domingo, 31 de enero de 2016

¿In-comunicación política?


Por Harold Cárdenas Lema
politicos_cubaÚltimamente estoy haciendo las paces con el hecho de que vivimos en una revolución incompleta, de no pedirle peras al olmo sino buscar una forma de contribuir a que sea lo mejor posible. Y confieso que me preocupa volverme conservador o conformista, que llegar a los treinta me comience a pasar factura. 
Para evitar esto he decidido escribir lo más posible sobre las obsesiones que me han perseguido durante los cinco años que llevo existiendo en Internet. Hoy comienzo con una de ellas: la escasa comunicación política que se hace en Cuba. Y cuando digo escasa quizás ya sea un eufemismo optimista.

El día que René González habló en la televisión cubana sobre cintas amarillas y justicia, creó un símbolo político que movilizó al país, lamentablemente, iniciativas como esa son la excepción y no la norma. El país que hace unas décadas tenía el líder más carismático del continente, después de la ausencia de este de la esfera pública, vive momentos de poca (otro eufemismo) comunicación política. Pero, ¿es viable que en un país tan instruido la comunicación gubernamental sea esporádica y unidireccional? ¿Acaso eso fortalece el proyecto nacional?

El 2015 fue el año en que Cuba y Estados Unidos abrieron sus respectivas embajadas. La actividad nuestra en Washington fue una mezcla de solemnidad y festejo donde estaban nuestros amigos. La apertura acá el 14 de agosto, fue una lección de cómo generar símbolos que transmitan empatía con fines políticos. Desde los autos yanquis detrás de la embajada, hasta John Kerry hablando en español y recogiendo su bastón, sin olvidar a los antiguos marines y el cubanoamericano poeta. No desperdiciaron una sola oportunidad para afianzar su imagen.

Estamos en desventaja. Mientras nuestras figuras políticas evitan tener presencia en redes sociales (renunciando a esa arma que ha caracterizado el resto de los países latinoamericanos en caminos socialistas), Obama se saca selfies y participa en programas humorísticos en su país. Su discurso el 17 de diciembre generó mucha simpatía entre los cubanos, ¿cuál es el plan para combatir esto? ¿No es un peligro que el acercamiento entre países muestre el contraste de comunicación política y terminamos perdiendo la pelea por nuestros propios esquemas?

La ausencia de una oposición creíble o un período limitado de tiempo para demostrar eficiencia en la gestión política, nos ha permitido llegar hasta aquí pero a lo interno provoca daños colaterales. Los efectos son visibles, desde el presidente abogando por un mejor periodismo sin lograr muchos resultados por la inercia del sistema de comunicación y las desviaciones en la relación Partido-Prensa, hasta el viejo discurso de rehuirle a la crítica para no dar “armas al enemigo”. En la batalla por el cambio de mentalidad, todos subestimamos la capacidad de esa mentalidad obsoleta por autopreservarse.

En un taller de redes sociales y medios alternativos en el Palacio de las Convenciones en 2011, cuando los venezolanos presentaron su @chavezcandanga un funcionario nuestro dijo que pronto en Cuba tendríamos algo similar, ya estamos en el 2015. En nuestros países hermanos de América Latina donde la cultura política es muy baja, se hace bastante comunicación en este sentido. Según un viejo proverbio: “no basta con ser, hay que parecer”. Somos un país con muchas cosas positivas que mostrar desde hace tiempo y no lo hacemos, o lo hacemos mal.

Quizás esto último ocurre porque se quiere dar una imagen tan estereotipada, tan impoluta, tan políticamente correcta que no resulta creíble. Si hacemos un repaso rápido a los medios masivos de Cuba veremos que en ellos están ausentes buena parte de los temas que están a debate en la agenda pública. Otro fenómeno interesante son los límites de la crítica política en los medios de comunicación, incluso dentro de los propios medios oficiales hay zonas marcadas para la crítica.

 En los periódicos digitales de nuestra prensa se publican cosas que nunca llegan a formato papel, así como algunos medios específicos están autorizados a practicar una crítica que es imposible para un medio provincial, o unos periodistas en la televisión pueden hacer programas críticos que otros no podrían.

El problema de la comunicación política es grave, pero las fuerzas más revolucionarias dentro del país son precisamente las que más hacen por fortalecerla e impulsar el espacio público de debate. Mientras un funcionario puede creer que con eufemismos y evitando la polémica se está defendiendo la Revolución (cuando en realidad se la destruye), líderes naturales como René González han abierto su espacio en las redes sociales y la blogosfera como mecanismo de expresión. Va llenando así los vacíos de una comunicación política que es bastante pobre.

No podemos esperar que alguien decida que esto es importante, hay que ser propositivos y actuar en este sentido. Hasta que nuestros políticos no entiendan que el lenguaje corporal, las nuevas tecnologías y el Internet son armas que se vuelven revolucionarias en nuestras manos, será Obama y no una figura cubana quien gane los corazones de los cubanos. Y no puede ser así.

Hay que urgir a quienes nos representan, que entiendan que el país necesita esa comunicación. No todos los dirigentes tienen la misma capacidad para hacerlo y debe respetarse también esto pero la ausencia de un mensaje empático por parte de nuestros funcionarios ya está costando caro. Se notan avances en los últimos tiempos, Raúl ha salido en público con más frecuencia y tiene victorias diplomáticas que todos hemos compartido como nuestras. Aun así, la comunicación política no es una opción voluntaria, en el contexto actual de Cuba (y quizás siempre) constituye también un deber que viene con el cargo. Es una lección para quien sea su sucesor en el futuro.

Tomado de La Joven Cuba

Líneas en la arena

Por Pedro González Munné*
Cuba arena

No creo en los culpables, me hastían las excusas y me dan rabia los cómplices. Ese tiempo precioso en este planeta, del cual apenas somos efímeros pasajeros, no lo podemos desperdiciar en tretas y discursos vanos de políticos. Pasó la hora de los manuales y las mentiras: llegó el momento de los pueblos, de las palabras honestas abiertas al viento feraz como multicolores banderas de fervor.

Basta ya de muros, carceleros y sospechas. Es hora del amor: abierto, doloroso y a plena luz, como parto maravilloso que es de la vida. Quien no lo entienda, que simplemente se sume a la marea olorosa a trabajo, preñada de tierra fecunda, preciosa en su acerada valentía… lo conducirá hacia el futuro que es hoy, tras los papeles falaces, los retumbantes altavoces y las pantallas heladas de los mensajes, púlpito de vida.

Siempre he creído en la hermosa parquedad de los héroes, de aquellos a quienes, por nosotros y por todos, se les oxidó la vida en las fronteras del odio y espero por la aprobación en la mirada limpia de los nuevos, con esa esperanza infinita de que los protegeremos de maldad y dolor.

Es hora de cambios, de estremecedora valentía de amaneceres, no de recelos y coartadas: si de algo sirve mi voz, mi incansable pedantería de adepto, les digo a todos: hay una sola vida, no nos permitamos venderla por tan poco.

*Escritor, editor, periodista. Publica La Nacion cubana

Precios: No bastan los buenos deseos

Por István Ojeda Bello
 
¿Es posible intervenir por decreto los precios en el mercado? La tentadora idea vende muy bien en las encuestas de opinión pero en el pasado reciente, digamos las últimas dos décadas, desde el Gobierno no se ha tenido éxito diciéndoles a los vendedores particulares cuánto cobrar por sus mercaderías o servicios. 

Siempre que se plantea la cuestión de cómo “topar” de alguna manera dichas cotizaciones renace la opción de desandar, por enésima vez, la ruta de establecerles cotas fijas aunque en el fondo se sepa que esos límites muy pronto volverán a ser violados. Ni todos los llamamientos a incrementar la producción conseguirán bajarlas mientras no vayan acompañadas de acciones que incidan sobre las condiciones objetivas que las empujan hacia arriba.

Entre los cuentapropistas hay, es cierto, una cantidad determinada de “pillos” que reproducen las prácticas mencionadas motivados por la codicia, pero eso no puede impedirnos preguntarnos cuanto les cuesta realmente mantener en pie sus respectivas actividades. ¿Hasta dónde reproducen los márgenes de 200 y 300 por ciento entre los costos y la cotización al consumidor que tiene el Estado en parte de su red minorista? ¿Sabemos dónde termina los suministros “por la izquierda” que hacen injustificable cobrar caro lo que costó nada o muy poco y dónde empieza la carestía originada por los insumos adquiridos en una red minorista en pesos convertibles que no fue concebida para ellos?

Todo sea dicho: Tampoco la carencia de un mercado mayorista que baje los costos de los cuentapropistas se debe, absolutamente, al deseo manifiesto del Gobierno Revolucionario de no crearlo. Descontando las fallas burocráticas que estaría teniendo ese propósito hay otro factor objetivo que lo impide: la existencia de como mínimo dos tazas cambiarias de moneda en el país. Mientras ese escollo no desaparezca por muchas ganas que tengan los empresarios estatales de ofertar al por mayor sus mercaderías o servicios al sector privado siempre tendrán a sus contadores preguntándoles “¿Bueno como le calculamos el precio? ¿Sobre la base del cambio de 1 por 1 o a la de 1 por 25?”

En medio de un contexto en el cual el sector privado y cooperativo tiene un peso importante por ejemplo en la producción de alimentos, el Estado está apostado en los últimos cinco años por una variante más inteligente: incidir de indirectamente sobre los mecanismos de conformación de los precios, como la reducción de los impuestos o fortalecer la deprimida infraestructura del sistema estatal de la agricultura.

Esa estrategia no sería una concesión al capitalismo sino aprovechar las ventajas propias y ponerlas en función de traer equilibrio donde no lo hay. La voluntad está constreñida por las realidades y la historia económica de la Revolución Cubana es la mejor expresión de esa lección. Tratar de imponer precios “a dedo” a los cuentapropistas, solo oxigenaría al mercado negro y la corrupción que lo rodea. Si la exhortación y las reuniones no van de la mano del examen de las múltiples variables económicas que propician el desvío de recursos y que influyen a la hora de establecer un precio, todo quedará en los buenos deseos.
 

jueves, 28 de enero de 2016

El trato del esqueleto



Por Omar Segura*

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 Raúl Roa García, el "Canciller de la dignidad", al conceder una entrevista [1] en ocasión de conmemorarse en 1968 el centenario del inicio de nuestras luchas por la independencia, fue “retado” por el “luciferino entrevistador”, Ambrosio Fornet, a “retratar o definir con una frase” diferentes personajes y hechos de la etapa republicana. Al responder en relación con el Tratado de Reciprocidad Comercial de 1902, firmado entre Cuba y Estados Unidos, impuesto por esta nación a la Isla en el marco de la Enmienda Platt y del Tratado Permanente de Relaciones, Roa, con su aguzado ingenio y capacidad de síntesis, lo definió como “la variante yanqui del trato del esqueleto”, recurriendo a esta expresión que, en tono jocoso, definía como una de las partes, independientemente de su posición en el “trato”, llevaba siempre las de perder.

 La imposición de tratados se convirtió en una práctica de esa potencia imperialista, desde sus inicios, como un medio que refrendara legalmente sus afanes, expansionistas, anexionistas y de dominación.

 Cuba, la siempre codiciada “fruta”, fue objeto de esta política desde su inicio como República, condición ganada por su intransigencia y sus luchas, escamoteadas por el vecino del norte cuando ya los patriotas cubanos habían hecho la mayor parte del trabajo. Este tratado de “reciprocidad” comercial, firmado por el gobierno de la Isla en condiciones de ocupación militar,  estaba dirigido a imponer la posibilidad del control de Estados Unidos sobre la emergente república.

 Precisamente ese Tratado de 1902, que fuera ajustado posteriormente -en 1934- daba un trato abiertamente discriminatorio a los productos cubanos, y concedía a Cuba un lugar poco ventajoso al comercio con el poderoso vecino.

 Encontró en la época no poca oposición entre personalidades destacadas de la Isla. El patriota Manuel Sanguily dejó muy clara ante el Senado su posición, y alertó sobre las verdaderas intenciones del gobierno estadounidense y los posibles perjuicios que para Cuba conllevaría su aplicación. Sobre esas y otras aristas del Tratado, se manifestaron, entre otros, hombres como Rubén Martínez Villena, Antonio Guiteras, Emilio Roig de Leuchsenring, Raúl Cepero Bonilla y Jacinto Torras. 

Otros tiempos, otro panorama, otras medidas

 El tiempo, las luchas y la Revolución cambiaron el panorama. Ya Cuba no era la Isla que Estados Unidos administraba y controlara a sus antojos desde aquel entonces, 1898, y hasta el Primero de Enero de 1959.

 Al ver cómo su codiciada presa se les iba de las garras, y como represalia a su “díscolo” comportamiento, la potencia del norte decide romper sus vínculos con la Isla y, encima, aplicarle medidas tendientes a estrangularla, asfixiarla y aislarla económicamente para originar el hambre, la miseria y el caos interno que posibilitara volver a hacerse de su presa.

 Más de medio siglo y más de diez administraciones no dieron los resultados esperados.

 Al fin se dieron cuenta de que a las malas no caminaba la cosa. Lejos de perjudicar a la Isla, ellos también resultarían perjudicados. No solo se ganaron la animadversión de los cubanos. La Humanidad, casi en pleno, se puso de parte de estos y apoyó sus luchas. Se precisaba aplicar una nueva política, nuevos métodos, pero manteniendo los objetivos originarios: lograr que “la fruta” madurara y cayera en sus manos.

 El nuevo inquilino de la Casa Blanca, Barak Obama, se percata de ello e inicia una nueva era para reanudar las relaciones interrumpidas por más de medio siglo.
 Esta decisión sería dada a conocer públicamente, de forma simultánea por ese mandatario y el Presidente cubano, General de Ejército Raúl Castro Ruz, el 17 de diciembre de 2014.

 A partir de entonces, encuentros bilaterales entre representantes de los dos gobiernos, apertura de embajadas en los respectivos países, entre otras medidas adoptadas por las partes han matizado este proceso, donde la parte cubana plantea negociar sobre bases de reciprocidad y sin lesionar la soberanía ni admitir injerencias en los asuntos internos de cada país.

 Las negociaciones han venido caminando; algunas medidas se han tomado por ambos gobiernos, aunque sin adoptarse por la parte estadounidense decisiones medulares que resuelvan el problema principal que afecta a la nación cubana: el mantenimiento del bloqueo y la devolución de la base naval de Guantánamo, entre otras medidas incluidas en leyes refrendadas por diferentes administraciones estadounidenses, que violan, incluso, el Derecho Internacional, y que corresponde a esa parte resolver para hacer realidad el pleno disfrute de relaciones en justo plano de equidad y reciprocidad. 

Las nuevas medidas aprobadas por Obama

 Recientemente, en el marco de este proceso, los departamentos del Tesoro y de Comercio de los Estados Unidos anunciaron el martes 26 nuevas medidas relacionadas con Cuba en materias como las transacciones financieras, las exportaciones y los viajes.

 Sin pretender negar los avances obtenidos en esta reanudación de las relaciones EE. UU.-Cuba, no podemos sentirnos satisfechos. No es, como dicen algunos, que nos quejábamos de que Estados Unidos no nos vendiera bienes y servicios, y ahora nos quejamos de que nos quieran vender.

 Lo que no entendemos, más que simplemente “quejarnos”, es que este proceso no muestre reciprocidad, sea selectivo y que todo lo que se aprueba esté dirigido a poner al Estado contra la pared, y demagógicamente “empoderar al pueblo”, cuando de lo que realmente tratan es de empoderar a quienes trabajan y cobran para revertir el socialismo: los disidentes, los anexionistas. Es decir, que los revolucionarios, los militantes del Partido o los que les “huelan extraño” no entran en su concepto de pueblo.

 Otros han pedido que los cubanos no tomen estos resultados “como una ‘victoria’ contra el imperio debido a los ‘justos reclamos del pueblo…’”, y lo atribuyen a un gesto de “buena voluntad” por parte de USA para el descongelamiento de las relaciones bilaterales.

 Quienes así se expresan, desconocen (o pretenden desconocer) que, además de una victoria (así, sin comillas) de los cubanos, es, además, una victoria de todos los pueblos, que casi unánimemente han votado año tras año, por la eliminación de esa absurda y criminal política. Además, sin la resistencia de los cubanos, pésele a quien le pese, y disgústele a quien le disguste, eso no hubiera sido posible. Esto lo han reconocido no pocas personas, incluso, de diferentes creencias e ideas.
 En cuanto a lo de que es “un gesto de buena voluntad por parte de USA para el descongelamiento de las relaciones bilaterales”, diré que si se analizan bien -PERO BIEN- los discursos pronunciados por la parte estadounidense, desde el del presidente Obama el 17 de diciembre, en ellos se admite que el objetivo de la política estadounidense hacia Cuba se mantiene intacto y se reconoce tácitamente que el centro de las medidas pretenden desconocer al Estado cubano, el verdadero representante de este pueblo.

 ¿Tendrán esas personas pleno conocimiento de cuál ha sido la política hacia Cuba desde los inicios de esa gran nación? ¿O no conocen la política de la Fruta Madura?

 ¿Pretenderán reeditar, por otras vías y con otros términos, el Tratado de Reciprocidad Comercial? ¿Querrán aplicarnos el “trato del esqueleto”?
 Todos los gobernantes, sin excepción, desde los Padres Fundadores, han anhelado  -y lo han expresado- anexar nuestra estrella a su bandera. Lo que sucede es que “la fruta” está bien agarrada de su árbol, que tiene un tronco robusto y profundas raíces. Demostrado por la Historia.

 La verdadera Historia, no la que algunos pretenden revisar e imponernos.

Notas

 [1] Publicada en la Revista Cuba bajo el título “Tiene la palabra el camarada Roa”

Con informaciones extraídas de
 http://www.ecured.cu/Tratado_de_Reciprocidad_Comercial
 http://www.ecured.cu/Enmienda_Platt
 http://www.ecured.cu/Ra%C3%BAl_Roa

*Periodista cubano

miércoles, 27 de enero de 2016

Cuba defiende a la CELAC como mecanismo indispensable de concertación política e integración



 Intervención de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, en la IV Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), en Quito, Ecuador, el 27 de enero de 2016.

(Versiones Taquigráficas - Consejo de Estado)


Estimado Presidente Rafael Correa;
Jefes y Jefas de Estado y de Gobierno;
Jefes de delegaciones e invitados:

Hace poco más de cuatro años, cuando Nuestra América rememoraba el bicentenario de las luchas por su independencia, se unían por primera vez, bajo un propósito común, los 33 Estados de la región.

Desde entonces se ha confirmado, como dijera el Presidente Raúl Castro Ruz en su discurso del pasado 29 de diciembre ante la Asamblea Nacional del Poder Popular de la República de Cuba, que “resulta esencial defender la unidad de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) como mecanismo indispensable, legítimo, unitario y diverso de concertación política e integración…”. 

Señor Presidente:
En estos años se han multiplicado los desafíos y peligros para la América Latina y el Caribe derivados de una situación política y económica internacional cada vez más compleja e inestable. De ahí que actuar unidos y cohesionados, respetando nuestra diversidad y nuestras diferencias, constituya una necesidad ineludible.

Para ello, la Proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz, suscrita solemnemente en La Habana el 29 de enero de 2014, nos compromete a respetar el derecho inalienable de todo Estado a elegir su sistema político, económico, social y cultural; a solucionar pacíficamente nuestras diferencias, y a no intervenir, directa o indirectamente, en los asuntos internos de otros Estados.
América Latina y el Caribe sigue siendo la región más desigual del planeta en la distribución de la riqueza. Las estadísticas actuales, a pesar de los conceptos cuestionables en que se basan, muestran que 397 millones de nuestros habitantes, un 63%, están sumidos en una condición de vulnerabilidad y pobreza, cifra que podría aumentar ante las adversas condiciones económicas internacionales.
Que un solo latinoamericano y caribeño pase hambre o no sepa leer y escribir, o esté sumido en la pobreza es un problema de todos, que debemos resolver de conjunto.

Que en la América Latina y el Caribe proliferen las diferencias y no seamos capaces de solucionarlas por la vía del diálogo; o seamos intolerantes ante la diversidad de sistemas políticos, económicos y sociales; o indiferentes ante las dificultades muy particulares de los pequeños países insulares de nuestra región es también un problema a resolver entre todos.

Cuba cree en la cooperación, la solidaridad y la necesidad de la acción colectiva sin egoísmos ni intransigencias. Tenemos en la CELAC los principios y mecanismos para lograrlo.

Poseemos, en el acervo de esta Comunidad, los instrumentos para definir posiciones comunes en las relaciones extrarregionales, en cumplimiento del postulado de la Proclama que insta a todos los Estados a respetarla plenamente en sus relaciones con nuestros países.

En este espíritu, agradecemos profundamente la solidaridad de nuestros hermanos de la América Latina y el Caribe ante el reclamo de que se ponga fin al bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba por parte del gobierno de Estados Unidos, que se mantiene intacto a pesar del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países; el respaldo para que el territorio que ilegalmente ocupa la base naval de Estados Unidos en la provincia cubana de Guantánamo desde hace más de un siglo sea devuelto a nuestro pueblo, y el apoyo para que la migración de nuestra región sea legal, ordenada, segura y se ponga fin a políticas como la de pies secos-pies mojados que afectan los derechos humanos de los migrantes y crean innumerables dificultades a países de nuestra región, en particular los países de tránsito.

En igual sentido de solidaridad, reiteramos nuestro más sólido apoyo a la República Bolivariana de Venezuela, víctima de una complicada situación económica internacional, agravada por una prolongada guerra económica, mediática y psicológica, y numerosas acciones desestabilizadoras alentadas y apoyadas desde el exterior. Reclamamos la derogación de la Orden Ejecutiva del presidente Obama, que declara a Venezuela una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos, y la eliminación de las sanciones que ha aplicado sobre esta base a ciudadanos venezolanos.  Reiteramos que el gobierno y pueblo venezolanos merecen la más amplia solidaridad regional e internacional.

Apreciamos los avances alcanzados en los diálogos de paz entre el gobierno de Colombia y las FARC-EP, que están más cerca que nunca de poner fin al conflicto que ha desangrado a esa nación durante más de medio siglo. Cuba, como garante y sede, seguirá contribuyendo con su labor imparcial.

Permanece invariable nuestro respaldo al pueblo de Puerto Rico en la búsqueda de la autodeterminación e independencia, como ha reiterado la CELAC.
Apoyamos los esfuerzos de la República Argentina para recuperar los territorios de las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, legítimamente argentinos.

Continuamos junto a la República del Ecuador en sus reclamos a las empresas transnacionales que se niegan a reconocer y reparar los graves daños ecológicos en la Amazonía, y al gobierno de la Revolución Ciudadana ante los intentos desestabilizadores.

Extendemos también a la presidenta Dilma Rouseff y al hermano pueblo brasileño nuestra solidaridad y apoyo en la batalla que libran para defender las conquistas sociales y políticas de los últimos 13 años.

Nos solidarizamos con los países del Caribe en sus ingentes esfuerzos para enfrentar los efectos del cambio climático; rechazamos las injustas políticas de las instituciones financieras internacionales que les impiden el acceso a los recursos financieros en razón de su Producto Interno Bruto y apoyamos sus reclamos de reparaciones por los daños de la esclavitud y el colonialismo.

Estimado Presidente:

Mañana 28 de enero se conmemora el 163 aniversario del natalicio del Héroe Nacional de Cuba, José Martí, autor del ensayo político “Nuestra América”, que constituye un aporte fundamental al ideario de unidad continental, anticolonial y antimperialista de nuestros pueblos.  Con su capacidad de previsión Martí nos llamó a injertar el mundo en nuestras repúblicas, pero señaló que el tronco tenía que ser el de nuestras repúblicas.

Esta noche los jóvenes cubanos, en homenaje a Martí, desfilarán con sus antorchas en alto desde la Universidad de La Habana hasta el lugar donde sufrió presidio y realizó trabajo forzado; es una tradición de 63 años, a la que se unieron varios de nuestros Jefes de Estado y Gobierno en ocasión de la Segunda Cumbre de la CELAC, celebrada en La Habana hace dos años.

Permítame, para finalizar, felicitar a la República del Ecuador y a su presidente Rafael Correa por la labor desempeñada al frente de la CELAC y agradecer al pueblo ecuatoriano por habernos acogido tan cálidamente en su tierra.

Comprometemos nuestro apoyo a la República Dominicana y al presidente Danilo Medina en su gestión durante el período que ahora comienza al frente de la Presidencia Pro-Témpore de la CELAC.

Muchas gracias (Aplausos).
Tomado de CELAC Cuba

http://www.youtube.com/watch?v=9dLsf0aUugw

martes, 26 de enero de 2016

Precios en el Agromercado: Qué dicen los campesinos

Por José Raúl Concepción Llanes, Oscar Figueredo Reinaldo, Rafael Arzuaga
 
Agromercado de Tulipán y Panorama, administrado por la CCS Antero Regalado.Foto: Jose Raúl Concepción / Cubadebate.
Agromercado de Tulipán y Panorama, administrado por la CCS Antero Regalado.Foto: Jose Raúl Concepción / Cubadebate.
Hay que agarrarse el bolsillo hoy en Cuba si de procurar alimentos en los agromercados se trata. Los elevadísimos precios de la mayoría de los productos que se expenden irritan a casi todos los consumidores y suscitan dispares cuestionamientos hasta el punto de abrir muchas interrogantes. ¿Cuánto durará ese despropósito? ¿Cuál será el límite del desequilibrio entre los costos y el poder adquisitivo medio en el país? He aquí solo dos de las preguntas que este enero atizaron el debate al respecto, a propósito por un lado del desabastecimiento en la mayoría de los locales de venta, y también, del encarecimiento de los escasos productos disponibles, como fueron los casos del tomate y la malanga, por ejemplo.
Si bien algunas producciones crecieron en el año 2015 -descargue PDF (207 Kb)-, no tuvieron reflejo real en el costo para la población, un indicador que lejos de disminuir, aumenta peligrosamente.
El crecimiento logrado, sin embargo, no satisfizo en casi ninguna estación del año; porque ni se tradujo en aumento de las cantidades, variedades y calidades de hortalizas y viandas disponibles en los tipos de gestión de venta (mercado estatal, mercado de oferta y demanda, arrendados a cooperativas, cuentapropistas y el mercado EJT), ni logró la disminución de los precios.
Y esta disyuntiva puede llevar a pensar que la raíz del fenómeno está precisamente donde se siembran, atienden y cosechan los alimentos, un parecer que no comparten los asociados a la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Antero Regalado, de Güira de Melena, en la provincia Artemisa, según constató recientemente Cubadebate.
Desde 2013, con el objetivo de disminuir intermediarios y bajar los precios de los productos agrícolas, comenzó un nuevo sistema de comercialización directa desde las provincias Artemisa y Mayabeque hacia La Habana. Ello posibilitaría transformar la comercialización de forma tal que se eliminarían mecanismos para volverla más dinámica, eficiente y flexible.
Infografía: Luis Amigo Vázquez.
Infografía: Luis Amigo Vázquez/ Cubadebate
 “Al principio quizás, pero hace buen rato que no es así. Acerca de esto mismo que sucedió en La Habana a principios de año, no creo que se haya aprovechado lo que se dijo en la Asamblea Nacional para aguantar la producción en el campo y que los precios aumenten. Me parece que es una buena medida topar los precios en La Habana porque ¿hasta dónde va a llegar el costo de los productos? Hoy es imposible para el pueblo, un jubilado por ejemplo, comprar una libra de malanga en 12 pesos o el tomate a 25. Creo que la causa del problema no está en el campo. Aquí lo que se siembra, lo cosechas o lo pierdes; y todo lo que se ha podido cosechar se ha sacado del campo”, expresó Abelardo Álvarez Silva, presidente de la CCS.
También para el usufructuario Horacio Báez González, la situación en la primera quincena de 2016 es consecuencia de las deficiencias de ese sistema de comercialización.
“Pienso que pasó porque pararon las camionetas particulares, pues esa es una de las principales vías para transportar las mercancías a La Habana, ya que acopio no está resolviendo el problema que hay. Hoy se contrata tan poco que no satisface las necesidades de la población. A nosotros, por ejemplo, nos contratan solamente un 30 por ciento de lo que producimos; el otro 70 tenemos que buscar medios para salir de él; en este caso pueden ser las famosas camionetas, que son las que generan luego el precio alto, porque le vendo por ejemplo el tomate a 100 pesos el quintal —le gano unos 20 ó 30 pesos— y sin embargo cuando llega al tarimero, este le vuelve a subir el precio y de esta manera gana el que ni toca la tierra”, precisó.
Sembradío de cultivos varios. Foto: Jose Raúl Concepción / Cubadebate.
Sembradío de cultivos varios. Foto: Jose Raúl Concepción / Cubadebate.

¿Acopiar o no acopiar?

Según José Puente Nápoles en su libro La comercialización de los Productos Agropecuarios, “el acopio estatal aunque ha sufrido y pasado por distintas fases y modalidades organizativas a los largo de estos años ha contado con transporte propio y especializado, almacenes, plantas de beneficio, fábricas de envases y mercados… No obstante como desventajas o insuficiencias que ha tenido… están: deficiencias organizativas y otras que le han impedido recoger la producción en el momento requerido y grandes pérdidas por mermas y desvíos de productos…”.
La mayoría de los campesinos aboga por que Acopio vuelva a desempeñar un rol importante en el comercio de las producciones, aunque sin los vicios y deformaciones que caracterizaron esa actividad antes de 2013.
“Queremos modificar el actual sistema de comercialización y volver a establecer uno que supere las dificultades que presentaba este mecanismo. Entre las principales insuficiencias del anterior sistema era que había muchos cultivos que no se acopiaban y por ello muchas hortalizas menores (rábanos, habichuelas, quimbombó) se dejaron de sembrar porque el Estado no las contrataba. Además, en momentos picos de la cosecha esa empresa se convertía en un cementerio de productos, sobre todo en Güira”, declaró Álvarez Silva.
El presidente de la CCS y otros asociados concordaron en que “existían condiciones de impago, pues era tanto lo que el campesino le vendía a la Empresa de Cultivos Varios que había demoras de hasta tres y cuatro meses”.
Además, “tampoco había una claridad con el tema del embalaje y el pesaje ni con la calidad de los productos a la hora del pago. En la mayoría de los casos los productos nuestros entraban con segunda-tercera calidad a los puntos de venta”.
Infografía: Luis Amigo Vázquez.
Infografía: Luis Amigo Vázquez.
 Para Yamila Sarduy Martínez, presidenta de la filial provincial de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeño (ANAP), luego del reajuste del sistema de mercadeo, ha habido aspectos “positivos y negativos”.
“En mi opinión —dice—, más positivos que negativos. Por ejemplo es un paso de avance que las cooperativas pueden tributar de manera directa en los agromercados de La Habana. En la actualidad administramos más de 60 en la capital, que nos ha posibilitado que las producciones no se pierdan en el campo y que se comercialice a precios asequibles en este tipo de mercados.
“Como aspecto negativo está que aquellas cooperativas que compran productos en el Trigal (mercado mayorista), los costos de los productos se encarecen y afecta sobre todo a la población que es el destinatario final. Para este año 2016 se están creado todas las condiciones para que funcione nuevamente Acopio y de abastecer de mejor manera los Mercados Agropecuarios Estatales”.

Si de precios se trata…

Con el objetivo de aplicar un único procedimiento para la formación de los precios de los insumos sin subsidios y en correspondencia con el mercado internacional así como establecer el precio único para todos los destinos, en el año 2015 se estableció nuevas tarifas para estimular la producción agropecuaria.
A través de la Resolución No. 236/2015, el MFP fijó los precios minoristas de los insumos, equipos e implementos agrícolas para todas las producciones agropecuarias del país que se venden por las empresas comercializadoras del sistema de la agricultura no cañera, así como los impuestos que se pagarán.
“De manera general creo que los precios son buenos, lo que sí está mal es las calidades que estableció Acopio. Ese librito por el cual ellos se rigen a la hora de establecer la calidad del producto no está acorde con los momentos que se están viviendo y la necesidad que tiene el pueblo de tener comida. Pero los precios en general están buenos, claro que estimulan las producciones”, así opina Antonio Hernández Morera, dueño de la Finca Las Ninfas.
Con la formación de los nuevos precios se vieron estimuladas producciones como el tomate, el café, el arroz, la leche y la carne de cerdo.
Infografía: Luis Amigo Vázquez.
Infografía: Luis Amigo Vázquez.
Según declararon especialistas del Ministerio de la Agricultura en la Mesa Redonda, los impactos más significativos en los precios de los insumos fueron:
- Se redujo entre un 30 y un 60% los precios de los que se habían aprobado sin subsidio.
- Se eliminó el subsidio del presupuesto a la venta de insumos.
- Se incrementó el precio del combustible hasta 3 pesos.
- La relación entre la disminución del precio de los insumos y el incremento del precio del combustible es favorable a la disminución de los precios.
- Aceptación general en los intercambios que en todo el país se hicieron con los productores, aunque requirió de explicaciones adicionales en el caso del precio de la leche por su vinculación con la calidad.
Entonces se impone la aclaración de que los precios de ventas hasta ahora descritos solo se aplican cuando las contrataciones ocurren con Acopio.
“Generalmente los alimentos no salen tan caros del campo. Los precios que se ponen aquí no tienen nada que ver con los de la ciudad. Por ejemplo, la malanga es 3.10 pesos o 3.20, y allá en La Habana se vende hasta en 18. Eso es algo absurdo, abusivo. ¿Cómo si usted produce aquí con un precio va a llegar al consumidor con otro tan alto? Con esos mecanismos que le suben los precios a los productos los campesinos no tenemos nada que ver”, asegura el pequeño agricultor Horacio Báez González.
El presidente de la CCS Antero Regalado considera que “los precios a los que se comercializa hoy en La Habana se deben porque todavía hay demasiados intermediarios en la cadena de distribución. Hoy el producto sale a un precio del campesino y cuando llega a La Habana tienen cinco, seis y hasta diez veces el valor con el que salió del campo”.
Abelardo tiene el criterio de que “nosotros siempre hemos mantenido bien bajos los precios de los productos y en consonancia con el costo de producción de los alimentos de manera general”.
“Sin embargo, no es secreto para nadie que en La Habana se le aumenta de manera descabellada el precio, por los intermediarios que hay, repito, y también por la inseguridad de los medios estatales que atienden la comercialización; aunque también por la irresponsabilidad de algunos campesinos que no cumplen con su plan de producción y de ventas y tratan entonces de vender sus cosechas por otros destinos”, aseveró.
Otro grupo de campesinos cree que se podía prever que los precios estarían altos para estas fechas porque el clima “no estuvo de nuestro lado”, pues en septiembre y octubre no se pudieron cultivar algunas hortalizas que debían cosecharse a finales de año y entonces fue mucho mayor la demanda que la oferta.
“Ahí es donde se aprovechan los inescrupulosos”, pero incluso así “es injusto y criminal cómo han subido los precios”, aseveraron.
Álvarez Silva cree que “las lluvias de diciembre y ahora en enero, cuando en casi una semana no ha escampado, ha retrasado las cosechas, las que se puedan salvar, claro, porque se han perdido productos como el tomate, el ajo, el frijol o la cebolla”.
Agricultura, Cuba.  Foto: José Raúl Concepción/Cubadebate.
Agricultura, Cuba. Foto: José Raúl Concepción/Cubadebate.

Insumos: Cuando la cuenta no da

Si bien es cierto que en la actualidad los precios de los insumos que necesita el campesino son menores que un año atrás, la calidad de los mismos no posibilita mayores rendimientos. Los productores afirman que tampoco se garantizan a tiempo, ni en las cantidades necesarias.
“Los insumos no llegan a nosotros al ciento por ciento, algunos llegan al 10 por ciento, otros al 30 por ciento, y necesitamos que todos los recursos lleguen a nuestras manos y con la calidad requerida para lograr la superproducción que se pide. Vemos que por otras vías se resuelven. Sabemos que llegan al país, pero los campesinos no lo recibimos como es debido, y si lo recibiéramos, la producción se duplicaría; porque, le digo una cosa, el campesino sí trabaja para asumir los compromisos, y para mantener su familia de manera honrada, sin afán lucrativo, pero necesita lo debido. Si eso sucediera, los sobrecumplimientos estuvieran al máximo”, expresa Idarmi Ponce Musivae, copropietaria de la Finca Las Delicias.
Grosso modo, ese mismo criterio tienen Julián González Rodríguez, dueño de la Finca San Francisco y Antonio Hernández Morera, propietario de la Finca Las Ninfas.
Recibimos lo que se llama paquete tecnológico, que es de cuando el país estaba en el Período Especial de verdad. Abono, petróleo, pesticida…, pero eso no es lo necesario para que el campesino produzca más de lo que produce. Hay veces que los productos están, pero llegan por medio de revendedores, no por el canal que deben venir. Es una deficiencia que el Estado debe tomar medidas con eso”, argumenta González Rodríguez.
Y Hernández Morera supone que “cuando los insumos no están a veces en tiempo o están incompletos, que no alcanzan para el ciclo de vida de cualquier producto, debe ser por causas ajenas a la voluntad de las personas responsables de hacerlas llegar…, por cuestiones puntuales, transporte, o quizás un cheque que no está a tiempo para pagar…”.
Sin embargo, abunda, “aunque llegue a tiempo ese recurso tampoco es el que necesitamos. Estamos convencidos que el Estado destina importantes recursos para la agricultura y que llegan al país, pero por se van por otras vías, no nos llegan directamente. Aquí nadie tiene fábrica de veneno, ni tiene pozo de petróleo, ni fábrica de abono tampoco, ¿verdad? ¿Y entonces?
Precisa la presidenta de la ANAP que “hasta la fecha, por ejemplo, los insumos productivos no llegaron en la fecha establecida, ni tampoco ha llegado el 100 por ciento de la cantidad que se contrató. Gelma tiene responsabilidad en eso, pero esta entidad también depende de lo que pueda adquirir el país. Además de eso tenemos problemas de envases, sobre todo en los picos de cosecha como el tomate y la guayaba”.
GELMA, organización empresarial aprobada en el mes de noviembre del año 2013 como comercializadora mayorista de insumos, equipamientos y prestación de servicios técnicos especializados para el sector agropecuario del país, debe favorecer la ejecución del plan de compras del organismo, desde y hasta las formas productivas para asegurar los procesos de producción planificados.
El objetivo es acercarla a las unidades productoras eliminando los intermediarios y pasando de la asignación administrativa a métodos económicos y contractuales.
Agromercado en Tulipán y Panorama administrado por la CCS Antero Regalado de Güira de Melena.
Agromercado en Tulipán y Panorama administrado por la CCS Antero Regalado de Güira de Melena. Foto: Jose Raúl Concepción / Cubadebate.

Cerrando el ciclo: ¿A dónde van los productos?

Como parte de la experiencia de mercadeo puesta en práctica entre La Habana, Artemisa y Mayabeque, comenzó a funcionar el 18 de diciembre el mercado El Trigal, primer mercado mayorista de abasto de productos agropecuarios del país, al cual pueden acudir personas naturales y jurídicas y en el que el productor puede comprar y vender.
Igualmente se posibilitó vincular directamente a las unidades productoras agropecuarias con el abastecimiento a los mercados, para que participen en mayor medida del precio minorista.
“Eso es lo ideal, que el campesino pueda vender sus productos directos al consumidor, pero sabemos que no puede hacerse en todos los lugares. Nosotros tenemos dos agros en La Habana, en los cuales ofertamos 15 ó 20 productos a precios asequibles. Cuando el tomate se vende hasta en 25 pesos, en nuestro mercado se mantiene a 6. El boniato el año entero se mantiene a peso, mientras que en otras unidades de comercializa a 3.50 la libra, y no solo en La Habana, aquí en el mismo municipio se vendió de esa manera.
Infografía: Luis Amigo Vázquez.
Infografía: Luis Amigo Vázquez.
“Vendemos en Tulipán y Panorama y también en 50 y 51 en Marianao, aunque todavía no son los precios que queremos. Hay productos que salimos a buscarlos en otras unidades productivas y a esos se les incrementa el precio porque ya no dependen de nosotros. Pero en esta cooperativa se discuten todos los meses los precios de los productos a vender en el mercado, y estamos dispuestos a hacer lo necesario para satisfacer al pueblo”, asegura Abelardo Álvarez Silva, Presidente de la Cooperativa de Créditos y Servicio (CCS) Antero Regalado.
En cuanto a la experiencia de la venta y compra en el Trigal comentó:
“El Trigal fue una entidad creada con un objetivo muy positivo de concentrar todas las producciones provenientes de Artemisa y Mayabeque para que luego fueran distribuidas en La Habana. Pero realmente la cooperativa mía no tiene nada que hacer en el Trigal, ni lo tuvo cuando empezó, ni lo tiene ahora. Ese establecimiento dejó de ser hace un tiempo para lo que fue creado y se ha convertido en un antro de perdición en todos los aspectos. Los precios son abusivos, es por hoy un negocio de muchos cuentapropistas para enriquecerse y donde se desvían las producciones para otros destinos que no son los recomendables”, señala Álvarez Silva.
Infografía: Luis Amigo Vázquez.
Infografía: Luis Amigo Vázquez.

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Frei Betto: Pocas naciones son tan ricas como Cuba en capital simbólico

 Fragmento de Intervención inaugural de Frei Betto en el II Encuentro Internacional de Con todos y Para el Bien de Todos.
El teólogo brasileño, Frei Betto, ofreció una conferencia magistral.
El teólogo brasileño, Frei Betto, ofreció una conferencia magistral.

Fue el programa martiano, organizador de este evento el que me propuso el tema de mi intervención: El papel de la ética en las políticas de desarrollo.

  Se trata de un tema de suma importancia, en especial para Cuba en un momento en el que el país establece sus relaciones con los Estados Unidos,  se abre a la inversión extranjera además de promover cambios sustanciales en su economía.

En las primeras páginas de la Biblia, La Génesis, se encuentra el tema de la ética, el cual estaba en el centro del bien y del mal. Esto es un símbolo obvio de que toda la organización de la vida humana debe planearse en torno a principios éticos.
Nacemos para la libertad, y si somos libres tenemos siempre ante los ojos una diversidad de opciones; podemos objetar por la opresión o por la liberación, por la mentira o por la verdad, por la competitividad o por la solidaridad. Cada una de esas opciones tanto personales como sociales, se fundamentan en una raíz ética o antiética, porque como subraya Santo Tomás de Aquino, todos sin excepción buscamos un bien mayor e incluso cuando practicamos el mal: y el bien mayor es la felicidad.

Pero la ética nos exige una respuesta: ¿busco en mi felicidad algo que sea a costa de la felicidad ajena? O busco la felicidad de todos aunque mi felicidad se vea coronada por el sacrificio de mi propia vida.

Sabemos que en este mundo capitalista globo-colonizado, el desarrollo, como bien analizó Marx, siempre ha significado mayor acumulación de riquezas en manos privadas, nunca se ha emprendido en función de las necesidades reales de la mayoría de la población.  Se abren calles asfaltadas e iluminadas en lotes de terrenos vacíos destinados a condominios de lujo, mientras que las calles populosas de las periferias de las ciudades no merecen ningún tipo de pavimentación y pasan por ellas canales de desechos humanos.

Tal vez el ejemplo más significativo de la lógica perversa que rige el desarrollo capitalista sea el hecho extraordinario de que el ser humano haya puesto los pies en la superficie lunar a un costo de 6 mil millones de dólares, mientras que aun no se ha logrado poner los nutrientes esenciales en los estómagos de millones de niños de América Latina, de Asia y de África, clamor que el Papa Francisco tanto repite.

La razón instrumental de la modernidad fracasó, porque cedió al pragmatismo del mercado y se distanció de los valores de la ética. En el capitalismo todo sistema axiológico constituye un estorbo; la ética solo existe como discurso para engañar a los ingenuos, como los sellos verdes que marcan la propaganda de las grandes empresas que devastan el medio ambiente como algunas compañías en Brasil que en noviembre del año pasado debido a la ruptura de una presa ocurrió el mayor desastre ecológico de la historia de Brasil al envenenar un río que beneficiaba 3.5 millones de personas, una de nuestras más importantes vías fluviales  y ha causado daños evaluables como mínimo en 4 mil millones de dólares.

En el mundo capitalista el desarrollo es un negocio y no un programa para el mejoramiento de la calidad de vida de la población; una prueba es la especulación inmobiliaria. Mientras que la tercera parte de la población de Río de Janeiro vive en Favelas, en la franja marítima miles de apartamentos permanecen cerrados durante todo el año y solo se abren en las vacaciones de sus propietarios, que coinciden con el período veraniego.

En el devenir del desarrollo capitalista hay un virus que parece imbatible que es la corrupción. Desgraciadamente Brasil sobresale hoy por ser un país donde la corrupción contaminó al gobierno y a nuestras mayores empresas como Petrobras. Hay que recordar que lo mismo ocurre en numerosos países, la diferencia para mérito de Brasil es que los gobiernos de Lula y Dilma no han movido un solo dedo para impedir que la policía federal y el ministerio público denuncien e investiguen a corruptos en los poderes públicos y la iniciativa privada, incluido presidentes de grandes empresas, ministros de gobiernos y dirigentes del Partido de los Trabajadores.

Toda la historia del desarrollo brasileño está marcada por el matrimonio de corrupción e impunidad, por suerte el gobierno del Partido de los Trabajadores ha promovido su divorcio, establecido la transparencia y ha favorecido prisiones y castigos en un proceso que desgraciadamente está lejos de llegar a su fin.

Cuba vive actualmente un momento histórico de grandes transformaciones. Su lógica revolucionaria del desarrollo centrada en los derechos de la mayoría de la población se abre a las asociaciones público-privadas.

La construcción del puerto del Mariel, el más importante de todo el Caribe y quizás de todo el Océano Atlántico, inaugura nuevas posibilidades para el desarrollo económico. El desarrollo turístico, incrementado por la excelencia de los servicios sobre todo en el área médica y alto nivel educacional  de la mano de obra y también la protección se encamina como prometedora estrategia de captación de divisa.

Todos sabemos que el gobierno de Cuba se empeña en resolver el problema de la doble moneda; en resumen estudia y pone a prueba una serie de nuevas medidas para impulsar el desarrollo de este país.

Lo que tiene de original la lógica de desarrollo de esta nación es justamente su capital simbólico, que tiene como bases valores espirituales  como el sentimiento de libertad e independencia, de cooperación y solidaridad que marca la historia de este país desde la lucha de los esclavos hasta la implantación del Estado socialista.
Muchos en el exterior apuestan a que Cuba será una mini China políticamente socialista y económicamente capitalista. Este peligro existiría si Cuba abandonara lo más preciado que posee, su capital simbólico.

Este país no posee grandes recursos naturales y los pocos que tiene han sido repartidos para garantizar a cada habitante su derecho a la dignidad como ser humano. Pero pocas naciones del mundo son ricas como Cuba en capital simbólico encarnados en figuras como el padre Félix Varela, José Martí, Ernesto Che Guevara, Raúl y Fidel Castro.

Este capital simbólico no es solo resultado de la Revolución victoriosa de 1959, la revolución lo potenció pero es consecuencia de siglos de resistencia del pueblo cubano de los dominadores españoles y estadounidenses.

Pero no seamos ingenuos, la corrupción no tiene ideología, se inmiscuye en la derecha y en la izquierda.  Es un virus que penetra cuando el revolucionario pierde su inmunidad ideológica. Y esto ocurre cuando se despersonaliza fascinado por las funciones que ocupa en la estructura de poder.

Entonces la corrupción se torna más importante que la persona y esta hace cualquier cosa para no perderla, como náufrago que se aferra al tronco en medio de la borrasca marina.

Corrupto no es solo el que facilite el logro de intereses que no son de la colectividad; corrupto es también quien se encierra en su burbuja de cristal y no admite críticas y mucho menos  que lo depongan de su supuesta posición de general para asumir el puesto de simple soldado en las trincheras de la Revolución.

El corrupto nace de una ambición desmedida, de la vanidad exagerada, del auto convencimiento de que es intocable e insustituible que se ampara en la certeza de la impunidad.

Si la revolución cubana tiene el propósito de perdurar como un sol del mundo moral, como la expresión de Luz y Caballero, perfeccionar el socialismo es un desafío, y la cuestión ética se torna central en los procesos de educación de este país.

Cada cubano debe preguntarse por qué Martí que vivió casi 15 años en los Estados Unidos no vendió su alma al imperialismo ascendente. Por qué Fidel y Raúl, hijos de latifundistas y educados en los mejores colegios de la alta burguesía cubana, no vendieron su alma al enemigo. Por qué Che Guevara, médico formado en Argentina, revolucionario consagrado en Cuba, decidió abandonar todas las obras políticas y las comodidades inherentes al ejercicio de las funciones de poder para internarse anónimamente en las selvas del Congo y de Bolivia, donde la muerte lo encontró. He aquí la respuesta: la vida de cada uno de nosotros se define por el sentido que le imprima. Este sentido solo se transforma en capital simbólico cuando hay sentido de la ética.

El capitalismo con su poderosa máquina de publicidad quiere que la humanidad solo tenga sentido a través del tener y no del ser. Quiere formar consumistas y no ciudadanos.
Tomado de Cubadebate