viernes, 28 de noviembre de 2014

Cuba: Políticamente correcto, nunca

Por Harold Cárdenas Lema*

Harold Cárdenas, políticamente incorrecto
En Cuba, un país que cambia y se considera en revolución, no ser políticamente correcto debería ser un motivo de orgullo. Aun así, no son pocos los que exigen una docilidad dañina que solo podría perjudicar a la isla.

Hay frases que me producen pavor, me ponen los pelos de punta o me hacen saltar como un relámpago y actuar sin pensar demasiado en las consecuencias. Hace unos días me acusaron de no ser políticamente correcto y, aunque el tono era recriminatorio, lo sentí como una medalla en el pecho. Lo “correcto”, bajo un criterio que busca aplicar la lógica disciplina militar a la vida civil, a menudo es confundido con la obediencia política. Nada podría hacernos más daño.
En Cuba la semántica no es asunto de poca monta. Todavía estamos rescatando el término “sociedad civil” y denominando “actualización” a una reforma que nos duele demasiado reconocer. La línea divisoria entre el bien y el mal es tan ambigua que queda prácticamente a discreción de quien la interpreta. Es por eso que cuando alguien te critica por políticamente incorrecto debes prestar más atención a quién hace la afirmación que a la acusación misma.
Confieso que, en lo personal, me encanta ser políticamente incorrecto. En los Estados Unidos la derecha siempre utilizó esa frase para criticar las ideas socialistas. Las califican de superficiales y peligrosas, buscando que las personas vieran como elementos inestables la “normalidad” de quienes criticaban el establishment. Los subversivos en la tierra de Lincoln nunca lo han tenido fácil. El legado de Malcom X y de Martin Luther King ha sido manipulado, mientras que John Lennon ni siquiera cuenta con una placa dedicada a su memoria en el edificio Dakota. 90 millas al sur tampoco es fácil.
Cometimos el error de creer que al comenzar una revolución podíamos darnos el lujo de guardar la rebeldía en la gaveta. Y comenzamos a oficializar y fiscalizar qué era lo revolucionario.
Las consecuencias de esto llegan hasta nuestros días. Si bien cualquier juicio severo debe tener en cuenta las obligaciones del contexto, justificar en demasía ha sido un deporte muy practicado en esta isla. 
Sucede que yo tengo un problema grave de formación. Cuando era chico me enseñaron en la escuela que debía ser como el Che, y éste fue uno de nuestros mayores críticos. En mi adolescencia cometí el error de escuchar mucho a los Beatles e imaginarme demasiado el país que podríamos tener. En mi edad adulta ya he apostado tanto en nuestro futuro como para optar por otras fronteras o hacer lo “correcto”. Quizás si me hubieran enseñado lo de “seremos obedientes” todo sería distinto, pero el paradigma que me inculcaron fue el de alguien que cuestionó a la URSS en el momento que más la necesitábamos, que no se detenía en conveniencias o se callaba para no decir lo que se pensaba. Para colmo el argentino era tan asmático como yo en mi infancia. Fue la tormenta perfecta en la formación de un niño.
Siempre me he sentido de izquierdas, pero mi concepto de revolucionario dista mucho de la versión vulgarizada que algunos intentan legitimar. Según este concepto estrecho, entre las características del revolucionario está la de ser políticamente correcto, coincidir 100% con el discurso oficial y no despuntar demasiado. En ocasiones parece que estemos destinados a formar parte de “la masa” y que llamar mucho la atención sobre uno mismo puede ser mal visto. Todas estas son herejías que disfruto practicando con frecuencia.
Nunca he conocido a un revolucionario en la historia que haya sido políticamente correcto.
Julio Antonio Mella se ganó la expulsión de su partido por hacer la huelga de hambre que puso de rodillas a un dictador, Gerardo Machado. Antonio Guiteras fue el ministro más honroso que tuvo la República cubana, haciendo precisamente lo contrario de lo que esperaban de él, cruzando las líneas impuestas. Me cuesta creer que Fidel Castro hubiera sacado a Batista del Palacio Presidencial si hubiera jugado según las reglas.
Solo el cuestionamiento constante al poder es capaz de influir sanamente sobre él y mantenerlo a raya según los intereses del pueblo.
¿Cuándo la obediencia y la docilidad se convirtieron en sinónimos de revolucionario? En cuanto la dictadura de Fulgencio Batista fue aplastada en rebelión popular, el país comenzó rápidamente a lograr cosas que durante décadas habían parecido imposibles, sin embargo, en el proceso asumimos como nación la idea de que el Estado se encargaría de nuestras necesidades eternamente. La experiencia cubana es muestra de que ningún gobierno es ajeno a peligros tales como la concentración de poder y la burocracia.
No se trata de convertirnos en rebeldes sin causa, sino de tener la dosis suficiente de realidad que nos mantenga a salvo de la lista de dogmas. Esto implica cuotas de responsabilidad muy altas y tener en cuenta siempre que hay fuerzas externas que amenazan la soberanía del país. Si alguien me dice que no soy políticamente correcto, de seguro me elogia, porque en un contexto de tanto dogma y disciplina estéril, quizás una buena dosis de irreverencia sea lo que necesitamos.

*Soy Community Manager de la Revista Temas y realizo mi doctorado en la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas. En mi tiempo libre administro un blog llamado La Joven Cuba que inicié junto a dos colegas en mi época de profesor de Historia de la Filosofía en la Universidad de Matanzas. En el blog puedo escribir sobre muchos temas de la realidad cubana y los cambios que tienen lugar en estos momentos en Cuba
Tomado de El Toque

Mi crónica del XIV Encuentro Nacional de Solidaridad con Cuba en San Luis

Por Sergio Ortiz

En San Luis latió el corazón solidario con Cuba y la Patria Grande Latinoamericana

Fueron dos días de un intenso trajín político, porque la solidaridad con Cuba y pueblos hermanos latinoamericanos y caribeños es un hecho profundamente político, en el correcto sentido del término.

El 22 y 23 de noviembre se hizo en San Luis, capital de la provincia del mismo nombre, el XIV Encuentro Nacional de Solidaridad, organizado por el Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba (MASCUBA).

Nunca antes se había hecho un encuentro nacional en esta provincia del oeste argentino, que tiene una población de 220.000 habitantes. Este año le tocó ser la sede y estuvo a la altura de la responsabilidad, con un duro trabajo organizativo y político. Sin el mismo, esos dos días no habrían tenido el muy buen resultado que tuvieron. De allí que la primera mención es para los compañeros de esa provincia y quien coordinó esos esfuerzos, el diputado provincial Juan Larrea (FPV-PC).

San Luis queda lejos, salvo para la región cuyana. De allí que haya sido tan meritoria la concurrencia del dirigente docente de Suteco, de Corrientes, Gerardo Marturet, quien vino de muy lejos representando a la Coordinadora del Nordeste. Podría discutirle el título de viajero el periodista Eduardo Pereyra, llegado desde San Carlos de Bariloche, en el sur. Nora Paiola, de Santiago del Estero, también se fatigó en viaje con varias combinaciones. También de lejos vinieron los compañeros del Comité de Almirante Brown, provincia de Buenos Aires, con Rubén Záccaro.
De todos modos el viajero que hizo el periplo más largo fue Armando Guerra, del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), llegado desde La Habana. Fue su cuarta participación en los Encuentros de Solidaridad, de modo que ya se lo cuenta como un argentino más, a pesar de su nacionalidad y acento tan cubano.

El que debutó en estas lides fue el flamante embajador de Cuba, Orestes Pérez, quien habló en el acto de apertura, el sábado en la Universidad Nacional de San Luis, junto con otros oradores. También cerró el evento el domingo a la tarde, sólo que en otro auditorio. Y en el interín se hizo tiempo para escuchar en las dos comisiones que funcionaron (una sobre Bloqueo, Lucha por la libertad de los Cinco Cubanos y los Programas Solidarios con Cuba, y otra sobre la Organización de MASCUBA).

El diplomático impresionó como un hombre muy formado políticamente y que sabe cuál es su función en el país, a pesar de su corta residencia. También estuvo en la fiesta del sábado a la tarde-noche en una plaza, donde hubo varias bandas musicales. Sin embargo allí no brilló por su afición al baile; se mantuvo expectante y mirando, como si todavía no tuviera suficiente confianza en los alborotadores amigos argentinos. Otras representantes de la embajada, como Ivian y Betty, sí cantaban y bailaban.

La que subió al escenario y se animó a cantar “Hasta siempre”, en homenaje al Che Guevara, y otra de su país, “Nicaragua, Nicaraguita”, fue la embajadora de Nicaragua, Norma Moreno. Ella había hablado en la apertura del encuentro, junto con Orestes Pérez, y en el Panel sobre “Integración Latinoamericana y Caribeña”.
En esa apertura hicieron uso de la palabra el representante de la embajada de Venezuela, Arnoldo Olivares; el enviado del ministerio de Desarrollo Social, Daniel Ezcurra, y el senador nacional Daniel Pérsico (FPV).

Justamente la presencia de dos embajadores (Cuba y Nicaragüa) y representantes de las embajadas de Venezuela, Bolivia y Ecuador, así como de la República Árabe Saharahuí, Muhamed Salem Bachir, fue la nota distintiva de esta edición del Encuentro. Y eso merece remarcarse: San Luis fue el centro de expresión de la solidaridad con los países del ALBA, que a su vez son tan solidarios con Argentina, como se grafica con dos números. Más de 27.000 alfabetizados con el Yo Sí Pueblo y más de 48.000 operados gratuitamente de la vista con Operación Milagro, eximen de mayores comentarios...

Por eso si alguien preguntara qué tuvo de nuevo o importante el evento de San Luis habría que decirle que fue la concurrencia de embajadores y representantes de países del ALBA, instancia unificadora y antiimperialista que cumplirá diez años el próximo 14 de diciembre. Y que por eso mismo hubo mociones para organizar actividades, charlas, videos, etc, para esa fecha en ciudades argentinas.

El otro avance significativo se expresó en el Panel 2, sobre “Lucha mediática en defensa de Cuba y fortalecimiento del CAPAC”, donde coordinó Záccaro y hablaron Ernesto Espeche (Radio Nacional Mendoza), Wences Rubio (Radio Nacional San Luis), Alberto Mas (CAPAC), Eduardo Pereyra (Radio Nacional Bariloche) y quien firma esta crónica, como dirigente del PL y periodista del diario La Arena). La secretaria de prensa de la embajada de Cuba, Beatriz Parra González, y el representante de la oficina de Prensa Latina, Martín Hatchoun, hicieron buenos aportes a los que ya habían planteado los disertantes.

Si los amigos de Cuba que se desempeñan en los medios y son comunicadores, estudian periodismo, etc, se ponen el CAPAC al hombro, entonces será más pareja la lucha entre la Patria de José Martí, de un lado, y los monopolios de la información que tirotean a Cuba y el ALBA desde la gusanería de Miami y la SIP, del otro.

Como si toda esa actividad de paneles y comisiones no hubiera sido suficiente, al caer la tarde la Universidad fue escenario del último Panel: “Cuba y la Patria Grande, soberanía ante las agresiones imperialistas”. Allí hablaron el representante saharahuí, Bachir, y una diputada nacional del FPV, presentados por el anfitrión Juan Larrea. Le tocó a éste decir las palabras de cierre, luego que el embajador cubano hubiera pronunciado las suyas, exhortando a ampliar la solidaridad con el ALBA y la Patria Grande Latinoamericana, de convocar junto a MASCUBA a muchos argentinos y argentinas con vistas a una Multisectorial Argentina de Solidaridad de una base amplia y plural, con sindicatos, organismos de derechos humanos, centros de estudiantes, legisladores, artistas, intelectuales, legisladores y partidos políticos populares.

Con ese compromiso, de formar la Multisectorial, los 125 delegados se fueron de regreso a sus catorce provincias, cansados por el trajín y los viajes, pero con la felicidad a flor de piel de haber estado presentes en un Encuentro de Solidaridad que lo fue por Cuba pero también, y quizás por primera vez en forma tan expresiva, por la Patria Grande. Se volverán a reunir en otro evento nacional en 2016; durante 2015, además de las tareas solidarias planteadas, estarán atareados en los encuentros regionales y la construcción o fortalecimiento de las regionales Metropolitana, Centro, Cuyo, Noroeste, Noreste y Patagónica.

Foto: Panel de CAPAC.

jueves, 27 de noviembre de 2014

La mano amiga



Si caigo en el camino como puede suceder
Que siga el canto mi amigo cumpliendo con su deber
Silvio Rodríguez

Corría el año 1980. La universidad de San Andrés, en Bolivia, extendió una invitación para que una delegación de músicos del Movimiento de la Nueva Trova fuera a ofrecer un concierto en esa casa de altos estudios, que luego se extendió a otros sitios. El pequeño grupo de jóvenes trovadores lo integraban Augusto Blanca, Lázaro García y Vicente Feliú. Con ellos iba también la joven Sareska Pantoja, hija del guerrillero Olo Pantoja, uno de los valientes acompañantes del Ché Guevara caídos en Bolivia. La muchacha tenía todo el derecho del mundo de conocer la tierra donde había caído su padre. Y hacia allá se fueron.

En aquel año ocupaba interinamente la presidencia de Bolivia Lidia Guiler. Se respiraba en esa nación un aire de inestabilidad política que presagiaba un golpe de estado. No obstante, los jóvenes trovadores —guitarra en mano— cantaron en varias ciudades, y terminaban sus actuaciones con la épica guajira de Carlos Puebla Hasta siempre.

Por la televisión se enteraron de los sucesos acaecidos en la embajada de Perú en La Habana, donde murió el joven custodio Pedro Ortiz Cabrera. Con anterioridad, los jóvenes habían sido advertidos de que si se armaba un tiroteo o se sentían explosiones, fueran para la embajada de Panamá donde iban a encontrar seguridad.

Una noche, cuando estaban en casa de un amigo, sonó una fuerte explosión y pensaron que el golpe de estado se había producido. Se marcharon entonces para la sede diplomática panameña. No pudieron llegar, porque la policía los detuvo en el trayecto.

Fueron acusados de agitadores comunistas. A culatazos y golpes llevaron a una unidad policíaca a los tres trovadores y a la muchacha cubana. Se trataba de una vil patraña para confundir a la opinión pública internacional.

La noticia llegó a La Habana y, por supuesto, Haydeé Santamaría, Presidenta de Casa de las Américas, se enteró de lo que estaba sucediendo y del peligro que corrían los jóvenes cubanos.

Cuando Tony Pinelli —miembro de la dirección nacional del Movimiento de la Nueva Trova— se enteró, llamó enseguida a Casa de las Américas. La propia Haydeé (Yeyé, como le decían con inmenso cariño) lo convocó para ese lugar, donde se había establecido algo así como un “puesto de mando”.
La opinión era que se corría el riesgo de que fueran asesinados. La propia ¨Yeyé¨ comenzó a contactar con amigos intelectuales vía telefónica.

Así se enteró Gabriel García Márquez, que también se sumó a movilizar a otros intelectuales. Miguel Otero Silva habló con la presidenta boliviana y le dijo que iban a mandar un avión con periodistas del diario El Nacional si no soltaban a los muchachos. La campaña de reclamo por la liberación de los trovadores comenzó a sentirse con fuerza. Eduardo Ramos y Tony Pinelli fueron a avisarle a Silvio Rodríguez, que estaba de vacaciones en Santa María del Mar. Enseguida se unió al reclamo, con su enorme prestigio y amor a la causa revolucionaria.

Cuando regresaron a Casa de las Américas se enteraron de que ya Fidel lo sabía. Se comenzó entonces a respirar con más tranquilidad. Estando en casa de Haydeé Santamaría se supo la noticia de que ya estaban los jóvenes rumbo a Panamá. Durante su prisión habían sufrido maltratos y torturas. Incluso los llevaron con extrema violencia a un paredón donde les dijeron que serían fusilados. Augusto Blanca se violentó e insultó a uno de los guardias que lo emprendió a culatazos rompiéndole la cabeza. Vicente Feliú salió en su defensa y también fue agredido.

Cuando los situaron en el paredón de fusilamiento y el piquete de tiradores aprestaban los fusiles esperando la orden de disparar, los tres jóvenes trovadores se tomaron de las manos como una manera de firmeza ideológica de ofrendar sus vidas juntas. Pero los disparos eran un burdo y cobarde intento de amedentrarlos. Ninguno se quejó ni se acobardó.

Ya en Panamá, el embajador cubano Miguel Bruguera del Valle los recibió, y luego de llevarlos para ser atendidos en un hospital, los puso al teléfono para que hablaran con Cuba y se supiera que estaban a salvo.

Del aeropuerto José Martí, en La Habana, fueron directamente para la Casa de las Américas. Allí todos queríamos abrazarlos y besarlos. La primera, claro que así tenía que ser, fue "Yeyé".

Poco tiempo después, Augusto Blanca compuso una canción que es como un canto a la amistad y a la firmeza revolucionaria.

Vale la pena reproducir el texto de esa maravillosa composición titulada La mano amiga.

Una mano amiga es como un río
como un pedazo de pan
como una ceiba del monte,
es como un oasis verde claro
como cristal de colores
como paloma volando.

Una mano amiga
a fin de viaje
cuando ya todo termina,
cuando al minuto siguiente
habremos dado el latido
el último de los latidos.

Una mano amiga
se hace necesaria
para comenzar otro camino
ese otro camino interminable.

Morir así le da sentido a la sonrisa adolescente,
morir así le fertiliza la canción a los poetas
morir así levanta un hospital en el Uvero
que salvará el latido a un niño nuevo
al nuevo corazón que nacerá.

Morir así abre a la tierra
otro surco a la semilla
impulsa el azadón, florece al árbol
endulza más al fruto y lo hace miel.

Aquí detrás
detrás  de nuestras manos apretadas,
aquí detrás
detrás como le cabe a los cobardes,
aquí detrás
revueltos en sus propias repugnancias
sin poder detener el canto, tratan
de enmudecernos
y nos crece más la voz.

Aquí detrás
vencidos miserables humillados
sin entender que damos bienvenida
a un: ¡hasta siempre!
un hasta siempre
¡!que nos mantiene de pie
que nos mantiene de pie!!


—Pinelli, Tony: “El caso Bolivia”. Publicado en Cubarte, S/F
—Conversación de Lino Betancourt con Augusto Blanca.
Fuente: CUBARTE

La subversión de EE.UU. contra Cuba pica y se extiende: ahora comunicaciones a "canyonazos"

Canyon Communications recibe $1,4 millones del gobierno de EEUU para generar contenidos audiovisuales contra Cuba

Canyon Communications

El gobierno de Estados Unidos ha concedido un contrato por un monto de 1,4 millones de dólares a una empresa que va a producir “programas de TV y radio diseñados específicamente para el público en Cuba”, informa hoy el periodista Tracey Eaton en su blog Along the Malecon.
El contrato lo recibió Canyon Communications, fundada por Jeff Kline. La Oficina de Transmisiones a Cuba (Office of Cuba Broadcasting), del gobierno estadounidense, adjudicó el contrato sin licitación competitiva porque Canyon Communications era el único calificado para el trabajo, como explicó en una nota que ofrece Eaton:
Sobre la base de las necesidades de la Oficina de Transmisiones hacia Cuba (OCB), Canyon Communications es la única fuente conocida con la capacidad demostrada para producir programación diseñada específicamente para el público cubano.  De acuerdo con la opinión del evaluador del gobierno, este contratista es el único calificado para ofrecer esta programación debido a su amplia experiencia en esta área, incluyendo el desempeño exitoso en virtud de un contrato de la OCB el año pasado, que fue elogiado en virtud de una evaluación no solicitada por el contratista .
Kline es un contratista del gobierno de larga data que ha trabajado para el Departamento de Salud y Servicios Humanos, el Departamento del Trabajo y otros organismos. Últimamente, ha estado haciendo proyectos para la Junta de Gobernadores de Radiodifusión, o la BBG, que supervisa la Oficina de Transmisiones a Cuba, incluida la Radio y TV Martí en Miami.
En octubre, Eaton escribió acerca de un concurso de programación de radio que Kline introdujo en Cuba sin advertirle  a los participantes que fue financiado por el gobierno de Estados Unidos. El concurso fue abortado y nadie fue galardonado con los premios después que las autoridades cubanas detuvieron al contratista Alan Gross en diciembre de 2009. (Ver “Taxpayer Contest Aborted“).
Kline viajó a Cuba para probar los teléfonos celulares y otros dispositivos inalámbricos para un contratista del Departamento de Estado. (Ver “El Otro Alan Gross“). También, en febrero de 2014, Along the Malecon publicó el contrato firmado por Kline para producir videos de autoayuda en Cuba. (Ver “The incredible disappearing $450,000 contract”).
La empresa de Kline, Canyon Communications, firmó el contrato de la BBG por $1,450,063 el 30 de septiembre de 2014. Su compañía ha ganado un total de 1.799.503 dólares en contratos con la BBG desde 2013.
Lea el artículo completo de Tracey Eaton: Canyon Communications snags big Cuba contract
(Tomado The Along the Malecon. Versión de Cubadebate)

XV Encuentro Nacional del Movimiento Peruano de Solidaridad con Cuba: Declaración de Huancayo

 Los participantes al XV Encuentro Nacional del Movimiento Peruano de Solidaridad con Cuba, reunidos los días 14, 15 y 16 de noviembre de 2014 en la Ciudad de Huancayo, continuadores de los lazos de amistad y solidaridad histórica que unen a los hermanos pueblos de Cuba y el Perú, ratificamos nuestro reconocimiento y apoyo incondicional a la Revolución y al pueblo cubano.

Representantes de organizaciones políticas, sociales, sindicales, estudiantiles, solidarias, intelectuales, médicos peruanos formados como profesionales en centros educativos de Cuba y otros amigos del pueblo y la Revolución Cubana acordamos:

- Condenar el ilegal y genocida bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de los Estados Unidos contra Cuba desde hace más de 50 años, esta injusta política ha ocasionado una pérdida económica que asciende a 1 112 534 000 000 de dólares y afecta sectores tan importantes como la salud, la educación, la cultura, el deportes, turismo entre otros. EE. UU debe cumplir el mandato de la Asamblea General de Nacional Unidas que en 23 votaciones sucesivas ha exigido el cese de esta política arbitraria, obsoleta y criminal.

- Nos unimos al reclamo mundial dirigido al presidente Barack Obama para que deje en libertad a Gerardo Hernández, Ramón Labañino y Antonio Guerrero y ponga fin a la vergonzosa infamia cometida contra los Cinco Héroes Cubanos, injustamente condenados y encarcelados por dieciséis años en prisiones de los Estados Unidos. Nos comprometemos a divulgar el caso de los Cinco en todos los espacios posibles desarrollando actividades de denuncia y solidaridad con impacto en la sociedad norteamericana.

- Exigimos al gobierno norteamericano la extradición de Luis Posada Carriles a Venezuela para que sea juzgado por la voladura de un avión de Cubana de Aviación en pleno vuelo el 6 de octubre de 1976 en el que fallecieron 73 personas, de ellas 11 guyaneses, cinco ciudadanos de la República Democrática Popular de Corea y 57 cubanos. Los mártires de Barbados integran la larga lista de los caídos que no olvidamos ni olvidaremos jamás. Rendimos tributo a los 3 mil 478 cubanos que han muerto y 2 mil 99 que han quedado incapacitados para siempre, por actos terroristas ejecutados durante medio siglo contra Cuba.

- Rechazamos la estrategia de guerra no convencional de los Estados Unidos, a través de su agencia USAID y otras que actúan como fachada para desestabilizar el gobierno de la Isla. Denunciamos los más recientes planes de subversión contra la Revolución Cubana orquestados por la USAID a través de proyectos como Zunzuneo, Piramideo y más recientemente “Jóvenes Viajeros”. Estaremos atentos y denunciaremos tales artimañas de injerencia.

- Repudiamos y condenamos las campañas mediáticas que contra Cuba se orquestan.

-Demandamos la devolución al pueblo de Cuba de la Bahía de Guantánamo, ilegalmente ocupada por los Estados Unidos y convertida en centro de prisión y tortura en contra de la voluntad del pueblo cubano.

- Agradecemos la noble y desinteresada cooperación de la Revolución Cubana con los pueblos de América Latina y el Caribe, su trabajo incansable en la consolidación del  ALBA, CELAC, CARICOM con la presencia permanente de los ideales bolivarianos y martianos materializados en numerosos programas de salud, alfabetización, deportivos, técnicos y científicos.

- Reconocemos la labor del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y resaltamos sus principios de amistad y solidaridad con el mundo.

- Expresamos nuestro compromiso de defender la Revolución Cubana, su independencia, soberanía y derecho a su autodeterminación, ampliando y fortaleciendo el movimiento de solidaridad con Cuba en nuestro país.

Dado en la Ciudad de Huancayo, 16 de noviembre de 2014.
MOVIMIENTO PERUANO DE SOLIDARIDAD CON CUBA

COORDINADORA NACIONAL DE SOLIDARIDAD CON CUBA
ACUERDOS DEL XV ENCUENTRO
1.- ELIGIO COMO NUEVO PRESIDENTE DE LA COORDINADORA NACIONAL DE SOLIDARIDAD CON CUBA AL COMPAÑERO NICOLAS AGUILAR IBARRA; A GERMAN RENTERÌA RUIZ COMO SECRETARIO NACIONAL DE PRENSA Y A LA COMPAÑERA MARTHA CUEVA FRANCO, COMO SECRETARIA DE ECONOMÌA.
2.- RECONOCER LA ACERTADA LABOR QUE EJERCIÒ COMO PRESIDENTE DE LA COORDINADORA HASTA ESTE XV ENCUENTRO, EL COMPAÑERO FRANCISCO VALLES ALVARADO.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Pre-epitafio para una agente: El poco impacto de Yoani

Por Nyls Gustavo Ponce Seoane*

 Recibo de un conocido, por vía digital, un artículo -firmado por Nora Gómez Torres de fecha 18/10/2014- publicado en el Nuevo Herald, titulado “Discuten posible cambio de política exterior hacia Cuba” donde se reporta un evento recién realizado por políticos demócratas y académicos en la Universidad de Columbia, ante representantes de la prensa nacional y extranjera radicada en los EE.UU.
Los participantes, de una u otra forma, repitieron lo que cada vez con más frecuencia ha sido planteado -y se plantea- por tanques pensantes, “cubanólogos”, periódicos influyentes y políticos profesionales de ambos partidos: que los cambios que se están realizando en Cuba, de acuerdo con sus puntos de vista e intereses, favorecen también a un cambio de la política norteamericana hacia Cuba impulsando el correspondiente acercamiento.
Sin embargo, a este común pecador mortal lo que más le llamó la atención del artículo de marras fue que en dicha reunión se escucharon “Voces Cubanas” al encontrarse presente en la misma “la bloguera independiente Miriam Celaya, el escritor Luís Pardo Lazo y el artista plástico David Escalona”, los cuales “destacaron que en la isla no pueden dialogar con las autoridades ni con académicos o periodistas oficiales y se refirieron a la 'campaña de descrédito' de la que son objeto en los medios y la blogosfera oficial" “Somos interlocutores en Estados Unidos pero no en Cuba”, destacó Celaya, …y además, "dieron una visión más cercana de Cuba con sus testimonios sobre el quehacer del periodismo y del arte independiente en la isla”
“La bloguera relató- continua el artículo- como lograba conectarse a Internet por distintas vías en la isla para enviar sus artículos y colaboraciones con 14ymedio, el periódico digital creado por la bloguera Yoani Sánchez”.
Sobre el impacto del nuevo medio en los lectores cubanos Celaya dijo que era “muy bajo” por la escasa conectividad “aunque lograron introducir el contenido del periódico en los llamados 'paquetes', un compendio digital de información, series televisivas, películas y videos musicales que se distribuyen de manera informal en Cuba”.
Aunque en el artículo se ofrecen otras consideraciones y comentarios que pueden ser más que refutados, prefiero detenerme específicamente sobre este aspecto relacionado con la Sánchez, más aún cuando el que esto escribe, en abril del 2013 publicó dos artículos considerando que la Sánchez era un mito mediático que se deshacía.
Esta afirmación por parte de la Sra. Celaya, amiga, correligionaria de Yoani, viene a confirmar aquella idea sobre la bloguera, artificialmente creada por y para los medios internacionales.
Solo que ahora, además de deshecho dicho mito, como se deduce de esta declaración, se está esfumando y tiene que recurrir a trampas, maldades y picardías mediáticas tratando ahora, además, de manipular el famoso, en Cuba, paquete, para poder seguir respondiendo a sus creadores y continuar siendo una privilegiada esclava asalariada de los mismos.
Creo que poco, muy poco, le puede decir Yoani Sánchez a los cubanos en estos momentos sobre situaciones harto conocidas por todos que se denuncian y ventilan en nuestros medios, incluyendo los de las nuevas tecnologías (TICs).
Sí, porque guste o no guste, Cuba está saliendo de la era del socialismo acrítico, que se puede dar por concluida y el país evoluciona hacia la época del socialismo crítico, con el fin de lograr su perfeccionamiento y mejora, no para su destrucción en forma de regreso al pasado capitalista como lo desean estos neoanexionistas, por lo que van a realizar sus informes de "rendición de cuentas" allá.
¿Qué le puede decir Yoani a los cubanos en su “14ymedio”, ahora que un grupo de intelectuales cubanos y de personalidades conocidas de la cultura, del periodismo, de las ciencias y de todas las actividades del país -que se han ganado su prestigio por la obra de toda su vida durante años de entrega y consagración al trabajo, que le han dado aportes a la nación mediante intervenciones y escritos- han hecho y hacen los señalamientos al modelo de socialismo que comienza a extinguirse en el país, a pesar de la resistencia al cambio de la más rancia burocracia interna?.
¿Qué le puede decir Yoani al país, ante las críticas fundamentadas y serias de personalidades de la talla de Gómez Barata, Juan Triana, Manuel Calviño, Esteban Morales, Rafael Hernández, Mayra Espina, Leonardo Padura, Víctor Fowley, Enrique Colina, , Alejandro Rodríguez, Fernando Martínez Heredia, Pablo Milanés, Juan C. Tabío, Guillermo Rodríguez Rivera, Silvio Rodríguez, Manuel David Orrio, Rosa C. Baez, Rosa Miriam Elizalde, Raúl Garcés, Nelson Páez del Amo, Camila Piñeiro, los finados Monseñor Carlos Manuel de Céspedes y Alfredo Guevara, así como los debates en los Últimos Jueves de Temas y los “post” de los muchachos de La Joven Cuba, los artículos del periodista uruguayo aplatanado en Cuba Fernando Ravsberg, por solo citar algunos?.
Ellos nos indican que en Cuba ha surgido una nueva época de opiniones diversas y de propuestas alternativas, que no hay quien la detenga. Es lo nuevo que surge y que se implanta en contracorriente de la burocracia que se aferra a los viejos métodos.
Este incompleto conjunto, pues no he podido mencionarlos a todos, de “cubanos en primer plano”, ha cambiado y están cambiando el panorama crítico y de ideas en el país y su influencia sobre la opinión pública, aparentemente imperceptible, es más de lo imaginable, e incluso, en muchos aspectos, más que la oficial, pues esta ideas, gracias a las innumerables variedades de los TICs, circulan de mano en mano u oralmente. Inevitable en estos tiempos.
Pero, eso sí, es ejercida por ellos una crítica revolucionaria, sin entreguismo al imperialismo, ya que están realizando un verdadero aporte político ideológico, teórico y práctico, que está enriqueciendo este espectro en la nación, a diferencia de Yoani y sus acólitos.
¿Qué puede decir y hacer Yoani ante tal avalancha de observaciones críticas y nuevas ideas renovadoras para el sistema y la sociedad cubana que tienen como objetivo lograr un socialismo viable y sostenible?
Esta es la causa, y no otra, que “su conectividad es baja” e intenta recurrir o recurre a apoyarse, como discapacitada mental, en una muleta virtual como son los tales paquetes. Supongo que sus jefes se hayan dado cuenta de esta situación.
Cuando en Cuba el debate social sea menos compartimentado, sea más amplio y esté más socializado, ése será su verdadero fin.
No obstante, lo que tal vez Yoani no esté consciente es que, con este paso, ella está haciendo, según dicho cubano, como "Chacumbele, que el mismito se mató” Sí, porque con este paso del uso del paquete para sus fines, ella misma se está dando el tiro de gracia. ¿Por qué?
Pues sencillamente porque la idiosincrasia del cubano no admite a la gente “pesá” (que cae mal, entre otros significados). Porque los paquetes, con sus contenidos malos, buenos o regulares, se adquieren y transmiten con un fin determinado: entretener a sus consumidores y usuarios que quieren relajar o “desenchuchar” como decimos los cubanos.
Estoy seguro que antes que comiencen los debates socializados, que para mí será su fin, con esta acción tramposa de ella, va a ser rechazada, porque simplemente: ¡los cubanos no admitimos ni a los traidores ni a los “pesaos”!
Nyls, la Habana, 26 de Noviembre de 2014

*Ingeniero Geólogo. Investigador Auxiliar, Instituto Geología y Paleontología, Ministerio de Energía y Minas



Una charla en OnCuba con el editorialista del New York Times

Por Marita Pérez Díaz      


Este martes la revista OnCuba recibió en su sede de La Habana al periodista colombiano Ernesto Londoño, miembro del equipo editorial de The New York Times, uno de los diarios de mayor influencia en Estados Unidos.

Durante casi tres horas Londoño dialogó, preguntó y respondió a nuestras inquietudes. El mismo joven detrás de los seis editoriales que publicara recientemente el diario norteamericano sobre la relación Cuba-Estados Unidos, durante seis semanas seguidas, continuará desarrollando el tema, esta vez con un trabajo de investigación que realiza por quince días en la isla.

Londoño preguntó sobre las reformas económicas y cómo es posible sustentar el mismo proyecto de sistema socialista ante los cambios que se realizan en el país, el ideal del periodismo en Cuba y la libertad de expresión, entre otros muchos tópicos. Por nuestra parte, la curiosidad no pudo evitar que editores, comerciales y reporteros nos uniéramos en una especie de entrevista colectiva.

¿Por qué Londoño trata el tema Cuba? ¿Por qué con tanta pasión?

 “Alguien escribió un artículo espantoso en Martí Noticias y el primer comentario decía que “Londoño estudió en Miami y seguramente una cubana le partió el corazón”. A mí Cuba siempre me interesó desde que era estudiante en la universidad. Evidentemente tuve contacto con el exilio cubano, hice mis prácticas en el Nuevo Herald, escribí un poco en el Miami Herald, estuve en Miami durante la época de Elián González…Y  digamos que siempre tuve ese interés intelectual sobre su futuro y su pasado. Durante los nueve años de mi carrera nunca tuve oportunidad de escribir sobre Cuba ni América Latina. Y cuando comencé en The New York Times les expresé como iniciativa comenzar a tratar este tema. A ellos les encantó esa idea, pues en los últimos años no le han podido dedicar el espacio que merece y confiaron en mí porque al hablar español se me facilita un poco estar al tanto de todo lo que ocurre en América Latina.

 “Al principio la idea fue hacer solo un editorial, pero la reacción fue muy interesante y decidimos darle continuidad. Como todos los periódicos, The New York Times tiene interés en expandir sus audiencias y este es uno de los mecanismos para atraer más lectores fuera de Estados Unidos, nos dio una idea de cómo podemos expandirnos en la región publicando esta serie en español e inglés. Pero no es que alguien del gobierno, ni ninguna persona con interés de lobby nos haya puesto el tema. Surgió de forma espontánea, orgánica, y ha generado mucho interés, mucho debate y sentimos que podemos seguir alimentando este proceso”.

¿Cuáles han sido sus impresiones de la Cuba que encontró ahora, diez años después de su primera visita?

 “Llevo nada más dos días, así que no logro formarme una impresión completa aun. Pero lo que más me ha llamado la atención es que se ven muchos negocios, mucha gente emprendedora y creativa que ha logrado desarrollar proyectos muy importantes a pesar de los desafíos que todavía siguen siendo considerables. Lo otro que me llamó la atención, es que cuando yo vine la otra vez era muy difícil tener conversaciones sobre temas sensibles y que la gente se expresara sobre problemas con el gobierno o sobre el día a día. En ese momento lo percibía. Ahora siento que hay espacios muchos más libres para que la gente se exprese”.

¿Por qué una visita a Cuba en este preciso momento?

“El primer editorial dio mucho interés y generó debate y consideramos que ahora hay una confluencia de circunstancias ideal para un acercamiento. Estamos en una posición de ofrecer propuestas, ideas, abordar temas que puedan fomentar un diálogo constructivo, interesante, y puedan poner este tema en un nivel más alto en el radar. Es posible que los líderes políticos de ambos lados se tomen la oportunidad para tomar bases. En el pasado ha habido oportunidades pero no se ha concretado. Creo que no va a ser una relación fácil de la noche a la mañana, va a ser muy compleja. Pero considero que se logra más por vía del diálogo constructivo. Y si lo  que nosotros hacemos ayuda en eso, tratamos de convertirnos en un vehículo para generar logros importantes en ese sentido.

 “El periodo desde ahora hasta la Cumbre de las Américas puede ser importante. Sería el primer foro diplomático en el que tendrían contacto líderes estadounidenses y cubanos. Tratamos además de visibilizar puntos donde se puede intercambiar más, para desacelerar el antagonismo que ha caracterizado a las relaciones Cuba-Estados Unidos durante décadas. Al final los que terminan pagando son los cubanos de ambos lados, los de adentro y los del exilio, pues mientras las relaciones estén turbias es más difícil mantener contacto con la isla, con la familia. Yo creo que si pudiéramos generar un ambiente de mayor conexión, pudiéramos crear más oportunidades para todos”.

¿Recibe algún tipo de asesoría para abordar el tema?

 “He tratado de establecer contacto con todo el mundo en este debate. Por supuesto que en los editoriales no salen explícitamente las entrevistas ni las fuentes, pero llevan un trabajo de investigación y de reporterismo muy profundo. No podemos llegar y opinar solo con nuestras ideas en la mesa editorial. Llegar a Cuba y pedir dos semanas para hacer periodismo es precisamente en busca de eso, salir a la calle, encontrar temas. He tenido oportunidad de reunirme con quien yo quiera. Hasta el momento no ha habido ningún problema al respecto ni implícito ni explícito y espero que así siga”.

¿Qué opina de las críticas que ha recibido en diversos medios de comunicación norteamericanos y la disidencia cubana sobre su visita a la isla y al diario Granma?

“Cuando hacemos periodismo de opinión siempre surgen criterios encontrados. Hay que ser respetuosos de las opiniones frente a nuestras propias críticas. Yo creo que lo esperábamos y a mí me parece que es valioso tener un diálogo y contestar a algunos de esos críticos. Generalmente yo lo hago más desde el punto de vista constructivo y en forma respetuosa. Pero es claro que para mucha gente Cuba es un tema arraigado al alma, con opiniones muy fuertes. Yo aprendo de esas críticas, es valioso oírlas, analizarlas. No huir de ellas”.

Se habla mucho de cuán importante sería para Cuba normalizar las relaciones con EE.UU., pero para este último también sería una elección inteligente en muchos sentidos, sobre todo si tenemos en cuenta la disminución de su influencia en una Latinoamérica actual más inclinada a la izquierda. ¿Qué pudiera comentar al respecto?

“A nivel geopolítico Estados Unidos está muy aislado. Cualquier conferencia que se dé, cualquier participación política, Cuba es siempre la espinita atravesada, la pregunta que no falta, que genera controversia y discordia. En el momento en que se normalicen las relaciones, Cuba deja de ser el asunto en el que todo el mundo se enfoca. Estados Unidos creo que puede llevar una relación mucho más amistosa con su vecino. Pudiéramos hablar de cooperación económica, científica, cambio climático, cultura. Siempre van a haber diferencias, algo de tensión, pero creo que sacar a Cuba de esa ecuación sería muy importante para la diplomacia estadounidense en el hemisferio. Por otro lugar, creo que somos países vecinos, y deberíamos tener más contactos, conocernos mejor, intercambiar ideas. Nuestro punto es que Estados Unidos no debe diseñar un esquema político acá, como intentó hacer en Afganistán o Iraq. Los resultados históricos cuando Estados Unidos intenta ser un agente de cambio nunca han funcionado.  La influencia mutua sí puede ser positiva”.

¿Existe un debate público real con respecto al tema Cuba en Estados Unidos?

 “Creo que nosotros hemos elevado un poco el perfil del debate. Pero existen opiniones todavía muy encontradas. La página editorial de The Washingtong Post, donde yo trabajaba antes,  tiene una posición muy rígida con respecto al gobierno cubano, y piensan que no puede haber un acercamiento, ellos lo consideran como concesiones y que primero Cuba debe hacer reformas mucho más democráticas. La prensa de Miami está condicionada por la opinión del exilio, aunque ha habido cambios, pero predomina la influencia de esa generación de cubanos que fue la primera ola migratoria. Pero yo creo que hay académicos, emigrados jóvenes, politólogos, que están hablando sobre el tema y explorando sobre los diferentes ángulos de esta relación tan complicada”.

“Ayer vino el ministro español y según El País trae un mensaje de la administración Obama, no tengo detalles todavía, pero sí se están tomando muy en serio la política exterior respecto a Cuba.  Sí creo que hay voluntad política para explorar cambios, en cuanto sea posible, pero no sé hasta qué punto se logre concretar. Ahora mismo el Congreso está dominado por republicanos y hay una relación muy adversaria en estos momentos con la Casa Blanca. Hay otros temas como las reformas migratorias que generan mucha polémica, o las nuevas guerras en Iraq y en Siria, en medio de un proceso complejo que domina la atención de los más altos niveles del país. Pero a pesar de esas otras prioridades, nosotros queremos que se reconozca este momento como oportuno para un acercamiento entre ambos gobiernos”.

Con respecto a nuestra revista OnCuba expresó sus mejores deseos de que el proyecto siga creciendo y ganando espacio dentro del periodismo que se hace desde la isla. Y sobre los futuros temas de editoriales sobre las relaciones Cuba-Estados Unidos comentó: “Solo les puedo aconsejar una cosa: sigan leyendo”.

 Foto Alain L Gutiérrez
Tomado de OnCuba Magazine

sábado, 22 de noviembre de 2014

Diez años del ALBA

Por Luis Britto García
 
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 Durante nuestras guerras de independencia todos los próceres formularon proyectos de unidad latinoamericana y caribeña, pero durante los doscientos años consecutivos  todas las iniciativas de integración fueron manejadas por nuestros adversarios. Resumamos una larga historia. En 1826 se van disipando  los dos proyectos claves del Libertador: el Congreso Anfictiónico de Panamá, y el plan de liberación de las Grandes Antillas del Caribe. Hay una vital conexión entre ambos. Bolívar prevé desde mucho antes el trazado de un canal de Panamá, donde, en su concepto “bien podría situarse la capital del mundo”. Ese canal habría colocado la llave de la conexión entre los océanos Pacífico y Atlántico, primero, en manos de la Gran Colombia; en definitiva, en poder de la confederación americana que se forjara precisamente en Panamá. El dominio de ese prodigioso paso de comunicación entre las dos mitades del mundo requería un Caribe independiente, una Cuba, un Puerto Rico, un Santo Domingo, un Haití, unas Antillas menores libres, que no sirvieran de instrumento a la Santa Alianza ni a ninguna otra potencia para bloquear la comunicación entre mundos. 
 
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 Contra este proyecto latinoamericanista y caribeño opone Estados Unidos desde ese entonces la doctrina del Destino Manifiesto: Cuba y las Antillas deben caer como por gravitación en poder de la potencia norteña. Para ello, la Guerra de Independencia de Cuba ha de ser intervenida en 1898 para colocar a la isla bajo el protectorado de la Enmienda Platt, y a Puerto Rico en la condición de Estado Libre Asociado, vale decir, colonia; y otra intervención estadounidense favorece en 1903 la independencia de Panamá. Poco antes, en 1890, comienza  Estados Unidos el proceso de creación de la Unión Panamericana, una organización para mantener bajo su hegemonía a  los países latinoamericanos y caribeños  cuya sede, significativamente, es instalada en Washington en 1905, y cuyo edificio, más significativamente todavía, es ocupado por la Organización de Estados Americanos desde su creación en 1948. Las Conferencias Interamericanas sirven desde entonces para legitimar las intervenciones estadounidenses, como la que se lanza contra Guatemala en 1954. A partir de allí,  casi todas las organizaciones de integración latinoamericanas están bajo la influencia y el financiamiento, cuando no la directa autoridad estadounidense. Así transcurren dos siglos. Apenas  en 1991 el Mercosur, constituido actualmente por Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay, Venezuela, Bolivia y Ecuador, plantea algún desafío a la hegemonía económica de la potencia norteña. 
 
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 El presidente Hugo Chávez Frías propuso  en la III Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno de la Asociación de Estados del Caribe, realizada en Margarita en 2001, los principios rectores de una integración de América Latina y el Caribe fundamentada en la justicia y la solidaridad entre los pueblos, con el auspicioso nombre de ALBA o Alternativa Bolivariana para las Américas. Según expresó el mandatario venezolano, "Es hora de repensar y reinventar los debilitados y agonizantes procesos de integración subregional y regional, cuya crisis es la más clara manifestación de la carencia de un proyecto político compartido. Afortunadamente, en América Latina y el Caribe sopla viento a favor para lanzar el ALBA como un nuevo esquema integrador que no se limita al mero hecho comercial sino que sobre nuestras bases históricas y culturales comunes, apunta su mirada hacia la integración política, social, cultural, científica, tecnológica y física" (Colussi, Marcelo: “ALBA: Una alternativa real para Latinoamérica: de la integración neoliberal a la integración popular y solidaria”; Rebelión, 30-3-2005). 
 
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 El primer paso del ALBA se concreta tres años más tarde con la suscripción de una “Declaración sobre el Alba” y de un “Acuerdo entre el presidente de la República Bolivariana de Venezuela y el presidente del Consejo de Estado de Cuba para la aplicación de la Alternativa Bolivariana para las Américas” en La Habana el 14 de diciembre de 2004. Hace una década, dos hombres se reúnen para asumir los planes de integración latinoamericana y caribeña de nuestros próceres bajo “un proyecto político compartido”. Son los mandatarios, significativamente, del primero y del último de nuestros países en obtener su Independencia. De la colaboración entre Fidel Castro Ruz  y Hugo Chávez Frías surge la Alternativa Bolivariana para Nuestra América, hoy Alianza Bolivariana de los pueblos de  América. En ese entonces podría parecer un desafío desesperado, como el de los patriotas que enfrentaron al que había sido el más grande imperio del mundo. Por lo pronto, el ALBA es un amanecer de la esperanza. Bajo su inspiración, es derrotado en 2005 el ALCA, el Área de Libre Comercio para las Américas, que pretendía reservar para Estado Unidos el tráfico con la Cuarta Parte del Mundo. Es la más grande derrota diplomática de la Gran Potencia del Norte, pero no la última.   
 
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 De inmediato, el ALBA parece constituirse en preámbulo de organismos de integración tales como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, (CELAC) constituida en 2010 con todos los países americanos, a excepción de Canadá y Estados Unidos; una Comunidad de 33 países latinoamericanos y del Caribe, con 540 millones de personas sobre 20 millones de kilómetros cuadrados; una unión regional que posee los mayores recursos naturales del mundo y en su conjunto podría ser considerada como la tercera economía del mundo. También el ALBA es prólogo de la Unión de Naciones del Sur, Unasur, constituida en 2011 con 14 países de América del Sur,  El sueño de Bolívar de una América Latina y el Caribe integrados está en vías de cumplimiento. 
 
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 Parecería el ALBA sobrepasada por estas uniones colosales a las cuales ha servido de prólogo. Examinemos algunas cifras para contemplar la situación en perspectiva. ALBA es una unión de 9 países, con dos más en proceso de incorporación; casi la tercera parte de los 33 que integran la extensa CELAC. Su territorio cubre en total 2.513.337 kilómetros cuadrados poco más de un décimo de los 22.222.000 que abarcan toda América Latina y el Caribe. Actualmente, la población de la Alianza Bolivariana es de 69.513.221 habitantes; bastante más de la décima parte de los 605.353.428 que pueblan el total de Nuestra América. 
 
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 Estas cifras encierran una muestra significativa de la caribeñidad y la latinoamericanidad. En los países de la región distinguió Darcy Ribeiro entre sociedades testimonio, con significativos grupos de la población ligados a los idiomas y los usos precolombinos; sociedades trasplantadas, en las cuales una mayoría descendiente de inmigrantes europeos intenta mimetizar la cultura del Viejo Mundo, y sociedades nuevas, en las cuales el mestizaje étnico y cultural infunde una poderosa dinámica abierta al cambio, a la renovación y por momentos a las revoluciones. En el ALBA hay por lo menos dos sociedades testimonio, Ecuador y Bolivia, con significativos porcentajes de población indígena que conservan sus culturas y formas de vida. El resto, incluidas Cuba, Nicaragua, Venezuela y las naciones caribeñas, son sociedades nuevas, con dinámicos procesos de mestizaje y transformación social. No es raro que por lo menos en cuatro de ellas avancen procesos revolucionarios que han cambiado, no sólo los órdenes internos, sino las orientaciones de la política de la región. 
 
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 Igualmente significativa es la geografía de la Alianza. El ALBA incluye por lo menos tres países andinos, Venezuela, Ecuador y Bolivia, con participación en los problemas y oportunidades que plantea la región cordillerana, alguna vez unida bajo la Comunidad Andina de Naciones, hoy desbaratada por los Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos. Esos tres países son asimismo amazónicos, con extensos territorios, recursos e intereses en la Amazonia, que acumula parte significativa del bosque tropical, la biodiversidad y los recursos hídricos del planeta. Tres de ellos, Venezuela, Ecuador y Bolivia, poseen el potencial nada despreciable de significativos recursos de energía fósil, gerenciados por empresas de propiedad nacional; Venezuela dispone de las mayores reservas del planeta. Dos países, Ecuador y Nicaragua, pertenecen a la vertiente del Pacífico, nuevo eje de la economía mundial, y otro de ellos, Bolivia, mantiene una justiciera reclamación por la recuperación de la salida a dicho Océano. Nicaragua ostenta una privilegiada situación, con costas en el Atlántico y el Caribe: es la sede prevista para un segundo canal interoceánico, cuya importancia estratégica y económica sería equiparable al de Panamá, y rompería el virtual dominio sobre el paso entre océanos hasta el presente ejercido en forma directa o indirecta por Estados Unidos. Honduras, miembro del ALBA entre 2008 y 2009, también presenta salidas a ambos océanos. Los restantes países del ALBA son caribeños. Sus votos han sido decisivos en varias conflictivas discusiones en los organismos internacionales. Sus puertos pueden ser enormes emporios cuando el segundo canal interoceánico amplíe y potencie el tráfico marítimo con el Pacífico y con las economías dominantes del mundo, ahora con costas en él.
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 Esto replantea el gran proyecto geopolítico de Bolívar. Un nuevo paso entre océanos, al servicio de países progresistas y productores de energía fósil situados estratégicamente entre ambos cuerpos de agua constituye un bloque de poder de decisiva  influencia en la nueva configuración del mundo. En estos diez años, prestando oídos a repetidos llamamientos de Hugo Chávez Frías y de los restantes mandatarios de la unión, el ALBA ha integrado casi un país por año. Sus relaciones con las grandes organizaciones regionales, Mercosur, la Celac, Unasur, son más que cordiales. El ALBA es en la actualidad factor decisivo en las relaciones del hemisferio.
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 Si son innegables los poderes económicos y estratégicos del ALBA, no es menos significativa su proyección política y cultural. Por lo menos en cuatro de sus países, Cuba, Bolivia, Ecuador y Venezuela, avanzan procesos revolucionarios que han abierto perspectivas para la autonomía y la independencia de Nuestra América. En otro de sus países, Honduras, el avance de un proceso progresista fue interrumpido en 2009 por un brutal golpe de Estado manejado desde la base estadounidense de Palmasola. El ALBA es el patente ejemplo de que se puede promover exitosamente proyectos revolucionarios en democracia, con impresionantes avances en el campo económico y social, y rompiendo el bloqueo que el imperialismo usualmente impone a tales proyectos.
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 Puesto que hay una simetría entre los proyectos socialistas comprendidos en el ALBA y la política exterior que éstos proponen en su Alianza. Largo sería detallar sus propósitos, principios y logros. Reiteremos apenas algunos puntos básicos.
Para alcanzar sus objetivos, el Alba se guía por los siguientes principios y bases cardinales:
 1.- El comercio y la inversión no deben ser fines en sí mismos, sino instrumentos para alcanzar un desarrollo justo y sustentable, pues la verdadera integración latinoamericana y caribeña no puede ser hija ciega del mercado, ni tampoco una simple estrategia para ampliar los mercados externos o estimular el comercio. Para lograrlo, se requiere  una efectiva participación del Estado como regulador y coordinador de la actividad económica
 2.- Trato especial y diferenciado, que tenga en cuenta el nivel de desarrollo de los diversos países y la dimensión de sus economías, y que garantice el acceso de todas las naciones que participen en los beneficios que se deriven del proceso de integración.
 3.-La complementariedad económica y la cooperación entre los países participantes y no la competencia entre países y producciones, de tal modo que se promueva una especialización productiva, eficiente y competitiva que sea compatible con el desarrollo económico equilibrado de cada país, con las estrategias de lucha contra la pobreza y con la preservación de la identidad cultural de los pueblos
 4.- Cooperación y solidaridad que se exprese en planes especiales para los países menos desarrollados en la región, que incluya un Plan Continental contra el Analfabetismo, utilizando modernas tecnologías que ya fueron probadas en Venezuela; un plan latinoamericano de tratamiento gratuito de salud a ciudadanos que carecen de tales servicios y un plan de becas de carácter regional en las áreas de mayor interés para el desarrollo económico y social.
 5.- Creación del Fondo de Emergencia Social, propuesto por el Presidente Hugo Chávez en la Cumbre de los Países Sudamericanos, celebrada recientemente en Ayacucho.
 6.- Desarrollo integrador de las comunicaciones y el transporte entre los países latinoamericanos y caribeños, que incluya planes conjuntos de carreteras, ferrocarriles, líneas marítimas y aéreas, telecomunicaciones y otras.
 7.- Acciones para propiciar la sostenibilidad del desarrollo mediante normas que protejan el medio ambiente, estimulen un uso racional de los recursos e impidan la proliferación de patrones de consumo derrochadores y ajenos a las realidades de nuestros pueblos.
 8.- Integración energética entre los países de la región, que asegure el suministro estable de productos energéticos en beneficio de las sociedades latinoamericanas y caribeñas, como promueve la República Bolivariana de Venezuela con la creación de Petroamérica.
 9.- Fomento de las inversiones de capitales latinoamericanos en la propia América Latina y el Caribe, con el objetivo de reducir la dependencia de los países de la región de los inversionistas foráneos. Para ello se crearían, entre otros, un Fondo Latinoamericano de Inversiones, un Banco de Desarrollo del Sur, y la Sociedad de Garantías Recíprocas Latinoamericanas.
 10.- Defensa de la cultura latinoamericana y caribeña y de la identidad de los pueblos de la región, con particular respeto y fomento de las culturas autóctonas e indígenas. Creación de la Televisora del Sur (TELESUR) como instrumento alternativo al servicio de la difusión de nuestras realidades.
 11.- Medidas para que las normas de propiedad intelectual, al tiempo que protejan el patrimonio de los países latinoamericanos y caribeños frente a la voracidad de las empresas transnacionales, no se conviertan en un freno a la necesaria cooperación en todos los terrenos entre nuestros países.
 12.- Concertación de posiciones en la esfera multilateral y en los procesos de negociación de todo tipo con países y bloques de otras regiones, incluida la lucha por la democratización y la transparencia en los organismos internacionales, particularmente en las Naciones Unidas y sus órganos.
 En virtud de lo cual, el ALBA se organiza en función de un conjunto de principios rectores, que, citados in extenso, son los siguientes:
1. La integración neoliberal prioriza la liberalización del comercio y las inversiones.
2. La Alternativa Bolivariana para América Latina (ALBA) es una propuesta que centra su atención en la lucha contra la pobreza y la exclusión social.
3. En la propuesta del ALBA se le otorga una importancia crucial a los derechos humanos, laborales y de la mujer, a la defensa del ambiente y a la integración física.
4. En el ALBA, la lucha contra las políticas proteccionistas y los ruinosos subsidios de los países industrializados no puede negar el derecho de los países pobres de proteger a sus campesinos y productores agrícolas.
5. Para los países pobres donde la actividad agrícola es fundamental, las condiciones de vida de millones de campesinos e indígenas se verían irreversiblemente afectados si ocurre una inundación de bienes agrícolas importados, aún en los casos en los cuales no exista subsidio.
6. La producción agrícola es mucho más que la producción de una mercancía. Es la base para preservar opciones culturales, es una forma de ocupación del territorio, define modalidades de relación con la naturaleza, tiene que ver directamente con la seguridad y autosuficiencia alimentaria. En estos países la agricultura es, más bien, un modo de vida y no puede ser tratado como cualquier otra actividad económica.
7. ALBA tiene que atacar los obstáculos a la integración desde su raíz, a saber:
 a. La pobreza de la mayoría de la población;
 b. Las profundas desigualdades y asimetrías entre países
 c. Intercambio desigual y condiciones inequitativas de las relaciones internacionales
 d. El peso de una deuda impagable
 e. La imposición de las políticas de ajuste estructural del FMI y el BM y de las rígidas reglas de la OMC que socavan las bases de apoyo social y político
 f. Los obstáculos para tener acceso a la información, el conocimiento y la tecnología que se derivan de los actuales acuerdos de propiedad intelectual; y,
 g. Prestar atención a los problemas que afectan la consolidación de una verdadera democracia, tales como la monopolización de los medios de comunicación social
8. Enfrentar la llamada Reforma del Estado que solo llevó a brutales procesos de desregulación, privatización y desmontaje de las capacidades de gestión pública.
9. Como respuesta a la brutal disolución que éste sufrió durante más de una década de hegemonía neoliberal, se impone ahora el fortalecimiento del Estado con base en la participación del ciudadano en los asuntos públicos,
10. Hay que cuestionar la apología al libre comercio per se, como si sólo esto bastara para garantizar automáticamente el avance hacia mayores niveles de crecimiento y bienestar colectivo.
11. Sin una clara intervención del Estado dirigida a reducir las disparidades entre países, la libre competencia entre desiguales no puede conducir sino al fortalecimiento de los más fuertes en perjuicio de los más débiles.
12. Profundizar la integración latinoamericana requiere una agenda económica definida por los Estados soberanos, fuera de toda influencia nefasta de los organismos internacionales  (http://www.alternativabolivariana.org/).
De lo expuesto se concluye que el ALBA no está planteada en forma alguna como un espacio libre de trabas para la acción de las fuerzas del capital, sino como un ámbito en el cual los Estados de manera deliberada harán valer sus potestades como representantes de los pueblos para garantizar a éstos las mejores condiciones para un desenvolvimiento económico, social y cultural integrado. Y en efecto, hemos visto que la mera integración comercial produce irremisiblemente el avasallamiento de las economías de menor tamaño y grado de desarrollo por las mayores y más desarrolladas. La implantación del TLC significó la subordinación de las economías de Canadá y México a la de Estados Unidos; la creación del Mercosur reportó decisivas ventajas a la economía brasileña en comparación con la de Argentina, y así sucesivamente. Si América Latina y el Caribe quieren unirse, deben  romper este circuito en el cual integración significa subordinación e intensificación de las asimetrías.
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 La respuesta estadounidense no se hace esperar. Marcelo Colussi cita la expresión del ex secretario de Estado adjunto para asuntos del Hemisferio Occidental Otto Reich, quien en 2005 califica a Fidel Castro y a Chávez como “los dos terribles de América Latina” en la derechista National Review, y especifica que “Hay una alianza izquierdista y populista en la mayor parte de América del Sur. Esta es una realidad que los políticos de Estados Unidos deben enfrentar, y nuestro mayor desafío es neutralizar el eje Cuba-Venezuela” (Colussi, Marcelo: “ALBA: Una alternativa real para Latinoamérica: de la integración neoliberal a la integración popular y solidaria”; Rebelión, 30-3-2005).
Imposible le ha sido al Imperio durante medio siglo neutralizar a Cuba: podría encontrar más difícil neutralizar una alianza que comprende el decisivo poderío energético venezolano, ecuatoriano y boliviano y las poderosas fuerzas sociales que emergen en el continente,  que en definitiva podrían consolidar las restantes potencialidades latentes de América Latina y el Caribe.