Mostrando entradas con la etiqueta dignidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dignidad. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de julio de 2015

Gracias, Cuba

2484241711-man-rides-his-bike-along-street-in-old-havana-wednesday
 
Cronopiando Koldo Campos Sagaseta   (Dedicado a Mey)

Y sí, Fidel es una de las más luminosas referencias de la historia, de las más dignas, como es Cuba un ejemplo, un gigantesco ejemplo de un pueblo diminuto, de una isla flotando en el Caribe en las mismas narices del Imperio.
 Y saberlo y decirlo es para mi, también, una manera de agradecérselo.

 Nadie en este manicomio en que han convertido al mundo quienes dictan su destino, disfruta de la cordura de Cuba,  de su sensatez y de su juicio, de su capacidad de lucha, de su vergüenza.

 Y todo ello cuando aún sin haber terminado de nacer,  ya caían sobre ella agresiones, calumnias, sabotajes, pestes, invasiones… Y también el embargo, el aislamiento, el bloqueo… Y también la necesidad de transformar, solo con el empeño, aquel Casino-Hotel Club en un país, después de haber sido, en mala hora, descubierta, convertida a la fe y a la colonia y condenada al monocultivo de un azúcar amargo.

 Y Cuba, sin más ayuda que el comercio que durante algunos años tuvo con la URSS en mejores condiciones que la usura habitual del llamado mundo libre, reciclando, reutilizando, apelando al ingenio, cuidando lo que había, cuando andar en Cuba en bicicleta era mofa habitual de quienes han arruinado el planeta y hoy hasta es impresentable una gran capital que se tenga por modelo y no estimule el uso de las dos ruedas sin motor, sin combustible, sin humos, sin ruidos, así es que sigue Cuba.

 Apenas ha pasado poco más de medio siglo sin que se desarmaran contra Cuba ni amenazas ni agresiones y, cualquiera que sea honesto convendrá conmigo, en que bastaría cotejar la sociedad cubana con el resto de islas caribeñas después de más de un siglo de progreso y desarrollo capitalista en ellas, para apreciar la diferencia.

 Todavía mueren en Cuba recién nacidos, pero en mucha menor medida que en cualquier otro país americano, incluyendo Estados Unidos. Y es verdad, sí, es verdad, muchos edificios en La Habana, para no hablar de Santiago, necesitan capas de pintura para sus fachadas, pero cuando llega la noche no hay un solo indigente en las calles cubanas buscando un portal donde pasar la noche, como tampoco hay una niña sin escuela o un niño sin atención médica.

 A diferencia de la democracia mexicana, en Cuba estudiar magisterio y ejercerlo no cuesta la vida; ni el periodismo, como en Honduras, provoca la muerte; ni el sindicalismo mata como en Colombia. En Cuba no se muere de colesterol ni de hambre. En Cuba las artes, la danza, la pintura, no son malas palabras y el teatro tampoco un acertijo. La cultura respira, aunque a veces haya que procurársela asistida.

 Cuba nunca es noticia porque sus estudiantes protagonicen matanzas en las escuelas o porque perturbados que siempre actúan solos y al servicio de nadie le pongan la nota de sangre al día. En Cuba no se tortura ni se practica ninguno de los tantos eufemismos y proporciones al uso en Europa y los Estados Unidos, ni aparecen fosas comunes con cientos de cadáveres, ni sería concebible Guantánamo. Tampoco sus policías semejan fantasmas cubiertos de escafandras y armados de armas largas, de perros y caballos. Hasta me atrevería a asegurar que en Cuba la policía parece gente, ni siquiera llevan pistola.

 Durante todos estos años en Cuba se ha ido minando, se sigue en ello, la xenofobia, el racismo, el machismo, todos las ancestrales mentiras que nos impiden reconocernos como iguales, y en todas esas luchas de largo recorrido los progresos de Cuba son notables. Las comparaciones también ayudarían a entenderlo.

 Y, a pesar de las limitaciones, de sus pocos recursos, Cuba ha impulsado proyectos tan hermosos, (casi iba a decir “cristianos”) como una universidad de medicina en la que formar gratuitamente a miles de estudiantes latinoamericanos sin recursos, y escuelas de arte, de cine, gestionadas con los mismos fines. Y ha tenido arrestos para hacerse presente en África respaldando los legítimos sueños de pueblos sojuzgados por regímenes racistas o combatiendo el Ébola, o enseñando a leer en muchas patrias americanas, contribuyendo a la salud de pueblos vecinos. Y ahí sigue trabajando, estudiando, investigando, haciendo  importantes aportes a la salud y educación del mundo y, sobre todo, a los conceptos más imprescindibles para la humanidad: la solidaridad por ejemplo. Cuba ha contribuido más que nadie, lo sigue haciendo, al cuidado de miles de niñas y niños afectados en Chernobil. En el Sahara, aquella colonia que el Estado español vendió a Marruecos con todo y su gente a pesar de haber empeñado su palabra y su compromiso con Naciones Unidas de dejar la República Árabe Saharaui en manos de sus ciudadanos, pues hay miles de saharauis que son conocidos popularmente como “los cubanos” porque fue en Cuba que pudieron crecer, vivir y formarse como profesionales. Es más el castellano de esos saharauis que estudiaron en Cuba que el que sobrevivió a la colonia y la traición española.

 Buena parte del sistema de salud de Haití ha estado en manos cubanas mientras el pueblo haitiano espera que le llegue la ayuda económica prometida de la  “comunidad internacional”. La misma que ayer estranguló a Haití y que hoy extorsiona a Grecia.

 Y sí, también es verdad, Fidel dijo una vez que no se hace un paraíso en la falda de un volcán. Yo, más prosaico, agregaría que alguna vez se rompe un plato, pero que lo sepan los necios a los que cantara Silvio, yo no voy de una fábula a llorar un responso, ni acepto un desenlace por una controversia, ni voy por un pecado a ignorar el Infierno, ni por un desatino transijo una condena, que un funeral descargue de culpa al cementerio o que una discrepancia culmine en anatema. Yo no voy de una lágrima a invitar a un sepelio, ni intercambio aspavientos por pagados aplausos ni divinos naufragios por humanas tormentas. No voy de un eslabón a hacer una cadena ni me duele una cruz más que sangra un calvario, ni un rescoldo me inquieta como alarma un incendio o me aflige una cuenta tanto como un rosario y un disparo me aturde más que un parte de guerra.

 En fin que, gracias Cuba. Te debo mis mejores sueños.

Recibido por correo electrónico, vía Xarlo
Foto tomada de Internet (sin crédito)

sábado, 11 de abril de 2015

VII Cumbre de las Américas en Panamá: el escenario histórico de la Segunda Independencia de Nuestra América

Por Lohania Aruca Alonso*


     A pesar de los buenos votos por el éxito del encuentro y las bendiciones expresados en los discursos inaugurales, de la alegría infantil de sus presentadores y la calidad de la orquesta juvenil acompañada de un precioso coro de niños y niñas vestidos con los trajes típicos de las 35 naciones de las Américas, el presidente de los Estados Unidos de América no ocultó su rictus de amargura, tal vez a causa de su honda insatisfacción por todo lo que allí ocurría.

    Un acto donde las palabras más reiteradas fueron: unidad, paz, diálogo, respeto a la soberanía e independencia, desarrollo para aumentar la equidad social… realmente no podía ser del agrado del Señor Barack Obama. 

Muy al contrario, le agrió la noche el presentimiento absolutamente lógico y real de un siguiente día de debates públicos posiblemente tormentosos; de un retiro de posibles conversaciones privadas que no obtengan el fin perseguido; acompañado de un balance final equivalente al fracaso de todas las maniobras previas contra la Venezuela Bolivariana, más apoyada que nunca por Cuba socialista, amén del respaldo de todos los otros gobiernos latinoamericanos y caribeños, cada uno con sus particulares matices, pero todos firmes en lo esencial de la posición de unidad frente al decreto imperial.

    A lo que podría añadirse la carta entregada al presidente Maduro por los vecinos del Chorrillo - la comunidad panameña masacrada en 1989-, que sin dudas será entregada personalmente, en el momento más apropiado a su destinatario, el presidente Obama.
Aunque, pedir perdón por una agresión contra vecindades civiles indefensas no forma parte de las “actitudes” o los “gestos” que caracterizan a los Presidentes estadounidenses, mucho menos la indemnización por los “daños colaterales” que causan sus crímenes de lesa humanidad,  guerreristas.

¿Cómo quedarían las ganancias de sus transnacionales, que cada vez más fomentan la industria armamentista en los EE. UU.,  si a cada país agredido, casi impunemente, tuvieran que pagarle la “indemnización” solicitada? Así que será mejor para el Señor Obama” hacerse el sueco”, es decir, el sordo.

    Tampoco ha pesado mucho en el ánimo general la presencia del Secretario de Estado John Kerry y su publicitada foto junto al digno ministro de Relaciones Exteriores de Cuba; por cierto, con un rostro muy circunspecto. Todavía la exclusión de Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo no ha pasado de ser una recomendación, a la cual se ha referido de forma bastante ambigua Obama, hasta ahora.

¿Cambiará su “gesto” hacia Cuba y su aprobación definitiva se hará más ostensible antes de finalizar la VII Cumbre? ¿Hará algún anuncio extra de los siguientes pasos que dará en la etapa post-Cumbre,  confirmando así su voluntad política de normalizar las relaciones con el legítimo gobierno y la verdadera sociedad civil de la República de Cuba?

Por lo pronto, lo cierto es que bastante tendrá que maniobrar a su regreso a casa con “gestos y palabras” de condolencia frente a la población afro estadounidense,  a la que la policía blanca yanqui, una vez más,  le ha cobrado una víctima en días recientes, asesinando a un infeliz hombre desarmado, por la espalda,  con 8 balazos. La evidencia en este caso es irrefutable, aparece grabada en un video.

¿Cuántas muertes más de afroamericanos tendremos que soportar, sufrir y llorar antes de que en los EE. UU. sea una realidad real y respetable el más importante de los derechos humanos: el respeto a la vida y a la dignidad de un ser humano?

    En fin, que el famoso “legado” que deberá aportar el actual Presidente de los EE. UU. a la Historia, como estela de “gloria” y “recuerdo imperecedero” de sus dos gobiernos sucesivos, se ha convertido en una tarea que “no es fácil”, como diríamos en buen cubano,  cumplir con mira al último año de su mandado, el próximo 2016.

ES ineludible reconocer que el cambio de época se impone. Y también el cambio de los líderes de América Latina y el Caribe frente a los gobernantes del Norte. Ya no doblan sus espinazos lacayunamente frente al Presidente yanqui o sus Embajadores.
Además, tienen programas gubernamentales muy inteligentes para el presente y el futuro inmediato, como lo demostró el presidente Evo Morales al apuntar al desarrollo de la tecnología propia como uno de los ejes más decisivos para lograr la total independencia de América Latina y el Caribe, en su entrevista concedida a Telesur el 10 de abril. 

La realidad es fea, para los representantes del imperio, pero es la única que tienen frente a frente. Les quedan sus opciones de fuerza tradicionales, el garrote: el militar, bastante cuestionable como salida en la actualidad, o, el económico, poco efectivo también si se tiene en cuenta los nuevos inversores y compradores para los productos latinoamericanos-caribeños, China, Rusia… entre otros.

    Esperemos a ver qué pasa en el último día de la VII Cumbre de las Américas. Personalmente, yo apuesto desde ahora y sin vacilación alguna, por un futuro construido sobre la base de la unidad y el interés común de Nuestra América. Desde luego, recordando siempre el sabio lema de Agostinho Neto: “La lucha continúa, la victoria es cierta”.-
La Habana, 11 de abril de 2015.


*Lohania Aruca Alonso. Cubana. Periodista e investigadora histórica y cultural. Licenciada en Historia, con especialidad en Urbanismo. Máster en Ciencias Estudios sobre América Latina, el Caribe y Cuba Miembro de la UNEAC, la Unión de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción y la UPEC. Cumplió tareas como funcionaria del Servicio Exterior del MINREX en Cuba

FOTO Reuters / Jonathan Ernst Tomada de Rusia Today

viernes, 10 de abril de 2015

ESCARAMUZAS POLÍTICAS: En la Cumbre de Panamá, dos fuerzas poderosas en pugna

Por Gloria Analco, @GloriaAnalco
 Cada Jefe de Estado y de Gobierno, asistente a la VII Cumbre de las Américas en Panamá, lo sabe: sabe que el Gobierno de EE.UU., después de la primera aparición de Barack Obama en una cumbre de esa naturaleza-en 2009-, tomó la determinación de escalar una nueva fase de agresiones contra América Latina.
Sabe que la inauguró con el golpe de Estado en Honduras y después en Paraguay, y sucesivos intentos en Venezuela; sabe que para recuperar la influencia perdida sobre América Latina y el Caribe ha estado desarrollando una ofensiva generalizada para debilitar a gobiernos que favorecen la integración de la región.
Sabe que desestabilizando gobiernos, como los de Brasil, Argentina y Chile, intenta hacer claudicar a organismos regionales como UNASUR, CELAC, el ALBA y Mercosur; sabe que está aumentando la penetración en las Fuerzas Armadas de varios países y realizando un mayor despliegue del Comando Sur en la región.
Sabe que la embestida estadounidense incluye un cambio de régimen en países que actualmente favorecen la integración para que restrinjan espacios geopolíticos a China y Rusia, aunque EE.UU. no esté en capacidad de suplir esascuantiosas inversiones, garantizando con ello el desastre económico alque ya condujo a las economías de Europa Occidental, por su afán de seguir teniendo la supremacía mundial.
Sabe que su acercamiento con Cuba obedece a influir en su transición al capitalismo, luego de su sonoro fracaso para alcanzar ese objetivo por medio de la confrontación.
Sabe que para la geopolítica de Washington es perentorio lograr un cambio de régimen en Venezuela, donde se está empleando a fondo y presentando a ese país –que descansa sobre 300 mil millones de barriles de petróleo- como “amenaza extraordinaria” para intervenirlo militarmente, ya que por medio del uso de la oposición de derecha no ha podido remover de su cargo a Nicolás Maduro, y a partir de ahí la región volvería a quedar bajo su entero dominio.
Todo eso lo saben las y los mandatarios asistentes en Panamá. Barack Obama también lo sabe. Será difícil para él ofrecer cara a sus homólogos latinoamericanos y caribeños, cuando todos saben el juego que su país está jugando.
Michelle Bachelet, por ejemplo, ya empezó a ser víctima de la embestida estadounidense, al igual que Dilma Rousseff y Cristina Kirchner -y no por misoginia-, por pretender favorecer la participación de Chile en los organismos de integración regional, y no sólo en la Alianza del Pacífico, bloque comercial de inspiración estadounidense.
Bachelet canceló su viaje a la cumbre de Panamá, pretextando las fuertes inundaciones que azotaron a su país con pérdidas humanas, cuando lo peor ya había pasado, luego de que corrió un rumor de que ella presentaría su renuncia al alto cargo que ostenta.
Al parecer lo interpretó como un mensaje de desestabilización a su mandato, y decidió no asistir, a sabiendas de lo que esa cumbre encierra y de lo que en el fondo se está jugandola región: su declive o resurgimiento, dependiendo de si Obama logra imponer su voluntad.


*Reportera mexicana, publica en Uno más uno y otros órganos de prensa. Colaboradora habitual de Cuba coraje. Trabajo enviado por su autora



jueves, 1 de enero de 2015

El nuevo gran desafío de Cuba

La haine
30/12/14
 
 
EEUU sigue empeñado en destruir el Estado cubano,
sólo que ahora piensa recurrir a métodos menos violentos
que el terrorismo de Estado y el bloqueo económico

La próxima etapa será por consiguiente un intento de «revolución» de color.

Desde que la Revolución Cubana puso fin, en 1959, al dominio estadounidense sobre la mayor isla de las Antillas, control que había comenzado con la guerra hispano-estadounidense de 1898, EEUU ha venido tratando –a lo largo más de medio siglo– de reconquistar Cuba, recurriendo para ello a todos los medios: desde la invasión hasta el terrorismo de Estado y pasando por el aislamiento y el embargo [1].

Pero la resistencia del pueblo cubano, organizado como «Estado socialista de trabajadores, independiente y soberano» (Artículo 1º de la Constitución de la República de Cuba) hizo fracasar el intento. El presidente Barack Obama ha tenido que aceptar la realidad, al anunciar el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y aligerando parcialmente el embargo.

Esta decisión ha recibido una acogida entusiasta entre los cubanos y entre todos aquellos que los han apoyado, porque es el resultado de la lucha que libraron a lo largo de todos estos años.

Pero al mismo tiempo estamos siendo testigos de una intensa campaña que atribuye todos los honores de la Historia al presidente Obama, como si hubiese marcado una ruptura total con la política agresiva de EEUU hacia Cuba.

Una interpretación que la propia Casa Blanca se ha encargado de desmentir. Según reconoce Obama en su discurso oficial: «Décadas de aislamiento de Cuba por EEUU no han logrado concretar nuestro objetivo. Hoy Cuba aún está gobernada por los Castro y el Partido Comunista.» Y agrega que, al restablecer las relaciones diplomáticas, los EEUU pueden «defender nuestros valores y ayudar al pueblo cubano a que se ayude a sí mismo».

Lo cual significa que la administración Obama no renuncia a la estrategia que apunta a la destrucción del Estado cubano. Sólo modifica la manera de lograrlo. No habrá un nuevo desembarco como el de Bahía de Cochinos, efectuado en 1961, bajo la presidencia del también demócrata Kennedy, por contrarrevolucionarios cubanos entrenados y pagados por la CIA.

Lo que habrá, bajo la administración Obama, será un desembarco de organizaciones «no gubernamentales», fabricadas por la CIA y el Departamento de Estado, enviadas por Washington con «proyectos humanitarios de ayuda al pueblo cubano». El Congreso de EEUU –subraya el documento oficial de la Casa Blanca– ha atribuido «importantes fondos para la programación de la democracia en Cuba, asignados para prestar asistencia humanitaria, promover los derechos humanos y las libertados fundamentales, apoyar el libre flujo de información, estimular las reformas a través de nuestros contactos de alto nivel con funcionarios cubanos». Serán financiadas especialmente «las actividades de fundaciones privados e institutos de investigación e instrucción».

Con las organizaciones «no gubernamentales» que llegarán con los bolsillos llenos de dólares, desembarcarán también las transnacionales estadounidenses que, según escribe el New York Times, están preparando una «cabeza de playa» para penetrar con sus capitales en la economía cubana, apuntando al sector de la biotecnología –muy desarrollado en Cuba–, las minas –sobre todo el níquel ya que Cuba posee una de las reservas más importantes del mundo– así como el sector hotelero y turístico, donde existe un gran potencial.

El desafío que ahora tiene ante sí el pueblo cubano consiste en conservar las conquistas de la Revolución ante la nueva ofensiva de Washington, que recurrirá a herramientas no menos peligrosas que las anteriores. La situación es hoy más favorable para Cuba ya que gran parte de Latinoamérica ha dejado de ser el «patio trasero de EEUU» y Cuba, junto con Venezuela –ahora objeto de nuevas sanciones estadounidenses– y con otros países, ha dado vida a la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA).

Será por lo tanto decisiva la nueva generación que, en Cuba, debe dar continuación a la Revolución haciendo fracasar el plan de Washington tendiente a la destrucción del Estado socialista en nombre de una «independencia del pueblo cubano», que conduciría a una nueva dependencia del imperialismo estadounidense.
________________
Nota: [1] El término «embargo» –que se escribe y pronuncia exactamente de la misma manera en inglés, francés y español– corresponde a la terminología impuesta a la prensa internacional por los medios dominantes que vehiculan la propaganda estadounidense. Los cubanos utilizan la palabra «bloqueo» –en inglés «blockade», en francés «blocus»– por ser esa política estadounidense esencialmente similar a un asedio militar tendiente a cortar a todo un país el suministro de todo lo necesario para la vida normal de la población de cualquier Estado del mundo y sus posibilidades de comerciar con otros Estados. Nota del traductor al español.
Il Manifesto / Red Voltaire

jueves, 14 de agosto de 2014

¿Y los valores?

Por Luis Toledo Sande*

El novelista, arqueólogo y esteta André Malraux sostuvo que la vida, especialmente la juventud, es un mercado de valores, y hay quienes no compran nada. Así opinaba metafóricamente, sobre una realidad que desborda edades, el internacionalista que combatió el fascismo en España y en Francia, su país, contra cuyas fuerzas colonialistas luchó en Asia.

Por todo ello resulta especialmente significativo que, al expresarse, su campo de referencias fuera uno donde es consustancial relacionar calidad y valor, o precio: el mercado. Tanta presencia ha tenido en el devenir humano que, junto a las acepciones vigentes de comercio, el diccionario de la Real Academia Española registra esta, considerada en desuso: “Comunicación y trato de unas gentes o pueblos con otros”. José Martí, de ética y espiritualidad insobornables, se refirió a la escasez de “comercio intelectual” entre los déficits que Cuba necesitaba encarar.

Una de las complicaciones sufridas por la humanidad ha radicado en que las relaciones mercantiles son diabólicas e imprescindibles. ¿Cómo sustituir la sociedad de mercado, que llega a lo aberrante, por la sociedad sin mercado, que acabaría en parálisis? Pero no son pocas las mistificaciones de tal realidad, aunque solo se viera en los recursos expresivos: en general, las virtudes que son o deberían ser propias de la condición humana —título de la más célebre novela de Malraux— se asocian, lo hemos visto, con lo mercantil.

Con la palabra fiar —que viene de fe y en el ámbito comercial se ha representado con espinas gráfica y conceptualmente— se vinculan otras como fianza, que remite a leyes y dinero, y confianza, que suele interpretarse como lo más espiritual. El resumen de la ubicuidad del mercado en la vida, incluyendo conceptos éticos y morales, estriba en que las buenas cualidades se llaman también valores: acaban así confundidas con objetos y con la economía, que, además de insoslayable, puede ser particularmente grosera.

Hace pocos años un amigo confiable hablaba —con señas y hasta con entusiasmo, pero sin santo— acerca de un familiar suyo, especializado en axiología, teoría que merece atención y tal vez no debiera llamarse de los valores, sino de la dignidad, o del decoro. Según el testimoniante, el pariente aludido escribía alguno de los textos de su especialidad en la sala de su casa, cerca de donde una hija, sentada sobre las piernas del novio cubano, recibía llamadas que le hacía desde París el amante francés.

Las contingencias de géneros podrían ser otras, y a estas alturas no está uno para escandalizarse por minucias, ni para meterse en los berenjenales de la chismografía, que pocas berenjenas da, y ninguna buena. Es más productivo recordar el discurso con que Lenin, el casi olvidado líder bolchevique, trasmitió a los jóvenes comunistas de la naciente Unión Soviética una idea-brújula: la moral socialista se basa en la honradez con que se asuma, se administre y se defienda la propiedad social, no en los frustrantes melindres de la moralina, que sataniza el uso de las entrepiernas y es harto propensa a las simulaciones.

No hay que transitar por los vericuetos de la mojigatería, ni desconocer un hecho: el ideal del matrimonio por amor es un invento bastante reciente en la historia de la humanidad. En el inicio fueron las relaciones sexuales por el instinto hormonal y reproductivo que el ser humano heredó de sus ancestros irracionales —o más irracionales que él (y ella)—, y que, al igual que otros atavismos, perduran como fuerza generatriz. Quede para otro momento el tratar las relaciones entre el sentido de la moral sustentado por Lenin y los caminos recorridos desde el matrimonio por imposición o contrato hasta la tierna posibilidad del nexo por amor.

Rocemos ahora uno de los recursos más perversos entre los empleados por quienes burlan para su provecho la propiedad social, incluido el derecho a ejercer el pensamiento propio y la palabra que lo expresa. El recurso en cuestión ha consistido en identificar moral y moralina, con lo cual la primera se desacredita, para facilitar actos contra la propiedad que debe ser de veras social.

Los valores se anulan cuando se reducen a frases, sean consignas políticas o postulados supuestamente científicos, o religiosos. Difícilmente haya formulación teórica superior en alcance a la conocida máxima del héroe puertorriqueño Pedro Albizu Campos. Sustitúyase en ella hombre por ser humano, y será irrebatible: “El valor más permanente en el ser humano es el valor”. De este depende la robustez de todos los demás que se tenga o se quiera tener.

(Fuente Bohemia)

Tomado de Cubadebate
Imagen agregada RCBáez ¡A ver si cuidas el uniforme!

martes, 1 de julio de 2014

Para Cuba, Revolución e independencia es lo mismo

Por Rodobaldo Martínez  Pérez
 
La determinación de la continuidad e irreversibilidad del socialismo en Cuba funciona como un antídoto a esa idea imperialista, perversa y actual de desmantelar desde adentro  a la Revolución.

La lista de los yanquis para derrotarnos en este más de medio siglo creció mucho, pero es inoperante y tal como advirtió Fidel, el Primero de Enero de 1959, cuando dijo: “la Revolución será una empresa dura y llena de peligros” hemos resistido el duro embate de once administraciones norteamericanas,  demócratas y republicanas,  en ese intento de restaurar su dominio imperial sobre nuestro país.

Si ellos perfeccionan sus métodos de ataques, nosotros, también, adquirimos suficiente experiencia para enfrentar su enfermizo pensamiento de derrocar el Sistema económico y social cubano,  con su rabia incontrolada de habérselo hecho en sus propias narices.

 Desde los primeros momentos nacieron los riesgos: bandidismo, ataque a Playa Girón, sabotajes, muerte, Crisis de los cohetes, secuestros, bloqueo, aislamiento… pero vivimos otro trascendental momento con el  traspaso lógico de los dirigentes históricos a los jóvenes, en la dirección política del país.

Precisamente, el imperialismo  enfila sus  ojos en las nuevas generaciones y sus cartas de ataque las concentran en esa fuerza, por su certeza de poder lograr  lo que no alcanzaron en más de 50 años.

Ellos intentan fomentar la división, la apatía, la falta de confianza en el Gobierno y pretenden mostrar una sociedad sin futuro, hasta despojarnos de la independencia, por eso no podría materializarse el sistema económico propuesto basado en la propiedad socialista de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción, sin un reforzamiento en la formación ideológica, como sostén a tal principio.

Con eso defiendo que el campo de las ideas sigue siendo un decisivo frente de lucha ante la yanquimanía, pero una acción muy hermanada con las condiciones actuales, pero sin pretender hablar con un lenguaje de hace más de 20 años y una postura inflexible.

 En más de un Objetivo, de los 32 contentivo en la Primera Conferencia Nacional del Partido, sobre el trabajo  ideológico,  se insiste en esa premisa y de hacerlo con  métodos atractivos. 

El objetivo 67 reza: “Enfrentar las manifestaciones de formalismo, falta de creatividad y criterios obsoletos que existen en la labor de comunicación social y propaganda que no motivan e impiden que los mensajes lleguen con efectividad a sus destinatarios. Prestar particular atención a la diversidad de públicos”.

Eso no podemos perderlo de vista, porque si la buena voluntad  cae en la rutina se convierte en letra muerta e ineficaz, adecuada para la simulación.

 La preparación de quienes se ocupan de sedimentar conductas socialistas es fundamental, nadie convence con ignorancia y las personas  inteligentes son  enemigas de teques y consignismo vacío, además, hablamos de diálogo no de monólogo, tiene que haber intercambio de criterios y hacerlo desde el mayor respeto.
Oportuno resulta el cómo materializar lo ya planteado, porque es la única manera de comprobar efectividad. Se trata de actuar a la ofensiva y contrarrestar el  movimiento contrarrevolucionario enfilado contra Cuba, tanto desde el Norte como la preparación de mercenarios internos.

Hay un viejo dicho “se anuncian  más que la Coca cola” y eso es lo que hace el gobierno de Estados Unidos, se están vendiendo en papel de celofán y presentan como carta   de triunfo el modo de vida americano, pero, detrás de las vitrinas exhibidas, deslumbrantes y tentadoras para algunos, están las muchas historias de la cruenta realidad de un Sistema alejado de las necesidades humanas.

Es verdad que nosotros tenemos dificultades objetivas y subjetivas, nadie lo niega, y que el vivir cada día es duro, pero esta Revolución  hizo  realidad  el  anhelo martiano: “Yo quiero que la ley primera de nuestra República sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre.”

  Cuando el mundo se deshumaniza, cada vez más, aquí pensamos en el fomento y rescate de valores,  en fortalecer lo mejor del ser humano y la ratificación,  que las transformaciones pueden ser muchas, pero aquí ningún cubano quedará desamparado  gracias al Socialismo y  ese vocablo: Revolución e independencia son lo mismo.
 
Tomado de su blog Holguín ahora

martes, 30 de julio de 2013

La mujer cubana

Por Amalia

Soy una mujer cubana, condición que me enorgullece y que a la vez no me permite el mutismo.  He leído en un diario digital que El Comité por la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres de la ONU anda pidiendo al Gobierno cubano  que erradique las ‘causas estructurales’ que propician la explotación femenina y ha sugerido  además que se  modifique el código laboral para que: “…  incluya disposiciones que contemplen el principio de igual pago por igual remuneración, así como medidas para evitar el acoso sexual en el medio del trabajo…”

No quisiera ser reiterativa, pero es una verdad más grande que un templo que las mujeres cubanas desde el propio triunfo de la Revolución han sido sujetos activos y principales beneficiarias de los logros sociales. Como parte de la lucha por la justicia social, desde los primeros años  se inició una dura  batalla por el ejercicio pleno de la igualdad de derechos y oportunidades de mujeres y hombres en todos los ámbitos y a todos los niveles de la vida nacional. El Gobierno Revolucionario adoptó una serie de medidas legislativas, judiciales y administrativas que garantizaron de inmediato el cumplimiento de los Derechos Humanos fundamentales de todo el pueblo y en particular de las mujeres, niños(as) y ancianos(as); creando con esto las bases necesarias para la implementación posterior de una legislación que proclamara y sustentara estos principios; entre los cuales ocupó un lugar prioritario luchar por erradicar cualquier tipo de desigualdad o discriminación, entre ellas la originada por motivo de sexo.

Actualmente Cuba exhibe resultados positivos sobre las mujeres, que hoy  son el 46, 7 por ciento de la fuerza laboral activa en el sector estatal civil, las que reciben igual salario que los hombres por trabajo de igual valor. Además el 65 % de todos los técnicos y profesionales de Cuba, el 63 % de los graduados universitarios, el 51 por ciento de los investigadores científicos, el 55 por ciento de los colaboradores de la salud en otras naciones y el 43. 32 por ciento de los parlamentarios son mujeres.

No obstante a todos  nos sorprendió la aparición (con características singulares),  a finales  de los 80, de las primeras manifestaciones de prostitución, no desvinculadas por supuesto del referente internacional. Cuba ha vivido desde entonces la experiencia insólita de la manipulación política del drama de la prostitución, al ser centro de una campaña internacional en la cual se presenta a las cubanas, a todas ellas, como potenciales objetos de venta.

Al vincular la reaparición de la prostitución en Cuba con las medidas puestas en vigor para fortalecer la economía, en realidad lo que se ha intentado es demostrar  la inviabilidad de su proyecto social. Sin matices y encubriendo el fenómeno, se ofrece como prueba máxima de desintegración política del sistema cubano, el regreso de un tipo de comercio desaparecido en las primeras décadas de la Revolución. Es muy frecuente el intento por demostrar que la economía crece gracias al mercado del sexo y no ha faltado quien de forma temeraria, le adjudique a Cuba la patente de un “imperialismo erótico” al intentar explicar las señales de recuperación económica de un país bloqueado. En este tipo de análisis, por supuesto, la imagen de la prostituta cubana aparece descontextualizada.  En Cuba existe  una variante de prostitutas y prostitutos que poseen  instrucción y ambiciones materiales no perentorias, pero que además son absolutamente responsables de su situación, pero claro, la prostitución no es una causa, sino un efecto, de modo que la opción de elegir la vía del comercio sexual para satisfacer ambiciones personales está precedida de condiciones sociales, educacionales, económicas, familiares, que la predeterminan, y este análisis es muy importante a la hora de concebir las estrategias de reinserción social de la prostituta, para evitar actuar contra la víctima en vez de hacerlo contra el mal y es en este sentido en el que se  encamina  la lucha del gobierno de la Isla, para continuar garantizando la dignidad plena de la mujer cubana.

 
Recomendamos, además esta lectura complementaria:
Y de Rosa Miriam Elizalde:

sábado, 15 de septiembre de 2012

Los mismos, pero diferentes

Por Hugo Chinea Cabrera* 


El gobierno de los Estados Unidos destinará 4,2 millones de dólares más a torpedear la esfera de la intelectualidad artística y literaria cubana, en su empeño por desacreditar y desestabilizar la revolución.

Entre los dineros que reparte Washington, 1.000.000, está dirigido especialmente al gremio de los artistas y escritores, y unos 700.000 más, a estimular debates sobre temas económicos “que profundicen las reformas emprendidas”.

Desde luego, esto es lo publicitado. Como sabemos, por notorio, hay mucho más dinero apostado en el empeño por subvertir el país, propiciar un clima de caos, de disidencia abierta.

Con diferentes partidas encausadas a sostener a sus blogueros, “periodistas independientes”, “observadores” e informantes sobre los derechos humanos, promover video-juegos entre los jóvenes con el tema “el futuro de Cuba” y captar valores entre la intelectualidad artística y literaria establecida, Washington pretende erosionar la fidelidad, confianza y esperanza del pueblo cubano en su intelectualidad revolucionaria, e instaurar un clima de inseguridad.

Nada, el mismo sempiterno sueño de los gobiernos de Estados Unidos por doblegar y apropiarse de Cuba.

Piensan, aunque no han dejado de pensarlo nunca, pero ahora con más razón debido a las nuevas circunstancias de reformas que vive la Isla, que: “en agua revuelta, ganancia de pescadores”, como dice el refrán.

Pero en la Isla las aguas no están revueltas. Está muy clara la proyección de cambiar todo lo que debe ser cambiado siguiendo una política realista, a tono con las necesidades propias de su sociedad y la coyuntura latinoamericana y mundial contemporánea.

Cuba cambia para bien. Para llevar su versión del socialismo a la capacidad de satisfacer, más y mejor, las necesidades materiales y espirituales de sus ciudadanos.

Lo cierto es que el caldo para promover un clima maligno entre la intelectualidad artística y literaria, en el que creen percibir ciertas señales, se circunscribe principalmente a un team de blogueros abiertamente contrarrevolucionarios,  al trabajo de uno a uno con ciertos “intelectuales” acólitos de su representación diplomática, y algún que otro “fan en busca de celebridad”, dado a escribir y abrir la boca donde quiera para criticar a las autoridades, hacer leña de las dificultades y, conscientemente o no, jugar el juego del proyecto de Washington.

La aspiración desembozada es de sedición, en cambio los procedimientos serán  siempre encubiertos.

Aprovechando el clima de crítica constructiva que aún se ejercita limitadamente y tanto necesita el país, la estrategia se encamina a despertar motivaciones opuestas, fabricar distancias, bloques, bandos, grupos, crear una oposición visible y activa, una cuña de intelectuales opositores que se “contrarrevolucionaricen”, y puedan, a la postre, jugar como tontos útiles para su causa.

Las acciones del aparato de inteligencia enemigo y su entramado, puesto en acción por el imperialismo y la reacción contra Cuba, operan desde diversos puertos: financiamientos indirectos para dar o recibir conferencias y clases fuera del país, espacios en páginas extrajeras, premios, publicaciones, entrevistas calientes, lluvia de prensa y correos electrónicos de fuentes seleccionadas, diplomacia cultural, y más, entre otras. Sus “favores” están dirigidos a los más proclives a sus intereses. Los que no, saben utilizar esos escenarios de combate en bien de su Patria y su ideario progresista, revolucionario.

Lo cierto es que los escritores y artistas más prestigiosos de Cuba marcan la pauta del sentido soberano del pueblo y han permanecido y permanecen de su lado, tanto en las verdes como en las maduras.

Ninguno de ellos se presta a las trampas manipuladoras de ciertos escenarios y medios de difusión, y cuando acceden, su participación, sus respuestas, sin dejar de lado errores y deficiencias, llevan todo el coraje de los legítimos.

Desde la edad más temprana de la Revolución Cubana, aquellos primeros apasionados, heroicos y románticos años, la búsqueda de una perfección social y de un nuevo hombre que la encarnara, ha sido una de las más caras y altruistas de sus intenciones. También fuente de errores que afectaron a una parte de sus artistas y escritores que se vieron relegados, y hoy felizmente restituidos, a sus espacios en la vida cultural de la sociedad. En ese empeño inmaduro se crearon moldes morales y de conducta en los que se imaginaba cabría el hombre para “reparar”, pero resultó que éste escapaba, no sin rasguños por cierto, a veces contusiones, en su natural esfuerzo por dejar la forja y vivir el tiempo real preservando su legítima libertad.

De aquella edad en que fue tomado el cielo a ideal vivo, y de las cicatrices ganadas durante estos años de empeño por ser una sociedad y un mejor hombre, las circunstancias y el tiempo han hecho posible que siendo los mismos, sin apenas darnos cuenta, seamos diferentes.

Con fundamentos en viejos y nuevos errores que ahora se ventilan con énfasis por la verdadera sociedad civil cubana, se asienta parte de la ofensiva que toma de aquí y de allá, de antes y de ahora, para amasarlo todo en un bodrio para los enfermos del paladar.

Lo que parece confundir la contrarrevolución que convoca a la intelectualidad cubana a la disidencia y la traición, es su presunción de que se parece, de algún modo, a ciertos convocantes, algunos de ellos fugados de la contienda por la vida y el futuro de su pueblo, viviendo con sueldos mercenarios.

No asimilan lo rotundo: los que están aquí, los que se quedaron y los que han venido después, salvo escasas excepciones, son los mismos, de talento y más, pero diferentes.

Nuestros ciudadanos están convocados, permanentemente, por la Dirección del país, a sumar sus opiniones críticas en la voluntad de perfeccionar estructuralmente nuestro socialismo, tanto en la vida política como en la economía y la organización institucional.

Precisamente en el mejor momento rectificador y de sólidas proyecciones de modernidad, ante el nuevo horizonte que, esperanzados los cubanos -intelectuales y no- hacen suyos con su voluntad y su participación activa, la reacción anticubana se lanza contra ellas calificando la situación interna del país como críticamente irreversible, como un desbarajuste.

Se trata de intentar quebrar a Cuba, de invalidarla internacionalmente, de socavar su prestigio e influencia en Latinoamérica y en las Organizaciones a las que Cuba pertenece, como el ALBA y los Acuerdos de Río, para, en la búsqueda de un efecto dominó, se quebranten también los esfuerzos que los gobiernos progresistas de nuestra región vienen realizando con amplio respaldo popular, en la más ejemplar muestra de democracia posible, por el bienestar de las mayorías de sus pueblos: los pobres y desposeídos de siempre.

Los intelectuales cubanos a quienes llama la reacción internacional a sumarse, están persuadidos de errores y deficiencias, así como también de que serán rebasadas en concierto con un pueblo ejemplar que lo da todo, hasta lo que no tiene, por otros pueblos del mundo y aspira serena y responsablemente a construir y vivir ese mundo mejor que es posible en esta Isla de independencia y esperanza.

De soberanía.


*Sociólogo cubano; ejerció como periodista y dirigió algunos órganos de prensa nacionales fundamentalmente en su arista cultural. Jurado de diversos premios e instituciones culturales, significativamente podemos señalar el Premio Casa de las Américas. Durante casi una década, dirigió la Sección de Cultura del Departamento de Ciencia, Cultura y Centros Docentes del Comité Central. Parte de su obra narrativa ha sido publicada en antologías cubanas, latinoamericanas y en otros países. Recientemente obtuvo el Premio de Teatro del Concurso Literario Benito Pérez Galdós, auspiciado por el Gobierno de Canarias y la Asociación Canaria de Cuba.
Imagen agregada RCBáez

martes, 11 de septiembre de 2012

14 años de soñar a mano y sin permiso

Por Marlene Caboverde Caballero*


El 12 de septiembre de mil 998 cinco cubanos fueron arrestados en los Estados Unidos: Ramón Labañino, Gerardo Hernández, Fernando González, Antonio Guerrero y René González. Inmediatamente la prensa los convirtió en espías y el Gobierno en un peligro para la seguridad nacional. Desde entonces transcurrieron 14 años.

14 años en que unos hijos crecieron sin sus padres, 14 años en que unas esposas debieron convertirse en amantes a la antigua y conformarse con los te quiero de tinta y los abrazos de papel, 14 años en que unas madres acumularon más fotografías que caricias.

Pero han sido 14 años de distancia, no de ausencia. Un tiempo de luces, jamás de soledades. El encierro ha sido solo una palabra para nuestros Cinco en este tiempo porque sus voces se multiplicaron y sus brazos devinieron alas y asombros.

La prisión los convirtió en maestros, poetas, hechiceros. Los muros los hicieron más libres y el silencio los cantó más alto. A ellos, que quisieron desterrarlos de la realidad y sepultarlos en el pasado, los conocen millones, los aman de todas partes, los quieren en mil lenguas diferentes.

En cuanto a mí, les confieso que los Cinco me convirtieron en una mejor persona. Gracias a ellos tengo el tesoro de la amistad de La Polilla, de Alicia, de Wafy, de Graciela, de Ania.

A mis Cinco debo una fortaleza edificada sobre la ternura de Mirtha y Magalis, la audacia de Elizabeth, la valentía de Rosa Aurora y la paciencia de Adriana y Olguita. Por ellos la verdad escaló las cumbres más altas y las cartas se trocaron en puentes y abrazos. Por ellos, como dice Silvio, sueño a mano y sin permiso.


*Periodista cubana, trabaja en la emisora Radio Jaruco, y una de las fundadoras del Comité “Alas de Libertad” de esa emisora, por la Libertad de los 5

lunes, 10 de septiembre de 2012

Tony Guerrero: 14 años de injusto encierro



Queridos  amigos:

En Cuba, nuestra amada patria, acaban de matricular en las enseñanzas general, politécnica, laboral y universitaria más de dos millones de estudiantes.

El curso pasado, en todo lo que se denominan Ciencias Medicas,  que incluye la medicina, estomatología, psicología, enfermería y tecnología de  esta rama, se graduaron 32 171 profesionales. Entre ellos, 5 694 médicos de 59 países del mundo, un poquito más que los 5 315 nuevos médicos  nacionales.

Cada año egresan de 47 centros docentes de formación artística  unos 1 200 estudiantes.

Estos son sólo unos datos de la educación cubana, que es toda gratuita.

La tasa de mortalidad infantil en los últimos cinco años se  ha mantenido en nuestro país por debajo del 5% por cada mil nacidos vivos. En el  2011 fue del 4,9%, la más baja de todo nuestro continente (la de los Estados  Unidos fue del 6, 06%).


La esperanza de vida se encuentra en los niveles de  los países desarrollados y es hoy de 77, 98 años. Este es un indicador, según  explica un experto, "que refleja las condiciones de vida, de salud, de educación  y otras dimensiones socio económicas de un país o región'.

Estos son solo dos  indicadores de la salud cubana, que es toda gratuita.

En el 2011 visitaron a  Cuba la cifra record de 2 millones 700 mil turistas. Un 94% de ellos, según  encuesta realizada, le recomendaría a amigos y familiares el destino turístico  de nuestra isla. Un 84% repetiría su viaje. Un funcionario de la ONU para la  Prevención del delito declaro recientemente que Cuba es el país mas seguro de la  región, explicando que no presenta la grave situación de violencia que  caracteriza al continente y tiene grandes logros en la reducción de la  criminalidad. Además, elogió las conquistas en el deporte, la cultura, la salud  y el hecho de haber erradicado la exclusión total.

El representante de UNICEF  en Cuba declaro que el nivel de aplicación de la Convención sobre los derechos  del niño es excelente.

Nuestro solidario país tiene relaciones diplomáticas  con 190 países. Con muchos de ellos mantiene una estrecha relación de  fraternidad y cooperación, brindando no lo que nos sobra -porque en realidad nada nos sobra- sino lo que tenemos.

Más de cinco millones de personas en  distintos países se han alfabetizado gracias al método cubano "Yo, sí puedo".

Un Reporte al Congreso de los Estados Unidos del julio de este año,  que en buena medida es calumniador, reconoce que Cuba no es un productor ni consumidor mayor de drogas, y que el gobierno cubano ha tomado un grupo de medidas importantes para evitar que se desarrolle el problema de la droga, al tiempo que ha ofrecido cooperar y firmar acuerdos con nuestro vecino del norte  para combatir este flagelo.

Militares de altos rangos, ustedes recordaran, declararon  en nuestro juicio que Cuba no es una amenaza militar para los Estados  Unidos…

Al arribar a los 14 años de injusto encierro, examino estos datos que  nadie puede rebatir, miro al mundo de hoy que se bate en medio de una compleja situación económica y de guerras de rapiña que pueden conducir a la destrucción de nuestra especie, y al pensar en nuestro pueblo tan abnegado, tan fraterno,  tan noble como heroico, me pregunto:

¿Por qué los Estados Unidos nos  bloquean?

¿Por qué protege y apoya el terrorismo contra Cuba?

¿Por qué  alimenta a un grupo de mercenarios que se hacen llamar "disidencia"?

¿Por qué  tergiversa constantemente nuestra realidad?

Mi primera respuesta y pienso, la  que resume todo, es:

Porque se quiere matar el ejemplo.

¿Por qué fuimos  arrestados, sometidos a castigos, enjuiciados en Miami, sentenciados a las más  descomunales sentencias, dispersados en cinco prisiones?

Por defender ese  ejemplo del vil flagelo del terrorismo o quizás mejor decirlo así, por castigar  a ése ejemplo, a nuestro pueblo...

"Un principio justo, desde el fondo de una  cueva, puede más que un ejército..."

"... al hombre honrado no le cuesta  morir esperando en la oscuridad en el servicio de la patria..."

"... Patria es  humanidad..."

Sentenció el Apóstol de nuestra plena independencia, José  Martí.

Gracias por su constante apoyo, por su indestructible  solidaridad.

Cinco abrazos.

¡Venceremos!

Antonio Guerrero Rodríguez

9 de  septiembre de 2012
Prisión Federal de Marianna




FOTO Bill Hakwell

lunes, 11 de junio de 2012

Que la pena los convierta...


Por Alina Perera  

"Hay que reemprender entonces la siembra infatigable de las semillas"
Así como las hormigas de un artista ascendían por las fachadas del teatro Fausto durante la Oncena Bienal de La Habana —en una propuesta cuyo título recuerda otras creaciones («Casa tomada»)—, percibo que suben por las columnas de nuestras virtudes ciertas sombras, por lo general ruidosas, que parecieran poder apagar toda valía cultivada aquí en cuestiones de conducta humana.

Las oscuras oleadas incluyen a «vulgarcitas» y a «vulgarcitos», a impúdicos, a seres calados por el mal gusto y la ignorancia, a rotos del alma (con o sin plata); y si me permiten usar una categoría que los retuerza a todos en una misma dimensión, hablaría de personas para quienes la decencia —valor tan cardinal entre cubanos— carece de todo significado y encanto.

Suelen estar en cualquier sitio; no responden con delicadeza a un «buenos días» (no saben hacerlo); difícilmente miren a los ojos de quien les aborde, o alcancen a dar un explicación sobre algo; en una carrera desesperada y leve, soslayan sumergirse en la meditación. Y desde luego, no conocen el valor de la elegancia (no hablo de traje largo), ni la pegada de eso inmaterial que abre puertas, mueve voluntades y convierte un «no» en un «sí»: eso inmaterial que nuestros abuelos siempre conocieron como el «don de gentes».

Da tristeza y vergüenza ajena ver a algunos de esos seres-sombras apostados como exitosos en lugares hechos para lo sensitivo, el divertimento y el consumo. No disfrutan tranquilamente: pretenden gozar a puro grito, y afean cualquier escenario como ¿poderosos? de extraña estirpe, mientras un mar de gente buena (que tanto merece copar los espacios del disfrute) pasa sobrecogida contemplando el espectáculo de la insolencia.

Apenan como moscas en medio de la sopa. Salpican el paisaje con una impronta anodina y depredadora que confiere al ambiente social la sensación del empobrecimiento y la fealdad más rotundos, como si viajáramos en una embarcación al pairo. Apenan porque, como diría un hombre grande de esta nación, sabemos que son nuestros.

Tras las causas —arista sin la cual toda mirada se quedaría en la nata—, hay que reconocer que ahora estamos viendo y sintiendo las esquirlas de una implosión social, el golpe de más de 20 años de crisis de los valores del espíritu. Ha sido un desgaste que arrastró a la familia (ahora llamada a ocupar el espacio que le toca) y a las instituciones educacionales.

En todos estos años muchos dejaron de plantar como era menester —una y otra vez, hasta el denuedo— las semillas de la virtud en quienes iban llegando al mundo. En medio del agotamiento por sobrevivir, muchos intentaron «transmitir» algunas claves, pero no con insistencia; y en esa abdicación (como la tierra de lo subjetivo estaba tan endurecida), las simientes plantadas pocas veces, o mal, no llegaron a prender.

Ahora el asunto, en una Cuba más heterogénea y desigual que aquella sorprendida por la caída del Muro de Berlín, adquiere dimensiones de gran complejidad. Ahora hay que remontar una cuesta agotadora, por ejemplo, en eso de que la lectura de un buen libro sea descubierta como placer, como hábito que se defienda contra viento y marea así las contingencias materiales tiren del camisón.

Ahora hay que buscar el mejor lenguaje, los caminos del encantamiento, reinventar toda fórmula con los ojos puestos en hacer hombres y mujeres de bien. Y hay que alistar los escenarios tangibles, crear con agilidad las condiciones para que los buenos ocupen los lugares y espacios más visibles y reconfortantes, para que los canales de ascenso social sean transparentes y enaltecedores.

Ahora hay que buscar incluso en la sabiduría de nuestros viejos, para tampoco acomodarnos en las fatalidades de las crisis: ¿Cómo era eso de que en los hogares más humildes había una ley de la mejor conducta: pobre, pero honrado, pero limpio, pero respetuoso, pero decente?

Evoco una frase tajante, y muy entendible, de un gran amigo: «Hay que tener cuidado con los que saben». Eso significa que el verdadero poder está en ser cultos (muchos pensamos todavía así), y que desde la instrucción y el buen sentido del vivir jamás será legitimada la desfachatez de los que poco saben (así aparenten tener el mundo a su merced).

La pelea por reacomodar nuestro paisaje será difícil, pero de su desenlace depende nuestra autoestima como criaturas insulares, y nuestra verdadera dignidad. Mostrarnos vacilantes sería imperdonable. Hay que reemprender entonces la siembra infatigable de las semillas, al tiempo de ejecutar, con rigor y sin que duela, lo que aconsejó el Apóstol:

«Que se marque al que no ame, para que la pena lo convierta».

Fuente Juventud Rebelde

martes, 7 de junio de 2011

Tony Guerrero y la medalla de la dignidad deportiva


Queridos amigos:

Ayer se inauguro la Copa de Oro, torneo de futbol de la CONCACAF, una confederación que agrupa a casi 40 países de Norte y Centro América y las islas del Caribe.

Le toco a la selección cubana jugar el primer partido de este evento, frente a un rival que le ha ganado siempre y que es uno de los mejores equipos de la región, el de Costa Rica. Se sabía que íbamos a un juego difícil. Empezamos bastante agresivos, pero tras los dos primeros goles la superioridad de los costarricense se hizo más y mas evidente.

La cadena Univisión transmitió el juego. Creo que van a cubrir todos los partidos.
A pesar de perder por abultado marcador de 5 goles a cero, los jóvenes cubanos jugaron con dignidad y nunca se rindieron. Así lo aprecie. Espero la dirección del equipo saque las mejores conclusiones de este encuentro.

El siguiente será con México que es, sin dudas, el mejor equipo de toda esta región. La selección mexicana derrotó, también ayer, a la de El Salvador, con igual goleada.

Una vez más, la cadena Univisión utilizó la ocasión de la transmisión de un juego donde participa un equipo cubano para la burda propaganda contra la Revolución y contra la unidad de nuestro pueblo, nada más y nada menos que invitando para entrevistas y para los comentarios a dos jóvenes cubanos que desertaron en Copas anteriores y que ahora juegan en equipos del campeonato estadounidense. No necesito dar todos los detalles de lo que hablaron quienes decidieron un día, por un poco de dinero, traicionar a su equipo y a su patria. Resulta que esos personajes comentaban que les dolía la derrota y que si les daban la oportunidad se pondrían la camiseta de Cuba y saldrían a jugar al terreno.

Pienso [que] al profesor y al licenciado -tal como se titulan los flamantes narradores de futbol- les faltó preguntarles varias cosas a sus invitados, y entre ellas unas muy básicas y simples, que, como decimos los cubanos, "se caen de la mata":

¿Cómo, a pesar de su talento, llegaron a formarse como futbolistas?

¿Cómo dicen que se pondrían ahora la camiseta del equipo cubano y saldrían a jugar cuando, teniendo la posibilidad de hacerlo, abandonaron su equipo en medio de un torneo?

Los cubanos, que amamos la obra revolucionaria y que sabemos apreciar todo lo que ella le ha dado a nuestro pueblo, hemos aprendido que la dignidad no se vende y nunca se podrá comprar ni con todo el dinero del mundo.

Ese amor infinito y puro de todo nuestro pueblo heroico será siempre la medalla que recibirán nuestros deportistas ganen o pierdan, y esa jamás la podrán llevar quienes traicionen la gloria que se ha vivido.

Cinco abrazos.
¡Venceremos!

Tony
6 de junio de 2011
FCI Florence

Imagen agregada RCBáez