Mostrando entradas con la etiqueta Congreso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Congreso. Mostrar todas las entradas

martes, 27 de octubre de 2015

Programa del XXII Congreso Nacional de Historia: Congreso Provincial en La Habana

unhic-logo2

UNION NACIONAL DE HISTORIADORES DE CUBA (UNHIC)

XXII CONGRESO NACIONAL DE HISTORIA

CONGRESO PROVINCIAL EN LA HABANA

29 y 30 de Octubre del 2015

Casa Benemérito de las Américas Benito Juárez
Casa Oswaldo Guayasamín
Centro Histórico de La Habana
 Comisiones de Trabajo:

 Comisión No. 1: Las civilizaciones aborígenes en América Latina y Cuba.

Comisión No. 2: El movimiento de liberación nacional en Cuba y América Latina durante el siglo XIX.

Comisión No. 3: La confrontación entre los Estados Unidos y Cuba en los siglos XX y XXI

Comisión. No. 4: La personalidad histórica de Fidel Castro.

Comisión No. 5: Historia de la Revolución Cubana

Comisión No. 6: Historia de la Cultura

 PROGRAMA
Día 29
9:10 am

Casa Benemérito de las Américas Benito Juárez

 Palabras de inauguración
Dr.C. Felipe de J. Pérez Cruz, Presidente de la UNHIC en La Habana
 9:20 am

Casa Benemérito de las Américas Benito Juárez. Plenario

 Trabajo en Plenaria
Conferencia: La geopolítica de EEUU en América Latina y el Caribe
Dr.C: Fidel Vascós González, Presidente de la Sociedad Económica de Amigos del País
 10:00 am

Casa Benemérito de las Américas Benito Juárez. Salón Plenario

 Comisión No. 1
Las civilizaciones aborígenes en América Latina y Cuba.
Mesa del Instituto Cubano de Antropología (ICAN): Atlas histórico y Patrimonio nacional.     
  1. Coordina: Dr. C Pedro Pablo Godo Torres
  2. Liamne Torres la Paz
  3. Yanelis Cordero Cabrera
  4. Iriel Hernández Cobreiro
  5. Racso Fernández Ortega
  6. Alfonso Córdova Medina.

Otras ponencias

  1. Consideraciones en torno al poblamiento precolombino en la Región Central y aproximaciones al Occidente y Oriente de Cuba. Valoraciones arqueológicas
Lic. Alfonso Córdoba Medina, Instituto Cubano de Antropología (ICAN)
  1. La luz de Yara, una leyenda aborigen.
Lic. Pedro Manuel Viltres Ramírez. AB Habana del Este
  1. El indio en el tejido social cubano. Estudio de casos.
Lic. Marcos Antonio Tamames Henderson, AB Marianao
  1. El Chorro de Maíta y el Museo Indocubano Bani: Praxis de la enseñanza y promoción de la civilización aborigen en Cuba.
MSc. Teresa Zaldívar Zaldívar, Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estados (OAH).
  1. Contribución a la Historia de la presencia aborigen en Guanabacoa
MSc. Marcos Antonio Rodríguez Villamil
  1. El mundo aborigen cubano: Un reto de la colonialidad del saber
Dr.C. Felipe de J. Pérez Cruz, Universidad de Ciencias Pedagógicas “Enrique José Varona”
 Ratificación de Resolución que propone conmemorar el día 12 de octubre como Día de la resistencia y la cultura aborigen en Cuba
Presenta: Lic. Alfonso Córdoba Medina
Miembro del Comité Ejecutivo Provincial de la UNHIC
 10:00 am

Casa Benemérito de las Américas Benito Juárez. Local No. 2

 Comisión No. 5

Historia de la Revolución Cubana

  1. Fundamentos de la democracia en Cuba a partir de 1959
Dra. C Paula Ortiz Guilián, Universidad de La Habana.
  1. Una experiencia aleccionadora para la unidad revolucionaria. El Sectarismo y la Microfracción en el PCC durante el período 1962-1968.
MSc. Margarita Medina González y MSc. Blanca Rosa Nal López, Escuela Superior del PCC “Ñico López”.
  1. El gran salto de las lides del músculo
Lic. Víctor Joaquín Ortega, AE Prensa
  1. Conservación en documentos relacionados con personalidades y acontecimientos de la Revolución Cubana: una experiencia de trabajo del Archivo Histórico y el Museo de la Casa de los Mártires de Guanabacoa
Lic. Armando González Roca, AB Guanabacoa
  1. La mayor acción de colaboración Sur Sur en el campo de la educación.
Lic. Jorge Luís Rojo Mora, AB Viernes de Conferencia.
  1. Una peculiar ayuda: El Contingente internacionalista César Augusto Sandino (1979-1984)
Lic. Nancy Jiménez Rodríguez
  1. Evolución histórica de la superación de los cuadros de la Unión de Jóvenes Comunistas.
Lic. María del Carmen Gutiérrez Mestre, Lic. Alina de las Mercedes Moreno Gómez y Lic. Maricel Valdés Carvajal, Escuela Superior del PCC “Ñico López”.
  1. Guardianes de la salud en Lawton
Lic. María Marta Martínez Lorenzo, AB 10 de Octubre.
  1. Roa Canciller: proyección hacia África
Dra. María Elena Álvarez Acosta, Instituto Superior de Relaciones Internacionales “Raúl Roa García”
  1. Eliseo Reyes Rodríguez “Joven con tarea de grandes
Dayrosy Clavelo Zayas, AB Plaza
  1. El género femenino como objeto de análisis en el discurso histórico del período revolucionario
Dra. C. Katerina Reyes Mesa. Kreyes y Dr. C. Antonio B. Zaldívar Castro, Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría. (Cujae).
10:00 am

Casa Benemérito de las Américas Benito Juárez. Local No. 3

 Comisión No. 6

Historia de la Cultura

24. El automóvil en Cuba. 117 años de historia, 55 años de lucha, resistencia y victoria.
Lic. Orlando A. Morales Pulido, AB Plaza de la Revolución
  1. Salvador García Agüero: martiano y marxista leninista.
MSc. Virgen Tamayo Tamé, Escuela Provincial del PCC “Olo Pantoja”.
  1. Protagonismo y transformación de los adolescentes en la programación sobre Historia de Cuba desde la radio e Internet
MSc. Yirian García de la Torre
Mesa del Museo de Guanabacoa: Nuevas miradas a la Historia en Guanabacoa
Museo de Guanabacoa
Coordina: Lic. Armando González Roca
  1. Sociedad el Progreso
Lic. Isleni Ravelo Massó y Lic. Margarita A. Cruz Vilaín; AB Guanabacoa
  1. Wemilere, 25 años de historia y tradiciones
Lic. Erisel Martínez Castillo, AB Guanabacoa
  1. Apuntes biográficos de Miguel Angel Peñate
Yenis Milagros Ferras Sosa, AB Guanabacoa
  1. Guanabacoa, 1856-1926. Apuntes sobre sanidad, beneficencia y asistencia social.
Lic., AB Guanabacoa
  1. “La Sociedad Casino Español de Guanabacoa” y su impronta sociocultural de 1874 a 1958.
Lic. Alina Atencio Rosabal, AB Guanabacoa
  1. Las Escuelas Pías y lo Deportes en Guanabacoa.
Lic. Rubén Cordero Millián y Luís Reyes Consuegra, AB Guanabacoa
  1. Del Golfo al Océano. La huella levantina en Guanabacoa
Lic. Aymara Bárbara Hernández Denis y Lic. Zaida de la C. Olmo Gómez.
10:00 am

Casa Oswaldo Guayasamín

 Presentación del libro:“La Revolución Cubana en Nuestra América: el internacionalismo anónimo”.
Coautor: Dr. Sc. Luis Suárez Salazar

 Comisión No. 2

El movimiento de liberación nacional en Cuba y América Latina durante el siglo XIX.

  1. Bolívar, Martí y la integración latinoamericana,
MSc. José Carlos Rodríguez Miranda, Lic. Yudisledi González Viera, Escuela Provincial del PCC “Olo Pantoja”.
  1. El papel de los pueblos originales en la Revolución social latinoamericana.
MSc. Bárbara Aguilera Puig, Escuela Provincial del PCC “Olo Pantoja”.
  1. Un acercamiento a la figura de Juan Clemente Zenea.
Lic. Ricardo Carlos Stusser, AB Habana Vieja
  1. La República con todos y para el bien de todos.
MSc. María E. Texidor Carbonell, ISMININT “Capitán San Luís”.
  1. Miradas martianas al movimiento anticolonial cubano en el siglo XIX
Lic. David Domínguez Cabrera, Universidad de La Habana.
  1. La polémica cubana del siglo XX ante el proceso independentista latinoamericano
MSc. Irina Pacheco Valera, Instituto Cubano de Antropología (ICAN).
  1. Apuntes para la historia de las ideas políticas de José Manuel Mestre (1832-1886)
Lic. Duniesqui Rengifo López, Escuela Provincial del PCC “Olo Pantoja”.
  1. La presencia de Antonio Maceo y Máximo Gómez en el municipio Cotorro.
MSc. Sofía Bolaños Rodríguez y Tec. Mariano Michel Rosquete Pérez, AB Cotorro
  1. Particularidades del proceso pedagógico del Sistema de Escuelas del Partido. Experiencias de la multi, inter y transdisciplinariedad en el tratamiento al movimiento de liberación nacional cubano del siglo XIX.
Dra. C .Virgen Maure López, Escuela Superior del PCC “Ñico López”.
  1. El movimiento nacional cubano del siglo XIX y su papel acelerador en la formación de la cultura nacional.
MSc. Yanet Cabrera Acosta, Lic María Eugenia Pagés Fernández, Dra C. Virgen Maure López, Escuela Superior del PCC “Ñico López”.
  1. Movimientos sociales en América Latina, en la contemporaneidad
Dra. C Alicia Barrios Maden, Universidad de La Habana, AB Cotorro
  1. Mariana Grajales Cuello “Madre de la patria”: Paradojas y antinomias de un no- debate.
Dr.C. Felipe de J. Pérez Cruz, Universidad de Ciencias Pedagógicas “Enrique José Varona”
Ratificación de la Resolución sobre el otorgamiento de los títulos honorífico de “Madre de la patria” y “Padre dela patria” a favor de Mariana Grajales Cuello y Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo.
 Presenta: José Durand Galano
Miembro del Comité Ejecutivo Provincial de la UNHIC
 PROGRAMA
Día 30
9:10 am

Casa Benemérito de las Américas Benito Juárez. Salón Plenario

 Presentación del Proyecto: La Historia del municipio Playa vinculada a la enseñanza primaria
Coordinador: Lic..José Durand Galano
Presidente de la Asociación de Base de la UNHIC en el Municipio Playa.
9:30 am

Casa Benemérito de las Américas Benito Juárez. Plenario

 Conferencia: Relaciones Cuba- Estados Unidos, historia y situación actual.
Dr. Néstor García Iturbe, Profesor Titular del Instituto Superiorde Relaciones Internacionales “Raúl Roa García”, Miembro del Secretariado Provincial de la UNHIC
10:10 am

Casa Benemérito de las Américas Benito Juárez

Comisión No. 3

La confrontación entre los Estados Unidos y Cuba en los siglos XX y XXI.  

Mesa del Centro de Estudios Históricos de la Seguridad del Estado: Los intentos del desmontaje del socialismo en cuba. Un análisis histórico
  1. Coordina: Dr. C. Manuel Hevia Frasquieri: Intentos del desmontaje del Socialismo en Cuba
  1. ¿Garrote o Zanahoria? El Bloqueo y otras medidas de Guerra Económica contra Cuba.
Dr. C. Andrés Zaldívar   Diéguez         
  1. El papel de bandidismo en los intentos de destruir la Revolución
Dr. C. Pedro Etcheverry   Vázquez     
  1. La subversión político-ideológica
Dr. C. Jacinto Valdés-Dapena Vivanco
  1. El terrorismo contra Cuba
Dr. C. José Luis Méndez Méndez       
  1. La CIA contra Cuba
MSc. Manuel Glez. Castellón 
  1. La DIA contra Cuba
Dr.C: Jesús Bermúdez Cutiño
  1. La Subversión Político ideológica a través de las nuevas tecnologías de las infocomunicaciones
MSc. Manuel Glez Gutiérrez   
Otras ponencias
  1. EEUU v/s América Latina y el Caribe: mecanismos de dominación en los inicios del siglo XXI.
MsC. Aelia C. Hanze Ruiz y Lic. Leydis Cruz Herrera, Escuela Superior del PCC “Ñico López”
  1. La confrontación de los Estados Unidos de América y Cuba.
Lic. José Matute Ayala, AB Marianao.
  1. Dependencia ideológica de Cuba a los Estados Unidos durante la II Guerra Mundial.
Lic. Eloida Diana Kindelán Portilla, Universidad de La Habana.
  1. Verdaderas direcciones contra Cuba durante la invasión por Playa Girón
Dr. C Andrés Zaldívar Diéguez, Centro de Investigaciones Históricas de la Seguridad del Estado (CIHSE).
  1. La lucha cultural en arte radiofónico y escénico entre La Habana y Miami (1959- 1994).
MSc. Joney Manuel Zamora Álvarez, Instituto de Historia de Cuba
  1. El castellano entre the english y le francais
Lic. Laura Vázquez Fleitas, Universidad de La Habana
  1. Un arma para una batalla colosal
Lic. Milagros Govín Benjamín. AB Cotorro   
  1. La Historia y las crisis de Estados Unidos contra Cuba
Lic. Victor García Gaitán, Instituto de Historia de Cuba
  1. Cronología sobre el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y los Estados Unidos de América.
MSc. Lohania J. Aruca Alonso, AB Playa.
10:10 am

Casa Oswaldo Guayasamín

Comisión. No. 4

La personalidad histórica de Fidel Castro.

  1. La Universidad en tiempos de Fidel Castro.
MSc. Fabio Fernández Batista, Universidad de La Habana.
  1. El Comandante en Jefe Fidel castro Ruz y el Ejecutivo del Dirección Nacional del Movimiento Revolucionario.
Dr.C. Julio César Rosabal García
  1. Las Marianas, guerrilleras del lomerío
Lic. Norberto Escalona Rodríguez, AB Habana del Este
  1. Fidel Castro en la segunda victoria de Girón.
Dr. C Eugenio Suárez, Oficina de Asuntos históricos del Consejo de Estado (OAH).
MSc. Acela Caner Román, AB Marianao
  1. El pensamiento medioambiental de Fidel Castro.
MSc. Lucía Estévez Carpintor, ISMININT “Capitán San Luís”.
  1. El pensamiento ético de Fidel Castro Ruz.
MSc. Jorge Luis Aneiros Alonso, Oficina de Asuntos históricos del Consejo de Estado (OAH).
  1. Los rasgos de la formación de la personalidad comunista en los discursos del Comandante Fidel Castro Ruz a través del periódico Granma (1986-1989).
Lic. José M. Sansón Asteasuainzara.
  1. Fidel, pedagogo por excelencia
MSc. Magda Rosa Salazar Rodríguez,  Escuela Provincial del PCC “Olo Pantoja”.
  1. Fidel Castro en la Historia de la educación
Dr.C. Felipe de J. Pérez Cruz, Universidad de Ciencias Pedagógicas “Enrique José Varona”
  1. Fidel Castro y su visión de la Historia.
Lic. Luís Fidel Acosta Machado, Universidad de La Habana.
2:00 pm

Casa Benemérito de las Américas Benito Juárez. Salón Plenario

CONCLUSIONES

Ratificación de Resolución que propone conmemorar el día 12 de octubre como Día de la resistencia y la cultura aborigen en Cuba
Presenta: Lic. Alfonso Córdoba Medina
Miembro del Comité Ejecutivo Provincial de la UNHIC
Ratificación de Resolución sobre la invasión británica (o inglesa) a La Habana de 1762 y la resistencia de los habaneros frente a los invasores.
PresentaMSc. Sofía Bolaños Rodríguez
Miembro del Secretariado Provincial de la UNHIC
Ratificación de la Resolución sobre el otorgamiento de los títulos honorífico de “Madre de la Patria” y “Padre dela Patria” a favor de Mariana Grajales Cuello y Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo.
Presenta: Lic.José Durand Galano
Miembro del Comité Provincial de la UNHIC

Entrega de Diplomas a participantes

jueves, 24 de septiembre de 2015

Soldados del puente: La nueva fortaleza de Cuba

Por José Pertierra*

José Pertierra.
José Pertierra habló en la iglesia bautista Calvary en Washington, D.C., durante una conferencia titulada “El impacto del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba”. .

Durante 54 años, Estados Unidos ha hecho la guerra a Cuba en un esfuerzo inútil por estrangular, matar de hambre a la población cubana y obligarla a alzarse contra la Revolución. Diez presidentes diferentes intentaron asfixiar a Cuba bloqueando la isla, causando sufrimiento, así como pérdidas humanas y financieras por valor de miles de millones de dólares. Ahora las cosas parecen estar cambiando. Barack Obama, el 11no  presidente de Estados Unidos desde el triunfo de la Revolución cubana, parece decidido a cambiar la estrategia de Washington para tratar con Cuba. 

El 17 de diciembre del año pasado, el presidente Obama comenzó a construir un puente entre los dos países. La primera piedra que colocó en la base del puente fue liberar a Gerardo, Ramón y Tony de prisiones norteamericanas, donde habían sido encarcelados injustamente por más de dieciséis años. También utilizó su autoridad presidencial para emitir licencias que agujereaban el bloqueo.

Sin embargo, el puente está todavía en construcción. Cada uno de nosotros está ayudando a construirlo piedra a piedra. Muchos de nosotros queremos un puente de amistad que una a las dos naciones. Algunos simplemente quieren inundar la isla con bienes de consumo que darían enormes ganancias para las corporaciones norteamericanas. Otros lo ven como una manera de acelerar la desaparición del socialismo en Cuba.

Pero no tengan duda. Así como Cuba aprendió a defenderse de las incursiones militares extranjeras, el terrorismo, la guerra biológica y un bloqueo brutal durante más de cinco décadas, la Revolución aprenderá a defenderse de los que ahora quieren cruzar, con malvados planes contra Cuba, un puente recién construido sobre el Estrecho de la Florida.

Queda un montón de trabajo por hacer aquí, de este lado del puente. El bloqueo sigue en vigor y sólo el Congreso de Estados Unidos puede eliminarlo. Tenemos que llegar hasta los norteamericanos de buena fe para que nos ayuden a convencer al Congreso de que haga precisamente eso.

Sin embargo, también hay muchas cosas que el presidente puede hacer. Él ya ha hecho algunas cosas muy importantes. Sabe que para construir puentes de acero, primero tenemos que construir puentes de personas. Cuando los norteamericanos viajan a Cuba para conocer a los cubanos en la isla, hacen amigos. Algunas de esas amistades se convierten en duraderas, y algunos colaboran para crear proyectos que beneficien a ambos países. Así que el presidente Obama ha cambiado las regulaciones y concedido una licencia general para los viajes pueblo a pueblo a la isla.

Algunos de los cambios anunciados por la administración de Obama incluyen un aumento del monto de las remesas permitidas, licencias para el comercio con el sector privado en Cuba, permiso a las agencias de viajes y compañías aéreas para que ofrezcan viajes autorizados a Cuba, permiso a las compañías de seguros para dar cobertura de salud, vida y viajes a la isla, una licencia general de la OFAC facilitará la creación de instalaciones de telecomunicaciones comerciales, autorización para la venta comercial de ciertos dispositivos de comunicaciones de consumo y softwares relacionados, permiso para el uso de algunas tarjetas norteamericanas de crédito en Cuba. ¡Vaya, hasta podemos traer ahora los mejores puros del mundo por valor de $100! Todo esto, el presidente Obama lo anunció el pasado 17 de diciembre.

El 20 de julio fue el día en que se restauraron las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba, pero el puente entre las dos naciones no estará terminado hasta que no haya relaciones verdaderamente normales. Las relaciones no pueden ser normales mientras continúe en vigor el bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba.

Pero el bloqueo no ha impedido que las dos partes construyan un puente sobre las aguas turbulentas de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. El trabajo continúa. En los semanas y meses siguientes, habrá conversaciones bilaterales acerca de temas como  medio ambiente, desastres naturales, salud, aviación civil, tráfico de drogas, derechos de autor, patentes, y una de los más espinosos de todos los temas: la indemnización. EE.UU. alega que Cuba debe compensar a las compañías norteamericanas que fueron nacionalizadas después del triunfo de la Revolución, y Cuba afirma que tiene derecho a una indemnización por los daños causados ​​por el bloqueo de Estados Unidos contra la isla. Hace quince años, Cuba calculó que esa cantidad era de $121 mil millones de dólares en daños económicos y $181 mil millones en daños humanos.

Las cosas se están moviendo en una dirección positiva. Damos la bienvenida al llamado del presidente Obama de que el Congreso elimine el bloqueo y de su uso discrecional de la autoridad presidencial para tratar de convertir el bloqueo en queso suizo. Pero tenemos que mantener los pies del presidente Obama sobre el fuego para garantizar que siga avanzando hacia la plena normalización. También tenemos que asegurarnos de que las tácticas de abuso de los políticos cubanoamericanos que se oponen a la eliminación del bloqueo no sigan intimidando a representantes y senadores.

Aprendamos de la historia. Los anteriores intentos por mejorar las relaciones fracasaron debido a las muchas trampas establecidas deliberadamente a lo largo del camino. Quienes se oponen a la normalización, ya sea en Langley, Foggy Bottom, el Pentágono o Miami, han conjurado históricamente maneras de impedir la normalización. El derribo de un avión civil cubano en 1976 por Luis Posada Carriles fue un esfuerzo de los terroristas cubanoamericanos y otros en Washington para echar por tierra las negociaciones secretas que estaban en curso entre la administración Ford y Cuba. Otra arma de preferencia que algunos en Washington han utilizado históricamente para obstaculizar la normalización es la mendacidad: las mentiras con que funcionarios del Departamento de Estado de Estados Unidos alimentaron a los periódicos acerca de la presunta participación de Cuba en la incursión militar Shaba II en Angola, el mito de la brigada soviética de “combate” en Cuba y las descaradas mentiras del subsecretario de Estado, John Bolton, quien afirmó en 2002 que Cuba estaba fabricando armas de destrucción masiva (v.g. armas biológicas) en la isla. Una patología del poder impregna a este país.

Tenemos que estar en guardia. Tenemos que aprender a defender este puente, ya que inevitablemente será objeto de ataques. Se aproximan unas elecciones en este país, y no sabemos quien se convertirá en presidente. A algunos de los candidatos presidenciales y a algunos congresistas les encantaría ver que el avance hacia la normalización de relaciones con Cuba volara como el puente sobre el río Kwai. No podemos permitir que esto suceda. Este puente es la nueva fortaleza de Cuba. Tenemos que ser sus soldados.

Como escribió José Martí, “los puentes son las fortalezas del mundo moderno.-Mejor que abrir pechos es juntar ciudades. ¡Esto son llamados ahora a ser todos los hombres: soldados del puente!”.

José Pertierra pronunció estos comentarios el 18 de septiembre de 2015 en la iglesia bautista Calvary en Washington, D.C., durante una conferencia titulada “El impacto del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba”. 

(Publicado originalmente en Counterpunch. Traducción de Germán Piniella para Progreso Weekly)

*Abogado cubano, experto en inmigración, que representó al gobierno de Venezuela para la extradición del terrorista Luis Posada Carriles. Tiene su bufete en Washington DC.
 
Tomado de Cubadebate

lunes, 10 de noviembre de 2014

¿Normalización de relaciones entre Cuba y EEUU? La pelota está en terreno de Obama



Robert Muse, abogado estadounidense y uno de los juristas que mayor conocimiento tiene de los reglamentos que involucran las tensos vínculos entre Cuba y EEUU, asegura sin dudar que "la normalización de las relaciones entre las dos naciones requerirá una serie de acciones presidenciales" y propone una guía de cómo podría suceder… "cuando Barack Obama quiera". Proponemos a continuación el análisis de Muse publicado en la revista Americas Quarterly.

Cuba-Estados Unidos: ¿Nueva normalización? 
La normalización de las relaciones entre las dos naciones requerirá una serie de acciones presidenciales. Aquí está la guía de cómo podría suceder… cuando quiera.
Robert Muse*

Hillary Clinton señaló en una reciente entrevista que le gustaría ver a EEUU “avanzar  hacia la normalización de las relaciones” con Cuba. Esta notable declaración –de un posible próximo presidente-  llegó al final de una crítica a la actual política de EEUU que insiste en reformas políticas y de otro tipo como pre-condición para modificar las actuales sanciones impuestas por EEUU al país.

En la visión de Clinton, el embargo contra Cuba ha fortalecido a los Castro porque pueden culpar de todo a esta política. Adoptando esta nueva postura, se ha diferenciado de la política “cuidadosamente calibrada” de su esposo en respuesta el desarrollo positivo (por el gobierno) en Cuba. En su lugar ahora favorece una política unilateralista que incondicionalmente podría normalizar las relaciones privando de este modo al gobierno de Cuba desde hace mucho tiempo de las quejas de larga data con EEUU esto -según su punto de vista- ha sido explotado para mantener el apoyo al pueblo cubano.
Sin embargo, al hablar de la normalización de relaciones con Cuba, Clinton se centró exclusivamente en el embargo. Al hacerlo, ella parecía confundir la ausencia de medidas punitivas impuestas a un país con relaciones normales. Pero la normalización es más que eso.
Una metáfora que muestra las naciones-estados como vecinos que viven en la misma comunidad puede ser útil para ilustrar lo que ven como la normalización de las relaciones. Para empezar estas relaciones implican mucho más que abstenerse de las hostilidades activas. También incluyen la ampliación entre sí de los derechos, privilegios y atenciones que se derivan del principio de que todos los residentes comparten por igual los beneficios de pertenecer a un barrio. Lo que habría que ver es ¿cómo sería en el caso de EEUU y Cuba?
Normalización: Cómo hacerlo
Para que EEUU tenga relaciones normales con Cuba, debe hacer dos cosas: en primer lugar, eliminar las medidas punitivas impuestas a ese país; y en segundo lugar, extender a Cuba los beneficios de las naciones que está en paz. Un ejemplo de esto último es la concesión de igualdad de acceso a uno que otro mercado. Esto significa ir más allá de levantar la actual prohibición estadounidense de las importaciones cubanas y la prohibición sobre las exportaciones estadounidenses a Cuba. Esto requerirá que EEUU permita a Cuba – un miembro de la Organización Mundial del Comercio (OMC) – el mismo acceso al mercado se que extiende a los productos de otros países miembros de la OMC. (Como veremos en un momento, esto es mucho más simple de lo que parece.)
En primer lugar, es necesario remover cualquier idea errónea de que el presidente no tiene autoridad para normalizar las relaciones con Cuba. La larga y estrecha participación del Congreso en la política entre EEUU y Cuba fomentó la creencia errónea de que la autoridad presidencial con respecto a Cuba había sido precedida por el Congreso. Un ejemplo de hasta qué punto esta creencia es errónea es que en 2006, cuando el entonces presidente Fidel Castro transfirió la autoridad de Jefe de Estado a su hermano Raúl, el Departamento de Estado de EEUU afirmó que era incapaz de responder a ese evento con cualquier regulación en la política entre EEUU y Cuba.
Según un informe de Reuters de una conferencia de prensa del Departamento de Estado, no “habría ningún cambio en la política hacia Cuba, mientras Castro o su hermano Raúl se mantuvieran en el cargo, porque las leyes estadounidenses restringen las relaciones de EEUU con el gobierno comunista.” De acuerdo con un funcionario del Departamento de Estado citado en el informe, “esta es una de nuestras políticas más estricta. Nuestras manos están atadas por las leyes.”
Eso es simplemente incorrecto. El actual o el futuro ocupante de la Casa Blanca tiene la autoridad para normalizar las relaciones con Cuba. Estos son algunos de los pasos.

1. Poner fin a las medidas punitivas aplicadas a Cuba


El primer paso en la normalización de las relaciones con Cuba es dejar de castigar al país. Hay un conjunto de medidas punitivas que afectan a la mayoría de los cubanos y que sirven como puntos de reunión en contra de EEUU. Ellos son:

La aplicación extraterritorial del embargo para interrumpir el comercio de Cuba con terceros países.

Este aspecto del embargo implica cosas tales como la insistencia de EEUU en la regulación de las exportaciones de artículos de terceros países a Cuba que contienen pequeñas cantidades de componentes de origen estadounidense. Por ejemplo, Cuba no podría comprar aviones civiles de la compañía europea Airbus SAS porque algo de tecnología de origen estadounidense se incorpora a los aviones de la compañía. Tampoco, por la misma razón, podría Cuba, sin grandes dificultades, buscar y arrendar una plataforma de exploración petrolera para perforar en sus aguas territoriales. Además, EEUU se apodera de los fondos e impone enormes sanciones a las transacciones legítimas entre Cuba y terceros países que utilizan las transferencias en dólares estadounidenses procesados a través de las instituciones financieras.

Más recientemente, como parte de un acuerdo de casi 9 mil millones de dólares, EEUU extrajo un acuerdo con el banco francés BNP Paribas, que le obliga a cancelar todas las transacciones que involucran a Cuba y prohibe nuevos negocios en cualquier moneda (por ejemplo euros) con ese país. Los cubanos son conscientes de todo esto y creen que este tipo de aplicaciones de medidas extraterritoriales del  embargo de EEUU sólo hacen su vida más difícil.

La inclusión de Cuba en la lista de naciones patrocinadoras del terrorismo del Departamento de Estado.

Más de una docena de años atrás, el ex Asesor Especial del presidente Bill Clinton sobre Cuba, Richard Nuccio, dijo: “Francamente, yo no conozco a nadie dentro o fuera del gobierno que cree en privado que Cuba pertenece a la lista de terroristas. Las personas que lo defienden saben que es un cálculo político. Mantiene una cierta parte de los votantes en la Florida feliz, y no cuesta nada”.

Sin embargo los cubanos pueden ver a su gobierno, encuentran la designación de su país como partidario del terrorismo falsa, difamatoria y deshonesta.
La Ley de Ajuste Cubano de 1966 da al Fiscal General de EEUU la facultad de conceder la residencia permanente a cualquier ciudadano cubano que pone un pie en suelo estadounidense.
Mientras que algunos cubanos dan la bienvenida a esta única dispensación, muchos más la ven como una anomalía política de EEUU que lleva a los familiares y vecinos a arriesgarse a morir en balsas en el intento de llegar a la Florida.

El encarcelamiento a largo plazo de tres oficiales de inteligencia cubanos en cárceles de EEUU.

Como la mayoría de los cubanos lo  ven, estos hombres han estado en la cárcel por el delito de intentar obtener información sobre grupos en EEUU que estaban conspirando para poner bombas en hoteles en Cuba para atemorizar a los turistas extranjeros. Mientras que los agentes cubanos no estaban libres de  culpa (violaron la Ley de Registro de Agentes Extranjeros de EEUU y no todas las organizaciones de exiliados cubanos eran su objetivo), su encarcelamiento continuo es visto por los cubanos como excesivo. Ahora han estado más de 16 años en las cárceles de máxima seguridad, con gran parte de ese tiempo en régimen de aislamiento.

La continua ocupación de territorio nacional en la Bahía de Guantánamo en Cuba sin el consentimiento del pueblo cubano.


Los patriotas cubanos ven la retención de prisioneros como un ejercicio de poder de EEUU que  viola los términos de un tratado que permite el uso de la Bahía de Guantánamo para “carboneras o estaciones navales sólo, y para ningún otro propósito”.

2. Normalización de las relaciones

La autoridad del presidente de EEUU a derogar o modificar el embargo comercial a Cuba es esencialmente sin restricciones.
El embargo prohíbe a los ciudadanos estadounidenses y a las compañías de “participar en transacciones” con el gobierno de Cuba y con entidades cubanas. El estatuto que autoriza el embargo es el de Comercio con el Enemigo, que otorga al presidente, en los términos más amplios, la autoridad para instituir y mantener las sanciones económicas sobre países considerados hostiles a los EEUU. Esta autoridad ha sido delegada a la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro. En la práctica, el embargo es un conjunto de disposiciones promulgadas individualmente a través de la OFAC y de la autoridad ejecutiva. En conjunto, esas reglas y órdenes ejecutivas se establecen en el Reglamento de Control de Activos Cubanos (CACR, por sus siglas en inglés).
El poder de la rama ejecutiva para ampliar, revisar y modificar las disposiciones del embargo del CACR es irrestricto. Las primeras palabras de la primera sección del CACR son: “todas las [...] transacciones están prohibidas salvo que esté específicamente autorizado por el Secretario de Hacienda [...] por medio de reglamentos, resoluciones, instrucciones, licencias o de otra manera [...] “[énfasis añadido].
Dando a la OFAC  la expresa facultad para modificar el embargo a través de la creación de nuevas normas (ya sea por la reglamentación o la creación de nuevas excepciones por lo general con licencia para el embargo), la prohibición de la importación de productos de origen cubano, por ejemplo, podrán ser revocadas en una de estas dos maneras: (1) la eliminación de la actual disposición prohibiendo las del CACR  través de la reglamentación de la OFAC; o (2) la promulgación de una licencia general que autoriza esas importaciones.
Del mismo modo, el presidente posee la autoridad ejecutiva para revocar las restricciones a las exportaciones de EEUU a Cuba. El presidente John F. Kennedy prohibió esas exportaciones mediante la emisión de la Proclama Presidencial 3447. El presidente Barack Obama o un sucesor es tan libre de rescindir la proclamación que hizo Kennedy. Y una vez que Cuba se retire de la lista de naciones que patrocinan el terrorismo del Departamento de Estado, el requisito legal de que las exportaciones de los EEUU deben estar autorizadas por el Departamento del Comercio ya no se aplicará. (Véase más adelante una explicación de cómo Cuba puede ser removido de la lista.)
De ello se deduce que si el presidente tiene la autoridad para abolir un total de restricciones a las exportaciones de EEUU a Cuba, tiene el poder de eliminar tales medidas extraterritoriales punitivas como la que prohíbe las exportaciones procedentes de terceros países a Cuba de los productos fabricados en el extranjero que contienen un 10 por ciento o más de materiales de origen estadounidense.
La eliminación de Cuba de la lista del Departamento de Estado de naciones que patrocinan el terrorismo requiere nada más que un informe del Presidente al Congreso.
La eliminación de Cuba de la lista se puede lograr fácilmente, en una u otra forma. La primera opción es que el Presidente presente un informe al Congreso que certifique que (1) se ha producido un cambio fundamental en el liderazgo y las políticas del gobierno cubano; (2) el gobierno no está apoyando los actos de terrorismo internacional; y (3) el gobierno ha dado garantías de que no va a apoyar los actos de terrorismo internacional en el futuro. La segunda opción es la de presentar un informe al menos 45 días antes de la retirada del país de la lista que certifique que (1) el gobierno no ha proporcionado ningún tipo de apoyo para el terrorismo internacional durante el período de seis meses; y (2) el gobierno ha dado garantías de que no va a apoyar los actos de terrorismo internacional en el futuro.
Las certificaciones se  pueden ser dadas fácilmente porque Cuba ha cumplido con ambos criterios. El presidente de Cuba en aquel momento (1982) ya no están en el poder, y Cuba ya no apoya a los movimientos guerrilleros de izquierda, la política que consiguió que apareciera  en el primer lugar de la lista. Cuba ciertamente no ha proporcionado apoyo al terrorismo internacional en los últimos seis meses, y el gobierno cubano ha proporcionado las garantías necesarias de que no va a proporcionar este tipo de apoyo en el futuro. Por ejemplo, en abril de 2013, Josefina Vidal, directora de la División de Asuntos de América del Norte en el Ministerio de Relaciones Exterioresde Cuba, entregó una nota del gobierno del país a la Sección de Intereses de EEUU en La Habana, diciendo que Cuba “rechaza y condena inequívocamente todos los actos de terrorismo, en cualquier lugar, en cualquier circunstancia, y con cualquier motivación”.
El estatus privilegiado dado a los ciudadanos cubanos bajo la Ley de Ajuste Cubano de 1966 puede ser rescindido en cualquier momento por el Presidente.
La Ley dice que “cualquier ciudadano cubano [...] que ha estado físicamente presente en los EEUU durante al menos un año, puede ser ajustado por el Fiscal General, en su discreción, [.. .] a la de un extranjero legalmente admitido para residencia permanente “. Todo lo que necesita para poner fin a la actual política es una directiva del Presidente al Fiscal General que le ordene cesar la concesión de la residencia permanente a los cubanos que ingresan a los EEUU sin visado.
Un presidente puede ejercer sus facultades de indulto establecidas en el Artículo II, Sección 2 de la Constitución de EEUU para poner fin al encarcelamiento de los tres restantes oficiales de inteligencia cubanos.
La conmutación de penas (reduciéndolos a tiempo cumplido) es inherente en el poder de perdón del Presidente. En el caso de los tres miembros restantes del original “Cinco Cubanos” que todavía permanecen en la cárcel, una conmutación de su pena podría, en esta fecha, significar que han cumplido 16 años de prisión. Una ventaja adicional, además de abordar el sentido de la injusticia del pueblo cubano, es que una conmutación podría ayudar a facilitar la liberación del contratista de la USAID Alan Gross, quien está encarcelado en Cuba y todavía no está a un tercio del camino de una pena de 15 años.
Y sí, el Presidente también puede resolver las reclamaciones de Cuba sobre la continua presencia de EEUU en la Bahía de Guantánamo.
El derecho de EEUU para establecer y ocupar una base naval en la Bahía de Guantánamo se remonta a 1901, con modificaciones en 1903 y 1934. En este último año, EEUU y Cuba firmaron un tratado que estipula que:
“En tanto que los Estados Unidos de América no podrá abandonar la estación naval en Guantánamo o que los dos gobiernos no se pongan de acuerdo para la modificación de sus límites actuales, la estación seguirá teniendo la extensión territorial que ahora tiene [...]”.

La Constitución de EEUU otorga al Presidente la facultad de realizar tratados en nombre de EEUU, pero no dice nada sobre el poder de suspender los tratados. Ese poder,  sin embargo, se llevó a cabo por el presidente. El Artículo II, Sección 1, provee al presidente el “poder ejecutivo” de  EEUU. Ese poder encuentra su principal aplicación en la ejecución de las leyes en la nación. En virtud del artículo VI de la Constitución, los tratados se consideran leyes de los EEUU. En caso de que el presidente decida, en lo establecido en el tratado de 1934, a “abandonar” Guantánamo, la ejecución de esa prerrogativa del tratado sería, al mismo tiempo, dar por terminado el tratado mismo. EL precedente legal apoya la conclusión de que el Congreso sería impotente para revertir dicha acción. En EEUU v Curtiss-Wright Export Corp. (1936), la Corte Suprema dijo:

“Es importante tener en cuenta que estamos tratando aquí [con ...] un poder muy delicado, plenario y exclusivo del Presidente como el único órgano del gobierno federal en el campo de las relaciones internacionales – un poder que no requiere, como base para su ejercicio una ley del Congreso [...]” [énfasis añadido].

Confiando en esa autoridad, el entonces presidente Jimmy Carter fue capaz en 1980 de suspender el tratado de defensa mutua con Taiwán como consecuencia del  reconocimiento del gobierno chino en Beijing. Del mismo modo, el presidente George W. Bush en el año 2001 dio aviso a Rusia y se retiró del Tratado de Misiles Antibalísticos (ABM, por sus siglas en inglés) ratificado por el Senado en 1972.

3. Dirigirse hacia  la completa normalización de las relaciones
Comercio
Cuba y EEUU son miembros fundadores de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Cuando se estableció la OMC en 1995, tanto EEUU como Cuba aceptaron el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT, por sus siglas en inglés) como vinculante para todos los miembros. El artículo I del Acuerdo prohíbe a los signatarios discriminar entre las naciones signatarias la extensión de los beneficios comerciales. Por ejemplo, si una nación otorga una reducción del tipo arancelario sobre un producto a otra nación, debe extender esa tasa a todos los miembros de la OMC. Esto significa que tanto EEUU como Cuba deben ampliar el tratado de Nación Más Favorecida (NMF) a otros miembros exportadores de productos, como resultado los productos cubanos se les debe permitir ampliarse a EEUU en términos tan favorables como a los  otros miembros de la OMC.
Sin embargo, en 1962, EEUU invocó el artículo XXI del GATT de exención cuando Kennedy emitió la Proclama de 3447 (mencionada anteriormente) para establecer el embargo actual en Cuba. En virtud de este artículo, cualquier nación puede optar por salir de las obligaciones establecidas en  el  GATT bajo el reclamo de la    ”necesaria protección de sus intereses esenciales de seguridad.” Todo lo que tendrá la condición de NMF aplicada a los productos de origen cubanos como una rescisión presidencial de la invocación del artículo XXI de EEUU.

Protecciones de la Propiedad Intelectual

Actualmente, la protección de la propiedad intelectual entre EEUU y Cuba está cubierta por un acuerdo de 85 años, la Convención General Interamericana de Protección Comercial y de Marcas. Una serie de acontecimientos en materia de propiedad intelectual (cybernames, etc.) se han producido esos años. Uno de los primeros pasos más útiles en la restauración de relaciones normales con Cuba sería la negociación de un nuevo acuerdo que recíprocamente proteja la propiedad intelectual de los nacionales de cada país.

Cooperación Ambiental

EEUU y Cuba comparten el Caribe. Como un elemento de la normalización de las relaciones, tiene sentido que los dos países entren en acuerdos que garanticen la cooperación recíproca para proteger las aguas del Caribe y los frágiles entornos de sus islas.

Conclusión
Algunos aspectos de la normalización de las relaciones – aunque muy pocos – exigen al Congreso actuar. Por ejemplo, cualquier embajador que el Presidente de EEUU nombre para Cuba requeriría la confirmación por parte del Senado de EEUU. La representación actual de los jefes al frente de las Secciones de Intereses degrada las relaciones bilaterales. EEUU mantiene relaciones diplomáticas con Rusia, Nicaragua, Venezuela y otros países, mientras que no tiene simpatía por los gobiernos de esas naciones. Se puede hacer lo mismo con Cuba.
Otra área en la que el Congreso iba a jugar un papel es en la promulgación de medidas de protección de inversión para los inversores de EEUU en Cuba. El Congreso tiene un papel en esto porque tales protecciones son garantizadas más a menudo por los tratados bilaterales de inversión que requieren la ratificación del Senado. Pero una vez más, el papel del Congreso en el proceso de normalización es pequeño.
Está claro que un Presidente, utilizando la autoridad inherente de la oficina, puede dirigir a  EEUU hacia allí. Cuando llegue el momento, sigue habiendo una serie de pasos que EEUU – y Cuba – deben tomar para establecer verdaderamente las relaciones entre los dos enemigos de la Guerra Fría que van más allá del sólo hecho del levantamiento del embargo. Sin embargo, algunos de los elementos más punitivos del embargo podrían convertirse en herramientas de creatividad, la diplomacia centrada por acciones ejecutivas. La pregunta es cuándo, no cómo.


*Robert Muse es abogado y tiene su bufete en Washington.

Tomado de Fanal Cubano

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Abogacía 2014, un espacio para la polémica y el aprendizaje (+ Video)



 Auspiciado por la Organización Nacional de Bufetes Colectivos, reú­ne a más de 600 profesionales de 20 países
 Por Onaisys Fonticoba

 A partir de hoy y hasta el 19 de septiembre se desarrolla en La Habana el Congreso Internacional Abogacía 2014, una cita para el debate de temas relacionados con la gestión de conflictos jurídicos y, sobre todo, con cuestiones prácticas de ese ejercicio.

 El evento, auspiciado por la Organización Nacional de Bufetes Colectivos (ONBC), reúne a más de 600 profesionales de 20 países en sesiones dedicadas a la contratación y litigios económicos y mercantiles, la protección de derechos civiles y familiares, el derecho y los litigios penales, entre otros temas.

 En declaraciones a la prensa, el presidente de la Junta Directiva Nacional de la ONBC, Ariel Mantecón, explicó que se trata de un encuentro que propicia la polémica desde opiniones responsables y donde los juristas socializan sus inquietudes sobre la aplicación práctica del Derecho con un perfil teórico.

 Sin embargo, aclaró, las soluciones surgidas de sus sesiones no siempre son aplicadas con la celeridad que se requiere, lo cual depende de la conciencia jurídica y su movilidad.

 En ese sentido insistió en mejorar el plan­teamiento de los problemas por parte de los abogados y en la necesidad de que el movimiento jurídico capte sus inquietudes y las lleve a la práctica cotidiana. Nos interesa que los profesionales sepan que se cuenta con su criterio, afirmó.

 De acuerdo con la vicepresidenta primera de la ONBC, Lizette María Vila Noya, en el encuentro se dará especial relevancia al debate de temas vinculados con el contexto cubano actual, entre los que figuran la relación jurídica laboral en las cooperativas no agropecuarias, la protección al consumidor de frente a los nuevos actores del modelo económico cubano, y la ejecución de contratos en sede de prioridad industrial, a tono con la nueva Ley de Inversión Extranjera.

 Fuentes Periódico GranmaYoutube

martes, 15 de abril de 2014

“Salvar la cultura es salvar a la Patria”

El VIII Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba concluyó con la presencia del General de Ejército Raúl Castro. El debate de este Congreso ratificó que la cultura debe acompañar al esfuerzo que se está haciendo para desplegar las fuerzas productivas y también las reservas morales del país, según expresó Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, quien pronunció el discurso de clausura en la última sesión plenaria
Autor:
 
14 de abril de 2014
CONGRESO DE LA UNEAC
Como reto mayor quedó planteada la creación, con máximo rigor, y la fluida interacción con las instituciones y estamentos de nuestra sociedad. Foto: Juvenal Balán
 
A sabiendas de que queda muchísimo trabajo por hacer y de que cada día deben ser más reflexivos y consecuentes “ante el necesario e impostergable proceso de cambio que se está produciendo en la vida económica y social de Cuba”, tal y como expresara en su discurso inicial Miguel Barnet, los artistas e intelectuales de Cuba despidieron el VIII Congreso de su organización.

El ratificado presidente de la UNEAC asumió como obligación de la membresía el aporte “al mejoramiento de la vida espiritual y material con un diagnóstico justo y propuestas constructivas que tengan que ver con los problemas más acuciantes de la sociedad”.

Consciente del papel al que está llamada, la intelectualidad cubana actual debatió aspectos tan puntuales como la presencia de comportamientos cívicamente inaceptables en sectores cada vez más extendidos de la sociedad, el tratamiento de las jerarquías culturales, la difusión de los verdaderos valores en los medios masivos de comunicación, las prácticas culturales en el sector turístico, la desventajosa visibilización de lo que acontece fuera de la capital y la necesidad de preservar y proteger las ciudades como patrimonio cultural de la nación.

El análisis partió del rigor y del registro al tejido social desde una perspectiva integral. La discusión de los dictámenes de las cinco comisiones de Arte, Mercado e Industrias culturales; Ciudad, Arquitectura y Patrimonio; Estatutos, reglamentos y reclamaciones; Cultura y Medios; y Educación, cultura y sociedad, hicieron énfasis en la necesidad de protagonizar cambios sustanciales en los procesos culturales que reclaman una urgente atención, replantear las dinámicas de la producción artística y contribuir al mejoramiento del sistema de educación.

En aras de resolver insatisfacciones y trazar estrategias para sus respectivas soluciones, los delegados abogaron por mantener un diálogo constante y “por saber penetrar a profundidad en las necesidades culturales de los seres humanos con los que trabajamos y saber diferenciar las que responden a sus intereses legítimos de aquellas que son hábitos de consumo inducidos por los centros hegemónicos. Debemos formar ciudadanos capaces de interactuar sin prejuicios con la creación artística, alcanzar rangos de lucidez cada vez más altos y comprender el mundo desde una perspectiva descolonizada, múltiple y diversa”, de acuerdo con el  informe de la comisión Educación, cultura y sociedad, que durante meses trabajó en los complejos conceptos que contempla.

“La cultura es la expresión más cabal del modo en que vivimos. Nada de lo que hacemos o imaginamos queda fuera del universo que define la cultura. Se trata, en última instancia, de cómo vivimos, de aquello que sentimos, y hasta de cómo sabemos morir. Solo desde esa perspectiva y con el instrumental lógico adecuado podríamos aproximarnos a las complejidades del caso cubano”, esgrimió el texto que, además, recordó la observación hecha por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, cuando afirmó que la sociedad cuenta con la fuerza intelectual representada en nuestros educadores, artistas y científicos sociales que junto al Partido deben ser capaces de producir las conceptualizaciones necesarias.

Para articular los objetivos planteados, fue reconocido en el cónclave, la fundamental comunión del trabajo en equipo y la exigencia de ser cada día más eficaces en la defensa de la identidad nacional y promover los auténticos valores de la cultura cubana para que lleguen a las jóvenes generaciones.

“No podemos desconocer hoy que el principal instrumento de dominación con que cuenta el imperialismo es cultural e informativo”, expresó Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en la última sesión plenaria. Foto: Juvenal Balán
 Aun con diferencias de criterios, los artistas e intelectuales clausuraron el Congreso con la premisa de que la unidad como la concertación posible de diferentes puntos de vista es la estrategia fundamental de la Revolución Cubana. Así como lo estimó, en el discurso de cierre, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros: “Defiendan esa unidad imprescindible para garantizar la continuidad de la Revolución. Pueden estar seguros de que contarán con el apoyo del Partido y el Gobierno de la nación”.

Con acuerdos tomados y mucho trabajo por delante, esta cita de los intelectuales y artistas de Cuba ratificó las palabras de Díaz-Canel que dan constancia de que la cultura acompañará siempre al proceso revolucionario para lograr un socialismo próspero y sostenible donde lo que distinga al ser humano no sean las posesiones materiales, sino la riqueza de conocimientos, cultura y sensibilidad.

Aun cuando, según señaló Barnet, “la UNEAC no ha hecho otra cosa, desde su génesis, que servir a los ideales más nobles de la Revolución y el destino de la cultura en nuestro país, ha sido, es y será siempre motivo central de preocupación”, la búsqueda de soluciones a los problemas acaparan, desde ahora, la agenda de nuestra vanguardia artística.

“Se trata de buscar el desarrollo y crecimiento económico, pero con el alma plena de sentimientos y espiritualidad; y eso se logra salvando la cultura, que es a la vez salvar la Patria, la Revolución y el Socialismo”, les manifestó Díaz-Canel, durante la última sesión plenaria.

“La política cultural es una de las conquistas principales de la Revolución Cubana, y su aplicación está reservada al Estado y a su red de instituciones, contando con la participación de nuestros intelectuales revolucionarios. Por los resultados de este Congreso podemos afirmar que la vanguardia genuina de nuestros escritores y artistas, existe, vive, consciente y comprometida con su Revolución”.

“No podemos desconocer hoy que el principal instrumento de dominación con que cuenta el imperialismo es cultural e informativo”, expresó Miguel Díaz-Canel Bermúdez,  en la última sesión plenaria.
Informaciones relacionadas

lunes, 14 de abril de 2014

EL CONGRESO Y LA CULTURA DEL COMBATE


Por Wilkie Delgado Correa 

Razones históricas sobran para servirle de fondo propicio a la celebración del Congreso durante los días 11 y 12 de abril. ¡En este empalme histórico no hay azar ni sorpresa!

 20140412RMR_26

El VIII Congreso de la UNEAC ha sido precedido del evento, celebrado del 8 al 10 de abril, en que se ha exhaltado la dimensión de la figura y el legado político e intelectual de Nicolás Guillén, fundador y primer presidente de esa organización. 

   Sobre la misión militante y revolucionaria de la poesía de Guillén, debo apuntar que a finales de diciembre de 1958 la situación de la dictadura de Batista era insostenible en el campo militar. Por ejemplo, en el caso de Baracoa, en el extremo oriental del país, ya le era imposible el envío de refuerzos, ya que las principales ciudades de la provincia de Oriente, incluyendo su capital, Santiago de Cuba, estaban sitiadas y con la amenaza inminente del asalto final. Fue así que las Fuerzas Armadas de Batista decidieron la evacuación de las tropas acantonadas en la ciudad de Baracoa, y procedió a ejecutarla en la tarde y noche del 27 de diciembre en una fragata fondeada en el puerto. Con la partida de todas las tropas batistiana, se produjo la entrada del Ejercito Rebelde al amanecer del día 28. Algunos soldados y clases simpatizantes o colaboradores de las fuerzas revolucionarias no se evacuaron y desertaron, entregándose o presentándose a las tropas del Ejército Rebelde. También se evadieron o fueron liberados por sus custodios un conjunto de jóvenes revolucionarios que habían permanecido presos en la cárcel, sin que hubieran sido sometidos a juicio.

   En la mañana del día 28 las calles angostas y vetustas de Baracoa eran un mar humano que saludaba y abrazaba a los miembros del Ejército Rebelde y a los miembros de las milicias clandestinas revolucionarias, que en conjunto empezaron a adoptar las medidas organizativas, de dirección y orientación a la población. Nunca se había visto una fiesta tan sui géneresis en medio de un conflicto armado. La libertad, tanto tiempo perdida por la usurpación de un régimen tiránico, era recobrada a un precio alto de lucha, de sacrificio y de muerte.

   Al tomar la radioemisora local CMDX, ese día, se inició la transmisión de las orientaciones revolucionarias. A cargo de esa programación, recuerdo que uno de los mensajes estaba dirigido a los soldados que ya habían desertado y a los que aún se mantenían en las filas del régimen. Y entonces recurrimos a la poesía social de Nicolás Guillén, en especial un poema muy pertinente para el contexto y circunstancias revolucionarias que en aquel momento se vivía. 

El mensaje leído entonces, 28 de diciembre de 1958, y en los días subsiguientes, decía: “Y mientras hoy Baracoa respira el aire puro de la libertad. Mientras Sagua de Tánamo es libre y decenas de pueblos más se incorporan a la cadena de pueblos libres, otros pueblos de la Isla esperan su liberación, ocupadas aún por hombres de uniformes amarillos y con órdenes de seguir pisoteando la libertad de esos pueblos. A esos soldados decimos:

“Ya nos veremos yo y tú,/ Juntos en la misma calle,/ Hombro con hombro, tú y yo,/ Sin odios ni yo ni tú,/ Pero sabiendo tú y yo,/ A donde vamos yo y tú./ No sé porque piensa tú,/ Soldado, que te odio yo.”

   La poesía de Guillén, representada por el poema No sé por qué piensas tú, participaba de esta forma en la lucha revolucionaria del país, 21 años después de haber sido publicada en México, en 1937, su obra Cantos para soldados y Sones para turistas, dedicada a su padre, “muerto por soldados” en 1917, en una de las guerras civiles  donde las facciones políticas dirimían disputas electorales.

   En ese entonces vivía exiliado, en Argentina, Nicolás Guillén, quien ese mismo año de 1958 había escrito en Buenos Aires su poema Che Guevara, cuya primera estrofa expresa: “Como si San Martín la mano pura/ a Martí familiar tendido hubiera,/ como si el Plata vegetal viniera/ con el Cauto a juntar agua y ternura”.

   Con el triunfo de 1959 y el retorno del poeta a Cuba, la poesía de Guillén se fundiría con la realidad del pueblo en plena revolución, formaría tribuna en su voz y en la del pueblo y se harían reales y tangibles los vaticinios y esperanzas cantados en sus versos.

   El VIII Congreso de la UNEAC debe abrir sus sesiones a la realidad del país y de la cultura, teniendo como brújula la historia de lucha precedente. Esa que estuvo encarnada en la resistencia y actitud rebelde de Hatuey en los primeros tiempos del encuentro de dos culturas. Esa patentizada en la ruptura decisiva con la dominación colonial y que está simbolizada como Cultura Nacional en nuestro Himno Nacional. La misma que quedó ratificada con la ruptura con el dominio neocolonial del imperialismo yanqui. Esa historia que se ha nutrido con el sudor, las lágrimas y la sangre de generaciones de cubanos a lo largo de siglos, y ha ido creando, en procesos de arremetidas, caídas  y subidas, la obra revolucionaria y perfectible que nos caracteriza y enorgullece.

   Porque, al fin y al cabo, la cultura refleja las manifestaciones multifacéticas de la vida de los seres humanos, y, en lo nacional, refleja aquellas que distinguen a un pueblo. Y a la hora de tener en cuenta lo que identifica, salva, engrandece y eterniza a un pueblo, se trata de sembrar y cosechar las mejores de sus manifestaciones y creaciones. Y esta labor de artífice corresponde a todo el pueblo y a sus vanguardias, recordando siempre un principio que fuera reiterado a principios de la Revolución, por el entonces presidente Dorticós: “al pueblo se asciende, no se baja”. Este ha sido siempre un antídoto sano ante toda posible manifestación o visión distorsionada por el elitismo.

   En torno al papel de la cultura, cabe subrayar que sin cultura la mecánica del movimiento espiritual de los pueblos carecería de sentido moral. La cultura influye decisivamente en la formación moral de los pueblos y de las instituciones. La capacitación intelectual del hombre, cualquiera que sea la índole de sus actividades y la naturaleza de sus funciones, deja expedito el camino para más estrechos vínculos con el hombre mismo. La vida de relación adquiere un sentido más alto, ya que la cultura humaniza, eleva los sentimientos morales y predispone a la comprensión y el amor.

   La cultura es poder y es alma de la nación. Mientras más culto es un pueblo, mejor uso hace de sus libertades. Al respecto Martí dijo: “Ser cultos para ser libres.” Por eso, propagar la cultura es propender a la solidaridad, es crear ese vínculo fraterno y poderoso que enlaza espiritualmente a los pueblos y logra identificarlos entre sí por los valores eternos del pensamiento. En toda la evolución histórica, la cultura insta persuasivamente a los hombres, los conduce al cumplimiento de sus fines esenciales, a la vertical sustanciación de sus aspiraciones e ideologías.

   Existen grandes expectativas en torno a los análisis y proyecciones del congreso de los escritores y artistas cubanos. Muchas serán las ideas que se debatirán en torno a aspectos teóricos y prácticos de la sociedad cubana, así como las conclusiones a la que se arribarán para mejorar la obra de la organización y su influencia social. Y algo debe resplandecer sin duda, la lealtad de la UNEAC a los fines fundacionales de servicio, defensa y lucha por el presente y futuro mejor del país.

   Razones históricas sobran para servirle de fondo propicio a la celebración del Congreso durante los días 11 y 12 de abril, con hechos indelebles como fueron la celebración en abril de 1869, de la Asamblea Constituyente de la República de Cuba en Armas, la aprobación de la Constitución de Guáimaro, la constitución de la Cámara de Representantes, y la proclamación de Carlos Manuel de Céspedes como primer presidente de la nación. Y en un hito de continuidad consecuente, el desembarco de José Martí por Playitas de Cajobabo, veintiséis años después, el 11 de abril de 1895, para reiniciar la lucha en la guerra necesaria de aquellos tiempos. ¡En este empalme histórico no hay azar ni sorpresa!

 AIN FOTO/Roberto MOREJÓN

domingo, 13 de abril de 2014

Miguel Díaz Canel en Congreso de la UNEAC: La disyuntiva sigue siendo socialismo o barbarie


Miguel Díaz-Canel (en el podio), miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba y Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, pronuncia las palabras de clausura del VIII Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), realizada en el Palacio de las Convenciones de La Habana, el 12 de abril de 2014. AIN FOTO/Roberto MOREJÓN RODRÍGUEZ

PALABRAS DE MIGUEL DIAZ CANEL BERMÚDEZ, PRIMER VICEPRESIDENTE DE LOS CONSEJOS DE ESTADO Y DE MINISTROS EN LA CLAUSURA DEL VIII CONGRESO DE LA UNEAC

Compañero General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central de nuestro Partido y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros

Artistas, escritores y creadores:

Compañeras y compañeros:

Vivimos en un momento trascendental de la historia patria. Siguiendo el rumbo trazado por el Sexto Congreso del Partido, que reflejó el debate  protagonizado  por todo el pueblo, vamos implementando los lineamientos de la política económica y social que allí acordamos. La tarea es gigantesca y no se hace en las condiciones asépticas e ideales de un laboratorio: la actualización del modelo se lleva a cabo al mismo tiempo que se asegura el funcionamiento de la economía y la vida cotidiana de los 11 millones de cubanos, en un entorno de crisis internacional y de bloqueo recrudecido. Entramos justamente ahora en lo más difícil: las transformaciones en la empresa estatal socialista y la unificación monetaria y cambiaria.

En recientes y esclarecedores discursos, el Presidente Raúl Castro reconoció la presencia de manifestaciones de indisciplina social, ilegalidad, delito y corrupción, inaceptables en nuestra sociedad, y que éramos, sin dudas, un pueblo instruido, pero no necesariamente educado ni culto. Además se refirió a las nuevas modalidades de subversión que tratan de poner en práctica nuestros enemigos, y cuya estrategia principal consiste en la instauración de una plataforma de pensamiento neoliberal y de restauración del capitalismo neocolonial, enfilada contra las esencias mismas de la Revolución y con el afán de generar una ruptura ideológica entre generaciones, todo lo cual atenta contra los valores, la identidad y la cultura nacionales.

La reciente revelación de un plan del gobierno de los Estados Unidos para promover la subversión en Cuba mediante una red de mensajería orientada hacia los jóvenes con la intención de desencadenar una “primavera cubana” es una fehaciente expresión de estas siniestras intenciones.

Al enumerar las fuerzas con las que contamos para   enfrentar esos desafíos, nuestro Presidente mencionó, en primer lugar, a los intelectuales y artistas, cuyo compromiso patriótico, como parte de la gran masa del pueblo, está fuera de toda duda.

Con ese espíritu se ha proyectado, desde la base, el debate de este Congreso de la UNEAC, que ha ratificado que la cultura debe acompañar al esfuerzo que se está haciendo hoy para desplegar las fuerzas productivas y también las reservas morales del país, y lograr así un socialismo próspero y sostenible donde lo que distinga al ser humano no sean las posesiones materiales, sino la riqueza de conocimientos, cultura y sensibilidad. Un componente de esta prosperidad, de esa calidad de vida que esperamos alcanzar, radica en la dimensión espiritual que ofrece la cultura. Se trata de buscar el desarrollo y crecimiento económico, pero con el alma plena de sentimientos y espiritualidad; y eso se logra salvando la cultura, que es a la vez salvar la Patria, la Revolución y el Socialismo.

Esto exige de nosotros que seamos cada día más eficaces en la defensa de nuestra identidad nacional, en la promoción de los auténticos valores de la cultura cubana, tanto de los más jóvenes como de los maestros, de cara al enriquecimiento de la vida espiritual de todo el pueblo.  También en el trabajo por lograr que nuestra historia, y en particular la de la Revolución, llegue a las nuevas generaciones de manera amena, sentida y efectiva.

No podemos desconocer hoy que el principal instrumento de dominación con que cuenta el imperialismo es cultural e informativo. Ha logrado que en todo el mundo prevalezcan de manera aplastante los patrones de su industria del entretenimiento y de la maquinaria mediática a su servicio. La humanidad sufre en el presente la ofensiva de una operación de colonización cultural a gran escala. Se trata de imponer el frívolo e injusto modelo del llamado sueño americano, denunciado tempranamente por nuestro José Martí.

Unas pocas corporaciones, muy poderosas, imponen los paradigmas, ídolos, modas y formas de vida que predominan actualmente en nuestra época. Sus mensajes, en apariencia variados, forman parte de un discurso único, hegemónico, que asocia felicidad y consumo, éxito y dinero, que hace una apología constante del capitalismo y de la superioridad imperial; que se empeña en descalificar todo pensamiento independiente y cualquier causa que se oponga a sus intereses. Junto a la instigación permanente al consumismo promueve, además, el individualismo y egoísmo que desideologiza y desmoviliza.

Cuba está sometida también a esa influencia, a la que se suman los planes específicos de subversión contra nuestra Revolución, que tienen entre sus blancos a los intelectuales y artistas, con el propósito de separarlos de toda intención y preocupación social, para que entonces el cine, la  literatura y el teatro reflejen y enaltezcan los más bajos sentimientos humanos, las más perversas y nocivas ideas y cualquier tipo de inmoralidad. Así pretenden sembrar en ustedes la banalidad y la frivolidad, alejarlos del compromiso político y social y crear el caos y la confusión. Por eso es tan importante para la Patria contar con una vanguardia artística como la representada en la UNEAC, que pueda hacer contribuciones decisivas en la batalla cultural, frente al proyecto colonizador global y frente a los intentos subversivos del Norte revuelto y brutal.

En las condiciones actuales, mantener la coherencia de la política cultural cubana resulta una tarea prioritaria frente a los intentos de los enemigos de dividir al movimiento artístico y manipularlo con aviesos propósitos.

Es necesario y urgente fomentar los valores éticos y estéticos, y favorecer el crecimiento integral del ser humano, ese gran protagonista del socialismo. Como ha expresado la Doctora Graciela Pogolotti: “La cultura nutre el espíritu de la nación y hace brotar valores y formas de comportamiento”.

Nuestro principal desafío radica en la batalla contra los mensajes seudoculturales asociados a la exaltación del consumismo, a la desvalorización de la cultura nacional y a su intrínseca proyección universal.

Un deber insoslayable de los escritores y artistas es evitar que la crisis de valores generada por contradicciones circunstanciales pueda desembocar en la filosofía del “conservatismo social” denunciado reiteradamente por el profesor Martínez Heredia.

Debemos prepararnos cada vez mejor para la confrontación de ideas que se está planteando en el campo de la cultura, de las ciencias sociales, del pensamiento; defender nuestro socialismo y su perfeccionamiento como la única alternativa para salvar la cultura, una de las conquistas principales de la Revolución. No olvidemos que la disyuntiva es socialismo o barbarie. Y, precisamente por ello, la dimensión espiritual no debe descuidarse: tenemos que salir adelante en lo económico y al mismo tiempo en el campo de los valores, de la conciencia. O no tendremos patria independiente y socialista.

Para lograrlo resulta imprescindible consolidar espacios sistemáticos de debate en el seno de la UNEAC, de la Asociación Hermanos Saíz, de las instituciones de la cultura, y la presencia en  nuestros medios de materiales que defiendan a la Revolución, su cultura y su obra. Hay que enfrentar con argumentos (que de hecho nos sobran) las tendencias a distorsionar y desmantelar la historia revolucionaria, y a edulcorar  el pasado capitalista.

La vanguardia artística debe defender nuestras verdades sin actitudes vergonzantes ni temor a ser acusados de “oficialistas”. El oportunismo de aquellos que quieren marcar distancia y convertirse en “personajes” haciendo guiños al enemigo, debe ser desmontado en nuestras publicaciones y en las redes sociales. Tenemos que saber diferenciar al que plantea dudas y criterios con honestidad en nuestros espacios de debate, del que busca notoriedad, sobre todo fuera del país, con posiciones oportunistas.
Hay que luchar incansablemente por la unidad de los intelectuales y artistas revolucionarios. Una unidad que no puede basarse, como nos ha alertado el General de Ejército, en la falsa unanimidad, en la simulación, en consignas y en retórica. Una unidad que debe articularse en un ambiente de diálogo transparente, serio, constructivo, donde confluyan ideas diferentes dentro del marco de los principios y se llegue a propuestas que ayuden a la toma de decisiones en este momento tan trascendente.

Debemos evaluar con rigor el impacto de las nuevas tecnologías en el consumo cultural, en la creación y la distribución. No puede verse ese impacto como algo negativo, sino como un reto inédito para la relación de las instituciones con los creadores, que debe reforzarse sobre reglas de juego diferentes. Tenemos que usar las nuevas tecnologías para promover lo mejor del talento con que contamos.

Las nuevas tecnologías permiten hoy que las personas decidan individualmente qué consumir en términos de cultura. Es una falsa “libertad”, como sabemos, porque el mercado y la publicidad les imponen un repertorio muy limitado, donde pocas veces los auténticos valores tienen cabida. Sin embargo, hay que diferenciar los espacios públicos de los privados. El Estado, por supuesto, no puede interferir en el consumo cultural que decidan asumir los ciudadanos en sus viviendas. Pero en los espacios públicos, la difusión de música y de materiales audiovisuales debe ser regulada.

La política cultural es una de las conquistas principales de la Revolución cubana, y su aplicación está reservada al Estado y a su red de instituciones, contando con la participación de nuestros intelectuales revolucionarios.

Debe reservarse las decisiones sobre qué se presenta, qué se promueve, qué aparece en los medios, qué y cómo se comercializa a través de los circuitos institucionales. Al  propio tiempo, se debe legislar sobre la presencia del arte en aquellos espacios de servicios públicos que funcionan bajo formas de gestión no estatal.

Es imprescindible estudiar en qué zonas de nuestra vida cultural pueden tener cabida las formas de gestión no estatal, a partir del concepto básico de preservar como un principio inalienable la aplicación con coherencia de la política cultural en cualquier escenario, estatal o no estatal. Las decisiones asociadas a la distribución del arte a través de nuestros medios y circuitos institucionales, son de los organismos competentes y responden a nuestras prioridades. Hay que tener en cuenta las tendencias del mercado; pero jamás podemos dejar en manos del mercado la política cultural. El mercado del arte, aunque es una realidad insoslayable, no puede fijar entre nosotros las jerarquías ni los modelos de consumo cultural.
No podemos abrir cauce a las tendencias ingenuas de confiar en mecanismos capitalistas de promoción, ni a la inclinación a debilitar o suprimir el sistema institucional que ha sido eje y bastión de la cultura revolucionaria. El fortalecimiento y la defensa de la institucionalidad es vital.

Estamos obligados a transformar nuestras instituciones en entidades más activas y eficaces para representar en el país y en el extranjero a los creadores cubanos, y para elevar la calidad de vida de la población con el indispensable componente de una oferta rica y diversa de opciones culturales. Pero no podemos demoler las instituciones. El enemigo quiere precisamente eso: destruir la institucionalidad revolucionaria. Nuestra respuesta debe ser mejorarlas, desburocratizarlas, hacerlas más eficientes.

La descolonización de los procesos culturales, con la participación decisiva de los medios de comunicación masiva, tiene que estar entre las principales prioridades de las instituciones y de las organizaciones de creadores. La promoción intencionada de los más valiosos creadores cubanos, de nuestras raíces y tradiciones, debe constituirse en un valladar frente al gran proyecto colonizador. Al propio tiempo, estamos obligados a difundir lo mejor de la creación latinoamericana, caribeña y universal.

Podemos y debemos influir en el gusto de la población: no con prohibiciones que sólo sirven para crear el efecto contrario al deseado, sino con el diseño de políticas coherentes, donde confluyan todos los instrumentos que tiene el Estado, incluidas las instituciones educativas.
Cada vez se hace más claro cómo se entrecruzan educación y cultura, pues una es complemento de la otra. A lo largo del proceso del Congreso, ustedes se han referido a áreas de la educación como la enseñanza de la lengua materna, de la Historia, y la Educación Artística, así como al análisis de la escuela como institución capaz de ser el centro cultural más importante de la comunidad.

En esos planteamientos se evidencia la necesidad de una mayor coordinación en la labor de todos los organismos y organizaciones que influyen en la formación educacional de nuestros niños y jóvenes. Debemos actuar por encima de cualquier espíritu de feudo, con mayor intencionalidad, priorizando la formación integral de nuestros maestros y profesores, de manera permanente, para que estén en mejores condiciones de ofrecer una influencia más positiva y abarcadora en la educación de nuestros niños y jóvenes. Desde la UNEAC, ustedes pueden brindar una ayuda apreciable.

Creo que se hace indispensable el diálogo y la confrontación inteligente de ideas desde nuestra democracia socialista, entre la intelectualidad cubana y las instituciones. Un intercambio que tiene como premisas la independencia y la soberanía de la Patria y una posición firme y clara ante las maniobras engañosas y los peligros que entrañan los cantos de sirena que nos llegan desde el exterior y desde algunos espacios interiores, con los cuales discrepamos. Una interlocución que hay que sostener con la fuerza y el poder del pensamiento y de la cultura. Incluso propiciar el debate público, mediático, en aquellos espacios de amplia comunicación con nuestro pueblo y en otros no tan masivos, pero de prestigio, como los de la UNEAC, y demostrar así la fuerza de nuestras ideas y posiciones.
Cualquier tipo de discriminación y anomalía social debe ser objeto de riguroso análisis. 
Tenemos que emitir nuestras consideraciones, preocupaciones y ofrecer soluciones para hacerlas desaparecer y evitar su reproducción, porque constituyen parte de un fenómeno esencialmente cultural con repercusiones en todas las esferas de la vida cubana y en contradicción evidente con los objetivos de transformación social que trazó la Revolución y defendemos hace más de medio siglo.

Tenemos el deber de defender, al mismo tiempo, nuestro patrimonio cultural como premisa para la construcción del futuro.

En el contexto de la actualización del modelo de gestión económica del país debemos encontrar nuevas formas que sin mercantilismo cultural ni malgastando los recursos presupuestarios del estado, aseguren la renovación y continuidad de los procesos culturales que dan lugar a la existencia misma de la nación.

El amplio, inteligente y aportador debate sobre nuestros problemas y aspiraciones, expresados en diversos temas, no se puede agotar completamente en este congreso, y mucho menos en este discurso de clausura. Por eso el espíritu de debate constructivo que se suscitó mucho antes del evento en los encuentros de base, que se extendió a los de provincias y secciones y que se ha ratificado y ampliado en los días de congreso, debe continuar y tener seguimiento en próximos plenos del Consejo Nacional para instrumentar e implementar todo lo que sea posible. Pueden estar seguros de que contarán con el apoyo del Partido y el Gobierno de la nación.

Ustedes han reconocido que la Revolución ha estado en permanente sintonía con la vanguardia del pensamiento social, político y cultural de la época, y esa ha sido una de las claves de su consolidación como proyecto político. La unidad ha sido y sigue siendo la estrategia fundamental de la Revolución Cubana, lo que, como sabemos, no equivale a homogeneidad de pensamiento, sino a la concertación posible de diferentes puntos de vista.

Defiendan esa unidad imprescindible para garantizar la continuidad de la Revolución.
Con valentía y pasión han aceptado el enorme reto de construir el sujeto cultural que debe protagonizar las transformaciones en nuestra Cuba, junto a todos los sectores de la sociedad cubana y con el pueblo.  Entréguense con reanimado optimismo a tan digna y necesaria tarea.

Por los resultados de este congreso podemos afirmar que la vanguardia genuina de nuestros escritores y artistas, existe, vive, consciente y comprometida con su Revolución,  crea con dignidad y combate sin tregua los esquemas seudoculturales y dogmas que nos tratan de imponer, ajenos a la idiosincrasia de nuestro pueblo. Que nada los frene en esas convicciones y en el empeño de construir un socialismo sostenible, próspero y por supuesto, implícitamente culto.

Permítanme felicitar, en nombre de la Dirección del Partido y el Estado, a los compañeros elegidos para encabezar a la UNEAC en este mandato, especialmente al querido y admirado Miguel Barnet, y a todos ustedes por haber celebrado un Congreso a la altura de lo que la Patria necesita en estos tiempos.

¡Viva la cultura cubana!
¡Viva la Revolución Cubana!
Muchas gracias.


AIN FOTO/Roberto MOREJÓN RODRÍGUEZ