martes, 31 de mayo de 2011

¿Qué ha hecho la Revolución Cubana en más de 50 años?

Por Raúl Antonio Capote*
Cuando se mencionan los logros de la Revolución, siempre y no sin razón, se habla de la Salud Pública y de la Educación, éxitos emblemáticos del proceso revolucionario cubano, pero ¿es eso lo único destacable en estos más de 50 años? Por supuesto que no. A esos resultados  nos referiremos en esta serie de trabajos que comienzan hoy y digo serie porque sería imposible en un solo texto plasmar todo lo que se ha realizado.
Liberación, emancipación y democracia

Como en muchos de los países que fueron colonia, en Cuba la lucha por la libertad pasa por la lucha de liberación nacional. El movimiento que se levantó contra la dictadura de Batista se levantó además contra la dependencia del imperialismo  estadounidense.

La democracia ejercida en Cuba tiene una fuerte configuración popular, en contraposición a la democracia electoral característica de occidente. Pero lo anterior no impide la realización de elecciones, las cuales refuerzan la legitimidad de esa democracia popular.

En Cuba todas las personas pueden votar y ser votadas cumpliendo los 16 años. La inscripción es universal, automática y gratuita. La base de nuestro sistema institucional son los delegados de circunscripción que se agrupan en consejos populares e integran las asambleas municipales. Los candidatos son propuestos y elegidos por el pueblo en reuniones públicas de las diversas zonas vecinales que componen cada circunscripción electoral, no por partidos de la politiquería. Para cada puesto se proponen como mínimo dos candidatos y ocho como máximo. Para ser electo hay que recibir más del 50% de los votos. No existen campañas electorales. La labor de publicidad es realizada por las comisiones electorales. En sitios públicos es colocada la biografía de los candidatos propuestos por el pueblo en las asambleas de barrio, no hay promesas electoreras y la elección o no, se basa en los méritos personales de la persona. Se garantiza así la imparcialidad y el trato equitativo de todos los candidatos.

El voto es libre, secreto y directo. El colegio electoral se encarga de realizar el escrutinio y desde hace por lo menos tres décadas siempre hay un gran número de ciudadanos cubanos, diplomáticos, periodistas y observadores extranjeros. Aunque el voto es voluntario, desde 1970 a la fecha se ha registrado la participación de más del 90% de la población en edad de votar. Ningún representante, diputado o delegado recibe un beneficio por desempeñar su cargo; el Estado les paga un salario exactamente igual al que tenían en sus trabajos antes de desempeñar su cargo, empleo al que regresaran una vez finalizado su mandato. La rendición de cuentas y el mandato revocatorio son un componente importante del sistema electoral.
Aún así este sistema electoral no agota el contenido democrático de la sociedad cubana, la activa participación ciudadana no se limita a escoger, postular, elegir, controlar y revocar a sus representantes, existe una cultura participativa que va mucho más allá de la participación de los ciudadanos en su sistema representativo, existe una vigorosa sociedad civil.

Una de las características de la sociedad cubana es su fuerte cultura del debate y el diálogo. Por las calles de la Habana, en las plazas públicas, en los parques,  pueden encontrarse a grupos de cubanos y cubanas discutiendo sobre varios temas. En las “guaguas” el silencio no existe. La gente interactúa, opina, y si no está de acuerdo, discute, critica. Los tonos verbales llegan a ser muy altos. Un número amplio de cubanos se agrupa en distintas organizaciones de la sociedad civil, como la Federación de Mujeres Cubanas, los Comités de Defensa de la Revolución, etc. Las distintas asociaciones como las de pedagogos, abogados, agricultores, economistas, artistas, minusválidos,  y cientos de ellas más, las cuales tienen peso importante en las decisiones del Estado. Esas organizaciones y asociaciones abarcan prácticamente el universo de actividades, intereses y problemas que conciernen a todos los cubanos.

Además desde los primeros años de la Revolución el pueblo se organizó en milicias armadas para defender la patria, las armas las tiene el pueblo integrado hoy a las Unidades de Milicias de Tropas Territoriales, si la Revolución no contara con el apoyo de su pueblo, no duraría un segundo, (hablamos de millones de milicianos, armados y entrenados)

El programa ideológico que se impulsa y defiende desde la tierra de Martí  y de Fidel ha  integrado en su construcción elementos como la liberación, la democracia, la emancipación y el socialismo, pilares fundamentales en la construcción de un mundo más justo. Estos elementos, junto a la descentralización de la justicia y la administración, marcan una diferencia radical con el socialismo burocrático  y los proyectos socialistas fracasados en Europa del Este el pasado siglo.

Haber derrotado al “fatalismo geográfico” que señalaba que en Cuba no podía sobrevivir un gobierno que no contara con el apoyo  de los Estados Unidos. Es un logro  importantísimo de la Revolución.

Haber derrotado la agresión militar, el terrorismo made in USA y la guerra económica impuesta por el imperio a todo lo largo y ancho del mundo y en todas las esferas de la economía y las finanzas es un logro.

La sobrevivencia ante el derrumbe económico de 1989-1993 cuando Cuba en medio de una feroz e intensificada guerra económica perdió sus principales mercados y fuentes de materias primas.

La dedicación al trabajo de los cubanos durante el catastrófico declive del salario real y los ingresos después de 1990. Impresiona el profesionalismo de muchos cubanos que durante año, desde 1990, ante el enorme deterioro del poder adquisitivo de sus ingresos, continuaron trabajando con seriedad y dedicación en la medicina, universidades, escuelas, el servicio público, u otros empleos. El trabajo abnegado de innumerables ciudadanos durante los años difíciles del Período Especial, 1990-2010, es en esencia lo que ha permitido la recuperación desde la profunda depresión de 1993.

Son importantes logros de la Revolución cubana,  pero hay muchos más a los que nos referiremos en posteriores trabajos,  pero:

Nuestro sistema democrático es  el más importante logro de la Revolución, lo primero que habría que subrayar no fue copia de nadie, sino hubiera seguido el camino del modelo de Europa Oriental, pero  el cubano perdura, vive y se desarrolla en un mundo sin campo socialista y bajo la hegemonía estadounidense. El modelo democrático cubano nace como evolución necesaria de su propia historia
(Continuará)

*escritor y profesor de Historia de Cuba de la Universidad de Ciencias Pedagógicas de La Habana, quien fue durante años el agente Daniel de los servicios de inteligencia cubanos.

Después del escándalo de los “Cinco”, la farsa de Posada Carriles

Por Maurice Lemoine*

Traducido para Rebelión por Guillermo F. Parodi
 
RCBaez_Teatro EL Paso De nacionalidad cubano-venezolana, Luis Posada Carriles no tiene ciudadanía estadounidense. Si bien adquirió la residencia permanente en 1962, la perdió por haber pasado más de un año fuera del país. No puede por lo tanto entrar sin cumplir los requisitos migratorios de un no residente.

Ocurre sin embargo que con el objetivo de pasar su vejez en el “país de la libertad”, en marzo de 2005, deja atrás Guatemala, cruza la Belice y se dirige hacia Cancún, en el Estado mexicano de Quintana Roo. Hasta su llegada en esta ciudad balnearia, fue ayudado y asistido por traficantes de drogas que pertenecían al cartel centroamericano que dirige el mafioso Otto Herrera García.

En Cancún, Juan Carlos Riverol, alias “el profesor”, toma el relevo. Vinculado con un grupo de “narcos” de origen cubano-estadounidense -Los Marielitos- Riverol se enriqueció a costa de cubanos sin visa deseosos de llegar a los Estados Unidos evitando los 145 kilómetros del estrecho de Florida, infestado de tiburones… y de guardacostas norteamericanos.

De Cancún, Posada Carriles vuelve a salir para la isla Mujeres, en la extremidad noreste de la península del Yucatán. La mañana del 15 de marzo, un yate de 27 metros, el Santrina atraca en la isla. Pertenece al millonario Santiago Álvarez, presente a bordo en compañía de cinco cipayos de la comunidad cubano-estadounidense de Miami. El mismo día, a las 14, el barco vuelve a salir y en dirección a Florida, llevando a bordo a un “clandestino”.

El 11 de abril, Fidel Castro denuncia la presencia de Posada Carriles en Miami. El 12, durante la rueda de prensa diaria del Departamento de Estado, esta “insinuación” hace que el portavoz Richard Boucher se muestre escandalizado: “Es un tema que abordamos numerosas veces anteriormente. No estoy seguro que haya algo de nuevo”. Hubiera hecho mejor en callarse. El día siguiente, causando algún sobresalto, Posada Carriles pide asilo político ya que -alega su abogado-, “favoreció los intereses de los Estados Unidos durante alrededor de cuatro décadas”: pero: ¡no puede presentarse tal petición hasta que el individuo ya se encuentre en el territorio nacional! Desde la Habana y Caracas, Castro y Hugo Chávez exigen a las autoridades estadounidenses que arresten al individuo por actividades terroristas y reclaman su extradición.

Terrorismo Internacional

Nacido en Cienfuegos (Cuba), el 15 de febrero de 1928, Posada Carriles colaboró con la policía de del dictador Fulgencio Batista, a partir de 1955. En 1959, el triunfo de la revolución le causa una gran desazón y pasa a las filas contra-revolucionarias. Miembro de la Brigada 2006, participa en la tentativa de invasión de la Bahía de los Cochinos que comienza el 17 de abril de 1961. No hizo nada verdaderamente heroico, ¡no logrando ni siquiera desembarcar! Herido por este fracaso individual y colectivo, es uno de los doscientos cubanos que se incorporan al ejército estadounidense para ser formado para acceder el grado de oficial. Es, además, reclutado por la Central Intelligence Agency (CIA). En octubre de 1967, la “Compañía” lo envía a Caracas para reestructurar los servicios de inteligencia venezolanos. Pide y obtiene la nacionalidad venezolana para poder integrar la Dirección General de Policía (Digepol) que se convertirá posteriormente en la División General de Seguridad de la Dirección de Servicios de Inteligencia y Prevención (Disip). Bajo el seudónimo de “comandante Basilio”, se lanza hasta 1974 a la represión feroz de los movimientos de izquierda venezolanos.

Dejando sus funciones tras un cambio de Gobierno, Posada Carriles permanece en Caracas y abre una agencia de detectives - Investigaciones Comerciales e Industriales CA. Siempre vinculado con la CIA y colaborando con los servicios secretos argentinos, chilenos, guatemaltecos y salvadoreños, dirige, con otro cubano, Orlando Bosch, el Comando de Organizaciones Revolucionarias Unidas (CORU). Ambos preparan y financian la colocación de dos bombas en el vuelo CU 455 del Cubana de Aviación que, saliendo de Barbados, el 6 de octubre de 1976, estallará en vuelo, causando la muerte de setenta y tres pasajeros.

Encarcelado en Caracas con Bosch y los dos venezolanos que perpetraron materialmente el crimen, Posada Carriles, cuyo juicio aún no había terminado, se evade en 1985 con la ayuda de la Fundación Nacional Cubano-Estadounidense - creada en 1981 por Ronald Reagan, con base en Miami-, y la CIA. Esta última necesita de sus competencias. Reencontramos efectivamente a Posada Carriles en la base militar de Ilopango, en El Salvador, donde, bajo la dirección del teniente coronel estadounidense Oliver North, y como jefe de logística, proporciona armas y materiales a los contra-revolucionarios nicaragüenses - los contra. Violando una prohibición explícita del Congreso de los Estados Unidos, la operación es para más financiada gracias a toneladas de cocaína provistas por el cartel de Medellín, en Colombia.

Cuando estalla el escándalo Irán-Contras [1], Posada Carriles no se muestra durante algún tiempo antes de reaparecer como “consejero” de la policía salvadoreña, después de pasar por Guatemala en 1988 donde, en pleno conflicto armado -doscientos mil muertos-, trabaja para el gobierno como funcionario de inteligencia [2].

Independientemente de sus actividades al servicio de Imperio, dictaduras continentales y luchas contra insurreccionales, la prioridad de Posada Carriles siempre continúa siendo Cuba. Los grupos anticastristas de Miami y en particular la FNCA (Fundación Nacional Cubano Americana, NdT) lo financian bajo el tapete haciendo funcionar sus negocios. Siempre en América Central, recluta, forma -es experto en explosivos- y equipa a los guatemaltecos y salvadoreños a los que encarga la ejecución una serie de atentados en la isla. Del 12 de abril al 4 de setiembre de 1997, sus bombas estallan en hoteles de La Habana y Varadero - Meliá Cohiba, Capri, Nacional, Sol, Palmeras, Tritón, Castillo Miramar y Copacabana; en éste último, muere un joven turista italiano, Fabio Di Celmo.

El 17 de noviembre de 2000, Luis Posada Carriles es arrestado en Panamá en el momento en que preparaba un atentado con bomba contra Fidel Castro de visita en ese país para asistir a una Cumbre Ibero-Americana. El artefacto debía explotar durante una conferencia del presidente cubano a la Universidad, con el riesgo de herir, mutilar o matar una cantidad considerable de estudiantes panameños. Condenado el 20 de abril de 2004 a ocho años de cárcel “por haber comprometido a la seguridad pública”, Posada Carriles es amnistiado el 26 de agosto, por “razones humanitarias”, por la presidente panameña Mireya Moscoso, que debe terminar su mandato… el día siguiente. Ciertamente, el Presidente del Tribunal Supremo se había opuesto a esta medida, estando el pleito en curso de apelación siendo que la ley panameña estipula que no es posible indultar a un preso si el procedimiento judicial aún no está cerrado. Pero, en las semanas precedentes, Moscoso había recibido la visita del Secretario de Estado Colin Powell y de Otto Reich, cubano-estadounidense encargado de los asuntos del hemisferio occidental (América Latina) en el Consejo Nacional de Seguridad del Gobierno de George W. Bush. Después de la estadía de Reich al Panamá, un rumor había circulado insistentemente en Miami: “Arregló todo.” Ese 26 de agosto, los cómplices cubano-estadounidenses de Posada Carriles -Guillermo Novo Sampol, Pedro Remón et Gaspar Jiménez-, también amnistiados, aterrizan triunfalmente en Miami. Por las razones mencionadas anteriormente -no es ciudadano estadounidense-, su jefe no puede acompañarlos. Un segundo avión, a bordo del cual se encuentra Santiago Álvarez, lo transporta a San Pedro Sula, en Honduras. Es desde Centroamérica donde lo acogen y lo protegen altos funcionarios de la policía, colaboradores de la CIA, negociantes de armas y narcotraficantes que emprenderá el viaje que, en marzo de 2005, que le permite entrar clandestinamente a los Estados Unidos.

Según usted sea «los Cinco» o Posada

Caracas y La Habana han hecho demasiado ruido. Washington no puede fingir más que ignora el lugar de residencia del “terrorista internacional” -según la definición de la Federal Bureau of Investigation (FBI)-, en tanto que éste pasa su tiempo dando entrevistas. El 17 de mayo, se resignan a arrestarlo. El 19 es encarcelado en El Paso (Texas), en una celda de “cincos estrellas”, acusado de… “violación de la legislación migratoria”: El 27 de setiembre, la justicia estadounidense determina que no será extraditado ni a Venezuela ni a Cuba para ser juzgado por sus crímenes [3], ya que… “podría ser torturado en esos países”. Movido por un sentimiento de rencor primitivo, Posada Carriles podría sobre todo revelar el lado oscuro de la “guerra sucia” conducida por Washington en América Latina y Cuba desde los años sesenta, las torpezas de la CIA e incluso, por qué no, el papel del que era director en 1976, en el momento de la explosión del CD-8 del Cubana de Aviación: George Bush (padre). El riesgo de ver expuesto abiertamente el American Way of Death es prácticamente el mismo si es realmente juzgado en los Estados Unidos. En resumen, Posada Carriles tiene en la cabeza secretos que muchos no desean que vean la luz del día.

Desde ese momento, dos escándalos judiciales estrechamente vinculados uno al otro colisionan públicamente. En efecto, el 24 de mayo de 2005, algunos días después de la detención de Posada Carriles, el Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre las detenciones arbitrarias denunciaron el encarcelamiento, en los Estados Unidos, de cinco Cubanos -Gerardo Hernández, Ramón Labañino, René González, Fernando González y Antonio Guerrero-, destacando que viola las normas internacionales y exigen un nuevo proceso. Este mismo año 2005, diez Premios Nobel harán un llamamiento para la liberación de los cinco cubanos en cuestión [4].

Infiltrando sin violencia, por la cuenta del gobierno cubano, los grupos terroristas que responden a Posada Carriles con el fin de neutralizar los efectos en la isla, los “Cinco” fueron arrestados en Miami en septiembre de 1998, juzgados en esta ciudad y en condiciones asombrosas por “conspiración por espionaje” que ponía en peligro la seguridad nacional de los Estados Unidos, luego condenados en diciembre de 2001 a penas que superan toda comprensión [5].

Otra va a ser la suerte del que las acciones impusieron su presencia en Miami, en nombre de la legítima defensa de su país, Cuba. Después de haber decidido que Posada Carriles no podía ser extraditado ni a La Habana ni a Caracas, el juez William Lee Abott dio noventa días al gobierno para que encuentre un tercer país a donde expulsarlo. Washington busca entonces un lugar en el que pueda vivir tranquilamente. Posada Carriles que está listo para preparar sus valijas -es una de sus grandes especialidades. Pero: Canadá, México, Honduras, Costa Rica, Guatemala y El Salvador se niegan a aceptarlo en sus respetivos territorios, Washington se queda con ese amigo cargoso en sus manos.

Aunque el Gran Jurado haya sido convocado en Newark (New Jersey) en enero de 2006 para escuchar su testimonio sobre su implicación en los atentados de La Habana en 1997, la justicia estadounidense le concede la libertad condicional, contra una fianza de 350.000 dólares, el 19 de abril de 2007. Disfruta desde ese momento de un retiro tranquilo en la urbanización Lago del Rey, en el sudoeste de Miami. Pasarán cuatro años con maniobras dilatorias, intrigas y artimañas, antes que por fin se abra el proceso, el 10 de enero de 2011, en El Paso. ¿Por qué esa ciudad de Texas? ¡Porque Posada Carriles tiene imaginación! Interrogado por las autoridades migratorias, pretendió que, viniendo de México, atravesó en automóvil la frontera de ese Estado, en Brownsville, y a continuación viajó en autobús Greyhound hasta Miami. Mintió una vez más al departamento de Justicia y Seguridad cuando, habiendo solicitado asilo político y su naturalización estadounidense, negó, bajo juramento, estar relacionado de una manera u otra a los atentados que tuvieron lugar en Cuba en 1997.

Crímenes sin castigo

Bajo la presidencia de la jueza federal Kathleen Cardone, nombrada en 2003 para ocupar esa función por… George W. Bush, el show puede comenzar. Prestándose a sonreír, once cargos son presentados contra Posada Carriles, que comparece como acusado libre: perjurio, fraude, obstrucción a la justicia, infracción a las leyes estadounidenses de inmigración, etc… Además, con el riesgo para el acusado, señalado por José Pertierra, el abogado que representa a Caracas para su extradición, de que: “Si el tribunal lo juzga culpable de haber mentido respecto de su relación con los autores de los atentados de la Habana, la justicia estadounidense estará obligada a perseguirlo como autor intelectual de los crímenes”. La defensa no se equivoca, desde la primera audiencia, se concentra en transformar el affaire Posada Carriles en un proceso contra… Cuba. El abogado Arturo V. Hernández se puso todavía más inquieto cuando la jueza autorizó al Ministerio Público a presentar 6500 documentos provenientes de La Habana. Permitió también utilizar como prueba elementos proporcionados por el gobierno guatemalteco, entre ellos el pasaporte falso a nombre de Manuel Enrique Castillo López con el que Posada Carriles entró a México (ver más abajo).

El 19 de enero, la funcionaria de la inmigración Susana Bolaños avanza hacia el estrado. Tuvo que examinar el formulario N400 con el cual Posada Carriles pedía su naturalización. A la pregunta “militó en algún momento, para derrocar a algún gobierno”, él respondió “sí”. A la pregunta concerniente a los antecedentes penales, mencionó una condena que lo confinó a cuatro años de prisión en Panamá. “Esos hechos definitivamente me preocuparon”, concluyó Bolaños. El abogado Hernández respondió rápidamente: el acusado no tiene un conocimiento del inglés suficientemente fluido como para haber comprendido cabalmente, las preguntas que le hicieron.

Cubano-estadounidense, pero también informador (a cambio de su naturalización) a sueldo del FBI, Gilberto Abascal presta declaración durante seis días a partir del 24 de enero. Reclutado por Santiago Álvarez como mecánico, formaba parte de la tripulación que, a bordo, del yate Santrina, fue a recoger a Posada Carriles a Yucatán y a transportarlo clandestinamente a Miami. Abascal confirma la vía de entrada real del acusado. Sacando de la manga informes médicos de la Agencia de Seguridad Social, la defensa intenta desacreditarlo: se le habían diagnosticado serios síntomas de esquizofrenia, entre 2002 y 2003, después de una caída, en 2000, desde un inmueble en construcción. “Problemas mentales” concluyó el abogado. Lo que no debería hacer olvidar que Abascal probó sus declaraciones mostrando una fotografía de Posada Carriles haciéndose cortar el pelo por un peluquero de la isla Mujeres, antes de embarcarse en la Santrina.

Abascal va a pagar muy caro su prestación. El 27 de enero, el juez Cardone le pide sentarse en el banco de los testigos y le pregunta, antes de la llegada de los jurados: “Sr. Abascal, parece perturbado. ¿Quisiera explicarme lo que ocurre?”. Hay en la voz del testigo un matiz de amargura cuando responde: “[el abogado] Arturo Hernández le inventó historias a mi mujer y ella me llamó para decirme que en razón de este hostigamiento, no quiere saber más nada conmigo [6]”. Es que Abascal desde hace tiempo, les despierta odio. También fue un testigo “clave” de la acusación en la comparecencia de Santiago Álvarez, el propietario del Santrina, en 2006, en Miami. Detenido por el FBI en 2004 por posesión de un arsenal (AK-47 y AR-15 con los números de identificación limados, silenciador, granadas, etc.), en su oficina de Hialeah, en Miami, Álvarez se ha condenado a cuatro años de prisión por este motivo, pero también porque se negaba a dar testimonio para explicar cómo Posada Carriles había llegado a los Estados Unidos. En agosto 2006, en Miami, Abascal escapó por poco de una tentativa de asesinato con arma de fuego. Una vez más, en El Paso, parece un conejo encandilado por los faros de un camión. Con gran severidad, al comenzar la audiencia y después de haber pedido a los fiscales que se acercasen, la jueza llama al abogado al que amonesta por el delito federal -intimidación de testigo-, pasible de prisión. De todas maneras para que los jurados no puedan escuchar la conversación, previamente desconectó el micrófono. Cuando la sesión continua, el abogado mantiene en vilo a Abascal durante un tiempo interminable, ¡lo intimida, lo insulta, lo trata de ladrón, de mentiroso, de espía de Cuba, de mercenario y de loco!

Para recordar, digamos que durante los siete meses de proceso a los Cinco, en Miami, en 2000 y 2001, fue el fiscal el que permitió todo tipo de presiones y amenazas contra los jurados - tomados como presas de caza en el Palacio de Justicia, desafiados por la multitud de anticastristas, acosados por los periodistas que tomaron partido por la extrema derecha cubano estadounidense - al tal punto que los jurados expresaron el temor por su seguridad en varias ocasiones.

El 7 de febrero, nos enteramos por boca de Steven Ussher, investigador del Servicio de Inmigración y del Control de Aduanas, que las autoridades estadounidenses jamás dieron la orden de investigar o examinar el Santrina para buscar pruebas de la presencia de Posada Carriles. El 8 el abogado de éste último libra una batalla desesperada para convencer a la jueza para que impida o retarde el testimonio del teniente coronel de la Seguridad cubana Roberto Hernández Caballero.

Una vez más, dos asuntos entran en colisión - y curiosamente: el 29 de marzo de 2001, a la petición de la defensa de los Cinco, Hernández Caballero ya prestó testimonio ante el Tribunal Federal de Miami. Su adversario de ayer, el Gobierno de los Estados Unidos, le pide ahora presentar los mismos elementos de la investigación contra Posada Carriles, siendo que los combatió violentamente cuando habrían permitido, usando una lógica correcta, absolver los Cinco. Es cierto que, esta vez, lo que está en juego es menor: no se juzgan los crímenes de un anticastrista contra Cuba, ni a los que intentaron impedirlos, sino algunas “pequeñas mentiras entre amigos”.

El 9 de febrero, se interrumpió permanentemente por las objeciones de la defensa de que el coronel Hernández Caballero suministre finalmente su declaración sobre los acontecimientos de 1997, los heridos que provocó y la muerte del turista Di Celmo. La jueza Cardone considera entonces que ha hecho lo suficiente sobre el tema. Decide que el testigo siguiente -Ileana Vizcaíno Dime, especialista cubana de medicina forense que hizo la autopsia del cuerpo de Di Celmo- será interrogada por la acusación y la defensa, pero… sin de la presencia de los jurados. De la misma manera, no permite que se presente a éstos un fax particularmente esclarecedor enviado por Posada Carriles a sus cómplices, desde Guatemala, en 1997.

Interceptado por Antonio “Tony” Álvarez, hombre de negocios cubano a exiliado que, en la Ciudad de Guatemala, compartía a una oficina con el terrorista (sin sospechar inicialmente sobre sus actividades), el fax en cuestión, firmado Solo- uno de los seudónimos favoritos de Posada [7] -exigía de sus interlocutores información precisa sobre el resultado de sus atentados en la isla, entonces atribuidos a la oposición interna por los medios de comunicación internacionales: “Como se lo expliqué, si no hay publicidad, el trabajo es inútil. Los Diarios estadounidenses no publican nada si no se confirma la información. [...] Si no hay publicidad, no habrá pago. Espero tener noticias mañana [...]”. Alarmado, Álvarez había advertido a los agentes de la oficina del FBI en Miami que estrictamente no habían hecho nada.

En El Paso, antes de que su declaración interrumpida, “Tony” Álvarez, tendrá justo el tiempo de explicar que pudo constatar, en la época, la presencia, en la oficina de Posada Carriles, de un tubo llevando la mención “Industria Militar Mexicana -C-4 - Explosivos peligrosos”- precisión aportada en “pequeño comité”, la jueza Cardone tuvo, nuevamente, la delicada atención de hacer retirar a los jurados.

En una entrevista concedida a los periodistas Ann Louise Bardach y Larry Rother, el 18 de junio de 1998, en la isla holandesa de Aruba, Posada Carriles reconoció que había organizado la campaña contra objetivos turísticos cubanos en 1997, que era financiaba por la FNCA y su Presidente Jorge Mas Canosa, y que había pagado al salvadoreño Raúl Cruz León para colocar las bombas - incluida aquélla que mató a Di Celmo [8]. Posada Carriles se estaba incluso permitido algunas bromas: “El FBI y la CIA no me obstruyen. Soy neutro con ellos. Cada vez que puedo, los ayudo”. Esta entrevista se publicaba en Nueva York Times los días 12 y 13 de julio de 1998.

Es pues con mucho interés que se esperaba la presencia de Bardach en el proceso de EL Paso. No obstante, desde el principio, los dados fueron trucados, la defensa poniéndose de acuerdo con los fiscales Timothy J. Reardon y Jerome Teresinski para censurar la grabación realizada por el periodista en Aruba. De una duración original de seis horas y treinta minutos, ésta se redujo a dos horas y cuarenta minutos en la versión sometida a la escucha de los jurados. Se evitó así sobrecargarles la mente con: el papel de Posada Carriles en el escándalo Irán-contras, en los años ochenta; sus relaciones clandestinas con las organizaciones paramilitares de El Salvador y Guatemala, durante la misma década; su relación de más de treinta años con la CIA.

Durante cuatro días, Bardach debió defender vigorosamente su trabajo y responder a los ataques insidiosos o directos del abogado Arturo Hernández. Así: “¿No cree que violó el código de ética periodístico escribiendo en el New York Times que Cruz León trabajaba para Posada?”. Bardach responde con una voz aguda: “Si, abogado Hernández, Cruz León, trabajaba para Posada. Éste me lo dijo - “soy el jefe, el autor intelectual, el responsable de la operación”.  Hernández insiste. Lee la transcripción en la cual Posada Carriles afirma que “otro tipo” empleó a León. “¡Otro tipo! ¡Cualesquiera puede haberlo empleado!”. Bardach se exaspera: “¡Sé quién es el tipo, ustedes saben quién es el tipo, ellos [los fiscales] saben quién es el tipo! ¡Todos sabemos quién es el tipo, pero no podemos decirlo! ¡Ustedes no quieren que se diga quién es el tipo! Digamos que se llama Sr. X. Este tipo nunca habría reclutado a Cruz León si Posada no hubiera querido que reclutara a Cruz León…”

Desencriptado (excepto para los jurados, a quienes se prohíbe el acceso a esta información): “el tipo” se llama a Francisco Chávez Abarca. Salvadoreño, fue uno de los que colocó bombas. Una de entre ellas estalló el 12 de abril de 1997, en la discoteca del hotel Meliá Cohíba, causando importantes daños; otra, disimulada en el piso quince del mismo establecimiento, pudo desactivarse a tiempo. Siguiendo instrucciones de Posada Carriles, reclutó y entrenó -entre otras cosas-, para el mismo tipo de “trabajo”, a dos otros salvadoreños, a Otto Rodríguez Llerena (detenido en ocasión de su segunda misión en La Habana, el 10 de junio de 1998) y Cruz León. El 1 de julio de 2010, portador de un falso pasaporte guatemalteco, Chávez Abarca fue detenido en el aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía (Caracas). Tras su detención, reconoció haber entrado a Venezuela para evaluar la posibilidad de crear, en vínculo con miembros radicales de la oposición, desordenes y atentados con miras a desestabilizar el país, en la víspera de las elecciones legislativas del mes de septiembre siguiente. Obtenida la extradición a Cuba el 7 de julio, durante el juicio, llevado a cabo el 20 y 21 de diciembre, reconoció su culpabilidad y describió las operaciones que le encargó Posada Carriles [9].

Cuando, a la solicitud de la defensa, se presenta Otto Reich, el juez Cardone lo presenta como un “experto en asuntos cubanos”. Es sobre todo un ex colaborador directo de los Presidentes: Ronald Reagan, George Bush I y George Bush II. Implicado en Irán-contras y en todos los “golpes sucios” de Washington en América Latina, desempeñó también un papel en la tentativa de derrocamiento del Presidente Chávez, en abril de 2002, en Venezuela. Los jurados no tienen por qué saberlo, inútil de sobrecargarles la mente. Envalentonado por su rica experiencia Reich lanza una larga acusación contra la “dictadura cubana” dónde “se tienen cincuenta mil militares prisioneros (¡sic!)”, antes de tomarse contra Bardach -“capaz de adulterar las respuestas de cualquier entrevistado”- incluso en el New York Times, casi cualificado de diario cripto-cubano.

El 8 de abril, al término de una comedia que se eternizó durante trece largas semanas, y después de tres cortas horas de deliberaciones, el tribunal, por unanimidad, declaró a Posada Carriles inocente de los once cargos que pesaban sobre él. El Sur de los Estados Unidos obliga, la mayoría de los doce jurados eran de origen hispano. Ahora bien, El Paso, situado sobre la frontera mexicana, es una de las puertas de entrada de la inmigración ilegal al territorio estadounidense - práctica que, para todo individuo llegado él mismo en esas condiciones, o descendiente de personas que recurrieron a esa práctica, no solo no constituye un crimen, sino que además es vista con una cierta simpatía.

Por lo tanto, considera el abogado de Caracas Pertierra, “juzgar a un “sin papeles” por haber mentido a Inmigraciones es absurdo para un paseño. ¡Esos casos, normalmente, sólo requieren el tiempo necesario para bailar un merengue a la puerta de un colegio! ” Tanto más cuando el jurado nunca ha sabido que, si Posada Carriles mintió, es sobre todo para proteger los que, junto con Santiago Álvarez, a bordo del Santrina, le permitieron desembarcar ilegalmente en Miami (la ayuda a un “terrorista” es sancionada severamente por la ley). Nunca supieron que la jueza Cardone había rechazado el caso Posada Carriles en 2007. Pretendió que el Gobierno había engañado a este último para que hiciese falsas declaraciones que permitirían, a continuación, proseguirlo por perjurio. Fue necesario que un Tribunal de apelación invalidase esta decisión y obligase la magistrada a abrir el pleito.

En estas condiciones, nadie se asombrará de que el juicio se haya transformado en la puesta en escena de una pieza teatral de acusación a Cuba; que Cardone constantemente haya suspendido a las audiencias, durante varios días y bajo distintos motivos; que dejaban así el show perpetuarse durante más de tres meses, atontando a los jurados, lo que permitió que la defensa hostigase durante horas a los testigos; que haya dejado de lado las una serie de pruebas; que regularmente haya hecho retirar a los jurados de la sala cuando había testimonios importantes; que en numerosas ocasiones, haya intimado a estos mismos jurados de no tener en cuenta lo que acababan de oír; que…

En revancha, no pudo ni prever ni prevenir la pequeña bomba que estalló el 18 de enero (metáfora, N. del T.). Ese día, informaba Gina Garrett-Jackson, abogada del Departamento de Seguridad Nacional (Homeland Security). Ésta dijo cómo, en contacto con fiscales federales y agentes del FBI, la Policía de aduanas e inmigración, así como con el Drug Enforcement Administración (DEA) [10], trabajaba en 2005 sobre el caso Posada Carriles. No ignorando que, debido a sus anteriores actividades, no cumplía las condiciones para obtener el asilo político, explicó a El Paso, “sin embargo lo interrogué con todo detalle ya que mi deber era indagar sobre su credibilidad. Y no le creí”. Lo que la llevó, en agosto de ese año, a contactar por correo electrónico a una fiscal federal de Miami, Caroline Heck Miller, para preguntarle si no le parecía conveniente perseguir a Posada Carriles “por sus actividades criminales”. Por la respuesta Garrett-Jackson concluyó: “La fiscal no pareció interesada”.

Heck Miller no es una desconocida. Fue la encargada de la acusación contra los Cinco, en ocasión de su inicuo proceso, en Miami. Fue ella quién, bajo las ordenes del fiscal general del sur de Florida, Guy Lewis, cuya convivencia con la extrema derecha cubano-estadounidense apenas disimulaba, pidió contra los Cinco castigos más severos que los previstos en la “guía de penas” de los Estados Unidos. En agosto de 2005, precisamente, cuando ignora la invitación de Garrett-Jackson a interesarse seriamente en el caso de Posada Carriles, tres jueces de la Corte de Apelación de Atlanta acababa de decretar la nulidad del proceso contra los Cinco. En su argumentación, se referían extensamente a la larga lista de crímenes de Posada Carriles y otros terroristas que los Cinco tenían que vigilar y, gracias a la información que recogían, contribuir a neutralizarlos [11].

Entonces, ahora sabemos, que ella misma -Heck Miller- que desplegó una energía enorme para hacer condenar a Gerardo Hernández, Ramón Labañino, René González, Fernando González y Antonio Guerrero a penas inicuas por crímenes que no cometieron, se negó a perseguir a Posada Carriles por crímenes perfectamente probados.

Como para hacer la historia aún más inmoral, el 18 de enero, mientras que Garrett-Jackson indagaba en El Paso, Heck Miller reapareció en Miami: donde nuevamente solicitó la prórroga de la solicitud de habeas corpus presentada por uno del Cinco, Gerardo Hernández, el hombre a quien lanzó a las cárceles estadounidenses por dos perpetuidades más quince años.

Notas

[1] Violando el embargo internacional, el gobierno de Ronald Reagan vende material militar a Irán y utiliza ese dinero para financiar a los contras.

[2] Es en esta época, le 28 de febrero de 1990, que Posada Carriles es víctima de un atentado, en la ciudad de Guatemala. Lo alcanzan dos tiros: uno le rompe la mandíbula y le atraviesa la lengua, el otro se fija junto al corazón.

[3] La Habana reclama a Posada Carriles por la muerte de los setenta y tres pasajeros y miembros de tripulación del CD-8 de la Cubana de Aviación, en Barbados; por la muerte del turista italiano Fabio di Celmo en 1997; para varias conspiraciones con el fin de asesinar a Fidel Castro. Caracas lanzó una orden de detención internacional ya que fue en esa ciudad que se organizó el crimen en Barbados y porque Posada Carriles se evadió de una prisión venezolana en 1985.

[4] José Ramos-Horta, Wole Soyinka, Adolfo Pérez Esquivel, Nadine Gordimer, Rigoberta Menchú, José Saramago, Zhores Alferov, Darío Fo, Günter Grass, Mairead Corrigan Maguirre.

[5] Quince años de cárcel para René González; diecinueve años para Fernando González; perpetuidad más dieciocho años para Ramón Labañino; perpetuidad más diez años para Antonio Guerrero; dos perpetuidades más quince años para Gerardo Hernández. Al término de una muy larga batalla judicial, Antonio Guerrero vio su castigo reducido a veintiún años más diez meses, el 13 de octubre de 2009; Ramón Labañino a treinta años de encarcelamiento y Fernando González a diecisiete años más nueve meses, el 8 de diciembre de 2009.

[6] Episodio relatado por José Pertierra, en Cubadebate, el 28 de enero.

[7] Inspirado en una serie televisiva famosa en los años 1960, MAN from U.N.C.L.E., (el hombre de U.N.C.L.E. (United Network Command for Law and Enforcement), NdT)), cuyo héroe se llamaba Napoleón Solo.

[8] Detenido el 4 de septiembre de 1997 La Habana, condenado a muerte en 1999, Cruz León al apelar vio su pena reducida a treinta años de prisión por la justicia cubana, el 3 de diciembre de 2010.

[9] Fue condenado a treinta años de prisión.

[10] Organismo para la lucha contra las drogas, dependiente del ministerio de justicia.

[11] El Fiscal General de los Estados Unidos, Alberto González, se apoyó en la decisión de los tres jueces y, el 9 de agosto de 2006, el Tribunal Plenario la desaprobó, ratificando el pleito de Miami.

Tomado de Cubadebate


*Periodista y escritor francés, autor de la primera novela escrita sobre el caso de los Cinco cubanos prisioneros en los EEUU.

lunes, 30 de mayo de 2011

La universidad en Cuba ¿para los revolucionarios?


Si el acceso a la Universidad depende solamente de tus conocimientos y durante el proceso de ingreso no se te pregunta en ningún momento por tu filiación política o la de tus padres: ¿Por qué entonces decimos que la universidad es para los Revolucionarios?
 
La respuesta en La Jóven Cuba, el blog de los universitarios que opinan de la realidad cubana:
Por Osmany Sánchez
 
“las revoluciones no se hacen con los que no lo son”. José Martí
Más de 2600 jóvenes de la provincia de Matanzas se presentaron a las pruebas de ingreso. Para ellos estaban disponibles más de 4200 plazas en la Educación Superior, o sea que de aprobar las 3 pruebas de ingreso (Matemática, Historia y Español) tienen su plaza asegurada. Anteriormente cada estudiante había llenado una planilla donde ponía sus opciones por orden de preferencia y después todo depende de sus resultados docentes y de la cantidad de plazas en cada una de las opciones.

Así de simple se accede a la Universidad en Cuba, no se necesita dinero, no hay que depender de una beca deportiva ni de la caridad de una persona o institución. Todo depende de tus conocimientos.

En algunos casos como Psicología, Medicina, Arquitectura, etc, se necesita aprobar un examen de aptitud en las que el aspirante demuestre que tienes las habilidades necesarias para cursar de manera satisfactoria la carrera por la que se decide.

Si el acceso a la Universidad depende solamente de tus conocimientos y durante el proceso se ingreso no se te pregunta en ningún momento por tu filiación política o la de tus padres: ¿Por qué entonces decimos que la universidad es para los Revolucionarios?

Nuestra Revolución socialista se ganó por las armas y costó la vida de miles de cubanos. El hecho de mantenerla durante más de 50 años nos ha enfrentado a la principal potencia imperialista del mundo, que no ha dejado ni un minuto de conspirar y organizar todo tipo de acciones con el objetivo de desestabilizar nuestro sistema. Más de 3000 cubanos han sido asesinados y más de 2000 han sido mutilados por acciones terroristas organizadas y financiadas por los distintos gobiernos de los Estados Unidos.

Muchos de los que participaron en esas acciones están libres en territorio norteamericano y se mantienen activos en sus actividades contra Cuba aunque ahora se presentan como defensores de los derechos humanos y luchadores pacíficos.

En Honduras después del golpe de estado a Manuel Zelaya, el pueblo comenzó a manifestarse en las calles por el regreso del presidente legítimo de ese país. De esas protestas surge el Frente Nacional de Resistencia Popular que coordina las acciones y se han convertido en una importante fuerza política que representa a los más pobres. Varios dirigentes del Frente han sido asesinados y las marchas fueron y son constantemente reprimidas.

En Polonia, República Checa y muchos otros países del antiguo campo socialista, los símbolos y los partidos comunistas han sido prohibidos. En la República Checa por ejemplo se quiere ilegalizar el Partido Comunista de Bohemia y Moravia aún cuando cuenta con una preferencia del 12% entre los checos, a pesar del proceso de la satanización al que han estado los comunistas después del derrumbe del Muro de Berlín.

No conozco la política de los comunistas checos, no sé cuál es su ideología pero el hecho de que se quiera ilegalizar un partido político solamente por estar integrado por comunistas, demuestra la hipocresía de los enemigos dela Revolución cubana. ¿Dónde están las libertades y los derechos civiles que proponen para Cuba?

Lo anterior demuestra que cuando los que llaman a la “Democracia” en Cuba, toman el poder, hacen todo lo contrario a lo que piden para la isla. Se trata de enseñarte la zanahoria y darte con el mazo cuando te acerques.

Nuestras universidades son revolucionarias, nuestros profesores son revolucionarios, y el objetivo es graduar jóvenes que estén comprometidos con el futuro del Socialismo.

No se trata de estar de acuerdo y mostrar conformidad con todo lo que suceda aún cuando no estés de acuerdo. Raúl nos llama a ser críticos y autocríticos y eso se ha puesto de manifiesto en los debates de sus discursos primero y de los lineamientos para el Congreso del Partido después. En todas las reuniones los estudiantes expresaron sus criterios con sinceridad y franqueza. Conscientes de que ese era el momento y el lugar adecuado para expresar las ideas y que los problemas se solucionan enfrentándolos y no escondiéndolos.

Dijo José Martí que “…la revoluciones son estériles cuando no se firman con la pluma en las escuelas y con el arado en los campos”. Las universidades cubanas son y serán el lugar donde se forme el hombre nuevo al que nunca hemos renunciado.

domingo, 29 de mayo de 2011

Nuevo rostro del “pensamiento” iberoamericano… terrorista


RCBaez_PremiecitosdePrisa Según una encuesta efectuada por Foreign Policy, Yoani Sánchez Cordero, la chica del capitalismo “sui géneris”, ha sido elegida entre los diez nuevos rostros del pensamiento iberoamericano, pero ¿qué es Foreign Policy?

Foreign Policy es una oscura entidad perteneciente al Fondo Carnegie para la Paz Internacional ubicada en Washington y la dirige Moisés Naím ¿Y quién es Moisés Naím? Un sionista venezolano, ex director ejecutivo del Banco Mundial, y miembro de la cámara de directores del Fundación Nacional para la Democracia (NED o CIA como prefieran)


El adulador de la chica “sui géneris” (que se opone a la corrupción porque lo considera una perversidad) fue Ministro de Industria y Comercio bajo el gobierno de Carlos Andrés Pérez, cuando los sucesos del Caracazo.


La Corte Interamericana de Derechos Humanos declaró responsable de aquellos crímenes al gobierno venezolano en pleno; por tanto Moisés Naím, sería co-responsable de crímenes de lesa humanidad que, recordemos, no prescriben. Un bonito curriculum, el del alabancero de Yoani.


http://jmalvarezblog.blogspot.com/

Nota: "Casualmente", el pasado mes Moisés Naím acaba de recibir el premio de periodismo “Ortega y Gasset” que, desde 1984, otorga el grupo Prisa, editor del diario “El País”... Imagen agregada: RCBáez

sábado, 28 de mayo de 2011

Wikileaks: Descubren tecnología para pedir libertades en Cuba

Iroel Sánchez
La pupila insomne

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Con alguna frecuencia aparecen noticias de parlamentarios exigiendo “libertades” en Cuba. Siempre son reflejadas por los grandes medios, tanto en Europa como en América Latina, como preocupaciones espontáneas y altruistas por los derechos de los cubanos. 

Sin embargo, gracias a los cables filtrados por Wikileaks ahora podemos conocer quién es el que realmente habla tras los solemnes escenarios con escudos y banderas en que se desenvuelven los portadores de la soberanía popular.

El 21 de mayo de 2008, seis diputados reclamaron en el parlamento de Costa Rica la liberación de los presos políticos en Cuba, el restablecimiento de las “libertades democráticas” y el respeto a los derechos humanos por parte del “régimen” cubano.

Según recuerda el diario costarricense La Nación, ese día, los diputados Óscar Núñez, Fernando Sánchez, Federico Tinoco, Ovidio Aguero, José Manuel Echandi y Evita Arguedas aludieron a José Martí, a las “damas de blanco”, a Abraham Lincoln, al periodista cubano Normando Hernández – pueden conocer su interesante historia en un reciente artículo de Rebelión- y a “madres, padres, familiares y amigos” de los presos en la Isla, además de hablar sobre la Guerra Fría, la “crisis de los cohetes de 1962” y la guerra hispano -cubano-americana de 1898.

Pero todos esos temas no se le ocurrieron a los parlamentarios. La Nación, basándose en cables revelados por Wikileaks, a los que ha tenido acceso, difunde que la embajada de Estados Unidos en San José acudió a la periodista Adriana Núñez, entonces jefa de prensa de la fracción del Partido Liberación Nacional (PLN) en el parlamento costarricense, “para proveerle los ¨temas de discusión¨que le servirían como insumo para preparar los discursos de los seis diputados”.

Tanto Núñez como los parlamentarios implicados niegan ahora los hechos, pero el 16 de mayo del 2008, -cinco días antes de que los oradores cumplieran el encargo de EE.UU.- la diplomática norteamericana destacada en San José, Magda Siekert, envió un despacho al State Department en que describía el encargo y anunciaba lo que iba a suceder el 21 de de mayo. Dos días después del acontecimiento, otro funcionario estadounidense en Costa Rica, Peter Brennan, informó a Washington que su representación había proporcionado a Adriana Núñez “orientación y temas de discusión para ser utilizados en los discursos de los seis parlamentarios”.

“…los diputados consultados no saben por qué la Embajada sabía de antemano cuáles diputados hablarían en el Congreso a favor de los presos políticos cubanos”, dice el reporte de La Nación. No esperemos menos, pero de lo que estamos seguros es que los parlamentarios ticos no son los únicos títeres de curul bajo los hilos de Washington. Quizás sería bueno que otros medios con acceso a los cables de Wikileaks, en lugares donde algunos diputados han realizado pronunciamientos similares, revisen los despachos de las embajadas estadounidenses allí, en fechas cercanas a los hechos. Seguramente encontrarán algo interesante sobre el don de adelantarse a los discursos de sus amigos que tiene la diplomacia norteamericana. (Publicado en CubAhora)


Gritar contra el gobierno cubano, o cómo conseguir visa para EEUU

Cubainformación
A falta de imágenes de las revueltas sociales en Cuba que sí se producen en otras latitudes, a los grandes medios no les queda más remedio que inventarlas.
El diario El Mundo, que días atrás criticaba al gobierno español por no desalojar por vía policial a miles de jóvenes acampados en la Puerta del Sol de Madrid (1), en protesta por el desempleo y la falta de democracia real, convertía en noticia, en su versión digital, la protesta de un ciudadano cubano que, desde la azotea de su vivienda en La Habana, gritaba consignas contra el gobierno de la Isla (2). El Mundo llegaba a titular “Cuban Revolution” a este incidente, haciendo una analogía con la llamada “Spanish Revolution”, que ha movilizado a decenas de miles de personas en 60 ciudades del Estado español.

Días después, El Mundo llevaba el asunto a su edición en papel (3). El citado ciudadano, Ramón Alejandro Muñoz González, decía que él y su esposa, Sonia Garro Alfonso, estaban desbordados "por el stress de la constante represión (del) régimen cubano”. Como es habitual en estos casos, ni una sola imagen, ni una sola prueba de la supuesta “represión”.

La noticia de El Mundo, firmada por su corresponsal en La Habana, el “periodista independiente” cubano Iván García, llegaba a afirmar que la citada Sonia Garro recibía en la Isla un “trato despectivo y vejatorio por su condición de negra”. Tratar de disminuir el apoyo histórico de la población negra cubana a la Revolución, proceso que supuso un cambio radical en sus condiciones de vida (4), es uno de los objetivos tradicionales de la llamada “disidencia” cubana y del gobierno de Estados Unidos, que destina importantes cantidades de dinero a programas específicos sobre el supuesto “problema racial” en Cuba (5).

Repasemos las “pruebas” de la supuesta discriminación racial a la citada ciudadana. El Mundo nos dice que la policía se dirigió a ella llamándole “negra”, que en Cuba –recordemos- es una expresión coloquial de cercanía, no despectiva, y muy usual incluso como saludo entre personas negras. El diario también señala que los agentes reprochan a personas como ella el hecho de ser negras y contrarrevolucionarias, algo que, lejos de apuntar a una supuesta discriminación racial, más bien apunta a lo contrario, es decir, al asentado vínculo entre población negra y autoridades revolucionarias. En este sentido, el periodista debería explicar cómo es posible que la policía de La Habana sea racista, cuando está integrada -en su inmensa mayoría- por negros o mulatos.

Pero el colmo de la caradura informativa viene a continuación. El diario llega a decir que la citada Sonia Garro, en su graduación universitaria, fue sustituida por “una alumna blanca” en la recogida del diploma a manos del ministro de Salud Pública, a causa de “ser tan prieta”, es decir, por ser negra. Un invento inverosímil pero que, increíblemente, llega a las páginas de un diario con miles de lectores.

Para entender todo esto hay que recordar cuál es la motivación principal de muchos de estos “disidentes”: la emigración a Estados Unidos. Contra lo que dan a entender los medios –que el gobierno cubano es el principal obstáculo para su salida del país- es la obtención de visa de entrada a EEUU el impedimento fundamental a la hora de emigrar desde Cuba. Y una de las vías para obtener esta visa es la creación de un expediente personal de rebeldía política contra el gobierno de La Habana, basado en pequeños incidentes de este tipo que consigan algún reflejo en medios internacionales de prensa. Manuel David Orrio, periodista cubano que estuvo infiltrado durante años en la llamada “disidencia” cubana, lo explica perfectamente: “la absoluta mayoría (de los llamados `disidentes´ y `periodistas independientes´) terminan en una visa de refugio político. La verdadera motivación –o la motivación mayoritaria- es irse de Cuba. Eso predetermina muchas cosas, porque si yo pretendo alcanzar una visa de refugiado político, me debo crear un `expediente de perseguido político´(6)”.

Un ejemplo de todo esto: trece familiares de Orlando Zapata, el preso cubano fallecido tras una huelga de hambre en 2010, han recibido ya la visa de EEUU para emigrar a territorio norteamericano (7). Y es que todo vale para mejorar el expediente político ante el gobierno de EEUU y así conseguir la visa a la que jamás habrían accedido por otras vías. Todo vale. Incluido el permitir que halcones de Miami y buitres de la “disidencia” en la Isla empujen a la muerte a un miembro de su propia familia.

Imagen agregada: Show protagonizado por las llamadas Damas de Blanco

viernes, 27 de mayo de 2011

El Sueño Orweliano del Imperio

Por Raúl Capote Fernández

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Muchos miembros del rebaño se esfuerzan por balar más fuerte, para ver si de alguna forma logran obtener un puñado más de pasto, repiten una y otra vez, incluso sin que nadie les pregunte, que por suerte viven en un país libre y pudieron escapar del infierno castrista. Más allá de la animosidad contra la patria que les vio nacer y de la frustración que para algunos de ellos significa saber que se equivocaron (estudios explican como desahogan esa frustración con sentimientos de odio a la patria a la que culpan de sus propios errores), les mueve el oportunismo, el negocio de la oposición, esos que son minoría hoy en día, porque una mayoría cada vez más representativa se acerca a su tierra y trabaja por salir adelante. He visto de cerca la frustración de algunos de los que se fueron, el odio que nace de la certeza de haberse equivocado, el paraíso no es tal, es un infierno, llevan una vida estilo aquella famosa novela Rosas a Crédito de Elsa Triolet y esa no es vida, eligieron entre un país pobre, bloqueado con severidad inédita en la historia, pero justo cual no ha existido jamás otro igual y un país rico pero xenófobo, violento, injusto, eligieron entre compartir panes y peces e intentar ser dueños de los panes y los peces.

El rebaño (con perdón de los carneros y demás) interno al servicio del imperialismo, los que atacan a su gente desde nuestros barrios, comen el pan que nadie les niega, acceden a la salud y la educación que nadie les cobra, viven una tranquilidad ciudadana inédita en el mundo moderno, ya sabemos lo que buscan, por dinero mienten sin recato. ¿Pero es realmente libre esa tierra que se proclama así misma como paradigma de libertades? Nosotros, cubanos, hombres y mujeres que vivimos y trabajamos día a día en una sociedad que sabemos no es perfecta, pero que está en nuestras manos hacerla mejor o peor porque somos libres, los más libres ciudadanos de estos tiempos,  no creemos que la sociedad estadounidense sea paradigma de libertades.

La primera operación moderna de propaganda llevada a cabo por un gobierno ocurrió bajo el mandato de Woodrow Wilson, elegido presidente en 1916. Era de interés de los grandes consorcios que el país entrara en la Primera Guerra Mundial, pero la población no veía ninguna razón para involucrarse en una guerra europea. Había por tanto que hacer algo para inducir en la sociedad la idea de participar en la guerra. Se creó una comisión de propaganda gubernamental, conocida con el nombre de Comisión Creel, que, en seis meses, logró convertir una población pacífica en otra histérica y belicista. Se alcanzó un éxito sorprendente que conduciría a otro mayor todavía: en aquella época y después de la guerra se utilizaron las mismas técnicas para excitar lo que se conocía como Miedo Rojo. Ello permitió la destrucción de sindicatos y el control de la libertad de prensa y del pensamiento político.

El Miedo Rojo fue utilizado eficazmente mientras duró el llamado Campo Socialista, si el pueblo se intranquilizaba, se tocaba a rebato por todos los medios de prensa ¡Que viene los rusos! Después de la Segunda Guerra Mundial, la histeria anticomunista llegó al paroxismo fascista con el macartismo que desencadenó una persecución sin precedentes contra todo lo que oliera a progreso.
Los Estados Unidos crearon los cimientos de la industria de las relaciones públicas. Dado que aprendieron mucho de los éxitos de la Comisión Creel, del Miedo Rojo, y de las secuelas dejadas por ambos, las relaciones públicas experimentaron, a lo largo de la década de 1920, una enorme expansión, obteniéndose grandes resultados a la hora de conseguir una subordinación total de la gente a las directrices procedentes del mundo empresarial.

Las relaciones públicas constituyen una industria inmensa que mueve, en la actualidad, cantidades que oscilan en torno a un billón de dólares al año, y desde siempre su cometido ha sido el de controlar la opinión pública, que es el mayor peligro al que se enfrentan las corporaciones.

También es preciso falsificar la historia. Ello constituye otra manera de vencer la resistencia, de movilizar a la gente a un objetivo necesario para los círculos de poder imperialista. Simular que cuando atacan a alguien lo que están haciendo en realidad es proteger y defender a los Estados Unidos, incluso ahora Barack Obama lo llevó más allá, cuando extendió ese concepto a la defensa de los valores de los Estados Unidos.

Desde la guerra de Vietnam se ha realizado un enorme esfuerzo por reconstruir la historia. Si bombardeaban Vietnam del Sur, se debía a que estaban defendiendo el país de los enemigos de la “libertad”. Es lo que los intelectuales kenedianos denominaban defensa contra la agresión interna en Vietnam del Sur. Era necesario que esta fuera la imagen oficial e inequívoca.

Si se tiene el control absoluto de los medios de comunicación y el sistema educativo y la intelectualidad son conformistas, puede surtir efecto cualquier política. El cuadro del mundo que se presenta a la gente no tiene la más mínima relación con la realidad, ya que la verdad sobre cada asunto queda enterrada bajo montañas de mentiras. Se ha alcanzado un éxito extraordinario en disuadir las amenazas al sistema con esa avalancha de falsedades fabricadas, por la gente que tiene el poder y los medios para hacerlo, las grandes corporaciones.

Hasta mediados de los años ochenta, cuando los estadounidenses andaban “confundidos” se les ponía constantemente el mismo disco: que vienen los rusos. Pero al perderlos como encamación del mal hubo que fabricar otros, al igual que hizo el aparato de relaciones públicas reaganiano en su momento. George Bush, empezó a utilizar a los terroristas internacionales, a los narcotraficantes, a los talibanes, a Sadam Husein o a Osama Bin Laden. Han tenido que hacerles aparecer a uno tras otro, asustando a la población, aterrorizándola, de forma que ha acabado muerta de miedo y apoyando cualquier iniciativa del poder.

Recordemos que la operación terrorista internacional más importante llevada a cabo hasta la fecha ha sido la operación Mongoose, a cargo de la administración Kennedy, contra Cuba. No ha habido nada que se le pueda comparar ni de lejos, pero Mangoose no ha terminado, con otros nombres las operaciones de terrorismo contra la isla han cobrado miles de víctimas al pueblo cubano, pero por supuesto de eso no se habla, sobre eso no escriben los grandes medios de comunicación, como no se habla de la injusta condena a los cinco cubanos que luchaban en territorio estadounidense contra esas actividades terroristas.

Cuando se trata de construir un enemigo fantástico siempre se produce una ofensiva ideológica, seguida de campañas para aniquilarlo. No se puede atacar si el adversario es capaz de defenderse: sería demasiado peligroso. Pero si se tiene la seguridad de que se le puede vencer, quizá se le consiga despachar rápido y lanzar así otro suspiro de alivio.

¿Cuán real es la verdadera realidad, o lo que nosotros percibimos como la realidad? ¿Si el capitalismo ultra tecnológico, informatizado de hoy tiene realmente el poder para alterar la historia, qué horrores podrían perpetrarse? ¿Qué se puede esperar si hoy ese capitalismo ultra tecnológico invade la privacidad mediante el uso de aditamentos sofisticados que controlan las comunicaciones? Todo lo que hace, lo que dice, lo que piensa ese ciudadano estadounidense de hoy es escrutado sin recato, no es libre cuando habla por su móvil, cuando usa Internet, cuando escribe, cuando habla. En nombre de la lucha contra el terrorismo fue despojado de la poca libertad que le quedaba y sin su permiso, sin él saberlo, es escudriñada su vida mediante el uso de las nuevas tecnologías. Nada puede enseñarnos a los cubanos, hombres libres, la tierra del Gran Hermano.

http://adversario-adversario.blogspot.com/2011/05/el-sueno-orweliano-del-imperio.html

*Escritor y profesor de Historia de Cuba de la Universidad de Ciencias Pedagógicas de La Habana, quien fue durante años el agente Daniel de los servicios de inteligencia cubanos.

El sistema de justicia que condenó a los Cinco: Las cárceles de la migra (Cuarta parte)

Por Salvador Capote*

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En los años del siglo XVIII tras la fundación de la república, y durante casi todo el siglo XIX, a nadie en Estados Unidos se le ocurrió encarcelar a un inmigrante por el solo hecho de serlo. Hacían falta brazos para exterminar a los indios, conquistar el Oeste y arrebatar la mitad del país a los mexicanos; hacían falta europeos blancos para que la población negra –esclava primero y segregada y discriminada después- no se convirtiese en mayoría; y hacía falta mano de obra barata para impulsar el pujante desarrollo industrial capitalista y extender las líneas del ferrocarril hasta las costas del Océano Pacífico.

Es en la última década del siglo XIX, cuando Estados Unidos transita de su etapa expansionista a la francamente imperialista cuando, para el registro y examen de los inmigrantes, se crea el centro de detención de Ellis Island, en la parte norte de la bahía de New York, que serviría de filtro entre 1891 y 1954 para rechazar a los recién llegados que presentasen características indeseables.

 Con el tiempo, Ellis Island fue rodeada de una aureola romántica aunque, como dice la vieja canción irlandesa, fue una isla de esperanzas pero también de lágrimas. No todos tenían suerte, las mujeres que llegaban solas a la isla eran sistemáticamente rechazadas porque, de acuerdo a los hipócritas criterios puritanos de la época, si carecían de apoyo familiar o, en otras palabras, de un hombre que las representase, podían caer fácilmente en el vicio y la prostitución. Los pasajeros que arribaban al puerto viajando en primera y segunda clase, llenaban sus formularios en la privacidad de sus camarotes y desembarcaban en Manhattan, no pasaban por Ellis Island. La isla era sólo para procesar a los que viajaban en tercera clase o hacinados en los entrepuentes, o sea, a los pobres (1).

 La historia de los servicios de inmigración de estos primeros años está llena de lagunas pues muchos registros se quemaron durante el incendio de las instalaciones originales de Ellis Island, el 14 de junio de 1897, o fueron destruidos deliberadamente por la administración Eisenhower. Sin embargo, en una memoria de la legendaria puerta de entrada, realizada por el Departamento de Justicia, se describe el lugar como “una penitenciaría de duros castigos que era para muchos una pesadilla”. …”Por causa de la angustia mental –señala el documento- muchos inmigrantes se quitaban la vida”. Hacia 1930 la cifra de suicidios ascendía a más de 3,000. En 1953 un juez de la Corte Suprema de Justicia calificó a Ellis Island –que un año después cerraría sus puertas- como “isla prisión” (2).

La política migratoria de Estados Unidos ha sido siempre racista pero con tolerancia directamente proporcional a la prosperidad económica. En la década de los veinte, por ejemplo, vivían en New York más de cien mil puertorriqueños pero en los años de la Gran Depresión la cifra descendió a la mitad para subir después vertiginosamente con la recuperación económica al finalizar la Segunda Guerra Mundial. En 1940, Franklin Delano Roosevelt transfirió el INS del Departamento del Trabajo al Departamento de Justicia pensando seguramente que en tiempos de guerra estaría allí mejor ubicado, dando origen de este modo a toda una serie de cambios tanto en su estructura como en sus métodos. A pesar de toda la carga ideológica racista y clasista, las tres décadas posteriores fueron, relativamente, las mejores de los servicios de inmigración, cuando era todavía una institución civil y no era política de la institución encarcelar innecesariamente a los inmigrantes indocumentados.

Es bajo el gobierno de Ronald Reagan que la agencia comienza a transformarse –mediante un largo proceso que dura hasta el presente- en un poderoso aparato represivo, cada vez más fuera de control y que desarrolla impunemente actividades secretas. Bajo la administración Reagan comienza la militarización de la frontera sur y, en general, de las operaciones del INS. Además, se elaboran planes militares de contingencia para situaciones hipotéticas en que fuese necesario detener a cientos de miles de indocumentados (3).

En 1981, un número considerable de haitianos llega a las costas de la Florida utilizando todo tipo de embarcaciones. Reagan les niega el status de refugiados y, violando acuerdos internacionales, ordena su detención en masa y la ampliación del Centro de Detención de Krome, en Miami, para albergarlos. Reagan califica a los haitianos como refugiados “económicos” con el fin de justificar su negativa a reconocerlos como refugiados políticos. Si los que llegan en bote son cubanos, se les admite de inmediato y se les abre una puerta ancha a la residencia legal y a la ciudadanía (en la política hostil contra la Revolución Cubana todo vale); si son haitianos, se les encierra en Krome y, brutalmente, se les expulsa del país.

Krome posee un nutrido y tenebroso expediente de abusos de todo tipo contra los inmigrantes detenidos. Por ejemplo, en un reportaje de Debbie Sontag, en el Miami Herald, con el título “Krome: historias de desesperación” y de subtítulo: “Palizas de los guardias en medio de relatos de horror” (4), se describe como los oficiales del centro manoseaban rutinariamente a las jóvenes haitianas detenidas y las acosaban y agredían sexualmente, y como mantenían a niños presos, en contra de la ley, entre otras infamias. Cada una de las detenidas sufría una múltiple discriminación: por mujer, por negra, por pobre, por extranjera, por no conocer el idioma, por su bajo nivel cultural. ¿Qué oportunidad de defensa tenían ante el asalto sexual de guardias prepotentes cuando, quizás sólo unas horas después, sin amparo legal alguno, con esposas y cadenas, serían deportadas por la fuerza a su país natal?.

El número de detenidos por los servicios de inmigración ha tenido un aumento exponencial en las últimas dos décadas. Como no dan abasto en sus propios centros, los inmigrantes detenidos pueden estar en cualquier sitio de la amplísima red penitenciaria del país, mezclados con delincuentes comunes, a pesar de que técnicamente no están cumpliendo sentencia alguna sino en calidad de “administrative detainees” (detenidos administrativamente). Se les puede encontrar en cárceles locales, prisiones estatales o federales o, en lo que es a mi juicio la mayor aberración del sistema de justicia de Estados Unidos, la creciente urdimbre de cárceles privadas que operan corporaciones como “Corrections Corporation of America (CCA)”, “GEO Group Inc.”, “Management and Training Corporation (MTC)”, “Wackenhut Corporation” (WC), y “Correctional Service Corporation (CSC)”. En 2010, CCA y GEO reportaron ingresos por 1.69 y 1.17 billones de dólares respectivamente (5).

La primeras prisiones privadas de Estados Unidos comenzaron a operar en 1984 como centros de detención de inmigrantes: “Aurora Services Processing Center” (de Wackenhut), cerca de Denver, Colorado, y “Houston Processing Center” (de CCA) en Texas. Hoy las cárceles privadas, que lucran con el encarcelamiento de seres humanos, cubren todo el territorio del país Más de la mitad de los detenidos por inmigración ocupan celdas en instituciones de la llamada industria del castigo.

La detención de inmigrantes se ha convertido en negocio muy lucrativo y, a su sombra, otros muchos negocios colaterales prosperan. Por ejemplo, algunos se preguntan por qué los presos son trasladados con tanta frecuencia de una instalación penitenciaria a otra. Hay inmigrantes detenidos que han recorrido ya, de cárcel en cárcel, toda la geografía de Estados Unidos. La respuesta, o una de ellas, es que el traslado de prisioneros también está, en parte, en manos privadas y es un negocio excelente y rentable.

 Pero no únicamente para la empresa privada la detención masiva de inmigrantes y, en general, el “boom” de la población penal de Estados Unidos, ha resultado un cuerno de la abundancia. Políticos locales de pueblos y ciudades que languidecían económicamente y con alta tasa de desempleo, sobre todo en el sur del país, han aprovechado la situación para crear o ampliar facilidades carcelarias y rentarlas a los servicios de inmigración. Se trata de un negocio multibillonario que, además, genera muchos puestos de trabajo. Ya el estado financiero de algunas ciudades depende de los fondos federales o estatales que ingresan a través de sus cárceles. Esta situación estructural torcida victimiza aún más a los reclusos porque los que una vez al año (si es que cumplen con la ley) revisan la situación de los inmigrantes detenidos por tiempo indeterminado, con vista a su posible liberación, son los mismos que poseen interés económico o político en la prolongación del encarcelamiento, y no es de esperar por tanto que las decisiones favorezcan al prisionero.

En 1996 el Congreso aprobó dos leyes que introdujeron nuevas y radicales transformaciones en el accionar del INS (6). Estas leyes ampliaron exageradamente las categorías de delitos a causa de los cuales los inmigrantes legales podían ser detenidos y deportados y, además, se aplicaron con carácter retroactivo y con la pretensión de que las decisiones de INS no podrían ser revisadas por las cortes. Con estas leyes se hizo clara la tendencia a dirigir contra los inmigrantes la lucha antiterrorista sin que existiesen motivos racionales para ello. Satisfacían sin embargo el sentimiento xenófobo y racista de la ultraderecha.

En ese mismo año de 1996, el INS de Atlanta circuló un memorándum entre los fiscales que constituye uno de los documentos más perversos en la historia del sistema de justicia norteamericano. En esencia, instruía a los fiscales de manera insidiosa y mal intencionada, en cómo manejar las negociaciones con los inmigrantes legales que cometiesen delitos (En Estados Unidos más del 90 % de los fallos de culpabilidad son el resultado de negociaciones entre el fiscal y el abogado de la defensa, no de juicios) de manera que se pudiese proceder a la deportación aún por delitos de menor cuantía. De acuerdo con el documento, el fiscal podia convenir con el acusado el no cumplimiento de la sentencia, pero la naturaleza de ésta debía permitir, sin que el acusado lo supiera, su posterior deportación (7).

La última transformación del INS que convirtió esta agencia en el engendro represivo que es actualmente, tuvo lugar en marzo 1 de 2003, al pasar a formar parte de un nuevo organismo, el “Department of Homeland Security (DHS)” (Departamento de Seguridad Nacional). Ahora, la responsabilidad de las detenciones la tiene el “Immigration and Customs Enforcement (ICE)”. Con la atmósfera de histeria anti-inmigrante creada y mantenida después del once de septiembre y con la promulgación de la Ley Patriota y otras que le dan a este organismo cada vez mayor poder, secretismo y libertad de acción, es casi imposible que se logre avanzar hacia una reforma migratoria justa. Por el contrario, es de esperar que las detenciones de inmigrantes continúen aumentando y que los abusos y arbitrariedades contra éstos se multipliquen. Además, los inversionistas de la industria del castigo, que contemplan a las decenas de millones de inmigrantes legales e ilegales como la mayor reserva del mundo de materia prima humana para sus cárceles, poseen ya poderosos “lobbies” en el Congreso Federal y en los Congresos Estatales que dedican sumas millonarias a promover leyes draconianas que convierten a los inmigrantes en delincuentes elegibles para su detención y deportación. Esta manipulación del sistema legal norteamericano conspira contra su legitimidad y es inevitable que muestre (muestra ya) sus dañinas consecuencias.

Mientras tanto, los informes sobre violaciones sistemáticas de los derechos humanos en las cárceles de inmigrantes se multiplican. Informes de “Florida Immigration Advocacy Centre” (FIAC) y de “Human Rights Watch” (HRW) publicados en marzo de 2009, revelaron que en los centros de detención de inmigrantes se abusa sistemáticamente de los detenidos que necesitan cuidados de salud, especialmente de las mujeres. “Las tasas de mortalidad empeoran”. (…) “Se detiene innecesariamente a personas con enfermedades graves y que no representan amenaza o peligro alguno para la comunidad”. Los servicios de salud para los detenidos son extremadamente precarios y no existe prácticamente control oficial. El tratamiento a las personas con incapacidades físicas es violento e inadecuado, el personal se conduce de manera “cruel y abusiva”, existe hacinamiento y condiciones insalubres en las enfermerías y se utiliza el aislamiento y el traslado de pacientes como castigo a los que se quejan. De acuerdo con FIAC los detenidos alegan que son tratados como criminales. HRW informa de graves violaciones en el trato a las mujeres, como el encadenamiento de embarazadas, negación de tratamiento a las que presentan síntomas de cáncer mamario o cervical, así como afrentas a su dignidad. El 80 % carece de abogado.

Los centros de detención de niños y jóvenes poseen su propio historial sórdido y espeluznante que me propongo tratar con mayor amplitud en otra oportunidad. Me limitaré a señalar que una investigación muy reciente del Palm Beach Post (8) demostró que en estos centros –operados en su mayor parte por compañías privadas- manejan la conducta de los niños mediante fuertes dosis de poderosos medicamentos anti-psicóticos (Seroquel, Abilify, Risperdal y otros), la “artillería pesada” de la psiquiatría, que provocan tendencias suicidas y otros peligrosos efectos secundarios. La investigación demostró que el Departamento de Justicia Juvenil (DJJ) de la Florida no controla la administración de medicamentos a los niños. Antoinette Appel, neurofisióloga de la ciudad de Tamarac, en el Condado Broward, explicó que “como no les está permitido [a los centros bajo la responsabilidad del DJJ] ponerle esposas y grilletes a los niños, utilizan drogas anti-psicóticas como sustituto”. Según el Dr. Robert Hendreu, Director del Departamento de Psiquiatría de Niños y Adolescentes de la Universidad de California, este tipo de drogas seda a los niños para que parezca que no tienen problemas. “Podría decirse –comentó- que se convierten en zombies”.

Más de 600,000 familias de inmigrantes enfrentan actualmente órdenes de deportación (9). ¿Cuántas serán destruídas en nombre de la ley? ¿Cuántos niños y jóvenes serán separados de sus padres en aras de un absurdo modo de combatir el terrorismo? ¿Cómo medir el dolor de tanta gente humilde sacrificada para satisfacer mezquinos intereses partidistas?.

 
(1)  Records of the Immigration and Naturalization Service. Part 3: Ellis Island, 1900 – 1933. A microfilm project of University Publications of America (1995).
(2)  U.S. Department of Justice, Immigration and Naturalization Services, “Isle of Hopes, Isle of Tears”, prepared by K. Barry, no date [probably 1986]. Citado por Mark Dow en “American Gulag”, Univ. of Cal. Press (2004), p. 6.
(3)  Timothy J. Dunn: “The militarization of the U.S.-Mexican border”, Center for Mexican American Studies, University of Texas, Austin, (1996).
(4)  Debbie Sontag: “Krome: Stories of Despair”, Miami Herald, April 11, 1990.
(5)  Mandy Oaklander: “Texas, immigration detention capital of the country”, May 18, 2011.
(6)  “Antiterrorism and Effective Death Penalty Act” e “Illegal Immigration Reform and Immigrant Responsibility Act”.
(7)  Mark Dow: “American Gulag”, Univ. of Cal. Press (2004), p. 180.


*Bioquímico cubano, actualmente reside en Miami. Trasmite con cierta regularidad por Radio Miami el Programa “La Opinión del Día”, que aparece poco después en laradiomiami.com. Es colaborador de Areítodigital.net; participa, con la Alianza Martiana, en la lucha contra el Bloqueo impuesto a Cuba por Estados Unidos.

Imagen agregada RCBáez