “en la economía de libre mercado. Los sectores productivos de la sociedad necesitan que el propio mercado valla guiando la economía y los precios, sin la intervención del estado;  un Estado reducido arbitro de la sociedad [...] un gobierno totalmente al servicio de la sociedad, solo como regulador o arbitro y que en manos de este estado solo estén asuntos de servicios básicos” lo que pueda garantizar una “nación prospera y moderna insertada en el mundo globalizado de hoy”. Todo eso es decir un Estado abstencionista “con el objetivo de dar garantías a los hombres y mujeres que van a ahorrar para crear su capital para invertir, ahorristas en general y he aquí la palabra mágica para desarrollarnos como país, seguridad a los inversionistas extranjeros y centros financieros internacionales [...] y asumamos el dólar como moneda, para poder tener una moneda segura y así realizar nuestra actividad económica tanto nacional como internacional [...] súmele a esto las características propias de nuestro pueblo que es emprendedor, arriesgado, valiente, cavilador, ambicioso, competitivo, características necesarias para el despegue de nuestra economía, que va a necesitar de laboriosidad y esfuerzos con calidad y productividad”.

En cuanto a política exterior el Partido Republicano de Cuba, debido a la posición geográfica establece que “la relación con EE.UU. debe tener un carácter especial, más contando con exiliados por 45 años que han logrado niveles importantes en la política, la economía, la cultura, la educación, el deporte y otras ramas de este país, el cual debe ser un aliado político y económico importante para Cuba. Dentro del marco de absoluto respeto con esta nación tendremos intereses bilaterales e internacionales de gran relevancia en los que tendremos que trabajar juntos y estamos seguros que obtendremos éxito para ambas naciones y pueblos”.

“El servicio de la salud pública ofrece una gran seguridad a la sociedad, este debe constar de un alto nivel científico-técnico, dar importancia a la medicina preventiva para evitar gastos y mejorar la calidad de vida de la sociedad. En este sector no han de existir limitaciones a la iniciativa privada la cual cumplirá con las regulaciones de este ministerio”. Para lograr esos objetivos, el Partido necesita encontrar “apoyo internacional, entre gobiernos y con personalidades” y “abogar por mayor potencia y calidad de Radio y TV Martí con el objetivo de que el pueblo de Cuba tenga [...] una ventana al mundo moderno de hoy”.

La presentación termina con un llamado al intercambio con el exilio, cualquiera sea la ideología que guía a esas personas: “El Partido Republicano de Cuba procurará comunicarse con esas organizaciones, y agradeceremos que estas se pongan en contacto con nosotros. Estamos en disposición de forjar alianzas tácticas, en la coyuntura actual, desde una posición de absoluto respeto mutuo [...] No participaremos en debates públicos con otras organizaciones en cuanto a los métodos y formas de luchar contra la dictadura Castro-Comunista, pues partimos de la base de que el enemigo es el Castro-Comunismo, y no las formas o métodos de lucha que emplean nuestros hermanos, ya sea en el exilio o en Cuba”. Es decir, el Partido no rechaza las posiciones de la extrema derecha de Miami y no toma distancia de los sectores del llamado ‘exilio intransigente’ que piden hasta una intervención armada contra la Isla y favorecen el terrorismo contra Cuba.

Por supuesto, los ocupantes en La Habana y el Partido Republicano de Cuba pueden contar con el apoyo indistinto de todas las personalidades de la “disidencia cubana”, las mismas personas que siguen reclamando derechos humanos pero que, finalmente, siguen quedando vinculadas con los sectores más extremistas de la contrarrevolución que, a su vez, están vinculados con el gobierno norteamericano y con el terrorismo contra su proprio pueblo.

Tomado de Capítulo Cubano


Imagen agregada:
Los “disidentes” que violaron el recinto eclesiástico...
Vea además, sobre este tema:
Sobre el show mediático de la ocupación de una iglesia en La Habana…/ Rouslyn Navia

Mensaje del Cardenal Jaime Ortega al pueblo de Cuba con motivo de la visita del Papa Benedicto XVI a la Isla

http://www.youtube.com/watch?v=z0qWqWiWFiQ&feature=player_embedded#!



Ante todo agradezco a la Televisión Cubana esta oportunidad para comunicarme con mis amigos y hermanos de Cuba sobre esta ya cercana visita del Papa Benedicto XVI a Cuba.

Se ha hablado ya de su visita, hemos visto en la prensa los primeros informes acerca de su condición, del momento en que él vendrá, de las celebraciones que tendrá, pero se impone una pregunta al principio: ¿Por qué el Papa viene a Cuba?

Para esto tenemos que tener en cuenta, según mi parecer, la visita pastoral que el Papa Juan Pablo II hizo a nuestro país hace 14 años. En aquel tiempo, el Papa Benedicto XVI era simplemente el Cardenal Ratzinger que estaba al frente de la Congregación para la Doctrina de la Fe. El no acompañó al Papa en la visita pero la visita a Cuba del Papa Juan Pablo II no fue realmente una visita más. En cualquier tipo de resumen, de compendio de la actividad papal, sea cinematográfico, sea gráfico, sea histórico simplemente escrito, hay una mención a la visita a Cuba entre aquellas que fueron como paradigmáticas.

La visita del Papa Juan Pablo II fue muy esperada. Era la primera visita de un Papa a Cuba. Las condiciones especiales de nuestro país hacían que la mirada del mundo estuviera muy fija en aquella visita, y después los comentarios en la Santa Sede, la apreciación de la Iglesia en Roma fue una apreciación alta, positiva y, al mismo tiempo, comentada ampliamente, en lo cual intervino el Papa Benedicto XVI, entonces simplemente Cardenal Ratzinger, acogiendo todo aquel eco y aquel paso del Papa por Cuba. De manera que algo quedó en su corazón.

Desde el comienzo de su pontificado, ya en la primera ocasión que yo tuve un contacto con él, vamos a decir que como Cardenal he tenido ese privilegio, al mismo tiempo doloroso porque ha muerto un Papa, pero único en la vida de un cardenal de participar en la elección de un sucesor, de aquel Papa Juan Pablo II tan querido en el mundo entero. En aquella ocasión, cuando ya él, el Papa había sido nombrado, cuando ya él después del último momento que se dijo el nombre de Ratzinguer estalló un aplauso al ver que tenía las dos terceras partes de los votos necesarios para ser elegido, en ese momento el Papa recuerdo cómo bajó la cabeza como estremecido, como alguien que tenía un peso inmenso. Después fue, se cambió, vino ya el momento en que él explicaba su aceptación y el nombre que había elegido, Benedicto, y después vino nuestro ir a ofrecer al Papa nuestro homenaje y nuestra obediencia de Iglesia. Me arrodillé delante de él, él tomó mis manos y me dijo palabras muy cariñosas –vamos a decir así- para Cuba.

Esto fue el primer signo de esa especie de presencia que ha tenido –como me decía después el Secretario de Estado- Cuba en su corazón desde el inicio de su pontificado, como lugar que él deseaba visitar.

Cuando ya fui a Roma en otra ocasión, y lo encontré y hablé de la invitación para que viniera a Cuba, él decía que era ya un hombre mayor, que ya él no podía pensar en tantos viajes como el Papa Juan Pablo II. Sin embargo, más adelante, al volverle a insistir en otras ocasiones, me decía siempre: “Si Dios quiere”. En una ocasión me dijo con alegría cómo el presidente Raúl Castro lo había invitado a venir a Cuba. Yo creo que él siempre tenía su proyecto. América Latina tiene muchos países católicos, países de gran extensión y de gran población católica, pero el Papa quiso, sobre todo después de venir a Brasil, lugar donde él estuvo por primera vez en América Latina, quiso venir también a México, y no pudo en aquella ocasión de la fiesta mundial de la familia debido a que la altura de la Ciudad de México no le convenía y los médicos le dijeron que no debía ir. Tenía pendiente este viaje y ahora al tener esta oportunidad de venir a México incluyó a Cuba, que es un pequeño país de América Latina, en su recorrido.

Lo quiso incluir porque desde siempre tenía este deseo en su corazón, pero ahora tenía una oportunidad extraordinaria: celebrábamos en Cuba los 400 años del hallazgo de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre. Es un Año Jubilar. Los cubanos están peregrinando este año al Santuario del Cobre, todos para visitar a la Patrona de Cuba y él quiso venir como peregrino. Ese es el motivo del lema que se ha escogido para esta visita: “Peregrino de la Caridad”.

Para él era también entusiasmante esta última decisión de incluir a Cuba en su viaje a México porque en Roma, allí en la Santa Sede, había un seguimiento de todo lo que ha sido la preparación de este año jubilar con la gran misión que recorrió toda Cuba llevando a la Virgen Peregrina de la Caridad hasta los últimos rincones del país. Había un interés grande en esta peregrinación, porque el Papa está empeñado en revivir la fe de países ya cristianizados antes pero que necesitan una nueva evangelización, y veía en esta misión una verdadera muestra de lo que es revivir la fe de un pueblo.

Miles y miles de cubanos, millones diría yo, salieron al encuentro de la Virgen. No es el número lo que nos ha impactado; es las muestras de religiosidad de ese pueblo. Es ver a aquellos cubanos que salían de los cruces de caminos haciendo la señal de la cruz, arrodillándose al paso de la virgen, levantando sus brazos en oración, todo esto incluso nos lo han pedido que lo relatemos con detalles a la Santa Sede para hacer una especie de compendio, de libro, que sea ilustrativo para América Latina, y no sólo para América Latina, me decía el Cardenal Prefecto de la Congregación de los Obispos en carta escrita a mí en el mes de noviembre, sino también un poco para el mundo entero. Porque yo creo que había en esa misión algo que era el revivir de una fe dormida, de una fe que está quizás un poco borrada, pero que estaba presente en el corazón del pueblo. Y el Papa entonces siente que viene a confirmarnos en esa fe, que viene a reafirmarnos en esos valores cristianos que esa fe sembró en nuestro país.



Ahora vamos a hablar no tanto de qué es el Papa, de esto se ha hablado un poco ya en los medios de comunicación de Cuba. El Papa es aquel que rige la Iglesia, pondré yo un acento muy breve en esto. El Papa para nosotros en la fe cristiano católica es el vicario de Jesucristo. ¿Qué quiere decir esto? Quiere decir, el que hace presente a Jesucristo, el que hace las veces de Jesucristo. Cuando hay alguien que está ausente en un cargo en la Iglesia, que está ausente por un tiempo, hay aquel que hace las veces del ausente, es el vicario el que lo sustituye, hace presente así a Cristo.

El Señor Jesús creó una Iglesia, creo un grupo, el Grupo de los Doce Apóstoles. En ese grupo el nombró un jefe. El estaba creando una comunidad, estaba formando lo que sería el núcleo de lo que sería la Iglesia. Cuando forjó esa comunidad, le puso al frente a uno de esos apóstoles, Pedro. Pedro fue el nombre que él le puso, porque se llamaba Simón. Pero él le dijo: Ahora tú serás Piedra, Pedro, y sobre esta piedra yo edificaré mi iglesia, y las puertas del Infierno nunca vencerán esta iglesia que yo te confío a ti, de la cual te doy como las llaves. Entonces Pedro tiene esta misión en la Iglesia. Ya una vez de pasada la muerte de Jesús en la cruz, resucitado se aparece a Pedro y le dice: Pedro, ¿me quieres?, tres veces se lo pregunta. Y él dice: Sí, señor, tú sabes que te quiero. Ya él responde un poco impactado: Apacienta a mis corderos, apacienta a mis ovejas, cuida del rebaño, pastoréalo.

Entonces esa es la misión de Pedro en la Iglesia. Pero no es una misión para él solamente. Si el Señor dijo a los discípulos: Yo estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo, y vayan hasta el fin del mundo y anuncien el evangelio, esa iglesia que el fundó tenía que durar siempre y el cargo de Pedro no podía morir con él. Entonces había que nombrar un sucesor, y se ha nombrado siempre, de distintos modos, un sucesor de Pedro. El Papa es el sucesor de Pedro, el que hace que continúe la misión que Cristo le confió a Pedro de hacer a Cristo presente en el mundo.

El Papa debe por lo tanto tener esta misión y como esto viene a Cuba, para cuidar de ese rebaño. Aquel mandato es para él: Cuida mis ovejas, apacienta a mi rebaño. Es el mandato del Señor para Pedro el que él cumple en su persona.

Ahora, ¿cómo es este Papa? Porque no solamente qué es el Papa sino cómo es él. El Papa es un intelectual, el Papa de la razón. Es un hombre que tiene una vocación para la ciencia teológica y a eso dedicó su vida. Fue sacerdote –claro está- y profesor de universidad, distinguidísimo.

Cuando llegó aquella magna reunión de la Iglesia Católica en los años 60, que se llamó el Concilio Vaticano II, cuando el Papa estuvo durante tres años, cuatro años prácticamente, al frente de la Iglesia reuniendo a todos los obispos del mundo, allí estaba él, el teólogo Ratzinger, como el consejero de aquella gran reunión. Después, más adelante, fue nombrado obispo, Arzobispo de Munich, en Alemania, su patria natal, y cardenal más tarde. Y después ya el Papa Juan Pablo II lo nombró a él colaborador suyo inmediato y lo puso al frente de la doctrina de la fe.

El hombre de la razón ahora tenía que dedicarse al otro tipo de conocimiento que tiene el ser humano, que es el de la fe. Hay dos modos de conocimiento en el hombre: el de la razón y el de la fe, y los dos tienen una fuerza muy grande. Si la razón ha desarrollado el mundo y ha creado civilizaciones, la fe también lo ha hecho. Y Fe y Razón juntas han sido capaces de crear la gran civilización occidental, Biblia y mundo griego de filósofos y de pensadores son inseparables en esta civilización nuestra. Pero él que era hombre de escuela, de razón, de filosofía, de pensamiento, tiene ahora que ser el que está al frente de la congregación que cuida de la doctrina de la fe, es decir, de ese otro modo de conocimiento que nos viene dado por Dios, la revelación. Y la revelación es lo que la Biblia nos presenta. Lo que después la tradición recoge y nos entrega.

La revelación es algo que viene de Dios y no puede ser alterado. En un mundo donde hay desde el punto de vista filosófico tanto movimiento, hacia un sentido o hacia el otro, con respecto a lo que es la verdad, es un riesgo muy grande que este mismo movimiento se introduzca en el campo de la fe, aun en el campo del pensamiento. El Papa Benedicto XVI es el Papa de la Verdad. Porque en su condición de científico del pensamiento teológico, él sabe que no hay ciencia sin verdad. Nadie puede llegar a un nuevo descubrimiento científico si no llega a la verdad de las cosas. Nadie puede llegar a un tipo de conclusión válida acerca de un diagnóstico de la realidad si no llega a la verdad de las cosas. Es decir, el ser humano tiene que buscar la verdad y él ha sido un defensor de esta causa, del buscador de la verdad.

El mismo se pregunta en uno de sus escritos: ¿en nombre de la verdad cuántas injusticias y cuántas cosas malas se han hecho? Es verdad, es cierto, porque en nombre de la verdad muchas veces relativizada, la verdad de este o de aquel, se puede llegar a un relativismo que cada uno reclame su verdad y podamos entonces llegar a un laxismo en el sentido ético por el cual nosotros somos indiferentes a cualquier tipo de pensamiento y nuestra actitud ante la vida se vuelve acomodaticia, variable, o podemos llegar a un absolutismo o a un verdadero régimen totalitario o tirano cuando alguien cree que tiene una verdad y es esa.

No es eso lo que el Papa propone con respecto a la verdad. Ninguno de esos dos excesos puede ser aceptado. La verdad es la que es y yo no puedo ni seguir esas corrientes de verdades todas individuales y subjetivas, que son variables, ni puedo someterme a una verdad erigida como totalidad en la cual yo tengo que encontrar como el único modo de sentir y de pensar. El Papa es este guardián de la verdad. Que nosotros lo recibamos así, como aquel que viene a traernos toda esta verdad, toda esta búsqueda… Buscador de la verdad es lo que quiere él que nosotros seamos, porque ahí nos podemos encontrar todos los seres humanos. Porque cualquiera tiene una parcela, una parte de esa verdad.

El viene así a traernos todo esto, a traernos también un corazón muy pastoral. El Papa viene a hacernos una visita pastoral. A cumplir el mandato que Jesús dio a Pedro: Apacienta a mis corderos, apacienta a mis ovejas. El viene a traer esto con un verdadero corazón de pastor. Conozco esta actitud -yo diría cariñosa- del Papa en el trato con las personas. El hecho de haberlo presentado como un alemán, como un hombre de razón, como un intelectual de universidades, puede hacer que algunos crean que es aquel hombre de la disciplina, de la fe que debe ser custodiada siempre, cargo que ejerció durante muchos años. Pero esto es algo que impactó a los obispos de Cuba cuando visitamos Roma y él era el cardenal que estaba a cargo de la doctrina de la fe. Teníamos que ir a los distintos ministerios que tiene la Iglesia en nuestra visita que cada cinco años tenemos que hacer a Roma para informarnos, rendir cuenta de cómo marcha la Iglesia, etc.

Al llegar a la doctrina de la fe en Cuba no había grandes problemas en este sentido y pensábamos que sería un trámite formal, pero aquel Cardenal Ratzinger, hoy Papa, nos recibió con un afecto, con una simpatía, con un deseo de saber sobre nosotros sobre nuestra vida, sobre nuestro sistema social, sobre cómo andaban las cosas en Cuba, nos acogió de tal modo que era la última de nuestras visitas en Roma y salimos diciendo es la mejor de todas, nadie nos ha acogido y nadie ha estado tan interesado en nuestra vida y en nosotros como este hombre. Bueno, ese hombre es el que llegó a ser el Papa de la Iglesia, el que ahora viene a visitarnos.

Recuerden que al principio les decía que él se quejaba un poco en el primer momento de la edad que tenía. Después de esto él fue a Australia, fue al África, ha viajado y ahora viene a Cuba. Ya viene con 84 años, casi a punto de cumplir 85. Es un hombre de mucho sentir humano, de mucho corazón, y así va a venir a visitarnos a nosotros. Y yo creo que nuestra respuesta debe ser adecuada a este interés que él mostró.

Ahora en nuestra última reunión en Roma, hace unos días, cuando se crearon nuevos cardenales, estaba yo en la reunión de la mañana y al terminar él –estaba yo como en la tercera fila- que recogía sus papeles de la sesión de la mañana para irnos ya a la hora del almuerzo, levantó la vista y me vio, y entonces me llamó, con una sonrisa, de tal manera que fui yo el primer cardenal que fue a saludar al Papa aquel día. Y entonces con gran afecto me tiende la mano y me dice: Nos vemos en La Habana. Yo creo que para mí fue… El no puede hablar mucho con todo el mundo porque tiene mucha gente con quien hablar. Pero esas palabras que él me dirigió al final indican todo su deseo, sus simpatías, sus ansias de visitarnos y de cumplimentar nuestra invitación y de venir como peregrino a Cuba en este año jubilar.

Los invito a todos para que estén con el, tanto en Santiago, a ustedes los santiagueros, como a ustedes, los habaneros, a estar aquí. Los de otras provincias pues en la medida que el transporte se les facilite y tengan fuerzas para esto pues también. Si no, pues en la televisión podrán seguir su presencia entre nosotros.

Que el Señor nos conceda un buen tiempo y una presencia del Papa en Cuba que dejará esa huella espiritual no contabilizable, no reducible a estadísticas, pero que será siempre también en nuestro corazón, en el espíritu del pueblo, porque en último término la espiritualidad del pueblo es tan importante, muchas veces, como sus necesidades materiales.

Que el Señor los bendiga a todos.


Fuente: Benedicto Cuba





viernes, 16 de marzo de 2012

Cuando el amor a Cuba aflora

Por Wilkie Delgado Correa

Cuando se arriba a un nuevo año muchas cosas pueden suceder, y todo el mundo puede, a nivel personal o colectivo, desear o vaticinar una miríada de alternativas que luego la realidad tozuda, mezcla del azar y las posibilidades, se encargará de poner en su sitial más evidente. Este 2012 no escapa a esa aseveración.

Por ejemplo, ya es una realidad el anuncio de que el Papa visitará a Cuba del 26 al 28 de marzo, y en torno a ello han surgido y surgirán los más variados juicios, las más discrepantes opiniones, los más controvertidos análisis y, en fin, lo que cualquier persona convertida en pitonisa quiera pronosticar como realidad posible en el contexto de una visita normal de un jefe de estado, en este caso del Vaticano, y guía supremo de la Iglesia Católica. Es como si lo trascendente y extraordinario no coexistiese siempre con lo normal y cotidiano en un pueblo cualquiera del planeta, y, por lo tanto, el cubano no es una excepción.

Tanto los enemigos de Cuba y su Revolución, externos como internos, maquinan para entorpecer o deslucir la visita pastoral, como el pueblo cubano y su gobierno aprestan sus mejores sentimientos para recibirle en forma respetuosa, amable y cariñosa, tal cual ha sido tradicional en la recepción de visitantes a nuestro país, especialmente de los jefes de estado.    

Comparto con los lectores dos historias breves -representativas de un anecdotario infinito en el que malintencionados e ingenuos de toda laya acostumbran a intercambiar con los cubanos- pero que tienen en sí mismas una gran riqueza espiritual…

Hace cierto tiempo el profesor titular y profesor consultante de la Universidad de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba, doctor Raúl Rizo, se encontró casualmente con un joven cubano residente en Miami a quien conocía. Parece que como una manera de halagarle personalmente y ponerle de manifiesto la valoración sobre el precio material de su labor profesional, le preguntó:

-¿Profesor, Ud. sabe que en Miami Ud. podría ser millonario?

El profesor le miró con una ligera sonrisa. Resaltaba en él todo el cabello cano, y la mirada vivaz a través de los espejuelos. Tenía la existencia cargada de satisfacciones plenas y también de necesidades como cualquier mortal de nuestra tierra. La respuesta fue dictada por sus convicciones, en las que se mezclaban todas las experiencias y acontecimientos de su vida, y fue tan inmediata como escueta y contundente, aunque condescendiente con aquel joven médico que había sido su alumno años atrás.

 - Sí, lo sé. Pero aquí en Cuba tengo todo lo que amo.

Su interlocutor pareció no comprender ni sentirse satisfecho con la respuesta. Y es que algunos no están aptos, por naturaleza o por reflejo condicionado propio de amaestrados, para comprender el valor de la virtud como escudo de resistencia de los ciudadanos de la nación cubana, con sus grandezas y pequeñeces, y, por supuesto, con sus abundancias y escaseces

Esta fue una simple confrontación entre dos concepciones, dos vivencias, dos ópticas, dos caminos, dos escogencias, entre dos personas que se encuentran e intercambian casualmente, y que es algo que ocurre muy frecuentemente dentro y fuera de Cuba.

La otra historia ocurrió fuera de Cuba, precisamente en Miami, y tuvo mayor connotación pública porque se trataba de una actuación por TV.

Este fue el pie forzado que pretendió poner en aprieto al cantor sonero y  excelente repentista Cándido Fabré, en su visita a Estados Unidos el pasado año: “A Cuba yo no regreso”.

Al respecto el cantor ha confesado: “Viví un momento de gran tensión, pero tranquilo. Era el tiempo justo para descargar mi capacidad de improvisar ante lo inesperado, sobre todo con un tema cargado de intencionalidad.”

Finalmente la ovación prolongada del público asistente aprobó el mensaje del cantor, que enumeró los elementos queridos que entrañaría olvidar y renunciar para escoger la opción de no regresar a su patria. Citó en primer lugar a su madre Sixta, en segundo lugar al terruño natal San Luis, y luego en una sucesión coherente los paradigmas de su nación, como su Héroe Nacional José Martí, de su cultura, con nombres señeros y sus manifestaciones artísticas autóctonas, y finalmente su convicción de fe patriótica y estima de sí mismo. He aquí la improvisación referida:

Si olvido a mi vieja Sixta / Si me olvido de San Luis / Si yo me olvido del Benny, / Si me olvido de Martí / Si yo me olvido del son, / De las claves y el bongó, / Si me olvido de la rumba / Y olvido este guaguancó, / Si olvido a Sindo Garay, / A Matamoros y a Chepín, / Si olvido a Enrique Jorrín / Y también a Rafael Lay, / Si me olvido del Compay / Y acaso pierdo la fe / Si me olvido de Fabré / Y que yo vengo en progreso / Entonces diré que: a Cuba yo no regreso.

En una entrevista para la prensa en Cuba reflejó en forma brillante su opinión sobre la identidad y la cubanía. Estas fueron las preguntas y respuestas.

-¿Qué es para ti identidad?

-No dar pie a la duda, exteriorizar los valores con los cuales te educaron, nunca renunciar a tus principios ni a tus rasgos distintivos. Tener sentido de pertenencia, el modo de entregarte a la vida durante la vida, de proyectarte como persona dondequiera que estés, en el mayor sentido de la palabra: es ser original.

-¿Y la cubanía?

-Son los patrones que rigen y tipifican el pensamiento del cubano, los elementos naturales que definen nuestro paisaje. La palma, la mariposa, el tocororo... Es tener presente la representatividad, la gracia y el sabor de donde provienes. No existe identidad sin cubanía, ambas categorías se encuentran estrechamente unidas.

Es una realidad que tanto los cubanos de la Isla como miles de cubanos residentes fuera de su país son capaces de vibrar por ese sentimiento filial de amor a Cuba. Y aspiran lo mejor para su patria, incluyendo la paz y la prosperidad. Sólo en las personas de espíritu canijo y vil, obnubilados por el odio y la ruindad, se manifiesta un antagonismo tal que les lleva a desearle la peor a su tierra de origen.  

Pero en fin, este mes que recibiremos en Cuba al Sumo Pontífice, 265º Papa de la Iglesia Católica, Benedicto XVI, podremos mantener un diálogo sintético con él como éste, utilizando dos frases de las historias narradas. El Papa nos dirá de muchas formas: “A Cuba yo la visito”. Y comprobará lo que nosotros le diremos: “En Cuba tenemos todo lo que amamos.”

*Médico cubano; Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba.

Enviado por su autor

Imagen agregada RCBáez

La disidencia contra la Iglesia y la visita del Papa

Por Pedro Hernández Soto

La primera operación -en grande- de la disidencia cubana contra  la Revolución y la Iglesia Católica cubana, se efectuó el pasado martes 13 de febrero, cuando varios grupos de personas, en diferentes parroquias del país, intentaron hacer llegar un mensaje -una serie de supuestas demandas sociales- para Su Santidad Benedicto XVI, tomaron templos y, en uno de los casos, se negaron a abandonarla.

El caso más serio se produjo en la Basílica Menor de Nuestra Señora de la Caridad, en La Habana, cuando los disidentes permanecieron allí más de  48 horas, hasta ser desalojados por fuerzas policíacas, actuando en respuesta una petición expresa del Cardenal Jaime Ortega Alamino.

Según Orlando Márquez Hidalgo, de la Oficina de Prensa del Arzobispado de La Habana, “… la acción de poner fin a la ocupación se inició a las 9:00 p.m. hora local, duró menos de diez minutos. Los trece ocupantes fueron invitados a salir del templo y no ofrecieron resistencia. Los agentes que ejecutaron la operación habían asegurado a la Iglesia que no portarían armas, que trasladarían inicialmente a las trece personas a una unidad policial y que después los llevarían a sus casas. Igualmente aseguraron que no serían procesados por este hecho”.

A este fracasado intento sedicioso –de seguro planeado, organizado y subvencionado por la Oficina de Intereses de los Estados Unidos en Cuba- se ha sumado de inmediato la fuerte red mediática enemiga. Despachos de agencias de prensa, periódicos, emisoras de radio o televisión han difundido supuestos maltratos a personas longevas y aprovechado el incidente para tratar de levantar determinadas figuras de la disidencia, la mayoría sin implicaciones en este hecho, a la vez que volver al ataque contra mandatarios de la Iglesia Católica nacional, que se esfuerzan por ampliar y fortalecer con el gobierno cubano un diálogo fructífero.

La twittera millonaria, para no sufrir menoscabo de su “liderazgo”, en un principio denunció los hechos y al final –para no desmarcarse del todo o quizá siguiendo órdenes de última hora de sus amos- condenó la “brutalidad policíaca” y la posición del Cardenal  Ortega.

Por supuesto, también se sumaron los de siempre. El Nuevo Herald puso en su primera plana: “Desalojan a 13 disidentes que ocuparon una iglesia en La Habana”; con el sumario siguiente: “El operativo para poner fin a la ocupación del Santuario Diocesano y Basílica Menor de la Iglesia de Nuestra Señora de la Caridad fue solicitado expresamente por el cardenal Jaime Ortega Alamino, Arzobispo de La Habana”. Como se puede apreciar la información a todas luces es incompleta a propósito, todo es mal intencionado. ¡Para qué contarles de su contenido interior!.

Tras este botón de muestra quiero recordarles que sobre el tema escribí el pasado 29 de febrero, en este mismo blog, un post titulado La visita del Papa, la fe y la disidencia cubana. Allí ofrecí un detallado informe –hasta aquel momento- de las posiciones y acciones de las principales facciones de la contrarrevolución dentro y fuera del país, y los movimientos que hacían para sabotear las relaciones Estado-Iglesia, demeritar a la Revolución así como al Cardenal y algunos de sus más cercanos colaboradores.

Otros facinerosos de Internet hablaron del uso de “fuerzas antimotines”, “amplios despliegues policiales”, “golpeaduras a los disidentes” y “tomadura de muestras de huellas digitales, pelos y orina”. ¡Señores, por favor!

Tal cual dice el comunicado de la Archidiócesis de La Habana: “Se trata de una estrategia preparada y coordinada por grupos en varias regiones del país. No es un hecho fortuito, sino bien pensado y al parecer con el propósito de crear situaciones críticas a medida que se acerca la visita del Papa Benedicto XVI a Cuba. Hemos recibido comunicación de que otros grupos y personas disidentes fueron convocados a ocupar templos en otras diócesis pero se negaron a hacerlo por considerarlo una actitud irrespetuosa hacia la Iglesia”.

No obstante las presiones aumentan. Unos setecientos opositores firmaron una carta pública en la que llaman a Benedicto XVI a reconsiderar su visita a Cuba. A mediados de febrero otro personaje, tambor mayor de una llamada organización de Derechos Humanos, Fundación Lawton (que casi nadie conoce), declaró contra Cuba  ante el Subcomité de África, Salud General y Derechos Humanos del Comité de Relaciones Exteriores, cuya presidenta es Ileana Ros-Lehtinen.  

Las Damas de Blanco, por su parte, han pedido con impertinencia al Arzobispado de La Habana hagan llegar un mensaje a Bernedicto XVI,  acompañado de una solicitud para que las reciba durante su estancia en Cuba.

¿Puede imaginarse usted estimado lector cuántas parroquias, congregaciones, asociaciones fraternales, comunidades de creyentes, hermandades, cofradías, cabildos, diócesis, institutos seculares y muchas más instituciones de fe quisieran reunirse con su Santidad Benedicto XVI para plantearle asuntos importantes, de sus vidas, creencias y prácticas religiosas?

Claro que usted no puede calcularlo. Pero de lo que sí usted estará seguro, es que cualquiera de ellas supera en cantidad de miembros y en calidades de propósitos a las Damas de Blanco.

Tomado de Café Mezclado, El blog de Pedro Hernández Soto

Imagen agregada RCBáez

sábado, 21 de enero de 2012

Asociación de Cubanos en Alemania envia carta al Papa y piden su mediación en caso de los 5

Nuestra Asociación de Cubanos residentes en Alemania, el pasado 5 de enero, ha enviado por las vías oficiales de la Iglesia Católico Romana la carta adjunta al Papa Benedicto XVI, con motivo de su vista a Cuba. Se tomó la decisión de hacerla pública, por lo que pedimos que quienes lo crean pertinente lo hagan en sus círculos y medios.
 
Saludos,
 
José Conde
Presidente
“La Estrella de Cuba e.V”
Asociación de cubanos residentes en Alemania




Berlín, 5 de Enero de 2012


"¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero
que anuncia la paz, que trae buenas nuevas, que anuncia la salvación!”
(Isaías 52, 7)
"Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios“
(Mateo 5,9)


A Su Santidad el Papa Benedicto XVI


Su Santidad:

Luego de celebrar durante todo el 2011 los 400 años de la aparición de Nuestra Señora de La Caridad del Cobre, Patrona de Cuba, hemos recibido con regocijo la noticia de su próxima visita a nuestra Patria. Creemos que este hecho es una señal positiva para la región y en especial para Cuba.

Nos dirigimos a Su Santidad como Asociación de Cubanos residentes en Alemania, su tierra materna, por la cual sabemos S.S. guarda profundo cariño. Seríamos hijos desagradecidos, si no aprovechásemos la ocasión para pedirle a S.S. que interceda en la mejoría de las relaciones de Cuba y los Estados Unidos de Norteamérica, país poderoso, cuyos gobiernos desde hace más de 50 años se han negado a reconocer una realidad social diferente, por lo que han infligido cruel castigo a toda la población que habita la isla, en su afán de hacer realidad lo que ellos llaman “un cambio de régimen”. La sociedad cubana actual, aunque imperfecta (y qué sociedad humana no lo es), ha intentado hacer realidad el espíritu Evangélico de ayudar a levantarse a los más débiles. Y es en ese sentido, que pudiéramos también comprender aquellas palabras de „lo que hiciereis con uno de estos pequeños, a mi me lo hacéis” (Mt. 25, 40) tan a tono en un día como hoy, en que esperamos la celebración de la Epifanía de Nuestro Señor Jesucristo.

La fecha no la hemos escogido al azar, también quisiéramos pedir vuestra mediación en un caso que sume en el dolor a las familias involucradas, nos referimos a los cinco prisioneros cubanos en cárceles estadounidenses y sus familias, condenados a duros castigos, por el delito de infiltrarse en organizaciones violentas radicadas en Miami, en el interés de evitar muertes de personas civiles inocentes, como fue el caso del joven italiano Fabio Di Celmo. El caso de los 5, ha suscitado en los últimos 15 años la solidaridad internacional, por lo que el quinto día de cada mes se realizan diferentes actividades para pedir la inmediata liberación de los mismos.

Somos del criterio de que una mejoría de las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos de Norteamérica, pudiera pasar por una solución digna y humanitaria de este caso. Es por ello que le reiteramos nuestro deseo de que los pies de Su Santidad sean los pies “del mensajero que anuncia la paz“.


Dip. Th. José Conde Masdiaz
Asociación “La Estrella de Cuba e.V.”
Weydingerstr. 14-16, 10178, Berlín