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jueves, 13 de agosto de 2015

ESCARAMUZAS POLÍTICAS: Sigue vivo el pensamiento de Fidel Castro

Por Gloria Analco*, @GloriaAnalco

 Fidel Castro llega a sus 89 años de edad de una manera triunfal para él y el pueblo cubano: sin cambios políticos en Cuba.
El desplome de la Unión Soviética no hizo colapsar a la Revolución Cubana como tampoco el recrudecimiento del embargo estadounidense. Sus poderosos enemigos se han quebrado la cabeza tratando de borrar de la faz de la Tierra la gesta cubana, y hasta han elaborado planes descabellados para conseguirlo.
Fidel dijo el día que cumplió 70 años, que la Revolución Cubana “está hecha y no hay quien la deshaga”. Eso fue hace 19 años, y parece haber acertado.
Los 11 presidentes de Estados Unidos que han buscado afanosamente vencer a Fidel, han dispuesto, desde el primer día de su ejercicio en el poder, del clásico aparato de la superpotencia: un temible Ejército, el Air ForceOne, el salón Oval, un dormitorio en la Casa Blanca, y a su entera disposición las 16 agencias de inteligencia, sin contar con un nutrido gabinete, además del simbólico “teléfono rojo”, de enlace con otros líderes mundiales. Todo ello entregado en bandeja de plata a un solo individuo por ganar unas elecciones.
Fidel Castro, en cambio, preparó un ejército propio para derrocar al dictador Fulgencio Batista, y organizó la Guerra de Todo el Pueblo para la defensa de la Revolución; por décadas superó todas las dificultades de persecuciones, intentos de asesinato, acoso de espías y traiciones; él mismo se hizo de un aparato de seguridad especializado que le permitió canalizar una serie de necesidades y estar informado de las intenciones de sus enemigos, y tuvo la capacidad de buscar contactos adecuados con chinos y rusos, y penetrar desde un principio el gobierno de los Estados Unidos, lo cual le permitió sobrevivir a muchas crisis.
¿Algo de esto hubieran podido lograr los 11 presidentes de Estados Unidos que han tenido que vérselas con Fidel Castro?
Además, el máximo líder de la Revolución Cubana logró desarticular todas las operaciones montadas por la Agencia Central de Inteligencia (CIA, en sus siglas en inglés).
Fidel, al abrazar la causa de los humildes, sabía que iba a encontrar a su paso muchos enemigos, y se preparó para enfrentarlos. Desarrolló, entonces, capacidades de gran estratega militar, y su discurso ha sido uno de sus grandes atributos. Sabía que tenía una misión histórica que cumplir.
En su enfrentamiento con Estados Unidos jugó como un gran maestro en la simultaneidad del ajedrez de la política. Enviaba mensajes, influía, desinformaba, compartimentaba. Desarrolló, además, una diplomacia amplia que le permitió crearse un escenario universal e influir en acontecimientos políticos de relevancia internacional.
A lo largo del proceso revolucionario cubano, Fidel, como figura central, se ha reunido e intercambiado, como ningún otro político en el mundo, con miles de personalidades de gobierno, políticos, intelectuales, renombrados economistas, científicos, artistas, jefes de movimientos insurreccionales, etcétera, y realmente su figura política ha resultado muy atrayente para todos estos personajes.
Su historia revolucionaria, que partió del asalto al Cuartel Moncada, en 1953, no ha sido para menos. Consiguió mantener a la Revolución Cubana en el poder, por contar también con un pueblo revolucionario.

*Reportera mexicana, publica en Uno más uno y otros órganos de prensa. Colaboradora habitual de La Polilla Cubana. Trabajo enviado por su autora
  FOTO Roberto Chile

miércoles, 13 de agosto de 2014

Felicidades al hombre que nos enseñó a vencer…

Por  Lilibeth Alfonso Martínez

Los primeros recuerdos que tengo de Fidel son aquellos discursos enormes que no me dejaban ver los muñequitos y se alargaban mucho más allá de la hora de la novela. Desde entonces, me preguntaba cómo aquel hombre podía hablar tantas horas sin parar, y mantener al auditorio, a pesar de las horas, en vilo, dispuesto al aplauso al final de cada frase magnífica.

En casa, lo escuchábamos también, y la vecina de al lado, y la de más allá, y el señor de la esquina, tanto lo seguían que el discurso seguía su línea imperturbable incluso si decidías salir de casa, si te animabas a ir a la otra cuadra, al parque, al otro extremo de la ciudad.

Acuñó frases que han quedado para la historia y que siempre supimos con alas de posteridad. Era un orador de aquellos de la escuela de Martí, que era monte donde el arbusto mandaba, pero también sabía ser ciudad.

Con el tiempo, yo también comencé a prestarle atención a las palabras de aquel hombre que, cosas del destino, también tenía una estatura de gigante.

No me tocaron sus tiempos más enérgicos. De hecho, siempre voy a tener la sensación de que me perdí lo mejor de la vida de ese hombres, aunque para siempre atesoro la suerte compartida de coincidir con él en este tiempo, por suerte, todavía.

De sus cualidades, es acaso el sueño su mayor mérito. Esa voluntad, mitad de soñador y mitad de luchador, que encuentra caminos hasta en la más feroz escarpada y que nos hizo resistir y vencer resistiendo, en un tiempo en el que todos apostaban por la fecha de la caída.

Y su solidaridad, que se emparenta con el amor medido con una cuerda atada de un extremo y lanzada al viento. La solidaridad que lo hizo traerse a niños de Chernobil, y lo llevó a involucrar a todo un país, al otro lado del oceáno, en la libertad de varias naciones africanas -historia incomprendida muchas veces, y a fundar junto a Chávez la Misión Milagro y antes de ello, todas las misiones internacionalistas de médicos, profesores…, por más de 100 países.

Como todos las niñas, y las jóvenes, y las mujeres cubanas…, también me enamoré un poco de él. Atrapaba pedazos de historias aquí y allá para armar el laberinto de sus modos. María Comité, apodada así porque la Federación era toda su vida, me aseguró una vez que su abrazo era fuerte y sincero, y que aquel hombre te miraba a los ojos, “se las arreglaba para mirarte a los ojos”.

Alguien me habló de su voz, que podía ser casi inaudible, o tronar desde el fondo del pecho, y de sus manos, arregladas hasta el hartazgo, coronadas por unos dedos finos y de trazos feroces, terminados en uñas cuidadísimas.

Y como casi todas, pasé del amor adolescente a la más fiera admiración, incluso en medio de sus errores, porque errores tuvo como todos, y ese recordatorio que detrás de aquel gigante que todos, alguna vez, creímos invencible -capaz de darle de costado a la propia muerte que tantas veces coqueteó en su camino-, había un hombre, me lo antojó más grande.

“Fidel nos enseñó a vencer”, dijo ante cientos de estudiantes guantanameros el Héroe de la República de Cuba, Fernando González, y creo que dió en el clavo. Otros nos enseñaron muchas otras cosas, pero usted, Comandante, simplemente, nos enseñó a vencer. Felicidades.

Tomado de su blog La esquina de Lilith

Fidel 88, mucho para festejar

Por Carlos Aznárez*
Comandante, iba a escribir otro artículo sobre tu digna existencia. En varias ocasiones he “emborronado cuartillas" a lo largo de mi militancia periodística y de la otra, de esa en la que muchos nos zambullimos con las armas en la mano en los 70, hasta dejar la piel en la embestida, al calor de tu grito de guerra allá en Sierra Maestra. Pero me di cuenta que las palabras y la admiración que te profesamos ya las había escrito hace tres años, cuando cumplías tus 85. Lo que te dije en aquel entonces está intacto en mi corazón y en el de quienes hoy te homenajeamos en todos los rincones del mundo donde los pueblos se siguen levantando, como en Palestina heroica, a la que tú le has dedicado una reflexión de urgencia. Por eso, repito el texto, sin tocar una coma, y te vuelvo a decir: Seguimos en pie, Comandante, con tus ideas y tu coraje:
 
¿Cuántos Fideles hay en este Fidel que en estos días cumple 88 años de muy vivida existencia? Seguramente que muchos. Tantos que no alcanza la memoria para evocarlo. 
Hay un Fidel -menos conocido-, que desde muy joven se puso en marcha para, en los claustros universitarios, comenzar un intenso camino de agitación que lo llevó pocos años después a militar activamente – haciendo honor a un internacionalismo al que luego abrazaría con pasión- contra el dictador dominicano Leónidas Trujillo.

 Hay otro Fidel que se dio cuenta enseguida que todas las teorías del mundo no son suficientes si no se ejerce una práctica audaz e inteligente contra el autoritarismo, y junto con un puñado de valientes asaltó el Moncada, abriendo así un sendero que no se detendría más hasta la toma del poder, una meta imprescindible si se quiere hacer una Revolución con mayúsculas.Pero qué decir de ese Fidel, que con Raúl, el Che y otros tantos patriotas desembarcó del Granma, y cuando todo parecía venirse abajo, entre cadáveres de sus mejores hermanos y las balas del enemigo, contó los fusiles y se repitió varias veces, como para que lo oyeran los esbirros de la dictadura batistiana, que con esa decena de hombres que quedaban en pie, ganarían la batalla.

 Del Fidel de Sierra Maestra habría mucho para contar. Él mismo lo ha hecho recientemente, con su estilo locuaz y sumamente descriptivo, en dos libros de lectura imprescindible para entender de qué se trató esa epopeya :”La contraofensiva estratégica” y “La victoria estratégica”.

 Allí, en aquellas montañas victoriosas, apareció con toda claridad el Fidel combatiente, el estratega militar capaz de convertir en triunfo aplastante lo que minutos antes iba camino a convertirse en derrota, el Fidel compañero de sus compañeros, severo cuando se trataba de hacer que se cumplan sus órdenes, sabedor de que cualquier duda en un combate tan desigual como el que libraban, podía hacer capotar el proyecto revolucionario.

 Pero también supimos en esos pocos años de batalla directa contra la soldadesca de Batista, de ese Fidel que respetaba la vida de sus enemigos una vez que eran capturados en combate, marcando de esa forma un territorio de humanidad, que en varias ocasiones provocó deserciones masivas entre los uniformados del régimen, y generó las bases para que pocos miles de rebeldes vencieran a un ejército regular y bien equipado de cien mil soldados, que contaban con tanques, aviones bombarderos, y la ayuda internacional de los imperios yanqui e inglés.

 Después, cuando los barbudos felizmente marcharon victoriosos hacia La Habana, en aquellos días memorables del 59, comenzó a desarrollarse la vida de un Fidel que terminó asombrando al mundo. Revolucionario hasta la médula, liberó a su pueblo de la opresión y de la cultura gringa que lo asfixiaba, expropió y nacionalizó todo lo que antes era de cuatro magnates subordinados a la mafia norteamericana, y ejerció el internacionalismo con la misma potencia que antes había desarrollado para derrotar al tirano.

 Codo a codo con el Che, no dudó de emprender una prolongada marcha para conquistar la por ahora pendiente segunda Independencia latinoamericana. Venció al Apartheid sudafricano, ayudó a liberar Angola, abrazó a Salvador Allende y apretó los puños de rabia, como pocos, cuando se enteró que su hermano Guevara caía en combate en Ñancahuazu.
 Cuántos rebeldes del continente se siente enormemente agradecidos por lo que hizo Cuba por ellos, cuántos luchadores por el socialismo no hubieran podido gestar múltiples hazañas en sus países sin la decisión solidaria y comprometida de Fidel y sus compañeros. La lista es extensa y a través de ella, Cuba y su Revolución fueron escribiendo páginas de dignidad imposibles de olvidar.

 En esos años y en los venideros, Fidel debió multiplicarse, para que la Isla no se hundiera tras la caída del bloque socialista, para intervenir con clarividencia en temas de deuda externa, anunciando antes que ninguno, que la misma era impagable por ilegítima. También propuso soluciones para cuidar y defender el medio ambiente, o encarar gigantescas iniciativas en temas de educación y salud para su pueblo, que luego fueron y son derivadas de manera solidaria hacia el resto del mundo.

 Sin embargo, la madre de todas las batallas fue la que libró Fidel, abrazado con su pueblo, contra el criminal bloqueo imperialista.

 Medio siglo de obligadas carencias, que fueron derrotadas a punta de digno coraje y la convicción de que a las revoluciones verdaderas se le oponen miles de escollos. Para que semejante agresión no pueda salir airosa, Fidel lo repitió siempre, la medicina es tener conciencia revolucionaria y convicción de que se libra una batalla justa, forjar una inmensa unidad de los de abajo, y sacrificarse hasta las lágrimas.

 “Después de Dios, Fidel”, dijo emocionado un agradecido ciudadano de Haití, al defender las misiones médicas y alfabetizadoras que el gobierno cubano derramó por todo el mundo, llegando allí donde nadie se atrevía. Eso es lo que en estos días todos los que agradecemos su necesaria vigencia tenemos la obligación de recordar cuando nombramos a Fidel. Nunca, pero nunca, nos falló.

 Lo decimos desde la constatación de saber en que clase de mundo vivimos, donde la felonía, la corruptela, el transfuguismo y la claudicación se han convertido en moneda corriente. Frente a esas lacras, Fidel, Cuba, su pueblo, la vieja guardia y las jóvenes generaciones revolucionarias, siempre han mostrado que se puede. Que con voluntad política y conciencia revolucionaria no hay enemigo invencible.

 Ahora, que el Comandante, ese mismo al que su pueblo llama cariñosamente “el caballo”, sigue galopando con tantas ansias de futuro, ahora que ese enemigo al que le soportó la mirada, a pesar de tenerlo a sólo 90 millas, comienza a derrumbarse, tal cual anunciara el propio Fidel en aquel acto memorable junto con Hugo Chávez en la provincia de Córdoba, ahora que combina sabias reflexiones con gestos imborrables de ternura hacia quien considera su hijo político venezolano -como tal, también hacedor de revoluciones- y le anima para batallar contra su sorpresiva dolencia, ahora, cuando sus palabras en defensa de la vida contra la muerte que sigue derrochando el Imperio allí donde se asienta, ahora, precisamente, es tiempo de homenajear a Fidel.

 Es hora de decirle, sin rubores de ningún tipo, que lo queremos por todo lo hecho, y por todo lo que seguramente seguirá haciendo. No es cursilería, ni obsecuencia decir esto, no somos ni una cosa ni la otra y sabemos de ambas por vivir en países donde se practican con desmesura, sólo se trata de hacer justicia con alguien al que desde que nos apareció la conciencia, siempre tuvimos de nuestro lado. Por muchos años más, Fidel. Para que nuestros enemigos sigan rabiando, y los de abajo y a la izquierda (como diría el Subcomandante Marcos) festejen con ganas tu noble y vital existencia.


*Director de Resumen Latinoamericano
FOTO Liborio Noval

Me gusta oír esa que dice Fidel, Fidel, qué tiene Fidel; ignoro a quién se refiere

Por Guillermo Guzmán
Más de una vez he oído esa canción tan fogosa que dice ¡Fidel, Fidel / qué tiene Fidel / que el imperialismo no puede con él! Y aunque es cortica no deja de ser contundente.

Hay otra canción -por cierto muy buena también- que dice Fidel / seguro / al yanky dale duro; e igual de breve que la anterior.

Hay una que está expresamente musicalizada y dice: …aquí pensaban seguir / tragando y tragando tierra / sin sospechar que en la sierra / se alumbraba el porvenir / …y en eso llegó Fidel / se acabó la bochinchera / …llegó el Comandante y mandó a parar /...

Ignoro de quien se trata pero supongo que ese tal Fidel debe ser un taco para que las murgas populares le canten esas melodías tan buenas, pero lo singular es que ninguna de esas canciones son  interpretables en el género que me apasiona, la saloma, y del cual yo soy (modestia aparte) un exponente magnífico debido a mi maravillosa voz de cantor inigualable de salomas y que tanto le gusta a las muchachas cuando me oyen y quedan encantadas, tal vez porque les meto embustes bonitos.

Pero, volviendo al grano, yo pienso que esas canciones de Fidel, cantadas en género de salsa, por ejemplo, podrían ser tremendo tubazo musical ya que si las murgas populares las corean apasionadamente inclusive sin más instrumento que sus propias gargantas, ¿cómo habría de ser acaso bajo el fragor de los tambores del Madera, de Pacheco, de Tambor Urbano, de las cuerdas y demás instrumentos de tantas agrupaciones musicales que como piedras en el pedregal, hay por ahí?
Eso sí, que ni Rubén Blades ni los demás de su estirpe pantallera se hagan eco de las genuinas canciones del pueblo.

Doquiera se encuentre ese tal Fidel yo lo felicito por su ZKonducta.

Imagen agregada RCBáez

Fidel, simplemente Fidel

Por Sergio Ortiz


Uno dice Fidel y no es necesario poner el apellido. Todos o casi todos en el mundo sabrán que se trata de Castro. Incluso tiene dos apellidos, Castro Ruz, pero la mayoría de los habitantes del planeta, no sólo de Cuba, le dicen Fidel. Otros lo llaman Comandante, por tantas batallas ganadas para Cuba y la humanidad, no sólo en el terreno bélico sino también, y sobre todo, en la Batalla de Ideas.

Ese hombre hoy cumple 88 años, desairando a tantos agentes del imperialismo que quisieron matarlo con balas, venenos, odios, mentiras y otras armas de grueso calibre, incluyendo las traiciones.

Fidel tuvo que jubilarse de presidente por razones de salud pero a sus jóvenes y sabios 88 años sigue siendo el Comandante de la Revolución Cubana, la que hizo echar raíces al socialismo en este hemisferio.

La revista Forbes le inventó una fortuna de 900 millones de dólares. Todo falso. El comandante vive frugalmente y tiene una fortuna de casi 6.000 millones de personas que lo admiran en el mundo, descontando la parte que lo odia porque piensa como Forbes, en dólares.

El escriba de Nuevo Herald y otros 60 pasquines afiliados a la SIP, Andrés Oppenheimer, publicó en 1992 "La Hora Final de Castro", considerando que la caída del socialismo cubano era inminente.

Pasaron 22 años de esa agorería pagada por la CIA y Fidel sigue allí, invicto. Parafraseando a Diego Maradona, quien más allá de sus cosas es un amigo del comandante, yo te digo Oppenheimer: "vos también la tenés adentro".

Solamente un pueblo revolucionario como el cubano pudo dar un jefe político y militar de esa talla. Qué importante esa sintonía entre pueblo y dirección para el avance de una revolución, sobre todo la que creció a tan pocas millas del imperio.

Durante 364 días del año corresponde ponderar las bondades del pueblo trabajador, de la masa, del colectivo. En este día, 13 de agosto, permítanme decir que un pueblo sin dirección no gana las batallas. Que siempre hacen falta líderes, una buena dirección política y un partido de vanguardia a la cabeza de un pueblo.
Y eso es Fidel, unido estrechamente a su gente, pero siempre tratando de ver un poco más lejos qué es lo que viene, para saber qué es lo mejor para hacer.

Fidel es cubano. Pero también es de la humanidad, es un poquito de todos nosotros, sin perder nunca la cubanía, con su barba y esas manos que antaño le ayudaron junto con su vista a tener una excelente puntería. Hoy no es munición sino reflexiones lo que él dispara y sigue dando en el blanco.

Felicitaciones Fidel. Sería poco realista desearte otros 88 años más de vida, porque aunque la ciencia cubana ha hecho extraordinarios progresos y alargado la vida de su gente, no se conocen personas de 176 años. Lo que sí digo es que sos de lo más grande de los hombres del siglo XX y del siglo XXI. Y no quiero lisonjearte pero creo que de vos se va a hablar, estudiar y aprender también en el siglo XXII, si es que la humanidad te hace caso y cuida y salva el planeta del imperialismo, las guerras, la contaminación y todas las lacras del capitalismo.

Un abrazo marxista de un amigo argentino:

Sergio Ortiz; Secretario General del Partido de la Liberación (PL) 13/08/2014
Foto de Fidel tomada por Roberto Chile

Representantes de Unasur de júbilo por cumpleaños de Fidel

Evo Morales destacó la solidaridad de Fidel hacia los pueblos latinoamericanos. (EFE)

Evo Morales destacó la solidaridad de Fidel hacia los pueblos latinoamericanos. (EFE)


En el Primer Foro de Participación Ciudadana en la Integración de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), el dignatario Evo Morales y los presentes en el evento destacaron la solidaridad del Líder de la Revolución Cubana con los pueblos.
 
Los presentes en el Primer Foro de Participación Ciudadana en la Integración de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) que se celebra en Cochabamba, Bolivia, también se llenan de júbilo por el cumpleaños número 88 del Líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro.
"Fidel es solidaridad y las familias beneficiadas nunca lo olvidarán."
Evo Morales
Como propuesta del dignatario boliviano, Evo Morales, quien preside el foro, los participantes cantaron felicidades al Líder, quien fue destacado como un ejemplo de solidaridad para con los pueblos.

Mientras los participantes en la reunión coreaban "Fidel, Fidel, qué tiene Fidel que los yanquis no pueden con él", Morales deseó que "(Fidel) siga acompañándonos con sus reflexiones. Para mí Fidel es todo un padre para nuestros pueblos".

Asimismo, destacó los consejos que le han dado Fidel y el Comandante Hugo Chávez. "Me decían que había que implementar la Misión Milagro para operar gratuitamente de la vista. Y yo no entendía cómo se podía operar gratuitamente. Hablaban de 100 mil. Y solo en Bolivia hoy se han operado 600 mil".

Por su parte, el dignatario venezolano Nicolás Maduro, envió felicitaciones al Líder vía Twitter.

teleSUR le invita a ver el especial  

Fidel: La vida que nos revolucionó

Vea además:

América Latina celebra cumpleaños de Fidel Castro

Cuba celebra los 88 años de Fidel Castro


 

Que llegue a los 120 y siga sumando

Por Leticia Martínez

Fidel cumple 88 años y Cuba continúa deseando su presencia por muchos años más...

Ella quizás continúe la tradición familiar de “los abrazos de Fidel”
“Mira, mamá, es Fidel”. Dice Carmen, mientras apunta al afiche que cuelga con imanes a un costado del refrigerador. Ella no levanta una cuarta del piso pero conoce a Fidel; lo tutea como a un abuelo más. Y entonces me recuerdo haciendo lo mismo allá en Santa Clara, cuando entraba a la cocina de la casa y allí estaba también su foto. Y quizás lo hizo mi madre por allá por los sesenta cuando aprendió que gracias a Fidel, su madre, nuestra abuela, había aprendido a escribir.

Cierto es que estos pasajes familiares pueden parecer raros para algunos, quizás hasta una exageración de quien escribe. Pero, a los que nacieron de este lado del Sol, les suena cotidiano el hecho porque ese hombre que parecía inmenso con aquella barba, en botas siempre, aquel hombre tierno en manos de los niños, pero temerario frente al peligro, se coló en la vida cotidiana de la mayoría de los cubanos desde aquellos tiempos en que “culpó” al Apóstol por la “herejía” del Moncada. Más de 60 años después, como diría mi vecina, Fidel “es uno más en mi libreta”.

Y así, llevamos décadas “conviviendo” con él, en sus maratónicos discursos; en sus recorridos por el país, dicen que estuvo hasta “donde el jején puso el huevo”; en su buena manía de andar resolviéndole el problema a la gente; en sus presentaciones legendarias en cualquier escenario del mundo; en sus soluciones para todo, aún lo recuerdo en aquel Congreso de la FMC enseñando cómo funcionaban las ollas arroceras que luego inundarían las cocinas cubanas; en su preguntadera a Rubiera, el meteorólogo, cuando aparecía con el nuevo ciclón de la temporada; en su desparpajo con Chávez mientras ideaban una América diferente; en los avatares de su salud, como aquella vez que tropezó en la Plaza del Che en Santa Clara y medio barrio se puso a gritar; y finalmente en sus escritos, en las fotos de sus encuentros con tantas personas que recibe, en donde uno escudriña hasta el más mínimo detalle para decirnos luego con alivio que “ha envejecido, pero está lúcido y bien”.

Pues aquel niño de Birán estará cumpliendo 88 años este 13 de agosto. Y aunque es sabido su rechazo a los homenajes, pocos podrán pasar por alto este miércoles a quien se enroló de líder en la avalancha de luz que puso a salvo a este archipiélago. Cuentan que a las dos en punto de la madrugada del aquel mismo día de 1926, nació Fidel Alejandro Castro Ruz quien, como lo narró Katiuska Blanco en Todo el tiempo de los cedros, “era un niño vigoroso de doce libras de peso, que ensanchó sus pulmones a la primera bocanada de aire de los pinares y se dispuso a sus días con la misma vehemencia de vida, pasión de hacer y exuberancia natural que lo rodearon cuando los haitianitos del batey se apresuraron en la maleza por hojas de yagruma y verbena con que enjuagarlo a esas horas, para la tersura de la piel y los buenos augurios”.

Como desde aquella madrugada los buenos augurios lo han acompañado siempre, este décimo tercer día de agosto le deseamos muchos años más de vida. Queremos seguir en su compañía, queremos que siga allí en alerta, queremos seguir siendo diferentes porque lo tenemos a él y que fuera de nuestra tierra nos sigan preguntando: “¿tú eres de la Cuba de Fidel?”. Por eso, que llegue más allá de los 120, pues si los entendidos dicen que el ser humano puede vivir potencialmente 120 años, ¿qué no puede lograr él?

Por lo pronto, Carmen lo sigue identificado cuando lo ve en una foto o en el televisor a cada rato. Ella quizás continúe la tradición familiar de “los abrazos de Fidel”, esa que inauguró mi abuela cuando enseñaba a mi hermano a abrazar como lo hacía él: “fuerte y con palmaditas en la espalda”. Así lo seguimos viviendo del lado de acá del mar, donde la fiesta se multiplica porque el Comandante está de cumple: 88 y seguimos contando…

Vea galería fotográfica que acompaña al trabajo en  en CubaAhora

martes, 12 de agosto de 2014

Ochenta y ocho y más razones para continuar luchando por la salvación de la humanidad

Por Armando Hart Dávalos

Roberto Chile, quien por más de 25 años registró la imagen en movimiento del líder de la Revolución Cubana, en esta ocasión exhibirá, además de audiovisuales que reflejan la personalidad infatigable de Fidel.

Nuestro Comandante en Jefe cumple hoy 88 años. Sus enseñanzas son imprescindibles para salvar al mundo de una catástrofe de proporciones universales. El imperio norteamericano se halla ante una evidente decadencia, y puede destruir a todos los que tiene a su alrededor, en fin, al mundo entero. La historia de Cuba y América Latina pueden contribuir a evitarlo; Fidel Castro la representa y nos ha enseñado los nuevos caminos que permitirían hacerlo.

Es insostenible el capitalismo; ya se volvió insoportable su presencia; es dañino para la vida. Los pueblos que levantan sus voces antiimperialistas desde la raíz de sus corazones —porque como diría Martí: «El cuerpo humano es como las naciones: tienen el corazón donde no se les ve…»—, están requeridos de una plataforma ideológica, de un pensamiento filosófico, político y social; en sí mismo emancipador, reservorio de eticidad, cultura superior, esa que necesita la humanidad para vencer aquella que promueve el egoísmo personal, la exaltación de lo material, la podredumbre moral. No en balde abogamos por continuar haciendo por la construcción del socialismo; sin olvidar, como he expuesto en otras ocasiones, que el socialismo es una luz para alcanzar en el horizonte. De ahí la importancia de tener conciencia de que se trata de un camino largo y no exento de dificultades ni de adecuaciones y rectificaciones, y que requiere siempre del análisis y del estudio para garantizar el buen rumbo.


La estrella de Fidel, 2010.

La humanidad precisa hoy de un pensamiento que lleve en sí la esencia de cada uno de nuestros pueblos, las fuentes latinoamericanas como rasgo original, la identidad nacional, el respeto al derecho ajeno tanto a nivel individual como colectivo, una estrategia cultural, ética y políticamente admisible, un ejercicio íntegro del deber y un carácter entero como abogaba el Apóstol de Cuba, José Martí. Y a propósito de ese necesario pensamiento filosófico, político y social hemos de ir a fuentes de indiscutible valor, dotarnos de la levadura histórica de hombres de una altura ética trascendental, de pensamiento y acción valerosa como Simón Bolívar, José Martí, Hugo Chávez y Fidel Castro. En ellos vamos a encontrar importantes lecciones de política, sobre todo de algo en lo que he insistido y he llamado «la cultura de hacer política»; pues son estos grandes hombres maestros en ese arte, donde tanta falta hace saber conjugar el ser radical con el ser armonioso; y más en estos tiempos. No olvidemos que las enseñanzas de Martí y de Fidel, especialmente en el campo de la política, constituyen el aporte fundamental del pensamiento cubano a la cultura política y  filosófica universal: la ya aludida cultura de hacer política; o sea las formas prácticas que utilizamos para lograr materializar la cultura política y vencer los obstáculos que se levantan ante todo proyecto revolucionario.


Eterno Baraguá, 2005.

Razón suficiente tiene Fidel cuando en días recientes, a propósito de la masacre en Palestina expresó: «La especie humana vive hoy una etapa sin precedente en la historia. Un choque de aviones militares o naves de guerra que se vigilan estrechamente, u otros hechos similares, pueden desatar una contienda con el empleo de las sofisticadas armas modernas que se convertiría en la última aventura del conocido Homo Sapiens». No es una alarma sin sentido, es una realidad que todos debemos concientizar por la responsabilidad que albergamos como seres humanos en la defensa y preservación de la humanidad. Hay mucho que estudiar; el momento es crucial; no son estos tiempos de mera contemplación, de descripción superflua de una realidad, sino de voluntad política consecuente, decidida a cambiar para el bien de todos; creadora de las condiciones requeridas para dar solución a los ingentes problemas globales; transformadora del escenario en penumbras en que vivimos. Ahora toca protagonizar una nueva obra de teatro, y el guión que continuaremos construyendo tendrá su fuente en el caudal de ideas de Bolívar, Martí, Chávez y Fidel.

Guerrillero del Tiempo, 2012.

Son ya 88 agostos de gloria; 88 y más razones para seguir luchando por Cuba, Nuestra América y la humanidad toda; son también 88 los escalones de la siempre heroica escalinata de la Universidad de La Habana; sitio este donde se hizo Fidel revolucionario, donde fraguó aún más su rebeldía y se convirtió en la fórmula salvadora de la nación, encarnando como mejor discípulo las ideas de Martí. Ese es Fidel, el que llevó las doctrinas del Maestro en su corazón cuando en 1953 tuvo lugar el asalto al cielo de la libertad, las acciones del 26 de julio glorioso y épico, como pocos hechos de la historia universal.

Ese es Fidel, el hacedor de justicia e igualdad social, el quijote e hidalgo del internacionalismo y la solidaridad mundial, el eterno joven rebelde, el maestro de las ideas y la lucha invencible y preñada de pasión revolucionaria. Allí, en la universidad casi tricentenaria, debemos estar  todos, donde cada joven cubano ha de rendir tributo a Julio Antonio Mella y a José Antonio Echeverría, donde la patria se torna más hermosa y las ansias de lucha se yerguen, se levantan como aquellos racimos gozosos de los Pinos Nuevos que describió el Apóstol un 27 de noviembre de 1891 en la ciudad de Tampa. Como ayer seguimos honrando a nuestros muertos, el camino por ellos señalado no desaparece, la juventud lo asume como legado y ha de ser cada día más consecuente con él.

No puede fallar pues si no, como sentenciara Fidel, todo fallará. Tiene muchos retos por delante: mantener la Revolución llena de vida. Para ello ha de apertrecharse de un arsenal de ideas necesarias para tan alto propósito; el mismo se halla en la inmensa cultura cubana que hemos heredado y que representan, en su grado más alto en distintas épocas, entre otros, Félix Varela, José de la Luz y Caballero, José Martí, Enrique José Varona, Julio Antonio Mella y, en nuestro tiempo y para siempre, el compañero Fidel. Enorme es la responsabilidad que tenemos porque en Cuba, durante el siglo XX, se articularon con las ideas y acciones de Mella y de Fidel el pensamiento filosófico y político más avanzado de Europa, el socialismo y la tradición patriótica y utópica, latinoamericana y caribeña de Bolívar y Martí. Este es un hecho singular en la historia de las ideas en el mundo. 1 

Me siento un joven más del siglo XXI; he aquí mi sincero homenaje a usted, Comandante en Jefe, amigo, en su cumpleaños 88.

1 Mensaje al IX Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas.

* Las imagénes forman parte de la exposición fotográfica audiovisual Fidel es Fidel, del realizador cubano Roberto Chile, inaugurada ayer en el Memorial José Martí, en la Plaza de la Revolución, como parte de las celebraciones por el cumpleaños 88 del Comandante en Jefe.

Publicado en Juventud Rebelde

Fidel: Por encima del Turquino

Querido Comandante en Jefe.
 Hoy, al cumplir usted 88 años de edad, miramos con orgullo su obra, que es esta Revolución Socialista  que por más de 55 años se mantiene frente al enemigo más poderoso de la humanidad, y se seguirá manteniendo, porque este pueblo nació para vencer y no para ser vencido, y llevamos en nuestro ser sus enseñanzas, ahora conducidos por su hermano Raúl, invicto como usted.

 Alzo mi copa y brindo por usted, nuestro por siempre Comandante en Jefe; brindo por su hermano Raúl, quien timón en mano nos conduce por el camino correcto trazado por usted; brindo por René González, que también  cumple años en el día de hoy, y Fernando González que los cumple el dia 18 de este mes, ambos ya entre nosotros después de haber cumplido la injusta condena, y por los 3 hermanos que se mantienen en prisión, con la firmeza propia de sus mejores discípulos, y que sin lugar a dudas pronto tendremos entre nosotros.
 Vayan para usted estos versos, emanados de mi corazón:


 Por encima del Turquino:

Surge como soldado fiel
en nuestra historia fecunda,
con visión larga y profunda,
el compañero Fidel.

Se enfrenta a la felonía
de un gobierno, en lucha armada.
Inicia, con el Moncada,
el fin de la tiranía.

Sale más fuerte y osado
de la prisión donde estuvo,
y en México bien sostuvo
su destino ya trazado.

Por el Caribe bravío
busca las costas de Oriente,
con patriotas muy valientes
en singular navío.

Llega a la costa el Granma
con todos sus tripulantes.
Juntos van hacia delante
hermanados por el alma.

No es su Misión un juego
y la muerte, en desafío,
burla en Alegría de Pío
en su bautismo de fuego.

Sigue con pocos, adelante,
rumbo a la Sierra Maestra,
dando con esto muestra
de su talla de gigante.

Allí en la Sierra creció
el ejército rebelde.
Pronto a los llanos desciende.
Pronto al tirano venció.

Pero el imperio vecino
nos atacó como fiera,
haciendo que Fidel creciera
por encima del Turquino.

Luis Matos
En nombre del Grupo Hotelero Gran Caribe,
y la ACRC No. 9 Habana Vieja.

ESCARAMUZAS POLÍTICAS: Fidel Castro, 88 años invicto

Por Gloria Analco, @GloriaAnalco

 

Nadie hubiera podido concebir, desde la imaginación, una historia como la de Fidel Castro, ni siquiera Shakespeare, por lo insólita que es.

Este agosto 13 cumplió 88 años de edad. Él es, sin duda, la figura señera del último siglo, con Estados Unidos utilizando todos los medios a su alcance –que no han sido pocos- para vencerlo y procurar que pasara a mejor vida, con intentos de asesinato que, según los servicios secretos cubanos, suman hasta el momento 634. Pero parece que a Fidel ni el tiempo puede vencerlo.

Estados Unidos ha empleado multimillonarios recursos, durante más de 50 años, para hacer fracasar su Revolución, sin haberlo conseguido. La pregunta que la Humanidad debe hacerse es ¿a qué ha obedecido tanto acoso? Si Estados Unidos tiene la convicción de que el sistema socialista no funciona, ¿para qué entonces aplicarle a Cuba el más severo bloqueo a espaldas del mundo?

Estados Unidos lleva décadas realizando la práctica inmoral y monstruosa de perseguir aplastar a un pueblo económicamente, con el cerco a Cuba, para obligarlo a sublevarse en contra de sus autoridades, ante la imposibilidad  histórica que ha tenido de doblegar a Fidel Castro y su régimen.

La sistemática agresión estadounidense ha obedecido a que, en la persona de Fidel Castro, las masas en Cuba tomaron el poder para reivindicar sus derechos. ¿Qué ha significado eso? 
Que la burguesía ya no ejerce el poder para mantener sus privilegios, sino que la riqueza que se produce en Cuba, desde el triunfo de la Revolución, ha sido repartida entre el pueblo cubano en servicios sociales que lo mantienen en pie, en salud, educación y organización política como no sucede con otro pueblo en desarrollo.

Eso es lo que ha estado en la disputa del diferendo histórico Cuba-Estados Unidos: ¿Quién va a controlar la riqueza que produce un pueblo con su trabajo?

Fidel Castro creció en estatura histórica precisamente por ser el principal protagonista, por más de medio siglo, de las causas de los pueblos que han buscado su reivindicación política para arrebatarles a las castas codiciosas el control político.

Por eso Cuba no tiene figuras en la lista de Forbes, aunque alguna vez, tramposamente, Fidel Castro ha sido incluido en ella, como parte de la propaganda para desacreditar su figura política y lo que él históricamente ha representado.

Además de lo ideológico, que es lo fundamental, el problema de Estados Unidos con Cuba es que los revolucionarios cubanos lograron desafiar las políticas estadounidenses. “Es por esta razón que son tan intransigentes con la isla”, dijo alguna vez Noam Chomsky.

Está claro que los planes norteamericanos sobre Cuba están impregnados de un remarcado tinte político, pese a que su argumento fundamental sea el tema de la violación de los derechos humanos.

La vida política de Fidel Castro ha sido perfecta: es sobreviviente del Moncada, del desembarco del Granma, de la lucha en la Sierra Maestra, de infinidad de atentados contra su vida, de más de 10 administraciones estadounidenses, y sobreviviente además de la debacle del campo socialista. Hoy en día todavía líderes políticos forman fila para entrevistarse con él y recibir sus sabios consejos.

Recordando a Fidel


Por Marlene Caboverde Caballero*

 

Fidel está de cumpleaños (ya son 88) y por estar desde el 2006, no diría que en la retaguardia, sino en otro puesto como soldado de las ideas, parte de las nuevas generaciones no sabrían aquilatar en la justa medida su dimensión extraordinaria.
 Fidel es como cualquier mortal, un hombre que siempre amó el deporte, la buena cocina, la naturaleza y sobre todo al ser humano. Así se lo describiría a los jóvenes que ahora solo les queda leer sus artículos y verlo de cuando en cuando en algunas fotografías que se publican en la prensa.

 Los muchachos de ahora se perdieron los buenos momentos de Fidel, sus conversaciones interminables en las que solía enlazar con magistral precisión asuntos ten diversos pero a la vez interesantes y útiles. Tampoco pudieron presenciar en vivo y en directo sus duelos contra los crímenes y las injusticias del Imperio, ni disfrutar de su obstinación a la hora de reclamar, exigir y demostrar cómo cambiar lo que podía ser cambiado.

 Orador infatigable era Fidel y con un buen sentido del humor. Su pensamiento es enciclopédico y puede advertirse en cientos de publicaciones suyas y entrevistas concedidas a lo largo de más de cuatro décadas el vasto conocimiento acumulado sobre el medio ambiente, las artes, la geografía, la economía, el mundo, la naturaleza humana.

 Fidel es reconocido como un previsor de agudísimo olfato porque se adelantó al alertar sobre males que devinieron graves problemáticas para el mundo contemporáneo, como los conflictos bélicos, el calentamiento de la tierra y la globalización en sus más diversas aristas.

 Pero Fidel bajaba de su pedestal de líder político y se transformaba en hermano y padre del pueblo, de este pueblo al que le devolvió la dignidad y el decoro, y le ofreció como dones precisos: educación, salud y cultura.

 En los filmes que se atesoran de su trayectoria emociona ver la pasión con que la gente le recibía en los barrios, en las calles en las montañas. La muchedumbre a su alrededor siempre trataba de tocar sus manos, verlo de cerca, mirar sus ojos y sentir su presencia que significaba esperanza, valor, ánimo.

 Siempre de verde olivo como el combatiente que nunca duerme, así hizo Fidel esta Revolución que sobrevive a pesar de todo. Es que el Comandante fue líder, pero fue también pueblo.

 Así tuve el privilegio de conocerlo, así lo recordaré siempre y de ese mismo modo nos toca hacer que lo evoquen las nuevas generaciones, encargadas de salvaguardar las ideas de Fidel y lo proyectos sociales que bajo su guía se materializaron.

 A los jóvenes les queda su historia como una lección de vida y como un compromiso con el futuro de la patria, con la paz, la verdad y la justicia.

*Periodista de la emisora Radio Jaruco

Montaje fotográfico RCBáez

miércoles, 6 de agosto de 2014

Inaugurará Roberto Chile exposición Fidel es Fidel



La Habana, 6 ago (AIN) La exposición fotográfica audiovisual Fidel es Fidel, del realizador cubano Roberto Chile, quedará abierta al público el próximo 12 de agosto a las 6:00 p.m. en el Memorial José Martí de esta capital.

Esa muestra en el emblemático sitio de la Plaza de la Revolución forma parte de las celebraciones por el cumpleaños 88 del Comandante en Jefe.

Roberto Chile, quien por más de 25 años registró la imagen en movimiento del líder histórico de la Revolución Cubana, en esta ocasión exhibirá audiovisuales que reflejan la personalidad infatigable de Fidel.

Además se incluyen fotografías tomadas durante la última década, las cuales detienen en el tiempo el símbolo épico de un hombre ícono de quienes luchan toda la vida.

Una escultura en bronce inspirada en una de las fotografías más emblemáticas del conjunto, y dos piezas intervenidas por el artista cubano Ernesto Rancaño, le añadirán un componente de lirismo a la muestra, la cual permanecerá abierta al público hasta el venidero 13 de septiembre.

El conjunto fotográfico se presentará también en Alemania a partir del 12 de agosto, en la galería  Art Stalker de Berlín, donde, además, se proyectarán algunos documentales de la autoría de Roberto Chile como Chávez y Fidel, hasta siempre y Oda a la Revolución.

Tomado de El Blog de Yohandry

martes, 13 de agosto de 2013

3 videos para Fidel #Feliz87Fidel

Fidel es Fidel

Video en Youtube

"Fidel es Fidel. Todos lo sabemos bien. Fidel es insustituible y el pueblo continuará su obra cuando ya no esté físicamente".
Raúl Castro Ruz



El verdadero Fidel

Video en Youtube

“Más allá de la mirada firme pero tierna, del paso seguro, de los grados de Comandante, de su imponente figura que traspasa límites temporales. Más allá de la historia, de la valentía de sus actos. Más allá del significado de una vida de entrega, del amor que el pueblo le profesa, más allá... está el verdadero Fidel”


Fidel en el corazón del pueblo

Video en Youtube

Latinoamérica festeja el cumpleaños 87 del líder de la Revolución cubana Fidel Castro. En Cuba el pueblo felicita a su Comandante en Jefe.

Fidel no termina en Fidel

Por Enrique Ubieta Gómez

Hoy cumple 87 años Fidel. Todos los cubanos, los que lo siguen y aman, los que lo odian, no importa a qué generación pertenezcan, son sus hijos. Tal fue la magnitud de su influjo. Aquellos barbudos que entraron sobre camiones y tanquetas artesanales a la capital, hace casi 55 años, quebraron la línea de la historia: un antes, un después. Nada, nadie siguió siendo el mismo. Mi padre volvió a nacer, y sus hijos fuimos un proyecto diferente al imaginado. Los sueños se transformaron en metas alcanzadas y por alcanzar, en proyectos compartidos. Fuimos más realistas: aprendimos a sobrepasar los abismos, las tempestades, los imposibles.

Fidel fue el Martí de nuestra época. La trinchera se corrió en Nuestra América hasta las 90 millas, como había querido Martí. Desde aquel enero de 1959, y especialmente, desde Girón, los latinoamericanos supieron que la victoria era posible. El internacionalismo dejó de ser un acto de militantes “locos”, o un gesto de las naciones “mayores” hacia las “menores”, para encarnar como un deber de pueblos, un compartirlo todo –no lo que sobraba, sino lo que apenas alcanzaba–, hasta la sangre.

Fidel era omnipresente, un día pasaba por la escuela nueva, por el recién inaugurado laboratorio, discutía los planes de la zafra azucarera, conversaba con Silvio y Pablo, trazaba sobre un mapa las tácticas guerrilleras de los sandinistas o el avance de las tropas en Angola, o más recientemente, planeaba junto a Chávez la cantidad de personas a las que devolvería la visión, la de los ojos y las del alma.
Aparecía de visita en la casa de su amigo García Márquez a las tres de la mañana, improvisaba un discurso de pie durante siete u ocho horas, sin tener que ir al baño, y todavía después conversaba un rato con los periodistas que se atrevían a desafiar su resistencia. Fidel nunca fue Castro, como quería el enemigo, porque siempre fue pueblo. Cortó caña, caminó con la gente en las marchas, y estuvo allí donde había que estar a la hora cero, en el Moncada, en Girón, en la Crisis de octubre, bajo la lluvia y el viento de los huracanes más feroces y en las provocaciones del enemigo. No lo siguieron porque indicó a dónde ir, sino porque fue.

Amaba los desafíos –los más grandes parecían más hermosos–, y los resolvía con jugadas maestras, como un Capablanca de la política. En un mundo dominado por el imperialismo, fue el guerrillero de las ideas y de los actos, de las ideas convertidas en actos. ¿Se equivocó? No se equivocan los que no se atreven a construir caminos propios. Pero estuvo en la primera fila de las victorias, y de las derrotas. Si hoy buscamos otros senderos, no es porque el suyo estuviese equivocado. Cambiaron las condiciones, el mundo se hizo otro, y también cambiaron las tácticas.

Pero Fidel no termina en Fidel. Tengo en mi casa el bello cartel de Ares, “Cuba post Castro”, con su imagen repetida hasta el infinito, multiplicada. Fidel nos acompaña, nos sirve de atalaya, de inspiración; pero a Fidel regresaremos los cubanos, porque muchas de sus ideas quedaron inconclusas, esperan ser cumplidas en un futuro al que la Humanidad llegará, si no se autodestruye antes.

Fidel cumple hoy 87 años de su breve –la vida siempre es breve cuando se vive para hacer–, e intenso paso por la vida. Pero apenas comienza a vivir en la historia.


Tomado de su Blog La Isla Desconocida

Que los americanos no pueden con él…

Por Rosa C. Báez

 
Me recuerdo niña, coreando el estribillo, en “corretajes” con los amiguitos del barrio… me recuerdo también con aquellos “faroles” que mi padre nos hacía a todos, tomando los pomos de conserva  que mami atesoraba, y llenándolos de cocuyos, sintiéndonos brigadistas… me recuerdo ayudando a enseñar a los que no sabían leer y escribir por los contornos… pero mucho antes, recuerdo la gritería un 1º de enero que me hizo llenarme de aquel nombre: Fidel…

 Recuerdo los ómnibus saliendo de mi barrio, no sé con rumbo cuál, para pedirle que no dejara sus cargos porque ¿qué revolución tendríamos sin él?

 Recuerdo la tarde en que una gritería enorme, con decenas de muchachos corriendo detrás de un jeep, me dejaría con rabieta porque no me dejaron correr también detrás, en aquel jeep verde olivo donde todos decían “ahí va Fidel”.

 Recuerdo verlo pasar delante de mí, en una caravana de autos, llegando a la Plaza; también mi emoción desenfrenada en la Ciudad Deportiva, al verlo instalarse en un palco contiguo, mientras con sus manos y su sonrisa pedía cordura, para que continuara el partido de básquet…

 Recuerdo su voz en los altavoces, en mi beca de Ciudad Libertad, dándonos el triste anuncio de la muerte del Che, o mi abrazo sollozante a mis compañeras cuando junto a la madriguera del yanqui anunciaba, “los 10 millones no van”…

 Luego lo recuerdo cuando en la Biblioteca Nacional, por primera vez después de sus “Palabras a los Intelectuales” asistió a la presentación de un libro de Gerardo, el de Los Cinco… recuerdo el orgullo y la emoción de que fuera mi área de trabajo la escogida para servir como puesto de mando… recuerdo verlo, allá delante, a unas filas de distancia…

 Recuerdo la eterna ansia de poder estrechar su mano, recuerdo la alegría de haber sido la portadora de la feliz noticia a los 4 vientos: “Yayabo está en la calle”…

 Pero sobre todo, recuerdo el orgullo infinito de poder responder Sí en Argentina cuando mis interlocutores me preguntaban, a cada paso, si era de “la Cuba de Fidel”.

 Así estás, Fidel de Cuba, en cada uno de mis tiempos. Así estás, Comandante infinito, en cada obra, en cada idea, en cada avance de esta Cuba que es tan tuya como nuestra… en cada hombre que ha estado en tu presencia, como aquél que en otras tierras, conserva intacto en su corazón el día que gritaba en aquella carrera que tú estabas acompañando desde la tribuna presidencial…

 Así estás, hoy en tu 87 cumpleaños, venciendo las tormentas, los infundios, las mentiras: siendo ejemplo para cada revolucionario del mundo, siendo todavía y siempre, aquel de mi coro infantil:

 “Fidel, Fidel, qué tiene Fidel, que los americanos no pueden con él”

domingo, 28 de julio de 2013

Cuba rinde tributo a Chávez en su cumpleaños 59

Por Angélica Paredes López

En nombre del gobierno de la Isla, rindieron merecido tributo al mejor amigo de Cuba, el Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros Miguel Díaz-Canel Bermúdez. Foto Angélica Paredes

Con amor de pueblo para Hugo Chávez, abrió sus puertas la Embajada venezolana en La Habana, para recordar al Gigante latinoamericano que este 28 de julio hubiera cumplido 59 años.

Flores, dibujos, poemas, mensajes, fueron depositados por decenas de cubanos y amigos del mundo ante la imagen del líder de la Revolución Bolivariana, ubicada a la entrada de la sede diplomática.

“Hoy es el día de la unidad del mundo y América Latina”, afirmó el Embajador de la República Bolivariana de Venezuela Edgardo Ramírez.

En las palabras de apertura, el diplomático aseguró que “hoy los venezolanos y latinoamericanos tenemos el firme compromiso de defender la Patria como Chávez nos enseñó», al tiempo que expresó su gratitud “al Comandante en Jefe Fidel Castro y a Raúl por la entrega, la atención, la disposición y la amistad brindada a la Revolución Bolivariana y a su líder”.

En nombre del gobierno de la Isla, rindieron merecido tributo al mejor amigo de Cuba, el Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros Miguel Díaz-Canel Bermúdez, y el Canciller Bruno Rodríguez Parrilla.

En la Sala Generalísimo Francisco de Miranda, Díaz-Canel plasmó en el libro de visitantes la admiración y el cariño de todo el pueblo cubano hacia el Comandante Chávez: «Es muy sentida esta visita que realizamos a la Embajada de la hermana República Bolivariana en Cuba. Conmemoramos el 59 cumpleaños de un líder latinoamericano y universal, de un amigo fiel de Fidel, Raúl y el pueblo de Cuba (...)».
Ambos miembros del Buró Político del Partido Comunista de Cuba, recorrieron la exposición fotográfica que recoge momentos trascendentales de la vida del líder bolivariano, junto a Fidel y el pueblo cubano.

“Recordemos su nacimiento que es vida”, afirmó el Embajador venezolano. Y luego, decenas de cubanos y amigos de otras nacionalidades ofrecieron su homenaje al hombre que rescató la dignidad latinoamericana, quien vivió una vida breve, pero fecunda, dejando una huella imborrable para su Patria y América.

Fuente Web Radio Rebelde
http://www.radiorebelde.cu/noticia/cuba-rinde-tributo-chavez-su-cumpleanos-59-20130728/

martes, 4 de junio de 2013

Hoy es el cumpleaños de Gerardo

¡Qué podría desearte, hermanito querido, en este nuevo cumpleaños, que te llega lejos de todos, sin siquiera el vuelo alegre de Cardenal para alegrar tu día!

¡Qué podría decirte, si la rabia y la impotencia de no poder ir y romper esas rejas que te retienen, no sellaran mis labios, no dejaran inertes mis dedos sobre el teclado?

Se han cebado en ti las hienas del imperio. En tí, el más dulce, el más estoico, el más valiente entre valientes, caballero gallardo de la Patria agredida!

Pero he de abrazarte, Gerardo y ha de ser frente a esta casita sencilla, junto a esa bella cubana que te espera con la misma pasión y el mismo amor del último abrazo... allí estaré, viendote razgar una guitarra, cantando EL Necio, Amada, cualquiera de esas canciones de Silvio que hoy te acompañan en cada oscuridad, en cada silencio...

Feliz cumpleaños, Gerardo: como bien dices, la justicia no llegará por sí sola: seguiremos luchando por conseguir tu regreso, el de Tony, el de Ramón, el de Fernan... Hoy mismo, en Washington, en en el mismo corazón del imperio, centenares de voces se alzan reclamando el regreso.

Hasta pronto, hermanito, ya nos vemos!

Tu hermana
Rosa La Polilla

 
Hoy es el cumpleaños de Gerardo

Hace hoy 48 años, el 4 de junio de 1965, nació Gerardo Hernández Nordelo, Héroe de la República de Cuba.

 Gerardo cumple en Estados Unidos dos condenas a cadena perpetua más otros 15 años por luchar contra el terrorismo, tras el amañado juicio celebrado en el ambiente hostil de Miami, donde también fueron condenados Antonio Guerrero, Fernando González, Ramón Labañino y René González.

 A Gerardo le achacaron el más absurdo de todos los cargos: conspiración para cometer asesinato. Sin pruebas ni siquiera evidencias, fue hallado culpable al relacionarlo la Fiscalía con el derribo, el 24 de febrero de 1996, de dos avionetas de Hermanos al Rescate que violaron el espacio aéreo cubano.

 La entereza, el valor y el honor de este compatriota, son un paradigma. Expresión de su estoicismo es la respuesta del joven Héroe cuando, al conocer la ratificación de su injusta sentencia, sugirió continuar haciendo todo cuanto fuera posible para liberar a Ramón, Antonio, Fernando y René, mientras él resistiría todo lo que fuese necesario allí.

 Su alegato ante la corte que lo juzgó quedará como una página épica:
 "La Fiscalía considera, y así lo ha pedido, que debo pasar el resto de mi vida en una cárcel. Confío en que si no es en este, en algún otro nivel del sistema, la razón y la justicia prevalecerán por encima de los prejuicios políticos y los deseos de venganza y se comprenderá que no hemos hecho ningún daño a este país, que merezca semejante condena. Pero si así no fuera, me permitiría repetir las palabras de uno de los más grandes patriotas de esta nación, Nathan Hale, cuando dijo: "Solo lamento no tener más que una vida para entregar por mi patria".
 Recibe, hermano, el saludo de millones de hombres y mujeres dignos que claman por tu liberación y la de Antonio, Fernando y Ramón.

Tomado de Periódico Granma

Imagen agregada e introducción RCBáez