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miércoles, 24 de diciembre de 2014

Inconformidad sobre un artículo del NY Times


Acabo de leer un editorial del NY Times  dedicado a los blogueros cubanos. El artículo hace un batido de sustancias que mezcla  materia y antimateria, por supuesto el resultado de su análisis es una confirmación del pensamiento sesgado y epidérmico, con el cual nos ven una buena parte de los medios de prensa de los EEUU. Nada tiene que ver Yoani Sánchez con la blogosfera cubana.
El Texto del Time dice “Un interesante campo intermedio surgió en 2007, cuando Yoani Sánchez, una escritora evocadora y perceptiva, comenzó a publicar en Internet textos que narraban la cruda realidad del día a día en La Habana. Su blog, Generación Y, se convirtió en una sensación internacional, y en un medio irritante para el Gobierno cubano”

Generación Y, y posteriormente 14 y medio no son sitios digitales resultado de la  "iniciativa de una persona  evocadora y perceptiva” sino el desarrollo de un programa de subversión y guerra mediática concertada por la contrarrevolución desde el exterior, en la que usaron a una persona ambiciosa y autosuficiente perfectamente comprable, La señora Sánchez no es una cubana que bloguea por pasión personal; es la cara visible de un equipo de manipulación y guerra mediática, quienes son realmente los responsables de sus textos y líneas de mensajes. Es una persona que por dinero sirve a una potencia extranjera contra su propio país. En en todas partes del mundo eso se llama mercenarismo, en muchas de esas naciones le hubiera costado  libertad o la vida.

El propio Time en uno de sus artículos confiesa “Lejos de haber logrado su objetivo, las iniciativas han resultado bastante contraproducentes. Los fondos han sido un imán para charlatanes, ladrones y buenas pero infructuosas intenciones. Los sigilosos programas han agravado la hostilidad entre las dos naciones, le han dado a Cuba una bonanza propagandística y han bloqueado oportunidades de cooperar en áreas de interés mutuo”. Entre esos Charlatanes y Ladrones está  la señora Sánchez.  La contrarrevolución interna en consonancia con la minoritaria comunidad extremista de Miami, asustados porque se le esfume el negocio en los nuevos tiempos, ha declarado su disconformidad con la postura del presidente Obama.

Los  blogueros cubanos nos ganamos la vida de muchas maneras pero no por el oficio de bloguear o por recibir dinero a cambio de ser críticos del sistema cubano. Entre nosotros hay periodistas, comunicadores, informáticos, profesores, ingenieros, diseñadores o especialistas en algo del servicio público y honrado. Tenemos y muchos y diversos oficios. Como hobby, “como utilidad de la virtud” nos sentamos casi siempre en una compu, mayormente de la viejitas, y por conexiones muchas veces primordiales, para contamos la verdad de nuestra vida.


La distancia entre Yoanis Sánchez,  sus amanuenses y los Blogueros Cubanos quedó demostrada más allá del sentido ideológico y político cuando la profesora de la Universidad de la Habana  Elaine Díaz  nos mostró el resultado gráfico del modelo matemático aplicado para mapear los blogs y el tejido digital que lo une. Así comprobamos lo que ya todos sabíamos, que los mercenarios estaban aislados, solos en su círculo vicioso de cieno y mentiras.
Pero la inconformidad no es solo habernos "colados" a todos en el mismo saco, sino que nos promueve como una especie de gremio contestatario, enfrentado al sistema social cubano, una lista de críticos sin banderas cuyo deporte es atacar al poder establecido en Cuba.  Se equivoca en conceptos y escénicas cuando nos asigna un papel imposible de ser  “alternativa a la prensa oficial” La blogosfera existe por si mismo, más allá de los medios de prensa, como parte del entramado social tiene sus propias dinámicas y sus propios retos.

Como en la teoría de las cuerdas los blogs y los medios de prensa viven  en espacios que se conectan pero que son diversos. Por ejemplo en los países donde Internet tiene acceso doméstico los blogs mayoritariamente no son alternativa de los grandes medios incluido el NY Times.  Incluso un aglutinador de blogs como el The Huffington post con más de un millón de comentarios por mes no expresa alternancia sino consonancia con los medios tradicionales de las grandes transnacionales de la comunicación. Y esto no ocurre porque los medios de prensa establecidos- no uso oficialista por ser un concepto maniqueo- sean realistas, divertidos y populares, sino porque tienen la hegemonía de la manipulación y de la información o desinformación. Otra causa está en que la inmensa mayoría de los accesos a la red tiene como fin el ocio o el mercadeo y no el pensamiento, algo que por cierto no ocurre en Cuba a pesar de su limitada penetración.

Ciertamente, como todo fenómeno nuevo, el de los blogs en Cuba encontró y encuentra aún quienes no lo entienden, le temen o lo censuran. Son cada vez menos los hechos como el ocurrido con La Joven Cuba. En la medida que se va comprendiendo el fenómeno de las redes sociales y de los blogs se van normalizando las relaciones entre esta nueva forma de comunicación y la institucionalidad. Hay que reconocer además que ningún bloguero cubano ha sido apresado, está en la cárcel o ha sido muerto por decir, honestamente, lo que piensa-algo por cierto bastante común en otros estados occidentales-  Por que no le preguntan a los españoles por la Ley Mordaza y a los orteamericanos por  Patriot Act.

Pero llega a límites extremos el artículo del NYT cuando acusa “Pocos segmentos de la sociedad cubana parecen estar en posición de sacar más provecho del acercamiento entre Washington y La Habana que este grupo. A medida que el acceso a Internet se amplíe y el gobierno cubano no pueda argumentar, de manera creíble, que Estados Unidos representa una amenaza existencial, los escritores independientes seguirán siendo importantes agentes de cambio”

Los cubanos que escribimos en los blogs, como todos los cubanos,  comprendido el significado de la nueva situación creada al restablecerse las relaciones entre Cuba y los EEUU. Si el bloqueo económico y financiero que pretende ahogar la Nación Rebelde desde hace más de 56 años es levantado y se mejoran las facilidades para adquirir tecnología y conectividad. Por supuesto, ganaremos  en las condiciones para bloguear. No solo para los que ya lo hacemos sino para todos los cubanos.

Si entiendo por "escritor independiente" el que bloguea a título personal, aseguro con toda responsabilidad que ojala cada cubano pueda contar su día a día en la Web, sus traumas por el transporte y por el agro, escenas singulares en Cuba están alejadas absolutamente de otros traumas más duros: los del mundo, las drogas, la violencia, los desaparecidos, los policías vestido de robocop golpeando a los estudiantes, las guerras religiosas. ¿Por que EEUU, los verdaderos dueños de Internet, han mantenido cerrada la llave de acceso total de Cuba a la Web? Cada vez que se produce un intercambio pueblo a pueblo, como el de los estudiantes universitarios del programa académico  "Semestre en el mar", es la verdad de Cuba y no la desinformación malintencionada de la “gran prensa” la que sale mal parada.


No necesita la gente de la Isla  de Internet o de cualquier otro medio para conocer al verdadero enemigo de la nación y su pueblo. Mientras pone esperanzas en la normalización de las relaciones, comprende que de la noche a la mañana no se vuelve inocua la Helms Burton, La ley Torriceli, la Doctrina Monroe, El Destino Manifiesto y muchas otras aberraciones imperiales. Durante años las hemos sufrido. La historia conforma en el cubano incluso el más optimista,  un  sentimiento antiimperialista formado por la historia, por las miles de victimas de sabotajes, de agresiones, del cerco económico y financiero que nos niega las más elementales condiciones de vida a las que nos hemos enfrentamos y salido adelante.
Las negociaciones del gobierno de los EEUU no son consecuencia de que Cuba sea un país débil y un pueblo engañado como pretende decir el articulo del NY Times;  sino porque esta nación y sus habitantes, entre los que nos contamos los blogueros cubanos, hemos resistido y somos cada vez más visibles en el mundo de unidad que se conforma en la América Latina y el resto de los estados del planeta y con eso hay que contar.


Fuente Turquinauta

lunes, 8 de diciembre de 2014

Se publica libro de Gerardo Hernández, uno de los 5 Héroes cubanos (+ inglés)



Queridos amigos de los Cinco Héroes Cubanos:

En Estados Unidos ha visto la luz el libro “Drawings by Gerardo Hernández Nordelo: Humor from my Pen”, que recoge las caricaturas políticas elaboradas por el Héroe Cubano durante 16 años de injusta prisión en cárceles del imperio norteamericano.

El libro está editado en idioma inglés. Posee portadas y 59 páginas a todo color. Con prólogo del destacado actor afroamericano,  Danny Glover, incluye palabras de Gerardo Hernández y de su esposa Adriana Pérez, así como epílogo del Presidente de la Fundación Brownstone para la promoción del arte, Gilbert Browstone.

Promovido por la “Editorial Letra Viva”, el libro ya está a la venta en e-Book, pudiendo usted hacer su solicitud accediendo a Amazon.

Como libro impreso puede adquirirlo en los catálogos de las principales librerías norteamericanas, como Barnes and Noble y  Books and Books.

Los ingresos de la venta del libro serán destinados en su totalidad a la causa por la libertad de Los Cinco.

Gerardo Hernández Nordelo fue condenado injustamente por un tribunal de Miami a dos cadenas perpetuas más 15 años de prisión. Durante todo el período de su prisión, las autoridades norteamericanas le han negado la visa a su esposa para visitarlo. Es Héroe de la República de Cuba.

“Drawings by Gerardo Hernández Nordelo: Humor from my Pen” ha de convertirse en un instrumento eficaz de lucha por la libertad de Gerardo, Ramón y Antonio.

Para infomarse sobre la forma de adquirir el libro, puede escribir a: info@editorialetraviva.com


Dearest friends of the Cuban Five:

 The book “Drawings by Gerardo Hernández Nordelo: Humor from my Pen” has finally been released in the United States, containing a collection of political cartoons created by this Cuban hero during the 16 years of his unjust imprisonment in various federal prisons within the U.S. empire.

 This edition of the book has been translated into English and printed in full color from cover to cover, and includes a prologue from the well-known African-American actor Danny Glover, remarks from Hernández and his wife, Adriana Pérez, and an epilogue from Gilbert Brownstone, president of the Brownstone Foundation for art promotion.

 Published by “Editorial Letra Viva,” the book is already available for sale as an e-Book, and can be downloaded through Amazon.

 In its printed form, it can be purchased through the catalogues of leading U.S. bookstores, like Barnes & Noble, and Books & Books.

 All of the income from the sales of the book will be dedicated to the effort to free the Cuban Five.

 Gerardo Hernández Nordelo was unfairly sentenced by a court in Miami to two life sentences plus 15 years in prison.  During his entire incarceration, his wife has never been granted a visa to visit him.  He is a “Hero of the Republic of Cuba.”

 “Drawings by Gerardo Hernández Nordelo: Humor from my Pen” has become an effective tool in the struggle for the freedom of Gerardo, Ramón and Antonio.

 For more information about how to acquire the book, please write to:
info@editorialetraviva.com

domingo, 16 de noviembre de 2014

Editorial de The New York Times: La fuga de cerebros en Cuba, cortesía de EEUU


En un sexto editorial desde el 12 de octubre pasado, publicado en inglés y español, el diario The New York Times ataca el programa de EEUU, vigente desde la administración Bush, que incentiva la migración de personal médico cubano, por ser “particularmente difícil de justificar”.
“Es incongruente que Estados Unidos valore las contribuciones de los médicos cubanos enviados por el gobierno para asistir en crisis mundiales, como aquella del terremoto en Haití en 2010, mientras procura desestabilizar al estado facilitando las deserciones”.
Asegura que “mientras se mantenga esta política incoherente, establecer una relación más saludable entre ambas naciones va a seguir siendo difícil”.
A continuación el texto íntegro del Editorial:
El Secretario de Estado John Kerry y la embajadora estadounidense ante Naciones Unidas, Samantha Power, han elogiado la contribución de médicos cubanos que atienden a pacientes con ébola en África occidental. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, una agencia federal norteamericana, recientemente envió a un funcionario a una reunión regional organizada por el Gobierno cubano en La Habana, para coordinar la lucha contra la epidemia. En África, los médicos cubanos están laborando en instalaciones construidas por Estados Unidos. El virus ha tenido el inesperado efecto de inyectarle sentido común a una relación innecesariamente tóxica.

Sin embargo, los médicos que trabajan en África occidental hoy podrían fácilmente abandonar sus obligaciones, tomar un taxi a la embajada estadounidense más cercana y solicitar estatus migratorio, mediante un programa que ha permitido miles de deserciones. De ser aprobados, pueden ingresar a Estados Unidos en cuestión de semanas, a pocos años de convertirse en ciudadanos estadounidenses.
Hay muchos aspectos condenables de las políticas fallidas de Estados Unidos respecto a Cuba y el embargo que impone a la isla desde hace décadas. Pero el programa que incentiva la migración de personal médico durante asignaciones oficiales en el exterior es particularmente difícil de justificar. Durante el recién terminado año fiscal, 1,278 profesionales médicos, un número récord, obtuvieron autorización de inmigrar.

Es incongruente que Estados Unidos valore las contribuciones de los médicos cubanos enviados por el gobierno para asistir en crisis mundiales, como aquella del terremoto en Haití en 2010, mientras procura desestabilizar al estado facilitando las deserciones.

El sistema migratorio estadounidense debe darles prioridad a los refugiados y a las personas perseguidas más vulnerables del mundo. Pero no debe utilizarse para agravar la fuga de cerebros de una nación adversaria, sobre todo, cuando mejorar la relación entre los países es un objetivo viable y sensato.

El programa, diseñado por la rama ejecutiva, comenzó en agosto de 2006, cuando Emilio González, un exiliado cubano, firmemente opuesto al gobierno de la isla, estaba al mando del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos. González describió las condiciones laborales de los médicos como “tráfico de personas sancionado por el Estado”. En esa época, la administración Bush estaba procurando sabotear al Gobierno cubano. Facilitar la defección de médicos que participan en misiones en el exterior representa una oportunidad de atentar contra la principal herramienta diplomática de la isla y humillar al régimen de los Castro.

Cuba lleva varios años usando sus brigadas médicas como su principal fuente de ingresos y poder persuasivo. La isla tiene uno de los índices más altos de médicos per cápita en el mundo, y ofrece becas para cursar estudios de salud a cientos de estudiantes internacionales cada año. Entre ellos, ha habido algunos estadounidenses. Según cifras del Gobierno cubano, más de 440,000 habitantes en la isla de 11 millones están empleados en el sector de la salud.

La Habana obtiene petróleo subsidiado de Venezuela y dinero de varios países como remuneración por la atención médica que brinda. Este año, según el diario estatal Granma, el gobierno espera recibir $8,200 millones de dólares a cambio de la labor médica de su personal en el exterior. La gran mayoría de los que están desplazados actualmente, unos 46,000, trabajan en América Latina y el Caribe. Unos 4,000 están asignados a 32 naciones africanas.

Los profesionales médicos, como la mayoría de cubanos, ganan sueldos bajos. Este año, el gobierno aumentó el salario de los profesionales de la salud. Los médicos ahora ganan aproximadamente $60 dólares por mes y los enfermeros ganan unos $40 dólares por mes. Las asignaciones en el exterior representan una oportunidad de ganar sustancialmente más. Los doctores que trabajan actualmente en Brasil, por ejemplo, reciben aproximadamente $1,200 dólares por mes.

Los 256 profesionales médicos que atienden a pacientes con ébola en África occidental están recibiendo subsidios diarios de aproximadamente $240 dólares por parte de la Organización Mundial de la Salud. José Luis Di Fabio, el jefe de la misión de la OMS en La Habana, dijo que los médicos y enfermeros en África viajaron por voluntad propia. “Son voluntarios”, dijo durante una entrevista. “Hubo algunos que se echaron para atrás y no hubo problema”.

Algunos médicos que han desertado dicen que las asignaciones en el exterior han tenido un elemento implícito de coerción, y se han quejado porque el Gobierno cubano se embolsilla la mayor parte del dinero que genera sus servicios. Sin embargo, el Departamento de Estado dice en su más reciente informe sobre tráfico de personas que la supuesta coerción de profesionales médicos cubanos “no parece reflejar una política uniforme del gobierno”. Aún así, La Habana podría pagarle a su personal en el exterior de manera más generosa si las brigadas médicas van a seguir representando una importante fuente de ingresos.

El año pasado, el gobierno cubano flexibilizó las restricciones migratorias, autorizando que la mayoría de sus ciudadanos, incluso los disidentes, pudieran salir y entrar al país libremente. Los médicos, quienes en el pasado eran sujeto de restricciones más estrictas, también pueden viajar sin mayores problemas actualmente. Estados Unidos reserva 20,000 visas de inmigración para cubanos en la isla cada año. Adicionalmente, quienes logran llegar por vías irregulares, automáticamente adquieren la residencia legal.

El gobierno cubano considera el programa de defección de médicos como un símbolo de duplicidad por parte de Estados Unidos. Inhibe la capacidad de Cuba a la hora de contribuir en crisis internacionales y no ayuda, en lo mínimo, a crear una sociedad más abierta o democrática. Mientras se mantenga esta política incoherente, establecer una relación más saludable entre ambas naciones va a seguir siendo difícil.

Como un creciente número de cubanos, a muchos profesionales médicos seguramente les seguirá interesando la posibilidad de emigrar a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades, y están en su derecho de hacerlo. Pero invitarlos a desertar durante misiones en el exterior es excesivo.

(Tomado de The New York Times)

Fuente Cubadebate

lunes, 10 de noviembre de 2014

Nuevo editorial de NYT: Acciones contra Cuba han sido “contraproducentes”

 
the new york times cubaLejos de haber logrado su objetivo, las iniciativas de EEUU para el cambio de régimen en Cuba han resultado bastante contraproducentes, asegura The New York Times en  un quinto editorial en menos de 30 días sobre las relaciones bilaterales entre ambos países.

Publicado en la edición digital este domingo -en la impresa el lunes-, el Comité Editorial del diario titula su nueva entrega “En Cuba, desventuras al intentar derrocar un régimen”, en la que asegura que los llamados fondos para la democracia cubana “han sido un imán para charlatanes y ladrones”, y concluye que ”es más productivo lograr un acercamiento diplomático, que insistir en métodos artificiosos”.

El Times confirma las denuncias que ha hecho la Isla durante años acerca de la venalidad de los fondos estadounidenses para la subversión y el estrepitoso fracaso de la política de cambio de régimen. Reitera la necesidad de un acercamiento diplomático entre ambos países, pero de la mano una manzana envenenada: el llamado Carril II.

A continuación, el texto íntegro:

En 1996, motivados por un apetito de venganza, legisladores estadounidenses aprobaron un proyecto de ley promulgando una estrategia para derrocar el Gobierno de La Habana y “asistir al pueblo cubano a recobrar su libertad”. La Ley Helms-Burton, aprobada por el Presidente Clinton, semanas después de que Cuba derribó dos avionetas civiles estadounidenses, ha servido como fundamento para que el Gobierno norteamericano gastara $264 millones de dólares, durante los últimos 18 años, en un intento por instigar reformas democráticas en la isla.

Lejos de haber logrado su objetivo, las iniciativas han resultado bastante contraproducentes. Los fondos han sido un imán para charlatanes, ladrones y buenas pero infructuosas intenciones. Los sigilosos programas han agravado la hostilidad entre las dos naciones, le han dado a Cuba una bonanza propagandística y han bloqueado oportunidades de cooperar en áreas de interés mutuo.

Estados Unidos debe hacer un esfuerzo por promover mayores libertades personales en la isla poblada por 11 millones de habitantes y flexibilizar la rigidez de uno de los gobiernos más opresivos del mundo. Pero tiene que hacerlo mediante una estrategia nueva, producto de la lección de dos décadas de esfuerzos fallidos por desestabilizar el régimen de los Castro.

Durante los últimos años de la administración Clinton, Estados Unidos gastó relativamente poco en programas para promover reformas democráticas en Cuba bajo Helms Burton. Eso cambió cuando George W. Bush llegó al poder en 2001, con el ambicioso objetivo de liberar pueblos reprimidos en todo el mundo. La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, USAID, por su sigla en inglés, mejor conocida por su labor humanitaria que por misiones furtivas, se convirtió en el principal vehículo para implementar proyectos de reforma democrática en Cuba, donde es ilegal.

La inversión en iniciativas para derribar el gobierno aumentó de unos cuantos millones anualmente, a más de $20 millones de dólares en 2004 durante los primeros años de la administración Bush. La mayoría de contratos se otorgaron sin mayores controles a grupos de cubanoamericanos. Uno invirtió el dinero en una estrategia de lobby internacional, de cuestionable legalidad, para persuadir a gobiernos extranjeros a que apoyaran el impopular embargo que Estados Unidos impone sobre la isla. Otro envió montones de revistas de historietas cómicas a la misión diplomática estadounidense en Cuba, desconcertando a sus funcionarios. El dinero también se utilizó para comprar ropa y comida, pero nunca fue posible verificar cuánto llegó a manos de los familiares de presos políticos, como se tenía previsto.

Según un informe publicado en noviembre de 2006 por la Oficina de Rendición de Cuentas, GAO, por su sigla en inglés, un contratista usó los fondos de programas pro democracia para comprar una motosierra de gas, equipos electrónicos, entre ellos Nintendo Game Boys y Sony Play Stations, una bicicleta montañera, abrigos de cuero, carne de cangrejo, y chocolates Godiva. Al momento de hacer una auditoría, los gastos no fueron justificados.

Adolfo A. Franco, el entonces director de la oficina de América Latina de la agencia de ayuda internacional, defendió los programas durante un discurso en la Universidad de Miami, en abril de 2007, afirmando que estaban contribuyendo al gradual fortalecimiento de la oposición política en Cuba. Argumentó que la agencia debía seguir asumiendo “riesgos calculados”, aunque en el Congreso, varios legisladores dudaban de que los esfuerzos estuvieran dando fruto. “Terminar este régimen es una obligación solemne”, declaró Franco, quien es de origen cubanoamericano.

La investigación de la GAO llevó a que la agencia otorgara un mayor porcentaje de los fondos a organizaciones de desarrollo establecidas, incluidas algunas que propusieron iniciativas ambiciosas. En 2008, el Congreso autorizó $45 millones de dólares para los proyectos, una cifra récord.

Un gran proyecto que comenzó durante la administración Bush para expandir el acceso a Internet en Cuba tuvo repercusiones nefastas para el Gobierno de Obama. Una funcionaria de relativo alto rango del Departamento de Estado visitó La Habana en septiembre de 2009, procurando restablecer el servicio postal y cooperar en asuntos migratorios. La visita representó el contacto a más alto nivel con el Gobierno cubano en varios años.

En diciembre, las autoridades en Cuba detuvieron a un subcontratista estadounidense que viajó a la isla cinco veces como parte de una iniciativa de USAID, fingiendo ser turista, para contrabandear equipo de comunicación que no es permitido en la isla.

En ese entonces, varios funcionarios de USAID y el Departamento de Estado no estaban al tanto de la envergadura y naturaleza de algunos de los proyectos encubiertos. Sin embargo, los cubanos, furiosos tras percibir que Washington tenía una política engañosa de dos fases, asumieron una posición rígida frente al prisionero estadounidense, Alan Gross, quien ha sido condenado a 15 años de prisión.

Funcionarios de USAID y el Departamento de Estado quedaron asombrados al caer en cuenta del tipo de riesgos que se estaban tomando, y algunos argumentaron que era hora de suspender los programas encubiertos, llamándolos contraproducentes. Sin embargo, legisladores cubanoamericanos se resistieron enérgicamente para asegurarse de que siguieran en marcha.

Después del arresto de Gross, la agencia de asistencia no volvió a enviar contratistas estadounidenses a Cuba, pero permitió que las misiones las desempeñaran latinoamericanos, que algunas veces fueron detectados por el servicio de inteligencia cubano.

Una investigación de Associated Press reveló un controvertido programa que se llevó a cabo durante el mandato de Obama. De 2009 a 2012, Creative Associates International, una firma con sede en Washington, desarrolló un sistema de mensajes de texto rudimentario, similar a Twitter, conocido como ZunZuneo. El objetivo del proyecto era proveer una plataforma para que los cubanos pudieran difundir mensajes a una audiencia masiva, un mecanismo que finalmente pudiera haber sido usado para organizar multitudes.

El programa fue abolido en 2012. El contratista estaba pagando miles de dólares a la empresa estatal de telecomunicación, y no hubo manera de convertirlo en un proyecto autosuficiente. AP reveló en agosto que USAID estaba enviando a jóvenes latinoamericanos a identificar personas que pudieran ser “agentes de cambio social”, bajo el pretexto de organizar eventos, entre ellos un seminario sobre el virus VIH. Los contratistas, bajo el mando de Creative Associates International, recibieron un poco de entrenamiento para evadir a agentes de inteligencia, y recibieron $5.41 dólares por hora, por una labor que, fácilmente, hubiera podido llevar a que terminaran en la cárcel.

El dinero estadounidense ha proveído comida y alivio a familiares de presos políticos, y ha generado una red limitada de Internet satelital. Pero ha estigmatizado, más que fortalecido, a la comunidad de disidentes.

En lugar de proyectos encubiertos para derrocar el gobierno, los líderes estadounidenses deben encontrar mecanismos para empoderar al cubano común y corriente, expandiendo oportunidades de estudios en el exterior, organizando más enlaces profesionales, e invirtiendo en las nuevas microempresas en la isla. Es positivo que sigan promoviendo mayor conectividad a Internet, pero deben entender que lograr ese objetivo de manera sustancial exige coordinación con el Gobierno cubano. Más importante aún, Washington tiene que reconocer que a lo único que puede aspirar, es a influir de manera positiva en la evolución de Cuba hacia una sociedad más abierta. Para eso, es más productivo lograr un acercamiento diplomático, que insistir en métodos artificiosos.

Tomado de Cubadebate

sábado, 8 de noviembre de 2014

Cartas al editor de The New York Times apoyan intercambio de prisioneros entre Cuba y Estados Unidos

Dos cartas al Editor del diario norteamericano The New York Times apoyando el editorial de ese medio de comunicación que pidió días atrás un intercambio de prisioneros entre Estados Unidos y Cuba, el cual abriera cauce a una nueva relación bilateral, fueron publicadas el jueves. Reconocidos juristas e investigadores estadounidenses son los autores de estas misivas que Cubadebate reproduce para sus lectores.
Cartas el Editor de The New York Times

Los Prisioneros cubanos y el norteamericano

NOV. 6, 2014

Al Editor:
 
Su editorial del 3 de noviembre “A Prisoner Swap With Cuba” presentó una razonable solución al mayor obstáculo para normalizar las relaciones de Estados Unidos con Cuba, pero no mencionó algunos aspectos claves.


Más allá de las referencias a los “espías cubanos convictos” que Cuba quiere de regreso después de haber permanecido más de 16 años en prisiones norteamericanas, el juicio de 7 meses de estos reconocidos agentes cubanos no incluyó evidencias de que ellos hayan obtenido ninguna información clasificada.

Con creces, la version cubana de que su misión primaria era monitorear y prevenir los planes terroristas de los exiliados en Miami contra Cuba, es apoyada por la evidencia, incluyendo el libro de investigación del periodista canadiense Stephen Kimber, “What Lies Across the Water”. Ninguno de los cinco hombres fueron acusados del cargo de espionaje (dado que ellos no tenían información clasificada), aunque el jurado de Miami los declaró culpables de una “conspiración” cometer espionaje.

Ellos monitorearon a figuras como Orlando Bosch, quien recibió protección en los Estados Unidos por más de 20 años hasta su muerte en el 2011, a pesar de ser “resuelto e invariable en su vocación a la violencia terrorista”, de acuerdo con Joe Whitley, un Vice Fiscal General y luego consejero general del Departamento de Seguridad Interna. Y actualmente, un terrorista de carrera, Luis Posada Carriles, está aún protegido por los Estados Unidos en Miami.

ART HEITZER
Milwaukee, Nov. 3, 2014


El autor es Presidente del subcomité Cuba del National Lawyers Guild (Colegio Nacional de Abogados).


Al Editor:

Su persuasivo argumento para intercambiar una subcontratista de USAID, Alan Gross, por 3 espías cubanos que han cumplido más de 16 años en prisiones de Estados Unidos carece de un componente crucial: el precedente historico para tal tipo de intercambio.

Dos ejemplos de intercambios de prisioneros entre Estados Unidos y Cuba son particularmente relevantes. En 1963, el Presidente John F. Kennedy liberó a un cubano convicto por haberle disparado y matado accidentalmente a una niña de 9 años y liberó a otros tres cubanos que habían sido arrestados por cargos de conspiración para cometer actos de sabotaje en Nueva York.

A cambio, Cuba liberó inmediatamente a dos docenas de ciudadanos norteamericanos presos en cárceles cubanas por cargos de actividades contrarrevolucionarias; entre ellos tres miembros de un team de la CIA capturados cuando estaban plantando aparatos para la escucha en un edificio de La Habana.

En septiembre de 1979, el Presidente Jimmy Carter aceptó una recomendación del Departamento de Justicia de otorgar clemencia y liberar a tres nacionalistas puertorriqueños, incluyendo Lolita Lebron, quienes habían sido declarados culpables de abrir fuego en el pleno del Congreso, hiriendo a cinco legisladores. Como parte de un no declarado “intercambio humanitario” negociado detrás de escena, 11 días después Fidel Castro liberó a cuatro agentes de la CIA.

En esos tiempos, estos dos intercambios fueron políticamente controversiales, requirieron de determinación y tenacidad presidencial. Pero, como el presidente Obama puede notar, ellos avanzaron intereses nacionales de los Estados Unidos y retornaron a los norteamericanos presos a sus familias.

WILLIAM M. LEOGRANDE
PETER KORNBLUH

 
Washington, Nov. 4, 2014


Los escritores son coautores del libro “Back Channel to Cuba: The Hidden History of Negotiations Between Washington and Havana.”
(Traducción al español de Cubadebate)

jueves, 6 de noviembre de 2014

The New York Times rompe el bloqueo mediático


Por Ricardo Alarcón de Quesada

 

En mí artículo que aparece en la Nueva Réplica actualmente circulando reproché al New York Times que no hubiese planteado el caso de Gerardo, Ramón y Antonio en su Editorial del pasado octubre en el que se pronunció por la eliminación del bloqueo norteamericano contra Cuba.

 Cuando lo escribí no imaginaba que con ese documento el diario neoyorquino iniciaba un importante debate, que dura ya un mes, e incluye varios editoriales abogando por un cambio sustancial en las relaciones entre ambos países. El más reciente del domingo 2 de noviembre, propone que los tres sean liberados a cambio de que Cuba por razones humanitarias ponga en libertad a Allan Gross sancionado aquí por participar en actividades ilegales destinadas a derrocar al Gobierno revolucionario.

 Se trata de una posición justa y razonable. Tiene razón el periódico cuando define la liberación de los tres Héroes cubanos como un paso indispensable para avanzar hacia la convivencia civilizada entre dos países que son y serán siempre vecinos.

 Debería agregarse a los argumentos del Times que ninguno de los Cinco fue acusado de realizar espionaje y por tanto no eran “espías”. Como se demostró en el juicio de Miami ninguno de ellos accedió o buscó informaciones secretas relacionadas con la seguridad nacional de Estados Unidos. 

Tampoco recibieron orientaciones para buscar ese tipo de informaciones. Así lo reconoció, bajo juramento, el General James R. Clapper quien fue testigo del Gobierno y cuyo testimonio aparece entre las páginas 13089 a 13235 de las Actas Oficiales del Tribunal. Es el mismo Clapper que hoy es el Director Nacional de Inteligencia de la Administración Obama.

 También es necesario recordar que la misión de los Cinco era tratar de frustrar los planes terroristas contra Cuba que más de una vez han causado muerte y daños también a personas residentes en Estados Unidos.

 Pero, en todo caso, este Editorial del New York Times debe ser saludado como un hecho de importancia trascendental. El muro de silencio que rodeaba el caso de los Cinco ha recibido un golpe demoledor que ojalá sea definitivo.

Publicado en Democracy Cuba
Montaje fotográfico RCBáez

domingo, 2 de noviembre de 2014

Editorial de The New York Times pide canje de presos entre EEUU y Cuba


the new york times
Solo hay una manera viable de retirar a (Alan) Gross de una ecuación suficientemente compleja (con Cuba), afirma este lunes un nuevo editorial de la edición impresa del diario norteamericano The New York Times: La administración Obama debe canjearlo por los tres cubanos que llevan más de 16 años tras las rejas en Estados Unidos.

El diario, que en octubre publicó tres editoriales a favor de la normalización de las relaciones entre Cuba y EEUU, reconoció que  ”hace casi cinco años, las autoridades en Cuba detuvieron a Alan Gross, un subcontratista del gobierno estadounidense que estaba trabajando en un sigiloso proyecto” para extender una red ilegal en la Isla.
“Aunque un creciente número de líderes en Washington y La Habana parecen estar ansiosos por comenzar a normalizar la relación entre los países, el caso de Gross se ha convertido en el principal obstáculo para lograr un avance diplomático”, asegura el diario en el editorial que se publicó simultáneamente en inglés y español, y se adelantó en la edición digital en la noche de este domingo.
Añade que “en la Casa Blanca, la posibilidad de un intercambio de presos con La Habana genera ansiedad, debido a las críticas que surgieron en mayo, cuando Estados Unidos negoció la liberación de un soldado secuestrado en Afganistán a cambio de cinco líderes del movimiento Talibán”. 

Sin embargo, el diario reafirma que “en circunstancias excepcionales, vale la pena hacerlo. El caso de Gross es una de ellas”.

Gross viajó a La Habana cinco veces en 2009, bajo la dirección de Development Alternatives Inc., que tenía un contrato con la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos. Fingiendo ser turista, transportó furtivamente equipos de comunicación, añade el rotativo.

“El Gobierno cubano, que lleva años protestando los proyectos encubiertos para promover reformas democráticas en la isla, condenó a Gross en 2011 a 15 años de prisión por actos que atentan contra la integridad del Estado”, dice.

Reconoce que “durante los primeros meses de su detención, funcionarios en la isla sugirieron que estarían dispuestos a liberar a Gross si Washington suspendía los proyectos cuyo fin es destituir al actual Gobierno cubano. Esas negociaciones no prosperaron”.

The New York Times asegura categóricamente que funcionarios norteamericanos han concluido que para lograr la libertad de Gross, es necesario repatriar a los tres agentes cubanos que fueron condenados en un juzgado federal en Miami, en 2001.

Sugiere que “para efectuar un canje, el Presidente Obama tendría que suspender el resto de la condena de los reos. Esa acción sería justificable si se tiene en consideración el largo periodo que han estado presos, las críticas válidas que han surgido respecto a la integridad del proceso judicial que enfrentaron, y los posibles beneficios que un canje podría representar para lograr un acercamiento bilateral”.

El diario asegura que preso que más le importa al Gobierno cubano, Gerardo Hernández, “fue condenado a cadena perpetua. Hernández, el líder de la Red Avispa, una agrupación que infiltró grupos de exiliados cubanoamericanos en el sur de Florida durante la década de años noventa, fue hallado culpable de conspiración para cometer asesinato. La fiscalía acusó a Hernández de conspirar con autoridades en La Habana para derribar aviones operados por un grupo de exiliados que solían repartir folletos sobre la isla, incitando a una revolución contra el gobierno. A sus cuatro asociados se les declaró culpables de delitos no violentos. Dos han regresado a Cuba, y los otros dos van a ser liberados relativamente pronto”.
Añade del The New York Times:

Un panel de tres jueces del Juzgado de Apelación del Distrito 11 revocó los fallos en agosto de 2005, habiendo determinado que un conjunto de factores impidieron que los acusados tuvieran un proceso justo. Los jueces establecieron que, en vista de la enorme hostilidad contra el gobierno cubano en Miami, y de cobertura periodística vilipendiando a los espías, el jurado no podía ser imparcial. Al revisar el caso posteriormente, todos los jueces de la corte de apelación dieron revés a ese fallo y restituyeron los veredictos. Sin embargo, jueces de esa corte señalaron otras deficiencias en el proceso judicial, que llevaron a una reducción en la condena de tres de los presos. La jueza Phyllis Kravitch escribió una opinión disidente, argumentando que la acusación de conspiración para cometer asesinato imputada contra Hernández no tenía fundamentos. Los fiscales, según la jueza, no establecieron que Hernández, quien le proveyó a La Habana información sobre los vuelos, había acordado con autoridades en la isla que los aviones serían derribados sobre espacio aéreo internacional. Si los aviones hubieran sido derribados sobre espacio aéreo cubano, el acto no habría constituido un delito bajo la ley de Estados Unidos.
El regreso de Hernández a la isla es una prioridad primordial para el Presidente de Cuba, Raúl Castro. Los líderes cubanos han celebrado a los presos como héroes y han protestado que el proceso legal fue injurioso. Entidades independientes, incluido un panel de Naciones Unidas que evalúa detenciones arbitrarias, y Amnistía Internacional, han sido críticas del proceso judicial.

El diario reconoce que a través de los años, funcionarios estadounidenses han dicho que no están dispuestos a intercambiar a los cubanos por Gross, dado que alegan que los casos no son equivalentes.

“Sin embargo, un canje podría abrir el camino para reanudar lazos diplomáticos, lo cual permitiría que Estados Unidos tuviera mayores oportunidades de fomentar cambios positivos en la isla mediante la expansión de comercio, turismo y mayor contacto entre cubanos y norteamericanos. De lo contrario, se perpetuará la enemistad que ha reinado durante más de 50 años, continuando así un ciclo de desconfianza y actos de sabotaje por ambos lados”, asegura.

Y remata: “Más allá de los méritos estratégicos de un canje, la administración tiene un deber de hacer más por lograr la liberación de Gross. Su arresto se llevó a cabo como consecuencia de una estrategia irresponsable.“

El diario asegura que Gross ha bajado más de 45 kilos de peso durante su detención. Está perdiendo la vista en el ojo derecho. Tiene dolencias en las caderas. En junio, su madre falleció. En mayo, luego de cumplir 65 años, Gross dijo que este año será el último que pasa en cautiverio, amenazando estar dispuesto a quitarse la vida si no recobra la libertad. Sus seres queridos han tomado sus palabras literalmente, considerándolas como una advertencia de un hombre desesperado.

“Si Gross muere estando en custodia, la posibilidad de establecer una relación más saludable con Cuba desaparecerá por varios años. Obama tiene que reconocer que esto es enteramente evitable, pero hay que actuar pronto”, concluye.

miércoles, 22 de octubre de 2014

El Ébola y los medios de comunicación

Por Aixa Hevia González
La información sobre la ayuda médica cubana a África Occidental es manipulada por muchos medios, aunque otros, como The New York Times, reconocen el gesto de Cuba

En la Cumbre Extraordinaria  de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América - Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) de la Habana, donde se reunieron varios mandatarios de los países integrantes de este bloque y de otras naciones del Caribe para abordar las amenazas del virus del Ébola, se habló también sobre los medios de comunicación.

 La Doctora Carissa F. Etienne, directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), apuntaba a su llegada a Cuba que "otro factor importante es la habilidad de comunicarse, le llamamos comunicación de riesgo", y explicaba que "en la población general se crea un estado de ansiedad, y se necesita brindar información a la población; se debe ser honestos y veraces con ellos y brindarles aliento".

 También la Sra Margaret Chan, directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en su mensaje a este evento expresaba que  "los medios hacen bien en mostrar cómo los países se preparan para una pandemia tan grave".

 Es decir que las funcionarias de los organismos mundiales y regionales relacionados con la salud, de una manera u otra, reconocen el papel que los medios de comunicación pueden y deben jugar en relación con esta pandemia.

 Por estos días hemos visto con dolor cómo algunos medios españoles han dejado al lado la ética, en el caso de la enfermera Teresa Romero,  contagiada en su país cuando atendía a misioneros que contrajeron el Ébola en África.
 Teresa ha sido perseguida hasta la saciedad por periódicos que se ubicaron permanentemente frente al hospital donde está ingresada para construir portadas sensacionalistas a costa de su delicada situación.

 La fotografiaron inescrupulosamente con lentes que la captaban en su gravedad, la mataron estando viva e incluso llegaron a hablar de que sería incinerada sin autopsia.

 Pocos medios divulgaron lo que trascendió en uno de sus contactos telefónicos con su esposo Javier Limón, donde afirmaba que al curarse estaba dispuesta a seguir cuidando personas enfermas porque “ahora tiene los antivirus y no le pasará nada”.

 No fue muy conocido el pedido de su esposo cuando dijo "parece que en este mundo civilizado nos acordamos de los problemas cuando nos tocan directamente. Por eso desde esta habitación de un Hospital de Madrid hago un llamamiento a las autoridades de todo el mundo para que pongan los recursos necesarios, que todos sabemos que los tienen, para acabar con el virus". Tampoco se difundió su deseo de que cada niño que muere en África, tenga el mismo eco que se dio al sacrificio de su perro Excalibur.

 Según se informó por los medios internacionales, unas 300 mil personas firmaron en España, en un par de días, una petición para no matar al can, en tanto, las peticiones referidas a personas, para movilizar recursos destinados a los infectados en África o enviar a personal de salud a ese continente no alcanzaron la misma repercusión.  El periódico español El Mundo, por ejemplo,  llegó a crear un álbum con “las fotos más íntimas de Excalibur”.

MANIPULADA TAMBIÉN LA AYUDA MEDICA CUBANA

 A pesar de que importantes medios de Estados Unidos como The New York Times y Washington Post reconocieran la contribución de Cuba en la lucha contra el Ébola y que en un gesto poco común, el Secretario de Estado de Estados Unidos, John F. Kerry, elogiara el aporte de nuestro país, la información sobre la ayuda médica cubana a África Occidental se manipula.

 Medios de la Florida en Estados Unidos intentan minimizar el gesto heroico de los trabajadores de la salud cubanos diciendo que el Estado los ha enviado para obtener cuantiosas ganancias. Solo hablan de sumas de dinero y de que están en África occidental a cambio de una casa o un automóvil. ¿Cuán poco conocen al pueblo cubano?

 No se ha escuchado en otras naciones que 15 mil personas, entre ellas médicos y enfermeras, se hayan brindado voluntariamente para combatir el Ébola, como lo han hecho los profesionales cubanos, o que dentro del grupo de los que marchan a África Occidental exista un especialista que acumule más de cinco misiones internacionalistas, como sucede en esta oportunidad. Pero eso no es noticia para la prensa miamense o para aquellos que se pliegan a su línea editorial.

 Como en otras oportunidades, Cuba antepone el deber, para preservar a nuestra población y responder a la solicitud de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de enviar especialistas capaces, mientras otros mandan soldados.

 Telesur, la televisora que ahora da cobertura desde Sierra Leona al combate contra esta mortal enfermedad, sí supo catalogar el gesto, por eso sus reportes aparecen en una sección a la que han denominado “Héroes contra el Ébola”.

Cubaperiodistas.cu
 
Foto tomada del Periódico Invasor (Ciego de Ávila), en Facebook: Desde Sierra Leona, médicos de esa provincia en lucha contra el ébola

Cuba y los ataques viscerales de The Washington Post, un reducto de la Guerra Fría

por Miguel Fernández Martínez
   Da pena, en estos tiempos en que el mundo está saturado de tensiones, que el “prestigioso” diario estadounidense The Washington Post se convierta, de golpe y porrazo, en un reducto de la Guerra Fría y disponga de sus páginas –y del prestigio de su Consejo Editorial-, para contribuir, desde la mentira y la manipulación, a difundir calumnias y falsedades.

   El pasado 20 de octubre, el Washington Post publicó un editorial titulado Cuba should not be rewarded for denying freedom to its people (Cuba no debe ser recompensado por negar la libertad a su gente), atacando al gobierno cubano, y cuestionando los esfuerzos de otros, incluso desde dentro de Estados Unidos por conseguir poner fin al criminal bloqueo comercial, económico y financiero que Washington impone a la isla desde 1962.

   Su conejillo de Indias fue el joven político español Ángel Carromero, quien el 22 de julio de 2012, estuvo involucrado en un accidente de tránsito que le costó la vida a dos ciudadanos cubanos - Oswaldo Payá, y Harold Cepero-, que viajaban en el automóvil conducido por el español.

   Pero, ¿por qué The Washington Post, y el equipo de editores que dirige Fred Hiatt y que ahora pretende erigirse en paladín de la verdad, no dice cómo ocurrieron los hechos desde el principio?

¿Qué hacía Ángel Carromero en Cuba?

   Medios cubanos explicaron que Carromero, en el momento del accidente en Cuba en 2012, era el vicesecretario General de Nuevas Generaciones, sector juvenil del Partido Popular (PP) de España, un hombre cercano al expresidente español José María Aznar, y a Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid, afiliados ambos a las políticas anticubanas.

   Viajó a Cuba junto al ciudadano sueco Jens Aron Modig, líder del Partido Demócrata Cristiano Sueco, y presidente de su Liga Juvenil, y antes de llegar a la isla sostuvieron reuniones con el Instituto Republicano Internacional (IRI).

   La visita a Cuba de ambos personajes –aunque The Washington Post no menciona a Modig-, no fue por propia iniciativa, sino como parte de una operación organizada por Anikka Rigo, jefa de la Sección de Relaciones Exteriores del Partido Demócrata Cristiano Sueco, con el objetivo de traer financiamiento al minúsculo y contrarrevolucionario Movimiento Cristiano Liberación, que presidía Oswaldo Payá, uno de los fallecidos en el accidente; y de asesorar la constitución de una organización juvenil asociada a este.

   Con ese propósito, el diputado del PP, Presidente de Nuevas Generaciones, miembro del Comité Ejecutivo Regional del PP y ex Asesor de Aznar, Pablo Casado Blanco, había instruido a Carromero ponerse en contacto con la española Cayetana Muriel Aguado, residente en Suecia y también del Partido Demócrata Cristiano Sueco, de la que recibió instrucciones, el dinero a entregar y un teléfono celular programado con los números necesarios.

   Posteriormente, Carromero contactó al sueco Modig mediante Facebook y luego se conocieron en un restaurante madrileño.

Las supuestas “dudas” de The Washington Post

   Según el editorial publicado en The Washington Post, Cuba “no hecho nada para disipar la niebla de la sospecha de que aún persiste sobre la muerte de Payá y Cepero” y “exigen” al gobierno de La Habana, la apertura de una investigación internacional que esclarezca los hechos ocurridos en una carretera del oriente cubano en julio de 2012.

   Cuba lleva 55 años soportando las acusaciones maliciosas y las difamaciones que generan los grandes monopolios mediáticos de la prensa mundial, regidos desde Washington. Ya nada asusta al pueblo cubano cuando de mentiras se trata.

   Muchas han sido las toneladas de tinta y papel empleados para tratar de desacreditar a Cuba, a su Revolución y a su pueblo, pero esta vez el The Washington Post no lo ataca a Cuba, sino que pone en entredicho a la justicia española.

   Carromero es un mitómano empedernido, que dice una cosa en Cuba, otra en España y otra en Estados Unidos. Es un vil mentiroso que anda buscando protagonismo y al no conseguir apoyo en su propio país, no tuvo más remedio que restregar su conciencia con lo más retrógrado de la emigración cubana en Miami, y los calenturientos que en Washington quieren seguir jugando a eliminar por hambre a los cubanos.

   Evidentemente el The Washington Post le dio el minuto de gloria y fama que Carromero necesitaba, aunque para conseguirlo tuviera que repetir mil veces las mentiras que dice.

   La Audiencia Nacional española, que vio en detalles el caso y las alegaciones de Carromero, reconoció legalmente el juicio celebrado en Cuba contra Carromero, y en el que fue condenado por homicidio imprudente.

   A su vez, el juez Eloy Velasco, de la Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia española declaró sin lugar la querella presentada por la esposa y la hija de Oswaldo Payá, por supuesta complicidad de las autoridades cubanas en el accidente.

   Llama la atención, que estas dos señoras fueron las que originaron el rumor de un supuesto segundo automóvil involucrado en el accidente, aun cuando no habían podido tener contactos con Carromero por encontrarse detenido en el lugar de los hechos.

   Tanto la esposa como la hija de Payá, de la manera más deshumanizada, trataron de convertir este trágico hecho, en un evento político, sin respetar siquiera la muerte de un ser querido, algo que ahora The Washington Post enarbola como punta de lanza para atacar a Cuba.

La irracionalidad de The Washington Post a la hora de mirar a Cuba

   Lo grotesco de esta nueva falacia guerrerista de The Washington Post contra la pequeña isla caribeña, es tratar de castigar a Cuba con el mantenimiento del bloqueo económico, comercial y financiero, que firmó el expresidente John F. Kennedy en 1962, esperanzado que con esa política de presión sacaría del poder al comandante Fidel Castro y con él, todo vestigio del proceso revolucionario que se desarrollaba en la Mayor de las Antillas.

   The Washington Post, como en los viejos tiempos imperiales, asume que eliminar tan cruel práctica, condenada por 188 países de todo el mundo, sería una “concesión”, como si el pueblo cubano fuera un vasallo arrodillado a los pies del amo del Norte.

   Cuba y su gente saben que es una auténtica libertad, míster Hiatt. No será su Consejo Editorial quién venga a dar lecciones de independencia y soberanía a los cubanos, y muchos menos sugerirles que se vean en el espejo de los que vendieron su alma por unas pesetas.

Tomado de su blog Cuba, la isla infinita